frigidez

Reir amargamente mientras lloro

Masturbarme con un dildo con poca bateria
Desesperarme porque el orgasmo no llega
No alcanzan ni diez dedos
Ni mil pijas
Ni cien mil dildos

Llorar post orgasmo,
triste orgasmo.
Creer en un momento de posible frigidez
Enviarte nudes con un extraño en alguna red
Y que nada funcione

Caminar por una avenida y sentir el flujo caer y la necesidad de sentir el pegote en los dedos
Pero no acabar

Mirar porno una y otra vez
Porno frivolamente paki
Porno frivolamente lesbico hecho por pakis.

Mi cerebro se daño por tanto porno berrera de 5 minutos en xnxx
Mi falta de tacto
Mi carencia de calentura

Qué me calienta a esta altura?
Me masturbo desde los 5 años
Y a los doce creia que eso me podria dejar embarazada… el goce, el placer desconocido al rosarme la palma de la mano o el osico de mi oso de peluche en la concha
La culpa despues del orgasmo.

El llanto despues del orgasmo mas triste y confuso de mi vida.

El querer sentir pero el ya no sentir mas nada

El estar tipeando en el inodoro
Secandome las lagrimas
Secandome la concha
Sintiendo ya casi nada

El tabú de la virginidad

Freud comienza a partir de la exigencia cultural de virginidad de la mujer para llegar al matrimonio, buscando el “estado de servidumbre” que garantice su ulterior posesión sin sobresaltos. Esa medida de servidumbre sexual sería indispensable “para mantener el matrimonio cultural y poner diques a las tendencias polígamas que lo amenazan”.

Por eso a Freud le llaman la atención los rituales de ciertos pueblos en los que se evita que la desfloración quede a cargo del futuro marido, y sea realizada por otro personaje, y analiza las diferentes explicaciones de este “tabú de la virginidad”.

La primer explicación señala el derramamiento de sangre que supone la desfloración y asocia el tabú de la virginidad con el tabú de la sangre y el tabú de la menstruación.

La segunda explicación remite a los aprontes angustiados que pueden asociarse a toda nueva empresa, cuestión que puede recubrir la situación de primer comercio sexual en el matrimonio, y que podría dar cuenta de las medidas precautorias al respecto.

Una tercera explicación asocia el tabú de la virginidad a los tabúes generales respecto al sexo y los tan variados como extendidos preceptos de evitación en los que “se exterioriza un horror básico a la mujer”, y que conforman a la mujer “en un todo tabú”. El varón parece temer ser debilitado por la mujer, “contagiarse de su feminidad”. Estos tabúes “atestiguan la existencia de un poder contrario al amor, que desautoriza a la mujer como ajena y hostil”, pero no arrojan ninguna luz sobre “los preceptos particulares que rigen el primer acto sexual con una virgen”. En ese punto seguimos reducidos a las dos primeras explicaciones (horror a la sangre y a las primicias).

La base del tabú de la virginidad tiene el propósito de denegar o ahorrar al futuro esposo algo que es inseparable del primer acto sexual (aún teniendo en cuenta lo dicho sobre que “de ese mismo vínculo no podría menos que derivarse una particular ligazón de la mujer con ese hombre en especial” ). En la mujer se discierne una fuente de peligros, “y el primer acto sexual con ella se singulariza por un peligro particularmente intenso”, que el tabú de la virginidad pretende evitar.

En este punto, Freud asocia este temor del hombre a la hostilidad que en la mujer podría resultar del primer coito, y que el análisis permite asociar, también, a los problemas de frigidez. 


Se encontrará una primera raíz posible para esa hostilidad en el dolor que puede sufrir la virgen en el primer coito. Pero los ceremoniales en dos tiempos, en los que el desgarramiento del himen y el coito oficial están separados, dan cuenta que sigue siendo el coito el punto importante.

Una segunda fuente podría radicar en “el hecho de que - al menos para la mujer culta - expectativa y cumplimiento no pueden coincidir en él”, por la fuerte asociación del comercio sexual con la prohibición, que lleva, en algunos casos, a que “la esposa solo reencuentre su sensibilidad tierna en una relación ilícita que deba mantenerse secreta, la única en la que está segura de seguir su propia voluntad libre de influencias”.

Mucho más sustantivo le parece a Freud un tercer factor “que tiene su base en la historia de desarrollo de la libido”. En efecto, el marido nunca es más que un varón sustitutivo: “Es otro - el padre, en el caso típico - quien posee el primer título a la capacidad de amor de la esposa; al marido le corresponde a lo sumo el segundo”. Así, “la frigidez se encuentra entre las condiciones genéticas de la neurosis”.

Finalmente, “otro motivo cala hasta estratos todavía más profundos”, demuestra ser el principal responsable de la reacción paradójica frente al marido y “exterioriza su influjo también en la frigidez de la mujer”. Aquí Freud acude a los análisis de sus neuróticas, que le han enseñado que “atraviesan un estadio temprano en que envidian a su hermano el signo de la virilidad y se sienten perjudicadas y relegadas a raíz de su falta”. Subordina así el “complejo de castración” a esta “envidia del pene”, ya que “desde el punto de vista de la historia del desarrollo, esta fase masculina de la mujer, fase en la cual envidia al varón su pene, es más temprana y está más cerca del narcisismo originario que del amor de objeto”. 


