guardias de seguridad

Diabolik lovers Lost Eden Shu Sakamaki (heaven 1) ~translation~ (Eng and Esp)

*Sorry for the mistakes, my english is very very bad~ 
For you :3c @totallydiabolik

*Esta traducción esta en español abajo de todo~

Place: Music Room.

Yui: Waah… there is nobody here..!
Shu: It’s the closing of the school, of course there is no one. …Haa, I was sleeping at the house.
Yui: But… When I said that I had forgotten a thing, you said that you would accompany me, wouldn’t you?
Yui: (The truth is that I brought him here with me but…)
Shu: It’s because it’s problematic to let you do it yourself.
Shu: I didn’t think that you’d say something as stupid as you wanted to look for something at school on a day of rest.
Shu: If I knew this was going to happen, I should have taken you home.
Yui: (He says those things but he still accompanied me here, Shu-san is very kind…)
Shu: …What are you laughing about?
Yui: N-no, nothing… kya!?

Keep reading

coi321  asked:

JASPER! *aplaude como idiota XD* quiero ser guardia de seguridad de día aqui >:D y lo digo porque de noche me da miedo QwQ

con los del dia no hay problema, pero con los de la noche tendras que caerles bien porque envidian a los del dia XD es horrible por ahi en las noches

            mini trama número uno — cámaras 

  • cupos disponiblescuatro personajes
  • sinopsis

Hugo, guardia de seguridad con conocimientos bastante necesarios ha iniciado la búsqueda de voluntarios que lo ayuden a desarmar y encontrar las cámaras posibles al interior del hotel, esperando quitarle la peligrosa arma de la observación al enemigo. 

  • información ooc

Interesados en participar den like. No es decisión libre, piensen en lo que quieren sus personajes, si estarían interesados en hacer algo como ésto.

Al momento que tengamos a los participantes se publicará un starter etiquetando a los mismos.

Película de Michael Jackson revela estos 13 secretos de su vida; ni te imaginas qué hacía

Michael Jackson falleció hace casi 8 años, y faltando solo unos días para conmemorar el aniversario de su muerte, la cinta biográfica no autorizada “Michael Jackson: Searching for Neverland”, revela varios secretos de la vida privada del cantante. El film, producido por los guardias de seguridad del artista, Bill Whitfield y Javon Beard, y basado en un libro que escribieron en 2014, narra la historia del Rey del Pop y la relación con sus hijos, y descubre aspectos de la vida de Jackson, como que le gustaba llevar su propia salsa al cine y siempre cargaba un maletín con $200 mil dólares por cualquier emergencia

Crédito fotos: Getty Images

Michael Jackson

1. El cantante no festejaba Navidad como Testigo de Jehova, pero permitía que sus hijos celebraran y recibieran regalos para la fecha/Getty Images

Source: Yahoo Vida y Estilo

2. Jackson llevaba su propia salsa picante y mantequilla para las palomitas de maíz cuando iba a cine/Getty Images

Source: Yahoo Vida y Estilo

3. Charlie Chaplin era el actor favorito de Michael y llevaba a sus hijos a un festival dedicado al rey de la comedia/Getty Images

Source: Yahoo Vida y Estilo

4. Jackson cargaba para situaciones de emergencia la estatuilla del Oscar por “Gone With the Windand”, un maletín con $200,000 dólares y los pasaportes suyo y de sus hijos/Getty Images

Source: Yahoo Vida y Estilo

5. En una ocasión, tratando de proteger su privacidad, Michael se cortó la mano tras golpear una cámara de vigilancia en un hotel en Washington, D.C./Getty Images

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6. Uno de los temas favoritos del cantante era “My Prerogative”, de Bobby Brown/Getty Images

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7. Michael amaba tanto a sus fans que le decía a la policía que estaba bien que muchos esperaran a las afueras de su casa y leía muchas de las cartas que le enviaban/Getty Images

Source: Yahoo Vida y Estilo

8. Cuando Michael le colocó máscaras a sus hijos para evitar que conocieran su identidad, lo convirtió en un juego y les dijo que no usaran sus nombres reales/Getty Images

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9.Una vez un fotógrafo tomó una foto de Blanket, y se dice que tuvo que pagarle $75,000 luego de que un asistente, que fue despedido, destruyera la foto/Getty Images

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10. La película asegura que el cantante conoció a su médico Conrad Murray una vez que su hija Paris se enfermó y no quería llevarla a un hospital y ser objeto de los paparazzi/Getty Images

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11. Dentro de los hermanos de Jackson, la cinta solo muestra a Randy, cobrándole al cantante dinero,a quien Michael temía que lo siguiera/Getty Images

Source: Yahoo Vida y Estilo

12. Para pagar sus deudas y comprar una casa nueva, a Jackson le ofrecieron hacer una serie de conciertos tipo residencia en Las Vegas, pero él se negó asegurando que eso lo mataría, porque ya no sentía la misma energía para cantar cinco noches por semana/Getty Images

Source: Yahoo Vida y Estilo

13. En una escena se muestra a Michael en una salida romántica con una chica que le pide que vayan a un bar tratando de esconderse como si fueran una pareja normal, pero cuando iban de camino, él cambió de opinión cuando un hombre lo reconoció en la calle/Getty Images

Source: Yahoo Vida y Estilo

Source: Yahoo Vida y Estilo

¡TENÍAS QUE ESTAR JODIÉNDOLE! No le bastó la entrevista a su jefe, ni siquiera al susodicho Rhys Black —vamos, que se pelearon horrible— y… ¡Ahora tenía que ir a un gira mundial con ellos, y cubrirla! No entendía mierda, mucho menos qué rondaba por la cabeza de Black, porque —según su jefe— fue éste mismo quien le solicitó. Y ahí estaba en el avión, en primera clase, con la banda y otros integrantes. 

El ceño lo tenía fruncido, alejado de todos; había intentando alargar la distanciar entre ellos cuando estuvieron en el aeropuerto: que si esquivaba a todos, y se iba lejos disque comprando. Y luego en el avión se hizo el muerto, durmiendo bastante. Horas después, llegaron al primer destino.

Y para rematar, tenía que ir vestido de chica. Toda su ropa eran prendas femeninas, y el dinero extra estaría destinado a ello. Que lo matara dios ahí mismo, un choque fulminante, mientras esperaban a guardias de seguridad que les vinieran a recoger y otros encargados de todo el tour para poder ir al hotel. Deseaba que Black estuviese lejos, por eso trataba de evitarlo.

@frammande
VÍDEO | El enorme gesto de Cristiano Ronaldo con un niño letón

​Cristiano Ronaldo volvió a demostrar, esta vez con su selección, que está viviendo un final de temporada espectacular en cuanto a forma física. El delantero se enfrentó con Portugal ante Letonia en un encuentro perteneciente a la clasificación por el Mundial y CR7 fue el más determinante con dos goles y una asistencia. Además, el futbolista dejó para el recuerdo un gran gesto sobre el terreno de juego con un niño letón.

Y es que el partido tuvo que detenerse uno instantes porque un pequeño fan saltó al terreno de juego y se fue directo hacia Cristiano. El jugador luso, lejos de apartarle, abrazó a su joven seguidor y le dio unas palmaditas en la espalda en señal de cariño.


Además aprovechó para ponerle la gorra que llevaba hacia atrás. Finalmente, los guardias de seguridad asistentes acabaron llevándose al niño cuando este se disponía a hacerse un ‘selfie’ junto a su ídolo con el teléfono móvil.

Un gesto que es cada vez más habitual en el profesional del fútbol desde que es padre. El nacimiento de su hijo Cristiano Jr. le cambió la vida para siempre. Ronaldo actualmente atraviesa su etapa más madura junto con su retoño y su novia Georgina Rodríguez, con la que podría tener un hijo en común si se confirman finalmente los rumores de embarazo que recaen sobre la pareja.

Cuando los signos ven a su cantante favorito en persona

Aries: ¡Salgan del camino, pendejos! *empuja a todos*

Tauro: Intenta actuar normal, se le acerca a pedir una foto y se desmaya por el contacto físico

Géminis: Actúa de forma tan natural y tranquila que al final de coquetear un poco se pasan los números de teléfono

Cáncer: ¡AY NO PUEDE SER, AY NO PUEDE SER, AY NO PUEDE SER! *se pasa media hora gritando y llorando así que el cantante simplemente se va*

Leo: Hola, sí, es un placer conocerme, lo sé *coqueteo intenso*

Virgo: Pide una foto y un autógrafo, después de eso simplemente se va por dónde vino para llorar en su casa

Libra: Con una linda sonrisa lo consigue todo. Se cae por pendejo/a

Escorpio: Le pide un autógrafo, una foto, un vídeo, un beso en la mejilla y todo lo que pueda mientras siga teniendo contacto físico. Usa todo eso para presumirle a sus enemigos lo cerca que estuvo de cierto cantante

Sagitario: ¡FOLLAME! *se le tira encima y lo sacan los guardias de seguridad* 

Capricornio: Está relajado, tranquilo y es maduro, le pide un autógrafo, una foto y le roba la billetera. Para poder saber dónde vive

Acuario: Hace lo mismo que Escorpio y busca toda clase de contacto físico, solamente que lo hace por satisfacción propia. Hasta le llegó a tocar el culo

Piscis: Entre llantos y la emoción le pide un abrazo y un beso en la mejilla, pero se olvia de pedirle un autógrafo y una foto así que vuelve con el artista como puede


Originally posted by blurrry-phace

Una enorme bomba en un camión cisterna mata al menos a 80 personas en Kabul
Por Mirwais Harooni y Josh Smith
KABUL (Reuters) - Una potente bomba escondida en un camión cisterna de aguas residuales explotó en hora punta de la mañana del miércoles en el centro de la capital de Afganistán, dijo la Policía, matando al menos a 80 personas, hiriendo a cientos más y dañando edificios de varias embajadas.
La bomba, una de las más mortíferas que ha visto Kabul y que tuvo lugar al inicio del mes sagrado del Ramadán, explotó cerca de la fortificada entrada de la Embajada de Alemania, matando a un guardia de seguridad e hiriendo a personal de la misma, dijo en Twitter el ministro alemán de Exteriores, Sigmar Gabriel.
“Estos ataques no cambian nuestra determinación para seguir apoyando al Gobierno afgano en la estabilización del país”, dijo.
Basir Mujahid, portavoz de la Policía local de Kabul, dijo que los explosivos fueron escondidos en un camión cisterna de aguas residuales, pero sugirió que la embajada germana podría no haber sido el objetivo de la explosión, que llenó de nubes de humo negro el cielo cercano al palacio presidencial.
“También hay otros importantes complejos y oficinas cerca”, dijo a Reuters.
El ataque, que destrozó ventanas y desgajó las puertas de sus marcos, enviándolas a cientos de metros de la explosión, tuvo una potencia poco frecuente.
La misión liderada por la OTAN en Kabul dijo que las fuerzas de seguridad afganas habían evitado que el vehículo entrase en la fuertemente protegida Zona Verde que alberga muchas embajadas extranjeras y su propia sede, sugiriendo que podría no haber alcanzado su pretendido objetivo.
Un responsable de salud pública dijo que al menos 80 personas murieron y más de 350 resultaron heridas. Las víctimas parecían ser principalmente civiles afganos.
Las embajadas de Francia Turquía y China estuvieron entre las que resultaron dañadas, dijeron los tres países, añadiendo que no hubo señales de heridos entre sus diplomáticos. La BBC dijo que uno de sus conductores, un ciudadano afgano, murió llevando periodistas al trabajo. Cuatro periodistas fueron heridos y estaban siendo tratados en el hospital.
Vídeos grabados en el lugar mostraron escombros en llamas, paredes derrumbadas y edificios y coches destrozados, muchos con personas muertas o heridas dentro.
En el hospital Wazir Akbar Khan, a pocas manzanas, había escenas de caos mientras las ambulancias traían heridos y los parientes miraban listas de víctimas y preguntaban al personal del centro en busca de noticias.
“Parecía un terremoto”, dijo Mohamad Hasan, de 21 años, al describir el momento en el que la explosión alcanzó el banco en el que trabajaba. Con la cabeza vendada, la sangre había manchado su camisa blanca.

LOS TALIBANES NIEGAN SU RESPONSABILIDAD
Otro herido leve, Nabib Ahmad, de 27 años, dijo que hubo destrozos y confusión generalizados.
“No podía pensar con claridad, todo era un desastre”, dijo.
Fuera del hospital las ambulancias y los vehículos de policía comenzaron a traer los cuerpos de las víctimas mortales.
India y Pakistán condenaron la explosión.
“India está con Afganistán en la lucha de todo tipo de terrorismo. Es necesario derrotar a las fuerzas que apoyan el terrorismo”, dijo el primer ministro indio, Narendra Modi, en un tuit. India dijo que el personal de su embajada estaba seguro.
Los talibanes negaron responsabilidad por la bomba y dijeron que condenaban los ataques que no tenían un objetivo específico y mataban civiles. El Estado Islámico, otro grupo activo en Afganistán, ha llevado a cabo grandes ataques en Kabul, entre ellos uno a un hospital militar en marzo que mató a más de 50 personas.

(Información adicional de Sudip Kar-Gupta y Emmanuel Jarry en París, Ben Blanchard en Beijing, Madeline Chambers y Michelle Martin en Berlín, Tulay Karadeniz en Ankara y Doug Busvine en Nueva Delhi; escrito por James Mackenzie; Editado por Nick Macfie. Traducido por Rodrigo de Miguel en la Redacción de Madrid)
Tu Prostituto (Wigetta y +) Parte 3

Eran las 4 am y Guille se levanto de la cama con forma de corazón, se habían dormido después de los intensos polvos que se echaron estos tres pervertidos, literalmente tenia su miembro colorado, no recordaba cuando fue la última vez que había follado de esa manera tan lujuriosa, la perra era ¡una ninfómana! Lo mas bizarro era que ella insistía que el masturbara a Rubén y este no podía ni con el mismo, fue el único que no paro de gemir en esa cama, estaría roto en este momento, mientras ella con un dildo que casi no cabía dentro de ella jugueteaba sin darle descanso, casi no tocaron a esa mujer pero ella estaba mas que satisfecha con eso ya que Guille le había arrancado el alma de chico alto y rubio. Este ahora se encontraba durmiendo en forma fetal a lado de la mujer, empapados en una brillante capa de sudor.

