fotos de modelos

anonymous asked:

Estoy aprendiendo a dibujar y quiero empezar por lo básico (que supongo que sería como dibujar cuerpos, no?) y recordé que tú subías algunas imagenes de doodles sin terminar, hay algún tag en especial así los puedo ver? (O si subiste alguna vez algún "tutorial" explicando como dibujar cuerpos tmb) Gracias <3

Uy bueno, tampoco te fíes mucho de mis cuerpos porque yo dibujo sin referencias, pero aquí tienes unos cuantos bocetos xD


Cada persona falla en cosas diferentes pero donde veo que más coinciden (he ayudado a bastantes amigos a dibujar ^^U) es a la hora de pequeños detalles como dónde colocar el ombligo o las clavículas, o dónde empieza la parte que se dobla del brazo y las articulaciones en general:

Lo mejor será siempre que mires fotos de modelos, dibujes gente en movimiento y “estudies” bien la anatomía humana (dónde van los músculos y huesos), luego resulta más fácil hacer cuerpos con sentido(?) ^^ 

Por otra parte, hacer una buena anatomía no precisamente quiere decir que tengas que dibujar un estilo realista, puedes adaptarlo al tuyo! :D

Esta es la historia de un niño normal, que nació en una familia normal, en un barrio normal.
Un día, a ese niño su padre le llamó campeón por echarse muchas novias en el cole. Ese mismo año los Reyes Magos le trajeron una metralleta y una espada láser con las que aprendió a pegar tiros y a cortar cabezas como los héroes de las pelis. Tenía un entrenador que le decía que jamás llorase ni titubease y que se comportara como un verdadero hombre. Su mochila tenía un dibujo de Supermán y el estuche era de Spiderman. Recuerda que mientras veía la tele aparecían chicas en bragas anunciando cosas.

Años más tarde, en el instituto, un amigo le envió un vídeo de una chica desnudándose. Sabía quién era porque la había visto en el recreo pero no dijo nada a nadie. Los viernes quedaban para hacer botellón y hacían competiciones para ver quién bebía más alcohol. En el mismo descampado había una valla publicitaria con una mujer en ropa interior junto a la frase “Estoy disponible”. El cine de verano ponían películas sobre polis corruptos que insultaban a las chicas y 300 hombres buenos que mataban a otros 300 hombres malos porque no pensaban lo mismo. Ese año aprendió lo que significaba “tirarse” a una tía y que los amigos te dieran palmadas en la espalda si te “tirabas” a muchas. Por primera vez buscó porno en internet y descubrió que maltratar a las mujeres estaba asociado con el placer. En su primera relación sexual tiró a su compañera del pelo mientras lo hacían, cree que a ella le gustó.

Tiempo después, ese chico se hizo miembro de un foro online donde etiquetaban a las famosas con la palabra “melafo”. Ya no jugaba al fútbol pero compraba el periódico deportivo en el que aparecían un montón de hombres fuertes que ganaban premios y una sola mujer al final, desnuda. En las revistas solía fijarse en las fotos de las modelos con las piernas abiertas y aspecto de drogadas. Un día, acostumbrado a ver tantas escenas de mujeres humilladas, buscó en internet vídeos sexuales aún más violentos. No entendía por qué al intentar hacer el misionero con su novia no se le levantaba.

A los 30 años mientras leía las noticias del periódico echaba un vistazo a los anuncios de prostitución que aparecían en la hoja de al lado: “Mujeres disponibles 24 horas” “Follamos en la primera cita” “Las mejores putas”. Recuerda haber visto que en algunas discotecas ofrecían mamadas gratis por una consumición. Se abrió un grupo de Whatsapp con los colegas para intercambiar fotos y hacer planes. Allí hablaban de armas, drogas, de robar y de violar. Nada raro, lo normal. A veces hacían salidas en grupo y subían a alguna tía al coche, la drogaban y la obligaban a hacerles una felación. Si ella se negaba la golpeaban y después la dejaban tirada.

Un verano, ese hombre fue a unas fiestas y se “tiró” a una tía en un portal. Sus amigos también “se la tiraron” y grabaron un vídeo mientras se la intercambiaban y hacían comentarios. Parecía que ella disfrutaba porque gemía y eso era buena señal. Luego se fueron a seguir la fiesta mientras ella se vestía sola en aquel portal. En este momento sintió que era muy hombre y decidió enviar el vídeo a sus amigos: “Puta pasada de viaje” “¡Qué envidia!” “Eso sí que es un viaje de verdad”.

Días después a este hombre le detienen y le acusan de violación. Le meten en la cárcel y le hacen muchas preguntas delante de un juez. Los periódicos escriben muchos artículos, la gente se escandaliza, se organizan manifestaciones. El hombre no entiende nada y asegura que él no es un violador sino una persona normal. Se revuelve en la silla, llora y titubea. Sólo se lo estaba pasando bien. Asegura que es una injusticia y que él es una víctima. No entiende qué hace allí ni cómo ha podido llegado a ese lugar.

Mientras tanto fuera de la cárcel, todo transcurre con normalidad. Las mujeres siguen siendo ofertadas en periódicos, vallas publicitarias, bares y discotecas. Los adolescentes siguen accediendo a contenidos sexuales violentos. Los referentes masculinos siguen siendo agresivos y dominantes. Es decir… lo normal.

—  YOLANDA DOMÍNGUEZ

       LI CHEN ( RIVER ) //XXIII // CHEF.

    I’LL HUG YOU, I’LL HOLD YOUR HANDS. IF WE CAN BE TOGETHER FOREVER I’LL GIVE YOU MY ALL. I PROMISE YOU. JUST A LITTLE MORE OF YOUR LOVE. 