Freud remite a una especulación paleobiológica realizada por Ferenczi según la cual en el principio la copulación se producía entre dos individuos de igual género, pero que uno de ellos desarrolló un vigor mayor y compelió al más débil a tolerar la unión sexual. El encono provocado por ese sometimiento se continuaría en la disposición de la mujer actual, y esta “sexualidad inacabada” de la mujer se descargaría en el hombre que le hace conocer por primera vez el acto sexual. Según Freud, “el análisis de las querellas matrimoniales enseña que tampoco en la vida anímica de la mujer de cultura se han extinguido del todo los motivos que la constreñirían a tomar venganza por su desfloración. Creo que no puede menos que llamar la atención del observador el número insólitamente grande de casos en que la mujer permanece frígida y se siente desdichada en un primer matrimonio, en tanto que tras su disolución se convierte en una mujer tierna, que hace la felicidad de su segundo marido. La reacción arcaica se ha agotado, por así decir, en el primer objeto”.

Freud completa su trabajo con algunas referencias artísticas que abonan el tabú de la virginidad, para concluir en que “la desfloración no tiene sólo la consecuencia cultural de atar duraderamente la mujer al hombre; desencadena también una reacción anárquica de hostilidad al varón, que puede cobrar formas patológicas, exteriorizarse con mucha frecuencia en fenómenos inhibitorios de la vida amorosa matrimonial, y a la que es lícito atribuirle el hecho de que unas segundas nupcias sean a menudo más felices que las primeras”. En muchos casos, incluso, la fidelidad al primer marido no es por ternura sino porque “no han consumado su venganza en él”.


Aborto sí. Aborto no. ¡Eso lo decido yo!

El post que hice con una foto que ponia “Aborto libre” ha tenido repercusion por las mujeres en contra del aborto, complementando con estas palabras: 

“OMG no puedo creer como alguien puede estar a favor del aborto, hey soy mujer y abortar es un crimen cobarde y egoísta debido a que el feto no tiene otra alternativa más que morir en las manos de dementes que lo practican, es una hipocresía que nosotros que hemos podido nacer le neguemos a otros ese derecho.”

“Si abriste las piernas para coger, ábrelas para parir…”

“Pero es mejor decisión usar condón a decidir matar una vida…”

“NO AL ABORTO, porque mierda no se cuidan para no concebir-”


Ya no es la cuestión de que estas mujeres estén en contra del aborto, tiene toda la libertad y el derecho, si no quieren abortar, no aborte, es el hecho de decidir por otras mujeres, el hecho de meterse en el coño y las decisiones de otra persona sin tener ni idea sobre ésta.

Se creen que para las que estamos a favor, es un hobby, como si nos gustara hacerlo y no tuvieramos escrúpulos. Asi que os abriré los ojos (si quereis) y os podréis quejar como Dios os manda.

Las mujeres, a parte de las complicaciones físicas, sufren emocional y espiritualmente, lo que se dice “Sindrome post-aborto”. 

Consecuencias físicas:

· Esterilidad. 
· Abortos espontáneos. 
· Embarazos ectópicos. 
· Nacimientos de niños muertos. 
· Trastornos menstruales. 
· Hemorragia. 
· Infecciones. 
· Shock. 
· Coma. 
· Utero perforado. 
· Peritonitis. 
· Coágulos de sangre pasajeros. 
· Fiebre /Sudores fríos. 
· Intenso dolor. 
· Perdida de otros órganos.
· Muerte

Transtornos emocionales:

· Llanto/ Suspiros. 
· Insomnio. 
· Perdida de apetito. 
· Perdida de peso. 
· Agotamiento. 
· Tragar constantemente. 
· Nerviosismo. 
· Disminución de la capacidad de trabajo. 
· Vómitos. 
· Trastornos gastrointestinales. 
· Frigidez.

Efectos psicológicos:

· Culpabilidad. 
· Impulsos suicidas. 
· Sensación de perdida. 
· Insatisfacción. 
· Sentimiento de luto. 
· Pesar y remordimiento. 
· Retraimiento. 
· Perdida de confianza en la capacidad de toma de decisiones. 
· Inferior autoestima. 
· Preocupación por la muerte. 
· Hostilidad. 
· Conducta autodestructiva. 
· Ira/ Rabia. 
· Desesperación. 
· Desvalimiento. 
· Deseo de recordar la fecha de la muerte. 
· Preocupación con la fecha en que “debería” nacer o el mes del nacimiento.

· Intenso interés en los bebés

¿Todavía pensáis que nos gusta abortar? 

