fotos no nuestras

Nunca debi acostumbrarme a ti.

Nunca debi acostumbrarme a ti, ¿sabes?. A tus mensajes, a tus cosas, a tus fotos, a nuestras charlas antes de dormir, a nada. Y justamente esa era el miedo que tenía cuando te decía el porqué no me gusta demostrar mis sentimientos, porque al final todos se van sin importarles nada y uno es el que queda con ese vacío enorme.
Si sabías como iba a terminar todo ¿por qué nunca me lo advertiste?, si lo hubieras hecho tal vez todo fuera diferente. ¿Nunca te importé? Quizás sea cierto. Me siento como una idiota, porque yo fui la que siempre estuvo ahí, a la que podías contarle tus miedos, tus desafíos y tus alegrías, que a pesar de todo siempre iba a estar, a la que no le importaba la distancia o la diferencia de edad, todo eso me hace sentir como una boba.Me dueles y mucho, y tal vez con esto me doy cuenta de que te quiero mucho más de lo que yo sabía. No sabes cuánto extraño hablarte, contarte mis cosas, darte las buenas noches, todo. ¿Por qué decidiste esto? No lo entiendo. Te has ido y me has dejado aquí sin ganas de nada, no sabes cuánto he llorado por todo y creo que no te importa. ¿Por qué me hiciste esto? Si era un juego, me lo hubieras dicho y así ambos hubiéramos jugado. Aún tengo la ilusión de que todo vuelva a ser como antes y eso me hace sentir aún más tonta, por estarme imaginando cosas que no van a pasar. Pero supongo que de eso se trata la vida, de dejar ir lo que no quiere quedarse y de aceptar las cosas como son, he aprendido que no hay que obligar a quedarse a nadie que no quiere hacerlo, que hay que apartar lo malo y centrarse en lo bueno, creo. Pero sabes, eso es muy difícil, cuando en verdad lo estás viviendo te das cuenta de lo difícil de todo. Nunca le había rogado a nadie que se quedará, pero a ti te lo estoy pidiendo y otro punto para hacerme sentir más boba. Necesito siquiera por última vez hablarte. No sé si te reirás al ver este mensaje y no creo que quiera saberlo. Me encariñé jodidamente contigo y no quiero aceptar que te vas de mi vida, porque a pesar de todo sentí que hacías parte importante de ella.
Pero no voy a buscar culpables, ni tú ni yo, o tal vez yo tengo la culpa, porque a mí me decían no te encariñes con él, no te acostumbres a nada, porque al final se van sin importarles nada, y todo es por mi estúpida actitud de encariñarme rápido. Pero bueno, las cosas pasan por algo y aprendí a conocerte un poco más en este tiempo, y eso me alegra. También me alegra que no sientas lo que yo siento ahora, porque en verdad se siente feo, no quieres hacer nada, no creo poder mirarte cuando te vea porque no aguanto las lágrimas; y me alegra que tampoco sientas esto: ni las ganas de hablarme y ni de abrazarme cuando me veas, porque es lo que tendré que aguantar cuando te vea.

-Autor desconocido.