Eu estou revoltada, vários tumblr salvando minhas autorias na cara de pau e postando, acho isso ridículo, completamente ridículo a pessoa não ter criatividade de ir atrás das fotos através de fotógrafos e modelos, não acredito que vou ter que colocar o nome no tumblr em todas as fotos pq uns babacas qualquer não sabe pedir ou procurar imagem. Todas as fotos que estão em " meus" são de pessoas que eu conheço ou de seguidores que enviaram a imagem só pra cá, se eu ver algum tumblr copiando minhas imagens de novo, eu vou botar meus 108k de seguidores pra denunciar o tumblr de vcs, eu to mega puta com essa porra.
Sarah McDaniel, la modelo con los ojos Heterocrómicos (de diferente color)

La joven ha ganado fama en la web en estos últimos días por un inusual detalle en sus ojos que deriva de una anomalía genética: tiene uno color miel y otro azul..

La modelo de 20 años padece heterocromía, una anomalía que solo le sucede a 6 de cada 1.000 personas.

Su instragram @krotchy

Más fotos de la modelo tras el salto

Keep reading

Shuu: …. Bueno, no estoy sorprendido. -Las vuelve a dejar donde estaban.-

Reiji: Honestamente… A este niño se le están quedando costumbres de mis hermanos. Confiscaré esto y definitivamente más tarde hablaré con él; esta conducta no será aceptada. -Se lleva las revistas con él.-

Ayato: Tch… ¿Pero qué…? ¡Oh, no puedo creer que ese demonio tenga esto con él! -Comienza a hojear las revistas.- Uh. -Se sienta en el piso y se queda mirando las revistas.-

Kanato: … ¿Qué es esto? -Dice mientras toma las revistas y al notar lo que son las avienta lejos.- ¡OH! ¡ESPERA A QUE LLEGUES, TEDDY Y O ESTAMOS MUY ENOJADOS CONTIGO! -Comienza a decir mientras rompe las revistas en tiras, pero con sus mejillas ligeramente sonrojadas.-

Raito: Uuuuh, pero, ¿qué tenemos aquí, nfu~? -Dice mientras da una hojeada rápida a las revistas y luego de soltar una pequeña risa, las deja en donde estaban.- Parece que mi hijo está creciendo muy rápido, fufu~.

Subaru: -No pudo evitarlo, apenas vio las revistas sus mejillas se tornaron de un rojo muy intenso y de inmediato se puso de pie y salió con ellas. No iba a decirle a su hijo que las había encontrado, pero tampoco iba a devolverselas; iba a deshacerse de ellas a como fuera posible.-

Ruki: -Soltó un suspiro pesado al encontrar las revistas y él decidió hacer algo un tanto peculiar. Dejó las revistas a la vista de cualquiera en la cama de su hijo y encima de ellas colocó una nota que decía: “Me he percatado de que te gusta explorar tu sexualidad, así que te estaré esperando en la biblioteca para que me presentes una exposición detallada acerca del sexo, métodos anticonceptivos, embarazo, gestación y que abarque temas de aparatos reproductivos. Si no está lista la exposición para las 8pm, preparate para un castigo severo y nada justo. Atte: Tu padre.”-

Kou: ¡Wooooah! -Dijo mientras hojeaba las revistas y soltaba risitas de vez en cuando.- La conozco, la conozco, la conozco… -Decía mientras veía las fotos de las modelos con las que alguna vez le tocó toparse por ser un idol.-

Yuma: ¡Vaya! -Dijo al encontrar las revistas y no pudo evitar sorprenderse por las fotos que había en ella.- Maldición, este niño… -Murmuró para si mismo y entonces le envió un mensaje de texto a su hijo “Encontré tus revistas, quiero hablar contigo” y las confisco, preparando un gran sermón para dárselo a su hijo.-

Azusa: -Su hijo entró justo cuando Azusa estaba viendo sus revistas y notó que las mejillas de su joven adolescente se ponían rojas. Azusa se puso de pie y le colocó una mano en la cabeza, dándole palmaditas suaves mientras le regresaba sus revistas.- … Solo promete que  Eve… o bueno… tu madre no se enterará… -Y le regaló una sonrisa para luego salir de la habitación.-

Carla: -Al encontrar las revistas en la habitación de su hijo no pudo evitar ponerse furioso. Fue a buscarlo de inmediato a la sala y le lanzó una, haciendo que él la atrapara.- Clases de pintura, clases de piano, clases de alemán y francés, ¿¡y para qué!? ¿¡para que termines encerrado en tu habitación perdiendo tu tiempo en esto!? ¡Castigado! ¡Dos semanas!

Shin: -Estaba mirando las portadas de las revistas de su hijo y se puso de pie, dispuesto a quitarselas, pero justo antes de salir de su habitación, comprendió que el niño estaba pasando por una etapa de cambios importantes y soltó un suspiro pesado, regresando a dejar las revistas donde las había encontrado minutos atrás.-

anonymous asked:

As fotos são de modelos das quais voce mesmo tirou? são incríveis! Parabéns!

Grande maioria são clientes, mulheres que nunca fizeram fotos… Quase não trabalho com modelos.

2 Temporada - Cap 15 (Clara's POV)

“Senhores passageiros, informamos que dentro de quinze minutos pousaremos no Aeroporto Internacional de Madrid. Agradecemos sua preferência, tenham um bom dia.”

Pronto, finalmente Madrid e um pouco de paz. Não estava acreditando que eu estava aqui para ver o casamento da minha irmã mais nova, sempre achei que eu ou Chris seríamos os primeiros. Ia ver minha pequena realizando seu sonho e encontraria também, ela. Diana. O motivo da minha última briga com Vanessa. Nada que passava na minha cabeça fazia sentido algum. Ela veio até a minha casa, acabei cedendo e fizemos sexo. Sim, sexo. Não foi amor como das outras vezes, foi algo simplesmente carnal. Quando Vanessa falou que me amava, eu saí de um transe, como se tivesse acordado de um sonho bom. E que sonho. Agora aqui estou eu, dentro desse avião, a poucos minutos de encontrar com minha irmã, minha namorada e coberta de maquiagem. É tão estranho chamar outra mulher de “minha namorada”, esse posto só pertenceu a Vanessa e, talvez, eu não consiga dá-lo de verdade a mais ninguém.

