gratitud a dios

✿ Cuando disfrutas de los momentos y agradeces cada instante del día ya sea por el hecho de estar con vida o por los hermosos paisajes de la naturaleza que nos ofrece como un atardecer ,o por cada persona que se ha cruzado en tu vida ,cada lección entre más.. Si tienes a Dios muy presente en tu vida, sin duda te vas llenando de una alegría que no es pasajera, sino que nutre el alma, si empiezas a ver y apercibir los regalos que Dios tiene para ti, sin duda te llenaras de alegría y tu corazón rebosara de entusiasmo y un profundo gozo de existir la vida es hermosa cuando vivimos el momento presente demos le importancia a lo que realmente vale la pena, viviendo en positivo , con entusiasmo y gratitud.

anonymous asked:

Hola 💛 Me puedes porfavor explicar es lo que hacen las oraciones? Porque son tan importantes? Porque tienen tanto poder? (Muchas gracias, todo lo que respondes me a ayudado mucho)

Hola :)

No me agradezcas corazón, ¡estoy para servirte!

Sencillamente, para los seguidores de Jesucristo, la oración es la mejor manera de comunicarse con Dios. La oración es el vehículo para el diálogo diario con aquel que nos creó. La importancia de la comunicación diaria a través de la oración no se puede sobreestimar. Es tan importante que se menciona más de 250 veces en las escrituras. Entonces, ¿por qué es tan importante la oración diaria? En primer lugar, la oración diaria nos da la oportunidad de compartir todos los aspectos de nuestra vida con Dios. Segundo, la oración diaria nos da la oportunidad de expresar nuestra gratitud por las cosas que Dios provee. Tercero, la oración diaria proporciona la plataforma para confesar nuestros pecados y pedir ayuda para vencerlos. Cuarto, la oración diaria es un acto de adoración y obediencia. Y finalmente, la oración diaria es una forma de reconocer quién está realmente en control de nuestras vidas. Echemos un vistazo a cada una de estas razones importantes en más detalle.

La oración diaria nos da la oportunidad de compartir todos los aspectos de nuestra vida con Dios. Las circunstancias de la vida cambian diariamente. De hecho, las cosas pueden ir de mal en peor en un tiempo muy corto. Dios nos llama a que le presentemos nuestras preocupaciones para que él disponga y para su eventual bendición. Él también nos llama a que compartamos nuestras alegrías y triunfos con él. En realidad, Jeremías 33:3 dice, “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces”. Dios quiere que le clamemos para que pueda responder a nuestras oraciones. Él también quiere compartir con nosotros las bendiciones increíbles que podríamos haber perdido si no hubiéramos llegado a él a través de la oración. Y por último, Santiago 4:8 nos dice “Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros”. Dios nos quiere cerca de él en todo momento.

La oración diaria nos da la oportunidad de expresar gratitud por las cosas en la vida que él provee. No es ningún secreto que debemos dar gracias al señor por todas las cosas que él provee y por todas las cosas que él hace por nosotros. Su bondad y misericordia para nosotros debería reconocerse todos los días. En 1 Crónicas 16:34, se nos ordena a “Aclamar a Jehová, porque él es bueno; porque su misericordia es eterna”. El salmista nos dice en el Salmo 9:1, “Te alabaré, oh Jehová, con todo mi corazón; contaré todas tus maravillas”. Oramos diariamente para reconocer su fidelidad y su abundante provisión en nuestra vida diaria.

La oración diaria proporciona la plataforma para confesar nuestros pecados y pedir ayuda para arrepentirnos de ese pecado. Seamos sinceros, todos pecamos diariamente ya sea que lo sepamos o no. Así que como seguidores de Jesucristo, ¿qué debemos hacer? La biblia es muy clara: “Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado” (Salmo 32:5). Decirle a Dios lo que él ya conoce y hacerlo diariamente. El tiempo de oración diario es un gran lugar para desahogarse a sí mismo de los efectos debilitantes del pecado. Muy a menudo los cristianos caminan con pecados que no han sido confesados y eso impide nuestra relación personal con Jesucristo, cuando lo que deberíamos hacer es someternos humildemente y pedir perdón en oración. Otro elemento importante de la oración diaria es pedirle a Dios la fortaleza para arrepentirnos de nuestros pecados. Sólo Dios puede ayudarnos a apartarnos de nuestros pecados, y para que esto sea así, él necesita oír nuestra súplica de arrepentimiento.

