hoja carta

@hellsthy

{Considerando las fallas ocurridas hacia la princesa de Dinamarca en el pasado con paquetes enviados, la pequeña caja es entregada de manos de Abdel Elkadi, el sirviente personal del príncipe egipcio, al igual que una carta, hoja y sobre membretados, con el emblema oficial del palacio de Giza, escrita de puño y letra de Zakaria.}


Hella,

Espero que no te moleste que me haya tomado el atrevimiento de enviarte esto.

Tengo la suerte de estar atorado junto con mi grupo en el primer piso, donde están las cocinas, y considerando que no hay mucho que hacer por aquí, vi esto como una buena idea (eres libre de enviarlas de vuelta si no lo fue). Estas galletas se llaman “kahk”, y son típicas de mi país, tienen canela y nueces, que según me dijeron, no son causas de alergia para ti o algo por el estilo. Son de ese tipo de comida de comfort, que traen buenas memorias y que solemos compartir con los demás. Y siempre me ha gustado presumir de lo bien que sé hornearlas. Pensé en que podría compartirlas contigo, ¿por qué no? Especialmente ahora, todos necesitamos de algo así de bueno en nuestros días.

Confío en que te encuentres bien, y que podamos charlar en otra ocasión, esta vez sin interrupciones no requeridas o ebriedad de por medio.

      Zakaria K.

Reseña "El psicoanalista de John Katzenbach"

Título: El psicoanalista

Autor: John Katzenbach

Editorial: Ediciones B

Sinopsis:

-Feliz 53 cumpleaños, doctor. Bienvenido al primer día de su muerte. Pertenezco a algún momento de su pasado. Usted arruinó mi vida. Quizá no sepa cómo por qué o cuándo, pero lo hizo. Llenó todos mis instantes de desastre y tristeza. Arruinó mi vida. Y ahora estoy decidido a arruinar la suya.

Así comienza el anónimo que recibe Fredrerick Starks, psicoanalista con una larga experiencia y una tranquila vida cotidiana. Starks tendrá que emplear toda su astucia y rapidez para, en quince días, averiguar quién es el autor de esa amenazadora misiva que promete hacerle la existencia imposible.

Reseña:

El Dr Starks está en su penúltimo día de trabajo, porque se va de vacaciones. En su consulta está un paciente, Roger Zimmerman, y a diez minutos de que termine llaman a su puerta. Despacha a su paciente y cuando se dirige a la puerta no hay nadie. Sólo una carta. La carta que cambiará su vida, que hará tambalearse su mundo.


“Feliz 53.° cumpleaños, doctor. Bienvenido al primer día de su muerte.”

¿Cómo quedarías con esa primera frase de la carta?
Cuando Starks sigue leyendo, se da cuenta de que su autor tiene la intención de acabar con su vida, pero no quiere hacerlo directamente, quiere que él mismo se suicide en un plazo de 15 días o un familiar suyo será asesinado.

“Demasiado fácil. Acecharlo y matarlo no habría supuesto ningún desafío. Y, dada la facilidad de ese asesinato, no estaba seguro de que me proporcionara la satisfacción necesaria. He decidido que prefiero que se suicide. ”

Es cómo un juego, y Starks tendrá que averiguar quien es el autor de la carta si quiere continuar con vida y salvar otra.

“Verá, vamos a jugar a lo siguiente: tiene exactamente quince días, para descubrir quién soy. Si no lo hace… Bueno, ahora viene lo divertido. Observará que en la segunda hoja de esta carta aparecen los nombres de cincuenta y dos parientes suyos. Si no lo logra, tiene una opción: suicidarse de inmediato o me encargaré de destruir a una de estas personas inocentes. ”

La carta está firmada por un tal Rumplestiltskin , o Sr R para los amigos.

Me hizo pensar que sería capaz de hacer por mi familia, aunque yo no mereciera nada de lo que estaba pasando. Porque lo único que mueve al Sr R es la venganza. Starks irá descubriendo pequeños detalles, como que el Sr R quiere vengarse de la muerte de su madre, que según él, el Dr Starks no la ayudó lo suficiente para impedir su suicidio.
Starks ya se siente bastante confundido, y se agregan unos personajes que supuestamente tendrían que ayudarlo, pero que lo único que hacen es confundirlo más y ponerlo en la dirección equivocada. Son Virgil, su guía hacia el infierno , y Merlín, el supuesto abogado de una mujer que denuncia a Starks  por abusos sexuales.

A que mientras su mundo se derrumba, acabando con su trabajo por los supuestos abusos sexuales, desapareciendo su dinero de los bancos, destruyendo  su casa, tendrá que intentar averiguar la verdad.Cada vez se va dando más cuenta de que no le queda más opción que suicidarse, porque el Sr R a tejido todo de tal manera para que no pueda ganar el juego, para terminar con su vida.

Opinión Personal:

Es una novela negra cargada de la mas pura genialidad que pueda llegar a existir, Katzenbach logra describir a la perfección la desesperación que genera la carta de Mr R a Starks, y como este ultimo trata de usar todo su ingenio para salir de este aprieto, que puede dar como consecuencia la muerte de gente inocente. Es un excelente libro recomendable plenamente para aquellos que gustan de las novelas negras, les guste la psicología y el misterio

"El Eterno Viajero" por Cristina Pacheco

Siempre me han gustado las cartas. Esas largas conversaciones sin respuesta auditiva, esa honestidad tan pura en el escrito. Tengo una caja horrenda donde conservo todas las mías; de ex novios, de amigas, de mis padres….esa caja de plástico tan insípida está plagada de mis registros; y cada vez que decido abrirla sé que estoy llevando a cabo el ritual de la nostalgia.

He tenido la fortuna de que en más de una ocasión, una carta ha logrado conmoverme hasta las lágrimas. Comienzo a leer con una voz que no las mía y se la meto a las palabras escritas para mí. También me pregunto dónde terminan las cartas que yo he dado, esas finas confesiones de papel que con tanto amor o resentimiento he llegado a repartir. Imagino que más de una perdió vida hace muchísimo, imagino que otras están guardadas en cajones prohibidos y tal vez una que otra pequeña nota se utiliza en modalidad separador.

Obligada por las circunstancias, hoy me encontré con una carta cuyo receptor no podrá leer. Me alegra, sin embargo, que la mujer quien tan íntimamente escribió esto a su esposo, haya decidió compartir esto con quien quisiera leerla. Esta carta la leí con mi propia voz, como si yo se la hubiera escrito a alguien que amo pero no conozco; me sacó un temblorín en la boca y un nudo en la garganta

Keep reading