hamburguesa con queso

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¿Hay hambre?

Hamburguesa con queso cocinada en pleno monte.

RECETA. Hamburguesas caseras🍔

Estás hamburguesas con queso adentro de la carne están 😱 tienes que intentarlo. Yo tenía mucho antojo de una hamburguesa deliciosa y ésta sobrepasó mis expectativas.

Te dejo la receta aquí abajito.


INGREDIENTES:

Para la carne:

500g de carne molida de res

un huevo

una rebanada de pan

una cucharadita de sal

una cucharadita de pimienta

una cucharadita de paprika

una pizca de comino

una rebanada de pan

un chorrito de leche


Para las papas:

2 papas medianas

Una cucharadita de sal

Una cucharadita de pimienta

Dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra

Perejil


Para preparar la carne:

Sal y pimenta al gusto

Queso cheddar

Queso mozzarella


Antes de comenzar, nosotros encendimos el horno a 240C para preparalo para nuestras papas. Corta tus papas en tiras delgadas, nosotros las cortamos en tiras de unos 5 centímetros de ancho, pero quizá debimos haberlas cortado más delgadas todavía.

Acomódalas en una bandeja para horno cubierta con papel de aluminio y papel para hornear. Agrega un buen chorro de aceite de oliva y cubre las papas. Añade sal, pimienta, y, si gustas,
perejil.

Hornea por aproximadamente 30 minutos o hasta que estén cocidas (si tu horno tiene calor arriba, enciéndelo durante los últimos 5-10 minutos para que se doren).

Ya con las papas en el horno, viene el momento de preparar la carne. La verdad es que esto no tiene mucha ciencia, se trata de
mezclar nuestros ingredientes hasta incorporarlo todo bien. El pan lo remojamos en leche para ablandarlo, y lo añadimos junto al huevo para que la carne no se separe durante la cocción. Nosotros comenzamos a mezclar con un tenedor, pero pronto nos deshicimos de él para mezclarlo todo a mano. Una vez que el
huevo se incorpora totalmente podemos comenzar a preparar las hamburguesas.

Bueno, aquí viene lo interesante. Me imagino que debe haber más de una técnica para hacer esto, pero nosotros decidimos hacerlo así: hicimos dos hamburguesas
por separado, colocamos el queso sobre una y colocamos la otra encima, presionando los lados para sellarlas y hacer una sola.
Nosotros conseguimos queso cheddar en rebanadas y mozzarella fresco, pero puedes utilizar el queso que más te guste o prescindir totalmente.
Cocina tus hamburguesas como más te guste, la idea es que el queso al centro quede totalmente derretido. Prepara tu hamburguesa con tus condimentos preferidos,
nosotros nos decidimos por el clásico lechuga, tomate, y cebolla.


Besooooos

Comidas raras, la imaginación es el límite

Los japoneses no se quedan atrás, porque para raros… ellos. Burger King Japan, no hace mucho sacó al mercado la Hamburguesa Negra. Así es como la anunciaban…

Y esto es lo que te servían:

En el tercer puesto KFC UK, con una hamburguesa de queso de 2000 calorías, la Double-Donut Bacon and Cheese Burger. Original el palillo…

Después de abrir el apetito, vayamos a probar otras rarezas… Una bebida con sabor a pancake (Japón).

Cheetos de Mountain Dew (Japón).

Oreos con crema sabor a té verde.

Granizado de pizza y espagueti a la boloñesa.

Helado de carne de caballo.

Pepsi con sabor a yoghurt.

KitKat con sabor a maíz.

¿Cuándo encontraré sabores como estos en mi país? Es decir, sin duda, los asiáticos tienen gustos un tanto excéntricos a comparación de los que tenemos de este lado del planeta, por lo menos en mi país.

SUCIO 2: MACHOS ALFA

TERCERA PARTE

“Solo espero que lo de las duchas lo hayas disfrutado tanto como yo” Aquellas palabras no dejaban de repetirse en la mente de Samuel una y otra vez ¿Qué mierda es la que había hecho? Y peor aun, como es que había sido tan imbécil para dejarse pillar. Quería morir en ese mismo instante, quería que se lo tragara la tierra, quería desaparecer del puto planeta. Si Guillermo se había dado cuenta y se lo había dejado saber es porque no iba a descansar hasta hacerle la vida imposible recordándoselo ¿Y si le había tomado alguna foto? ¡Joder que eso era imposible! Él también se veía demasiado concentrado haciendo sus… cosas ¿No? ¿Cómo narices es que lo había visto? Y lo que mas le jodía es que ya era la segunda vez que ese grandísimo hijo de puta lo había avergonzado en prácticamente el mismo día.

