hasta aquí

TIRO LA TOALLA

¿Por qué?

Porque creo que es válido de vez en cuando hacerlo cuando las cosas no dan para más.

Porque a pesar de que mi autoestima se asemeja a una montaña rusa siempre he tenido en mente que no tengo la necesidad de mendigar la atención o precencia de los demás.

Porque me merezco un respiro de tantas emociones a las cuales no estoy acostumbrada.

Porque me considero una persona lo suficientemente inteligente como para decir “hasta aquí”.

Porque quiero.

Y cuando sientas que ya no puedes más, recuerda el motivo por el cual empezaste. Recuerda todo lo que has tenido que recorrer para llegar hasta aquí. Todas las lágrimas de tristeza, frustración e incluso estrés. Noches en las que sentías que todo se venía para abajo. Momentos en los cuales quisiste desaparecer. Recuerda tus metas, recuerda hasta donde querías llegar. Esa será tu máxima motivación. Las cosas pasan cariño, no te agobies.

Valery Soza

Y probablemente jamás tendrás la oportunidad de ver esto. O tal vez con un poco de suerte la vida te traiga hasta aquí, para que puedas saber que estoy orgulloso de ti, de lo que eres, de la persona en la que te has convertido con el pasar del tiempo. Poder convivir contigo en estos cortos y eternos meses ha sido un paseo que jamás saldrá de mi cabeza, siempre estarás aquí, allá, en algún rincón de mi vida, llenando de alegría todos mis momentos, apareciendo en mi mente, tú y tu recuerdo. No solo la mejor versión de lo que alguna vez fuiste, sino también todas tus versiones, porque lo que eres nunca ha sido un error para mi, ni para nadie. Conozco tus miedos al espejo, se que por momentos odias lo que eres, que te deprimes porque nunca te ha gustado lo que ves, pero algún día veras en esa pared brillante, a la mujer que deseaste ser, y cuando sonrías a ti misma, ahí sabrás que has encontrado al amor de tu vida. Porque serás perfecta, eres perfecta, y como es de esperarse, sigues siendo igual de hermosa que esa primera vez en la que pude acariciar tus pensamientos. Vamos, mírate, justo ahí en tu alma, aún conservas la chapa que me has dedicado con tanto amor aquel día en el que me sentí afortunado de tenerte entre mi amargura de existencia. Sé que podrán llegar muchos períodos de tiempo en los que consiga echarte de menos, quizá lo haga todo el rato, a cada instante, pero también pasarán muchos otros en los que consiga olvidarte por milésimas de segundo. Sin embargo, tu seguirás ahí, corazón. Siempre, tu recuerdo mas que latente, estarás palpitante, haciéndote sentir, porque fueron más que sólo alegrías las que alguna vez me regalaste, fuiste tu misma, al estar ahí, de la manera más incondicional. Sin aparentar ser nada, justo así era como yo te queria, siendo nada mas que sólo tú, y aún así, eras demasiado. Todo sin ti será el doble de difícil de lo que era antes de haberte conocido, porque me enseñaste a creer, a confiar, a brillar, pero nunca me dijiste que hacer con mi vida cuando tu ya no estuvieras en ella. Te extraño, y lo hago desde mucho antes de que nos enteraramos de que nuestra leve discusión era en realidad una triste despedida, pero que le vamos a hacer. Sé que vendrán cosas mejores. Te casarás, tendrás a esos lindos hijos que en pensamientos de media noche confesamos querer tener. Te enamorarás, amarás más que esto, podrás encontrar otros ojos que mirar cada día, otra boca a la que besar, otros brazos que serán el castillo en el cual una princesa como tu debe habitar. Las aventuras que has experimentado no le hacen ni cosquillas a las que te quedan por descubrir. Y sé que no sólo lo harás bien, sino que lo harás como tú sabes hacerlo. Porque se trata de confianza, me enseñaste a confiar. Y no sólo en ti, sino también en mí, en mis capacidades, en lo que cada persona debe ser sin pensar en el que dirán. Por esa razón nunca olvidaré todo lo que la vida es, porque la vida no es mas que todo lo que vi cuando solía estar contigo. Serás inolvidable y sé que no hay adiós que deje ir todo lo que siento justo ahora, pero nunca hubo nada tan perfecto como saber que la mitad de ti se ha quedado clavada en mí. Las palabras con las que me erizabas la piel en esas noches sin censura en las que revelabamos secretos, las millones de sonrisas que en mi cara se dibujaban cada mañana al despertar pensando en como sería abrir mis ojos y verte ahí a mitad de la noche. Tus detalles, tus ideas, tus ocurrencias y la manera en la que me hipnotizabas con ellas. Seguirás ahí, aquí, allá. Siempre en mí, como esa luz que nunca se terminará de apagar. Porque, cariño. Lo sé hoy, lo sabré mañana, y lo sabré siempre. En cada paso que de, en cada respiro, en cada pensar. Has sido lo mejor que me ha pasado en la vida.

