fuiste-tu

Y lo que más me dolió, fue que te importo una mierda como me pude haber sentido yo.

— (via franilourdes)

3
Y sí, la preferiste a ella. Quizás porque la conoces hace mucho más tiempo, quizás porque ella te da cosas que yo no puedo darte, quizás porque la quieres mucho más a ella, quizás porque es más bonita o simplemente porqué si. Pero te garantizo, que ella nunca podrá quererte de la manera loca e inmensa en la que te quiero yo.

 

Y probablemente jamás tendrás la oportunidad de ver esto. O tal vez con un poco de suerte la vida te traiga hasta aquí, para que puedas saber que estoy orgulloso de ti, de lo que eres, de la persona en la que te has convertido con el pasar del tiempo. Poder convivir contigo en estos cortos y eternos meses ha sido un paseo que jamás saldrá de mi cabeza, siempre estarás aquí, allá, en algún rincón de mi vida, llenando de alegría todos mis momentos, apareciendo en mi mente, tú y tu recuerdo. No solo la mejor versión de lo que alguna vez fuiste, sino también todas tus versiones, porque lo que eres nunca ha sido un error para mi, ni para nadie. Conozco tus miedos al espejo, se que por momentos odias lo que eres, que te deprimes porque nunca te ha gustado lo que ves, pero algún día veras en esa pared brillante, a la mujer que deseaste ser, y cuando sonrías a ti misma, ahí sabrás que has encontrado al amor de tu vida. Porque serás perfecta, eres perfecta, y como es de esperarse, sigues siendo igual de hermosa que esa primera vez en la que pude acariciar tus pensamientos. Vamos, mírate, justo ahí en tu alma, aún conservas la chapa que me has dedicado con tanto amor aquel día en el que me sentí afortunado de tenerte entre mi amargura de existencia. Sé que podrán llegar muchos períodos de tiempo en los que consiga echarte de menos, quizá lo haga todo el rato, a cada instante, pero también pasarán muchos otros en los que consiga olvidarte por milésimas de segundo. Sin embargo, tu seguirás ahí, corazón. Siempre, tu recuerdo mas que latente, estarás palpitante, haciéndote sentir, porque fueron más que sólo alegrías las que alguna vez me regalaste, fuiste tu misma, al estar ahí, de la manera más incondicional. Sin aparentar ser nada, justo así era como yo te queria, siendo nada mas que sólo tú, y aún así, eras demasiado. Todo sin ti será el doble de difícil de lo que era antes de haberte conocido, porque me enseñaste a creer, a confiar, a brillar, pero nunca me dijiste que hacer con mi vida cuando tu ya no estuvieras en ella. Te extraño, y lo hago desde mucho antes de que nos enteraramos de que nuestra leve discusión era en realidad una triste despedida, pero que le vamos a hacer. Sé que vendrán cosas mejores. Te casarás, tendrás a esos lindos hijos que en pensamientos de media noche confesamos querer tener. Te enamorarás, amarás más que esto, podrás encontrar otros ojos que mirar cada día, otra boca a la que besar, otros brazos que serán el castillo en el cual una princesa como tu debe habitar. Las aventuras que has experimentado no le hacen ni cosquillas a las que te quedan por descubrir. Y sé que no sólo lo harás bien, sino que lo harás como tú sabes hacerlo. Porque se trata de confianza, me enseñaste a confiar. Y no sólo en ti, sino también en mí, en mis capacidades, en lo que cada persona debe ser sin pensar en el que dirán. Por esa razón nunca olvidaré todo lo que la vida es, porque la vida no es mas que todo lo que vi cuando solía estar contigo. Serás inolvidable y sé que no hay adiós que deje ir todo lo que siento justo ahora, pero nunca hubo nada tan perfecto como saber que la mitad de ti se ha quedado clavada en mí. Las palabras con las que me erizabas la piel en esas noches sin censura en las que revelabamos secretos, las millones de sonrisas que en mi cara se dibujaban cada mañana al despertar pensando en como sería abrir mis ojos y verte ahí a mitad de la noche. Tus detalles, tus ideas, tus ocurrencias y la manera en la que me hipnotizabas con ellas. Seguirás ahí, aquí, allá. Siempre en mí, como esa luz que nunca se terminará de apagar. Porque, cariño. Lo sé hoy, lo sabré mañana, y lo sabré siempre. En cada paso que de, en cada respiro, en cada pensar. Has sido lo mejor que me ha pasado en la vida.

Para ti, Nadia.

Hola, soy yo. Sí, soy aquella chica a la que conociste y era algo loca, aquella chica que buscaba cada momento que podía para estar contigo, esa a la que no le importaba demostrar lo loca que estaba por ti, esa con la que hablabas hasta la madrugada, sí, esa que siempre te sacaba una risa por sus tonterías, esa que solo creía que tu eras el único chico que sus ojos podían ver de manera especial, aquella chica que solo contigo era risueña y tierna. Esa chica que un día lo dio todo por ti y te quería inmensamente, sí, esa que estaba tan profundamente enamorada de ti, sí, soy aquella chica que un día dejaste ir.
Mejor no insistir; para que ilusionarse, para que llenar nuestra cabeza de momentos perfectos a lado de la persona que no siente absolutamente nada por nosotros
Siempre fuiste tu.
Ahora me doy cuenta.
Lamentablemente ya es demasiado tarde.
Con alguien mas tú estas ahora
Y feliz eres.
—  No hay nada que hacer
Te dije adiós un par de veces, ninguna fue sincera, por que no me quería ir. Sólo quería que me detuvieras y me dijeras que me amabas. Lo hiciste muchas veces, me detuviste. Pero al final, te cansaste de hacerlo, te cansaste de mi. Y no te culpo por despedirte, supongo que eso era lo mejor... Para ti.
Que fácil se te hizo olvidar todo, ¿no? Que fácil se te hizo olvidar lo dulce que eras conmigo y yo contigo, que fácil se te hizo reemplazarme, que fácil se te hizo dejar todo lo que tuvimos atrás, que fácil se te hizo olvidar lo lindos que éramos juntos, que fácil se te hizo seguir con tu vida sin mí, que fácil se te hizo olvidarme.