Samuel ni siquiera pudo dormir por supuesto, se la pasó la noche entera dándole vueltas a lo mismo. Se había hecho el dormido cuando escuchó aquellas palabras y es que la verdad en ese preciso momento había quedado completamente paralizado. Después de haber escuchado esas palabras que se quedaron clavadas en su mente como malditas espinas, había pensado en las mil y una formas en las que ese imbécil podía ponerlo en evidencia con toda la maldita facultad y por supuesto también había pensado en las mil y una formas en las que él lo tenía para hacerlo callar aunque tuviese que arrancarle las pelotas de un tirón.

Lo único que tenía Samuel muy claro es que lo iba hacer arrepentirse, no tenía ni una jodida idea del como ni cuando, pero iba a aprovechar cualquier descuido, las cosas no podían quedarse así, ese maricón de mierda estaba jugando con fuego y hasta el momento el único quemado había sido Samuel, así que era momento de que le regresara el favor y de hacerle saber que se había metido con la persona equivocada.

Como igual no había dormido prácticamente nada, Samuel decidió salir muy de mañana rumbo a las duchas, se sentía asquerosamente sucio después de lo que había sucedido la noche anterior. Nada mas levantarse de la cama, se dio cuenta como su imbécil compañero de cuarto dormía tranquilamente ¡Hijo de puta! Incluso parecía tener una sonrisa en el rostro ¿se estaba burlando de él incluso en sueños? Sería lo único que le faltaba, ganas le daban de saltarle en ese mismo momento encima y acabarse los puños en su cara, pero eso sería demasiado cobarde y si algo tenía Samuel es que el no era ningún cobarde, si iba a enfrentarlo en algún momento sería por supuesto de frente, cuando pudiera defenderse, no quería ninguna excusa, si el mariconcito había tenido los cojones suficientes para meterse con él, ahora debía atenerse a las consecuencias. Y esas consecuencias definitivamente no iban a gustarle para nada.

Samuel tomó su ropa a la carrera y salió de la habitación poco menos que corriendo, no quería que su indeseable compañero de habitación despertara e iniciaran una pelea tan temprano, porque si se atrevía a mencionar lo sucedido una vez mas él no iba a aguantarse y no tenía ganas de estar liándose a hostias tan temprano, había venido a este lugar para concentrarse en sus entrenamientos, no a estarse distrayendo en estupideces. Debía iniciar ya.

Cuando Guillermo despertó, se encontró solo en la habitación. Sonrió cínicamente, pues estaba completamente seguro de que eso es lo que sucedería. Los tíos como Samuel eran así, se sentían muy machos, pero no tenían la valentía de enfrentarse a alguien que veían inferior, pero Guillermo no era ningún inferior.

Pensándolo fríamente era una verdadera lastima que las cosas se hubiesen dado de esa manera tan hostil, porque a pesar de todo Samuel seguía pareciéndole a Guillermo el tío mas malditamente follable de todo el Instituto y de solo recordar como lo había visto en las duchas y sobre todo como lo había escuchado, sentía que la piel se le erizaba. Aun cuando Samuel había intentado reprimir sus jadeos le había sido imposible, y vaya que Guillermo lo agradecía.

Sonrió de forma descarada al recordar como él mismo casi cae de rodillas de la impresión cuando abrió los ojos solo un momento y lo vio ahí escondido como un pervertido detrás de los lockers ¿Estaría mirándolo a él? ¡Pero a quien mas si no! La pregunta era ¿Por qué no se había largado en el primer momento? ¿Por qué se había quedado a ver un espectáculo que tenía que haberle resultado por demás desagradable? A final de cuentas a Guillermo le daba bastante igual. Lo único que sabía es que él deseaba volverlo a escuchar gemir de esa manera y su maldito cuerpo ¡Joder! Era por supuesto un millón de veces mejor estando desnudo.

Sus entrenamientos en la piscina iniciaban a las 8am. Eran las 7:40am y Guillermo aun estaba tumbado en la cama con muy pocas ganas de levantarse, por mas bueno que estuviese su compañero de habitación, si seguía fantaseando con aquel hijo de puta, lo iban a mandar a la mierda del equipo de relevos, aunque siendo él el nadador estrella lo veía prácticamente imposible. Igual tenia que darse prisa.

Se levantó, se vistió rápidamente, lavó su cara y sus dientes, unas cuantas pasadas por el cabello con los dedos y listo, los beneficios de ser guapo, no hacía falta demasiado, estaba por abrir la puerta para salir corriendo, cuando esta se abrió de golpe mostrando a un Samuel recién bañado con aun algunas gotitas de agua cayendo de su cabello, resbalando por su cuello para perderse debajo de su camiseta ¡Joder y mas JODER! ¿Por qué le hacía las cosas tan difíciles?