Somos la generación que no quiere relaciones

“Queremos una segunda taza de café para las fotos que subimos a Instagram los domingos por la mañana, otro par de zapatos en nuestras fotos artísticas de pies. Queremos poner en Facebook que tenemos una relación para que todo el mundo pueda darle a “me gusta” y poner un comentario, queremos una publicación digna del hashtag #parejaperfecta. Queremos tener a alguien con quien ir de brunch los domingos, con quien quejarnos los lunes, con quien comer pizza los martes y que nos desee buenos días los miércoles. Queremos llevar acompañante a las bodas a las que nos inviten (¿Cómo lo habrán hecho? ¿Cómo habrán conseguido un felices para siempre?). Pero somos de la generación que no quiere relaciones.Buceamos por Tinder en un intento de encontrar a la persona adecuada. Como si tratáramos de hacer un pedido a domicilio de nuestra alma gemela. Leemos artículos como Cinco maneras de saber que le gustas o Siete formas de gustarle, con la esperanza de ser capaces de moldear a una persona para tener una relación con ella, como si de un proyecto de artesanía que hemos visto en Pinterest se tratase. Invertimos más tiempo en nuestros perfiles de Tinder que en nuestra personalidad. Y aun así no queremos tener una relación.Hablamos y escribimos mensajes de texto, mandamos fotos o vídeos por Snapchat y tenemos conversaciones subidas de tono. Salimos y aprovechamos la happy hour, vamos a tomar un café o a beber cerveza; cualquier cosa con tal de evitar tener una cita de verdad. Nos mandamos mensajes para quedar y mantener una charla insustancial de una hora solo para volver a casa y seguir manteniendo una charla insustancial mediante mensajes de texto. Al jugar mutuamente a juegos en los que nadie es el ganador, renunciamos a cualquier oportunidad de lograr una conexión real. Competimos por ser el más indiferente, el de la actitud más apática y el menos disponible emocionalmente. Y acabamos ganando en la categoría el que acabará solo.Queremos la fachada de una relación, pero no queremos el esfuerzo que implica tenerla. Queremos cogernos de las manos, pero no mantener contacto visual; queremos coquetear, pero no tener conversaciones serias; queremos promesas, pero no compromiso real; queremos celebrar aniversarios, pero sin los 365 días de esfuerzo que implican. Queremos un felices para siempre, pero no queremos esforzarnos aquí y ahora. Queremos tener relaciones profundas, pero sin ir muy en serio. Queremos un amor de campeonato, pero no estamos dispuestos a entrenar.Queremos alguien que nos dé la mano, pero no queremos darle a alguien el poder para hacernos daño. Queremos oír frases cutres de ligoteo, pero no queremos que nos conquisten… porque eso implica que nos pueden dejar. Queremos que nos barran los pies, pero, al mismo tiempo, seguir siendo independientes y vivir con seguridad y a nuestro aire. Queremos seguir persiguiendo a la idea del amor, pero no queremos caer en ella.No queremos relaciones: queremos amigos con derecho a roce, “mantita y peli” y fotos sin ropa por Snapchat. Queremos todo aquello que nos haga vivir la ilusión de que tenemos una relación, pero sin tener una relación de verdad. Queremos todas las recompensas sin asumir ningún riesgo, queremos todos los beneficios sin ningún coste. Queremos sentir que conectamos con alguien lo suficiente, pero no demasiado. Queremos comprometernos un poco, pero no al cien por cien. Nos lo tomamos con calma: vamos viendo a dónde van las cosas, no nos gusta poner etiquetas, simplemente salimos con alguien.Cuando parece que la cosa empieza a ir en serio, huimos. Nos escondemos. Nos vamos. Hay muchos peces en el mar. Siempre hay más oportunidades de encontrar el amor. Pero hay muy pocas de mantenerlo hoy en día…Esperamos encontrar la felicidad. Queremos descargarnos a la persona perfecta para nosotros como si fuera una aplicación nueva; que puede actualizarse cada vez que hay un fallo, guardarse fácilmente en una carpeta y borrarse cuando ya no se utiliza. No queremos abrirnos; o, lo que es peor, no queremos ayudar a nadie a abrirse. Queremos mantener lo feo tras una portada, esconder las imperfecciones bajo filtros de Instagram, ver otro episodio de una serie en vez de tener una conversación real. Nos gusta la idea de querer a alguien a pesar de sus defectos, pero seguimos sin dejarle ver la luz del día a nuestro auténtico yo.Sentimos que tenemos derecho al amor, igual que nos sentimos con derecho a un trabajo a jornada completa al salir de la universidad. Nuestra juventud repleta de trofeos nos ha enseñado que si queremos algo, merecemos tenerlo. Nuestra infancia rebosante de películas Disney nos ha enseñado que las almas gemelas, el amor verdadero y el felices para siempre existen para todos. Y por eso no nos esforzamos ni nos preguntamos por qué no ha aparecido el príncipe o la princesa azul. Nos cruzamos de brazos, enfadados porque no encontramos a nuestra media naranja. ¿Dónde está nuestro premio de consolación? Hemos participado, estamos aquí. ¿Dónde está la relación que merecemos? ¿Dónde está el amor verdadero que nos han prometido?Queremos a un suplente, no a una persona. Queremos un cuerpo, no una pareja. Queremos a alguien que se siente a nuestro lado en el sofá mientras navegamos sin rumbo fijo por las redes sociales y abrimos otra aplicación para distraernos de nuestras vidas. Queremos mantener el equilibrio: fingir que no tenemos sentimientos aunque seamos un libro abierto; queremos que nos necesiten, pero no queremos necesitar a nadie. Nos cruzamos de brazos y discutimos las reglas con nuestros amigos, pero ninguno conoce el juego al que estamos intentando jugar. Porque el problema de que nuestra generación no quiera relaciones es que, al final del día, sí que las queremos.”