Estas son algunas de  las razones:

1. No quiero tener un hijo si puedo morir.

2. No quiero tener un hijo si éste va a sufrir con una enfermedad toda su vida.

3. No quiero tener un hijo fruto de una violación porque al mirarle lo recordaría.

4. No quiero tener un hijo si en mi situación económica y psíquica no pudiera cuidarlo.

5. No es bueno para el feto nacer en una familia que no desea tenerlo.

6. No quiero tener un hijo porque no quiero ser madre, y punto.

(…)

Un aborto es una decisión difícil para la mujer y no tiene que sentir la presión de la sociedad o de la ley  a la hora de elegir, lo que tiene que sentir es su apoyo decida lo que decida.

El aborto no debe ser considerado por la sociedad como un fracaso ni como un motivo de trauma. Esto solo hace daño a las mujeres estigmatizándolas y discriminándolas. Además parece indicar que el opuesto, tener un hijo, es igual a un éxito, lo cual es una posición completamente machista que relega a la mujer a un papel de madre en lugar de ser tratada como igual. Además, discrimina a todas las mujeres que por cualquier circunstancia no pueden o no quieren tener hijos.

No se debe penar ni tratar como criminales a las mujeres que abortan. Al contrario, deben recibir todo el apoyo de la sociedad por tener que pasar por ese duro momento.

La decisión sobre el propio cuerpo debe ser un derecho fundamental de las personas. 

Las mujeres son las únicas que deberían tener la decisión sobre lo que pasa en su cuerpo.

Ni los padres de la mujer embarazada ni el Estado ni el padre del feto deberían tener ningún motivo para inmiscuirse en semejante decisión.

Por culpa de estas leyes, mueren mas de 25.000 al año por abortos ilegales. Queremos tener el derecho al aborto en unas condiciones seguras e higienicas

/////////////////////////////////////////MI COÑO, MIS NORMAS. 

Vou mudar de coração. Descoraçãonizar este lado esquerdo do peito. E ao invés de ter este de joelhos, sempre, vou soldar um que tenhas as grilhetas do orgulho, as algemas da frigidez.

Este coração não presta para amar, é um monte mole de músculos que bate desordenadamente, que pulsa com muita pureza.

Mãe, de que parte do útero arranjaste este coração? De que sangue o fizeste trabalhar? Este coração não presta mãe, e é demasiado antigo para amar. Esta válvula carnal ainda se emociona com flores e declarações de amor e faz poemas mãe e faz poemas. Mas é isto um coração de onde um homem se possa olhar?

—  Eduardo White
Atributos sinástricos de los planetas

Sol (regente de Leo)
La  afirmación del Yo, su propósito respecto a las formas en que dos personas aúnan el temperamento, las experiencias y los fines de una al temperamento, las experiencias y los fines de la otra.

Luna (regente de Cáncer)
Las costumbres, los instintos, los estados de ánimo, la sensibilidad y los sentimientos relacionados con la vida cotidiana, sea desde el punto de vista emotivo e inconsciente o desde el punto de vista receptivo.

Mercurio (regente de Géminis y Virgo)
El vínculo intelectual, las opiniones, las críticas, la comunicación y los intercambios de ideas que permiten compartir y ampliar el conocimiento, las experiencias y las ideas con el otro.

Venus (regente de Tauro y Libra)
La amabilidad, la expansión, los ideales, el erotismo y los deseos íntimos como posibilidad de armonizar con el otro desde el punto de vista de la sensibilidad, simpatía y afecto.

Marte (regente de Aries y Escorpio)
La energía de carácter y el espíritu que determinan el tipo de comportamiento (amistoso o agresivo) respecto al otro. Los diferentes modos de vivir la sexualidad. La posibilidad de colaboración para realizar fines comunes.

Júpiter (regente de Sagitario y Piscis)
La inserción serena y optimista en la vida de una persona para desarrollar armoniosamente cualquier relación íntima o social. Las consecuencias positivas de la tolerancia, de la adaptación, de la comprensión y del sentido del humor en una relación.

Saturno (regente de Capricornio y Acuario)
Las características esenciales que determinan las restricciones y limitaciones en una relación (seriedad, frialdad, severidad, moralismo, sentido de la justicia, rigor y frigidez).

Urano (regente de Acuario y Capricornio)
La capacidad de transformación y de evolución (originalidad, dinamismo, anti-conformismo, imprecisión e improvisación) más allá de las concepciones convencionales y tradiciones, con el propósito de estableces nuevo contactos y realizar experiencias insólitas.

Neptuno (regente de Sagitario y Piscis)
El impulso que lleva a dos personas a unirse con otras, sea a nivel intelectual sea a nivel de experiencias insólitas que sobrepasen los límites de la sensibilidad normal, no sólo en las relaciones humanas, sino también en las relaciones que se establecen con lo trascendente, el principio creador, Dios para los creyentes.

Plutón (regente de Aries y Escorpio)
La capacidad de renovación espiritual y mental de una persona, ya sea en el plano colectivo (socialización) o el interpersonal (relaciones de trabajo, amistad y sexo) para regenerarse, renacer y volver a empezar desde cero.

Cosas de libra

Del 22 de septiembre a 22 de octubre

Características principales de Libra

Libra es un singo de Aire y cardinal, situado en la zona en que el día se iguala con la noche, dando paso a la otoño en el hemisferio Sur.