Para ti, Nadia.

Hemos terminado. Ha sido un gusto llegar hasta aquí
a tu lado, sosteniendo tu mano, dejando los puntos suspensivos
para que cada quien pueda seguir con su rumbo
no te digo hasta pronto sino ojalá que no haya ningún después
que todas las memorias se destruyan antes de que muera.
Hemos terminado. Siento el peso de una derrota en mi espalda
que desde tiempo atrás no me deja avanzar, pierdo  equilibrio,
quiero estar dormido todo el día pero no quiero despertar viejo,
hemos terminado y ahora hay que mudarnos. Yo de estrella
tú de planeta. Yo de instrumento, tú de armonía
cuando el error inunde tu conciencia mi barco
estará alcanzando tierras vírgenes lejos de todo diluvio
hemos terminado y no hay marcha atrás, no hay poder
en el cosmos que pueda juntarnos y si lo hay
creeré que juega a reírse de mi desgracia.
Hemos terminado. Ha sido un gusto llegar hasta aquí
gracias por tu compañía que sólo me hizo sentir solo
gracias por tus besos falsos fingiendo eternidad
gracias por heredarme tus miedos
si no me deshago de ti todo esto me consumirá.
Hemos terminado. Ha sido un gusto llegar hasta aquí
—  Teoría de la fragilidad, Quetzal Noah
Para cuando despiertes

Me encantas. De aquí hasta allá y de regreso. Sin importar hacia donde estés mirando.
Gracias por el tiempo que me has regalado, que nos hemos entregado
He disfrutado cada segundo a tu lado, cada pelea, cada crisis. (Tuya,mía o nuestra) cada salida. Nuestros lugares especiales y aquellos viajes en el metro; Disfrutando de tu hermoso rostro mientras tú vas distraída observando el camino.
No he dejado de pensar que eres la chica más acorde para mi maldito desastre mental. Tú me das calma.
Perdón por todas esas tontas peleas, perdón por las que vienen. Ninguna lograra alejarme de vos
Nada lograra alejarme de ti. Ni tú y tu gran ejército de arranques de ira.
Sí tu estas mal yo estoy contigo. Y ya contigo da igual estar bien o mal: Solo importa estar contigo.
Ojalá pase el tiempo y sigas caminando a lado mío, respirando frente a mi e invadiendo mi espacio.
Ocupa cuantos días necesites
Termina con mi paciencia. Preguntame todas las cosas que puedas. Perdón si no hay respuesta para todas tus dudas.
Rompe mi corazón al menos una vez al mes. Y cuidame como al niño indefenso que a veces me siento
Ten un buen día hoy mi esbelta princesita.
Te amo para siempre, sé que ya lo sabes. Y por si acaso no, recuerdalo siempre que leas estas cuantas palabras que me puse a redactar para que hoy, cuando despiertes, algo atolondrada, con los ojos llenos de lagañas; Me leas, sonrías y pienses en lo mucho que hemos cambiado desde el primer día hasta este.
Ámame tanto como yo te amo a ti, y ten paciencia… Pues se acerca velozmente el día en que estaré a tu lado cada amanecer. Para cuando despiertes.

