frasco de vidrio

Se dice que hay personas que tienen pacto con el Diablo y que éste le da unos seres malignos que debe conservar en un frasco de vidrio, que salen solo para cumplir ordenes de destrucción de casas o cultivos que se pueden volver contra su poseedor si éste no domina los rezos y conjuros para hacerlos regresar al frasco. Igualmente se afirma que hay gente que se gana la vida descumbrando selvas con la ayuda de estos Monitos

Los Monitos, leyenda Vallenata

Nutella casera

¿Quién no ama Nutella? Los niños aman ese postre de chocolate y avellanas, pero a nosotros en Verde Sazón no nos gusta la lista de ingredientes que contienen las marcas comerciales. El primer ingrediente es azúcar blanca procesada, además de muchos otros artificiales. Los comerciantes de Nutella han anunciado previamente que su producto es parte de un desayuno nutritivo, pero no hay nada sano acerca de las cargas de azúcar refinado y con ingredientes muy posiblemente modificados genéticamente. En esta versión casera, hemos utilizado todos los ingredientes naturales y en la medida de lo posible te recomendamos que uses orgánicos. Hoy te proponemos consentir a los niños en su día con un postre delicioso y hecho en casa.

Ingredientes:

2 tazas de avellanas

¾ de taza azúcar

¼ de taza de cacao en polvo

1 Cda de aceite de coco

1 cdta. vainilla

1/8 cdta. sal

Preparación:

Calentar el horno a 190°C / 375 °F. Separe las avellanas en una bandeja para hornear y asar durante 12 a 15 minutos, hasta que estén fragantes (olorosas)

Coloque con cuidado las avellanas calientes en un frasco de vidrio con la tapa y agite. Las pieles como de papel caerán de inmediato. Retire las avellanas que están ahora sin piel y poner en un procesador de alimentos o una licuadora de alta potencia, seguir agitando el frasco hasta que el resto de la piel se desprenda también.

Triturar las avellanas durante unos 5 minutos hasta que se convierta en una mantequilla de avellana cremosa, parar cada 30 segundos  para que suelten su aceite. A continuación, añadir el azúcar , el cacao en polvo , aceite de coco , la vainilla y la sal.

Mezclar durante otro minuto hasta que se combinan todos los ingredientes . Pasar a un frasco de conserva de vidrio. Esta receta es para 2 tazas.

Debido a que esta propagación no contiene productos lácteos , se puede almacenar en la despensa por un par de semanas , o en el refrigerador para mantener frescos durante más tiempo.

Nunca pensé que algo tán simple podría resultar absolutamente delicioso. Buena noticia para los intolerantes a la lactosa, veganos o vegetarianos!! Este helado es apto para todos, ya que solo posee PLATANO ;)

Paraa hacer el helado necesitas:

3 – 5 plátanos congelados (cortados y picados para que sea mas fácil al momento de licuar)
Una licuadora o procesador
Opcional: cacao en polvo, endulzante natural (si te gustan las cosas MUY dulces), acai, poñvo de lúcuma, espirulina, mezcla chai, canela …. *puedes experimentsr con lo que quieras!!!!*

Procedimiento:

Llevar de poco a poco los plátanos a la licuadora (esperan unos 5 minutos desde que los sacas del freezer) y si se trabó la mezcla, ayúdate de un palito (siempre teniendo cuidado de las cuchillas). Si esto ya no funciona, échale un POQUITO de agua/leche vegetal y listooooo ;)
Los que hice para desayuno los puse en un lindo frasco de vidrio que puedes re usar de cualquier producto! En la parte de abajo puse una mezcla de salvado de trigo, kañiwa pop, hojuelas de quinua, cashews (sin tostar ni sal), y müesli ;). Encima de eso puse papaya cortada y finalmente vertí el helado 😋

Espero que puedan hacer este helado taan rico y nutritivo, no odien los plátanos. LA FRUTA NO ENGORDA!! Dejen de restringirse de la comida natural! Antes de consumir un producti ‘lightl es mil veces mejor comer lo que la tierra nos da❤️ haré un post hablando de lo que muchos dicen : ‘ que la fruta engorda porque es azucar’.