–¿Piensas quedarte en la puta puerta todo el día? – Y de regreso a la tierra, aquel no había sido un muy agradable saludo.

–¿Alguien amaneció de mal humor el día de hoy? – Guillermo se movió a un lado, solo lo justo para que Samuel pudiese pasar a la habitación, prácticamente rozando su cuerpo aun mojado en el hombro de Guillermo, quien recibió una mirada de odio y un empujón.

–Eso a ti debería importarte muy poco

–Y de hecho así es, me importa muy poquito

–¿Y para que mierda preguntas? – por alguna razón Samuel se arrepintió inmediatamente después de haber dicho eso.

–Pues no sé… – la sonrisa socarrona y la ceja alzada de Guillermo le estaban dando a Samuel una idea de lo que estaba por decir – yo imagine que ibas a amanecer de muy buen humor y ya sabes… relajado.

Un fuerte resoplido fue lo único que Samuel pudo emitir como respuesta, eso y su mejor mirada de repudio, mirada que fue recibida por Guillermo son una sonrisa burlona.

–Que tengas bonito día – salió de la habitación sin mirar atrás.

Definitivamente compartir habitación iba a ser algo bastante difícil de sobrellevar para ambos chicos, tomando en cuenta que era apenas el segundo día que estaban juntos y ya había pasado entre ellos mas de los que hubiesen querido, al menos mas de lo que Samuel hubiese querido. Cuando llegó al Instituto estaba seguro que en algún momento se iba a tener que topar con Guillermo,  gracias a que Anna se había encargado de repetirle a diario lo poco o mucho que sabía de él, sabía que estudiaba ahí, pero ni en sueños se imagino que iba a ser su compañero de habitación y que iba a tener que estarlo aguantando cada día. Le caía mal desde antes y ahora le parecía incluso más odioso. Aunque había algo que lo sorprendía y tenía que reconocer, el tío tenía carácter, y él no se imagino que fuera una persona así o será que Samuel tenía una idea errónea de lo que era un tío gay. Se lo imaginaba afeminado, delicado y sumiso, pero este cabrón era todo menos sumiso, de hecho si no lo hubiese conocido desde antes hubiese jurado que era hetero, incluso pudiesen haber sido amigos ¿Amigos? ¿Pero en que mierda estaba pensando? ¡Era un hijo de puta altanero y revoltoso! Y ya se encargaría Samuel de quitarle su altanería aunque fuese a lo bestia.

La practica de natación había terminado y Guillermo se encontraba en la cafetería comiendo como si fuese “la cena antes de su ejecución” y si es verdad que los deportistas requieren de una alimentación abundante para aguantar los extenuantes entrenamientos, pero Guillermo poco mas y si se descuidaban, terminaría comiéndose a Lino y Santiago, sus dos mejores amigos y compañeros en el equipo de relevos.

–Dime que al menos estas masticando esa hamburguesa, porque no seré yo quien te salve si te atragantas – Lino solo podía mirar a Guillermo con cara de repugnancia mientras este se pasaba esa hamburguesa doble con queso prácticamente sin respirar.

–¡Lino joder! Deja al pobre chico que coma en paz ¿No ves que tiene mucha hambre?

–¡Exacto Lino! Por eso Santiago es mi primer mejor amigo y tú el segundo ¡Quejumbroso! – Guillermo prácticamente hablaba mientras masticaba, algo en definitiva estaba molestándolo, el solo comía de esa manera cuando estaba ¿ansioso?

–¡Que os follen a ambos! Este lo único que quiere – señaló despectivamente a Santiago – es aprovecharse de su amigo afeminado y tragón de hamburgueses y que le presentes a tus amigas.

–¡Que te reviento Lino! Vuélveme a decir afeminado y… – Guillermo ni siquiera pudo terminar lo que estaba diciendo, cierta persona “indeseable” acababa de aparecer en la cafetería y su tranquilidad acababa de irse a la mierda. Toser mientras tienes media hamburguesa en la garganta no es una buena combinación.

–¡Te lo dije! Se está ahogando, ahora tú le haces la puta maniobra Hamlet

–Es Heimlich ¡Ignorante! – Santiago se levantó de su asiento con cara de pánico, mientras Lino desde su asiento tan tranquilo seguía con cara de “veamos en primera fila como la lían estos dos” ¿Y Guillermo? Tosiendo como si no hubiese un mañana.

