hoja y papel

Cuando era pequeño y siempre qué estaba triste mi abuela me hacía un avión de papel. No sé como le hacia para atinar al momento exacto en que mis lágrimas estaban a punto de salir, se sentaba a mi lado tomaba una hoja de papel y hacia pliegues. Lo hacia en silencio y con mucho cuidado. Me llevaba al techo y lo lanzaba. Pasábamos la tarde lanzando aviones de papel hasta que mi tristeza volaba con ellos. Un día le pregunté “Mamá ¿Como haces para que vuelen tan alto?“ ella respondió “Es sencillo solo debes darles una misión, ellos seguirán volando hasta completarla”. No entendí lo que quiso decirme, pero dedicamos el resto del día a hacer aviones de papel. Entrado el atardecer justo cuando el sol tintaba de naranja el cielo, mi abuela hizo un ultimo avión de papel, lo lanzó a lo alto, traté de seguirlo con la vista, pero no lo logré. “¿Dónde fue ese a parar?“ pregunté con la curiosidad de un niño en mis ojos. “Ese pequeño avión tenía una misión especial, ya lo verás”. Al poco tiempo mi abuela murió. Dejé de hacer aviones de papel y mis sonrisas se fueron apagando poco a poco. Un día cuando al fin pude subir a nuestra improvisada pista de despegue el clima estaba cálido y las lágrimas empezaban a resbalar por mis mejillas, un pequeño avión de papel llego volando y aterrizó a mis pies. Lo tomé en mis manos y lo examiné, escrito en las alas con letra de mi abuela decía “Se fuerte pequeño y no dejes de sonreír". Desde ese día cada vez que quiero contarle algo lo escribo en un avión de papel, nunca recibo respuesta pero sé qué ella los recibe, después de todo ningún avión de papel deja de volar hasta completar su misión.
—  Aviones de Papel @perdidoensusonrisa
Libros y más libros. Hay momentos en que desaparece la esencia del libro, quedando solamente su ridículo cuerpecillo. Me veo entonces acariciando nebulosas hojas de papel y me pregunto si valen lo que una mirada humana. Me retuerzo en el interrogante axiológico. Pero ¡no necesito respuesta! Continúo leyendo; paulatinamente, desaparece el físico del libro. Me convierto en el receptáculo de su alma. (¡Oh, amo los libros!)
—  Diarios, Alejandra Pizarnik.
GUÍA DE DIBUJO PARA PRINCIPIANTES

Antes de comenzar quiero aclarar que en este tutorial no aprenderán un estilo particular de dibujo, ni les ayudaré a dibujar x cosa, la idea de esta guía es que tengan una base, para internalizarse en esto del dibujo si les es desconocido, para que ustedes mismos trabajen y exploren si están estancados y no saben para donde va la micro

Esto está basado en mi experiencia, espero que les sirva 

¡Ahora si, comencemos!

Materiales

  • Croquera (cuaderno de dibujo) y/o hojas de papel
  • Lápiz grafito y sacapuntas o portaminas y repuestos
  • Lápices de colores 
  • Marcadores
  • Acuarelas
  • Pinceles 
  • Tiralíneas
  • Goma
  • Hojas de Block, normales o para acuarela (para dibujos más acabados)

Esto es lo que creo básico, ustedes pueden agregar otros materiales de su agrado como papeles de diferentes colores como post-its, clips, carboncillo, tizas, témpera, acrílicos etc

EL PROCESO DIBUJÍSTICO

1- NO LE TEMAS A LA HOJA EN BLANCO

El dibujo es una forma de expresión ¿que quiero decir con esto? esto significa que no hay expresiones correctas o incorrectas de decir algo, ¡olvida el miedo y dibuja cualquier cosa!. Si te resulta muy intimidante una hoja grande prueba con hojas de tamaño más pequeño, yo suelo usar croqueras medianas,son ideales para llevar a cualquier lugar, busca el tamaño que te acomode, dibujar se volverá más agradable

2- OBSERVA MUCHO Y DIBÚJALO TODO

Dibuja de forma intuitiva, osea a tu “estilo” tira las lineas hasta que te guste lo que dibujas, observa tu entorno, trata de entender el funcionamiento de las cosas, como cae el agua del grifo, objetos en tu dormitorio, el jardín, la ciudad cuando vas en el transporte, dibuja lo que ves, lo que imaginas, el pasado, el futuro, como te sientes, empieza a pensar de forma visual, dibuja el desayuno, que tenida de ropa usaste, a tus amigos, haz un cómic de algo que te pasó en el día, usa tu croquera  como un diario, dibújalo todo

3- BUSCA INSPIRACIÓN EN REFERENTES

Para inspirarte y guiarte es buena idea buscar referentes en libros, internet, blogs y tambien ir a museos, galerías, etc. Crea una carpeta en tu computador y guarda en ella dibujos que te gusten mucho, si son muy variados el uno del otro ¡mejor!, te servirán mucho cuando no sepas qué dibujar o como referencia de estilos

4- EXPLORA CON LOS MATERIALES

Si siempre usas lápices de colores para pintar, prueba con acuarelas, si usas acuarelas prueba con marcadores, si de a primeras no queda “perfecto” o como tú esperabas no importa, estás probando cosas nuevas, es normal, combina materiales y haz un desastre ( y limpia después :v)

5- NO SEAS DEMACIADO AUTOCRÍTICO

Cuando estamos empezando en esto es fácil caer en la autocrítica destructiva tipo “no quedó perfecto” “quedó mal pintado” “dibujo deforme” etc, hará que te desmotives y que lo dejes, evítala y haz lo contrario, autocritícate de manera positiva “aquí dibujé mejor las orejas”, “estoy pintando mejor que el mes pasado”, antes de caminar hay que gatear, con cada avance tendrás más motivación para seguir y estarás muy happy

6- NO TE COMPARES CON OTROS ARTISTAS

“Yo nunca podré hacer algo así” es la manera más fácil de hacerte sentir miserable con lo que haces, cada vez que veas una obra de arte de un museo o una ilustración bella ten en mente que ese artista para llegar a ese nivel tuvo que pasar por los mismos procesos que tú, se equivocó un millón de veces y más antes de poder dibujar y pintar como el lo esperaba y quería, busca entrevistas, biografías de artistas a quienes admires y analiza sus procesos, la gran mayoría no se hizo famoso ni maestro de un día para otro, tómalos como ejemplo y motívate

7- NO TE CASES CON UN ESTILO

Cuando estás partiendo es muy tentador ponerte a dibujar en un estilo en particular, como el cómic norteamericano, el manga y pensar “Voy a dibujar siempre así” evítalo, con eso sólo te limitas, puedes tenerlo como referente y dibujarlo cuantas veces quieras de esa manera, pero no olvides tú estilo, no importa de que manera lo intentes, los dibujos siempre mantienen algo de nuestra “esencia dibujística”, no es necesario casarse con un estilo, puedes tener varios estilos, dependiendo de lo que quieras comunicar

8- NO BOTES NADA

No botes los dibujos viejos, si usas croquera evita arrancar las hojas cada vez que te equivoques, evita usar goma lo más que puedas al comienzo, para ver tus errores y mejorar. Deja de ver tus errores como fracasos, veelos como parte del proceso, es más interesante ver todo el proceso antes de llegar a la imagen final, con tus dibujos viejos puedes ver la llamada curva, y como tus dibujos van mutando a cosas cada vez mejores

