grande edificio

MVL

Aquella paz que había durado tanto tiempo al final había terminado con aquella nueva guerra, haciendo que el pelinegro llevará a un lugar seguro a su hermanastra e hijo. Su decisión había sido la de pelear para ayudar a los mutantes y a cualquier humano que estuviera en el fuego cruzado, creía que eso sería lo correcto.

En el lugar que se encontraba todo era un completo caos, la batalla entre los mutantes principales y los inhumanos era cada vez más grande ocasionando que varios edificios cayeran terminando en ruinas. El pelinegro se dedicaba a buscar entre los escombros a las personas heridas para llevarlas al hospital más cercano, en ese instante se desliza por una estructura hasta agarrar la mano de una persona que estaba apunto de caer-¡¡Te tengo!!-No se había dado cuenta que alguien estaba por atacarlo aprovechando que su concentración estaba en la persona que ayudaba

Fossil friends (@Matthew)

Atenea no era una joven normal. Para nada. No había cosa que odiase más que ir de viaje a otras regiones. En realidad le gustaba mucho conocer otros lugares, Pokémon y entrenadores nuevos (además, admiraba a los líderes de Gimnasio de todas partes), pero cuando su tía le obligaba, automáticamente se volvía una adolescente rebelde, por muy divertido o interesante que fuese el destino.

Paseaba por las calles de Ciudad Porcelana, su tía estaba en una reunión de algo que la joven no llegó a entender. Tampoco le importaba mucho, la verdad.

La ciudad se parecía mucho a Luminalia. Edificios grandes, mucha gente. Le habían dicho que había una famosa heladería por allí, planeaba pasarse luego. Se sentía algo incómoda con toda la gente yendo y viniendo, así que se fue junto a Pyroar y fue a una calle más apartada. Había tan solo una cafetería y la calle era algo estrecha, pero la entrenadora se sentía bastante mejor.

De pronto vino corriendo un Pokémon, Atenea intentó atraparlo por puro instinto. Éste intentó morderla, pero el león lo inmovilizó justo a tiempo. Sonrió débilmente al ver de qué Pokémon se trataba. Por supuesto, lo sabía de sobra. Era uno de los Pokémon fósiles de la región de Kalos. Era un poco extraño encontrarlo una criatura así perdida por las calles de Unova, probablemente su dueño estaría buscando al dinosaurio.

—¿Te has perdido?—Dijo mientras el león todavía le sostenía para que no mordiese a nadie.

Juntos|| Drabble || Wigetta

Narra Willy

Estaba en el avión, llevábamos ya varias horas y finalmente nos estábamos acercando a nuestro destino. La mayor parte del viaje estuve mirando por la ventanilla, veía como los grandes edificios se veía diminutos a esta altura, pensaba en toda la gente que estaba en el piso. ¿Cómo nos verían ellos? Tal vez como algo demasiado lejano, o como algo muy común. Mi mente no divagaba así porque sí, yo me quería mantener distraído con algo ya que los últimos días solo pensaba en una cosa, bueno, mas bien en alguien.

Mi relación con Samuel, o como la mayoría lo conoce, Vegetta, es más allá de una simple amistad, llevamos poco más de un año siendo pareja, pero últimamente no podemos actuar así, ya que por cosas que de momento no puedo decir él tiene que estar en España y yo en LA. De momento llevamos bien esta relación a larga distancia, ya que hablamos diario, pero hace falta ese contacto con él. Aunque suene cursi o cliché extraño demasiado sus besos y su cariño, hace varios meses no lo veo y ya lo único que necesito ahora es a él.

Seguía tratando de mantener mi mente distraída, pero al final cada pensamiento terminaba con Vegetta, de repente sentí como alguien tocaba mi brazo. Luzu estaba llamando mi atención, pero como traía los auriculares no podía escuchar nada de lo que me decía.

-¿Qué?- pregunté al momento de retirarme los cascos y poder escuchar.

-Ya casi aterrizamos- dijo sonriendo. -Tienes que abrochar tu cinturón- me señaló y yo asentí.

Pasaron unos minutos y el avión comenzó a descender, sentía como las mariposas se arremolinaban en mi estomago y mi corazón se aceleraba. Finalmente después de tanto tiempo vería al hombre que más amo. Al momento de bajar del avión y entrar al lobby del aeropuerto pude ver entre la multitud a alguien, un chico con camisa, brazos musculosos y barba, era él, era mi novio, era mi Samuel. Nuestros ojos se encontraron y sonreímos, dejé las maletas donde estaba y corrí a abrazarlo, sí, como en una película romántica.

Abracé su cuello, el sostuvo mi cintura y sin importarme nada lo besé, lo extrañaba demasiado. Era nuestro primer beso en tanto tiempo, aunque me contuve y evité moverme mucho, ya que sus barba raspaba mis cara.

-Te extrañé- confesé cuando nos separamos un poco, solo para tomar aire.

-Yo todavía más- declaró y volvió a besar mis labios.

La alegría que corría por mis venas no era normal, no puedo creer que un solo chico me puede hacer tan feliz. Aunque no nos veamos en tanto tiempo el amor perduraba y eso es lo más importante.

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Say whaaat… ¿Pam publicando? ¿Después de tanto tiempo? Siii, he vuelto. :D Sé que varios se preguntaran ¿que pasó conmigo? (O no…) Bueno en resumidas cuentas entre al bachillerato y mi tiempo libre se acabo, incluso en fines de semana tengo que hacer tarea, pero prometo que haré hasta lo imposible por subir al menos un Drabble por semana.
Los extraño mucho y de verdad que son lo mejor… ❤️❤️ Por cierto ya somos más de 500 :O No saben lo feliz que me hacen :’)
Los quiero un buen ❤️❤️

-Pam

Se había arreglado bien para ir a ver a su hermano, estaba tan emocionada por verlo de nuevo que lo único que quería hacer era darle un abrazo bien fuerte pues Athlone no era lo mismo sin él según Reagan. Al llegar a la Universidad, se sintió un poco intimidada por los grandes edificios y espacios que rodeaban el lugar pero estaba segura que se sentiría mejor una vez encontrando a su hermano. Le había dicho que la esperara cerca de la entrada pero no había rastro de él por lo que decidió acercarse a la primera persona que pasaba por ahí. - Hola, ¿no ha visto a un muchacho de pelo verde por pura casualidad? - Dijo con vergüenza pues eso de hablarle a desconocidos no se le daba muy bien