hacer dedo

Diabolik lovers Lost Eden Ayato Sakamaki (dark 2) ~traducción~

Lugar: Habitación de Ayato.

Ayato: Oí, definitivamente protege tu promesa que hiciste con Ore-sama. Si llegaras a romperla… Hehe.
Yui: Aunque no me digas eso la protegeré…
Ayato: Hee… Entonces, muestrame una prueba de ello.
Yui: U-una prueba? Aunque me digas eso…
Ayato: *Risa* Estas diciendo que no puedes hacerlo?

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Camionero

Hola, nunca he escrito un relato, pero he leído bastante, así que por eso me atrevo a contar lo que me paso. Si la redacción u ortografía me falla, por favor disculpen, con el tiempo mejoraré.

Me llamo Pablo, tengo 21 años, mido 1.73 soy rubio, delgado, ojos café, blanquito, nada de feo, pero no un mino espectacular, tengo pareja hace casi un año, él es mayor que yo en 9 años. Siempre me han gustado los minos mayores, me siento más seguro o quien sabe que, el hecho que por lo que sea siempre he estado con hombres mayores. Con mi pareja vivimos juntos en Santiago, yo era del sur y me trajo a vivir a este urbe, acá me puse a estudiar y todo bien, y me transforme en el mantenido de mi pareja.

Todo comienza cuando para las fiestas de fin de año, pasamos Navidad juntos en el departamento, pero como era mi primera fiesta de Navidad en Santiago yo andaba muy sensible y lo único que quería era estar con mis viejos en Chillán, mi pareja sabia esto y como regalo me tenía unos pasajes en avión a Conce para después viajar a Chillán en bus. Yo me puse feliz, primeramente porque los pasajes eran para el 27 de diciembre e iba a ver a mi familia después de casi 7 meses y segundo porque viajaría en avión (primera vez J). Los días con mi familia transcurrieron muy rápido y tuve que volver  a Santiago, tenía vuelo el sábado 2 de enero desde Conce a Santiago, pero lamentablemente todo salió mal y me atrase y perdí el avión y quede botado en Conce después de un buen reto por parte de mi pololo, me aventure y llegue a la ruta del Itata para poder hacer dedo y que alguien me llevara Santiago, después de un par de horas de intento logre que me parara un camión que justamente me lleva. El chofer era un hombre de unos 38 años (luego supe que tenía 41) nada de mal parecido, vestía camisa negra y unos jeans, barba y se notaba bastante bien, pero lo mejor es que se dirigía a Valparaiso y me podía dejar fácilmente en Santiago. Mi pololo ya sabía que me traían y me iba a esperar a las 8 de la mañana en la entrada de San Bernardo, nos despedimos y yo seguí mi viaje.  Con el chofer del camión que se llamaba Marcos, comenzamos una amena conversación, me comentaba que venía viajando casi todo el día, que estaba acostumbrado a los viajes largos, que llevaba casi 10 años trabajando en camiones, que tenía familia, esposa y dos hijos, yo le hablaba de mí, de mi familia de Chillán, que estudiaba en Santiago y bla bla, de política, de religión de futbol de un sinfín de cosas, las horas transcurrían y yo sueño no tenía nada y Marcos se notaba que tampoco tenía. Hasta que sale el tema típico de entre dos hombres, sexo, me empieza a conversar de las minas que se ha tirado en el camión, que a muchas les atraen los camioneros y cosas de ese tipo, y de repente me pregunta:

_y usted mi guacho, tiene su minita en Santiago?

Cresta pensé, yo siempre he asumido mi homosexualidad, pero no sabía que responderle si un sí o un no, y me atreví directamente a contarle que tenía a alguien pero era un hombre y que yo era gay. Hubo un silencio incomodo, pero que no duro nada, y me dice: _ ahh buena, me empieza a preguntar cosas generales de mi relación, hasta que nuevamente la pregunta incomoda:

_ y quien de los dos es la mujer??