La oración diaria es un acto de adoración y obediencia. Quizás ningún otro versículo aparte de 1 Tesalonicenses 5:16-18 resume mejor por qué deberíamos orar diariamente: “Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús”. La voluntad de Dios para con sus hijos es que se regocijen en él, que le oren y le den gracias. Orar sin cesar significa simplemente que debemos hacer de la oración un hábito regular y nunca dejar de hacerlo. La oración también es un acto de adoración porque cuando le oramos le estamos mostrando cuánto lo adoramos. La oración diaria también es un acto de obediencia que trae gozo al señor al ver a sus hijos seguir sus mandamientos.

La oración diaria es una forma de reconocer quién está realmente en control de nuestras vidas. Como cristianos, sabemos quién está realmente en control. Dios es soberano. Nada sucede sin que Dios sepa (Isaías 46:9-10; Daniel 4:17). Ya que él es soberano sobre todo, merece nuestra adoración y alabanza. “Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y tú eres excelso sobre todos” (1 Crónicas 29:11). Dios es nuestro gran rey, y como tal controla cada aspecto de nuestras vidas. Cada día debemos reconocer el lugar que le corresponde en nuestra vida, haciéndolo humildemente y con una reverencia reservada para un gran y maravilloso rey.

Por último, la oración es algo que todos deberíamos querer hacer diariamente. Sin embargo, para muchos cristianos puede ser un desafío el humillarse a sí mismo diariamente en oración. Para aquellos que han estado caminando con el señor durante muchos años, la oración diaria puede llegar a ser obsoleta y carente de la debida convicción o reverencia. Si uno es un creyente nuevo o uno ya fundamentado, la oración debe ser siempre considerada como LA mejor manera de hablar con Dios. Imagínese el no hablarle a un ser querido o a un amigo cercano. ¿Cuánto tiempo duraría la relación? La oración diaria con Dios es una comunión diaria con nuestro padre celestial. Es realmente sorprendente que Dios quiera tener comunión con nosotros. En realidad, el salmista pregunta: “¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites?“ (Salmo 8:4). La oración diaria es una buena manera de comprender esta increíble verdad y el maravilloso privilegio que Dios nos ha dado.

La idea del poder inherente en la oración es muy popular. De acuerdo a la Biblia, el poder de la oración es, simplemente, el poder de Dios, quien escucha y responde a nuestras oraciones. Considere lo siguiente:

1) El Señor Dios Todopoderoso puede todo; no hay nada imposible para Él (Lucas 1:37).

2) El Señor Dios Todopoderoso invita a su pueblo a hablarle en oración. La oración a Dios debe ser ofrecida persistentemente (Lucas 18:1), con acción de gracias (Filipenses 4:6), con fe (Santiago 1:5), dentro de la voluntad de Dios (Mateo 6:10), para la gloria de Dios (Juan 14:13-14), y con un corazón recto delante de Dios (Santiago 5:16).

3) El Señor Dios Todopoderoso escucha las oraciones de sus hijos. Él nos manda a orar, y nos promete escuchar cuando lo hacemos. “En mi angustia invoqué a Jehová, Y clamé a mi Dios. El oyó mi voz desde su templo, Y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos. (Salmo 18:6).

4) El Señor Dios Todopoderoso responde a las oraciones. “Yo te he invocado, por cuanto tú me oirás, oh Dios; Inclina a mí tu oído, escucha mi palabra.” (Salmo 17:6). “Claman los justos, y Jehová oye, Y los libra de todas sus angustias.” (Salmo 34:17).