9- SÉ CONSTANTE, PONTE METAS Y PRACTICA MUCHO

Si eres flojo/a como yo, y dices “voy a hacer tal cosa” “algún día haré esto” probablemente no sirva de mucho, ponte plazos para terminar tus proyectos, ponte metas que sean alcanzables “voy a dibujar media hora todos los días” “hoy haré varios bocetos y terminaré uno” al principio talvéz te cueste pero luego se hará un hábito si eres constante. Practica todos los días, en tus ratos libres, no es necesario que hagas una obra de arte todos los días, sólo dibuja

10- EL FEEDBACK Y MOSTRAR TU TRABAJO

Acá nos pusimos internashonal, el “feedback” es la retroalimentación, la respuesta que tenemos cuando mostramos nuestro trabajo, si tienes a un amigo que dibuja podrás entender a lo que me refiero, talvez se pidan consejo de técnicas, materiales etc, se hagan críticas, esto es importantísimo, porque podemos aprender mucho,y nos hace sentir más acompañados en esto, donde la mayoría del proceso creativo suele ser en solitario, el feedback también sirve cuando mostramos nuestro trabajo a hermanos, papás, amigos, a tu abuelita…

No tengas miedo de mostrar lo que haces, hasta el día de hoy me cuesta que me miren dibujar, que mis padres vean mis dibujos, o gente conocida lo haga, pero piensa “¿qué es lo peor que puede pasar? que te digan "tus monos son de cabro chico” o “muy cabezones” ¡qué importa!, son comentarios sin fundamento, uno sabe distinguir las criticas constructivas y las críticas cero aporte, toma lo que te sirva y lo demás chao.

Tener un blog es genial para el feedback, conoces gente de otros países que tienen las mismas inquietudes que tú, y al mismo tiempo muestras tu trabajo ¡hazlo!

Bueno, eso es todo, aquí termina esa humilde guía, espero que les sea útil, si tienen dudas, preguntas, consultas, opiniones, pregúntenme a mi ask y las respondo (◡ω◡✿)

saludos coloridos!

Macyblue

50 Retos 50 Dias
— 

Día 1: córtate con un cuchillo escribiendo “f 57” en tu mano y luego enviarle la foto al administrador del grupo de Facebook o de Whatsapp que te invitó.

Día 2: levántate a las 4.20 am y ver los videos de terror y psicodélicos que el administrador te envía.

Día 3: Córtate en los brazos con una hoja de afeitar a lo largo de las venas, pero no muy profundo.
Hacer solo tres cortes y enviarle la foto al administrador.

Día 4: Dibuja una ballena en una hoja de papel y envíasela al administrador.

Día 5: Si estás listo para “convertirte en ballena” escribe “SI” con un cuchillo en tu pierna. Si no estás listo, córtate a ti mismo varias veces (castígate).

Día 6:Desafío enviado mediante un método cifrado.

Día 7:Córtate con un cuchillo escribiendo “f 40” en tu mano y luego enviarle la foto al administrador.

Día 8:Escribe “#i_am_whale” en tu estado de perfil (algo así como #yo_soy_ballena). Tienes que vencer tus miedos.

Día 9: tienes que vencer tus miedos.

Día 10:Levántate a las 4:20 am y dirígete a un techo (mientras más alto mejor).

Día 11:Córtate con un cuchillo una ballena en la mano y enviarle la foto al administrador.

Día 12:Mira videos de terror y psicodélicos por todo un día.

Día 13:Escucha la música que “ellos” (administradores) te envían.

Día 14:Corta tu labio.

Día 15:Pincha tu mano con un alfiler muchas veces.

Día 16:Hazte algo doloroso a ti mismo, ponte enfermo.

Día 17:Anda al techo mas alto que puedas encontrar, párate en el borde durante un rato.

Día 18:Dirígete a un puente y párate en el borde.

Día 19:Escala una grúa o al menos intenta hacerlo.

Día 20:El administrador hace alguna prueba para ver si eres una persona confiable.

Día 21:Tener una conversación con “una ballena” (otro jugador o el mismo administrador) por Skype.

Día 22:Ve a un techo, siéntate en el borde con las piernas colgando.

Día 23:Otra prueba enviada cifrada.

Día 24:Tarea secreta.

Día 25:Reúnete con “una ballena”.

Día 26:El administrador te dirá la fecha de tu muerte, la debes aceptar.

Día 27:Levántate a las 4:20 y anda a las vías del tren (visita cualquier línea del tren que puedas encontrar).

Día 28:No hables con nadie durante todo el día.

Día 29:Alardea que “eres una ballena”.

Día 30 a 49: Todos los días levántate a las 4:20 am, mira videos de terror, escucha música que “ellos” te envían, hazte un corte al día y habla con “una ballena”.

Día 50: Salta desde un edificio alto. Quítate la vida

Sin duda eres una persona precaria y dolida, un hombre que lleva una herida en su interior desde el principio mismo (¿por qué, si no, te has pasado toda tu vida adulta vertiendo palabras como sangre en una hoja de papel?), y las recompensas que te brindan el alcohol y el tabaco te sirven de muletas para que tu lisiado ser se mantenga erguido y pueda moverse por el mundo.
—  Paul Auster, Diario de invierno
Conversación Acuario (M) y Virgo (H)

El sonido de un timbre se hace presente en todo el lugar, y todo los estudiantes de un salón se retiran, a excepción de uno.
Acuario se dirige al salón, y entra, viendo a un Virgo concentrado en algo. Así que se dirige hacia él con una sonrisa.
— Holi —Sonrie, y él al darse cuenta de la presencia de Acuario, cubre la hoja de papel.

— Ho-hola amor. — Nervioso.

— ¿Qué estás dibujando? — Pregunta curiosa, intentando ver la hoja de papel que este oculta entre sus brazos.

— Nada, nada. Yo no oculto n-nada ¡Deja de interrogarme!

Rueda la mirada.— Ya te delataste solito, así que muestra. — Le intenta arrebatar la hoja de papel, y de un momento a otro ya están en el suelo.— Quiero ver—puchero.

— No, y no lo veras. Es horrendo. — sostiene firmemente con su mano derecha la hoja.

— ¿Ah sí? Bueno… Entonces…—Pensando.—¿Me dejas besarte?

— Eso no se pregunta. —Con su mano libre le toma del mentón para besarla.

Se separa del beso, para luego levantarse y sacudirse.—….

Confundido.— ¿Pasa algo? — Se levanta y mira a su pareja, que está sosteniendo una hoja.— ¿Eh? — Mira su mano, y no tiene la hoja.— ¡Oye! Eso es jugar sucio.— Le va a arrebatar la hoja, pero de pronto recibe un abrazo.

— Te quedo muy bonito, gracias amor.— Lo abraza con más fuerza.

Sonrojado.— Así que lo viste… No es necesario que mientas, esta horrendo.

— Tienes problemas a la vista, ¡yo creo que es absolutamente hermoso! Es igualita a mi.

— No lo es, mira, la inclinación del ojo derecho es distinta a la del izquierdo, y la boca no se parece a la tuya y-

Le interrumpe.— Bla, bla, bla. Exageras, y mucho. En mi opinión esta perfecto, y ni me había dado cuenta de esos pequeñísimos detalles.

— Sigo pensando que es horrendo.

— Tan Perfeccionista que eres…

— Soy un Virgo ¿Qué esperabas? — Sonríe.— ¿Y podrías darme un beso como el anterior? No me dejaste disfrutarlo.