Jajaa no pude dejar de reírme, le expliqué que en una relación de hombres no hay necesariamente una mujer, y que por lo general y casi siempre era yo el que hacía de pasivo y por ende pasaba el poto jaja, se lo dije textual, las preguntas incomodas siguieron. Me contó que a él una vez un hombre se lo había chupado y que había sido rico y que las minas por lo general no pasan el culo o no le aguantan mucho el porte de su pene y ba bla, eran casi las 5 de la mañana y después de conversar mucho se detiene en una hospedería pasado Curicó porque me decía que estaba cansado y que tenía que dormir al menos una hora para poder seguir. Acomoda el camión en un sitio medio eriazo alrededor de la hospedería y me ofrece una frazada y acomoda de tal manera la cabina que se transformó en una apacible sillón cama (no lo sé explicar bien), pero se podía uno estirar y quedar cómodamente acostado. Me acomode para un lado y la verdad no tenía sueño, sólo me pasaban ideas vagas por mi cabeza de lo que haría al otro día, cuando siento que una mano comienza a acariciarme una pierna, no me moví para nada, solo sentí un escalofrió raro, entre una especie de miedo y cosas que no se descifrar. Siento que la mano va subiendo y empieza a acariciar mis nalgas, el chofer del camión comenzó ya descaradamente a agarrar mi culo y yo me moví y le dije que onda, que ocurría y al decir esto siento que apoya todo su paquete contra mi culo. Solo sentí su pene flotar contra mi trasero.

_ no pasa nada. Me dice él y me aparto de su lado, se endereza y se saca su verga y me la ofrece libremente. Reconozco que el miedo se anduvo desapareciendo y empecé a sentir mucha excitación por lo que estaba ocurriendo, Marcos se acomoda y con su mano acerca mi cabeza a su pene. Y comienzo a mamárselo, reconozco que me encanto su pene, era bastante bien desarrollado el hombre y solo empecé a disfrutarlo y obviamente los que hemos chupado pene, sabemos cómo hacer disfrutar jajaa. Se desabrocha la camisa y se baja todo el pantalón y pude tocar su pecho, que era bastante peludo y bien formado para su edad, mientras chupaba me metía la mano por mi trasero y me tocaba el culo, llevaba varios días sin que entrara nada por mi trasero y me pidió que me sacara todo.

Obedientemente me saque el pantalón y me quede solo en bóxer, Marcos me pide que me saque todo y comienza a tocar mi cuerpo, como les dije soy bastante delgado y tengo buen trasero, bastante lampiño por lo demás. Me pide que saque unos condones de una cajuela, se coloca uno y me hace sentarme en su pene. En esa esa posición me hizo recagarme de dolor y lo exprese con algunos quejidos y el tapándome la boca con una mano y con la otra baja mi hombro haciéndome que me entre todo su pene, le pedí que se quedara quieto para poder acostumbrarme a su pene, cosa que hice casi al instante y empecé a cabalgarlo, sentía su pene entrar por las paredes de mi hoyito y un ardor y placer indescriptible lograba sentir, cambiamos de posición y me puse en cuatro, ofreciéndome todo mi culito a su disposición, realmente como se dice me lo mando a guardar y me empezó a clavar de una manera brutal, yo solo gemía de placer y eso parece que lo hacía apurar más aun sus movimientos, hasta que al cabo de unos minutos siento que me tira el pelo hacia atrás, me toma las nalgas apretándolas fuertemente con sus manos y acaba con un fuerte suspiro.

Le saco el condón y le lamo todo su pene y tocándome yo, también logro acabar. Nos limpiamos y comenzamos a conversar un rato. Me entro todo el arrepentimiento y luego de un rato seguimos viaje. Me comentaba que le había encantado mi culo, que varios colegas de él se comían a maricones en la carretera (me molesto el termino) y que muchos comentaban que el culo de un hombre era fabuloso, solo atine  reírme.

Me dejo en la entrada de San Bernardo me dio su whatssap y nos despedimos. A llegar al lugar mi pololo me estaba esperando y nos fuimos al departamento. Mi culpa era grande, me sentía muy mal, pero pude aguantar y sobrellevar mi culpa. Pasaron unos días y me entero que mi pololo tenía a otra persona, que llevaban casi un mes juntos que todos los días que estuve en el sur estuvieron en el departamento, vi fotos que se tomaron, quedo la caga y terminamos. De todo esto me entere ayer 19 de enero y hoy 20 escribo esta historia para que tú el weón que me cago se entere que yo también tuve una aventurilla por ahí y que me volví a Chillán en camión y quédate con tu pendejo de 18 años (me cambiaron por uno más joven).