También es el signo del atardecer, abriendo con la llave mágica el universo de la noche.

Libra es el único signo que está representado por un objeto, la balanza, y no por un animal ni por un ser humano, y por eso mo es nada raro que los nativos de este signo se sientan diferentes a los demás.

El equilibrio es una cualidad común tanto al hombre como a la mujer Libra, una constante a lo largo de su vida.

Lo positivo de Libra

Estabilidad, seguridad, equilibrio, armonía, belleza, sentido de las proporciones, sociabilidad, diplomacia, servicios social, capacidad para dar consejos, visión de campo, estrategia, autocontrol, buen gusto, elegancia, habilidad mental.

Lo negativo de Libra

Algunos Libra sienten la necesidad de decir siembre la verdad, incluso cuando no conviene. Irritabilidad, servilismo, pesismismo, frigidez, carácter antisocial, problemas de sueño, baja autoestima, mal gusto, falso formalismo.

El hombre Libra

El hombre Libra es como una balanza que todo lo mide y todo lo pesa, y que no quiere que nadie se dé cuenta de que engaña en el peso. Es el primero en echar una mano a los demás, pero también el primero en huir si el barco se hunde.

La mujer Libra

La mujer Libra es como la estatua de la Justicia: bella, distante, calculadora, ciega; fuerte a pesar de su fragilidad y débil a pesar de su dureza. Es el paradigma de las mujeres, y un parrarayos para la mala suerte. Simple y contradictoria.

Decanatos

Primer decanato

Del 22 de septiembre al 1 de octubre, Libra es un aceptable arquitecto, y un buen artista, aunque algo frío, aunque, por supuesto, se cree simple y llnamaente perfecto, y por ello incomprendido por el resto de los hombres.

Segundo decanato

Del 2 al 11 de octubre, Libra es derrotista cuando se cree tonto, y pesimista cuando se cree inteligente, y aunque está lleno de encantos, es capaz de creerse el ser más horroroso de la Tierra; todo está en su mente.

Tercer decanato

Del 12 al 22 de octubre, Libra es ágil y ocurrente, buen negociante, y escurridizo enemigo; un encanto en la calle, e inaguantable dentro de casa. Está lleno de los típicos tópicos, y con ellos cree controlar a toda la gente.


Los Ciclos Vitales de Libra

0-7 años

Aunque Libra es uno de los signos más bellos del mundo, nace con dificultades. Ambos son rabiosos, traviesos y nerviosos pero encantadores. Son muy tremendos pero tienen mucha suerte con los accidentes.

7-14 años

Libra recibe el primer premio o golpe de suerte sobre los 12 ó 13 años y no son pocos los que a estas edades aprenden a hacer negocios. Edad muy nerviosa y apasionada para ambos que se desarrolla dentro de la inconsciencia.

14-21 años

Libra parece tener prisa por llegar a la meta y es muy posible que se case o tenga hijos antes de los 21. No mide las consecuencias de sus actos y comete más de un error en su edad adolescente.

21-28 años

Desarrolla buena parte de su inteligencia y a veces hasta madura coherentemente. Tiene una gran fuerza de trabajo y de buena disposición hacia los demás pero ya no se podrá apoyar en la suerte para salir adelante.

28-35 años

Las mujeres Libra entran en una etapa de bonaza mientras que los hombres Libra entran en una etapa de conflictos personales y confusiones. La suerte mejora para ellas y a ellos parece darles la espalda. Etapa de esfuerzos.

35-42 años

Las mujeres Libra entran en la edad de los miedos porque temen perder lo conseguido y, a veces, lo pierden. Ellos recuperan la suerte en los negocios pero en lo sentimental siguen perdiendo puntos.

42-49 años

Las cosas tienden a estabilizarse pero la sensación de fracaso personal puede deprimirles. Muchos prueban con el tercer enlace sentimental, pero los príncipes princesas de sangre azul no aparecen.

49-56 años

Libra entra en una buena etapa creativa en la que por fin encuentra solidez y asentamiento, pero para ello tendrá que cambiar radicalmente de vida y dejar de aferrarse a los lazos del pasado. Aumentan las ganancias económicas.

56-63 años

Buen momento para desarrollar proyectos y empresas, así como para fortalecer los negocios. Mejoran las relaciones y las comunicaciones con los demás. También es una etapa de viajes, estudios y desarrollo personal.

63-70 años

Libra se vuelve casero y encuentra a su lado lo que andaba buscando lejos. Excelente momento para los escritores, artistas y críticos del signo porque alcanzan madurez, apoyo y amplio reconocimiento.

70-77 años

La vanidad aflora por todos lados y no son pocos ni pocas los Libra que rompen con una vieja relación para probar suerte de nuevo en el amor.

77-87 años

Libra es controlador y perfeccionista toda su vida, algo conflictivo por bien o mal que le vayan las cosas y no puede dejar de ayudar a los demás porque le gusta meter su cuchara en todo.