Estábamos ante los tres amigos mas raros que pudiesen existir, eran inseparables desde que estaban en preescolar, pero peleaban a cada paso que daban como si realmente se odiaran. Lino tenía un temperamento de los mil demonios, era malhumorado y quejumbroso, pero tenia un enorme corazón y muy a su manera cuidaba a Guillermo exponiéndose incluso a los golpes cuando alguien se atrevía a llamarlo marica, afeminado o cualquier insulto similar, pues solo él tenía ese derecho, por antigüedad.

Santiago era todo lo contrario a Lino, era el chico tierno y preocupado siempre por todo, el que no se saltaba jamás una clase, el enamoradizo, el que los regañaba como si fuera una madre, quien siempre los reprendía por no llevar una chaqueta en el frio. Ese era Santiago, el que en este preciso momento estaba sacudiendo histéricamente a Guillermo de un lado a otro como si fuera un muñeco intentando sacar de su garganta el trozo de hamburguesa que había expulsado hace como media hora, mientras él igual seguía haciéndole la maniobra “Hamlet”

–¡Me cago en todo Santiago vas a sacarme los pulmones! – Por fin Santiago soltó a Guillermo y este más que apresurado empezó a acomodarse la ropa y el cabello después de aquel bestial meneo, mientras buscaba con la mirada en todas las caras de la cafetería ¿Dónde mierda se había metido?

–¿A quien estamos buscando? – Lino miraba a Guillermo con una ceja arqueada, Guille podía engañar hasta a su madre, menos a Lino.

–No “estamos”, estoy… es decir – tartamudear era una signo inequívoco de que Guillermo estaba poniéndose nervioso.

–¿Es decir?

–A nadie Lino, no estoy buscando a nadie

–Mhmm – respuesta inequívoca también de que Lino iba a joderle la vida a Guillermo hasta que le dijera la verdad, aunque por el momento podía dejarlo pasar.

–¿Entonces? – La vocecilla siempre amable de Santiago irrumpió en la conversación de los otros dos chicos, ambos giraron a verlo para encontrárselo con una enorme sonrisa y los ojos iluminados de emoción.

–¿Entonces qué? – preguntaron ambos a coro

–¡Joder tíos! La fiesta del viernes ¿vamos a ir?

Aquella pregunta era prácticamente una ofensa ¿Quién rechazaría una fiesta de fraternidad en la primer semana del nuevo semestre? ¡Absolutamente nadie! Mucho menos ellos que vivían para estar de fiesta, al menos eso era en lo único en lo que siempre estaban de acuerdo.

Lo que quedaba del almuerzo transcurrió tranquilo con los tres chicos hablando de la fiesta y de tonterías varias que los tenían envueltos en escandalosas carcajadas se que se escuchaban prácticamente en toda la cafetería. Todo tan normal, hasta de nuevo algo sacó a Guillermo de su tranquilidad. Levantó la cabeza de la mesa, sintiendo la pesada y profunda mirada de alguien lo sacudía desde la distancia. Samuel.

En uno de los extremos de la cafetería, como su fuese un jodido psicópata, antisocial, se encontraba Samuel recargado en la pared, mirándolo fijamente ¿Qué mierda pensaba que hacía viéndolo de esa manera? Su mirada era completamente inexpresiva, no había enojo, por supuesto tampoco simpatía, simplemente no apartaba la mirada, parecía querer atravesarlo, querer descubrir que es lo que estaba pensando. Parecía querer intimidarlo e incomodarlo y vaya que estaba lográndolo, al menos incomodarlo, porque pocas cosas había que intimidaran a Guillermo. Estaba a punto de levantarse para ir hasta donde se encontraba y echársele encima como un animal rabioso, cuando una deslumbrante y hermosa chica llegó hasta él colgándose de su cuello ¿Y esta quien cojones era?

–Pues parece que ya te lo ganaron – Escuchó la molesta voz de Lino que lo sacó de su letargo.

–¿Eh? – giró la mirada para encontrarse a sus dos amigos muy atentos a la escena que el también estaba presenciando.

–Que para la próxima deberías fijarte en tíos que tengan tus mismas preferencias

–No se de que mierda hablas Lino – Guillermo hizo una mueca de molestia sin poder apartar la mirada de esa chica que por alguna razón le parecía conocida.

–Hablo del tío al que casi te follas con la mirada – los tres chicos dirigieron descaradamente su vista hasta Samuel y su hermosa acompañante.

Y como aun con la distancia que los separaba, como si Samuel y la chica hubiesen estado escuchando todo lo que Guillermo y sus amigos hablaban, giraron sus cabezas hasta encontrar las miradas ¡Mierda! Definitivamente el disimulo no era lo suyo y los tres, incluso Guillermo quien deseaba estar mirando en otra dirección, no apartaban la mirada, y no la apartaron… ni siquiera cuando se dieron cuenta que la chica que se encontraba con Samuel se dejó venir hasta ellos con determinación, mientras Samuel intentaba detenerla casi a jalones.