O avião pousou e eu caminhei calmamente até a sala de desembarque. Depois de esperar por cinco minutos pela minha mala, passei pelo portão, encontrando minhas duas amadas me esperando com um enorme sorriso. Taylor pulou em meu pescoço e me abraçou apertado, estava mais animada que o normal. Diana se aproximou e deu um beijo no canto da minha boca, provavelmente ela ainda não tinha contado para Taylor as novidades. Abracei as duas e nos dirigimos para o estacionamento.

- Estava com saudade de você, Clarinha.

- Eu também estava, Taytay. Na verdade, sinto falta de você e do Chris todos os dias.

- E de mim?! Não sentiu saudade? – Diana colocou as mãos na cintura e eu ri, negando com a cabeça. Taylor estranhou a pergunta, mas não falou nada, apenas sorriu.

- Não.

- Não?!

- Mentira, claro que senti.

- Acho bom. – a pose metida dela me fazia rir, lembrava muito as caras e bocas que Vanessa fazia quando estava convencida de algo. Senti uma pontada no peito e sorri fraco. Diana era mais parecida com ela do que eu pensava.

- Então, fez boa viagem?

- Fiz sim, só estou bastante cansada. Ontem foi um dia cheio lá na faculdade, apliquei prova e corrigi relatórios quando cheguei em casa.

- Por que não tira umas férias?

- Já fiz isso. Mas não tem problema, eu gosto dessa rotina. Se fico muito tempo parada, acabo fazendo bobagem. Como minha mãe já dizia..

- Cabeça vazia, oficina do Diabo. – eu e Taylor falamos juntas e gargalhamos. Era bom ter minha irmã por perto, nem que fosse por pouco tempo. Queria conversar com ela sobre tudo que estava acontecendo, até mesmo sobre meu recente namoro com Diana.

O apartamento delas ficava muito bem localizado e, por coincidência ou não, bem em frente a uma Victoria’s Secret. Era muito luxuoso e espaçoso. Na sala, um sofá branco em L dividia espaço com uma estante cheia de aparelhos eletrônicos. Na parede, diversas fotos de modelos com as peças que Taylor já tinha desenhado. Uma mulher mais bonita que a outra. A cozinha era colada à sala, dividas apenas por um balcão de madeira branca. Na verdade, a maior parte dos móveis eram claros, acho que dá uma sensação de paz para quem mora no local. Feng Shui, como Taylor descreveu mais tarde. O apartamento, apesar de ser apenas delas duas, tinha três quartos. O de hóspedes era sendo usado como sala de criação de Taylor, o que fez com que eu dormisse com ela em seu quarto. Claro que Diana deu um pequeno piti, mas acabou entendendo.

- Eu vou ligar para o Thor e marcar um jantar, quero que você conheça ele antes do casamento.

- Seria bom, não é?! – Taylor revirou os olhos e riu fraco. – Cadê o papai e a mamãe?

- Vão chegar amanhã e ficarão em um hotel aqui perto. Você vai embora quando?

- Não sei, ainda não tenho data certa.

- Fica uma semana. – virei o rosto para encarar Diana apenas de baby doll, escorada na parede do corredor com um sorriso malicioso. – A Taylor vai sair de lua de mel e eu vou ficar sozinha.

- Boa ideia, Diana. O que me diz, Clarinha?! Eu volto no final da semana.

- Eu não sei. – afundei a cabeça nas mãos e as lembranças da noite anterior com Vanessa vieram com tudo. Os toques, os beijos, os abraços e os sorrisos que compartilhamos. Por que era tão difícil me desfazer das memórias dela?! Respirei fundo, encarando Taylor e Diana, ambas com cara de expectativa. – Tudo bem, mas eu preciso ligar para a faculdade e ver se não tem problema, se terá alguém para me substituir.

As duas deram gritinhos de felicidade e pareciam duas crianças. Eu queria muito compartilhar daquela alegria toda, mas minha cabeça estava em outro lugar. Mais precisamente na América do Norte, Estados Unidos, Nova York, Manhattan, Columbia Apartments, número 1432, segunda porta à esquerda. Vanessa me assombraria essa semana toda, tinha certeza disso.

Taylor saiu da sala e se trancou no quarto para falar com Thor. Diana aproveitou-se da situação e sentou do meu lado no sofá, me dando um beijo apaixonado. Nossas línguas se encaixavam maravilhosamente bem, mas faltava algo. Quebrei nosso contato com vários selinhos e ela sorriu, fazendo um carinho de leve em meu rosto. Quando Diana mordeu o lábio inferior, fui levada de volta para a noite anterior e vi Vanessa ali. Balancei a cabeça negativamente e pisquei algumas vezes. Isso não vai acontecer.

- O que foi, Clarinha? Tem algo de errado?

- Nada não, só estou com muito sono. Costumo ver coisas quando fico sonolenta.

- E o que você viu? – o sorriso sapeca dela me fez sorrir. Por mais que eu soubesse que ela estava ali por mim, eu não podia dizer o mesmo. Mas eu estava tentando, tinha que tentar.

- Vi o quanto você é linda e o quanto eu tenho sorte de ter alguém assim do meu lado. – Diana sorriu mais uma vez e me deu um selinho, mas se separou rapidamente assim que ouviu a porta do quarto de Taylor abrindo.

- Pronto, Clarinha. Marquei um jantar com o Thor hoje.

- O Loki também vai?

- Quando vai parar com essas piadinhas?!

- Deixa eu ver.. – fiz uma cara pensativa e coloquei a mão direita no queixo. – Nunca. Acostume-se.

- Idiota, nem parece que tem trinta anos na cara. – Taylor riu alto e caminhou na nossa direção, sentando entre eu e Diana no sofá. – Olha só, serei bem direta. Sei que tem alguma coisa acontecendo entre vocês duas e não é de agora que eu venho percebendo. Ligações que faziam a Diana sair correndo para atender longe de mim, o mesmo com mensagens. Rosas no trabalho. Sorrisos bobos e a maneira que se falaram hoje no aeroporto. Vão me contar ou vou ter que ver para crer?