> 84 años

Libra es el primer signo nocturno y por ello entra en las líneas de longevidad natural, así que alcanza esta cifra aunque lleve años sometiéndose a diálisis. 

Otros datos de interés de Libra:

Planeta regente: Venus
Elemento: Aire
Energía: Eléctrica
Color: Azul intenso
Metal: Cobre
Piedra: Cuarzo, mármol
Planta: Azafrán
Arbol: Ébano
Flor: Flor de lis
Fruto: Cacahuete
Animal: Pelícano, albatros
Perfume: Jacinto
Hora: Atardecer
Día: Viernes
Mes: Octubre
Anatomía: Riñones
Número de la suerte: 7
Amuleto: Pluma de pelícano
Símbolo: La balanza
Don: Los hechizos
Palabra clave: Equilibrio
Defecto: El perfeccionismo
Vocación: La arquitectura
Misión: Abrir camino

Algidez

Tento encontrar o motivo de você estar tão fria comigo. Às vezes acho que isso não é totalmente seu. Às vezes acho que não faz parte de você. É apenas uma fase descontente de um desprazer passageiro. Eu sei que a sua alma é tão quente quanto Marte. Eu também sei que isso é tudo breve. E não é só pela metade, é por completo. Em razão de entender esse refúgio de frio eterno que tu guarda, eu procuro distinguir os teus sentimentos de ficar inteiramente jogada ao vento. E não tem funcionado. Tuas palavras não passam de duas letras com um ponto final, sem tamanha explicação de um monótono arrependimento. Eu admiro essa tua algidez. Ela é tão rotineira quanto a minha vida. E pensar que tua frieza me traria dores com facilidade, ela só infeccionou a minha sagacidade de querer desistir dessa sua escusável frigidez. Mas isso não era um problema que eu não resolvesse. Não era uma ausência do meu interesse pertinente. O segredo para acabar com essa tua frieza era a falta de um abraço sincero. Um carinho amável. Era só questão de um sentimento que transbordassem pelos olhos. E que não fosse necessário palavras que descrevessem aquele momento único, o da tua terminável algidez.

Sentenças para Jonas.