Si quieren cuento lo del viaje de vuelta… saludos y disculpen si escribí mal. Acepto comentarios, propuestas, viajes, alguien para pololear o culiar, me da lo mismo (me puse a llorar como una mujer engañada)

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Discurso del no método, método del no discurso, así vamos.
Lo mejor: no empezar, arrimarse por donde se pueda. Ninguna cronología, baraja tan mezclada que no vale la pena. Cuando haya fechas al pie, las pondré. O no. Lugares, nombres. O no. De todas maneras vos también decidirás lo que te dé la gana. La vida: hacer dedo, auto-stop, hitchhiking: se da o no se da, igual los libros que las carreteras.
Ahí viene uno. ¿Nos lleva, nos deja plantados?
—  “Salvo el crepúsculo” - Julio Cortázar.
Toda.
— 

Quiero besar esas claviculas tuyas y entre besos y lamidas recorrerlas de inicio a fin, jugar con tus pechos y rodeaarlos con las llemas de mis dedos, hacer lo mismo con tus pezones endurecerlos con mi tacto, juguetear contigo y en esa circunferencia divina, saciar tus ganas y mis ganas entre toques , besos y mordidas, en tus pechos que son tan perfectos.
Me encanta verte tocarte, aún recuerdo aquella foto cuando hubiese deseado sacar esa mano de ahí y que mi boca y mi lengua degusten el sabor de tus dedos, después plantarte un beso y que sientas tu sabor de mis labios.   



—  Bryan Aguilar.    -    Cuando te pienso, princesa.

South America in 1 word: COLOUR

I have only visited these 8 countries so far, but the following colours pretty much sum up the country for me:

*Argentina = Blue

*Bolivia = Colourful

*Brazil = Mixed  

*Chile = Grey

*Colombia = White

*Ecuador = Rainbow

*Peru = Earthy

*Uruguay = Green

Promesas~Wigetta

Lo necesitaba, el mayor necesitaba verlo, necesitaba que le diera esa bebida maravillosa que lo hacía sentirse vivo. Espero pacientemente en su habitación a que sus padres durmieran, bajo por el árbol junto a su ventana, como típica película americana, ajusto su mochila en su espalda y se fue hacia el departamento de Guillermo. Las calles estaban vacías, no era precisamente una buena hora para andar por la calle solo, pero Samuel era un hombre que intimidaba hasta el más valiente, pero en el estado en el que actualmente se encontraba, las personas con las que se topaba en lugar de sentir miedo, sentían pena del aspecto del joven hombre que caminaba rápido y en ocasiones tropezaba con sus propios pies por las prisas.

Tomo de nuevo su móvil, tratando por séptima vez que el menor cogiera el móvil.

-¡Hombre Samuel! Macho tengo 6 llamadas perdidas tuyas. ¿Acaso estas a punto de morir o algo?

-Guillermo, por fin, dios, necesito verte.

EL menor sonrió del otro lado de la línea, pasando su mano por su despeinado cabello.

-Sabes dónde encontrarme.

Y termino la llamada.

Samuel sintió que su corazón latía más rápido de lo normal. ¿A qué se debía esto? Si bien, el mayor sabía que ir a la casa del menor significaba pagarle por la mercancía, y sobre pagarle, el no traía dinero, nada. Lo había perdido todo apostando en la universidad. ¿Qué le ocurría? ¿Por qué comportaba así? El jamás había hecho algo así, jamás había sentido la necesidad de tener algo con tanta urgencia, de sentir esa mezcla tan extraña pero tan fascinante recorrer su cuerpo.

Faltaban dos calles, las cuales corrió, afortunadamente estaban vacías y ningún auto pasó o hubiera terminado en un terrible accidente. Llego por fin al bloque de edificios donde vivía Guillermo. Entro al edificio y subió por las escaleras hasta el cuarto piso, tocando en la puerta número 2.