Su dulce fragancia - Fanfic Wigetta CAPÍTULO 12: “Esperado fin de semana”

Narra Guille:

Las horas del trabajo eran intensas, los clientes llegaban a cada hora. Mary, Chris y yo estábamos exhaustos, pero yo en cambio casi no me podía las bandejas, debe ser porque cada mañana ayudo a cargar la mercancía de Samuel, sin duda es agotador, aunque prefiero mil veces ser yo el que este cansado a que se encargue él solo.

Por fin se habían terminado los pedidos y nos fuimos a almorzar, Chris estuvo mirándome todo el tiempo ¿acaso tenía algo en la cara? – Willy has estado muy agotado esta semana ¿estás bien?-  de repente inicio la conversación.

 –Pues… no, no es nada- trataba de evadir el tema, si decía algo del trabajo conociendo a Chris iría a verme a la florería y Samuel descubriría mi trabajo en el café.

-déjalo Chris, es normal para su primer trabajo, ser camarero no es fácil, además mañana es sábado lo cual Willy podrá descansar- es cierto, mañana era sábado y empezaría mi jornada en la tienda de Samuel, por algún motivo estuve impaciente esperando estos fines de semana.

Samuel ha sido muy atento conmigo en llevarme en su auto y preocuparse por mi salud, lo que más me desconcertaba era sus cercanías tan repentinas, provocaba que mi corazón se saliera de control en muchas ocasiones.

-dime Mary ¿Dónde quieres ir esta vez?- esa pregunta me intrigó un poco –ustedes… ¿están saliendo?- por primera vez la había visto avergonzarse, no lo podía creer, en mi vida pensé que estos dos terminarían juntos –se lo pedí hace unos días, es demasiado mona para no capturarla- dijo mientras apretaba las mejillas de Mary.

-me alegro por ustedes, hacen una gran pareja- Mary volteó hacia mí y me contestó –gracias Willy, estoy segura de que tu también encontraras a alguien especial- ¿alguien especial? Desde que termine con… bueno, desde que termine mi relación no me he fijado en ninguna otra persona, mucha gente se ve feliz al estar en pareja, pero lo cierto es que yo le tengo un miedo muy grande al amor.

Terminamos de almorzar y nos dirigimos a los camerinos para cambiarnos la ropa de trabajo, apenas salí del café mire de reojo a la dirección donde se encontraba la florería, me gustaría ver cómo le está yendo a Samuel hoy ¿será mucho problema si solo doy un vistazo? Ni que hubiese pensado demasiado, mi cuerpo empezó andar solo a ese lugar.

A lo lejos distinguía que mucha gente entraba y salía de la tienda, al parecer su florería es muy popular, en especial con las chicas, la mayor parte de las personas que veía eran del género femenino, muchas bien arregladas lo cual era raro ya que solo venían a comprar unas flores, ¿no?

Me acerqué al ventanal para poder saber cómo trabajaba Samuel, ahí se encontraba, mostraba su esplendida sonrisa a todas las clientas, una cosa que me puso de los nervios es que una de esas chicas tomó a propósito una rosa con espinas y Samuel fue a curar su mano ¿es en serio? Se notaba a leguas que la tipa estaba fingiendo, ella solo quería estar cerca de él.

Mi cabeza hervía en ese momento, me daban ganas de poder sacar a patadas a todas las chicas que miraban como lobos hambrientos a Samuel… ¿Por qué? Pues… por ninguna razón… solo porque le están interrumpiendo en su trabajo, si… es por eso…

Suspiré apoyado en el ventanal y me alejé después de haber dado mi último vistazo a Samuel, me preguntaba muchas veces ¿Por qué mi reacción es diferente con él? Llego hasta el punto de exasperarme si no lo veo por lo menos una vez al día, desde que le entregué su chaqueta ya no tenía la fragancia que me enloquecía, la que podía oler cuando se me antojara ¿el ver a Samuel se transformó en su reemplazo?, Tenía que dejar de hacer estas cosas tan raras, cualquiera que me viera pensaría que soy un completo lunático.