- Tudo bem, senhorita detetive. Você nos pegou. – levantei os braços em rendição e Taylor negou com a cabeça. Minha irmã me conhecia o suficiente para saber que eu não era a pessoa certa para Diana. Tudo bem que algumas coisas mudaram durante esse ano que passou, mas mesmo assim, não mudava minha imagem. – Tem algo contra?

- Clara, você sabe o que eu penso.

- Ei, Taytay, eu não sou mais criança. Sei das coisas. – Diana estava com um biquinho e com a cara emburrada. Mais uma vez lembrei de Vanessa e comecei a rir. De nervoso, é claro. As duas me olharam e eu apenas fiz um sinal para que prosseguissem com a conversa delas. – Por que não posso ficar com sua irmã?

- Clara não é pra você.

- Eu ainda estou aqui, sabia?!

- Sei que você está, Clarinha. Não se faça de santa.

- Taylor, eu mudei.

- É mesmo?! Como?!

- Você sabe muito bem que eu não me envolveria com Diana se continuasse a ser quem eu era, não vou magoá-la. Quero conversar com você depois.

- Olha, eu tenho que ir até o ateliê ver umas roupas para a sessão de fotos da Chanel. Vocês podem conversar a sós, nos vemos no jantar. – Diana levantou do sofá um pouco irritada e foi até seu quarto para trocar de roupa. Depois de quinze minutos, voltou maravilhosa. Ou eu tinha muita sorte de ter alguém como ela, ou ela tinha muito azar de ter escolhido alguém como eu. – Tchau, meninas, eu ligo para vocês quando acabar.

- Bom trabalho. – sorri fraco e ela deu um sorriso de canto, jogando um beijo no ar e saindo do apartamento. Olhei para Taylor e ela estava com cara de poucos amigos, jogada no sofá. – Podemos conversar?

- Clara.. – ela respirou fundo e se ajeitou, sentando do meu lado. – Eu pedi para você se afastar da Diana, essa menina ainda é muito ingênua.

- Taylor, vocês têm a mesma idade!

- Mas Diana é uma criança! Você não tem noção do quanto. Clara, eu conheço seus truques e tramoias. Sei que ela é muito bonita, simpática e pode ser a namorada perfeita, mas não para você. Eu vejo a maneira que a olha e, sinceramente, não vejo um sentimento que chegue perto do que ela sente por você.

- Eu.. queria falar umas coisas com você.

- Que coisas?

- Coisas que têm acontecido comigo durante esse ano e outras que aconteceram ano passado.

- Sou toda ouvidos.

- Ano passado eu ainda dava aula naquele colégio de Miami, lembra? – Taylor assentiu com a cabeça e eu respirei fundo para continuar. – Pois bem. A Pepa, não sei se você lembra, também dava aula lá.

- Claro que eu lembro dela, apesar de tudo que aconteceu entre vocês e a Lucy na faculdade, ainda gosto dela.

- Tanto faz. A Ferreira dava aula de Biologia e eu de Laboratório, dividíamos as turmas. Só que no ano passado, nós dividimos mais que uma turma. – Taylor franziu o cenho e eu suspirei. – Uma aluna do terceiro ano, Vanessa Mesquita. Pepa começou a ter um caso com ela e essa menina nunca gostou de mim, sempre me achou arrogante, ignorante, irritante. Devo admitir que eu era mesmo, mas fazia com ela de propósito. Colocava Vanessa de recuperação, zerava os relatórios dela..

- Por que?!

- Porque eu estava apaixonada por ela. – minha irmã arregalou os olhos e sua boca abriu lentamente. Estava surpresa, como se eu tivesse dito que tinha matado alguém. – O problema é que eu não estava sabendo lidar com essa relação dela com a Ferreira e comecei a dar algumas investidas. Vanessa acabou se envolvendo comigo também e, sinceramente, não me arrependo de nada que fiz. Eu descobria a cada dia que passava, que amava Vanessa mais que tudo e que ela era a mulher que eu sempre esperei.

- Clara, quantos anos ela tem?

- Dezoito.

- Clara Aguilar. Enlouqueceu?!

- Taylor, me poupe. Eu sabia o que estava fazendo. Posso continuar a falar? – ela parecia que iria explodir a qualquer momento. Acho que minha irmã nunca pensou que eu fosse chegar a esse ponto. – Bom, continuando. Nós estávamos envolvidas, mas Vanessa escolheu terminar tudo porque não podia enganar a Ferreira. Só que a desgraçada da Fernanda não tinha contado para ela que estava noiva da Lucy. Um belo dia, quando Vanessa foi me procurar na minha sala, ela escutou a Pepa comentando que Lucy queria morar com ela e tudo mais. Conclusão, Vanessa deu um belo pé na bunda dela, o que deixou a Ferreira bufando de raiva. Isso custou o meu emprego e o dela. A maldita foi chiar na diretoria e, por sorte, Vanessa não foi expulsa. Até então, estava tudo bem, nosso namoro ficou perfeito depois que ela se formou no colégio. O problema foi depois.

- Por que? Ela te traiu?

- Não, longe disso. Você sabe o quanto eu sempre fui insegura por conta de tudo que aconteceu com Pepa e Lucy. Vanessa passou para a Columbia e eu também, para dar aula. Tentei fazer com que ela morasse comigo, mas a mãe dela interveio e foi até melhor. Só que depois que as aulas começaram, eu surtei, Taytay. Eu tinha medo de qualquer pessoa que chegava perto da Vanessa, achava que a qualquer momento, alguém ia tirar ela de mim. – estava segurando o choro, mas uma lágrima teimosa caiu pela minha bochecha e eu sorri fraco, estava agindo como criança. – E eu, muito idiota, terminei. Por carta.

- Por carta?! Que ridículo! Como teve coragem?!