— No. Si quieres disfrutar un beso, pues besa a un cactus.

— Tan amorosa que eres… — Dice sarcástico.

— Soy una Acuario ¿Qué esperabas? — Sonríe burlesca y le da un besito.— Hasta ahora conformate con eso.

—Sabes, ese beso me hizo pensar que no me quedo tan horrendo el dibujo. Tal vez si me dieras otros besos más pensaría distinto….

Mira la hora con su celular.— Esta bien… — Justo cuando lo va a besar suena el timbre.— Que lastima, se acabo el receso ¡Adiós amor! — Sale del salón, para ir al suyo.

— Maldito timbre…

~~~~~~
No sé quién me pidió esto, ya que se me borro la pregunta al guardarla en el borrador :‘v
Y espero que te guste, que termine escribiendo más de cinco veces esto ya que no me gustaba como quedaba

Estoy inclinada ante una hoja de papel y te escribo todo ésto y pienso que ahora, en alguna cuadra donde camines apresurado, decidido como sueles hacerlo, en alguna de esas calles por donde te imagino siempre… has de saber dentro de ti que te espero.
—  El recado (fragmento) Elena Poniatowska
Dream or imaginary? {Drabble Wigetta}

 XXXX

Y ahí estaba, una vez más después de haber prometido mentalmente no volver a hacerlo. Después de tantos meses y días de espera, por muy enfermizo que sonase; se encontraba de cuclillas contemplando el rostro que yacía completamente dormido. 

 ¿Cuantas veces lo había visto de esta forma? ¿Cuantas veces se había colado en su habitación con la única intención de admirarlo en silencio? No tenía idea, tampoco es que las contase. 

 El pecho de Samuel subía y bajaba con tranquilidad, casi se podía escuchar el latir de su corazón con calma. Sus parpados estaban sellados sin ninguna intención de querer pillar a Willy que lo miraba como si se tratase de la octava maravilla del mundo. 

 A diferencia de otras veces, esta vez Willy no tenía una excusa preparada por si se despertaba de pronto, y como si le leyese la mente tan pronto lo pensó su compañero comenzó a despertar (algo bastante típico debido a su mala suerte). Definitivamente no tenía tiempo de huir, casi parecía que acaba de ver un fantasma, su piel se puso tan pálida como una hoja de papel,  y se encontraba al borde de un paro cardíaco, ¿Morir era una opción?

 Aun recordaba aquella vez en la que le confesó a modo de “broma” que solía observarlo mientras dormía, posiblemente tenía un trauma con eso, aun escuchaba las palabras de Samuel retumbar en su cabeza “¡Pero tío! acabas de admitir en un vídeo que te metes en mi habitación por las noches a observarme! Willy, enserio, voy a poner un candado o algo”
 Quizá los nervios de su mejor amigo se habían alterado debido a que aquella “broma” lo tomo desprevenido, o quizá porque de verdad creía que Willy hacía aquello. Por supuesto Willy optó por la segunda opción. 

- ¿Willy?- podía jurar que sintió su alma abandonar su cuerpo en ese instante y se encontraba tomando de la mano de la parca. ¿Que haría ahora? ¿Y si consideraba aquello tan extraño que luego se arrepentía de haber vuelto a ser su compañero de piso? ¿Y si comenzaba a alejarse de él? ¿Y si creía que tenía una obsesión con él?… Demasiadas preguntas, muchos nervios, mal momento. 

 Miles de posibles malas consecuencias pasaron por su mente logrando ponerlo más nervioso de lo que ya estaba, entonces actuó con lo primero que se le cruzó por la mente. Sonambulismo. 
 ¿Alguna vez había padecido aquello? Claro que no, pero sabía que tampoco era la gran cosa, ¿O si? 
 Emitió algunos balbuceos mordiendo su mejilla evitando con una fuerza sobrenatural el no soltar una carcajada. Aquello rozaba la estúpidez absoluta, aun así agradecía que su compañero sea una persona ingenua o quizás demasiado crédula que cayó completamente en la tontería despojandose deprisa de sus matas para tomarle por los hombros ayudadole a reacostarse, 

 ¿Esto era real? 

- ¿Willy?- murmuró nuevamente sacudiendolo ligeramente por los hombros, Willy definitivamente estallaría en cualquier momento en una sonora carcajada.

- Mmh..- gruñó metiendose a la perfección en su papel de sonámbulo, y había sonado tan creíble que se sorprendió a si mismo. Quizá había nacido para ser actor y no lo sabía. 

-Madre mía lo que tengo que aguantar- Samuel reía jocoso sin poder contenerse, y es que de verdad cualquiera que viese a un Willy “sonámbulo” parado enfrente de ti definitivamente era de lo más divertido. -Después te quejas cuando dices que no me preocupo por ti- murmuró como si estuviese hablando solo mientras que Willy escuchaba cada palabra con atención disimulando lo mejor que podía sus pupilas fijas en su rostro, aquello no era difícil debido a que sus ojos son tan rasgados que nunca sabes si los tiene abiertos o cerrados. 
- ¿No te importa que te toque mientras duermes?- preguntó ahogandose entre risas, ¿De verdad había dicho aquello? Willy prácticamente se desmaya, agradecía infinitamente la oscuridad de la noche, porque si lo viese se encontraría con lo más parecido a un cosplayer de un tomate. 

 Samuel tomó entre sus brazos el delicado cuerpo de Willy con tanto cuidado que el menor comenzaba a dudar si aquello estaba pasando o era una más de sus morbosas fantasías.
 Ahora mismo se encontraba siendo acunado sobre el pecho del contrario que con una mano acariciaba su cabello como si fuese un objeto precioso que debía ser tratado con sumo cuidado o se rompería. Y para Samuel así lo era, claro que el menor ni se hacía una idea de aquello. 

- Mírate, si es que eres como un pequeño gatito.- susurró agudizando, aun más si eso era posible, su voz sin dejar de jugar con su cabello. 
 Willy no emitió ni una sola palabra, se mantenía en su papel de “sonámbulo noqueado”, estaba de más recalcar que se encontraba más ruborizado que nunca con el corazón por la boca y con un montón de emociones que terminaban por dejarlo en blanco, sin un principio ni un final. 

 Se preguntaba cuando serían capaces de decir aquello, que sabían de sobra aunque a veces la inseguridad de ambos los hacía durar, en voz alta. Odiaba ser un cobarde pero no era tan fácil, aquello lo asustaba más que tirarse de paracaídas o la misma muerte, aun no sentía preparado para hacerle frente al mundo real, a todo aquello que se encuentra detrás de una pantalla, pero aunque no estuviese listo, si Samuel le pidiera lanzarse por un abismo únicamente tomando de su mano lo haría hasta con los ojos cerrados. 

Deje de hablar de café para hablar de sus ojos, si amo navegar en ellos no necesito de cafeína, el café jamás logrará lo que su mirada ha logrado, a través de ellos he conocido el universo y desconocido a la tierra, sé que formamos parte de un mismo espacio, pero la historia que cuentan sus pupilas me muestran que hay otro universo, uno que nos lleva a ser totalmente infinitos en el momento en que su alma se adhiere a la mía con sólo tocarme, si deseo beber café lo tomaré con él, y si deseo beberlo sola será con una hoja de papel y tinta para escribirle, para ser eternos mirando el firmamento y llevarnos a la locura de creer en el “siempre”, si quiero tomarlo a él, simplemente lo hago mío con la delicadeza de amarlo a mil latidos por minuto como un ave para volar de su mano y con la rapidez de darnos el aire suficiente entre cada letra para suspirar.