Feliz día. A MO R

Esta carta va dirigida a la persona que un día apareció para poner mi vida patas arriba. Sabes, yo creo que lo más bonito de escribir una carta es que cuando se la das a esa personita, lo más seguro es que jamás la vuelvas a leer, puede que incluso olvides que escribiste exactamente pero sabes que dejaste un pedazo de tu alma, de tu amor. 

Espero que este sea el tipo de carta que puedas leer cualquier día, en cualquier situación y que te haga sentir todas esas emociones que yo guarde en cada oración que estoy plasmando aquí. 

Bueno, quiero empezar diciéndote Hola, mi amor, quiero que sepas desde ya, que te amo muchísimo.

Cuando cumplo años me da miedo, ¿sabes? Siento que la vida se me va de las manos y que no puedo hacer nada para impedirlo, me desespera; pero contigo… Contigo me siento tranquila, cómoda de avanzar, de seguir experimentando cosas nuevas, y es que cuando tomo tu mano, tu no sabes pero yo estoy tomando mi mundo por completo. Y así es como quiero que te sientas, hoy y siempre. 

Te cuento que lidie mucho con el hecho de que podía regalarte, bueno esto ya tu lo sabes, pero llegue a la conclusión de que el regalo más especial que podía darte (aparte de tu otro regalo) sería esta declaración de amor.

Quiero que sepas que desde el momento en que nuestras palabras se cruzaron por primera vez, te has convertido en una persona imprescindible para mi; logras transformar cualquier noche en un día soleado.

Creo que todo comenzó cuando no podíamos pasar ni un solo día sin hablarnos, y luego ni un día sin vernos. 

Giancarlos, me encantas. De aquí hasta allá y de regreso. Sin importar hacia donde estés mirando.
Gracias por el tiempo que me has regalado, que nos hemos entregado. Gracias por ser el indicado, por aceptarme como soy, por escucharme cuando tenía problemas e intentabas ayudarme a encontrar una solución, si el problema era entre nosotros arreglábamos las cosas hablando o riéndonos. 

Estoy enamorada de ti, de tus ojos que acompañados de esas cejas me vuelven loca. 

¿Alguna vez te he dicho que soy feliz? 

Bueno, si no te lo he dicho te lo diré ahora: soy feliz porque existes tu. Y tengo el privilegio de amarte. Por que se que si algo está mal, ahí estás tu abrazándome por la espalda, de la manera más dulce, más inocente, más bonita. Mientras nuestras manos juguetean, tan delicadamente, como si fuera la primera vez que se tocaran, como dos desconocidas.

Te amo, mi amor y quiero estar a tu lado cada año en esta fecha. Quiero estar presente todos los años y comprobar cómo va pasando el tiempo, con cada año que cumplas. Sé que estaremos más unidos, nos conoceremos más, nos comprenderemos más, nos amaremos más, porque no importa el paso del tiempo, si se trata de estar contigo soy feliz. Bueno, este es mi regalo: un paquete lleno de felicidad, sonrisas y un corazón dispuesto a amarte para todo la vida.

Feliz cumpleaños, popito.

