frente del este

¿Solo amigos? | Segunda Parte | Two-Shot | Wigetta

-Me muero por escucharos intentando explicar lo que acabo de ver.- Luzu tapó su cara con sus manos y comenzó a reír. Willy y yo nos sentamos en el sofá del que nos habíamos parado anteriormente, uno junto al otro. Nos miramos y luego bajamos la cabeza dirigiendo nuestra miranda al piso, parecíamos dos niños a los que su madre había pillado luego de haberle roto su jarrón favorito.


-Estaba intentando quitarle mi shampoo.- Hablé primero haciendo que Luzu se destapara la cara. Miré a Willy y el levantó el frasco como si estuviera mostrando la evidencia.


Luzu levantó una ceja.


-¿En toalla?


Joder.


-Estabamos bañándonos.- Me di cuenta que la estaba cagando.


-¿Juntos?


-¡No nos estábamos bañando!- Willy alzó la voz.


Eso había sonado increíblemente mal.


-Willy la acabas de cagar.- Miré a Willy, nunca lo había visto tan sonrojado.


-¿Entonces estaban los dos juntos en el baño, pero no se estaban bañando?- Luzu rió. -Vale, lo entiendo.


-N-no.- Joder, Willy si que estaba nervioso.


-Willy me dijo que en su baño se acumulaba mucho vapor, entonces yo le dije que se duchara en el mío y yo en el de él.


-Pero nos olvidamos de nuestro shampoo y estaba llevándole el suyo a Vegetta a la vez que el me llevaba el mío.


-Y como era anti-caida, el niño decidió burlarse un poco.


-¿Usas shampoo anti-caida?- Luzu volvió a reír.


-Si.- Willy siguió sus risas.


-¡Si, uso shampoo anti-caida! ¿Qué con eso?


-Se va a quedar calvo, ¿A que si?- Willy siguió riendo.


Luzu levantó una mano en el aire en señal de alto para que paráramos.


-No intenten desviar la conversación. Aún no me han explicado como fue que él- Me señaló con su dedo índice.- Terminó sobre ti.- Ahora señaló a Willy.


-Y-yo no le quería dar su shampoo a él e intentó quitármelo.


-¿Se imaginan si una foto de esto estuviera en internet?- Luzu rió -Parecería cualquier cosa menos eso que intentan explicarme.


-¡Pero no va a estar!- Willy se tapó la cara con las manos.


-¿Y que si estuviera?- No tengo ni la más pálida idea de porque pregunte eso.


Luzu dejó de reír y ambos me miraron.


-¿Qué?


-¿Qué tendría de malo?


-Nada, pe…


-¿Te avergonzarías?


-¿Qué dices, macho?


-Responde.


-Hombre, que hambre tengo ¿Y si comemos algo?- Luzu interrumpió nuestra absurda pelea. Por un momento había olvidado que el también estaba aquí.


-¡Claro que no me avergonzaría!- Willy comenzó a gritar.


-¿Tendrías algún problema con eso?


-¡¿Que importa eso?! ¡Da igual! ¡¿A quien le importa?!


-A mi me importa.


Me paré del sofá y Willy y Luzu hicieron lo mismo.


Era la reacción más estúpida que había tenido.


Caminé velozmente hacía mi habitación y cerré la puerta de un golpe.


Me senté de espaldas a la puerta con intenciones de escucharlos.


-Willy, lo siento, no sabía que esto iba a terminar así.


-No te preocupes, no es tu culpa. No había forma de saber que iba a reaccionar así.


-Si la había… Él te quiere, Willy.


-¿Qué?


-Joder, macho ¿Es que no te das cuenta? Solo habla con él ¿Vale?


-Vale…


Pude escuchar como la puerta delantera se abría para luego cerrarse.


Luego tres pequeños golpecitos sobre mi puerta.


-Vegetta…-La voz ronca de Willy sonó pacifica tras la madera de mi puerta.


No respondí.


-Vegetta ¿Podemos hablar?


Tampoco respondí.


Unos minutos después sentí cerrarse la puerta de la habitación de Willy.


Me paré y me tiré sobre la cama tapando mi cabeza con la almohada.


¿Que porque había reaccionado así?