- Foi a única que me restou, Taytay. Eu jamais conseguiria terminar cara a cara, você não tem noção do poder que Vanessa tem em mim. Qualquer olhar daquela menina, me desarma.

- Meu Deus.

- O que?

- Nunca pensei que fosse ouvir você falando essas coisas, ainda mais depois de tudo que aconteceu com a Lucy.

- Eu a amo, Taytay.

- Você o que?

- Eu amo a Vanessa. Acho que desde sempre eu já sabia disso, só que foi confirmando com o tempo. Eu deixei que o medo passasse por cima do que eu sinto por ela e acabei com tudo. Você não sabe o quanto eu me xingo por isso.

- Por que não volta?

- Ela é orgulhosa e eu também. Quero muito que Vanessa curta a adolescência dela, que faça tudo que eu já fiz.

- Ela falou que queria fazer isso?

- Não, mas..

- Ela disse, ou não?

- Não, não disse. Falou que não precisava de nada disso, contanto que eu estivesse lá com ela.

- Você merece o troféu de idiota do ano. Sinceramente, a menina deixa claro que não quer curtir, ir pra esbórnia, ficar com meio mundo e, mesmo assim, você termina tudo. Se a Vanessa falou que não precisava de nada disso, que só precisava da sua companhia, não tinha necessidade de terminar. Seu problema, Clara, é achar que todo mundo está aqui para sacanear você. Eu te amo, mas isso foi muita burrice.

- Ela sabe da Diana.

- Como?

- Eu contei pra ela ontem, depois que transamos metade do dia.

- Vocês transaram ontem?! E você está namorando a Diana?! Clara! – Taylor quase berrou e eu me encolhi no sofá, ou levaria um tapa, ou um belo sermão. Estava louca para ser a segunda opção. – Como você teve coragem de fazer isso?! Não só com Diana, mas com a Vanessa também!

- Ela que foi me procurar.

- Não interessa! Você terminou com ela, tinha que ser pé firme e não ceder. A partir do momento que você se permite transar com ela depois de tudo que aconteceu, não está deixando que ela siga em frente. Clara, você precisa decidir o que quer que a Vanessa faça. Ou deixa ela ir embora, ou luta para ficar com ela. Só por favor, não envolve a Diana nisso.

- Eu..

- Por favor, ela é minha cunhada. Amo a Diana com todas as minhas forças, ela está comigo a algum tempo e eu não quero ser obrigada a brigar com você caso ela saia magoada dessa história. Pensa bem no que está fazendo.

- Pedi para a Vanessa me esperar.

- Não acredito.

- Eu não quero perdê-la!

- Você está prendendo essa garota à você! O quão egoísta isso pode ser?! Clara, para com isso agora! No mesmo dia você transa com ela, conta que está namorando com outra pessoa e pede para ela te esperar?! Qual o seu problema?!

- Taylor, para. Por favor.

- Não paro, não. Você precisa entender e compreender o que está acontecendo. Me deixa ver uma foto dessa menina.

- Pra que?!

- Anda, me dá o seu celular. – entreguei meu aparelho para ela e sabia que Taylor sentiria mais raiva ainda de mim. Ela começou a correr a galeria e parou em uma foto de Vanessa, arregalou os olhos e respirou fundo. – Ela.. ela..

- É igual a Diana. Eu sei.

- Que merda, Clara.

- Vai, pode me esculachar.

- Você só está com a Diana porque ela lembra a Vanessa?!

- Não! Quer dizer.. ela faz algumas caretas que automaticamente eu lembro da Van, mas não é por isso que estou com a Diana. Eu gosto dela.

- Você não a ama.

- Não.

- Então nem começa com isso.

- Mas..

- Mas, nada. Eu não vou permitir que você comece a namorar a Diana e, um belo dia, seja com sono ou bêbada, veja a Vanessa nela e a chame de outro nome. Tenho certeza que isso acabaria com ela e eu não quero ver o que pode acontecer. Por favor, Clara. Você não pode continuar com isso. Pensa em você, na Vanessa e na Diana. Pensa o quão complicado vai ser pra você. Sou sua irmã e só quero o seu bem. Se ama tanto essa menina, se a quer de volta, luta por ela. Mostra que é capaz de mudar.

- Ela disse que talvez me esperaria.

- Talvez é algo muito relativo.

- Eu sei, por isso está entre o sim e o não. – suspirei e joguei o corpo para trás, tampando os olhos com o braço. – Estou ferrada.

- Só se você quiser. Quando voltar para Manhattan, apenas ronde a Vanessa e deixa ela saber que você está ali. Deixa ela saber que você ainda se importa e que a ama, apesar de estar distante.

- Ela vai voltar para Miami.

- Por que?

- Porque ela quer ficar longe de mim, pediu transferência pra a University Of Miami.

- Como sabe disso?!

- Lucy me contou.

- Então dê a ela um espaço, mas tente não deixá-la te esquecer. Está tudo nas suas mãos e, sinceramente, quero muito te ver feliz. Quanto a Diana, converse com ela e termine logo com isso, antes que ela se apaixone de vez por você. - Taylor levantou do sofá, me deu um beijo na testa e caminhou em direção ao seu quarto.

Fiquei sentada, com a cabeça afundada nos braços, enquanto milhões de pensamentos rondavam minha mente. Era incrível o quanto a minha irmã parecia ter mais idade que eu, seus conselhos e palavras sempre soaram mais firmes, até melhor que dos nossos pais. Pensei em ligar para Vanessa, saber como ela estava e dizer que eu estava bem, mas me parei. Não posso fazer isso. Ao invés de ligar para ela, decidi falar com Mayra.

- Professora! 

- Me poupa, May. Como está?

- Muito bem. A que devo a honra da ligação? 

- Queria te pedir um favor.

- Se eu puder fazer, sem problemas. 

- Toma conta da Van ai em Miami.

- Tomar conta dela?! Vanessa vai voltar? 

- Segundo ela, sim. Então, por favor.

