hablando-sola

Si el amor fuera un numero, sería uno. Si el amor hablara, sería muy incoherente. Si el amor fuera objeto, sería una puerta. Si el amor caminara, andaría descalzo. Si el amor fuera médico no sería cardiólogo, sino gastroenterologo. Si el amor fuera una carrera, sería arquitectura. Si el amor fuera letra, sería vocal. Si el amor fuera pintura, sería abstracta. Si el amor fuera poema, no rimaría. Si el amor fuera un refrán, sería “más vale tarde que nunca”. Si el amor fuera calle, sería de doble sentido. Si el amor fuera visita, no sería puntual. Si el amor fuera despedida, diría “hasta luego”. Si el amor fuera petición… no sería amor.
—  Hablando Sola- Daniela Rivera
Si el amor hablara, sería muy incoherente. Si el amor fuera objeto, sería una puerta. Si el amor fuera ropa, sería abrigo. Si el amor fuera un desastre natural, sería un terremoto. Si el amor fuera color, no sería rojo. Si el amor fuera risa, sería carcajada. Si el amor fuera lágrima, sería llanto. Si el amor fuera médico, no sería cardiólogo, sino gastroenterólogo. Si el amor fuera pintura, sería abstracta. Si el amor fuera poema, no rimaría. Si el amor fuera calle, sería de doble sentido. Si el amor fuera despedida, diría “hasta luego”. Si el amor fuera petición… no sería amor.
-drz.
Hablando sola:

“Hoy quiero sonreír después de haber llorado por mucho tiempo. Lloré por alguien que sigo queriendo con toda mi alma, aunque de forma mucho más libre y completa. Nadie le pertenece a nadie. Aprendí que las personas van llegando a tu vida cuando deben llegar. Por algo siempre por algo. Llega un momento en que la razón de vivir encuentra un lugar en nuestra vida y de repente, todo lo que nos confundía empieza a tener sentido: nos vamos dando cuenta de que lo que importa son las cosas que no podemos ver y que las que sí podemos ver no siempre son fieles a lo que parecen. Con el tiempo nos damos cuenta de lo mucho que valen nuestras relaciones y el lugar que merecen de alguna forma, todo lo que hacemos nos va transformando en algo mucho más grande. Conforme vamos viviendo, vamos sintiendo, y con el sentir se aclara todo: las lágrimas nos revelan que son y siempre van a ser parte de nosotros, pero las risas nos recuerdan una y otra vez que son la esencia de la vida. El amor es todo y no podemos limitarnos a sentir sólo partes de una fuerza tan grande. Espero que el amor que hoy recibas lo regreses con un detalle desde el fondo de tu corazón, porque nada en la vida vale más que eso y que todo lo que hagas sea con las mejores intenciones, porque algún día todo lo que has dado se te regresará y entonces sabrás por qué estás aquí.”

— Daniela Rivera Zacarías