Lo superé.
Lo superé y ahora puedo decirlo.
Porque ya no reviso más mi móvil por las mañanas esperando su mensaje de buenos días.
Porque ya no leo nuestras conversaciones esperando encontrar en qué fallé.
Porque ya no veo nuestras fotos añorando sus besos y su sonrisa.
Porque ya no me desvelo esperando un mensaje suyo.
Porque ya acepté que lo nuestro llegó a su fin.
Porque duele, pero ya no como antes.

Mangel subió esta foto a su twitter diciendo “Nuestra primera cita, espero no cagarla” todo iba bien hasta que por obvias razones te das cuenta de que es el gato de Rubén, dejandonos con la conclusión de que Mangel está en casa de Rubén.

Teniendo en cuenta la iluminación debe ser de noche, viendo las dos servilletas de cada lado ellos dos iban a cenar juntos y de paso ha beber vino, no creo que lo hayan puesto aposta para hacer la foto, tal vez Wilson se subió y para hacer la gracia hicieron la foto.

En conclusión, Mangel y Rubius cenaron juntos, es lindo ver que aún se llevan tan bien.

A mi futuro yo:

Al fin hemos crecido, cariño.
Sabes muy bien que estábamos deseando “ser mayor” para ¿Ser libres, quizá?
Dime que eres feliz.
Dime que conseguimos ser alguien.
¿Estudiamos lo que queriamos?
Espero que si, no quiero estudiar otra cosa por obligación.
Dime que fuimos a Nueva York y que fue el mejor viaje de nuestra vida.
¿Tenemos novio? ¿O sigo sin gustar a nadie?
¿Dimos nuestro primer beso?
Por fa, dime que nos gustó y que no fue con un idiota sin cerebro.
¿Seguimos riendonos solas por la calle cuando nos acordamos de algo gracioso?
Dime que conseguimos ser un poco más ordenadas.
¿Hemos vuelto a ver a quien tu y yo sabemos?
Sería gracioso volverlas a ver ¿No crees?
Son tantas las preguntas que tengo que te aburriria, nunca nos gustó leer textos largos en Tumblr
¿Se confirmó Camren?
¿Que fue de Ariana Grande?
¿Y de Justin Bieber?
Espero que nunca nos olvidemos de nuestros idolos de la adolescencia.
Y que no hayamos dejado Tumblr. Será nuestro legado ¿Cierto?
Prefiero no preguntar sobre las amigas que conservamos, porque conociendome o todas o ninguna.
Espero que no nos hayan cambiado y que la promesa de no fumar siga en pie.
¿Seguimos siendo inteligentes y observadoras?
Rezo porque sea asi, esas son nuestras alas.
¿Nos hemos independizado?
Somos un desastre para vivir solas.
¿Aun tenemos la mania de guardarnos las llaves en el bolsillo derecho?
Ya sabes que odio tener cosas en el izquierdo.
¿Seguimos sonriendonos cuando nos miramos al espejo?
Es importante y siempre lo supimos.
Dime que en tu estantería hay una foto nuestra siendo bebes, moriría de ternura.
Espero que no nos hayamos preocupado mucho por nuestro físico y que hayamos seguido comiendo como osos.
Dime que conservamos los libros de Celopan. Nuestra primera historia de amor nos acompañara de por vida ¿O me equivoco?
Sea como sea, solo quiero saber si eres feliz, si dejaste los fantasmas del pasado atrás.
Te quiero, futuro yo.