-      Ru… Rubén… ¡Rubén! – tanteaba insistentemente el brazo del dulce ojos verdes – ¡Tu niñato porno despierta! – intentaba susurrarle sin que se despertar a la mujer. Necesitaban salir ya mismo de esa habitación, antes de que esa mujer despertara con mas energía que antes y los haga follarse una vez mas – ¡Vamos tenemos que seguir trabajando! –

-      Mmm… - Rubén estaba exhausto, pero logro abrir esos ojitos que sobresaltaron las ya sensibles fibras nerviosas del cuerpo de Guille – ¡¿Que coño?! Diablos, nos quedamos dormidos, ¡corre maldita sea! – dijo para pegar un salto, recoger su delantal y el brazo del morocho para salir corriendo

-      ¡Aleluya! – carcajeaba Guille corriendo detrás del desnudo rubio

Una vez fuera del sector de habitaciones y salones de juego ambos se dirigieron a los camerinos, coincidencia estaban uno frente al otro, pero no estaban solos en ese pasillo, ahí estaba Luzu

-      ¡Madre de Dios!, de donde vienen así ustedes dos tan acalorados y prácticamente ¡desnudos! – Les dijo riendo por la graciosa forma en la que venían agitados

Solo recibió como respuesta las blancas manitos de Rubén y muuuchos dólares, ahí estaba el porque venían tan acalorados.

-      ¡Estos chicos no dejan títere con cabeza! – dijo Miguel Ángel saliendo del camerino de Rubén y quien también era su manager – Vamos entra hay que arreglarte ¡que debes seguir en el bar Rubén!-

-      Si, si – respondió como niño pequeño entrando al camerino recibiendo una palmadita en el trasero por parte del manager  

Quedaron Guille y Luzu en el gran pasillo mirando con una sonrisa hacia la puerta que se acababa de cerrar

-      ¡Tu! – distrajo de la nube en la que se encontraba Guille aun sentía el éxtasis – Vamos entra, que tengo algo importante para decirte… - el tono había cambiado, el ambiente también, de divertido a algo bastante serio

-      ¿Qué sucede? – indago el morocho siendo empujado levemente por su manager hacia el camerino

-      Tengo que decirte algo, tendrás un nuevo cliente que quiere atención especial – le dijo mientras veía como el de ojos achinados se iba desnudando para entrar a una de las duchas con mamparas transparentes, aquí dentro hasta tenían intensiones de que los compañeros de trabajo se follen entre ellos sin cobrar nada, todo era descaradamente erótico

-      ¿Un cliente nuevo? ¿Es mujer? Procura que no me haga follarme a un compañero mas de 5 veces porque moriré a este paso – dijo riéndose mientras lavaba su delgado y marcado cuerpo por detrás del vidrio que dejaba todo ver – Aunque esto de tener amigos me hace sentir muuuuy bien – se dio vuelta completamente desnudo para mirarlo insinuantemente detrás del empañado vidrio

-      Déjame macho, ¡no uses eso conmigo! – freno la obvia acción, Guille era bastante tentador pero por ahora pasaría de su oferta… quizás mas adelante – Esto es serio, te explicare que tendrás que hacer…

Luzu le dio detallada información ya que este cliente era muy exigente con lo que quería, primero debería vestir unos shorts de cuero ajustados morados, el pecho descubierto, pidió sogas para amarrar sus muñecas y algo que el cliente estrictamente aclaro “Que use vendas en los ojos”.

-      No podrás tocarlo a menos que el te lo pida, no hagas preguntas, no desobedezcas que se que te gusta ser rebelde al follar y haz todo lo que te dice, dudo que te toque ya que me especificaron que no lo haría, pero si lo hace no insistas a que siga – Luzu realmente se encontraba serio

Había sido información que venia desde “arriba”, los asistentes del jefe le aclararon bien que si Guille hacia algo mal lo despedirían a él y su respectivo manager. Luzu tampoco sabría quien era el cliente y no debía ni siquiera preguntar de quien se trataba ya que era “un gran amigo del jefe”.

-      Vaya que viene con condiciones este tipo – Guille era un poco rebelde, los clientes amaban esto de él, su personalidad era pasivo pero casi enfermo del sexo

-      No lo contradigas que acá te juegas tu puesto y el mío – pidió Luzu casi suplicándole – El sábado siguiente vendrá a las 2:30 am, es muy puntual, recuerda todo lo que te dije y nada podrá salir mal… Ah, en el armario tienes tu atuendo. Yo no podre estar en toda esta semana, tengo trabajo en el otro prostíbulo que tiene el jefe, así que suerte…

Guille se vio desafiado con tantas condiciones que le ponían

-      Ja… ya veremos que tanto control tienes para no tocarme – estaba casi seguro que el era irresistible, podía poner caliente hasta el mas frígido asexual – Esto se pondra bueno- susurro antes de dormirse

La semana paso muy lenta, Guille estaba intrigado por quien seria el “cliente especial”, tenia mucha diversión aquí, amaba esta vida de descontrol y su familia se encontraba estable gracias a su trabajo que llenaba de placer a este morocho.

Llego el sábado y no podía mas con su ansiedad aun faltaban 1 hora para ir hasta la habitación 77 del piso presidencial o algo así que le dejo anotado Luzu en un trozo de papel para que no lo olvide.

Se vistió, se tomo varias bebidas que les brindaba el lugar con la gran “droga exótica” y se dirigió al ascensor, dentro pudo ver a través de la espejada puerta del elevador como los pisos iban cambiando de elegancia, eran mas ostentosos que los inferiores, eran… hermosos.

Sin darse cuenta ya estaba en el piso, camino hasta la habitación donde había un guardia de seguridad parado con cosas en sus manos… seguro era para que el cliente jugara a gusto.

-      Hola, soy a quien pidieron – informo Guille al de seguridad

-      Perfecto ya esta dentro… túmbate en el suelo, gatea y a trabajar, no olvides las indicaciones que te asignaron – Ese hombre daba miedo…

Guille obedeció, el hombre vendo sus ojos con una suave tela verde oscuro y lo nalgueo para que ingrese provocando un suspiro repentino, esa droga era letal para su piel tan sensible.

[https://www.youtube.com/watch?v=S40q9ns2Sd4 ) Este es el tema en el que me inspire, si quieren escuchenlo mientras esto sigueee… ]

La puerta se abrió, Guille no veía nada, gateo hasta escuchar una voz

-      Wow… eres mas lindo de lo que creía – Su piel se erizo, no entendía el porque, solo escucho esa voz, algo aguda pero lo suficientemente sensual como para ponerlo nervioso

-      Yo… - intento modular una frase, se sintió confiado por el alago que había recibido, creyó ser pan comido

-      Cállate, no hables y ven aquí – fue agarrado del cabello por fuertes dedos que lo posicionaron al parecer en el centro de la habitación – Dame la espalda, inclina tus caderas y demuéstrame que no eres una puta barata, hazme saber que vales el dinero que tengo pensado gastar en ti – Guille quedo pasmado, no lograba verlo pero sintió que todo su cuerpo se estremecía, esa rudeza, las ordenes y lo oscuro que estaba todo lo estaban volviendo loco.

-      Si… señor – giro sobre su lugar, alzo las caderas arrodillándose, pegando su pecho a la alfombra tan suave sobre la cual se encontraba tumbado y espero…

Pero nada sucedió… solo siguió esperando, ninguna orden, ningún roce… pero podía sentir su vista clavada en él, podía percibir que iba a ser devorado sin piedad.

Su cuerpo estaba traicionándolo, ¿se agitaba? No… no esto no podía estar pasando ¡no había sido tocado! ¿Que pasaba?

-      ¿Qué te sucede? ¿Porque te veo nervioso? ¿Acaso te calienta que te mire? – su voz era arrogante, Guille estaba sucumbiendo 

Los segundos pasaron y su cliente no modulaba palabra, Guille comenzó a sentir leves espasmos en su entrepierna, se estaba excitando con solo con saber que era observado, inconscientemente hizo menear su lindo trasero al aire, estaba ansioso y no recibía nada de atención, se estaba sintiendo humillado pero todo era demasiado intenso a pesar de no haber ni el mas mínimo contacto físico

-      Mmmm – intento no hacer notar su leve queja , pero él la percibió

-      ¿Estas tristes por no recibir mi atención? Muy bien putita, arráncate esos pantaloncitos muéstrame que tanto escondes –

Guille se mordió el labio inferior, su piel le estaba quemando, esa droga no era la de siempre esta era el triple de furiosa.

Con una de sus manos arrastro suave y lentamente la pequeña tela que cubría parte de él dejando a la vista unos bóxers bastante ajustado, se sentía cada vez mas extasiado

Su cliente se paro de pronto del cómodo sillón individual donde disfrutaba de la vista para tomar algo de una mesita, Guille solo sentía ruidos y pasos, se sentía nervioso… sin esperarse en lo mas mínimo sintió como unas manos cálidas y fuertes rozaban la piel de su columna

-      ¡A-ahh! N-nnn… – Guille gimió levemente, sintió electricidad por una simple mano que se arrastraba sobre él, intento reprimir el repentino ruido

Sus dedos húmedos se deslizaron hasta llegar a esa curvatura que describía su hermosa piel para comenzar a adentrarse por debajo de los boxers. Y de pronto algo sin permiso se introdujo con rapidez en su recto profundamente, su cuerpo empezó a absorber con rapidez ese liquido espeso que había sido introducido junto a un pequeño artefacto, la zona por la cual era arrastrado empezó a calentarse casi al instante, comenzó a… ¿Vibrar?

-      ¡A-ah! ¡No, por favor! Tan… tan profundo… n-no… – Guille se inquieto, suplico con su boca abierta autoventilandose intensamente

-      Shh… vamos a ver hasta que punto puede llegar tu cuerpo solito – dijo su cliente con una leve risita macabra retirando de lo profundo que había colocado su dedo

Nivel 1 – el vibrador estaba leve, el liquido altero los sentidos de Guille, las piernas estaban aun firmes pero sus labios completamente prensados por la profundidad del mismo, comenzó a revolotearse, su respiración estaba completamente agitada

Nivel 2 – el cliente aumento con un control remoto un nivel mas, por cada aumento el vibrador pegaba un shock algo mas intenso para luego vibrar en modo normal. Guille inicio un canto de gemidos bastante lindos, sucios a decir verdad, por su columna corrían las grandes corrientes de placer

-      Que hermosa voz que tienes, putita – Este cliente estaba inalterable en su tono de voz

Guille pudo sentir como el cliente se sentó detrás de su trasero a observarlo.

– Pero… para mí que aun no tienes suficiente -

Y como si se tratara de odio, aumento al nivel 5 de golpe, el cuerpo del morocho acompañado de un grito comenzó a contraerse sin control, ya no gemía solo se escuchaban agudizados grititos, sus uñas clavadas en la alfombra y sus risas histéricas por la increíble sensación de placer, nunca había probado esto, no fue casi tocado y un simple aparato en su estrecho conducto estaba volviéndolo loco, haciéndolo retorcerse  y este hijo de puta que lo hacia casi partirse por la mitad

-      Ahhh ahhh aaaaahah! Se-señor, to-to-toqueme, aahaah l-lo necesito – Guille en desesperación, rompiendo las reglas estiro rápidamente su brazo hacia atrás alcanzando la muñeca del cliente aferrándose como si fuera lo ultimo que haría en su vida, no podría aguantar mas esas vibraciones

-      N-nnn – un gruñido se escucho como respuesta y luego… una fuerte nalgada que hizo correrse a Guille de manera casi bestial – Quieres ser una buena putita, pero te corres a la primer nalgada que recibes y solo por este aparato – le dijo para luego acariciar con un dedo su pierna suavemente delineándola como una figura de porcelana

-      Tendré que castigarte severamente – finalizo la conversación para colocarle un collar alrededor de su pene, esto recién comenzaba…


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Bueno bueno ! No se si es mi sensacion pero intente hacer lo mejor pero algo me dejo como… que algo me faltaba ! jajaja 

Espero que les guste esta tercer parte, quizas venga lo mejor ahora :O y Luzu quiere ver a Guille :O jajaja

bueno besis :D

Florci

Bittersweet | one shot | Wigetta

[ Parte I ]

Era finales de primavera cuando me enteré de que una de las familias más ricas de Madrid estaba buscando un guardaespaldas para uno de sus hijos. Habían pasado 3 años ya desde lo de la pequeña Camila y aún no me sentía del todo convencido de que pudiera volver a trabajar para alguien de eso mismo.

-Anda, Samuel, yo sé que tienes ganas de volver a trabajar.

-Si, pero no de lo mismo.

-Pero es un puesto muy bueno, y a parte te pagarían muy bien.

-Borja… no estoy del todo seguro.

-Es mas, si quieres te acompaño a la entrevista.

-No lo sé…

Borja era de mis mejores amigos; nos habíamos conocido en el instituto y siempre me apoyaba así como yo a él. No se qué tenía este chaval pero siempre terminaba por convencerme de hacer las cosas. Era cierto que si tenía muchas ganas de volver a trabajar como guardaespaldas, pero lo que había pasado con la familia de Camila no salía de mi cabeza.

Al día siguiente junté algunos papeles y me alisté para ir a la entrevista con la familia Díaz. Su casa estaba en uno de los sectores más codiciados de la ciudad, pero era tanto el costo de vivir ahí que solo unas pocas familias se podían dar ese lujo.

Me detuve un poco inseguro ante el gran portón de la casa, pensando si estaba haciendo lo correcto, pero había olvidado que Borja venía conmigo y fue él el que tocó el botón del timbre.

-¿Si?- me quedé sin decir nada.

-¡Habla!- me susurró Borja.

-Ehh… Buenos días. Soy Samuel de Luque, el señor Díaz me espera para una entrevista.

-Samuel de Luque… si, aquí está. En unos momentos un portero lo pasará.

-Gracias.

-Bueno, creo que yo me tengo que ir.