De adentro se escucharon pasos, parecían ser zapatillas de taco. Segundos después la puerta se abrió, una chica de cabellera rubia y poca ropa lo miraba atento.

-Nos vemos luego Willy. –Grito la tía y se abrió paso a un lado de él, dejándole la puerta abierta.

-Pasa Samuel, no tengo todo el tiempo.

El mayor entro, cerrando la puerta tras él. Avanzo por el corto pasillo hasta el salón, donde se encontraba Guillermo, agitando algo en un vaso. Samuel lo miro desde la puerta del salón.

-Siéntate, sabes que no muerdo tan fuerte. –Samuel se sonrojo y le obedeció. Guillermo se acercó a él y le tendió el vaso de cristal. –Bébelo.

-Guille yo…

-¿No venias a por esto? –Le agito el vaso, el mayor asintió. -¿Entonces?

-No tengo con que pagarlo.

Guillermo lo miro, le daba pena verlo en aquel estado tan necesitado de drogas, solo se limitó a sonreír.

-Bébelo Samuel- Le volvió a extender el brazo. –Ya me lo pagaras después. –Samuel tomo tímido el vaso, Guillermo no era de los que daban las cosas y no pedía algo a cambio. Algo tramaba. -¿Cómo estas Samuel?

-¿Eh? –pregunto Samuel quitando el vaso de sus labios que estaban a punto de sentir la bebida.

-Pregunte como estabas.

-¿Por qué?

-¿Acaso no puedo? Sabes, me preocupo por mis clientes.

-Ya Guillermo, se directo, dime que quieres a cambio de esto. –Samuel agito el vaso, para luego ponerlo en sus labios, dispuesto a darle un trago.

-¿Ser directo? Vale, debes pagarme con sexo.

Samuel tenía el trago en la boca y casi se ahoga pasándolo por su garganta. El alcohol quemaba.

-¿Pero qué dices?

-Ya me escuchaste, no hay otra manera. Además –señalo el menor el vaso-Ya bebiste, eso es un sí.

-Estás loco.

-¿Me dices loco a mí, cuando vienes a las putas 2 de la mañana por licor y cocaína? –Samuel sintió sus mejillas arder. –Mírate Samuel, lo necesitabas, hasta el color te volvió a la cara, y sabes que vas a querer más, y no tienes con que pagarme. ¿Qué harás entonces? ¿Pedirle dinero a tus papis?

-Basta Guillermo, ya entendí. –Samuel le dio otro gran trago a la bebida. –Recuerda lo que acordamos, acordamos que jamás volveríamos a hacerlo. Sigue en pie mi palabra, la respuesta es no.

-Samuel… Samuel, Samuel, Samuel. Eres más tonto de lo que creí. –Samuel lo miraba atento como iba hacia donde anteriormente había preparado la bebida. -¿Acaso no sentiste un sabor distinto esta ocasión? ¿Acaso no sientes como que estas… diferente? ¿O crees que es normal que estés tan excitado? –Samuel automáticamente se cruzó de piernas.

-¿Qué me diste hijo de puta?

-Eso no importa ya. Ahora está en tu cuerpo. Pronto sentirás más presión en aquella zona que tratas de ocultar, te sentirás cegado, y ni hablemos de tu piel o de tus sentidos, que se volverán más sensibles que nunca. –Se acercó hasta el mayor -Y espera a que te toque. –susurro el menor en el oído del mayor, dándole un ligero mordisco en el lóbulo, arrancándole un involuntario jadeo a Samuel.

-Guillermo, esto… esto es ilegal.

-¿Te dije que también tendrás dificultad para hablar? –se rio el menor.

–Hablo enserio.

-¿Ilegal? ¿Enserio Samuel? Me ofendes. Vamos, no pongas más escusas y déjate llevar.

Con todo el descaro del mundo, Guillermo se sentó sobre las piernas del mayor, arrebatándole el vaso de la mano. Dejo el vaso en la mesita de un lado y miro al mayor.