Fácil, Luzu tiene razón, lo quiero. Si, lo quiero, pero no lo quiero como un amigo lo quiere al otro, tampoco lo quiero como un hermano al otro. Mi amor de amigo siempre estaría, pero en este momento estaba sintiendo algo superior a eso, en este momento y luego de algunos meses de haberlo conocido. Lo quiero como un niño quiere a la niña que pelea solo para llamar su atención. Pero él no me quiere como yo lo quiero, pero si el me conociese como yo lo conozco se daría cuenta de que los amigos no se tratan como nosotros lo hacemos.


¿De verdad Willy se avergonzaría si algo pasase entre nosotros?


Narra Willy:


“Él te quiere” ¿Por eso se había enojado ayer?¿El me quiere?

Vale, tal vez no debí haber dicho que a daba igual si pasase algo entre nosotros o no ¡Claro que no me da igual! Vegetta es mi amigo, claro, pero que sea mi amigo no significaba que no sintiera nada por él.


Aunque no se exactamente que es lo que siento por él. Hemos pasado mucho tiempo junto y el estar con él ya se había vuelto una costumbre y una necesidad para mi.


Luego de que Luzu se fuera ayer cada uno se encerró en su habitación. Había salido a la cocina por algo que comer y luego volví a mi habitación y Vegetta salió como a las cinco supongo que también por algo de comer. Al final ninguno de los dos hizo nada más que grabar en todo el día.


Me decidí a desayunar y me di cuenta de que ayer no fui a comprar nada y el refrigerador estaba prácticamente vacío. ¿Comida china para desayunar? Vi la comida que Luzu había traído el día anterior. Que más da, no quiero morir de hambre y tampoco es que me vaya a morir por desayunar comida china.


La puerta de la habitación de Vegetta se abrió, me miro por unos segundos y siguió su rumbo hacía el refrigerador. Lo abrió y lo cerró tras darse cuenta de que no había prácticamente nada en él. Me miro.


-¿Es lo único que hay?- No pensé que me fuese a hablar.


-S-si ¿Quieres?- Asintió con la cabeza.


Tomó un plato. Me paré de la silla alejándome de la mesa y le quité el plato de la mano.


-Yo lo hago.- Al sacarle el plato de las manos rocé sin darme cuenta el dorso de su mano con mis dedos. El sacó la mano rápidamente como si el contacto con mi piel le hubiese quemado.


-No sabía que tenía un ama de casa.- Se alejó y se sentó en la silla frente a la que estaba yo.


Mi risa salió bastante más ridícula de lo que pensaba.


Me dirigí hacía Vegetta y deje su plato de comida china frente a él. Luego fui a sentarme a mi lugar. Vegetta comía sin siquiera alzar la vista de su plato.


Me gustaría evitar el tema pero tarde o temprano deberíamos hablar de ello.


-Vegetta, ayer yo no querí…- Me interrumpió bruscamente.


-Deberíamos ir a hacer las compras ¿No crees?- Lo miré y me miro. Abrí la boca para comenzar a hablar pero volvió a interrumpir.


-O puedo ir sólo, si no quieres.- Se levantó de la silla, dejo su plato en el fregadero y se dirigió a su habitación. -En una de esas alguien nos ve juntos y te mueres de la vergüenza.


¿Qué coño acababa de decir?


-¿Qué?


-Date prisa si quieres ir.- Cerró la puerta.


Ignoré lo que había pasado y me dirigí a mi habitación a arreglarme dándome prisa, como un perrito siguiendo las ordenes de su amo.


[…]


Samuel me ignoró durante toda la mañana. A la hora de comer no salió de su habitación, permanecí unos minutos llamando a su puerta pero no recibí respuesta alguna del mayor.


Mi orgullo me decía que lo dejara, que dejara que hiciera lo que se le diera la gana. Pero por una vez en mi vida deje mi orgullo de lado, yo quería hablar con el y solucionar lo que estaba pasando.


Preparé ensalada para la cena porque sería muy cutre recalentar nuevamente la comida china que Luzu había traído el día anterior.


Lo enfrentaría durante la cena, tal vez algunos platos salieran volando pero valdría la pena.


Narra Vegetta:


Me levanté de la cama dispuesto a bañarme.


La ropa de Willy aún estaba allí.