—  Edna Gómez
Wigetta - El destino impide los planes - capítulo 1

Narra Guillermo

—Sabes que te amo ¿verdad Samuel?— Mi voz volvió a su tono normal

—Lo sé—.

—¿Y tu me amas a mí?— Quería aclarar todo de una vez por todas. Quería solucionar el problema que yo ocasioné. 

***

Creí que podría llevar una vida bastante tranquila, trabajando en la tienda de arte, recibiendo el pago suficiente para vivir bien, pasar un buen rato con mis amigos en mi tiempo libre, disfrutando de las cosas pequeñas. Sin preocuparme por tener pareja o una chica que me apoye en lo que haga, simplemente disfrutar la tranquilidad por la que trabajé. Al menos creí que así sería. 

En esta historia no solo quiero hablarles de mi vida amorosa, también sobre todas las experiencias que he vivido originadas por mi empleo. 

***

Para que yo trabajara por mi tranquilidad ocurrió el desastre. Mi novia terminó conmigo hace seis meses. Solo hubo una razón por la que nuestra relación de dos años terminó:

—Amo a alguien más—. 

Caí en una terrible depresión, después de todo estaba a punto de proponerle matrimonio. Por el momento no daré más detalles.

Después de “superarlo”, esforzándome para seguir con mi vida, encontré aquella tienda de arte. Esa tienda me cambió totalmente la vida, pero cuando fui a pedir el empleo no lo sabía. Ni siquiera lo hubiese imaginado.

—Buenos días hijo ¿qué buscabas?—. Un hombre bastante mayor, me saludo amablemente en cuanto crucé la puerta, su cabeza estaba cubierta de canas, caminaba lentamente pero aún así se le veía en buen estado. 

—B-buenos días— titubeé un poco —me gustaría solicitar trabajo aquí como su ayudante—.

—Oh, no recuerdo haber solicitado empleados—. Sonrío cortésmente. 

—Lo sé, pero me gustaría mucho trabajar aquí, ayer encontré este lugar por casualidad y quise trabajar para ayudarle, es un lugar hermoso aunque no lo he visto por dentro—.

Me miró extrañado unos segundos, parecía como si me estuviera analizando para saber si era el indicado para el empleo, o eso fue lo que pensé en ese momento. 

—Entonces eres bienvenido. Aunque no puedo pagarte mucho—. Dijo para después tocarme el hombro, se sentía extrañamente paternal.

—No se preocupe por el dinero, con que sea suficiente—.

—Hay mucho que enseñarte hijo, espero que tengas buena memoria. 

Nos sonreímos mutuamente y me dio un rápido paseo por la tienda mientras nos presentábamos tranquilamente y hablábamos sobre mi paga. El nombre de aquel anciano era Ricardo, yo insistía en referirme a él como usted, pero se negaba. Terminó por ceder ante mi insistencia. 

La tienda era parte de su casa, simplemente abría la puerta principal y justo al entrar había una estantería gigante que ocupaba toda la pared de la izquierda, estaba repleta de artículos de pintura, óleos, brochas, pinceles, espátulas, lápices de colores, acuarelas, gises pastel, paletas, cajas, lava-pinceles, bolsas de transporte, maniquíes articulados, cubiletes para acuarela, tinta china, carboncillos, lápices, borradores y decenas y decenas de variedades de papel. En ese momento no conocía absolutamente nada de eso. Pero con solo verlo me maravilló. Era hermoso ver todo aquello junto. Y bueno, el estante no era todo, había caballetes, telas, soportes y portaplanos esparcidos por el lugar. Era completamente hermoso a la vista, tanta variedad de objetos que yo desconocía. 

Cerca de la chimenea, había un violonchelo y frente a él unas partituras. Todo el lugar era una completa obra de arte. 

—Ven, acompáñame—. Dijo el señor Ricardo mientras entraba a un cuarto bastante amplio. Me sorprendió aún más, era su zona de trabajo, en el lugar no solo había partituras regadas por todos lados, también había decenas de cuadros colgados en la pared con todo tipo de pinturas, el trazo era magnífico y del mismo estilo, había un viejo caballete cerca de la ventana, se le notaba muy usado pero en buena estado, el lugar estaba bien cuidado, los accesorios de pintura bien colocados y guardados, y la amplia ventana ventilaba todo el olor a óleo y aguarras, además de que iluminaba el salón completamente. El viento movía las cortinas y dejaba entrar el sol, parecía el lugar más apacible del mundo.

—Es increíble… todo este lugar es hermoso—. Hable sin darme cuenta. Creí que solo lo había pensado.

—He trabajado mucho por el, es el trabajo de toda una vida y valió la pena—. Susurró mientras miraba alrededor, se notaba su orgullo y felicidad, no pude evitar sonreír también. 

—Bueno Guillermo, necesitas mucho por aprender. Yo estudié muchos años para ser lo que soy hoy. Pero necesitaremos todo el día para que sepas al menos lo básico. ¿Te parece si iniciamos mañana?—

—Claro, no tengo problema en la hora—.

—¡Bien!— Lo miré esperando a que dijera algo más. —¿Quieres comer algo?—

—Eh… c-claro—. Su pregunta me tomó por sorpresa.

—Perfecto, vamos a la cocina, tengo una sopa que esta deliciosa, Alex la trajo ayer—.

—¿Quién es Alex?— Pregunté desinteresadamente, supuse que sería su nieta o algo así, también supuse que era mujer.

Nos mantuvimos en silencio mientras él servía la sopa y yo me sentaba en la mesa, la cocina tenía un estilo rústico, cada vez me gustaba más esa casa. Colocó el plato frente a mi y se sentó en la silla frente a mí.

—Oh… es mi alumno, viene aquí para aprender a tocar el violonchelo, para la música ¡es un genio!— Al parecer había olvidado responder. Se le notaba feliz, como un maestro orgulloso de su alumno. —También es un genio para la cocina, anda prueba la sopa, es mucho mejor caliente—. Me hizo unas señas con las manos incitándome a probarla.

Al dar el primer sorbo me sorprendí mucho, la sopa era deliciosa, era perfecta, la mejor sopa que había probado incluso hasta el día de hoy.

—¡Es un genio! ¿no lo crees?— Sonrió alegremente

—Es un genio— Repetí devolviéndole la sonrisa.

—Y si crees que es bueno para la cocina deberías escucharlo ¡es mucho mejor en música!—

Quería escucharlo tocar el chelo, quería saber si era tan bueno como presumía el señor Ricardo. Aunque no dudaba de su palabra, estaba ansioso por conocerle. 

Continuamos hablando hasta la noche, me habló sobre sus experiencias como estudiante de música y de pintura, me preguntó sobre mí pero no le di muchos detalles. Según me dijo tuvo una hija que murió joven, pero dijo que no sufrió demasiado por su pérdida, ella estaba muy enferma y sufría mucho en cada operación, fue un alivio para ella, según dijo en sus últimas palabras, hacía de eso 20 años. Era toda la familia que tenía, ahora simplemente le quedaban sus amigos y conocidos.

La conversación se alargó más de lo planeado y se dieron las 10 de la noche, me fui directo a casa, estaba muy feliz por haber conocido al señor Ricardo, era muy extraño sentir como si fuese mi abuelo, pero así lo sentía. La alegría no me duró demasiado, al entrar a mi casa recordé todo. Erika ya no vivía conmigo y el sentimiento de soledad volvió a mí, el nudo en la garganta me impedía respirar con normalidad, sentía unas ganas inmensas de llorar. Por supuesto no lo hice, se suponía que ya lo había dejado atrás. 