Cambie de número, te elimine de mi Facebook, seguro te imaginarás qué soy una inmadura, una ardida, todo lo qué tú quieras pero es qué si no te dejo ir, ¿cómo espero ser feliz? Me canse de ver tú foto de perfil, de releer nuestras conversaciones en la madrugada, de ver qué tan rápido lograste olvidarme, de verte tan feliz y tranquilo sin mi, me cansé de lastimarme a mi solita…creo qué tengo que empezar desde cero, y eso será hacer de cuenta qué jamás te conocí, hacer de cuenta qué no siento nada por ti, dejarte en lo más profundo de mi corazón y no dejar qué tú recuerdo siga desvelandome. Aúnque hay momentos hermosisimos qué jamás olvidaré, te juro qué con el tiempo esos recuerdos ya no me dolerán.

Yo no quiero que me estes diciendo amor. Yo no quiero que pienses que vamos a estar toda la vida juntos.
Yo no quiero que me celes las 24/7.
Yo no quiero que publiques una foto nuestra en facebook.
Yo no quiero que me digas a cada rato te amo.
Yo no quiero que pienses que estas preso.
Quiero que te acuerdes de mi.
Quiero que me digas “Negra que hacemos hoy?”
Quiero que tengas tu espacio.
Quiero que me des el mio.
Quiero que cuando llegue la noche me hagas sentir la unica mina en tu vida.
Quiero que me celes cuando ves que uno me quiere caer.
Quiero que me des amor del bueno.
Quiero que me ofrescas unos mates.
Quiero cosas piolas con vos.
Quiero una libertad compartida.

Eliminé todas nuestras fotos juntos, nuestros chats, absolutamente cada recuerdo posible, te deje de seguir en redes sociales y te cambie el nombre en WhatsApp, éste es un definitivo adiós. He estado algo baja de ánimo hoy y cansada porque llore por la noche ayer, pero me siento mejor, las cosas pasan por algo. No estábamos destinados a ser.

La superé.

La superé y ahora puedo decirlo.
Porque ya no reviso más mi teléfono por las mañanas esperando su mensaje de buenos días.
Porque ya no leo nuestras conversaciones esperando encontrar en qué fallé.
Porque ya no veo nuestras fotos añorando sus besos y su sonrisa.
Porque ya no me desvelo esperando un mensaje suyo.
Porque ya acepté que lo nuestro llegó a su fin.
Porque duele, pero ya no como antes.

Y cuando me extrañes, recuerda que no fui yo la que falló, que no fui yo quien te traicionó y quien te hizo daño.
Cuando me extrañes recuerda todos los buenos momentos, recuerda las veces que te hice reír y todos los malos ratos de tu vida en los que estuve a tu lado, cuando me extrañes recuerda que tarde o temprano recibimos lo que merecemos y que mi conciencia está tranquila porque jamás te lastimé, cuando me extrañes no me busques porque fui yo la que volvió tantas veces a darte una oportunidad, a escucharte, a perdonarte pero fuiste tú la que decidió no cambiar y empeorar las cosas día a día.
Cuando me extrañes mira nuestras fotos y recuerda cuando te abrazaba y te daba las gracias por estar a mi lado, por ser mi confidente y mi cómplice en tantas cosas.
Cuando me extrañes piensa en todas las lágrimas que derramé a causa tuya y siéntete la peor persona por que realmente sabrás que lo eres cuando recuerdes cómo me encontraba al ver todas tus acciones, esas que me rompieron el corazón, cuando me extrañes no trates de decírmelo, porque estaré cansada de escuchar mentiras y no tendré fuerza para distinguir la verdad.
Cuando me extrañes mírame a los ojos y date cuenta de todas las cosas que no pude decirte.
—  Una noche sin café.

Se supone que ya te había superado. Que ya te has ido para siempre y yo sé perfectamente que no puedes volver, no puedes volver porque estas muerto. Y los muertos nunca vuelven. Pero aun que pasen los años, yo, sigo sin poder ver una foto nuestra y no llorar, no recordar esos momentos juntos, esos consejos que me dabas, tus abrazos, las sonrisas que me sacabas a diario, tus juegos extraños que me enseñabas, cuando me dejaban dormir contigo porque me daba miedo dormir sola…
¿Cómo no recordar esas cosas que hace años me hacían tal feliz, y hoy me hacen sufrir como nunca?
¿Podré superarte alguna vez?

Sé que mucha gente a la que quiero se irá, lo sé. Pero creo que nadie me podría poner tal triste como tú lo hiciste. Cuando te fuiste te llevaste una parte de mí.
Te necesito a mi lado, abuelo. Te quiero❤

Todo acabó.