–¡GUILLERMO! – Ese grito por parte de la chica fue lo único que Guille pudo escuchar antes de que una tremenda bofetada dada con todas las fuerzas que una chica de su complexión podía tener, aterrizaba justo en su mejilla, dejándola ardiendo de dolor y a él con una casa de no poder creérselo

¿Pero quien mierda era esta chica?

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SALSEOOOOO!!! El capitulo siguiente que será muy seguramente el sábado se va a poner feo feo feooooo y lleno de muchas cositas cuquis!! Besitos♥

Ya me imagino el comercial publicitario de aquel lugar, tipo" ¿Estas cansado de la misma mierda? ¿Esa hamburguesa doble con queso ya no te llena como antes? ¿Te sientes solo por las noches? ¡HAMBURGUESAS CALVIN KLEIN! Prueba nuestra increíble variedad de modelos y hamburguesas. Y en la compra de dos de nuestras mega Hamburguesas te regalamos la tercera. Y si te lo preguntabas... ¡¡SI!! el modelo sexy va por nuestra cuenta. Hamburguesas Calvin Klein, la hamburguesa mas Hot del lugar. *Inserte música de comercial barato*

Ya matenme de una vez, les doy la pistola.

anonymous asked:

Esta es una pregunta rara. Mañana cumplo un mes con mi novio tauro... Y no se que regalarle Ayudaaaa Ojala sea algo que lo haga muy feliz Bye 😉

¿Es tauro? Pero par favar, que fácil. 

UNA BUENA PIZZA DE HAMBURGUESAS CON EXTRA QUESO, SIN ORILLAS, CON KETCHUP Y PAPAS AL LADO, y de paso le pedís matrimonio  ( ͡° ͜ʖ ͡°)

Originally posted by mariaslittlestuff

Pablo.-

Algún día estaré jodidamente feliz y alguien me preguntará “¿Estuvo bien el sexo, eh?” Y le responderé, “No, pero la hamburguesa con queso y tocino, con papas grandes y nuggets estaba bár-ba-ra”. 

La comida también hace feliz a las personas, recuerden eso. 

Sentimientos Latentes || Cap 13 (Fic Wigetta)

2 Día : Nuestra Semana Perfecta.

-Narra Vegetta-

Me aseguré de tener todo lo que necesitaba para subsistir un día entero fuera de casa. Volví a comprobar con cierta desconfianza permanente que los vídeos estaban preparados para subirse automáticamente a la hora programada. Aún con cierta preocupación, advertí en una publicación de Twitter que quizá hoy se subían un poco más tarde los vídeos diarios. Ya había publicado uno estando en casa, pero los otros dos tendrían que publicarse con el pésimo sistema de programación que nos ofrecía la plataforma de Youtube. Estaba sentado mirando la pantalla del ordenador con gesto hosco cuando Willy irrumpió en mi habitación, se le veía tanto feliz cómo ilusionado.-Me cago en todo Vegetta, llevo media hora esperándote. Deja ya eso ¿Vale? No va a derrumbarse el mundo entero porque decidas tomarte un día libre.-Claro que la interpretación de un Willy feliz era algo complicado de ver, pero se notaba en su cara que irradiaba alegría por nuestra pequeña excursión. Simplemente me había convencido para tomarnos un día como nuestro, dejar los ordenadores a un lado y aprovechar para ver un poco los sitios más emblemáticos de la ciudad en la que ahora vivíamos. La idea no terminaba de convencerme, pero no estaba libre de pecado.. pues yo había accedido de buena gana. Cuando mis amigos en España habían intentado lo mismo infinidad de ocasiones, que me tomase un día entero para ir de excursión o acampada, pero jamás lo habían conseguido. Observé al menor y su expresión de júbilo, que elevaba sus mejillas de modo que sus ojos se cerraban. ¡Maldito Willy! Siempre arrastrándome a su desastre, a su locura y yo insensato que simplemente le cogía la mano y me dejaba llevar. Era un huracán, que venía y arrasaba con todo el orden que tan minuciosamente había proclamado mío. ¿Y a quién le gustaba ser arrastrado por un ciclón? Al parecer a mí, que disfrutaba su compañía más que la de nadie.-¿Qué miras pringao? ¿está ya todo o qué?.-Me sacó de mi ensimismamiento, a lo que asentí con la cabeza y tras ultimar unos detalles finales me levanté del ordenador.