Otra idea popular es que la cantidad de fe que tenemos determina si Dios contesta o no contesta nuestras oraciones. Sin embargo, el Señor responde a veces a las oraciones a pesar de nuestra falta de fe. En Hechos 12, la Iglesia ora por la liberación de Pedro de la cárcel (v. 5), y Dios contesta su oración (v. 7-11). Pedro se acerca al lugar de la reunión de oración y toca la puerta, pero al principio, los que están orando rehúsan creer que es Pedro en verdad. Ellos oraron por su libertad, pero fallaron esperar una respuesta a sus oraciones.

El poder de la oración no fluye de nosotros—no son las palabras especiales que decimos o la manera especial de expresarlas, ni siquiera la frecuencia de ofrecerlas. El poder de la oración no se basa en la dirección hacia la cual nos inclinamos o en cierta postura del cuerpo. El poder de la oración no proviene del uso de artefactos o iconos o velas o prendas. El poder de la oración se basa en Quien escucha y contesta nuestra oración. La oración nos pone en contacto con el Dios Todopoderoso, y debemos esperar poderosos resultados, si Él escoge conceder nuestras peticiones o no, si deniega nuestra solicitud, o nos pide que esperemos en Él. Cualquiera que sea la respuesta a nuestras oraciones, el Dios a quien oramos es la fuente de todo poder, y Él puede respondernos y lo hará, de acuerdo a su voluntad y horario perfecto. 

Te mando un abrazo y que Dios te sorprenda.

La oración correcta no es nunca de súplica, sino de gratitud...

¿Significa eso que no puedo pedir nada que desee? ¿Me estas diciendo que rezar por algo en realidad aleja ese algo de nosotros?
Esta es una pregunta que ha sido respondida a través de los siglos, y que ha sido respondida cada ves que se ha formulado. Pero no habéis escuchado la respuesta, o no queréis creerla.
Responderé de nuevo, con palabras de hoy, en un lenguaje actual, de la siguiente manera:
No tendréis lo que pedís, ni podéis tener nada de lo que queráis. Y ello porque vuestra propia petición es una afirmación de vuestra carencia, y al decir que queréis una cosa únicamente sirve para producir esa experiencia concreta - la carencia - en vuestra realidad.“
Por lo tanto, la oración correcta no es nunca de súplica, sino de gratitud.
Cuando dais gracias a Dios por adelantado por aquello que habéis decidido experimentar en vuestra realidad, estáis efectivamente reconociendo que eso esta ahí, en efecto. La gratitud es, pues, la más poderosa afirmación dirigida a Dios; una afirmación a la que Yo habré contestado incluso antes de que me la formuléis.
Así pues, no supliquéis nunca. Antes bien, agradeced.
Pero ¿qué ocurre si yo agradezco algo a Dios por adelantado, y luego eso no aparece nunca? Eso podría llevar al desencanto y a la amargura.
La gratitud no puede utilizarse como una herramienta con la que manipular a Dios; un mecanismo con el que engañar al universo. No podéis mentiros a vosotros mismos. Vuestra mente sabe la verdad de vuestros pensamientos. Si decís ―Gracias, Dios mío, por esto y lo otro‖, y al mismo tiempo está claro que eso no está en vuestra realidad presente, estáis suponiendo que Dios es menos claro que vosotros, y, por lo tanto, produciendo esa realidad en vosotros.
Dios sabe lo que vosotros sabéis, y lo que vosotros sabéis es lo que aparece en vuestra realidad.

(Neale Donald Waslch).

Cada día es una oportunidad nueva al salir el sol es como si hubiésemos nacido de nuevo ,nuestras decisiones de cómo queremos que sea nuestro hoy dependerá de nuestra mentalidad, y no de las circunstancias, al salir el sol se agradecido con tu creador, porque cada día él te da, el regalo más sublime que es la vida, vivir el presente hace la vida más enriquecedora, con una inspiración profundamente en continuar con una renovadora fuerza.