Desde hace ya 4 años, conocía a un chico, nunca le hable por miedo a lo que podría llegar a pensar de mí, era y es un chico extraordinario, hace unos meses por casualidad nos topamos en un grupo de amigos, ya hacía años que no lo veía, comenzamos a charlar, y empezó la famosa “conexión” entre los dos. En diciembre del año pasado, coincidimos en una fiesta, y ambos nos pasamos de copas, tanto que nos besamos, lamentablemente no lo disfruté como hubiese querido de tanto alcohol que habíamos consumido. Nos volvíamos a ver y siempre me quedaba con la espinita sobre qué había pasado esa noche, pero jamás me atrevía preguntar, pensé que sería mejor si seguíamos así, nunca perdimos la comunicación y el 16 de enero, salimos, y me pidió que fuese su novia, yo acepté, al paso de los días, todo era tan perfecto, era el chico más genial, y así durante 2 meses. Pero al pasar los días, el subía fotos a sus redes sociales con sus amigas, cosa que jamás había hecho conmigo, comentaba fotos de sus amigas, cosa que no hacía conmigo, yo empece a preguntarme por que no hacía eso con nuestras fotos, por que no me presentaba con sus amigos como su novia, por que nunca le contó a nadie sobre nosotros y es que él era un chico increíble que podía tener a cualquier persona que quisiera. Yo confiaba en él, pero no confiaba en mí, no me sentía lo suficiente segura para tener a una persona como él, empezaron los problemas, las conversaciones cortantes y yo daba todo de mí para que las cosas de arreglaran pero a él se le fue perdiendo el interés, siempre di lo mejor de mí, y aún que el hiciera cosas que a mí no me gustaban jamás hice lo mismo por que sobre todo el estaba primero. El 18 de marzo fuimos a una fiesta juntos, todo estuvo muy padre, ese día decidí pasar la noche con él, y creo que fue lo más bonito que me ha pasado, porque no hay nada más hermoso que despertar con la persona que amas a tu lado, en la mañana el me invito a ir donde su familia por primera vez, todos fueron muy amables, es una familia increíble, esos dos días sin duda nunca los olvidaré.
Muchas cosas pasaron y todo volvío a ser como antes, pero empezaron los chismes, y de más los problemas etc. Pero yo trataba de dar lo mejor de mí, pero claramente yo ya no era su prioridad, iba de fiestas y y claro no se lo prohibía, pero en mentia decía o que y no lo dejaban a salir y al par de unas horas subía fotos con sus y amigos era excusa tras excusa, hace 4 semanas más o menos, decidí terminar con todo, por todos los motivos que él claramente sabía, y decidí escribirle por ni siquiera me contestaba para vernos…
Hola, bueno, esto es muy difícil para mí, he estado pensando tanto en esto, en nosotros, en todos los momentos tan hermosos que hemos pasado juntos, desde él primer día que comenzó todo, hasta este punto de mi vida, desde el primer beso aún que estaba ebria y no éramos nada, más que unos completos desconocidos en algunos aspectos, desde el día que me pediste qué fuera tú novia, ese día que descubrí lo impuntual que eras y sigues siendo, pero eso me encanta de tí, todos las veces que salimos, verte comer, haber compartido momentos tan hermosos, y obvio unos malos, pero eran los mejores momentos, me contaste tus gustos, tus disgustos, me mostraste algunos de tus miedos, tus virtudes y tus defectos, me dejaste entrar a lo más profundo de tu ser, me permitiste amanecer en tus brazos que son lo más cálido que he sentido en toda mi vida, todos tus besos, tus caricias, tu olor, la forma en la que me tratas, tus bromas, que tanto me hacían enojar pero disfrutaba verte reír aún que fuese de mí, tus ojos bien coquetos como siempre, tu cabello, tus enojos, me dejaste compartir aún que sea una vez unas horas con tú familia, me demostraste más de lo que conlleva una relación, te agradezco, de verdad que me enseñaste muchas cosas que jamás pensé descubrir de tí, aún así sigues siendo un misterio para mí, eres una persona increíble, maravillosa diría yo, me importas mucho, y solo quiero verte feliz, sobre todo, incluso sí tengo que pasar sobre mí. Quería verte, abrazarte, y decirte lo mucho que significas para mí, hablar de nosotros, saber si esto tenía arreglo, pero pues como no me contestas, y veo que ya no hay nada que hacer, entonces será de está manera tan cobarde de decirte que lo nuestro tiene que acabar, sabes, me enseñaste muchas cosas bonitas, te lo agradezco, te agradezco todo lo que hiciste por mí, todos los momentos tan increíbles que jamás voy a olvidar, y también te pido perdón por lo que yo te hice por lo cual llego a que fallaramos como pareja, eres una persona increíble, eres la mejor persona que conocí, y te quiero, te quiero con todo mi ser, y pienso que te voy a querer durante mucho tiempo más, se que dije que echarle ganas pero la verdad yo ya no sé qué hacer para salvar esto, lo que me llevo a tomar esta decisión es, todo lo que ha pasado estos días, la falta de interés por parte de los dos, obvio no te culpa por que no soy la mejor, y tal vez falle, pero, sabes eso ya está de más aquí, me di cuenta que tú prioridad no era nuestra relación y no esperaba que lo fuera, solo quería que me brindaras un poco de tú tiempo, atención, y sobre todo tu respeto y cariño, me di cuenta que yo no llenaba tus espectativas por muchas cosas que ví en tí, tú eres todo para mí, pero yo no lo era para ti, o por lo menos eso parecía, ahora podrás disfrutar más de tu vida, más de lo que ya lo hacías sin distracciones como las que te causaba está relación, espero que te vaya muy bien que encuentres a una persona que sea para tí, no alguien como yo, que no puede andar de fiesta en fiesta, a alguien de la que le puedas hablar a tus amigos, y sobre todo que tengan cosas en común, espero que encuentres la felicidad que yo no pude darte, te quiero, te quiero con todo mi ser y se que me arrepentiré por esto, pero como te dije, mí prioridad, es verte bien y feliz.