-¿No dijiste que me acompañarías?

-Pues si, pero no puedo entrar hasta allá contigo.

-¿Te veo luego en tu casa?

-Saldré con Lana, solo esperaba desocuparme contigo para ir por ella.

-Bueno, te veo luego entonces. Gracias por acompañarme.

-Cuando quieras- dijo mientras hacía una seña con la mano.

Justo cuando se fue Borja el gran portón se abrió y un hombre muy bien vestido me recibió. Me dijo que se llamaba Alberto y que me llevaría hasta el despacho del señor Díaz.

Cruzamos el gran patio y entramos a la pequeña enorme casa. Mientras subíamos un par de largas escaleras veía hacia todos lados. Era una casa bastante amplia y con habitaciones con muebles totalmente diferentes entre sí; algunos modernos, otros bastante antiguos y cuadros con pinturas de la familia y algunos otros con paisajes. Finalmente nos detuvimos en una  puerta doble en la cual Alberto llamó.

-Pase- Alberto abrió una de las dos puertas y me hizo una seña de que pasara.

-Gracias- el señor Díaz estaba detrás de su escritorio tecleando unas cosas en su ordenador cuando levantó la mirada hacia mi, su semblante era serio.

-Tú debes ser…- buscó entre sus papeles

-Samuel de Luque, señor.

-Ah, si. Samuel… vienes por el puesto de guardaespaldas, ¿cierto?- me hizo una seña para que me sentara en uno de los dos sillones enfrente de su escritorio.

-Así es- dije mientras le pasaba mis papeles que comenzó a hojear.

-Artes marciales, entrenador personal… esto me dice que tienes una gran fuerza.

-No se si pueda decir “gran” fuerza, pero puedo asegurarle que cuando se trata de proteger a alguien, doy todo de mi.

-Esta carta de recomendación, ¿de quién es?

-Es de la señora Morales- inmediatamente levantó la vista hacia mí.

-¿Trabajaste para los Morales?

-Así es

-No sabía que habías sido tú el chaval, te ves muy joven para haber sido tú.

-Tenía 23 años en ese entonces, fue mi primer trabajo como guardaespaldas- dejó los papeles a un lado.

-Entonces ahora debes tener…

-26, tengo 26 años

-Está bien- suspiró y se levantó de su asiento –eso es suficiente para mi. Quedas contratado, solo te voy a pedir que vayas a hacerte unos estudios médicos y vengas con los resultados lo más pronto posible para que empieces a trabajar.

-¿Eso es todo? Ni siquiera sé a quién voy a cuidar.

-A mi hijo mayor, solo tengo dos: Carol y Guillermo. Mi hija ya cuenta con su guardaespaldas, te presentaré con él luego.

-¿Y a su hijo?

-En cuanto sea tu primer día. Mientras lo único que te puedo decir es que se llama Guillermo, tiene 22 años y actualmente está en la universidad.

-No es por meterme en sus asuntos, pero si voy a trabajar para ustedes, tengo una pregunta- sonó su celular y contestó, me señaló con la mano que esperara.

-Pregunta rápido que tengo una junta importante- se encaminó a la puerta.

-¿Por qué de pronto tanta urgencia en contratar guarda espaldas para sus hijos?- suspiró y abrió la puerta.

-Acompáñame a la salida, te cuento en el camino- salimos por las puertas y bajamos las escaleras –Verás, hace poco menos de un mes mi familia y yo asistimos a una fiesta de un socio mío; todo estaba bien, pero noté que alguien seguía a mi hijo. No quise comentarle a mi esposa porque sabía que se pondría histérica, así que le informé a un guardia de seguridad que en seguida se puso en alerta. Poco rato después, cuando Guille se alejó de las personas para ir a no se donde, vi que el tío que lo estaba siguiendo lo tomó por detrás mientras le tapaba la boca. Por fortuna, los guardias también habían visto, así que frustraron el plan del tío y se lo llevaron arrestado.

-No supe nada de eso

-Le pedí a los medios que no publicaran nada. ¿Eso es todo?- dijo mientras se subía a una camioneta.

-Si, señor

-Bueno, te espero lo más pronto posible con esos resultados. El día que los traigas ven listo para empezar a trabajar.

-Gracias, señor Díaz.

Alberto nos había seguido desde que salimos del despacho del señor Díaz y ahora me acompañaría al portón por donde entré.

Eso había sido más fácil de lo que pensé. Cuando pedí el trabajo con la familia Morales me habían pedido un montón de pruebas y me hicieron bastantes preguntas de todo tipo, luego de unas horas de entrevista finalmente me dijeron que estaba contratado.

Al día siguiente fui al hospital a hacerme los estudios que me había pedido. Había hecho mi servicio de enfermería ahí mismo, así que unos conocidos me dieron rápido los resultados: todo normal.

No fue hasta el próximo día que fui de nuevo a la casa Díaz a entregar todo. El señor me había dicho que fuera preparado para empezar a trabajar, así que iba lo mejor vestido posible, pero sin llamar tanto la atención.

-¡Perfecto! Entonces te doy la bienvenida al personal de mi familia. En unos minutos nos reuniremos todos a comer, ahí te presentaré con mi esposa e hijos.

Mientras tanto me presentaba con el personal. Marisa era una señora muy maja que se encargaba de la cocina, Edson el jardinero y Alicia una de las encargadas del aseo, eran a los que vería más seguido.

Alberto me dio un recorrido de la casa, pero había unas habitaciones a las que no podía entrar, ve tú a saber porqué; el recorrido terminó en el comedor secundario donde solo comía la familia Díaz en días no importantes. Ya estaban sentados 3 de los integrantes.

-Ahí estas, Samuel. Ven que te presento a la familia- el señor se encontraba a la cabeza del comedor para 6 personas –Ella es mi amada esposa y por acá está Carol, mi hija, mis dos princesas. En cuanto a Guille…- volteó a ver el lugar vacío a lado de Carol donde solo se encontraba un plato servido. Justo alguien entraba por la puerta.

-Lo siento, ya sé que es tarde, pero me tuve que quedar a hacer tarea extra- dejó la mochila a un lado de la puerta, se desabotonó el cuello de la camisa y se remangó, pasó a mi lado ignorándome por completo y se sentó donde estaba el plato servido.

Era alto, se podría decir que de mi altura, de piel clara y cabello castaño, ojos pequeños y mofletes abultados aunque él era muy delgado; tenía aspecto del típico “niño de papi”.

-Y él es Guillermo, ahora estás a cargo de él- Guillermo casi se ahoga con lo que sea que estaba bebiendo, me volteó a ver a mi y luego a su padre.

-¿Qué? Te dije que ya estaba mayor como para tener un niñero.

-No voy a discutir contigo en la mesa, hablamos de esto más tarde. Samuel, Alberto te mostrará tu habitación.

Cuando salimos del comedor alcancé a escuchar unos reclamos por parte de Guillermo, pero no supe qué reclamaba. Mi recámara estaba a lado de la de Guillermo y en frente de la del guardaespaldas de Carol.

-A la hora de las comidas nosotros tenemos nuestro descanso, por así decirlo, a menos que la familia coma fuera de casa.

-Tengo una pregunta

-Me llamo Julián

-Esa no era, pero mucho gusto, soy Samuel

-Entonces, ¿cuál era tu pregunta?

-¿Carol y Guillermo están de acuerdo en que los cuidemos?

-Por Carol no hay problema, ella le obedece a sus padres, pero Guillermo… en la semana que llevo aquí ya vi que el chaval hace todo lo posible por estar en contra de su padre. En cuanto le dijo que tendría un guardaespaldas empezó a renegar que él no necesitaba un niñero… así que te deseo la mejor de las suertes, la necesitarás junto con paciencia.

No tenía la obligación de dormir en la casa de los Díaz, pero decidí quedarme la primera noche. Quería presentarme bien con Guillermo, empezar bien las cosas, aunque según Julián iba a ser muy difícil.

A la mañana siguiente me explicaron que no desayunaban juntos por la diferencia de horarios de cada uno, pero para mi era empezar el día a la misma hora de Guillermo. Su alarma se escuchaba hasta mi habitación, así que me desperté a la hora en que sonó: 5:40 am.

Me duché rápido y me preparé. Cuando bajé al comedor ya estaba ahí sentado con el móvil en la mano.

-Buenos días, Guillermo- levantó la vista solo para volverla a su móvil –Mira, sé que ayer no fue el mejor momento para que te dijeran que sería tu guardaespaldas, ¿así que porqué no comenzamos de nuevo?

-Mira, que yo no estuve en ningún momento de acuerdo con esto, mi padre nunca me escucha, solo hace lo que él quiere sin importarle lo que yo opine. Así que mejor hay que ahorrarnos todas esas cosas de las presentaciones.

-Guillermo, esa no es manera de hablarle a las personas- el señor Díaz entró al comedor -¿Qué dijimos ayer? ¿Quieres que te deje de pagar tus cosas y tu escuela y que te ponga a trabajar para que tú solo lo hagas?

-¿Y qué dije ayer? Que no necesitaba un niñero.

-No es un niñero, Guillermo. Entiende que lo hago por tu propio bien, quiero que estés a salvo. Desde lo que pasó tu madre no deja de preocuparse cada que sales de casa. Hazlo por ella, por favor- Guille suavizó la mirada, había encontrado su punto débil: su madre.

-Lo haré por ella, no quiero que creas que lo hago porque tú o él me lo piden- Alicia nos sirvió el desayuno a Guillermo y a mi.

-¿Usted también va a desayunar ahora, señor?

-No, Alicia, solo bajé a hablar con mi hijo. Gracias, Guille, tu madre se sentirá más aliviada ahora- se paró y se fue. Nosotros comenzamos a desayunar en silencio.

-¿Cómo dices que te llamas?

-Samuel

-¿Cuántos años tienes?

-Tengo 26- resopló.

-Sólo unos pocos años mayor que yo.

-¿Tu cuántos tienes?

-22

-¿Y qué estudias?

-Estoy estudiando economía.

-¿Y qué te gusta hacer?

-¿Hacer de qué?

-No sé, tus pasatiempos, a dónde de gusta salir… esas cosas.

-Voy muy seguido a fiestas, pero no pienso ir acompañado de ti a ninguna. Estoy en el equipo de natación. No irás conmigo a todas partes, ¿verdad?

-De eso se trata mi trabajo, Guille. Ahora yo te llevaré a todos lados.

-Lo que me faltaba… y no me digas Guille, soy Guillermo para ti- Terminamos de desayunar y lo llevé a la universidad.

Los primeros días fueron algo difíciles. Me tenía que acoplar a su ritmo de hacer las cosas y aprenderme los horarios y caminos de él. Por más cabezón que fuera había algo que me hacía soportarlo, si fuera cualquier otra persona le había soltado un guantazo desde el primer día, pero con él era diferente.

-Samuel, de aquí me iré a casa de un chaval, no tienes que acompañarme, tomate el resto del día libre.

-Guillermo, sabes que no puedo hacer eso.

-Pues no quiero que me acompañes. No eres mi maldito niñero.

-Pues lo siento mucho, Guillermo, pero sabes que te tengo que acompañar.

-¿Puedes venir un momento?- se separó de su grupo de amigos y nos alejamos unos cuantos pasos –Samuel, por favor, no me hagas esto delante de ellos

-Si son tus amigos deberían estar preocupados por ti y deberían entender que te tengo que acompañar- me miró con cara de súplica

-Samuel, por favor…

-¡Eh! ¡Guille! ¿Vienes o que?

-¡Voy! ¿Quieres que te despida?

-Sabes bien que tú no puedes hacer eso- pensé un momento –Mira, lo que podemos hacer es que te vayas con ellos, pero yo iré en el coche detrás de ustedes. No me bajaré tampoco a la casa, pero estaré esperando afuera, ¿qué dices?- si quería llevarme bien con él tenía que ganarme su confianza

-Está bien, pero por ningún motivo te bajes del maldito coche

-Toma, mi número, quiero que me marques cuando vayas a salir- le pasé mi tarjeta

-Vale… y gracias

No me subí al coche hasta que Guille y solo uno de sus amigos se subieron al otro, por alguna razón creí que iban a ir más personas. Como prometí, guardé mi distancia entre los coches y al llegar me estacioné enfrente de la casa del chaval, Guille me volteó a ver para luego seguir a su amigo.

Después de 5 minutos ya me había aburrido como ostra, así que decidí llamar a Borja para ponernos al día, después de todo no había hablado con él desde mi primer día de trabajo.

-¿Aló?

-Hombre, Borja, ¿qué tal?

-Bueno, hasta que al sr. Samuel se acuerda de sus amigos

-Es que es tonto, chaval

-¿Qué tal te va? ¿Todo bien en tu trabajo?

-Si, todo va bien

-Me imagino, para que te hayas olvidado de mi… que no, es broma. ¿Que tal te va con el chaval ese? ¿Te trata bien?

-Que si me trata bien… Es bastante comprensivo, almenos. Al principio si hubo un poco de odio de su parte, pero creo que va mejorando.

-¿No le haz soltado una hostia? Yo lo habría hecho

-Y yo, pero no puedo… no quiero que me despidan.

-Uy… ¿acaso habrá algo ahí?

-Ni de chiste, aunque…- escuché un portazo, era Guille que había salido de casa del chaval, parecía agobiado –tengo que regresar al trabajo, hablamos luego.

-Chao- colgué y me puse el cinturón de seguridad, Guille subió a la parte de atrás de la camioneta.

-¡Vámonos!- prácticamente gritó.

-¿Todo bien?- lo miré por el retrovisor

-¡Que si! Todo está bien, solo… arranca

Obedecí. Durante el camino de regreso a su casa miraba hacia todos lados, parecía nervioso. Le llegaron algunas cuantas llamadas que ignoró, yo solo lo miraba por el retrovisor.

-Guillermo, ¿de verdad esta todo bien?- me miró con ojos asustados, como si hubiera olvidado que yo estaba allí.

-Si… si, está todo bien.

Por fin habíamos llegado a casa. A penas aparqué el coche se bajó con prisa, olvidando ahí su mochila. Decidí llevársela a su habitación. Tenía la puerta entreabierta y al parecer hablaba con alguien.