-¿Estás seguro de que quieres hacer esto? –El tono de voz del mayor sonaba diferente que hacer unos minutos, a lo que Guillermo feliz respondió.

-Si. –Y se dejó ir a besar los labios del mayor de manera salvaje, profundizando el beso al poner sus manos en los cabellos del mayor acercándolo más a él, devorándole prácticamente la boca. Rápidamente Samuel respondió el guarro beso donde los obscenos sonidos de sus labios y sus lenguas resonaban en la habitación. ¿Qué diablos le pasaba? ¿Por qué había aceptado esto, sexo sucio sin compromiso? No sabía pero con un solo beso, sabía que se iba a sentir malditamente bien, más que cualquier droga que haya podido consumir en el mundo.

Guillermo tuvo que cortar el beso porque sentía que los pulmones le quemaban a falta del aire, pero no se detuvo, tomo una bocanada de aire y volvió a capturar los labios del mayor, quien apenas tuvo tiempo para respirar. Guillermo llevo sus manos hasta uno de los botones de la camisa de Samuel, odiaba este tipo de camisas, y ahora mismo le importaba una mierda ser delicado, tomándola con fuerza logro romperla, escuchándose el tintineo de los botones al caer en distintas partes de la casa. Si Samuel hubiera estado en sus 5 sentidos le habría gritado ya que esa era su camiseta favorita, pero ahora mismo su mente estaba en otro lado. Guille abrió un poco la camiseta, sacándosela solo por los hombros, dejando estos al descubierto. Él tenía razón, su piel se volvía más sensible porque cada rose de sus dedos era como fuego en su morena piel. Guillermo se separó de Samuel una vez más y lo miro con una sonrisa ladina, pasó su pulgar por su labio inferior, tenía un ligero brillo y un enrojecimiento a causa del beso. Su mano viajo hasta su cuello, causándole un escalofrío al mayor, acercándose a su oído.

-Esta noche vas a gritar mi nombre tanto que los vecinos lo aprenderán.

Susurro Guillermo. Samuel sintió como besaba su cuello de manera lenta, esto era diferente y extraño a la vez, cada beso, cada maldito beso en su cuello y cada maldita caricia en su cuerpo lo hacían sentir que estaba en el infierno, y sonara masoquista, pero a él le gustaba estar ahí.

Guillermo comenzó a dejar un camino de besos  húmedos desde el comienzo de su cuello hasta las clavículas, volvió a subir besando y al volver a bajar, en cada beso presionaba los labios, dejando una marca roja que pronto se volvería violeta, Samuel solo se limitaba a gruñir cada vez que sentía esto. Guillermo reía cada vez que lo escuchaba y continuaba. Por fin saco la camisa a tomar por saco. Miro el pecho de Samuel, le causaba cierta satisfacción saber que él era el único que conocía que Samuel se afeitaba el pecho.

-Deja de mirarme las tetas tío, no soy una tía a la que se las debes admirar.

Guillermo soltó una carcajada. Paso sus dedos por en medio de sus pectorales sin dejar de mirarlo.

-Solo miraba… Yo aquí tengo vello, y tú no.

-¿Y eso qué?

-Eso me pone mucho.

Punzada en la entrepierna de Samuel, que a cada momento crecía mas en bajo los pantalones de Samuel y que Guillermo estuviera sobre él, no ayudaba.

Guillermo siguió bajando sus largos dedos por el formado cuerpo del mayor, delineando las apenas marcadas líneas de sus músculos. Sus dedos bajaron hasta su abdomen, donde se detuvo en el borde de sus pantalones. Samuel soltó un suspiro al sentir sus dedos hacer el amago de entrar en su interior. Guillermo soltó el botón de sus pantalones.

-¿Lo ves? Estás más perceptible, tu cuerpo ahora es solo sensaciones.

-Guillermo, si no dejas de hablar en este momento juro que voy a estamparte con una pared y te follare muy duro.

-Eso quisieras. Que lastima que no se cumplirá.