Y así acabó todo. Yo acabé con todo. Me arrepentí y lo busque, fui una tonta de nuevo lo busque, y me invitó a salir, todo el día fue como si siguieramos siendo novios, y al final del día le pregunté que qué pasaría con nosotros si nos daríamos otra oportunidad o seguiríamos siendo los mismos tontos que se quieren, pero no están juntos le dije que tenía que decidir entre andar de fiesta en fiesta y teniendo muchas amigas y muchas conquistas a estar en una relación estable conmigo, me dijo que no sabía, que no me quería dejar ir, pero claramente tampoco quería que me quedara, al fin de una larga plática, su respuesta fue que continuaramos siendo novios que lo intentaramos, y que diéramos todo de nosotros, yo di todo de mí esos días y a los dos días me dijo que no podíamos seguir me dijo que no era por mí sino porque no estaba seguro de lo que quería y lo entendí y lo quiero y hasta la fecha lo quiero pero me daña sólo me quiere por ratos decidí ponerle fin, olvidando todo, y siguiendo con mi vida, él aún que fue poco tiempo el que estuvimos juntos enamoro cada parte de mí, pero no le importo lo que me dolía, todo lo que él hizo. Desde que todo esto “Terminó”.
La he pasado mal.. (Literal)
Hubo días en los que ni ganas de comer tenía.
Tampoco tenía ganas de leer.
Por el día todo eran risas pero por la noche eran lágrimas.
No cabía en mi cabeza la idea de que todo habia acabado.
No tenía esa mentalidad para dejar a un lado todo, y tratar de empezar de cero.
Si lo que me pasó fue lo mejor, en mi vida había sentido algo tan hermoso. Nunca creí aferrarme tan fuerte.
Después de todo en el corazón no se manda, él es quien nos manda.
Tengo un corazón tan débil y solo contigo.
Pero finalmente nunca se sabe lo que se tiene hasta que se pierde. En el fondo de mi alma deseo que te valla bien, que encuentres lo que buscas, te amo.

#CuentameTusHistorias.

Hoy, después de un largo tiempo, me encargué de eliminar cada foto nuestra. Claro, soy tan cobarde que las tengo guardadas en otro lugar; pero ya no va a ser para verlas y pensar cuánto te amaba sino para recordar aquél chico que me enamoré una vez.
—  Testigo-de-lo-interminable