- Vou saber direitinho dessa história, mas pode deixar que eu coloco ela na linha. Nada de festas, nem de bebedeiras. Só estudo. 

- Obrigada, Mayra. Vou desligar, estou em Madrid e ligação de longa distância vai fazer minha conta explodir. Fica bem.

- Tchau professora, beijos. 

Desliguei a ligação e ri fraco, claro que Vanessa iria à festas e encheria a cara, era normal na faculdade e conhecendo a peça, não negaria. Só queria ter a certeza de que ela ficaria bem, estudando e sempre focada, independente de toda a diversão. Olhei pela janela e respirei aquele ar de Madrid. Estava um pouco frio e eu reclamei mentalmente, parecia que esse clima estava me perseguindo. Fechei a porta da varanda do apartamento e fui para o banheiro tomar um banho, queria dormir um pouco antes de encarar um jantar com o Deus do Trovão, Taytay e minha futura ex-namorada. Sim, eu precisava parar com Diana hoje. Não podia enganá-la.

Comecei a me despir e ouvi meu celular vibrando em cima da pia, já estava com o chuveiro ligado e pensei em primeiro tomar o banho. Quem quer que fosse, esperaria, porque eu não estava com a menor paciência de falar com ninguém ou de responder mensagens. Olhei para as diversas marcas de chupões, arranhões e mordidas pelo meu corpo e sorri. Vanessa fez de propósito. A água quente tirava toda aquela atmosfera de viagem do meu corpo e eu senti meus músculos relaxarem. Uma maravilha. Saí do boxe e me sequei, colocando um pijama que eu tinha colocado no banheiro antes de entrar. Apenas um short curto e camiseta. Caminhei para a sala e me joguei no sofá, pegando o celular e visualizando a mensagem.

“Fiquei sabendo que chegou em Madrid e está bem. Aproveite o casamento da sua irmã e, claro, sua namorada. Não se esqueça de tampar as marcas de guerra com bastante maquiagem, senão, sua angel vira uma demon. Outra coisa, não precisa pedir para ninguém tomar conta de mim na faculdade, não sou mais criança e não preciso de babá. Não é necessário se incomodar comigo, sou apenas sua ex namorada e aluna. Boa viagem, professora Aguilar. – Vanessa.” 

Cada linha da mensagem de Vanessa fez meu coração doer um pouco. Ao mesmo tempo que ela parecia brincar comigo, estava também, me dando um tipo de esporro por ter pedido à Mayra para que a vigiasse em Miami. Tudo bem que foi um pouco estúpido, mas eu queria fontes que me dissessem como ela estava e com quem. Respirei fundo e pensei em uma resposta. Seria curta, mas precisava ter um significado.

“Já estou cuidando das suas assinaturas pelo meu corpo, não se preocupe. Eu só pedi para a Mayra te vigiar, porque gostaria de saber como você estará e com quem. Me desculpa, mas é automático. Boa noite, Van. – Clara.” 

Acordei com Diana se jogando em cima de mim no sofá. Claro que minha frequência cardíaca deu uma enlouquecida, mas depois de quinze minutos, estabilizou. Ela me olhava com certa admiração e sorria de orelha a orelha, sua respiração calma batendo contra o meu rosto e seus olhos lendo meus traços. Era tão bonita, mas eu não a merecia. Ameacei iniciar uma conversa, mas o barulho da porta do quarto de Taylor abrindo e sua silhueta se formar no corredor, me interromperam.

- Já podemos ir, o Thor está nos esperando no restaurante.

- Posso pelo menos trocar de roupa?

- Rápido. – Taylor estava irritada e ao ver Diana em cima de mim no sofá, só deve ter feito com que o sangue dela esquentasse mais. Eu entendo que ela está preocupada, mas não vou fazer mal algum a essa mulher.

Depois de vinte minutos, saímos em direção ao restaurante. Não ficava muito longe do apartamento. La Capilla De La Bolsa. Maravilhoso e muito requisitado. O lugar só reservava com muitos dias de antecedência e como o Deus do Trovão tinha algumas regalias, conseguiu facilmente uma das noventa mesas para nós. Ficamos no último andar, conhecido como Capilla. Parecia que estávamos dentro de uma capela. Todo detalhado com gesso e fios de ouro, manteve um estilo barroco impecável. Um piano de cauda branco estava em um palco e um senhor de meia idade tocava animadamente. As luzes do ambiente trocavam de cor e davam um ar aconchegante.

Thor estava sentado em uma das mesas e conversava animadamente com um jovem, aparentava ter vinte e poucos anos. Assim que nos viram, levantaram e nos cumprimentaram. Meu vestido preto e um pouco curto, chamou a atenção do amigo do meu cunhado, que teve os olhares desviados para Diana assim que ela apareceu.

- Bem-vindas. É um prazer finalmente conhecê-la, Clara. – Thor, por mais irônico que pareça, tinha os cabelos loiros na mesma altura que o personagem dos quadrinhos e olhos castanhos. Acho até que ele fazia isso de propósito. A barba por fazer dava a ele um ar um pouco mais velho.

- O prazer é meu. Quer dizer que é você quem tem a missão de fazer minha irmã feliz?

- Eu pretendo cumprir essa missão até o fim.

- E esse rapaz, quem é? Loki? – Taylor me fuzilou com os olhos, mas Thor gargalhou, seguido por Diana. – Desculpa a brincadeira, não resisti.

- Sem problemas. – o rapaz estendeu a mão para mim e abriu um sorriso. Dentes brancos e brilhantes. Deve ser seu cartão de visitas. – Me chamo Pierre Lunes.

- Clara Aguilar, prazer.