El hombre Libra

Con este hombre tendrás un consejero gratuito. Tendrá la solución perfecta para todos tus problemas, y una respuesta para cada pregunta que le hagas. Pero será inútil que esperes de él la respuesta a todos tus sueños de doncella: algunos te los cambiará, y te discutirá los otros. Un hombre Libra puede ser tan chiflado como un cocodrilo con urticaria, y su hábito de racionalizarlo todo, incluso el amor, te pondrá frenética… o te dejará en la impotencia de la derrota. Así y todo, es mi deber advertirte que una vez que estés atrapada y enredada en el encanto de Libra, no te será fácil escapar. Tratar de zafarse del abrazo de un oso es cosa fácil, comparado con el esfuerzo de liberarte de un hombre Libra. Si intentas escapar, te persuadirá con argumentos tan lógicos e inteligentes que no tendrás la menor esperanza de rebatirlos a menos que te hayas graduado en Derecho. Además de ejercitar contigo su inigualable capacidad de razonamiento, se mostrará tan caballero y gentil que te olvidarás de esa frustrante incongruencia de su naturaleza que antes te fastidió. Y cuando te sonría, algo te pasará por dentro. El corazón se te derretirá. A partir de ese momento, habrás perdido la batalla. Sus sueños serán tus sueños, y nada te importará tanto como hacerle feliz. Buscarás esa sonrisa porque la necesitarás para sobrevivir, como un viajero sediento necesita el agua. Hay que ser una mujer de corazón muy duro para resistirse a la sonrisa de Libra, y aun así, tendrías que recurrir a toda tu decisión para escapar al magnetismo de su pureza. La atracción de Libra es lógica y real, de ninguna manera sobrenatural. No tiene nada de magia negra; obra por el sometimiento, dictado por el sentido común, a su atmósfera celestial.
Por otra parte (para usar la muletilla favorita de él) habrá veces en que la balanza de Libra se enloquezca a fuerza de contradicciones. Tendrás que gritarle, arrojarle al lago o colocarte cabeza abajo para conseguir que te preste atención y obligarle a hacer una jugada. No seas tan ingenua como para pensar que el amor será terso y eternamente tranquilo, por más que su signo esté regido por Venus. Si recuerdas bien la mitología romana, sabrás que Venus tenía sus días de descanso. Aun así, cuando la balanza se equilibra, vivir con Libra puede ser tan embriagador como un cáliz de dorada ambrosia, en un clima de risas y descuidada libertad que solo conocen los dioses en el Olimpo. Para el varón Libra medio, tomar una decisión no es tarea menos agotadora que domar un búfalo salvaje; y una vez tomada, si sospecha que cometió un error, puede cambiarla sin previo aviso. Imagínate cuál sería tu estado mental y tu posibilidad de resguardarte, si llegaras a enamorarte de uno de esos seductores imposibles. Simplemente, ninguna prevención es excesiva. Acorázate, y vuelve la cabeza cuando él sonría. Tápate con algodón los oídos cuando empiece con sus convincentes argumentos, con esa voz de seda que te hace erizar los pelitos de la nuca.
La palabra amor y la palabra Libra son prácticamente sinónimos. Libra inventó el romance, y lo refinó hasta convertirlo en un arte.
Para Libra, las delicadas estrategias de Cupido son talentos innatos. Se valdrá con facilidad y soltura de todas las tretas, y rara vez se le escapará la chica. Sin embargo, cuando la haya conseguido, no siempre sabrá qué hacer con ella. ¿Se aprovechará del desvalimiento de ella, o le propondrá matrimonio? ¿O las dos cosas? ¿O ninguna? La batalla mental se inicia, y vivir en el jardín del Edén con un Adán de este tipo puede ser lo menos parecido a un éxtasis. Hasta los noventa años, por lo menos, Libra no perderá interés en el sexo opuesto. Si es feliz en su matrimonio, puede ser un interés puramente académico, pero es una materia que jamás le aburrirá, aunque se limite a imaginarse como sería guiar por un salón de baile imaginario a cada chica bonita que aparece en las inmediaciones.
Como al varón Libra el arte de amar se le revela con tanta facilidad -y con precocidad tan asombrosa- y como casi siempre sus excursiones románticas por la selva del amor terminan coronadas por el éxito, se enmaraña con muchísimas enredaderas. Libra no pretende herir los sentimientos de nadie, pero ignora beatíficamente el dolor que puede causar cuando se pone de ánimo discutidor. Le enferma decir que no, pero es raro que se dé cuenta de que las postergaciones son más crueles que terminar directamente con un asunto que no tiene perspectiva alguna de felicidad. En la situación opuesta, cuando los sentimientos recíprocos llevan a ambos tan cerca de lo sublime como en esta tierra pueden llegar los humanos, la agonía puede ser igualmente prolongada y tortuosa. Si tiene la sensación de que no es justo con alguien en su propia vida, contigo, o hasta con alguien de su pasado romántico reciente, su dolorosa indecisión no tendrá fin. Para él, ser injusto es un crimen casi equiparable al asesinato. El deseo de no mostrarse cruel puede llevarle a un matrimonio equivocado, cuyo destino no puede ser otro que el tribunal de divorcio, pero también sus interminables dilaciones pueden ser causa de que pierda el amor de su vida. Ya ves que su actitud es un arma de doble filo, tan capaz de destrozar un amor verdadero como de cortarle una tajada de matrimonio indigerible. Para ambas cosas, la cura es deshacerse de falsos sentimientos.