-No se vuelve a repetir, ¿me entiendes?- abrí un poco más la puerta –¿Quién está ahí?- abrió de golpe la puerta y me miró perplejo –¿Escuchaste algo?

-No… solo vine a traerte tu mochila- me la arrebató de las manos

-Mas te vale que enserio no hayas escuchado nada- cerró la puerta.

Las siguientes semanas estuvieron algo tranquilas, y es que después de lo que quien sabe qué paso en casa del chaval, Guille se había tranquilizado en su forma de ser… eso o eran los exámenes de mitad del curso.

Una noche llegué algo tarde a casa de los Díaz, me habían dado un par de días libres, mismos que usé para organizar cosas para traerme. Justo cuando iba aparcando la camioneta me topé a Guille saliendo por la ventana de su habitación, no quise detenerlo hasta que pisara el piso. Observé como bajaba con facilidad por una red de plantas, como si no fuera la primera vez que lo hacía.

-Y tu, ¿a dónde se supone que vas?

-Me cago en…

-En nada, ¡te vas para adentro! Entiende que no puedes salir sin cuidado.

-¡Pues entonces vamos!- dijo muy animado, me sorprendió que me invitara a donde sea que se dirigía.

-¿Ir? ¿A dónde?

-Me invitaron a una fiesta, pero mi padre no me dejó ir si no estabas tu, pero ya haz llegado, así que vamos.

-¿Estás seguro?

-Que si, pero…- me miró de pies a cabeza – no vas a ir vestido así, pareces mesero, desarreglate.

-Ehh…- yo flipaba con todo lo que me decía, ¿Guille invitándome a salir? Bueno, no a salir, a una fiesta… pero, ¿invitándome sin poner peros?

-¡Pero ya estás aquí! Que se hace tarde.- No perdía nada con acompañarlo, a parte de que era mi trabajo, así que subí rápido a mi habitación y me puse lo más informalmente formal que encontré.

Subimos al coche y me dio la dirección del lugar a donde íbamos. Cuando llegamos la casa se veía como una de esas típicas casas americanas de “no hay nadie en casa, así que haré fiesta”. Yo no me despegaba de Guille, porque a parte de ser mi trabajo no conocía a nadie; parecía como si él estuviera buscando a alguien.

-¡Hey!- lo escuché decir mientras se acercaba al tío de la vez pasada, pero eso no me sorprendió en absoluto, lo que me sorprendió fue ver como le plantaba un beso en los labios a manera de saludo para luego tomarlo de la mano –Te estaba buscando-

-Pues ya me encontraste- yo seguía flipando, Guille me volteó a ver.

-Emm… estaremos en alguna de las habitaciones, no creo que quieras venir.

-Pero…

-Anda, déjalo un rato que yo lo cuido- lo tomó de la cintura y sentí una punzada en el estómago, se dieron la vuelta y caminaron escaleras arriba no sin que antes me volteara a ver, como si le preocupara yo. Yo me quedé ahí parado como todo un pringao.

Pues nada, fui a buscar alguna bebida sin éxito y un lugar para sentarme. Había un sillón en medio de la sala donde no había nadie sentado… perfecto. Me dispuse a pensar en si Guille había dado alguna señal sobre si le gustaban los chicos o no. Esque no me esperaba que él fuera gay… no es que tuviera algo en contra de eso, solo que no me lo esperaba. Mientras vagaba en mis pensamientos alguien me puso una botella de cerveza en frente, seguí la mano que la sostenía hasta toparme con una chica de muy buena pechonalidad, castaña y de bonitos ojos. Tomé la cerveza.

-Gracias- le hice un ademan de brindis que siguió para después beber al mismo tiempo.

-Vi que estabas buscando una hace un rato- se sentó a mi lado –Soy Natalia- me acomodé en mi lugar para no darle la espalda y tenerla de frente

-Mucho gusto, yo Samuel.

-¿Y qué haces tan aburrido en esta fiesta?- se acercó un poco más a mi

-Puees…- dudé un poco si seguirle el juego y es que tampoco me sacaba de la cabeza esa punzada en el estómago al ver al pringao tomar de la cintura a Guille.

-¿Y bien?- me dio un ligero golpe con su hombro, su escote se abrió más, me cago en…

Pasamos cerca de dos horas platicando y la chica ya estaba sentada en mis piernas, ella llevaba unas cuantas botellas de cerveza, yo no me podía pasar de copas porque tenía que manejar. Cada que hablaba era un acercamiento más a sus labios. La verdad era que no me interesaba mucho, pero tenía que pasar el rato con algo mientras Guille hacía no se que cosas con el tio.

-¡Samuel!- escuché a mi espalda, la chica subió la mirada y yo giré la cabeza para ver quien me hablaba –¡Nos vamos!

-Pero… estoy hablando con esta chiquilla, ¿no te estabas divirtiendo con tu amigo?- igual y si tenía alguna copa de más. Me miró con cara de pocos amigos.

-¡Nos vamos!- no quería hacerlo enojar tanto, así que accedí no sin antes robarle un beso a la chica y me diera su número, era seguro que no la iba a llamar, pero por alguna razón intenté poner celoso a Guille.

No me di cuenta de que Guillermo se tambaleaba hasta que salimos de la casa, se apoyó en la camioneta para evitar caerse. Solo esperaba que no se hubiera metido nada que no fuera alcohol.

-Hey, ¿estas bien?- lo tomé del brazo. Antes de que pudiera contestar se soltó de un jalón de mi agarre y se inclinó para luego volver el estómago.

-Estoy bien- arrastró las palabras e hizo un ademan para que me apartara.

-Claro, chaval, y a mi me interesó la tia esa- lo volví a tomar del brazo y lo conduje al asiento del copiloto, si volvía a vomitar no quería que lo hiciera en mi espalda. Lo senté y le puse el cinturón de seguridad. Cerré la puerta y me dirigí al lugar del piloto. Arranqué el choche.

-Oye…- Guille, que podía haber jurado que se había quedado dormido, me habló con tono entre adormilado entre borracho.

-¿Si?

-¿Porqué?- se acomodó en su lugar para voltearme a ver

-¿Porqué qué?- lo miré unos cuantos segundos antes de devolver la vista al camino.

-¿Porqué me haces caso?

-Hombre, ¿quieres que te ignore?

-No me refiero a eso…- parecía que se iba a quedar dormido –¿porqué haces todo lo que te pido?

-Pues… es mi trabajo, ¿no?

-Pero si no te trato nada bien…

La verdad es que lo aguantaba porque me parecía interesante. No podía decir que me gustaba o que lo quería, pero de alguna u otra manera me atraía. Esto no era raro para mi, en algún punto de mi adolescencia salí con uno o dos chicos, pero me fijaba más en las mujeres.

-Pues verás, yo…

-¡Me gustas, Samuel!- frené la camioneta y Guille casi se pega en la cabeza con el tablero, gracias a Dios que le había puesto el cinturón, el tío que iba detrás nuestro pitó, así que me puse en marcha de nuevo.

-Guille…- la chispa de esperanza que había saltado se apagó –Si no fuera porque estás ebrio te creería- no contestó –A parte, tienes a este tio… Ethan, ¿no?

-Ethan- se rio sarcásticamente –Soy el juguete de ese tio, ¿qué voy a estar yo con él?- finalmente se quedó dormido, justo cuando llegamos a su casa.

Casi tuve que cargarlo a su habitación. Al recostarlo en su cama me di cuenta de que llevaba el pantalón desabotonado, le faltaba una zapatilla y tenía un chupetón en el cuello –Ese hijo de puta…

A pesar de que eran las 3 de la mañana decidí tomar una ducha, y es que necesitaba aclarar mis pensamientos después de esa plática extraña que tuve con Guille. ¿Acaso le gustaba? El tío estaba borracho, así que era poco fiable lo que me decía. Aunque tenía que decir que si hubiera una mínima posibilidad de que saliéramos juntos la tomaría… si no trabajara para su familia.

A la mañana siguiente me desperté cuando escuché la puerta de Guillermo abrirse, miré el reloj, 11:42 am. Me levanté rápido y me vestí, si mal no recordaba la familia tendría hoy una comida fuera. Al salir de mi habitación me topé con Carol.

-Buenos días

-Buenas tardes, diría yo- me sonrió, ella era una chiquilla muy maja – ¿Te dio mucha lata mi hermano anoche?

-¿Nos viste llegar?

-Vi cuando se fueron, Memo hace mucho ruido cuando escapa- hizo una mueca, caminamos juntos hacia el recibidor –No es la primera vez que lo hace, solo que las otras veces que se iba pasaba la noche preocupada hasta que llegaba. El tío con el que se iba no me daba buena pinta- hizo una pausa –Pero tu eres diferente, te ves confiable

-Pues gracias- me sonrió de nuevo. Que mona era, la veía como mi propia hermanita.

Finalmente se reunió toda la familia y nos dispusimos a irnos. Los cuatro iban en el coche del sr. Díaz mientras que Julian y yo los seguíamos en la camioneta. La familia había organizado un pequeño picnic en un parque a las afueras de la ciudad, era en verdad bonito, yo nunca había ido a ese lugar (y como iba a ir si era privado?).

Después de que acomodaran las cosas y la sra Díaz tomara algunas cosas nos invitaron a comer a Julian y a mi. Era la primera vez que nos ofrecían sentarnos con ellos.

-Se han ganado nuestra confianza- dijo la sra mientras alzaba un refresco a modo de brindis.

Después de comer lo que había preparado Alicia cada quien se fue por su rumbo: Carol y la sra platicaban sentadas en el césped, el sr. Díaz se había acomodado muy bien debajo de un árbol para tomar una siesta y vi a Guille caminar hacia un pequeño lago que se encontraba en el lugar. Decidí ir con él.

-¿Se puede?- pregunté antes de sentarme a su lado, levantó la mirada y asintió, me senté a unos bastantes centímetros de distancia.

-Samuel… ¿qué pasó anoche?- ni siquiera me dirigía la mirada –recuerdo que subí con… Ethan a una habitación y estuvimos tomando y… haciendo otras cosas, pero después de eso no recuerdo nada.

-Pues…- ¿le diría la verdad? Seamos sinceros, si yo no me creo que me haya dijo lo que me dijo, ¿porqué él me creería a mi? –Estaba sentado con una chica y llegaste y dijiste que ya querías irte, así que nos fuimos no sin antes casi vomitarme encima y… quedarte dormido en la camioneta. Chaval, tuve que cargar contigo hasta tu habitación, te ves ligerito pero nada, eh- nos reímos nerviosos.

-Bien… lo siento por eso, no medí lo que tomé- ¿Guillermo disculpándose conmigo? Eso si era un chiste. Hubo un silencio incómodo antes de que volviera a decir algo –Y… ¿es la primera vez que eres guardaespaldas de alguien?

-No, eres la segunda persona a la que cuido.

-¿Quién fue la primera?- Guille estaba tratando de entablar una conversación conmigo, a pesar de que no me gustaba hablar de lo que había pasado no iba a desaprovechar la oportunidad.

-Era una pequeña de 6 años, su nombre era Camila

-¿Era?- dudó un poco antes de preguntar

-Perdón, es, pero como no la he visto en un tiempo…

-¿Y porqué ya no trabajas para su familia?

-No sé si recuerdas un caso sobre un tio que secuestró a su propia hija hace unos 2 ó 3 años- se quedó pensando

-Si, creo que algo escuché sobre eso

-Era la familia de ella. No sé qué problemas tenía ese hijo de… su madre para haber secuestrado a su propia hija- hice una pequeña pausa y es que seguía enfadándome por ese cabrón, Guille esperó paciente –Yo no dejé de buscarla, iba de allá para acá con las personas que tenían algo que ver con eso… hasta que di con la última persona: su padre. Le di un maldito sermón cuando me enteré. Estábamos en el lugar donde tenía a Camila; me amenazaba con darle un tiro en la cabeza a la niña si no salía de ahí o si me acercaba a ellos. Por suerte había sido prudente y había llamado antes a la policía, llegaron justo a tiempo para ver cómo el tio se daba un tiro antes de que fuera arrestado. Por suerte Camila salió ilesa de todo eso. Verla ahí atrapada me dio tanto miedo… miedo que no dejé ver en ningún momento; yo me había encariñado mucho con ella, era como mi pequeña. Su madre me dio la opción de seguir trabajando para ellas pero esta vez fuera del país o quedarme. Aunque la quería mucho opté por quedarme. Tenía miedo de no volver a cuidarla bien y que fuera a pasar de nuevo, sentía que eso había pasado por mi culpa…

-No fue tu culpa, Samuel, el tio era un maldito psicópata- me interrumpió mientras ponía su mano en mi hombro a modo de apoyo, al parecer me veía agobiado. Le dediqué una sonrisa.

-Después de eso tenía miedo de trabajar de lo mismo, así que busqué otro trabajo pero no lo encontré, hasta que uno de mis mejores amigos me dijo que tu familia estaba buscando a alguien… me alegro de que me dieran el puesto- ¿enserio dije eso?

-Pues… lo siento por todo lo que pasó… y por ser contigo así- lo miré sorprendido.

-¿Porqué te disculpas?

-No sé, creo que no he sido buena gente contigo.

Si eso había estado raro los siguientes días fueron igual de extraños. Guille me pedía que lo llevara al cine porque iría con sus amigos, pero éstos siempre cancelaban al final; no me quedaba de otra más que pasar la tarde con él. “Esque ya tengo los boletos” “No hay que desperdiciar la vuelta” siempre sacaba una de esas excusas. No solo era al cine, también a restaurantes y a simples paseos por el centro comercial.

Yo la verdad había tratado de enfocarme solo a mi trabajo de cuidarlo, no quería encariñarme con él, si ya de por sí me atraía no quería empezar a quererlo, a parte, no quería que si pasaba algo como lo de Camila sufriera igual. Por su parte era más amable, más considerado e incluso había tardes que se las pasaba enteras en mi habitación. Durante todo ese tiempo no supe nada de Ethan, hasta unas semanas después.