Sentamos e iniciamos um papo agradável. Thor e Taylor me contavam o quanto estavam animados para finalmente selar seu compromisso e eu olhava para os dois com muita felicidade, mas com uma pontada de inveja. Queria que fosse eu e Vanessa, queria ter esse momento com ela. Ao mesmo tempo em que eu observava os noivos, senti os olhos de Diana e de Pierre em mim. Virei rapidamente o pescoço e os dois desviaram sua atenção para algum ponto. Ri baixo e neguei com a cabeça, não estava afim de flertes hoje. Enquanto tomava um pouco do vinho e escutava as aventuras de Thor, Diana acariciou minha coxa por baixo da mesa, me fazendo arrepiar. Retirei calmamente a mão dela da minha perna e voltei minha atenção para os dois. Claro que ela se irritou, mas não comentou nada.

- Thor, devo dizer que estou impressionado. – Pierre chamou nossa atenção e ele abriu um sorriso presunçoso. – Nunca te vi abrir mão da boa vida de solteiro para se casar com a primeira americana que apareceu.

- Como é?! – Taylor se exaltou e eu cerrei os olhos para o engomadinho na minha frente.

- Convenhamos, um rapaz como Thor, merecia algo melhor. Alguém como a Clara. – todos na mesa arregalaram os olhos e eu quase me engasguei com o vinho que estava tomando. Será que esse homem perdeu a noção de que estava falando com uma Aguilar mais esquentada que eu?!

- Querido, deixa eu te falar uma coisa.. – chamei ele perto com o dedo indicador e ele aproximou o rosto. – Eu sou lés-bi-ca. – falei pausadamente e Pierre engoliu em seco, abrindo a boca em surpresa. – E mesmo que não fosse, jamais me envolveria com o homem que minha irmã ama, quanto a você, não sei o que é para ele.

- Sou o melhor amigo.

- Melhor amigo?! Fazendo desfeita da mulher que ele escolheu para ser a esposa dele?! Isso não é ser melhor amigo, isso te faz um grande cretino. Infelizmente, não posso socar a sua cara agora por ter falado da minha irmã, afinal, estamos em um restaurante. Mas se você for ao casamento, aguardo por você na festa. Nunca pense em insultar a minha irmã, sempre vai ter que se explicar para mim. – Pierre recuou o rosto e eu dei mais um gole do vinho, levantando em seguida. – Se me dão licença, vou voltar para o apartamento. Ainda não me recuperei totalmente da viagem. Thor, foi um prazer te conhecer e espero que jamais escute as palavras desse imbecíl a quem você chama de melhor amigo. Meninas, vejo vocês em casa. Boa noite.

Deixei o restaurante e decidi caminhar até o prédio de Taylor, era perto e daria para ver um pouco da cidade. Haviam pessoas andando com seus respectivos pares, algumas crianças brincando perto dos pais, alguns grupos em bares e rindo de algo aleatório. Tudo estava tranquilo e o céu possuía mais estrelas que eu um dia já vi em Manhattan. Já estava perto do prédio quando senti uma mão no meu ombro. Virei rapidamente e Diana sorria, encolhida em seu casaco.

- Por que saiu daquele jeito?

- Diana, nós temos que conversar.

- O que aconteceu? Não gostou do meu irmão?

- Não, ele é um ótimo rapaz e não poderia ficar mais feliz por Taylor. Na verdade, a conversa é sobre a gente.

- O que quer dizer?

- Diana, eu.. eu acho que precisamos terminar.

- Terminar?! O que eu te fiz, Clara?! Estava tudo indo tão bem, achei que estava feliz comigo.

- Não é isso.

- Então o que é?!

- Pensa um pouco. Eu moro nos Estados Unidos e você aqui em Madrid, quase não vamos nos ver.

- Distância é um problema?!

- Não, não é. Mas eu não acho certo te prender aqui, te impedir de conhecer alguém legal, enquanto eu estou do outro lado do oceano. Não quero que me entenda mal e nem que fique triste comigo. Eu gosto muito de você, mas..

- Mas o que?

- Eu não te amo. – Diana abaixou a cabeça e fitou os pés, podia jurar que ela ia dar um belo tapa no meu rosto, mas aconteceu o contrário do que eu previa. Ela caminhou até mim e me abraçou, os olhos com um pouco de água e um sorriso fraco no rosto.

- Eu sei que não me ama. Sei também que a pessoa que tem todo esse amor, não está perto como você queria. Não vou te julgar, Clarinha, na verdade, eu agradeço.

- Agradece?!

- Sim. Você foi sincera e parou com tudo isso antes que eu alimentasse mais sentimentos que já tenho por você. Não é um amor avassalador que eu sinto, mas posso dizer que te amo. Eu respeito sua decisão e te agradeço por pensar em mim. Bem ou mal, você tomou essa decisão pensando em nós duas, se fosse egoísta, teria continuado.

- Você é especial, sabia? Eu já estava esperando um belo tapa na cara. – Diana deu uma gargalhada gostosa e negou com a cabeça.

- Nunca bati em ninguém e essa não ia ser a primeira vez.

- Posso te fazer uma pergunta?

- Claro.

- Toma um vinho comigo?

- Minha ex namorada me chamando para tomar um vinho?! Que fofo.

- Fala sério. – dei uma risada e ela me acompanhou, dando um leve soquinho no meu ombro.

- Você paga.

- Por mim, tudo bem. Você escolhe o lugar.

- Deixou o mais difícil pra mim.

- Prefere pagar a conta?

- Deixa pra lá. – ela gargalhou e me puxou pelo braço, entrelaçando o dela no meu. Me mostrava cada pedacinho da cidade com um certo entusiasmo. Olhei de relance para Diana e, pela primeira vez, não vi Vanessa nela. Isso era um bom sinal.

¿Será que podrían tener algo de respeto por Samuel?

Si bien todos sabemos que Samuel está buenísimo, es bello, hermoso, precioso.

Me tienen hasta los cojones ya con lo de las fotos del modelo que se parece a el o las posibles fotos filtradas.

¿Sabían que por mas que las fotos son falsas, solo toma eso para hacer un puto escándalo?

¿Acaso le perdieron el respeto?

¿Como creen que se sentiría Samuel si las fotos fueran de él y nosotros no hacemos más que esparcirlas aún mas por internet?