Fui a tumbarme a la cama pero no me dormí en seguida.

***

—Guille mira esto— giró su portátil hacia mí para que pudiera ver lo que quería mostrarme.

—¿Qué es eso?— Era una imagen extraña 

—¿Qué no lo ves? ¡Es un tiburón ballena!— 

—Oh…— La ignoré y continué con lo que hacía en mi propia portátil.

—¿No te gustan los tiburones ballena Guille?—

—No me gustan ni me disgustan—. No prestaba atención a lo que decía.

—¡Pues a mi me encantan!— Giró la portátil de vuelta a ella. —¿Cuál es tu animal favorito Guille?—

—No lo sé, el tigre supongo—

—Vale, pues te regalaré un tigre— Levanté la mirada para verla sonreír, era muy mona, esa sonrisa era la más hermosa que conocía.

—¿Me regalarás un tigre?— Sonreí 

—Sip— Dijo mientras tomaba una hoja de papel y comenzaba rápidos trazos.

—Es un dibujo—

—De un tigre— Dijo sin apartar la mirada de la hoja

—Es un dibujo de un tigre, no un tigre—. Terminó lo que hacía y dobló la hoja por la mitad

—Toma—. Extendió el papel frente a mi mientras me miraba.

Al abrirlo había un tigre en la esquina, un “feliz cumpleaños” en el centro del papel y en la esquina inferior un “te amo”. Justo eran las 00:02 del día 2 de abril. 

***

Caí profundamente dormido después de volver a recordar algo tan tonto como eso.

A la mañana siguiente me desperté de mal humor, pero al recordar que era mi primer día de trabajo en aquella tienda me emocioné en un segundo. Me alisté para salir lo más rápido que pude directo al trabajo, el camino a la tienda era fácil de recordar, pero no era de esos lugares que llegas por casualidad. Por eso es que los clientes eran conocidos, solo los que se dedicaban a la pintura y dibujo sabían del lugar. La razón por la que yo encontré la tienda es un secreto, lo sabrán a su debido tiempo.

Al llegar el señor Ricardo arreglaba algunos papeles del estante. 

—Buenos días—. Dije animado, siempre que salía de casa todo lo relacionado con Erika se esfumaba.

—Oh… buenos días Guillermo, ¿es una linda mañana no crees?—

—Sí—. Sonreí. Recién amanecía y hacía un poco de frío, pero se respiraba aire fresco, me relajaba bastante. 

—¡Alex!— Dijo con una gran sonrisa, al girarme para mirar, un chico bajito se acercaba a la entrada, con un portafolios en la mano, aunque se le vía fuera de tono ya que su ropa era bastante informal, unos pantalones, unos zapatos ligeros y un polerón. 

—Profesor, buenos días—. Sonrió ampliamente. En ese momento lo supe, esa si era la sonrisa más hermosa que jamás había visto.

—Alex mira, quiero presentarte a Guillermo, es mi nuevo ayudante— Alex me miró y sonrió igual que antes.

—Un gusto, soy Alejandro, pero llámame Alex— Extendió su mano para saludarme. De inmediato le correspondí.

—Soy Guillermo— Sonreí involuntariamente. 

Ese día fue el primer día en que mi vida se solucionó y todo se convirtió en un caos. 

**************************************

Más capítulos!

Bueno, se que el primer capitulo es un poco confuso, pero las cosas se ordenarán después. Supongo que todos los capítulos serán de aproximadamente esta cantidad de palabras. 

Este comienzo no es una maravilla, pero les aseguro que se pondrá mejor :D 

ALL I WANT GET IS A LITTLE BIT CLOSER | ONE SHOT

Sumario: Harry trabaja en una pastelería y está obsesionado con el chico lindo que trabaja en la tienda de juguetes al otro lado de la calle.

Notas: Este OS no es mío, pertenece a mcpofife, mi única labor es la traducción con su debida autorización. Puedes encontrar el texto original aquí (x)

¡Hola chicos! Espero que estén muy bien :) Éste es lo único que que se salvó de mi pc bc lo guardé en mi usb y me faltaba poco para terminarlo y lo terminé de traducir en mi teléfono :) Espero que les guste así como a mí me gustó :D Ya saben que los likes, reblogs y sus comentarios son más que bien recibidos :) 

-Abdi

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Si supiera exactamente lo que quiero decir todo el tiempo… Si fuera tan sencillo desenredar los pensamientos y las palabras que caen de la boca atrapadas con un hilo casi invisible. Tomá, te las dejo para que las desenredes, para que averigüés lo que quieren decir, para que entendas o intentés entender cuando terminés de componer las oraciones que salen deshechas. ¿Te imaginás desenredando mis palabras? A mí me ha pasado. Desenredo tus pensamientos cuando estos son escasos. Y me sale una oración algo descompuesta que yo compongo a mi manera. Se sale una palabra de lado, y la puntuación me falla, entonces cuando intento encontrar una coma, sólo encuentro puntos suspensivos. ¿Y me culpás de salir huyendo? Si no encuentro el fin de la oración, y lo que leo dice cosas que yo he compuesto, como un compositor al que le dan hormigas para pegarlas a un pedazo de papel y hacer con eso una sinfonía. ¿Te imaginás? Las hormigas inquietas, subiendo y bajando de la hoja de papel, poniendo y quitando esta estrofa, y aquella también. ¿Te imaginás? Al pobre compositor con las manos en la cabeza, despeinandose de frustración, intentando componer algo bello pero sin ninguna ayuda de las notas. Y los puntos negros siguen corriendo. Me siento atrapada en una hoja de papel. Me siento sin palabras, teniendo tanto por decir. Se le acaba la paciencia al compositor. Se te acaba el amor para ayudarme a desenredar los pensamientos tuyos que son tan difíciles de unir en una oración.
—  Poly Cinco - Dirty trips

Simplemente solo necesito el vicio del arte.

El de quedarme hasta la madrugada pintando.

El de fotografiar cada amanecer y cada anochecer.

El de escribir hasta que me duelan los dedos.

El de intentar esculpir tu espalda por si te vas.

Porque nunca necesité de un cigarro más que de una hoja y un papel.

Porque nunca necesité emborracharme de vodka sino de letras.

Porque nunca necesité palpar las drogas más que tu espalda.

Esta fue mi elección de vida, me entregaron el don del arte.

A él me vicio y me aferro.

Con él sobrellevo mis días.

Si voy a cortarme, sera con la aguja que marcará con tinta mi piel para siempre.

Si voy a ilusionarme, enfadarme o sufrir, lo haré todo por escrito.

Es lo que me sostiene, lo que me da vida.
Nunca puede ser malo.

Lo necesite solo un día o todos los días.

Es como un poder que me fue entregado al nacer y no todos pueden poseer.

Es una forma diferente de ver las cosas, la gente, la vida.

Es saberse cada detalle. Observar cada color, cada sombra.

Es poner cada coma, cada punto. Destacar cada palabra con el universo que lleva dentro

Es querer plasmar toda la belleza que veo a pesar de la apagada realidad.

Es querer rodearme de todos mi recuerdos o pesadillas plasmadas con mis propias manos.

Todo aquello llevado a una dimensión tangible y visible.

Para que todos puedan sufrirlo o disfrutarlo con la misma intensidad o más que yo cuando lo vivía o más tarde cuando lo creaba.

Con el fin de inmortalizar, representar. enseñar, destacar. El arte es una fuente inagotable de ideas.