Llevaba todo lo necesario para explorar la ciudad que uno habitaba. Dinero de sobra, para comer, destinos turísticos y taxis. Tarjetas e identificación, además de mi móvil. Lo cierto es que no era muy distinto a lo que llevaba al momento de recoger el pan, no entendía porqué tanta preparación por parte del otro.-¿Dónde me llevarás primero? .-Pregunté, mientras abandonábamos mi habitación y nos dirigíamos a la puerta de salida. No era la primera vez que Willy estaba en LA, y puesto que las otras veces había venido de vacaciones seguramente le habían guiado a los típicos destinos turísticos.-Pues lo más típico es el paseo de la fama. Es donde están las estrellas, dónde van los famosos y todo eso..-Me pareció una buena idea, por lo que asentí con la cabeza mientras que cerraba la puerta de nuestra casa, la cual no volvería a ver hasta llegada la noche.-Paseo de la fama pues ¿Confirmamos? .-Pregunté, algo ilusionado pero a su vez angustiado por el tema de los vídeos. Él sonrió enormemente.-Confirmamos.-Me concedió mientras llegábamos a la calle. Hacía tiempo que no usábamos esa expresión, pero desde que la vimos como un símbolo nuestro en internet nos causó bastante gracia. 

Cogimos un taxi que nos llevó prácticamente hasta el sitio, era abismal y estaba repleto de turistas. Cuando salimos me fui por la dirección equivocada, por lo que Willy me frenó.-Eh, eh.. por ahí no es, pero no pasa nada, ya te guía aquí el experto.-Arqueé una ceja por su alarde y carencia de modestia. Empezamos a andar mientras que él señalaba a unos sitios y otros.-Ahí están las estrellas, ahí el teatro, pim pam.. pim pam.-Se creería un guía turístico y todo, bufé sonoramente y puse mi mano sobre su brazo para bajarlo.-Ya está, Willy el modesto, solamente porque tú has venido más veces y aún así a veces te pierdes.-Procuré quedarme con todo lo que veíamos para callarle la boca con mi memoria de haber una próxima vez. Él iba más pendiente de mí que de las atracciones para turistas, se notaba que ya lo había visto todo pero estaba deseoso de que yo también lo hiciera. Llevaba puestas las gafas de sol, y cabía reconocer que le quedaban estupendamente y estaba muy atractivo con ellas.-A ver.. a ver.-Dije, colocándome sobre las estrellas y empezando a leerlas para encontrarme con algún famoso que conociera. Reconocí a bastantes, aunque claro, eso era obvio teniendo en cuenta su reconocida fama.-¿Te imaginas unas pero de Youtube tío? Sería una pasada.-Fantaseé, imaginándome una estrella en la que pusiera “Vegetta 777’‘ junto al resto de youtubers. No era ser ambicioso, pues no estaba hablando en serio, pero resultaba divertido y curioso de imaginar.-Molaría. Le pondrían una a trotuman ¿Sabes? Cómo a esos personajes de dibujos animados o muñecos que les ponen una estrella.. pues una a trotuman.-Me reí por su ocurrencia, aunque solamente podía pensar en que él también tendría una y en un sitio muy importante, por ser de los primeros reconocidos en España.-¡Y vakypandy! .-Espeté, imaginándome el panorama, pero la mueca de odio de Willy lo dijo todo.-La cabra esa asquerosa no tendría nada.-Exclamó, mientras yo seguía andando mirando cada estrella y él me seguía de cerca.-Que mala gente chaval, por cosas cómo esas no pondrían mi estrella junto a la tuya.-Exclamé, preguntándome si sacar alguna foto al paseo o no. Suponía que ya era algo típico, y más teniendo en cuenta las veces que Willy había ido y que Luzu vivía aquí desde hacía ya tiempo.-¿Cómo que no? Pues bueno, vale, la mía tampoco iría con la tuya.-Se quejó, adentrándose también en un pique absurdo por una mera fantasía tramada por mi extraña mente. Yo continué caminando hasta que unas turistas me frenaron. Eran Alemanas, por lo que no entendí absolutamente de lo que me dijeron, pero fue fácil adivinar que estaban pidiéndome que las hiciera una foto. Me ofrecieron su cámara y la cogí, en un momento les había sacado una foto juntas. Eran jóvenes y bastante guapas, me sonrieron cuando les devolví la mano mientras que decían ’'danke’' y se alejaron. Me giré hacia Willy que ya me había alcanzado, imitando el tosco acento alemán.-Danke, danke.-Dije sonriente, con una pésima pronunciación, afortunadamente no hablaba así.-¿Has visto? Eran muy monas.-No podía percibirlo bien a través de sus gafas de sol, pero juraría que me miró fatal.-Me han visto en plan hispano interesante y claro, han venido.. pobrecillas.-Me adulé a mi mismo, señalándome el cuerpo con las manos y riendo después. Claro que a mi amigo no le causó tanta gracia.-Eres más tonto..-Me exclamó, a lo que sonreí. Alcé el brazo para colocarlo sobre los hombros de Willy mientras que echaba a andar.-Ay pequeño.. los celos no entraban en nuestro trato.-Añadí en un tono bastante cómico, aunque era lo cierto. Ser amigos sin reprimir nuestros instintos no implicaba celarse.. aunque bueno, quizá hacerlo eran precisamente sus instintos. Bien pensado, no sabía cuales eran los límites de nuestra semana de prueba.-¿Qué celos ni que celos? No hay celos ningunos.-No sonó todo lo convincente que quiso, pero si lo suficientemente frío para zafarse de mi agarre. Yo no me molesté, pues ya estaba acostumbrado al trato bipolar de Willy. Estuvimos un rato por la zona más transitada observando las típicas cosas populares del lugar, hasta que llegó la hora de comer.