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asdfghjklñ holi c:

Yo y mis malos nombres de fanfics :c pues… tengo escribiendo este one shot desde principios de año xD pero no tenía mucho tiempo para estarlo continuando, por eso he tardado tanto xD al principio iba a ser un mini fanfic, pero me di cuenta de que estaría más corto que el de “Un ángel impuro” (spam :P) y pues… como que no, así que mejor lo he dejado en one shot de dos partes c: Ya tenía muchas ganas de subirlo :D

La verdad es que no se si alguien ya ha escrito algo así, les digo, no tengo mucho tiempo para leer fanfics u one shots; si es así le pediría a esa persona que me mande un ask para hacermelo saber y pues si. 

La segunda parte la tendrán dentro de unos pocos días c:

Ya lo saben: preguntas, comentarios, sugerencias, quejas y esas cositas por ask z4

Una noche en el cine | Wigetta | One-Shoot | Lemmon

Narra Willy

Jamás me han llamado la atención esas cosas del fútbol, no me gustaban para nada, de vez en cuando que veía algún que otro partido con Vegetta, o con Alex cuando estaba en España, pero más nada. Me aburría en casa, no tenía nada que hacer, tenía grabados y editados todos mis vídeos, y había hecho todas las tareas de la casa.

Vegetta tampoco era muy fan de esas cosas, y él iba a ir al cine conmigo también, ya que lo comento en uno de sus vídeos de Zona Minecraft. Nos cambiamos de ropa y fuimos al cine, íbamos a ver la famosa película ‘Maléfica’ ya que veía que muchos hablaban de esa película y me llamó la atención. Al llegar, pagamos nuestros tickets y entramos a la sala en la cual estaban pasando un tráiler de una película, no había casi nadie, salvo unas tres personas que estaban muy delante y otra chica que estaba detrás de aquel grupo. Los dos nos sentamos en un lugar alejados de ellos, en las últimas butacas, era raro que tengan el cine abierto con muy pocas personas, solían venir muchísimas, pero con el tema del mundial la mayoría están en sus hogares viendo el partido, y si ha terminado pues… estarían celebrando si gano su equipo.

-Qué poca gente ¿No? –dijo mientras se acomodaba bien en su asiento.

-Lo sé –comí algunas palomitas, la película había empezado, parecía interesante.

-¿Y sabes qué significa eso? –me miró con una cara de pervertido.

-D-de que hablas? –dije algo nervioso.

-Deja de hacerte el que no sabe nada, sabes muy bien de lo que hablo, tú solo calla al igual que cuando estaba Alex en casa –al acabar de decir eso, se acercó a mí y me besó.

Lo que me ponía más nervioso en este momento, era el saber que habían guardias de seguridad y nos podrían pillar, aunque estaban casi cerca de la pantalla y estaban de espaldas, pero también estaban esas personas que aunque estén muy lejos podrían voltear y vernos liándonos.

Mientras Vegetta me besaba, bajo su mano hacia mi miembro y empezaba a acariciarlo, cosa que hizo que soltara un leve gemido, ¿Cómo quería que no gimiera? Si me estaba provocando bastante. Nos separamos por falta de aire, y el mientras me miraba a los ojos, me desabrochaba los pantalones, me sonrojé al ver sus ojos, siempre que hacía acciones como esta me sonrojaba, no podía evitarlo, era tan… tan perfecto.

Terminó de desabrochar mis pantalones, y seguido de eso mis bóxers.

-¿Q-que haces? Para ya –quité su mano de mi miembro, me estaba poniendo, y tenía miedo de que alguien pudiera pillarnos.

-Qué tal si nos acostamos en el piso? –dijo- al fin y al cabo, nadie nos podrá ver ahí –me susurró.

Me sentó en el piso y ahí me sentí más seguro, ya que no estaba nadie cerca y supuse que no nos podría ver nadie aquí abajo. Luego de eso, fue acercando su rostro hacia mi miembro, lo tomo con las manos y lo metió a su boca. Cerré los ojos emitiendo otro gemido, volví a ver lo que hacía con este y estaba lamiendo la punta poco a poco, luego bajaba y subía, repetía eso varias veces. Volví a soltar otro suave gemido, estaba tratando de contenerme incluso me mordía el labio pero no podía aguantar el placer, mientras hacia esos movimientos mi miembro se ponía más duro y mi cuerpo se ponía más caliente, al igual que el de él, me acomodé en el suelo colocando mis manos hacia atrás y cerraba los ojos, sintiendo más y más placer. Dejó de lamerlo y me volvió a mirar.

-¿Te gusta? –dijo mientras con una mano acariciaba lentamente mi miembro.

-Mhm, Vegetta… -suspiré- sigue, por favor –le supliqué, a lo que el negó.

-Te pregunté que si te gustaba –alejó su mano de “ahí”.

-S-sí –dije entrecortadamente- me gusta, sigue… sigue –susurré para que no me escucharan, no sé si alguien nos habrá visto, pero estaba disfrutando bastante.

Volvió a meterlo en su boca. Subió una de sus manos a mi torso y jugaba con uno de mis pezones, gemí, y esta vez algo fuerte.

-Calla –me susurró, pero volvió a introducir mi miembro en su boca.

No podía evitar gemir, no podía contener los ruidos, me estaba poniendo muy palote y poco a poco sentía como me iba a venir. Se metió la punta a su boca y bajo la mano que tenía en mi torso, tapando todo lo que no cubría su boca. Volvió a metérselo todo a la boca esta vez chupándolo más rápido. Comencé a sentir que me venía, por lo que tomé su pelo haciendo que lo metiera más adentro, pude oír como tosía, así que volví a dejar mis manos atrás y deje que hiciera todo lo que quisiera. Acabé corriéndome, esta vez sí que gemí bastante fuerte, a lo que el con una mano tapó mi boca. Arquee mi espalda y agarré su pelo para que tragara todo mi líquido.

-¿Qué fue eso? –alcancé a oír a una chica de aquel grupo, vaya que había gemido fuerte.

-Quizás es de la película, o que se yo, solo préstale atención a la película –le respondió un chico.

Vegetta me colocó mis bóxers y yo mis pantalones, y él me volvió a besar.

-Te veías tan sexy hace unos minutos –me susurró en mi oreja, a lo que mordió el lóbulo de la oreja, me sonrojé al oírle.

Terminó la película, nos perdimos la mitad, pero no me importó ya que disfruté eso, y mucho. Regresamos a casa y ahí nos quedamos dormidos, en la misma habitación, juntos.

Y por esto, es que prefiero mil veces ir al cine con Vegetta que estar viendo el partido en casa, aburrido.

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Si has visto mi anterior post, ya sabes porque escribí esto, ah. Lo iba a escribir ayer pero no me dio tiempo.

Bueno, voy a hacer un dibujo, no creo subirlo ni hoy, ni mañana… ya que a veces me distraigo con muchas cosas y no sé cuándo lo subiré, pero bueno, espero que les haya gustado este one-shoot!

COMUNICADO DEL COLECTIVO ANTICARCELARIO VUELO DE JUSTICIA

VOLVEMOS

Nota previa:

Hoy, luego de un largo tiempo en silencio, más no en inacción, volvemos a retomar la contrainformación para dar a conocer públicamente la situación de lxs compañerxs que se encuentran prisionerxs en las cárceles del territorio dominado por el Estado $hileno. Creemos que la comunicación entre afínes es importante para construir lazos y redes que nos permitan propagar las ideas que mueven nuestrxs negros corazones, más también no podemos obviar que como Colectivo fueron necesarios momentos de reflexión, autocrítica y revisión del apañe solidario que generamos desde este pequeño frente de lucha, lo que sin duda trajo de la mano cierta interferencia en esa comunicación. Durante este tiempo hemos querido priorizar el intercambio de ideas con compas presxs, enfocándonos en aportarles cotidianamente en la digna y rebelde resistencia que logra resquebrajar el agobiante encierro, permitiéndoles evadirse aunque sea a ratos de las profundidades carcelarias. Aun así, somos conscientes de la necesidad de no sólo vivir la revuelta desde nuestras individualidades, sino que también propagarla, y el presente comunicado es un sencillo intento de aquello.

NO IMPORTA DE QUÉ LADO DEL MURO TE ENCUENTRES, ¡LA GUERRA SOCIAL NO SE DETIENE!

Porque cada día que pasa, nuestrxs compañerxs resisten entre los barrotes y muros carcelarios, en las mismísimas fauces del enemigo que pretende doblegarlxs…

Porque no somos indiferentes al encierro de nuestrxs hermanxs ni mucho menos olvidamos los golpes recibidos…

Porque cada hora, minuto y segundo cuentan si queremos hacernos parte de una ofensiva que combata al poder y la autoridad en todas sus formas…

El año 2014 estuvo marcado por las extensas condenas que las juezas Celia Catalán Romero, Patricia Bründl Riumalló y María Alejandra Cuadra Galarce repartieron a lxs compañerxs acusados en el denominado Caso Security, quiénes con un historial revolucionario conocido por el poder, fueron sindicados como los culpables perfectos de una serie de expropiaciones bancarias y el asesinato en una de ellas de un lacayo policial, el cabo Luis Moyano en el año 2007. Si bien el juicio político terminó para Juan, Freddy y Marcelo, con 42, 15 y 14 años de prisión respectivamente, aún sigue vigente la causa para el compañero Carlos Gutiérrez Quiduleo, que permaneció 6 años en clandestinidad y quién actualmente se encuentra en investigación acusado en primer lugar por su participación en distintos asaltos bancarios, siendo luego reformalizado también por porte ilegal de armas y la lesión de un carcelero en la sección de máxima seguridad donde estuvo más de 6 meses en un régimen de encierro estricto, arriesgando en total cerca de 30 años de prisión. Actualmente el compañero se encuentra habitando el módulo H Sur (3er piso) de la Cárcel de Alta Seguridad, con visitas 1 vez a la semana y a la espera de que en los próximos meses se reactive el juicio en su contra.

Por otro lado, el 18 de septiembre del año recién pasado, fuimos testigos de cómo una compañera y dos compañeros eran detenidxs acusados de ataques terroristas al metro de Santiago (Ataque ocurrido en la estación Los Dominicos y en el Subcentro de Escuela Militar, a pasos de la estación de metro del mismo nombre), así como también del ataque coordinado a dos comisarías de la capital (en la comuna de Santiago y El Bosque) junto con la tenencia de pólvora. Así, los nombres de NATALY CASANOVA, JUAN FLORES y GUILLERMO DURÁN comenzaron a sonar en la mediática cobertura de la prensa burguesa, en el conjunto de la ciudadanía y también en el entorno antiautoritario. Culpables o inocentes, poco y nada nos importa, pues nos solidarizamos ante todo con quiénes dejaron en claro a través de gestos más o menos explícitos que son enemigos del poder, con quienes llevan la cabeza en alto al enfrentar el aparataje policial, judicial y carcelario que los pone en uno de los escenarios represivos más difíciles del último tiempo. Que lo sepan en San Miguel donde se encuentra recluida la compañera Nataly y en el módulo de máxima seguridad de Santiago 1 que ocupa Juan, que lo lea también Guillermo en el arresto domiciliario total: uds. compañerxs no están solxs, nos hermanamos con su voluntad de luchar contra un orden demencial que solo perpetúa la miseria del ser humano, pues la forma en que llevan su vida y que fue ventilada sin asco por los medios de desinformación nos habla de los valores que arraigan; nos hermanamos con la digna resistencia que están llevando a cabo al interior de la prisión, que lxs hace ser reconocidxs como presxs políticos por sus carcelerxs y las autoridades en general quiénes afirman que no están pasando desapercibidxs; nos nace una sonrisa al saber que pueden comunicarse y verse al menos en una visita mensual para continuar el camino que decidieron llevar juntxs. Por estos días, cuando recién van 5 meses de investigación bajo ley antiterrorista -de los 10 que fueron ordenados en un primer momento- nos enteramos de que ya fue levantado el secreto de la causa y que las pomposas pruebas que dicen tener en contra de lxs compañerxs no son más que pruebas circunstanciales de las que no se puede concluir con certeza una responsabilidad directa en los ataques que el poder les adjudica. Seguramente son más culpables de querer subvertir una realidad enajenante y de querer recuperar sus propias vidas que de “actos terroristas”. Sin embargo, poco nos interesan los matices que el proceso judicial pueda tomar en este caso, no estudiaremos las leyes ni alegaremos por un montaje jurídico, nuestro objetivo con lxs compañerxs es la solidaridad revolucionaria más allá de cualquier límite, esa capaz de romper efectivamente el aislamiento y repeler la condena mediática y ciudadana que claman por castigos ejemplificadores, por criminales peligrosxs tras las rejas.

Pero más allá de las palabras sinceras que han ido naciendo hasta aquí, existe una realidad que poco a poco vuelve a tomar ritmo y que no podemos desconocer, hablamos del termino de las vacaciones y de cómo lxs grandes y pequeñxs poderosxs se sacuden del letargo veraniego para recordarnos que en realidad nunca dejaron de trabajar: por un lado nos enteramos por la prensa de una querella por amenazas en contra de la compañera Nataly por el ataque verbal que habría hecho a una carcelera instándola a “no “caminar sola por la calle”; junto con ello, fueron señaladas todas las anotaciones de mal comportamiento que ha tenido durante los días que lleva en prisión (lo que le ha significado en algunas ocasiones el castigo de la visita con sus cercanxs o con su compañero) y se afirmó asimismo que estaría en comunicación con Juan a través de medios de internet. En forma paralela y creemos que a raíz de lo mismo, recibimos hace pocos días información del compañero acerca de los últimos movimientos que en su caso ha hecho el aparataje represivo-carcelario:

“El día lunes 23 de febrero aprox. a las 6pm, un contingente exagerado de lacayos de gendarmería ingresa a la celda en la que habito desde nuestro secuestro por parte del poder, irrumpen violentamente, después del encierro general del módulo 1, entre 20 y 25 lacayos refiriéndose a mí con insultos en primera instancia, me sacan de la celda explicándome que era solo un procedimiento de rutina, pasando los minutos y escuchando como sonaban hojas de propaganda solidaria, alego porque me estaban rompiendo las cosas, y es ahí donde estos tipos me proporcionan insultos y yo claramente les respondo en los mismos insultos. Comienzan a patearme, y luego me esposan de manera doble "una esposa sobre la otra”, y continúan golpeándome en las costillas y en las rodillas para que me arrodillara, a lo cual intento defenderme… soy trasladado al sector de la guardia interna y castigado por amenaza de muerte y agresión a funcionarios de gendarmería con 10 días de aislamiento, q luego bajaron a 4. Me encuentro bien, entero, enrabiado por el trato en las cárceles y a que a muy pocxs importa.“

Justamente porque somos de esxs pocxs a lxs que nos importa, hoy alzamos la voz por lxs compañerxs, para dejar en claro que cada palabra que logra resquebrajar los muros de la prisión y salir hacia un entorno que lucha cotidianamente debe ser tomada en cuenta, pues aquel mínimo gesto -que muchas veces es visto como algo normal o a lo que ya estamos acostumbradxs, - se transforma en un grito de guerra cuando el aislamiento, el control exhaustivo y la censura buscan acallarlo. Que la consigna "cuando tocan a unx nos tocan a todxs” no quede vacía de contenido, que la rabia por el trato en las cárceles se expanda como la peste negra y se transforme en acción.