Tan grande como el sentimiento de sentirte capaz de tenerlo en tus manos.

Con un lápiz o con cientos de colores, podré transmitir aquello que me apasiona en papel o cualquier objeto.

Podré meterme en otro mundo que pocos entienden y saben.

Podré pasarme días con lo mismo, mejorando cada detalle.

Añadiendo o quitando.

Podré frustrarme si algo no me sale a la perfección.

Pero me enseña a no rendirme.

Que hay diferentes caminos para llegar a lo mismo.

Que tendré que borrar tantas veces como necesite volver a empezar.

Que por más que parezca perfecto siempre querré superarlo.

Y después de todo, seguirá habiendo gente a la que no le guste lo que hago.

No aprecia mi arte o no le parece magnífico.

Una obra más.

Como si cada línea no costara lo suyo.
Como si no me hubiera pasado horas.

Habrá gente que seguirá buscando algo visual en una obra puramente sentimental.

Habrá gente que intentará verle el doble sentido o la historia de detrás.

O habrá gente que dirá que es bonito. Y ya está.

Pero no siempre es bonito.
El arte es un medio, otra forma de hablar.

Pocos entienden este lenguaje.
Detrás de todo puede haber un mensaje.

Porque el arte es para muchas cosas. Para muchas personas.

Sin importar la edad o el dinero.

Es liberarse, descomprimirse, derramarse, desenfadarse.

Por todo eso, yo escogí el arte y no los vicios.


Por esto voy a luchar. De esto voy a aprender.

No lo voy a dejar.

Me va acompañar hasta la muerte y cuando yo muera él seguirá presente en todos los demás.

Esta vez, representándome a mí, en lugar de yo a él como hice toda mi vida.

El arte te representará como tú has intentado representarlo.

Tiempo de: ESCRIBIR, de coger una silla y sentarse junto a una mesa con varios lápices y hojas de papel color azul, de escribir hasta no poder más.
MINI FANFIC WIGETTA FINDOMY PARTE UNO

PRÓLOGO

Quiero dedicar el Fanfic en general a ce2388 yaoikawaii-arg pinkygirly98 stefany-doblas z4

*****

BUSCA Y ENCUENTRA
Vegetta

Desperté con el ruido de la alarma, cuarto para las 7, tenía que asistir a mi primera hora del día de enfermería, me quede un rato viendo el color de las paredes de mi habitación, amarillas, cubrí mi rostro con mis manos, no quería levantarme, cerré mis ojos aun con mis manos sobre mi rostro, ahí estaban, las imágenes de mi sueño de anoche, el mismo tío de complexión alta, con ojos rasgados, con sonrisa deslumbrante y mejillas enormes y rosadas, el mismo tío de cabellera negra que hace ya un par de sueños había despeinado bajo aquellos besos que aunque estaban dentro de mi subconsciente no dejaban de llenarme de amor, no dejaban de hacerme sentir ese sentimiento que solo sus fantásticos e irreales besos me hacían sentir, ¿el sueño de hoy?, una cita en central park, no me importaba lo que mi padre dijera, lo que mi psicóloga la señora Solís o mis compañeros hablaran, yo estaba enamorado, estaba perdidamente enamorado de un tío que no conocía pero sabía sus más profundos secretos, un tío que no había llegado a tocar pero le había besado hasta el último rincón, un tío con el que nunca había cruzado palabra pero todas la noches nos escapamos juntos a la más maravillosa aventura.

Me levante, me bañe y me puse mi respectiva ropa para seguido bajar por las escaleras hasta la mesa del comedor, ahí estaban mis padres, ambos desayunando panqueques con café, me senté frente a mi padre y mi madre me sirvió el desayuno, desde la cocina me dedico una dulce sonrisa, ella era la única que entendía mi problema con los sueños, era la única que entendía y aceptaba mi amor por ese tío, era la única que a pesar de no conocerlo ni en sueño también lo adoraba.

— Buenos días papá — saludé al sentarme.

— Hijo, ¿Qué tal tu noche?

—Hermosa — le respondí recordando las imágenes y románticas escenas de mi sueño — simplemente hermosa padre — note como mi madre me miraba y me sonreía desde la cocina, yo me sonroje.

— Hijo iré por mi portafolio para después llevarte a la universidad — él se levanto de la silla y se dirigió a sus salón.

— ¿Qué soñaste hoy? Cariño — me preguntó sonriente mi madre sentándose en la silla de mi lado — ¿soñaste hoy con él?

— Como todas las noches mamá — suspire — como todas la noches.

— ¿Y su nombre?

— Aun no lo sé mamá, nunca me lo ha dicho

— ¿Por qué no le pones uno?, así dejaras de hacer referencia de él como “él” — me dijo haciendo comillas entre la palabra él — ¿Qué nombre te gusta para él?

— ¿Damián?

— ¿Te gusta en realidad Damián?

— No, la verdad no, ¿Esteban?

— ¿Seguro? — me preguntó.

Yo dude — No — no tenía ningún nombre en mente, el era simplemente mi niño, mi chiqui, mi amor, ¿de dónde iba a sacar un nombre?

— Hijo, vámonos — me llamo mi padre desde la puerta principal de la casa — regreso en un rato mi amor — se despidió mi padre a mi madre, yo me levante y tome mi mochila negra junto con mi móvil y mi cartera, salí y me subí al auto de mi padre.

— Samuel — salió mi madre de la casa, yo baje la ventanilla del auto, ella se recargo en la misma y me sonrío —William — me dijo, yo no entendía — su nombre será William, Willy — ella sonrío.

*****

William, Willy, mi Willy me quede pensando en todo el camino hacia la universidad, la verdad es que tenía rostro de Willy, sin duda no le veía ningún pero para no poder llamarlo así.

Llegue a la universidad a las 7:40 listo para mi clase de las ocho, era clase de teoría, el día de hoy solo tenía 2 horas de clase, una a las ocho y una a las 10 de la mañana, iba a tener una hora para avanzar a mi cuadro de Willy, la profesora de mis clases de pintura había dejado como trabajo final entregar una pintura realista sobre tela al oleo, yo había elegido a Willy, no necesitaba una fotografía o un modelo, yo tenía a mis más grande inspiración a mi musa, todo lo que necesitaba para crear aquel cuadro estaba dentro de mí, en mis pensamientos, en mi mente, en mi corazón, en todos lados y es que Willy era mi todo, era parte de mi.

— Vegetoide —escuche venir detrás de mí cuando sacaba mis materiales de oleo

Me gire — Hombre Luzu ¿Qué tal? — el se acerco a mí y fraternalmente me abrazó — aun no te cansas del apodo Vegetoide, ¿aun no lo olvidas? — el sonrió.

— Después de entrar a tu habitación es imposible olvidarlo — reí — Vegeta por aquí, Vegeta por allá.

— 7:46 Vegetta, le prometí a Lana que la vería antes de entrar a clases, anda, te hablo al rato — Luzu salió rápidamente para encontrar a lana, Luzu, un tío que conocía desde hace un par de años, un accidente en una convención de juegos y ahora éramos grandes amigos.

Baje por fin los utensilios del oleo para seguido despedirme de mi padre y salir en camino a la facultad de enfermería, era un montón de caminata para llegar a ella, tenía que pasar por ciencias de la comunicación, políticas y la facultad de administración de empresas, todos los días me topaba con un motón de gente, todos los días miles de ojos cruzaban frente a mí, millones de sonrisas pasaban felizmente frente a mí, pero nunca la mirada y la sonrisa que yo quería ver, la de mi Willy.