No había hablado con el desde ese día más que para las cosas fundamentales. Había estado intentando esquivar el tema a toda costa.


Aún no puedo creer lo idiota que fui al dejar al descubierto mis sentimientos hacía el. Había hablado con Luzu por Skype la noche anterior, se lo expliqué todo y le pedí disculpas por mi actitud de chaval pequeño. Me dijo que el no creía que la intención de Willy haya sido sonar tan tajante, podría tener razón, pero de todas formas debía alejarme para no seguir acumulando tantas emociones.


No teníamos alguna serie en común en este momento, ya habíamos finalizado Apocalipsis Minecraft, y si tenía que grabar algún episodio de Karmaland con alguien lo hacía con Frank.


[…]


De seguro Willy estaría desayunando a esta hora, no quería cruzarmelo, así que me pareció buena idea ponerme a grabar a esta hora.


Me sacaba un vídeo de encima, no me cruzaba a Willy y luego iba a desayunar cuando el estuviese en su habitación. El plan perfecto.


No resultó ser tan perfecto cuando después de grabar fui a la cocina y me encontré a Willy durmiendo sobre la mesa.


Dos grandes platos llenos de ensalada se encontraban sobre ella. Willy estaba sentado en una de las sillas de madera con sus brazos cruzados sobre la mesa y su cabeza reposando de lado entre ellos.


Sus mejillas estaban rojas por el calor que provocaba su sudadera, me acerqué a el y lo observé detenidamente.


De seguro se quedó dormido esperándome para cenar. Joder.


Willy despertó de repente como si mi mirada lo estuviese sacudiendo.


Me miro apenas abrió sus ojos y luego escondió su mirada entre sus brazos.


-Te estuve esperando…- Su voz sonó ronca como de costumbre.


-Lo se, lo siento.- Bajé la mirada al piso pero pude sentir como su mirada se clavaba en mi.


-Vegetta, lo siento, yo de verdad no quería sonar tan tajante, no era mi intención lastimarte o hacerte sentir mal, yo no sabía qu…- Lo interrumpí.


-Déjalo, Willy. Ya no tiene importancia, me lo tomé muy a pecho.- Le lancé una sonrisa, para intentar darle a entender que estaba bien. No lo estaba… -Quiero hablar de algo contigo…


Me senté en el sofá de la sala y Willy me siguió sentándose en el posa-brazos del sofá frente a este. Había estado pensando durante la noche lo que iba a decirle, y solo se me ocurrió una idea para acabar con esto.


-Solo no te enojes ¿Si?- Willy no contestó, solo me miró fijamente. Sabía que iba a enojarse, pero debía decirlo -Voy a regresar a España.


-¿Qué?


-Que voy a regre…


-¡Ya te oí!- Se levantó -¡No puedes irte así!


-Si puedo, Willy.


-¡Lo se!¡Joder, lo se!- Revolvió su cabello y sonorizó su respiración -Pero no puedes abandonarme así.


Me levanté.


-¿Abandonarte? Willy, no te voy a abandonar. Solo es por un tiempo…


-¿Cuánto?


-Tres meses.


-¡¿Tres meses?!


-Tres meses.- Bufó -Es lo mejor para los dos, solo quiero olvidarme de… olvidarme de esto.


-¿Lo mejor para los dos? Vegetta lo decidiste tu solo, ni siquiera me preguntaste. Tú no sabes lo que es mejor para mi.


-Will…


-¿Olvidarte de que? Sea lo que sea podemos solucionarlo juntos, como todo.


Willy intentó acercarse a mi y retrocedí. Su simple cercanía me provocaba sensaciones que no podía controlar. Era mi mejor amigo, no quería perderlo.


-Lo siento, Willy. Ya lo he decidido, me voy el martes.


-Vegetta, por fav…


-Lo siento.- Me alejé de él y me encerré en mi habitación.


[…]


Estuve intentando evitar a Willy, no quería cruzarmelo en ningún momento por que sabía que comenzaríamos a pelear y no quería eso.

Todo el día grabando, la voz no me daba para más. Había acabado de editar como a las once de la noche, eran las dos de la mañana y estaba tumbado en la cama intentando dormir.