Ahora bien, sabemos -o debiéramos saber- que el poder en su avance más explícito no da tregua, y no sólo el segundo semestre del año 2014 fue duro, sino que el año 2015 comenzó con nuevos golpes que sin duda buscaron ahondar aún más la creencia de que la subversión -o en el lenguaje de lxs poderosxs, la delincuencia- está siendo combatida. Así, el juicio político comenzado en enero y finalizado el día 4 de febrero con la condena a la compañera Tamara Sol (recluida hace más de un año en la cárcel de San Miguel) por el homicidio frustrado calificado de un guardia de seguridad de una sucursal del Banco Estado y el delito de hurto, fue otra señal más de que cualquier acto que se realice en contra del orden establecido será duramente castigado. A la compañera le dieron 7 años de prisión pues no le reconocieron todas las atenuantes que la defensa alegó y su conducta se consideró como premeditada. Si bien lxs jueces José Flores Ramírez, Jenny Morales Espinoza y María Araya Tapia ya dictaron su condena, lxs abogadxs presentaron la nulidad de la sentencia ante la corte para intentar anular el juicio o rebajar los años. Tamara Sol, en tanto, fue cambiada desde el módulo 1 al módulo 2 (que se estuvo construyendo durante el 2014, especialmente para presas de connotación pública o delitos complejos) y que es como un área de seguridad, ya que es pequeño (espacio para 15 personas), tiene patio propio con 2 cámaras y el guardalínea. Antes recibían luz natural a través de ventanas del módulo, pero ahora tienen solo luz artificial. Sin embargo, están en condiciones más o menos similares (siguen siendo 13, 2 ó 3 por pieza; tienen 2 horas de patio en la mañana y en la tarde; acceso limitado a teléfono “público”; baños dentro del módulo…). Es importante para nosotrxs aclarar que creemos que todas las cárceles más o menos acondicionadas, con mejor o peor infraestructura o sistema de funcionamiento, con más o menos “regalías” todas sin excepción son centros donde el exterminio de las personas (no sólo de nuestrxs compañerxs) está a la orden del día, y por lo mismo no relatamos las condiciones de los módulos con el fin de comparar o exigir mejoras o más beneficios entre uno u otro, sino que simplemente para que exista un conocimiento de cómo están nuestrxs compañerxs al interior.
Por otro lado otra noticia cercana en el tiempo fue la detención a principios del mes de febrero del compañero Diego Ríos, quién estuviera clandestino desde el año 2009 cuando tras un aviso de su madre a la policía de la existencia de materiales para la fabricación de artefactos explosivos en su departamento, debió darse a la fuga situación en la que permaneció durante 5 años y 8 meses, siendo detenido el 7 de febrero en La Ligua por personal de la PDI. El compañero fue formalizado bajo la ley de control de armas por la tenencia de elementos para la confección de artefactos explosivos (4 kilos de pólvora, un detonador y otros materiales) y se ordenaron 30 días de investigación bajo prisión preventiva. En un primer momento Diego estuvo en el 1er piso de la cárcel de máxima seguridad bajo vigilancia por cámara las 24hrs., siendo trasladado hace pocos días al piso 4to donde ya se encuentra sin vigilancia permanente de una cámara y sin otros presos.

Aprovechamos asimismo la instancia para mencionar que en la misma sección carcelaria pero en un piso distinto se encuentra también recluido Alfredo Canales Moreno, preso revolucionario que fue devuelto hace pocos meses al territorio $hileno tras ser encarcelado en Brasil luego de perpetrar junto a Mauricio Norambuena (“Comandante Ramiro”, del FPMR) y otrxs revolucionarixs el secuestro del publicista Washington Olivetto en el año 2001, siendo condenado a 30 años de prisión, restándole por cumplir 18. Si bien remarcamos las diferencias ligadas al funcionamiento político de la orgánica en la que el compañero participó, no podemos desconocer su historia de lucha y por lo mismo es de nuestro interés extender las redes de comunicación y solidaridad con quiénes desde algún punto o matiz podemos cruzar caminos y terminar afinando posturas, reflexiones e ideas; ya que también entendemos que en la lucha anticarcelaria nos hermanamos más allá de una determinada tendencia o etiqueta política, pues la dignidad no se mide ni en colores ni en banderas.

Ahora, pese a que el tiempo transcurre a veces sin siquiera notarlo, no podemos olvidar la prisión de compañeros que ya fueron condenados a cumplir años de encierro y que desde su detención, pasando por el juicio y la sentencia, han debido enfrentar con las herramientas que a su alcance tengan, el escenario carcelario sobrellevando a diario un pasar de incomunicación y aislamiento alejados de sus más cercanos (compañeras, hijxs, familias, y amigxs). Así, no perdemos de vista al compañero HANS NIEMEYER SALINAS que está condenado a 5 años y 300 días de prisión (por su participación en el ataque explosivo a un banco y el delito de daños); a los compañeros ALEJANDRO ASTORGA VALDÉS (ex miembro del MIR y del Movimiento Revolucionario Tupac Amaru en Perú) y RENÉ SANHUEZA MUÑOZ, acusados por su participación en un asalto bancario a un Santander en la comuna de Pudahuel el año 2013, condenados en un primer momento a 16 y 14 años de prisión, respectivamente, condenas que finalmente quedaron en 13 años luego de la rebaja que hizo la corte.

Entre estas líneas nos parece importante mencionar además, alguna información actual del compañero MARCELO VILLARROEL quién hace pocos días sufrió una nueva descompensación cardíaca siendo derivado de urgencia fuera de la prisión al hospital San Borja, por el riesgo que esto significaría para su salud; luego de todo el operativo policial y de gendarmería, de pasar una noche en el hospital y de los chequeos médicos de rigor, el compañero fue reingresado al módulo H Norte de la Cárcel de Alta Seguridad donde se encuentra cumpliendo condena. Relatamos esto no con el afán de generar sentimientos de lástima sino porque a raíz de la comunicación entre afines, como decíamos al comienzo en la nota previa, se van tejiendo las redes que permiten apoyar y sobrellevar colectivamente el escenario carcelario de cada compañerx en prisión. Hoy es Marcelo quien se encuentra con problemas de salud y sabemos que las autoridades carcelarias no sienten la urgencia de otorgar un tratamiento idóneo que permita disminuir el riesgo de un ataque cardíaco que le pueda costar la vida. Si bien el compañero maneja con entereza la situación y no permite que el malestar físico lo agobie, creemos que la información no está demás sacarla a la luz si de esta forma podemos generar la vía para aportes que de alguna u otra forma lo ayuden a mantener o mejorar su salud.

No olvidamos tampoco a MONICA CABALLERO y FRANCISCO SOLAR, detenidos desde noviembre del año 2013 en España, acusados del ataque explosivo a una iglesia (Basílica del Pilar en Zaragoza) y quiénes hace pocos meses debieron soportar desde el encierro la represión directa al entorno más cercano que solidarizaba con ellxs en ese territorio, jugada represiva denominada “Operación Pandora”. A finales de enero, recibimos con alegría la noticia de que lxs 7 compañerxs que estaban en prisión preventiva por este caso ya se encontraban en libertad bajo fianza, aunque no obviamos que el proceso sigue en su contra. Sin duda, otra muestra más de que la solidaridad cuando es efectiva es duramente castigada.

Finalmente, no podemos terminar estas palabras sin recordar en este presente de lucha a un compañero que hace poco tiempo cayó en combate, reafirmando la idea de que aquellxs que luchan toda su vida, aquellxs imprescindibles, difícilmente pueden sortear su destino forjado a fuego. Hablamos del compañero Jorge Saldivia Espinoza quien fuera miembro del FPMR durante la dictadura de Pinochet, y que fue asesinado en un intento de expropiación de un camión Brinks, la mañana del 03 de octubre del año 2014 en la comuna de Maipú. Jorge llevaba poco más de un año fuera de la prisión sujeto a la libertad condicional, luego de cumplir una condena de cerca de 21 años debido a la decisión de seguir luchando en democracia, alejándose del acomodo por el que muchos de sus ex compañerxs optaron. Hoy, a poco más de 5 meses de su muerte, lo hacemos parte de nuestra memoria combativa, pues su vida rebelde y la entereza y dignidad con la que enfrentó incluso los centros de exterminio más duros, no pueden quedar relegados al olvido o al recuerdo de sus más cercanxs, y son para nosotrxs un recordatorio permanente de que la cárcel sí se puede combatir.

Cerramos estas líneas afirmando que la lucha anticarcelaria es sólo otro frente más desde el cual se puede atacar a la autoridad, que si bien en este territorio dominado por el Estado $hileno no son pocos lxs compañerxs encarceladxs, aún quedamos compañerxs que desde el otro lado del muro estamos dispuestxs a sortear las dificultades y los coletazos de la represión para seguir agudizando el conflicto contra el poder, porque sin duda la cárcel es sólo otro escenario más en la lucha contra la dominación, y porque no hay gesto más noble que seguir combatiendo por nosotrxs mismxs y también por aquellxs que por hacerlo están hoy entre las garras del enemigo.

Pd. Un saludo al sargento Maki Gkalimani, que el plomo te venga bien…

“Es hora de actuar, en la cotidianeidad con nuestros afines, por la destrucción de la sociedad carcelaria y de cualquier intento social de reformar este asqueroso sistema de muerte. La solidaridad no debe jamás ser una consigna vacía, sino una acción cotidiana de enfrentamiento con el poder y un apoyo constante a l@s herman@s secuestrad@s en esta guerra a muerte.” Mauricio Morales Duarte.-

Colectivo Anticarcelario Vuelo de Justicia
vuelodejusticia@riseup.net

Cosas raras sobre el babygate

Esta es una traducción de la respuesta de droppingtheveilofmaya


“Cosas raras sobre esta historia del bebé (y también es falsa):

-la manera en la que fue anunciada
-el tiempo (2 meses- 1 mes de embarazo, dependiendo la versión que quieras seguir)
-el hecho de que han hablado sobre ello billones de veces pero hasta ahora, 5 meses después, todavía seguimos sin tener una declaración oficial de su representante ((como cuando se fue Zayn))
-el hecho de que Louis y Liam tiraron un bebé de juguete dos semanas antes de que se supiera la noticia, inexplicablemente repitiendo “no es real”
-la forma, posición y dimensión de la panza
-la falta total de felicitaciones y participación de CUALQUIERA (excepto por Joe Jonas y Simon Cowell-ves el cómico aspecto de esto, no?)
-el hecho de que tuvieron a una mujer “embarazada” parada en el medio de un estadio con nadie más que una chica de 15 años cuidándola durante 6 noches seguidas
-el hecho de que los osos tienen sus propios guardias de seguridad
-las redes sociales de ella siendo “limpiadas” meses antes de que empezara esto
-su abuela literalmente filtró fotos de ellos estando cerca en un club
-nos han hecho creer que ella y su madre salieron de compras con la familia de Louis, pero estuvo tristemente ocultada por una planta
-la fecha del nacimiento se sigue moviendo de acuerdo a qué le conviene más a 1dhq
-todos parecen como que prefieren estar mirando un episodio de Masterchef Marruecos a estar allí mientras les preguntan sobre ello
-el hecho de que el tema está prohibido en entrevistas
-Louis, como lo conocemos, se estando portando mal desde el día 1
-un profesional fue llamado a organizar sus salidas (en clubs de bajo perfil donde muchas personas podrían verlos salir juntos) y asegurarse de que fuesen fotografiados por semanas
-Louis salió a clubes, fue a fiestas, tuvo cenas con Harry por 4 años sin que nadie supiera (porque eso es lo que haces cuando necesitas privacidad)

Y esto está llegando a mí sin algún orden, ya que estoy cansada. Podrías escribir un libro sobre las inconsistencias de este ridículo stunt. Tienes que concentrarte para encontrar algo que NO SEA extraño. 


Ayu, x

Habitación equivocada ( Basado en la foto salseante Wigetta)

Narra Vegetta:


A Rubén se le había ocurrido la fantástica idea de hacer la broma del año sostituyendo el liquido de la botella de jugo de manzana con aceite. ¿ Quién había sido la afortunada victima de su encantadora broma? Claramente la persona resfriada con más buena suerte del mundo: Yo.

Tosía, moqueaba, temblaba mientras caminaba hacia mi recámara. Realmente pensaba que iba a morirme de un paso a otro.

Llegué con algo de dificultad, pero llegué y para mi gran alegría la puerta estaba abierta. No me molesté en pensar del motivo por el cuál mi puerta estaba sin llave, poco importaba. Deseaba solamente dormir un rato antes de ir a cenar con el grupo de tontos que se habían reído al verme escupir todo el aceite.

Me acomodé en la amplía cama, cerrando los ojos despacio. Me imaginé en mi cama de Los Ángeles sin saber muy bien por qué. Tenía un perfume extrañamente familiar para mi sorpresa.