Es imposible negar la tendencia a la versatilidad en los hombres Libra. Especialmente durante la juventud, tienden al jugueteo. El impulso natural de Libra le lleva a estimar las posibilidades de una mujer de cada tres o cuatro que encuentra, para ser su auténtica compañera del alma. Es frecuente que sufra una confusión irremediable entre amistad y amor. Lo sorprendente, con todos sus tanteos y experimentaciones, es que los varones Libra no anden más frecuentemente con el corazón destrozado. Son capaces de olvidar con ofensiva rapidez. Es posible que reciba algunas magulladuras, pero las heridas no serán permanentes, salvo en casos muy excepcionales; entonces, pueden ser devastadoras más allá de todo lo imaginable, pero eso sucede tan rara vez que no encontrarás muchas excepciones a la regla. Es más fácil encontrar a un hombre Libra, blando de corazón y desprevenido, en las garras de una mujer apasionadamente decidida que le ha metido en la cabeza que abandonarla sería un pecado solo inferior a romper los diez mandamientos todos juntos. Atrapado en semejante red, Libra puede ser un desdichado prisionero del amor; pero los dos extremos son excepciones, y la mayoría de los hombres de este signo se las arreglan para mantener una libertad que les permita disfrutar del romance en la mayor medida posible, sin dejarse atar por lazos sentimentales.
A Libra no le interesa demasiado desenterrar tus secretos. A primera vista puede parecerte que sí, pero pon más atención. Es frecuente que se le escapen cosas que pasan bajo sus propias narices. Todo el mundo se dará cuenta, salvo él. Aunque discuta hasta que el infierno se congele, su propósito no es rastrear motivaciones personales, sino recrearse en teorías abstractas, para poder llegar a un juicio equilibrado. Sus preguntas no se dirigen a descubrir la oculta neurosis de nadie. Simplemente, desea aislar los hechos y volverlos a colocar en el lugar adecuado. Brillante en la lógica y astuto en la nacionalización, discutirá los pros y los contras, y su conclusión será las más de las veces certera, exacta, sensata y práctica. Ni siquiera Salomón en toda su sabiduría podría superar el equilibrio final de una decisión típica de Libra. Lo que no tiene es inclinación a considerar los matices personales o la maraña emocional que pueden estar por debajo de la superficie. Le basta con los hechos y no necesita más. Instintivamente siente que esas honduras psicológicas no son su línea, y es verdad.
Si tú eres derrochona, deducirá simplemente que el dinero se te va como si fuera agua, y que es arriesgado darte crédito. El hecho de que al dilapidar estés buscando seguridad emocional no le interesa en absoluto. Él no es tu psiquiatra. Si eres ahorrativa, lo único que a él le interesará será estudiar cuidadosamente tu frugalidad para formarse un juicio exacto de tus costumbres; no sentirá ningún deseo de descubrir tu miedo secreto a perder la independencia, al ser pobre. La promiscuidad será motivo para que te señale sus riesgos, la frigidez dará lugar a discusiones aún más prolongadas sobre el aislamiento de toda compañía humana, pero Libra se negará a conocer las experiencias traumáticas que produjeron la primera o de los profundos y arraigados sentimientos de inadecuación que son el origen de la segunda. Libra es el juez, y el juez se dedica a tomar sabias decisiones basadas en un cuidadoso estudio de los hechos, pero no a preguntarte por qué el color rojo te pone nerviosa, ni a procurar entender la compulsión que te hizo cerrarle la puerta con llave a tu marido cuando se puso ese pijama con rayas rojas. Recuerda siempre que para Libra, el motor de la discusión no es otro que la curiosidad abstracta. Puede parecer que indaga, pero no es así. Tampoco es tan fisgón ni hablador como parece. Indagar en un secreto recibido en confidencia de un Virgo típico es como romper el secreto de la confesión.
Todo eso hace que sea enormemente confiable, pero un poco duro para los sentimientos de uno. Puedes confiar tranquilamente en él, pero te hará sufrir cuando te des cuenta de que ni siquiera sospecha tus necesidades más íntimas. Aunque quiera complacerte, será raro que muestre la suficiente comprensión de tus calladas esperanzas para que satisfaga todos tus anhelos (salvo que tenga un signo de agua en el ascendente, o que la Luna este en un signo de agua). El simple hecho de que técnicamente sea un amante experto no basta para que en relación con tus estados anímicos sea la personificación de la empatía. Ya le cuesta bastante hacer frente a los suyos propios. Nada puede ser más irritante que lo que sucede cuando corres hacia él a contarle lo profundamente que alguien te ha herido. Tú quieres que te compadezca, y ¿con qué te encuentras? Su primera pregunta será: “¿Y tú que le hiciste?”. Después te hará ver que tú estabas igualmente equivocada, hasta que sientas deseos de gritar de indignación insatisfecha. Pues date el gusto y grita, que de todos modos él no tomará partido si piensa que has sido injusta, y todas las implicaciones emocionales se le escaparán.
Esta incapacidad de Libra para advertir la necesidad de su pareja de hallar una comprensión profunda siempre provoca problemas. Puede parecer increíble que sea tan intuitivo para lo abstracto, tan brillantemente lógico en sus deducciones, tan capaz de pensar con claridad y de mantener bien abiertos la mente y los ojos, y que sea tan irritantemente obtuso para todo lo que a uno puede hacerle sufrir o vibrar por dentro. Pero es una de esas incongruencias con las que tendrás que aprender a vivir, si es que vas a vivir con Libra. Claro que con su gentileza y con esa sonrisa, se hace más fácil de soportar. A menos que en su carta natal haya influencias desfavorables, Libra no será rígido con el presupuesto. Por el contrario, suele ser más bien prodigo con el dinero. Le gusta gastar en los objetos o actividades que en su sentir proporcionan belleza o felicidad. Prepárate a ser una buena ama de casa, porque su hogar será regularmente un centro de hospitalidad, casi a cualquier hora del día o de la noche (salvo durante los períodos en que el necesita descanso, porque entonces no le gustará que le molesten timbres, teléfonos ni visitas). No le arrastres a lugares atestados donde tendrá que sentir la presión de los cuerpos y donde el ruido ofenda su espíritu de armonía. Una multitud de extraños afecta su equilibrio interno. Todo Libra siente un rechazo instintivo ante el contacto físico con la humanidad en masa. Su vida social estará generosamente condimentada con gente inteligente y chispeante, pero cuando el grupo supere el par de docenas de cuerpos a 37grados, Libra saldrá corriendo en busca de aire. Si de pronto te deja sola en un teatro atestado de gente, sin darte explicaciones, no pienses que te odia; simplemente ha sufrido un ataque de claustrofobia, típico de Libra.