Fui a la cocina por un poco de agua. Al salir de la habitación me choque una silla, logrando que esta cayera al piso con un estruendo. Maldije por lo bajo, no quería despertar a Willy con tanto ruido.


Mire hacía la habitación de Willy, la puerta estaba cerrada y no se filtraba ni un as de luz por las rendijas. Él siempre se dormía temprano y tiene el sueño muy pesado por lo que le cuesta levantarse temprano.


Volví a mi habitación y me tumbe de nuevo en mi cama.


¿Que pasaría si se lo dijera? De seguro sus mejillas se tornarían rojas, se taparía la cara con las manos y luego comenzaría a maldecir un poco. Tomaría distancia y lo perdería… ¡Joder! No lo quiero perder.


¿Que pensarían mis subscriptores? De seguro se enojarían, los comentarios de odio aumentarían y mi número de visitas bajaría considerablemente. Pero se que hay personas que también me apoyarían y me ayudarían a sobrellevarlo, pero de todas formas no quería arriesgarme.


No importa lo que pasase, no me arriesgaría a perderlo todo.


Tres pequeños golpes en la puerta de mi habitación me sacaron de mi absurda distracción. Me incorporé en la cama y Willy apareció tras la puerta que se iba abriendo poco a poco.


-Lo siento, no sabía que había hecho tanto ruido.- En realidad si sabía, pero no pensé que se despertara por el estruendo de la silla.


-No me has despertado.- Willy dio un pequeño y tímido paso hacía adentro.


-Oh.- Le lancé una increíblemente falsa sonrisa. -Puedes pasar si quieres.


-Esta bien.


Apenas terminó de decir esto ingresó en la habitación, cerró la puerta, y se sentó en el orilla de mi cama.


Me tumbé de lado, con uno de mis codos afirmados en la cama para poder sostenerme la cabeza con la mano y me dedique a mirar detenidamente el rostro del menor.


Sus ojos estaban rasgados, como de costumbre. Cualquiera que no lo haya visto anteriormente diría que las horas de la noche le pesaban sobre sus delgados párpados haciendo que se cerraran hasta el punto casi no poder ver. Pero no, sus ojos estaban como siempre, oscuros y rasgados, al parpadear sus largas pestañas parecían las alas de una mariposa cansada de tanto volar.


Su cabello estaba desordenado, los mechones iban y venían de todos lados.


¿Cómo podía una persona acumular tanta belleza y no desmoronarse por el peso de la misma?


Clavó sus ojos en mi haciéndome bajar la vista al darse cuenta de que lo miraba tan descaradamente.


Pude escuchar una risa nerviosa apenas audible de su parte.


-Escuché un ruido en la cocina y pensé que eras tú… Así que aproveche para venir.- Fleccionó una de sus piernas y la puso sobre la cama para poder sentarse de costado.


Lo miré y bajó la mirada.


-¿Aprovechaste?- No tenía nada de productivo venir a las dos de la mañana a mi habitación.


De seguro no podía dormirse y dejó el orgullo de lado para venir hasta aquí.


Cuando Willy no podía dormir se aparecía en mi habitación, me preguntaba si podía dormir conmigo y hacía que lo abrazara, de otra forma se quedaba toda la noche en vela divagando cosas sin sentido. Siempre me pareció algo infantil de su parte, pero también era tierno y me gustaba que lo hiciera. He odiado mi insomnio desde siempre y era agradable compartirlo con él o lograr dormir cuando lo tenía entre mis brazos.


-Si, bueno… yo.- Me miro, sonrió nervioso y volvió a bajar la mirada. No pude evitar sonreír al ver su nerviosismo. Volvió a mirarme y abrió la boca para decir algo, parecía como si las palabras se hubiesen quedado atoradas en su garganta. En menos de tres segundos volvió a bajar la mirada y comenzó a jugar con sus dedos.


-¿No puedes dormir, verdad?- Me miró y asintió con la cabeza. Le dediqué una sonrisa ladeada para darle a entender que no me molestaba y pude ver en la oscuridad de mi habitación como una amplia sonrisa se formaba en su rostro. Me moví hacía atrás y levante las sabanas con una de mis manos dandole lugar para que se metiera en la cama. -Venga, entra.


Willy se subió a la cama y gateo hasta llegar al espacio que le había cedido. Se metió entre las sabanas y luego lo tapé con ellas.