Samuel iba a decir algo más pero su garganta se había secado. Guillermo se levantó pero rápidamente se incoo frente al mayor y comenzó a bajar sus pantalones. Samuel lo observaba desde arriba, no dijo nada hasta mientras sacaba sus zapatos, quitaba el pantalón y finalmente quitaba la ropa interior del mayor. Su miembro salto frente a Guillermo, esta droga sí que era maravillosa. Y eso que le faltaba más por conocer. Guillermo tomo el miembro del mayor con sus dedos y comenzó a mover la mano de arriba hacia a abajo de manera lenta primero, sacándole unos cuantos jadeos a Samuel quien quería pedirle que aumentara la velocidad. Guillermo no dejaba de mirarlo, con una sonrisa estampada en los labios aumento la velocidad de sus movimientos arrancándole un par de gemidos poco audibles. Guillermo quería más. Quería escucharle. Dejo el movimiento de su mano y se lo llevo a la boca, comenzando a meterlo de manera lenta y sacándolo de la misma forma, haciendo la acción varias veces que a Samuel comenzaba a desesperarle esto, tomo el cabello del menor en su puño dispuesto a marcarle el ritmo, Guillermo no le impidió que lo hiciera, el solo sujeto lo que no entraba de miembro en su boca y sintió como Samuel comenzaba a envestirle de manera salvaje la misma, provocándole varias arcadas al entra más de lo que podía tocando su garganta. Samuel comenzó a sentir tan peculiar cosquilleo en la zona baja de su vientre, estaba a punto, el cosquilleo aumentaba y los espasmos se hacían presentes, pero él no llegaba. ¿Qué demonios pasaba? Frustrado soltó a Guillermo quien saco el miembro de Samuel de su boca y lo miro, un delgado hilillo de saliva unía sus labios con el miembro del mayor, sumándole el cabello despeinado, le daba un aspecto demasiado guarro y sexy.  

-¿Quieres saber otra cosa de esta droga?

-¿Qué? –Samuel trataba de recuperarse de los espasmos y de su casi orgasmo.

-No podrás tener un orgasmo dentro de una hora.

-¿Pero qué mierda dices? –Guillermo guardo silencio, lo único que se escuchó en aquel momento fue el cierre de su pantalón al bajar.

-No te pasara nada Samuel, nadie muere de placer, bueno, nadie hasta ahora conocido.

-Guillermo… ¿Qué clase de mente enferma tienes? ¿Por qué me haces esto?-Guillermo estaba a punto de quitarse los pantalones pero se detuvo.

-¿Recuerdas a la chica que salió cuando llegaste? –Samuel asintió- Rechazo la droga, debía usarla en alguien más, no la iba a desperdiciar. Y mira, llamaste tú. ¿Casualidad? Lo dudo.

-Enserio este enfermo tío.

-Probablemente. –Guillermo llevo sus manos al borde de la camisa y Samuel lo detuvo.

-Déjame hacerlo.

-Vale.

Samuel se levantó, quedando frente al menor, muy cerca de él. Llevo sus manos hasta el borde de la camiseta gris y comenzó a subirla, rozando con sus dedos la piel del menor, quien mordió su labio reprimiendo un suspiro. Samuel lanzo la prenda cuando estuvo fuera.

Guillermo lo miro, lo cerca que lo tenía le preocupaba, esto no debía ser así. ¿Por qué no le detenía?

Samuel acaricio la cintura del menor antes de bajar el pantalón hasta que cayó al piso y Guillermo lo lazo fuera con los pies, solo quedaba la ropa interior, y Samuel se sentía cegado y hacia los movimientos en automático. Guillermo le ayudo a quitarse la última prenda que faltaba y quedaron igual los dos. Se miraron pero no hicieron algún movimiento más que ese.

No sabía si era la droga o era el mismo quien hacia eso. Miro al menor, quien no apartaba la vista de él en ningún momento. Se veía jodidamente sexy después de todo, el cabello despeinado y los labios rojos. Sus mejillas estaban en un ligero tono rojo. No se resistió y acuno una en su mano, acariciándola con los dedos. Guillermo cerró los ojos al sentir el tacto. Samuel recorrió con sus dedos la mejilla bajando por su barbilla, elevándola un poco, se inclinó y lo beso. Un suave beso, de esos lentos y lindos que se dan los novios. Esto estaba mal, estaba muy mal.