Llegué a mi apartamento y al darme cuenta de la hora decidí no ir a la universidad, estaba exhausto, solo quería recuperar fuerzas para poder estar a tope mañana en la tienda.

Pasado un tiempo sin darme cuenta me despertó la alarma que tenía programada, ostras… me había quedado dormido en el sofá… dejé cargando mi celular mientras tanto tomaba mi baño y me preparaba algo para desayunar, cuando estoy terminando, me llega un mensaje de Samuel.

¿Qué pasa crack? ya estoy llegando a tu edificio, no tardes mucho, da lo mejor de ti hoy en tu primer día atendiendo en la florería, yo me aseguraré de que no rompas nada.

Este tío seguía tratándome como un crio, bueno, me conoció en un mal momento cualquiera me trataría de débil después de una situación así, pero igual sé que lo hace con cariño o eso creo.

Tomé una chaqueta para más tarde y salí corriendo hasta la entrada del edificio, pasaron unos 10 minutos y pude reconocer el auto de Samuel que se estacionaba al frente, sonreí al ver su rostro y me encamine al asiento del copiloto.

 -¿listo para hoy?- dijo con mucha energía –parece que el más emocionado eres tú- sonrió ante mi observación y me dio algo que tenía en el bolsillo.

-¿Qué es esto?- dije mientras desenvolvía la bolsa -unas chuches que están muy buenas, si estoy con energías debe ser debido al azúcar- este chico es muy chistoso, la verdad me sorprende que sea mayor que yo.

Comenzamos la marcha y yo miraba cada vez que podía a Samuel por el espejo sin que se diese cuenta, tenía un rostro muy agradable y con rasgos bien definidos que podía contemplar todo el día sin cansarme.

-¿Qué pasa chaval?- instintivamente gire la vista muy deprisa cuando me hablo ¿me habrá visto observarle? –no… nada, solo que… aún no me has dicho tu edad- pregunte lo primero que se me vino a la mente.

-pues tengo 27 años ¿Por qué, me veo más viejo?- dijo mientras se frotaba su barba –jajaja no, solo es que a veces pareces un niño pringao- dije sonriendo –mira chavaaal, que mala gente, agradece que no te estampara la cara contra el volante- me partí de risa al ver a Samuel cabreado.

Disfrutaba al descubrir cada parte que desconocía de Samuel, cuando pasó lo del robo, yo solo distinguía una silueta bien lejana, alguien admirable, pero que no se puede tocar, una persona que no importa los esfuerzos que hiciera jamás lo podría alcanzar. En cambio, con este Samuel, puedo percibir el calor que trasmite aún teniendo muchas imperfecciones, podía sentir su cercanía tanto en lo físico como en sus palabras, era una persona que podía conversar incluso de cosas muy intimas a pesar del poco tiempo conociéndonos.

Cuando el coche se detuvo me di cuenta de que estábamos en la florería –pensé que iríamos primero a las bodegas-dije pensando que había cometido un error Samuel, -no, los fines de semana ocupamos la mercancía que hay aquí hasta que se acabe y así en la semana pedir mercancía nueva- ostras, no tenía idea de que Samuel pensara tan bien las cosas, es como si en su cabeza estuviese todo programado lo que debe hacer en el trabajo, eso es algo de admirar.

Empezamos a limpiar la tienda para dar la bienvenida a los clientes, yo estaba barriendo mientras Samuel sacudía y organizaba en las estanterías nuevos arreglos, la forma que tenía de poner las cosas era sumamente peculiar, varios de los productos se repetían para dar una simetría, alternaba colores por repisa de tal manera que ninguna cosa opacara la otra.

El olor de la florería me envolvía cada vez más, era como si me trasportara a otro mundo, ahora puedo entender porque la chaqueta de Samuel me atraía tanto.

No paso mucho tiempo que mientras observaba detalladamente el mostrador, unas flores que estaban dentro de un frasco de cristal captaron mi completa atención.