Se acostó dándome la espalda y me aleje un poco de él sin que se diera cuenta, solo para mantener la distancia y no hacer contacto alguno.


Pude oír un gruñido por parte del menor.


-¿Por qué tan lejos?- Su pregunta inundo mis oídos, mi corazón se aceleró. Me hacía feliz la simple idea de que él quisiese mantener contacto físico conmigo.


Me acerqué apenas unos centímetros a él, pero aún si llegar a tocarlo.


-Joder, que no muerdo.- Se acercó abruptamente a mi terminando con todo centímetro entre nosotros. Su espalda estaba contra mi pecho. Se incorporó levantando su cuerpo con uno de sus brazos, tomó una de mis manos que tenía bajo mi cabeza y colocó mi brazo sobre su almohada y así apoyó su cuello contra él. Luego tomó mi otro brazo haciendo que rodeara su cuerpo con él fundiendo nuestras anatomías en un abrazo.


Me acomodé para no estar tan tenso, moví mi brazo bajo su cabeza y con el otro presioné su cuerpo contra el mío. Podía sentir mi respiración chocando contra su cabello.


Lo tenía tan cerca como quería, pero también como temía.


Estuvimos varios minutos en silencio, sentí su respiración regularizarse por lo que pensé que se había quedado dormido.


-¿Samuel?- Su voz sonó ronca como de costumbre y tímida.


-Ya duérmete.


-Luzu me ha contado lo que le dijiste por Skype.


-Siento no habértelo dicho, pero estabas enojado y sabía que te enojarías más si te contaba lo de la casa.


-¿Qué casa?


-¿No fue eso lo que te contó?


-No ¿No me lo ibas a decir?


-Es solo que pensaba comprar una casa en Madrid, lo siento.


-Oh.- Se quedó callado por unos minutos. -¿En serio te gusto?


Este fue el momento en el que mi corazón se detuvo para luego comenzar a bombear más sangre de la que nunca había bombeado. No podía responderle algo así. Aflojé un poco su agarre avergonzado.


Al no recibir respuesta de mi parte, el menor tomó mi silencio como una respuesta afirmativa.


-¿Por qué no me lo dijiste?


Justamente todo esto era lo que quería evitar.


-Eres mi mejor amigo, Willy.


-Y tú el mío ¿Y eso que?


-No quería perder nuestra amistad por mi culpa o algo así, ya sabes a lo que me refiero.


-¿Eres tonto? Si que lo eres. Eso no va a pasar.


-Lo siento, no era mi intención que pasara algo así.


El menor giro sobre si mismo sin siquiera intentar zafarse de mi agarré y perdió su rostro en mi pecho recostando su frente a mi hombro. Rodeó mi torso con sus brazos impidiéndome que me separara de él.


-¿No te has dado cuenta?¿Tan tonto eres?


-¿Qué?


-Tu también me gustas.- Pude sentir sus mejillas arder contra mi piel.


-No estoy para bromas, Willy.


Despegó su rostro de mi pecho y me miró.


-¿Quieres que te golpee o eres tonto?- Le lacé una sonrisa y besé su frente. Gruñó y volvió a perder su rostro entre mi pecho.


-Samuel.


-¿Qué?


-No te vayas. No dejaré que lo hagas.


Y claro que no me iría. Estaba con una de las personas más importantes para mi, con su rostro perdido en mi pecho y nuestras anatomías sin separación alguna. Perdidos en mi cama, en la oscuridad de mi habitación. Lejos de todos, pero cercanos a nosotros. ¿Podría ser esto mejor? No había perdido a mi mejor amigo y tenía un punto extra en el amor. Era feliz, y ahora solo quería compartir mi felicidad con él.

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Hola:3

Aquí les dejo la segunda parte. Perdón por tardar tanto pero tenía problemas con el internet en mi PC.

Es un poco diferente a la parte anterior y está narrado horrible pero tenía muchas ideas en mente y salió este desastre:v Tal vez quedó un poco largo pero no quería tener que subir otra parte más.

Espero les guste, mucho amor y besitos para sus z4

Parte anterior: http://wigetta-s-g.tumblr.com/post/129870930817/solo-amigos-two-shot-wigetta