Guillermo puso sus manos en el pecho del mayor y lo empujo, haciendo que dejara de besarlo.

-¡No hagas eso!

-¿El qué? ¿Acaso enloqueciste y no quieres que te bese? ¿Es parte de tu enfermizo plan?

-¡No tengo ningún plan Samuel! Simplemente deja de tratarme como si fuera tu novio, eso termino hace mucho y lo sabes. Lo prometimos, prometimos que jamás pasaría algo.

-Míranos ahora. Tú me metiste en esto, lo sabes.

-Te dije que solo era sexo.

-¿Y si no quiero solo sexo? Y si…

-Samuel no lo digas.

-¿Y si quiero hacer el amor contigo Guillermo?

Guillermo se quedó en silencio, Samuel no podía estar diciendo aquello. No podía.

-Guille, esto no debe de cambiar, sé que quieres algo “salvaje” por así llamarle, y podemos tenerlo, pero no necesariamente tiene que ser sexo así tal cual, podemos hacer una mezcla, algo que tú quieres y algo que yo quiero. Lo que nosotros queremos.

-Nosotros… -susurro Guillermo mirándolo, Samuel asintió esperando que el menor lo rechazara. Lo cual no paso ya que Guillermo lo beso, un beso desesperado, necesitado de sentirlo.

Samuel correspondió el beso y tomo eso como un sí, paso sus manos por la cintura del menor, pegándolo a él, al mismo tiempo que caminaban hasta el viejo sofá, Guillermo sintió el sofá en sus piernas y se separó, mirándolo temeroso. -¿Qué pasara después? ¿No volverás a irte?

-No, nunca más.

Y volvió a unir sus labios mientras se acomodaban en el pequeño sofá, Guillermo abajo y Samuel sobre él. Sus cuerpos se rozaban, se sentían el uno al otro, sus manos se recorrían por completo, acariciando cada centímetro de piel.

Samuel se separó de Guillermo cortando con el beso y lo miro.

-¿Prometes que no te iras?

-Lo prometo.

Hitchhiking

As formas de se viajar se limitaram muito nos dias atuais.

Com a disseminação da indústria do medo, viajar de carona se torna uma verdadeira aventura, para a maioria dos que se incursionam nessa empreitada, ou aos ouvidos daqueles que escutam relatos de viagens feitas por outros.

É uma aventura sim. Mas não tão arriscada assim.

Muito embora não se veja muitos caroneiros na beira da estrada, ainda é uma forma muito viável de se viajar.

Carona é uma das melhores maneiras de realmente conhecer a fundo um lugar.

Uma viagem de carona é  uma excelente forma de imergir completamente na cultura de uma determinada região, permite a você conhecer lugares aos quais não visitaria de outra forma, te permite conhecer pessoas que possivelmente você nunca interagiria. O motorista pode ser um filósofo, um policial, um hippie ou um fanático religioso. Você então passará um tempo com uma pessoa a qual nunca imaginaria que um dia manteria uma conversa casual.

O caroneiro é um pedestre, e isso lhe dá muita liberdade. Apenas você e sua mochila!

Sem horários e complicações, apenas um objetivo a seguir, com toda a estrada pela frente.

Viajar de carona é umas das poucas oportunidades de viver uma grande aventura, numa época em que as viagens se tornaram bens de consumo, com milhares de opções de pacotes turísticos que te levam a ter uma experiência extremamente superficial, muito aquém do que se poderia realmente viver num dado lugar.

A fé na humanidade, de certa forma, se restaura. Por todo o mundo, pessoas distintas e desconhecidas te levarão adiante, te oferecendo um pouco de segurança, abrigo ou comida. Gentileza e cooperação são os valores despertados pela carona. Valores que não devem ser esquecidos pela sociedade.

Não somente somos tocados pela gentileza dos que decidem nos ajudar, mas também, de alguma forma mudamos essas pessoas. Nossas histórias, relatos, desejo de conhecer o mundo – e principalmente de mudá-lo – de uma forma ou outra servem como inspiração para as pessoas que encontramos pela jornada.