-Guillermo ¿pasa algo? estás muy distraído- la voz de Samuel hizo que regresara al mundo real, me acerque al mostrador y le pregunte a Samuel sobre ellas.

-¿Por qué esas flores están en este frasco?- Samuel se acercó a la mesa con una mirada nostálgica que jamás había visto ¿serán importantes para él?

-esto… es un símbolo, es la primera flor que se puso en esta florería, es un regalo de mi abuela, claro con el tiempo se marchitó, por eso siempre pongo este tipo de flor ahí para empezar bien el día-nunca antes me había hablado de su vida personal, sabía que se había mudado por la florería, pero no muy bien el porqué precisamente escogió este tipo de trabajo -¿te puedo hacer una pregunta?-

Me volteó a ver y dijo – ¿aparte de la que me acabas de hacer?- sonreí ante la pregunta obvia que lanzo –es que es tonto, te quería preguntar el ¿Por qué decidiste optar por un trabajo así?- Samuel agarró con mucho cuidado el frasco de vidrio con la flor y me la entregó – ¿sabes que las flores pueden decir más que con solo palabras?- la verdad no soy muy experimentado en esto de las flores, pero no les veo otro uso más que ser un buen regalo o decorar el jardín.

-¿Cómo es eso?- pregunte un tanto confundido, Samuel me lanzó una ligera sonrisa y prosiguió su explicación –cada flor tiene un lenguaje y es de un buen florista saber el mensaje que quiere trasmitir, esta flor por ejemplo tiene lindos significados y su aroma es muy tranquilizante, no solo eso, también tiene habilidades curativas- seguía las palabras de Samuel con mucha atención, lo decía con una calma y devoción que no sabía si yo estaba interesándome en el tema o me deje hipnotizar nuevamente por él.

Olfateé un poco el frasco y mis sentidos se alarmaron completamente, este olor, es el que más se asemeja a la chaqueta… sin duda Samuel tiene la esencia de la florería impregnada en su piel, pero precisamente esta flor es la que más lo identifica.

-Co… Cómo se llama esta flor? – pregunte apresurado –lavanda- dijo mientras despojaba el frasco de mis manos, así que Lavanda, sé que esa flor no es la única que compone el perfume de Samuel, pero es a mi parecer la que más me ha interesado, además que su color me recuerda a la chaqueta.

Proseguimos con nuestros quehaceres para dar comienzo a la productiva jornada, mucha gente estaba viniendo, como en el otro día, las mujeres eran la mayoría.

Ayude en todo lo que pude a Samuel con cosas que consideraban de esfuerzo mayor, mientras que él se encargaba más en atender y hacer arreglos.

Cada dos por tres yo vigilaba atentamente como Samuel trataba con sus clientes, se veía una persona diferente, mostraba mucha paciencia, cosa que regularmente Samuel no refleja, pero era algo interesante de contemplar.

Ya eran cerca de las seis de la tarde y Samuel se levanta del asiento de la recepción y se saca el delantal -¿Qué pasa?- dije preocupado –pues nada… solo que se acerca la hora de cerrar, los fines de semana la tienda cierra más temprano, anda guardando mientras tanto iré a tomarme un baño- la última palabra de Samuel hizo que me desconcertara un poco -¿¡un baño!?- Samuel entró al pasillo que conectaba a la otra habitación y desde ahí empezaba a gritar su respuesta.

–sí, hoy tengo que salir por eso me iré a cambiar de ropa- así que hoy tiene que salir…  si no mal recuerdo Samuel me había contado que sale los fines de semana con su amigo… creo que se llamaba Abel si no me equivoco.

Fui hacia la entrada de la tienda y cambie el letrero que decía abierto, estaba guardando todo tal como me había dicho Samuel, vi un saco que tenía que guardar en la bodega e hice un pequeño esfuerzo para poder cargarlo, todavía estaba cansado de todo el trabajo que había hecho estos días, me dirigí a la bodega y la guarde con mucho cuidado -bien todo listo-.