El camino más rápido hacia el desinterés que te llevará al divorcio es tener la casa en desorden. Mantén la radio y el televisor con poco volumen y procura que los olores de la cocina no lleguen a sus delicadas narices. Si es necesario que hagas sopa de cebolla y pan untado con ajo, inunda los alrededores con ambientador de olor a pino hasta que la casa huela como los bosques de los Grandes Lagos. Una esposa que sirve a su pareja Libra el pan sin sacarlo de la envoltura de plástico, que le haga usar toallas de papel en vez de servilletas y que deje fuera de su sitio la botella de leche o el paquete de copos de cereales se encontrara mucho antes de lo que espera viviendo la vida no tan alegre de divorciada. Colgar las medias del barrote de la cortina del baño, ni pensarlo. Olvidarse de sacudir el polvo o de hacer las camas puede mantenerle en un estado constante de discordia emocional. Para escapar de la desarmonía se refugiará en siestas cada vez más largas, y saldrá solo más noches cada vez, hasta que finalmente se rompa por completo la comunicación. Él, personalmente, puede ser tan descuidado como seis cerdos, pero esperará que tú recojas las medias y dobles los periódicos que deja desparramados por el suelo. Si las cortinas de color cereza no combinan con la alfombra marrón, puede pasarse años poniendo mala cara, sin que llegues a saber jamás por qué. Mejor que optes por el decorado pastel. Con la bondad típica de Libra, es posible que no se queje, pero que encuentre cada día más atractiva a su secretaria, que tiene un gusto exquisito.
El varón Libra aborrece la confusión, y realmente necesita armonía para mantener su estabilidad. Su hogar debe ser un bello oasis tranquilo que le aísle de la ruidosa discordia del mundo exterior, para que su balanza no esté permanentemente desequilibrada. Como el rara vez indaga en los motivos, tu tendrás que ser lo bastante despierta para adivinar por qué nunca está en casa, o porque cuando está se pasa todo el tiempo durmiendo. Recuerda que la introspección no es su fuerte, de modo que el analista tendrás que ser tú. Jamás sospechará que su desdicha tiene su origen en el hecho de verte a ti con la cara cubierta de cremas, y a los niños embarrados. Tal vez no se dé cuenta de que le enferma la cortina anaranjada de la ducha. Aunque no entienda bien porque siempre se olvida de darte el beso de las buenas noches (y el de los buenos días), su mentalidad lógica le dirá que algo no funciona, y eso lo hará sufrir más de lo que deja ver. Recoge los periódicos y los juguetes, limpia y ordena la casa, échate tu mejor perfume, quítate los rulos, baja el volumen del televisor, compra para el cuarto de baño unas cortinas azul cielo. Una mañana, al despertarte, te encontrarás con que estás casada con un hombre nuevo, que muestra una actitud totalmente distinta.
Los niños siempre saldrán ganando con su sentido de la justicia. Él cuidará de que los mayores no se aprovechen del bebé, o de que los pequeños no estropeen la bicicleta de los más grandes. Un padre Libra ejercerá la disciplina con tranquila autoridad, y tratará de dar una razón lógica para el castigo, que rara vez será administrado mientras se halla bajo los efectos de la ira. Como tú, los niños se derretirán bajo su encanto y, también como tú, se fastidiarán ante sus constantes debates y discusiones. Un hombre Libra, cosa extraña, no suele esperar con entusiasmo el nacimiento de los hijos, pero cuando han llegado advierte que su amor es más grato que la soledad y se sumerge en su condición de padre con sincero deseo de disfrutarla; normalmente, termina siendo un papá embobado. Sin embargo, jamás permitirá que su afecto de padre ocupe el lugar del sentimiento romántico que le liga a ti. Para los nativos de este signo, hombres o mujeres, la pareja es lo primero, los retoños lo segundo. Y no temas que su amor por ti disminuya a medida que aumenta la familia… siempre y cuando hayas cambiado esas cortinas de color cereza o la alfombra marrón, una u otra, desde luego, y que los platos sucios no se amontonen continuamente en la cocina.
Un último consejo astrológico. Si estás enamorada de un Libra, y segura de que las cosas tienen que ser así, adelante: ve y proponle todo lo que quieras proponerle, incluso el matrimonio. Se sentirá aliviado de que tú tomes la iniciativa. Pero ten cuidado con esa veta de perversidad que le lleva a dejarte decidir a ti y después, cuando las cosas no marchan bien, señalarte alegremente: “Tú tomaste la decisión, no yo”. Si no estás segura de que sabes lo que haces, la discusión no terminará nunca. No hay más que una manera de empezar con él. Dile: “Si, yo lo decidí, porque si dejaba que lo hicieras tú, todavía estaríamos ahí parados en la esquina bajo aquel farol, en la lluvia, diciéndonos “Te amo”, y los dos muriéndonos de neumonía”. Te lo discutirá, naturalmente, pero un momento antes -o después- de que le partas la sartén en la cabeza, te sonreirá, con aire despreocupado… y ahí estarás de nuevo bajo el farol, en la lluvia, diciéndole “Te amo” una vez más. Creo que fue por ahí por donde empezamos.

Como si Pince ni McGonnagall no hubieran hecho aquello en el colegio, aunque a juzgar por el escándalo que habían armado, no: ¿Tan malo había sido haber estado besando, y unas cosas más, con el Ravenclaw? No recordaba  su apellido, ¿Stebbins? ¿Corner? Como fuese, no había tenido nada de malo, nadie había protestado por aquello. ¿Y sobre los puntos? Por favor, como si que Slytherin ganase la estúpida copa de las casas fuese su prioridad, por ella que perdieran. Alzó una mano, desde que Pince la había sacado de la biblioteca, Cora la había seguido para criticarla por la perdida de puntos—, ya, Cora querida, no es como si fuese a la primera que le quitaran puntos por eso. Es sexo, y es natural, superalo. Demonios, su frigidez me preocupa —pero no, no era su compañera.