Casi siempre salgo intacta

Siempre pienso que saldré intacta,
que mi cuerpo a pesar
de ser de carne y hueso
a pesar de estar atravesada
por venas que desembocan
en un mar que de tan inmenso
es tan solo del tamaño de mi puño
tal vez del grueso de un libro
de tapa dura, viejo,
siempre pienso que nada puede tocarme
hasta que el sartén me quema
o la punta del cuchillo me corta
o el filo de una hoja delgada
se mete en mi piel
sutilmente
sin hacer ruido
y mi dedo sangra
siempre pienso que saldré intacta
porque a veces no quiero creer en el dolor.

Siempre pienso que saldré intacta
excepto cuando sé que te busco entre
las hojas blancas.

Poly Cinco

anonymous asked:

Mi vida social es una mierda hermosa. Se puede decir que mi mejor amigo es el helado de chocolate. Mi vida amorosa? Casada con la lazaña. Aun así mi gemela se ha dado la tarea de envidiar mi vida y hacer todo lo posible por joderla. So, que dedo hacer. Dejar que se enoje porque me vale su vida de prostitución y que siga arruinando la mía o romperle un hueso? ( es muchísimo mas flaca que yo so... puedo lastimaría fácil)

TU VIDA ES FANTÁSTICA, CASI IGUAL A LA MÍA. PERO YO TENGO PIZZA.

Originally posted by iameverywherenowhere

South America in 1 word: WORD

The word I heard the most in the following 8 countries: 

*Argentina = Boludo

*Bolivia = Pucha

*Brazil = Massa

*Chile = Sí po

*Colombia = Chévere

*Ecuador = Chuta

*Peru = Chato

*Uruguay = Ta

South America in 1 word: PEOPLE

My impression of the people in the following 8 countries: 

*Argentina = Italian

*Bolivia = Indigena

*Brazil = Elmundo

*Chile = Gringo

*Colombia = Rastafari

*Ecuador = Mestizo

*Peru = Mestizo

*Uruguay = Spanish

NO CREO EN LAS PASTILLAS PARA DORMIR

Lava tus palabras con enjuague bucal,

trénzate el cabello y hazte un moño con mis tripas.

Ve al mercado, mira al cielo,

suspira cuando las calles susurren que te quedes

y diles que no chinguen, que tú eres nómada de sueños.

Hoy eres cosmonauta, mañana eres retro pirómana futurista

y pasado mañana eres ácaro en mis almohadas.

Tú sabes, apagar la luz 

y jugar a deificar cada parte de tu cuerpo con metáforas.

Las nubes de tus labios, tus ojos de volcanes 

y tus cerros que se derrumban 

cuando mis dedos quieren hacer una fogata.

Perderle el significado a dormir y a los poemas,

que sí la métrica, que sí los endecasílabos, 

que sí los sonetos, que sí toda tu existencia… ¡vale madre!

Nada es tan difícil como desenredarte el cabello,

desenredarte los sueños 

y dormirte con silbidos silenciosos detrás de tu oreja.

Como soñarte y decir no soñé nada

con la esperanza de que el sueño se cumpla.

Como levantarnos en la madrugada 

y armar castillos de arena entre las olas que rompen nuestros muelles,

destruir países inventados 

entre la novena guerra intergaláctica 

que ocurre entre nuestras bocas

para luego expandirnos y ya no regresar. 


daniel abrego

A hacer magia con los dedos y terminar contigo de una vez… ; )

Mi padre, Edmundo, murió mientras dormía. Siempre me he preguntado en qué sueñan las personas en ese instante. Debe ser un sueño tan inenarrable y placentero que se los lleva de este mundo. Yo ni siquiera conozco el color del mar ni la forma de las nubes. Aún cuando me lo han dicho mil veces es muy difícil imaginármelo. Dicen que un niño como yo nace sólo una vez en la vida y que es triste. Yo no lo pienso así. Veo al mundo de otra manera, aunque siempre, en el fondo, voy a desear saber qué es tener ojos y mirar al otro lado de la puerta. ¿Es hermoso lo que hay?”