Quedé acostado medio inconsciente, y justo cuando mi mente no daba más para estar despierto, el sonido de la puerta abiearrogancialuz de la lámpara encendida me obligaron a gruñir de desaprobación. Quería matar al responsable de todo eso, quería cubrirlo de insultos y lograr así descansar en paz…

Juro que quise, pero solo logré cubrir mi cara con algo que parecía una especie de almohada.

- ¿Qué haces aquí Samuel?- Escuché hablar a mi interlocutor.

- Eso debería de preguntarlo yo… Willy…- Suspiré sin abrir los ojos, ahogando mis bostezos en la almohada que abrazaba.

Escuché un sonido extraño, muy parecido al típico sonido de una fotografía recién tomada.

- Bueno, se supone que esta es mi recámara y tu estás durmiendo en ella- Se defendió él, cerrando la puerta.

- ¿Qué acabas de hacer?- Pregunté, sin aún abrir los ojos.

- Cerrar la puerta.-

- No seas tonto macho, hablo del sonido que se escuchó antes…-

- Ah, nada nada. No te preocupes. Ahora… ¿Te tomarías la molestia de explicarme que haces en mi habitación o tengo que llamar a los guardias de seguridad?- Preguntó él, riendo ante la última frase. A veces Willy era muy tonto…

- Vamos Willy, está bien que tengas ojos chinos pero que no sepas ni reconocer tu propria habitación…- Solté riendo ante mi propria broma. A veces yo también era muy tonto…

- Muy gracioso. ¿Entonces me explicarías que hace mi peluche de Trotuman entre tus brazos? ¿Qué, de repente cambiaste opinión sobre mi hermosa tortuga y te pediste un peluche suyo?-

Abrí los ojos con pesadez y comprobé, para mi disgusto, que Willy tenía razón. Esa era su habitación y yo estaba abrazando a Trotuman. Maldito resfriado, maldito Rubén, maldito Trotuman…

- Ups…- Solté, volviendo a cerrar los ojos, pero alejando a Trotuman de mí.- Bueno, da igual. De igual modo tú también entras a mi habitación y me acompañas a compartir los sueños por la noche.- Hice referencia a lo que una vez habíamos dicho en un episodio de Apocalipsis Minecraft. Compartir los sueños no era una novedad para mí y Willy.

Él se puso a reír.

- ¿Y esa es una buena excusa para hacer lo mismo?-

Sonreí sin poder evitarlo. Todo el malhumor se había esfumado con esa simple pero esencial conversación.

- Claro que es una buena excusa, me extraña que no lo sea viniendo de mí.-
Dije con falsa arrogancia.

Willy se acercó sin prisa y acarició con inmejorable dulzura mi pequeña maraña de pelo. Me encantaban esas caricias repentinas, sus dedos tibios rozando mi piel, esas caricias perfectas con las cuales se podía facilmente resumir mi vida entera.

- Ya, se me había olvidado que usted es el señor de las excusas, señor “ El libro es real”-

Ambos nos miramos al mismo tiempo y reventamos en una sonora carcajada. Lo que muchos tratan de definir nosotros lo cubrimos así:

Dos amigos que se tienen ganas…. De dormir.
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Hace mucho que no escribía un drabble, espero no sea tan malo :( Pero lo dedico con mucho cariño a @guijeta z4

Con esto termino de escribir tantos post en un solo día ^^ z4

Wigetta : RULETA RUSA / Capitulo 17

¿Solo o con ayuda?

-

Con el anochecer ya presente el escenario de toda la ciudad comenzaba a cambiar de a poco, sobretodo para las partes más oscuras donde Vegetta ahora caminaba muy tranquilo o aparentaba estarlo. La mayoría de las personas que viven por estos sitios y parecen estar olvidadas  por el mundo entero, se dedican a sus trabajos sean diurnos o nocturnos y otras a meterse en problemas. Generalmente suele haber más control porque hay delincuentes que se hacen la idea de que si provocan algo que resultase de peligro para los inocentes los de RR aparecerían para matarles, es el miedo que evita que la libertad se convierta en libertinaje. Pocas personas que, dichas en pocas palabras, son “casi” parte de los Ruleta Rusa porque se dedican a otras cosas, conocen quienes son, sus identidades y mantienen en secreto como un código de confianza. Lo más seguro es que si algún desconocido, cualquier por allí caminando, descubriese quienes son el miedo se propagaría y ya no podrían seguir una vida normal, ser parte de ellos significa que deben sacrificar algo a cambio de mantener control a base del miedo. A partir de ello, tienen personas que los aprecian y otras que los odian. Proporcionar más el bienestar de los inocentes es algo ya planteado en el grupo, todo lo que hagan debe ser no involucrándolos negativamente, algo muy diferente a lo que solía ser hace un par de años atrás.

Miedo, bienestar, apreciados u odiados… actuando como si tuviesen que pagar algo por pecados del pasado ¿hasta dónde consideran deber o hacerlo porque su corazón así lo quiere?

Vegetta se detiene en uno de los usuales bares que compartía amistad con el dueño para sentarse y a la espera de ser atendido masajeaba su cuello luciendo un poco cansado.

- ¿Mucho trabajo? – dice el barman mientras preparaba algunas bebidas.

- Algo así… - suspira apoyando sus brazos sobre la barra.

- Se te ve muy cansado, tómatelo con calma – le acerca una copa con X bebida - ¿Por qué no vas a tu club a disfrutar de un poco? – le susurra desviando la mirada de otros, él era uno que conocía bien quien era.

- No tengo ánimos – sostiene la copa bebiendo un trago – aún tengo cosas que hacer.

El hombre le observa detalladamente por unos segundos.

- ¿Algo atormenta tu mente? Te ves muy pensativo – le hablaba a la par de que limpiaba unos vasos.

- ¿Atormentarme? – sonríe sarcásticamente – no sé si sea eso, solo pensaba en algunas cosas. Cosas de antes y de ahora. Si las cosas que hago van por el buen camino o me estoy desviando de él – termina su bebida y suelta un largo suspiro.

- Yo creo que ambos – se ríe – pero no es algo malo, todo depende en lo que creas.

- Siempre me dirás lo mismo, que todo depende en lo que crea correcto – le deja el dinero de mala gana – si fueses Staxx él ya me hubiese dicho que me estoy desviando – se ríe también.

- Realmente no sé cómo te aguanta – acepta el dinero – vete a seguir desviándote, anda – hace movimiento con su mano como echándole del lugar en broma y sigue con su trabajo.

Sale del lugar estirando sus brazos y la expresión de su rostro hacia parecer que tenía algo en su mente, algún plan o algo parecido ya que luego siguió su camino muy decidido sea lo que sea que estuviese pensando…

- Mangel, déjame pasar –

Rubius se veía muy furioso a diferencia de lo calmado y frio que se veía Mangel que seguía interrumpiéndole el camino de la puerta hacia afuera. Una pelea no convenía entre ellos dos para nada porque se sabía quién saldría victorioso, era inútil. Si Rubius quería intentar salir de allí lo más acertado a elegir sería un plan que lo despiste y así poder escapar, no podía comprender porque Mangel que estuvo siempre ayudándole ahora solo seguía órdenes sin sentimiento alguno, entendía que Guillermo era reciente entre ellos y los demás factores en contra pero si se propusieron a ayudarle era demasiado cobarde darle la vuelta para no ensuciarse las manos.

- ¿Es demasiado complicado para ti dejar tu deber de lado y dejarme pasar? –

No obtuvo ninguna respuesta, solo se quedó allí quieto como si fuese un guardia de seguridad tratando de actuar como si esas palabras se las llevara el viento. El castaño tenía noción de que cualquier cosa que dijera no funcionaría y no tenía herramientas para desarrollar otro plan a la fuerza, solo uno y en lo que usualmente él se destacaba por eso se acercó hasta él mientras éste le seguía con la mirada y le rodeó el cuerpo con sus brazos comenzando a hacer pequeños círculos con sus dedos en su espalda.

- Entonces… ¿quieres que aprovechemos este tiempo en hace otra cosa? – le mira fijamente a los ojos acercando su rostro muy cerca del suyo pero sin llegar a besarle.

- ¿Cómo queh? – levanta su ceja trasmitiéndole cierta curiosidad y ya haciéndose una idea de lo que se refería.

- Lo que quieras – reduce mucho más la cercanía de sus cuerpos colocando una de sus piernas entre las suyas y levantándola para rozarla contra su miembro.

Con esa provocación, susurros tentadores y su aroma que ya se la hacía irresistible para el de lentes, pensó que ya lo tenía en la palma de su mano para cuando en el momento que siga bajando la guardia tuviese la oportunidad perfecta para abandonarle rápidamente ¡pero vaya que lo estaba subestimando!, más a la persona que lo conoce mejor que cualquiera.

- De todah formas… - acerca sus labios hasta su oreja bajando el volumen de su voz – no te dejaréh ir – sonríe dándole un pequeño mordisco.

Sintió un escalofrió recorrer por cada fibra de su cuerpo. Estaba jodido…

Había un cuarto sin ventanas y con dos puertas. Una conducía hacia afuera, ya sea algún pasillo u otra habitación, eso no se tenía en claro, y la otra destinaba a un pequeño cuarto de baño. Frente a esa puerta del otro lado contra la pared había una gran cama con dos veladores a cada extremo. Y contra otra pared había dos pequeños sillones con un mueble entre ellos repleto de libros. Una habitación bastante normal y nada fuera de lo común eso se podía apreciar, pero cierta persona no podría ver todo esto. Ni siquiera sabría donde se despertaría más allá del poco tacto que poseerían sus manos. Una enorme pesadilla se desataría, todo dependería de él, ahora estaba solo…

Guillermo de a poco iba recobrando su conciencia, seguía mareado y mientras sus sentidos se iban despertando podía darse cuenta que algo no estaba bien. Lo primero que vio fue oscuridad, no porque el lugar estuviese oscuro, sus ojos estaban cubiertos con una especie de tela muy bien sujeta que no lograría quitarse fácilmente. Estaba acostado en una superficie suave, supo que era un colchón y sus manos estaban esposadas por detrás de su espalda con una larga cadena que provenía de la pared sobre la cabecera de la cama.

Lo primero que hizo, víctima de la confusión, fue tratar de levantarse y arrastrarse pero cuando se arrodilló y avanzo pocos centímetros el límite de la cadena le hizo detener y volver a caer acostado. Movió sus muñecas muchas veces para sentir que tan resistente eran esas esposas y en definitiva, si no obtenía sus llaves no se abrirían por nada. También siguió estirando con mucho empeño de la cadena conectada hasta la pared pero de igual forma todo estaba muy bien elaborado ¿pero entonces como saldría de donde sea que lo trajeron? No quería perder la compostura, debía pensar en algún plan ¿o se quedaría así a la espera de sufrir alguna agresión más grave?

Se mantuvo tranquilo, respirando hondo y pensando, intentando llegar a algún indicio o cualquier cosa que le pudiera beneficiar de ayuda ¿pero qué? No podría romper esos metales y si la solución no venía de él entonces solo recaía en alguna de las personas que lo secuestraron ¿y cómo obtendría eso? Todo era demasiado complicado y estaba comenzando a ponerse tenso.

Cuando intentó removerse aquella tela que le obstaculizaba su visión, frotándola contra su hombro, escucha un ruido que lo dejó helado y pendiente de lo que se trataba. Unos pasos de afuera se intensificaron y de pronto la puerta se abre…

Allí había una persona que Guillermo no podía ver pero sabía que estaba y no bajó su guardia en ningún momento. Retrocedió hasta apoyarse contra la madera de la cabecera esperando que esa persona diga algo. No hubo palabras hasta que la sintió que se había acercado mucho más a él pero no se dio cuenta hasta que su mano tocó su rostro llevándose un gran susto.

- No debes quitártelo – le acomoda la tela de sus ojos – si lo haces van a matarte.

La voz de ese chico se le hizo familiar y la reconoció en el instante.

- Lucas… - lo dice en tono repulsivo.

- Buena memoria en recordar voces – se ríe.

- Me engañaste – aprieta sus puños con fuerza.

Lucas comienza a caminar por el cuarto agachándose a donde estaban los libros y observando los nombres.

- No me culpes, tú fuiste el que confiaste tan fácilmente en mi – se sienta en uno de los sillones mirándole muy entretenido y sonriente -  eso me hace pensar de cómo es que has sobrevivido en estos días ¿me dirías en dónde estabas?

Guillermo se mantuvo en silencio por unos segundos, no dudaba si responderle o no la verdad, la realidad es que no quería intercambiar ninguna palabra con ese muchacho, ya le tenía mucho rencor por lo que le hizo pero también se sentía como un verdadero idiota porque tenía razón, confió fácilmente sin siquiera conocerle y eso le hizo recordar a Vegetta cuando le había advertido de no confiar en nadie, si hubiese hecho más caso a esas palabras quizás ahora estaría rondando en la calle pero por lo menos su vida aun estaría a salvo, fue un verdadero tonto.

- ¿Y porque debo contarte? Solo anduve deambulando y ya –

- ¿En serio? – se pone de pie y camina hasta él.

De pronto, Guille siente algo frio cerca de su cuello.

- ¿Y éste cuchillo? ¿Lo encontraste tirado? – aparta el cuchillo de su cuello pero sigue jugando con el mismo pasándolo por su rostro, sus cabellos y hombros sin llegar a lastimarle, solo quería asustarlo – en tu mochila también había un arma, no me creeré si me dices que anduviste solo, alguien te ha estado ayudando y si no me lo dices entonces lo averiguaremos de todas formas.

- ¿¡Pero que tiene que ver esa persona con lo que quieren conmigo!? – Le grita muy alterado – Ya me tienen ¿Qué importa lo demás? Solo hagan lo que tengan que hacer ¿quieren dinero? ¿Qué buscan de mí?