Quizá el destino se lo tomó muy en serio cuando te dije que me gustaba extrañarte.
—  Noche.
Esto es así
de pronto estás agotado, fatigado, con menos fuerza,
y te preguntas ¿qué pasa en mi cuerpo?
te sugestionas, te haces exámenes médicos, piensas
que tienes una enfermedad porque cogiste sin cuidarte
porque has estado bebiendo últimamente
porque te dio un dolor intenso en la cabeza o el culo
y crees que tienes cáncer. De pronto te volviste
menos soñador y muchos de tus ideales no parecen
tener ánimos sentado viendo cómo sigues
el ejemplo de esta caravana de rostros tristes.
Y luego comienzas a creer en el vacío, el sinsentido,
la monotonía, las cuentas, el poder llegar a fin de mes
al menos con algo de dinero para ahorrar
para unos tenis.  Tus amigos y los médicos te dicen
que no tienes nada, que estás pensando demasiado,
que es estrés, ansiedad y luego comienzas a pensar
en que esto es una realidad simulada, que tal vez
no te diste cuenta y fuiste secuestrado por una
especie alienígena. ¿Y dónde quedé yo? ¿Qué me hicieron?
¿a dónde fue mi alma aventurera? ¿por qué ahora
que me preocupo más por cuidarme me duele
más todo que antes? ¿por qué ya no sé
lo que es la fe y la esperanza o las razones para tenerlas?
Pero la alegría es un roadtrip, parte del viaje
es también quedarte sin combustible, sin billete de regreso,
sin monedas para el bus, sin los que confiaron en ti,
sin el alboroto de tus bichos voladores, sin un aire,
sin agua, sin techo, sin una religión, sin una cama,
sin instrumentos, sin trabajo, sin ciudad,
sin cerveza, sin ángel, sin versos, sólo frente
a lo que parece un camino desértico que no sabes
a dónde te llevará…
la alegría es un roadtrip
sal, respira, desaprende, atrapa un rayo,
cáete, rómpele la madre a las dudas,
ahoga los celos, no respondas a las envidias,
no contestes a los incrédulos,
no demuestres nada a los vanidosos
sal
mira
qué linda te ves luchando por tus sueños,
haciendo lo que te apasiona
seduciendo con tu brillo renacentista
a la gracia de las musas
con tu cavidad boreal
a las moléculas volcánicas,
enciende tu oído
y deja que la incertidumbre
te saque a bailar
tal vez sólo se trata
de tomarle bien por la cintura
o de olvidar
que tienes dos pies izquierdos
¿qué hacer en estos tiempos
donde no luchamos por nada?
donde vamos perdiendo
la batalla interna
¿qué hacer en medio de estas voces que
incomprendidas se tiran al piso
a arruinar sus talentosos cerebros
con el temor a la grandeza?
¿qué hacer cuando el egoísmo
tampoco te deja aceptar que mereces una vida
decente y digna de tranquilidad y hermosos
placeres envueltos en hormigas?
he leído de música, historia del rock, la poesía
de los pueblos prehispánicos, viajes en el tiempo,
física cuántica, etimologías latinas y viajes hippies,
mas no tengo todas las respuestas
aún me falta conocer
de nanotecnología, de cultivos, de alimentarme bien,
de dibujar, de hacer una canción que pueda
conversar con el beat de los latidos,
de encuentros con seres de otras dimensiones
¿qué hacer con la felicidad
que le invertimos a los planes
cuando nos fueron infieles o se
nos adelantaron en el camino?
No lo sé, si lo sabes, házmelo saber, o vete lejos y escribe tu aprendizaje,
háblame de tus lecciones, de cómo sobrevives, de cada cuando meditas,
de si has dejado de ser tan egoísta para poder ayudar al menos
un poco a alguien a salvarse, si es que te tiraste a la arena a ver pasar
las estrellas y escuchar el mar porque sigues sin encontrar
la razón que alce tu ciencia o tu espíritu. Te espero en la próxima estación, el siguiente barco, pueblo, gasolinera o avión, espero que hablemos de cómo llegaste
hasta aquí para decirme que la alegría es un roadtrip.
—  La alegría es un roadtrip, Quetzal Noah
Qué guapa eres cuando me miras con esa cara de niña, cuando te tocas la nariz sonriendo y ahí inicia el mundo. Qué guapa estás en domingo, toda desarreglada y con esas ojeras de la noche de amor anterior. Qué guapa te ves cuando me coges de la mano y sientes que tu mundo es el mío porque voy de tu lado. Qué guapa estás mi amor, cuando acariciando mi cabello te acercas suavecito al oído a decirme cuanto me quieres. Estás guapa, joder. De aquí hasta la luna y viceversa o hasta enloquecer(nos).
—  Jorge Muñoz