Estuvo un poco más seco desde aquel momento, pero yo seguía como siempre. Elegimos para comer una hamburguesería. Yo había pedido una hamburguesa simple con lechuga y queso, estaba riquísima. La devoré en un tiempo récord, limpiándome los restos con una servilleta y observando tras ello como Willy comía.-Tengo que afeitarme la barba.-Me quejé, mientras me acariciaba esta. Lo había notado por el reflejo en las gafas de sol de Willy. Era bastante tedioso afeitarme, pues a los dos días ya volvía a tener barba.-Ya.-Observó Willy, con la boca llena.-¿No te gusto con barba? .-Pregunté, y la pregunta le pilló desprevenido pues empezó a toser. Le tendí el agua para que bebiera, y después se aclaró la garganta.-Eh.. sí, pero estás más guapo sin ella.-Noté que mostró cierto reparo antes de pronunciar la palabra guapo, como si le costase adularme en voz alta, y siguió comiendo lo poco que quedaba de hamburguesa. ¿Porqué ahora quería afeitarme con tantas ganas? ¿Porqué quería hacerlo diariamente? Tan grande era mi necesidad de agradar al menor, tan grande era mi miedo de dejar de ser el causante de sus nervios y sonrojos. Quizá él no era el único celoso, quizá yo sentía cierta posesión, quizá yo ya le consideraba mío desde hacía tiempo.-Terminé.-Dijo, echándose hacia atrás en la silla y sobándose el vientre plano cómo si estuviera lleno. Yo extendí el dedo hasta su boca, recogiendo restos de la comisura de sus labios.-Tienes ketchup.-Observé, llevándome el dedo ahora manchado a mi boca y lamiendo la salsa escarlata. No me pareció un gesto obsceno en absoluto, pero él se puso colorado. ¡Se avergonzaba por todo este niño! Con lo que me contenía con él.. si hubiera conocido al Samuel más joven y alocado, quizá ya hubiera expirado. 

Cuando terminamos de comer continuamos con nuestro día turístico. Fuimos a los lugares más transitados, y estuvimos en varias tiendas cuyos productos pedían a gritos ser comprados. Aún así me contuve, pues si compraba todo aquello que me gustaba y que luego ni usaría terminaría por quedarme sin dinero en la cartera y sin espacio en mi habitación. Estábamos paseando simplemente cuando nos topamos con un fotomatón.-¿Nos hacemos una foto? No tenemos fotos juntos. Digo.. fotos que no estén publicadas, solo nuestras.-Sonreí por su petición y ocurrencia. Y era cierto, no las teníamos, jamás había pensado que Willy sería para mí algo más que un compañero de trabajo, que se convertiría en un amigo no de Vegetta, sino de Samuel.-Vale, vamos.-Dije, y abrí la cortinilla para que entráramos dentro. En cuanto introdujimos el dinero la voz del aparato empezó a hablar en inglés, según dijo mi compañero estaba avisando de que el fotomatón hacía tres fotos, una detrás de otra. En la primera foto posamos normal, cómo lo haría cualquiera ante una cámara. En la segunda acordamos poner caras raras de modo que fuera graciosa y en la tercera me besó en los labios. Siempre era extraño cuando él se lanzaba, pero me quedé inmóvil para que no saliéramos movidos en la foto. Salí enseguida para recoger las fotos, le pasé la mitad a Willy y me quedé la otra mitad, las cuales metí en mi cartera.