La clase paso tan lenta como si una cámara estuviera puesta en cuadro por cuadro, no puse mucha atención, la mayoría de las cosas ya las sabía y si no con tan solo con ver mis apuntes bastaba, toda la clase fue un montón de dibujos de esa clase de signo que me perseguía desde un sueño que tuve ya hace años, era una especie de signos raros, dos círculos juntos con una cruz sobre ellos y una especie de líneas que se unían en el centro también sobre los mismo cirulos y la cruz, ese extraño signo que me inundaba de dudas desde hace un montón de años, no había día que no lo dibujara sobre hoja y papel, sobre mi piel, sobre cualquier cosa en la que se pudiera leer en realidad, quería saber que significaba, necesitaba saber de dónde provenía, que tenía que ver con mis sueños, que tenía que ver conmigo o con mi Willy.

Me senté bajo el árbol más alejado de los estudiantes, saque mi paleta de colores y descubrí el cuadro donde estaba pintando el retrato de Willy, me puse mi mandil para no manchar la ropa blanca que traía puesta, tome el pincel con mi mano derecha mientras que con la izquierda sostenía la paleta, el retrato era en tonos azules, coloque en mis oídos los audífonos dejando escuchar la melodiosa canción de Burning Bridges  comencé a darle el sombreado que necesitaba, empecé con pinceladas suaves, con movimientos cálidos al son de la canción, comencé a difuminar los colores creando un color tan hermoso que era solamente digno para él, para mi Willy, el retrato era simplemente perfecto tan solo por ser de él, por la simple razón de que sus ojos estaban pintados en él, mi cuadro era perfecto, casi igual que como  lo veía en mis sueño.

*****

Llegue temprano como siempre a mi última clase de enfermería, deje mi retrato de Willy en una de las cuatro paredes del aula para así marcharme a uno de los asientos de la última fila de la parte de  atrás.

*****

La clase se paso tan lenta, y es que yo no dejaba de pensar en Willy, mi clase se fue en puros dibujos de aquel símbolo extraño, salí de aquel lugar a las 11 con quince minutos, tome mi pintura y mis cosas de oleo, baje por las escaleras de la FAE* (*Facultad de Administración de Empresas) lo más rápido posible sin chocar miradas con nadie, continúe bajando aun en pensamiento de Willy, llegue al piso de abajo para continuar caminando con la mirada baja , tope con alguien cayendo al suelo al igual que mis materiales de oleo, es que soy tonto perdido, el otro también había caído, solo que estaba delante de mi recostado en el suelo, traía una sudadera gris y unos vaqueros de mezclilla oscura, me levante para tome mis cosas de oleo, él hacía lo mismo, me gire para pedirle las disculpas que merecía, el se giro al mismo tiempo, su mirada se fijo en la mía, atónito deje caer mis utensilios del oleo y es que esa mirada la conocía, esos labios boquiabiertos los había disfrutado, esa sonrisa me la había obsequiado y esa ropa la había arrancado tantas veces, sentí como una lagrima cayó por mi mejilla, era él, era mi Willy, él estaba igual que yo, anonadado por la sorpresa de encontrarme aquí en este momento, ambos estábamos juntos, en el mismo espacio y tiempo, sentí como mi cuerpo se volvía más pesado y mis piernas más débiles

— Joven de Luque — comencé a escuchar en el vacio — joven de Luque — todo comenzó a tornarse negro borrándose la imagen que tenía de Willy frente a mí — Joven de Luque — desperté volviendo a la triste realidad, una realidad sin Willy.

— Disculpe señor Alcalá — dije levantando mi cabeza del pupitre frotando mis ojos para aclarar mi visión.

— La clase ya termino — me dijo, yo gire mi cabeza noventa grados a la izquierda y posteriormente 180 para terminar de ver toda el aula, estaba vacía — ¿tiene algún problema señor de Luque? — Me pregunto el amable señor Alcalá para seguido sentarse en el banco de enfrente y escuchar con atención, yo negué con la cabeza en silencio — es que nunca lo había visto así tan desinteresado por la medicina, tan ausente, nunca había sido así —  mi móvil comenzó a sonar con la canción de Mark Anthony “Vivir mi vida”, el nombre de contacto “papá” se mostro en la pantalla.

— Disculpe, debo responder — el asintió con la cabeza y yo me levante alejándome del alcance de su oído, respondí dándole la espalda — ¿Hola? —murmure con la voz ronca.

— Hijo estoy afuera de tu facultad, vine para llevarte a tu cita con la psicóloga  — me dijo amablemente.

— Claro papá, bajo en un momento — colgué y me gire para encontrarme al señor Alcalá husmeando en mis dibujos del cuadernillo, me acerque silenciosamente para tomarlo y guardarlo en mi mochila, el levanto la mirada hacia mi —disculpe señor Alcalá, ¿podríamos dejar esta charla para después?, mi padre me está esperando abajo para llevarme con la psicóloga.

— Claro — respondió el, yo tome mi mochila y la puse a mi espalda para seguido encaminarme a la puerta — pero Samuel — me detuvo tomándome por detrás de mi hombro, un escalofrió recorrió mi espalda, me gire y ahí estaba el frente a mí, sin soltarme y con mis cosas de oleo en mano — no olvides que puede contar conmigo — me dijo y me entrego mi estuche y mi cuadro yo lo tome y solo le sonreí para posteriormente salir de ahí… continua caminando por los pasillo de mi edificio para después cruzar un puente que conectaba con la FAE y es que si bajaba por la escaleras de dicha facultad sería más fácil ya que al final de ellas estaba la entrada de mi facultad, baje por las mismas escaleras que en mi sueño para llegar al mismo lugar que en mi sueños había visto a Willy, camine lentamente hacia ese mismo lugar donde anteriormente Willy si había aparecido en mis ilusiones, me pare justamente en el lugar donde nuestras miradas había chocado por primera vez, esta vez era diferente, el no estaba, con la cabeza cabizbaja y desilusionado me encamine hacia el estacionamiento donde estaba ya mi padre.

Toque la ventanilla del coche y él desde su lugar la deslizo hacia abajo — ¿me abres el maletero por favor? — el no asintió ni gesticulo, solo lo hizo, yo proseguí a guardar mi estuche de oleo y mi pintura, seguido me subí al coche, él me sonrío.

— Tardaste mucho hijo, perderemos la cita — me dijo mientras arrancaba.

— Estaba charlando con el profesor Alcalá.

— Ese que dicen que es homosexual — me pregunto un poco molesto.

— Sí.

— No me gusta nada que te relaciones con ese tipo —no respondí, solo asentí con la cabeza, y es que me molestaba que le dijeran gay al profesor, todo decían que gusta de hombres pero yo no le veo nada de malo, además, el profesor nunca nos ha dado indicios de que guste de hombre es decir, el era alto, de cabello color marrón y despeinado, ojos color miel, muy fuerte y siempre vestía con ropa formal, era muy profesional y todos lo agredían de la peor manera, inventándole calumnias que podían no ser ciertas y ¿lo peor de todo?, mi padre las creía.

*****

El trayecto al consultorio de la señora había sido largo pero llegamos a tiempo, baje del auto y baje mis cosas de oleo, mi padre bajo la ventanilla para despedirse de mí ya que él no se bajaría.