Caminando devuelta al pasillo escucho ligeramente el sonido del agua que corría por la bañera, posiblemente Samuel está todavía bañándose, el solo pensarlo detenidamente mi corazón comenzó a latir desenfrenadamente ¿Qué me pasa? Notaba ardor en mis mejillas y mis manos temblaban como si fuese gelatina, ¿Por qué de repente tenía esta reacción tan extraña?

Mis ojos quedaron mirando por un instante la nada mientras escuchaba el sonido de la ducha, mis pies comenzaron a moverse en dirección a la habitación del baño y me quede parado frente a la puerta ¿Qué estoy haciendo? Me preguntaba reiteradas veces, mis manos temblorosas se acercaban a las manillas cuando escucho una voz.

-¿Samuel? Ya estoy aquí ¿estás listo?- me quede petrificado ante reconocer que el sonido provenía de una chica que al parecer había entrado a la florería, velozmente me fui hacia donde ella estaba para poder recibirla.

-vaya… pensé que estaría Samuel- dijo al verme con una cara de decepción ¿Quién era ella? –si… él está en la otra habitación ahora mismo, se está alistando- su sonrisa había vuelto a su rostro, se dirigió a uno de los asientos de la tienda y me contestó –que bien, entonces lo esperaré aquí, si no te molesta- yo negué con mi cabeza ante la falta de palabras que tenía en ese momento, ella me sonrió nuevamente y agarró una de las revistas que estaban en las estanterías.

La chica era muy guapa debo de admitir, era morena con ojos bien grandes y delineados, una sonrisa perfecta como los comerciales que promocionaba alguna marca dental, sin duda esta chica no era como las demás clientas que pude conocer hoy.

La chica me miró nuevamente y me preguntó -¿te sientes bien? Tienes la cara muy roja y estás sudando- por reflejo mi mano fue directo a mi rostro, yo todavía estaba sonrojado por lo de hace poco, pero me desconcertó más esta inesperada visita –estoy bien, solo es… cansancio- atine a decir antes de que los nervios nuevamente se apoderaran de mí.

Después de un momento Samuel salió por la puerta que conectaba a la recepción, estaba muy apuesto, tenía un pantalón negro y una camisa azul muy elegante, su barba se la había afeitado y todavía se notaba unas gotas que recorrían su cuello por el baño.

-Dennis no sabía que estabas aquí- Samuel se acercó a saludarle con un abrazo –si, decidí esperarte ¿nos vamos ya?- dijo mientras se dirigía a la puerta, ¿irse? Entonces… ¿de verdad Samuel tendrá una cita con esta chica? Cada vez mi estomago se estaba trasformando en un caos, no entendía él porque me sentía tan deprimido de pronto.

-claro, puedes irte mientras tanto al auto - la chica me despidió con la mano y salió de la tienda –Guillermo ¿podrías hacerme el favor de cerrar por mí?-dijo mientras me pasaba las llaves en mis manos, yo de una acción rápida y casi desesperada se la agarre con fuerza.

-¿Guillermo?- todavía sostenía su mano, por alguna razón yo estaba reteniéndolo, ¿Por qué lo hacía? Ni yo mismo lo sabía, en ese momento no pensaba en nada, tampoco sabía que decir, solo miraba fijamente sus ojos con los más fuertes deseos que mi interior gritaba y le quería trasmitir, no te vayas…

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Listo el capítulo de hoy, estaba indecisa en que momento cortar el capitulo, pero debo decir que no me arrepiento de nada (posiblemente arda en el infierno), como dije antes yo me he sentido muy mal últimamente, agradezco de todo corazón a las personas que me han dado sus ánimos :), las recompensaré con dar lo mejor en este fanfic

(no sé, siento que los capítulos se me hacen más cortos, siendo que he aumentado el numeros de paginas donde lo escribo xD no se si solo soy yo)

Como ya saben el miércoles es el siguiente capítulo, anteriormente había preguntado que les parecía si decía al final el nombre del que seguía, pero al ver los comentarios y consejos de unos amigos, he decidido no hacerlo, para que sea una sorpresa. Bueno sin decir otra cosa, me despido, que tengan un lindo día, cuídense mucho.