Seguimos caminando en silencio, yo hacía observaciones a todo lo que me parecía peculiar mientras que él seguía callado.-Que milagro, tú sin hablar.-Le  piqué en un tono socarrón, aunque siguió cabizbajo. ¿Qué le pasaba ahora a este? Cabía reconocer que a veces me irritaba el carácter bipolar de Willy.-¿Qué te pasa? .-Dije, deteniéndome de sopetón. Pensaba que estaba dudando sobre si hablarme del tema o no, pero se sentó en un banco situado en la calle y me miró.-¿Qué te pasa a ti? Dijimos que sin reprimirnos y bueno.. no me has hecho caso en todo el día .-Sus palabras me sorprendieron mucho, y me hicieron cuestionarme muchas cosas. Negué con la cabeza, aún sin tomar asiento junto a él.-Madre mía Willy.. pero si llevamos juntos todo el día, si no hemos dejado de hablar ni hacer cosas un momento. ¿Qué esperas, que te morree en medio de la calle? Es que  macho.. decir que no te he hecho caso, ni que te hubiera ignorado.-Suspiré por su silencio, al parecer era eso, ¿Se sentía inseguro simplemente porque no había tenido con él demostraciones afectivas, cómo el día anterior? Se notaba demasiado que era lo más parecido a una relación que nunca había tenido, y aunque su inexperiencia me parecía tierna también empezaba a agobiarme.-A ver.. chiqui.-Procuré ser tierno para no empeorar la situación y hacerle entender, me senté a su lado y suspiré.-No digas que no te he hecho caso, nunca en mi vida había prestado atención a nadie cómo a ti. ¡No he pensado en mis vídeos en todo el día! Porque estaba contigo, lo estoy pasando bien nuestro día libre.. no lo estropees.-Seguía sin parecer convencido, pero asintió con la cabeza y se levantó. Me molestaba bastante que fuera tan cabezón. Recordaba que algunas de mis novias me habían dejado por no prestarles atención, y entonces me daba cuenta de que a ellas no les prestaba ni la mitad de atención que empleaba en Willy.-Vale, perdón.. es que me gusta mucho estar contigo.-…. ¿Willy acababa de decir eso? Que suceso tan extraño, todavía tenía que acostumbrarme a este tipo de cosas viniendo de él. 

Afortunadamente volvió a la normalidad, ya había anochecido cuando cenamos y volvimos a casa.-Que cansado estoy, todo el día fuera.-Murmuré mientras abría la puerta de nuestra casa y entrábamos. Ya la echaba de menos, con lo que me había costado acostumbrarme a ella tras la mudanza.-¡Trotuguete! ¿Me has echado de menos? .-Escuché a voz hablar a la tortuga de juguete desde la cocina y yo negué con la cabeza.-¡Serás teatrero! Si cuando estamos en casa ni caso le haces, le tengo que cambiar yo el agua.-Recriminé, aunque me hizo gracia que nunca hiciera ni caso a la tortuga y ahora viniera con esas.-Bueno bueno.. pero me quiere igual, a ti no porque la rompiste.-Me sacó la lengua y balbuceé algunos insultos hacia él. La verdad es que me parecía adorable cuando se montaba sus propias historias inventándose cosas absurdas para salir del paso.-¿No vas a comprobar si se han subido bien tus vídeos? .-Me preguntó seriamente, señalando mi habitación. Se veía preocupado, pues realmente sabía que yo me ponía nervioso cuando Youtube presentaba fallos.-No. Tengo algo mejor que hacer..-Musité, aproximándome hacia él para besarle. Mientras me correspondía el roce de nuestros labios, su mano buscó la mía y entrelazamos nuestros dedos. Fue un gesto lindo, así que la estreché con fuerza sin dejar de besarle. En estos momentos quedaba subyugado a mi voluntad, entreabría los labios y se dejaba besar, su cuerpo ya no estaba a la defensiva como en otras ocasiones, sin embargo no busqué más que un beso.-Willy.. tú eres lo primero y lo último.-Se me hacía raro decir algo así, pero por algún motivo sentía la imperiosa necesidad de quitarle su inseguridad.-Hay otras cosas que me importan, sí. Pero no las antepondré a ti. Has cambiado mi vida por completo.. recuerda esto, porque no pienso volver a tolerar que insinúes que no te presto atención. Serás tonto..-Volví a darle un dulce beso en los labios y él me abrazó, suspiré contra su lánguido cuerpo. Esperaba que mis palabras fueran suficientes para cesar su inseguridad, porque no soportaba tener algo con la gente desconfiada o que me pedía más de lo que ya me volcaba en dar. 

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Lacalanegra llevas dos caps sin enviarme tu opinión, shoro.