— Tu madre vendrá por ti en un rato.

— Quien dice un rato dice 2 horas — le dije, el rodo los ojos y rápidamente arranco, desganado subí por las escaleras hasta llegar al piso número 6 que era en donde estaba mi respectiva doctora Solís, llegue al fin rápidamente fui al escritorio de la señorita Betty, la secretaria de la doctora y le sonreí.

— Llegas tarde — me dijo ella — la señorita Solís esta como loca preguntando por ti.

— Ya lo sé, me dormí en la escuela.

— Espera a ver como se pone cuando le digas eso — yo sonreí — pasa — me indico y yo le hice caso, camine hacia la puerta con la placa de Doctora Tamara D. Solís toque dos veces la puerta y seguido la abrí, entre en la habitación y me encontré con la doctora sentada en el sofá con sus lentes puestos leyendo un libro, ella me miro.

— Una doctora normal te diría que ya perdiste la cita — yo pase por completo y cerré la puerta detrás de mi —yo te digo que si no me cuentas todos los detalles de tu ultimo sueño te voy a dar una buena ostia — yo reí y asentí, ella con su cabeza me indico que me sentara en el sofá, eso hice — a ver corazón, quiero que me cuentes que ha pasado en estos tres últimos días que no nos hemos visto — ella cruzo las pierna y me miro con esos enormes ojos negros que se cargaba.

— Hoy me dormí en clase, ya termine mi pintura de mi chico, he decido llamarlo Willy para no decirle “él” y la relación con mi padre va mucho mejor, y busque lo que me encargo, el significado de los sueños.

— Correcto, primero quiero leer eso — yo asentí y seguido le entregué mi libreta con el reporte escrito, ella lo tomo y comenzó a leer, termino casi enseguida y con su rostro lleno de intriga me miro — ¿qué significa esto? — me pregunto haciendo referencia a aquel símbolo extraño que había pasado haciéndolo en clase.

— No lo sé — respondí — un día lo vi en uno de mis sueños, no recuerdo como ni donde, ahora lo pinto en todas partes.

— Lo he visto antes —me dijo mirándome a los ojos — cuéntame tu ultimo sueño mientras busco en mis fotos — me dijo mientras buscaba entre sus fotos del móvil aquel símbolo extraño.

—Es la primera vez que sueño algo así, soñé que estaba en la vida real, que estaba saliendo de la clase de enfermería y al bajar por las escaleras de la FAE me topaba con él y ahí estaba, con sus libros, era un estudiante de mi universidad, después desperté y me encontré con el aula vacía — ella levanto la mirada de su móvil y seguido me miró a mí.

— ¿En alguno de tus otros sueños te ha hablado de lo que le gusta? ¿Qué le gustaría estudiar? O cosas así — me preguntó.

— No, nunca — ella bajo su mirada a su móvil y continuo viendo las fotos del mismo, llego a una y note como se quedaba anonadad y boquiabierta y es que parecía que había visto un fantasma.

—Ya sé donde vi aquel símbolo.

*****

Ambos bajamos de la camioneta de la doctora Solís que ahora estaba aparcada frente a una parroquia.

— Padre Franco — le dijo la doctora Solís saludando al viejo cura que salía de la oficina — él es Samuel, uno de mis pacientes y necesito su ayuda, vengo a buscarlo por algo que vi en su oficina la otra vez y no quiero hablar con usted como sacerdote si no como hombre con sus años de experiencia.

— Más sabe el diablo por viejo que por diablo cierto — dijo él, ambos sonreímos — un placer Samuel — me dijo con su gruesa voz, él me tendió la mano y yo se la estreche — pasen — nos invito, ambos le hicimos caso.

Los tres entramos, el cura se sentó en su respectiva silla detrás de un escritorio y la doctora y yo nos sentamos frente a él, y ahí estaba el cuadro, era un cuadro de aquel símbolo estaba hecho con tinta china sobre papel antiguo, o al menos ese aspecto daba.

— Y bien ¿Qué es lo que quieren saber? — preguntó el cura Franco.

— ¿Qué es eso? — le pregunté sin alejar la mirada del cuadro, el se giro y se percató de lo que yo observaba.

— ¿Eso?, un regalo, me lo hizo un chico hace ya un par de años, estaba enfermo de sida, yo lo ayude, y le hice ver que la vida no estaba terminada, pero… la enfermedad pudo con él y se lo llevo nuestro padre.

— Pero ¿qué significa? — le pregunte mirándolo a los ojos

— ¿Por qué quieren saber? — la doctora saco de su bolso mi libreta y le mostro la página donde había cientos de dicho símbolos el cura suspiro y se froto la sien.

— Su padre lo trajo a mí porque cree que su hijo tiene un problema psicológico — le dije ella — Samuel todas las noches sueña con un chico, de complexión alta, piel blanca, ojos negros, delgado y muy guapo, Samuel sueña todas las noches en una vida con él, no lo conoce, nunca ha cruzado palabra con él, y el cerebro necesita un recuerdo para procesar información del dicho sujeto y Samuel vio ese símbolo en uno de sus sueños.

El padre Franco suspiro — El chico del cuadro era gay, soñaba todas las noches con su amor, no lo conocía y nunca lo había visto, murió sin conocerlo, pero, antes me conto algo de sus ideales — el cura me miro — Dicen que es una maldición ¿sabes? Se dice que anteriormente viviste una vida con esa persona y que los vigilantes, también llamados nefilims, los vigilaron y en un acto de traición hacia el fruto prohibido los desterraron del paraíso al igual que a Adán y Eva, se dice que estas dos personas son condenadas a vivir como mortales buscándose toda la vida — sentí como mis ojos se llenaban de lagrimas — ¿ahora entiendes el dibujo? —  me pregunto señalando el cuadro detrás de él.

— No — respondí con la voz entrecortada

— Te explico — dijo el tomando papel y pluma, tu eres el — dijo dibujando un circulo — ambos estaban juntos en el paraíso en su segunda oportunidad — dijo dibujando otro circulo pegado al ya existente círculo mío —  pero fueron separados — el dibujo una línea horizontal que dividía los círculos — pero el hilo rojo nunca se rompió — agrego una línea vertical que cruzaba con la horizontal — y si el amor que dices sentir por él es tan grande y profundo como lo dices sus caminos se encontraran de nuevo — el agrego una última parte, dos líneas elípticas que se unían en el centro del símbolo, sentí como las lagrimas salían por si solas de mis ojos empapando mis mejillas, deje escapar un suspiro y levante la mirada hacia el padre Franco que me miraba con una cara de compasión — es una fuerza, la llaman Findomy.

Yo lo mire con los ojos hundidos en lágrimas — y ¿Qué tengo que hacer? — le pregunte con un nudo en la garganta.

— Buscar — respondió él — buscar y encontrar.

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La perseverancia es una virtud decía mi ídolo, kjshashsjkjahsja, ya las extrañaba T_T, al fin vuelvo con Findomy una historia 100% mía que me enorgullece la trama:’), es un mini fanfic, que ya tengo preparado otro :D, espero este les guste siempre es un placer para mi servirles y pues nada, aquí me van a tener todos los Martes y Viernes/Sabado, espero y les guste que hago esto solo por ustedes n.n

Como siempre os digo:p espero que pasen una buena mañana, tarde, noche o madrugada según la hora en que lean esto y no puedes faltar sus grandes abrazos y besitos Mexicanos.

z4.