- Si, importa, porque no cualquiera te daría esas cosas, solo alguien metido en nuestro mundo. Da igual… respondiendo a esas preguntas nos encargamos nosotros, quizás tengas mucho dinero o no pero tu vida depende de cuánto y en qué tiempo tus tíos nos lo entreguen para dejarte ir. O sea que mientras más rápido lo obtengamos más rápido estarás a ser libre –

El silencio se hizo de nuevo presente y Guillermo se mordió los labios muy nervioso, tanto que comenzó a sudar y a sentirse un poco asustado por lo que había oído, porque… pocas esperanzas tenía en sus tíos…

- ¿Y si eso tarda mucho? ¿Y si nunca les dan el dinero que sucederá? ¿Me mataran? ¿Me torturarán? –

- ¿Tan poco confías en ellos? Confías en cualquiera y no en tu familia, que ironía – suelta una carcajada.

- Es porque los conozco… no creo que mi vida valga mucho para derrochar su dinero.

Era muy frustrante la situación, ni siquiera sabía de cuando dinero era el que pedían pero aunque sea un millón o solo un dólar, esas personas eran tan avariciosas que se lo pensarían bastante o quizás no mucho tomar la elección de mirar hacia otro lado y comportarse como unos ignorantes para no perder dinero. O quizás se equivocaba y debía darles un voto de confianza y esperar, la verdad es que si solo así lograría salir de allí solo le queda confiar. No obstante, no significaba que dejaría de dar pelea, si conseguía salir por sus medios sin llegar a perder la vida en el intento se arriesgaría, aunque eso significase buscar los medios para salir hasta del país. No soportaría que lo estén persiguiendo toda su vida, en algún momento se darían por vencidos…

- Pues es la única solución. Mientras tanto te quedarás aquí, quieto y obediente, no puedes quitarte la venda de los ojos. Te informo que es de noche, puedes dormir o quedarte despierto es lo mismo pero en ocho horas se te dará de comer y si necesitas ir al baño solo puedes aprovechar cuando alguno de nosotros esté aquí, no pienses que esa sería tu oportunidad de escapar o algo así, seguirás esposado, solo se te dejará solo en el baño ¿Alguna duda? – camina hasta la puerta.

- Es peor que una prisión – le contesta sin ánimos

Lucas abre la puerta y se gira por última vez a verle.

- ¿No tienes miedo? – le pregunta un poco más compasivo.

Aquello le hizo llamar mucho la atención al morocho pero se mantuvo fuerte, claro que tenía miedo pero no dejaría que le gane, usaría ese miedo a su beneficio para aguantar.

- No me sirve de nada llorar aterrado ¿verdad? Nada cambiará. No me estoy rindiendo a la vida, pero no me ahogaré de miedo por ustedes, no hay nada de ustedes que los considere mejor o más fuerte o inteligente que yo, si no, no tendría estas cadenas para empezar.

- Eres un chico interesante – soltando una risilla pensó que ese cautivo podría darle una gran sorpresa si es que no perdía la compostura antes  – sigue aguantando entonces.

Sin agregar nada más, el muchacho se marcha dejándolo de nuevo solo y así lo prefería, para su comodidad le favorecería que nunca llegue a entrar más nadie pero en algún momento tendría hambre y también ganas de hacer sus necesidades por eso no podía quejarse. Solo esperaba que ingresaran con solo ese trabajo y no sufrir nada que lo conlleve a ser presionado, estresado o humillado. Quien sabe qué clase de mentalidad tenían todos y cada uno, no creía que todos tuviesen la tranquilidad y respeto que Lucas. Deseaba que ninguno de ellos ponga un pie en esa habitación con malas intensiones…

- Ojala esto termine pronto – susurra para sí mismo.

En su mente aún conservaba los rostros de ese grupo con el que compartió ese corto tiempo, terminó poniendo tanto las manos en el fuego por ellos que era imposible olvidarse y aunque la decepción de tener que ser abandonado seguía estando, sin comprenderlo bien del todo, todavía había una confianza viva de que los volvería a ver. Si no podía escapar sin ayuda o por el pago de sus tíos, tenía la certidumbre y optimismo de que alguno intentaría búscalo, sea o no Vegetta. Se sentía extraño pero a quien más esperaba que cambie su opinión y viniera por él era justo a ese chico ¿Por qué? Ni estaba seguro, ¿su aire de desprender seguridad? ¿Por qué era fuerte? ¿Por qué aún tenía en su mente las palabras “no dejaré que te pongan un dedo encima”? era confuso, pero ese intimidante muchacho le daba más protección que cualquier otra a pesar de sus pro y contra. Deseaba verlo más que a cualquier otra persona, pese a todo, no podía odiarle.

Rubius estaba recostado en el duro suelo de madera, su espalda aún le dolía un poco de cuando Vegetta lo había empujado haciéndole caer con todo su peso sobre el mismo. Quería levantarse pero no podía porque Mangel no le soltaba, lo sostenía de ambas muñecas a cada lado de su cabeza. Sus piernas rodeaban la cintura del de lentes y cabe resaltar un importante detalle, que su pantalón ya habían sido despojado dejándolo desnudo de cintura hacia abajo. Mangel tenía el suyo bajado hasta la altura de sus rodillas y lo demás ya era de imaginarse. Mientras que el de arriba se acercaba a su cuello para besarlo e ir dejando un camino de marcas, ya se había adentrado a él conociendo perfectamente en qué punto hacerle delirar.

Rubius sin haber pensado en otro plan para salir de allí creyó que seduciendo a su chico se le haría fácil deshacerse de su presencia pero fue la peor decisión, porque ahora además de que no podía moverse, lo tenía sobre él dándole esas oleadas de placer que tanto le gustaban y solo podía conseguir de él. Y eso es como su droga, le encantaba tener sexo con ese muchacho porque los dos estaban locos el uno por el otro pero ahora no era el momento, había una gran batalla en su mente si seguir luchando para liberarse o dejarse llevar por ese paraíso.

- Mangel… - suspiraba su nombre entre jadeos – ya no más, debo buscarlo.

Cuando termina de decir esas palabras, Mangel le da una fuerte estocada haciéndole gritar un sonoro gemido.

- Si te hubieses quedadoh callado – seguía penetrándole una y otra vez costándole tomar aire – estarías afuera. Pero no te irás hahta que Vegetta me diga lo contrarioh.

Al no hacerle caso con su última petición y ver lo terco que estaba siendo lo hizo enfurecer del todo, pero entre el otro que no se detenía de darle una y otra vez a su punto sensible le estaba provocando una real confusión del cual su enojo pasó a proyectarse a sí mismo porque tampoco quería que se detenga.

- ¡Eres un idiota! – le grita jadeante y apretándole con mayor fuerza entre sus piernas.

- ¡No aprietes tan fuerteh! Harás que me venga! – le da un mordisco a su clavícula.

- ¡Te mato si lo  haces! – le muerde el hombro.

Los dos eran un par de tontos y seguro sus peleas terminaban siempre de la misma forma, lo hacía ver a todo más divertido pero eso no significaba que se olvidaran del verdadero problema, solo que no podían odiarse, entendían como controlarse entre ellos pero Rubius siempre fue más débil.

Siguieron luchando torpemente entre los dos pero no se separaron en ningún momento entre gemidos y gritos tantos de placer como de dolor al morderse y ejercer fuerza entre ellos. Por suerte su idiotez se vio interrumpida cuando el móvil de Mangel comienza a sonar lo que hizo que por fin le soltara de las muñecas al ya destruido del cansancio al castaño que trataba de recuperar el aliento.

- ¿Si? – responde tratando de no sonar abatido.

- ¿Sigues con él? – pregunta del otro lado Vegetta.

Entre esa charla, Rubius aprovechó para apartarse logrando quitar las piernas de su cadera y retrocediendo de espaldas sacando el miembro de su interior. Se giró quedando en cuatro y cuando trata de ponerse de pie ya dándose aire de victorioso, el de atrás le vuelve a tomar de una de sus muñecas mientras que con la otra mano seguía sosteniendo el móvil en su oído.

- Si, sigueh terco – coloca su mano detrás de su espalda y ejerciendo peso hace que Rubius baje su torso hasta que su rostro queda apoyado sobre el suelo pero sus caderas se mantuvieron elevadas por lo que aprovechó a volver a penetrarlo – pero controlado ¿y a queh me llamas?

- ¡Mangel! – otra vez lo puso a su merced pero no es que no pudiera liberarse, una mano la tenía libre y sus uñas se clavaban en la madera mientras que su cuerpo se volvía a mover producto de esas embestidas salvajes, solo que se sentía demasiado bien que lo debilitaban por completo ¡maldito cuerpo lascivo y lujurioso que tenía!

- La situación será la siguiente… -

Mangel escuchaba con atención respondiendo “si, entiendo, de acuerdo” a cada cosa que iba diciendo su líder y claro sin dejar de moverse, la vista que veía de Rubius le hacía sonreír como tonto casi desconcentrándolo de lo que oía y Rubius ya estaba tocando el cielo, su mente se puso en blanco y se sujetó del brazo del morocho moviendo sus caderas en sintonía con los movimientos suyos que mucho trabajo no hacía porque el de abajo lo seguía por sí mismo.

- Bien, adiós – corta la llamada soltando el móvil en alguna parte del suelo sin nada de cuidado.

- Era… ¿Vegetta? – quiso girar su cabeza para verle mejor y que le responda pero en ese momento es tomado de su otra muñeca y ahora con ambos brazos hacia atrás siguió recibiendo con mayor velocidad las penetraciones.

- Si – estaba llegando a su límite y sabía que iba a llegar al final por lo que aumentó la fuerza de estocadas escuchándose con mayor incremento el sonido del choque de caderas – te alegrarás. Tenemoh que ir con él.

Con los últimos movimientos, Mangel terminó viniéndose en su interior y Rubius provocando un desastre en la madera de la casa de su líder. Seguro tendrían que limpiar luego para no ser asesinados. Los dos se quedaron acostados mirando el techo, sudados, respirando exhaustivamente y mordidos por todo el cuerpo.

- ¿Y porque no se decidió antes? ¿Qué le sucede? – se sienta observándose más de cerca y frotándose en los moretones rojos que se iban sobresaltando en su piel.

- Lo entenderás cuandoh lo veas – se sienta junto a él apoyando sus labios en su cuello y dejando pequeños besos más delicados.

Rubius sonrió apoyando su mano en su cabeza y acariciando sus cabellos.

- Debería matarlos a golpes a ambos – le estira sus cabellos para provocarle un tenue dolor de lo furioso que todavía estaba – espero que lo encontremos rápido.

Luzu y Lana estaban estacionados en una abandonada calle mientras comían una hamburguesa que habían comprado de paso, tenían papeles regados por todo el auto y Lana iba ordenando unos archivos de su computadora.

- Tenemos por ahora a unos diez de ellos, sus rostros, donde viven aunque ninguno pasa tiempo en su verdadera casa, debemos enviarle esta información a Vegetta luego – decía Lana mientras bebía una cocacola.

- No creo que sean muchos pero algo es algo, si logramos tener la información de todos sería de lujo – Luzu terminaba su hamburguesa y se estira ya sintiendo el cansancio de la hora – no se si habrá plan a todo esto, o sea, no podemos ir a matarles porque ahí ya damos la cara nosotros.

- Si Vegetta no quiere pelear no sé porque pierde tiempo en esto y pierde nuestro tiempo, la verdad es que se morirían muy fácil ante nosotros, es obvio. Y ya dejó marchar al chico ¿entonces que quiere? No lo entiendo – movía su cabeza de un lado a otro en negación, era todo muy raro.

- Debemos esperar y ver como siguen las cosas – hace el asiento para atrás para recostarse – yo no creo que todo quede así. Nuestro líder debe aclarar su mente un poquito.

El móvil de Luzu suena levantándose rápidamente y corriendo todas esas hojas en su búsqueda en el desorden.

- Un mensaje – se queda leyendo y luego le pasa el celular a Lana – te lo dije – se empieza a reir.

- ¿Es en serio? – Le mira indignada – Vegetta perdió la cabeza.

- Ninguno de nosotros la tiene en su lugar, pero es por eso que nuestras aventuras se hacen tan entretenidas y peligrosas – bosteza y se vuelve a acostar para intentar dormirse.

- Me conviene averiguar la identidad de todos los demás rápidamente, nadie más creo que lo haga más rápido  y mejor – se pone al trabajo para seguir tecleando sin importar la hora.

Vegetta llega al hotel descendiendo hasta llegar a la planta baja y encontrándose con Staxx.

- Te estás desviando completamente ¿seguro que quieres seguir? Esto significaría pelea – dice con toda seriedad tomando su encendedor zippo en sus manos y abriéndolo y cerrándolo repetidas veces.

- Lo sé, pero también depende de Guillermo, una vez con nosotros ya no hay vuelta atrás, si da pelea valdrá la pena. Pero no es solo por él, esto solo fue el impulso para de una vez por todas terminar con ese sucio grupo ¿me ayudarás? –

- Espero que sea una gran pelea – sonríe dejando el encendedor abierto y viendo la llama del medio – siempre te ayudaré en todo y lo sabes.

Los dos estrechan sus manos muy sonrientes.

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HOla :D Bueno, aqui me enfoqué en varios puntos de varios personajes algunos mas desarrollados que otros. La escena de Rubius y Mangel fue un poquin subida de tono ;) pero no me enfoqué tanto en detallar paso a paso todo porque esto es Wigetta no Rubelangel xD pero aun así era necesario para la historia 7u7 . Vegetta lo deja y se arrepiente, bipolar xD o no tan así. Hay algo muy importante en el próximo capitulo en relación a Guille cautivo que seguro me enfocaré en todo el capitulo en eso, no seré tan mala con él xD pero ocurrirá una situación clave en la historia, atención. No voy a dar mas detalles, tendrán que esperar para saber a que me refiero. ¿podrá salir por sus medios o necesitará ayuda? . Gracias por leer <3

Si había algo que caracterizaba a Zac como guardia de seguridad, era su capacidad de mantenerse atento a cada situación que surgía a su alrededor, por si acaso. Nunca sabía cuando podía ocurrir algo. Aquel día, se percató de una situación que llamó su atención. Dos personas conversaban, algo alteradas y entonces de pronto una elevó demasiado su voz. Aún con la mirada puesta allí, caminó hasta llegar al punto del problema e interfirió. —Disculpe, ¿todo bien?— preguntó, intentando descifrar lo que ocurría. —Le recuerdo que no puede gritar así en el hospital— mencionó, serio.