¿Como mierdas creen que se sentiría al ver que no hacen nada para que quiten las fotos, o dejen de publicarlas, si no que incitan a seguir publicándolas?

Nosotras, sus supuestas fans.

Una cosa es una broma, otra cosa es pasarse de la raya y seguirlo haciendo.

Empiecen a madurar, lo que están haciendo no está bien, realmente no lo está.

Se que lo más probable es que no me hagan caso, pero nada pierdo con intentar.

Cambio y fuera.

LUCHEMOS POR ESTO

Capítulo 32 (Extenso)
Narrado por Rubius

-Mierda, pero que cojones te pasa, Mangel- Joder, siento como si mi cara hubiera caído desde un quinto piso directo al suelo.
–Eh que tu móvil; tu cabeza ehtaba en…a la mierda- Pero que actitud de pocos amigos. ¡Si tu fuiste él que me botó!
     Miré el móvil que no dejaba de sonar, contestando de inmediato.
-Mi amor, te extraña mucho- Escuché su dulce voz desde el otro lado del móvil. Como extrañaba su presencia.
-Hola mi amor, disculpa si no te he podido contactar, he estado, bueno…- ¿Qué le explico? ¿Cómo se lo explico?
-¿Cómo está Mangel? La última vez que lo vi…¿hablaste con él?- Mierda, verdad.

-Rubén, me avisas cualquier cosa. Y me explicas que coño le pasa a Mangel-“

Esas fueron las últimas palabras que me dirigió Jen antes de irse. Mangel estaba muy cabreado, y ahora, obviamente todo calza a la perfección. Le dije a Jen que le explicaría pero ¿Soy capaz de hacer algo así? Es decir…no sé que tan difícil puede ser decirle a Jen que…

“-¡QUE TE AMO, JODÉH!-“

    Mi pulsó se aceleró a mil por segundo al recordar esas cuatro simples palabras. Es que no tienen nada de simples, ¡coño!.
-Bueno…ahí está. No lo veo muy animado. El que terminara con el tío ese; la mudanza; las peleas constantes. No andan muy bien las cosas- Admití un poco agotado. Andan de puta madre…joder.
-Bueno, supongo que no puedes hacer otra cosa más que entender su actitud. Es un buen amigo tuyo, es normal que le duela el que ya no vivan juntos- Un buen amigo…si supieras que este jodido amigo tiene sentimientos mas profundos por mi que no puedo corresponder. ¿No puedo, o no quiero?
-Si, tienes razón- Suspiré como si llevara un peso gigante en la espalda. Odio la sensación de hacerle daño a Mangel.
-Rubén, ¿has hecho los paquetes de mudanza? Te pregunto porque sé que eres olvidadizo- Mierda, como me conoce. ¡Y me cambio mañana!.
-Ehh…de hecho Mangel me está ayudando con eso- Seré cabrón. ¿Cómo me va a ayudar a guardar las cosas de mudanza? Es como tocar la herida una y otra vez.
-Me parece- Hizo una pausa para seguir.
-Estoy muy emocionada Rubén. Este es uno de mis sueños cumplidos- Admitió con un tono de voz muy entusiasmador.
-Yo también Jen. No sabes cuanto espero poder estar en nuestro hogar- Mi cerebro se da cuenta de que eso es lo correcto, pero mi corazón no siente lo mismo ¿Me estaré tratando de convencer de que cambiarme de casa es lo correcto? Estoy dejando toda una jodida vida atrás.
-Sigue con lo tuyo amor. Un besito y sabes que te amo- Me dijo con ese cariño que solo ella puede darme.
-Yo te amo mas- Colgué el móvil, moviéndome rápidamente hasta la puerta del baño.
-¿Mangel?- Pregunté bastante ansioso. Mierda, estoy sudando.
-D-dime- ¿está nervioso?
-Dime- Estoy seguro que quizo hacerme creer que no lo está
-¿Estás bien?- ¿Por qué pregunto algo tan random? Joder, no es un tipo de pregunta que se hace cuando alguien está en el baño. Me recuerda a mi madre
-S-si, ¿quiereh usáh la ducha?- De hecho…me haría realmente bien. No puedo creer que me quedara dormido con este pijama
-Si, estoy hecho un asco tío- Puse una mueca como si quisiera vomitar mi último almuerzo, tratando de no tocar por ningún motivo mi pijama.
-Eh tóah suya- Me dijo esto dedicándome una leve sonrisita, pero pasando sospechosamente rápido. ¿A estas alturas siente vergüenza? No lo puedo asegurar.
         Me metí a la ducha rápidamente, tratando de relajar todos mis músculos, no solo los físicos, también los mentales. ¿Qué debo hacer? ¿Cómo lo afronto? Mierda Mangel…como te odio por hacerme esto.
-Como si eso fuera cierto- No tengo nada de razón. No podría odiar jamás a Mangel.
    Cerré los ojos bajo el chorro de agua tibia que llegaba a mi cara, bajando por mis hombros. Se sentía extremadamente bien.
-Dame tiempo para volver a poner mi cabeza en orden- Suspiré abriendo los ojos. ¿Qué tengo que pensar? No hay ninguna decisión que pueda tomar. Jugué mis cartas y ahora solo debo aceptar lo que elegí.
    Corté el agua, saliendo de la ducha sin muchas ganas.
-Vamos a por ello- Me di unas palmaditas en las mejillas, secándome y dirigiéndome a mi habitación de manera veloz para ponerme algo de ropa

      -Mangel- Lo llamé desde la puerta de su habitación.
-Rubiuh si sigueh haciendo eso, juro que me mataráh de argo- Joder que sensible. Y todavía ni se viste este gilipollas.
-¿Me ayudas?- Le dije bastante bajo, tomando aire para volver a replantearle esa odiosa idea.
-¿Me ayudas a empacar?- Sé que te duele, pero quiero que hagamos esto juntos.
-Claro- Me sonrío, de seguro por cortesía. Eres un buen tío Mangel.
-Gracias- Fue lo único que atiné a decir, notando en mi voz cero emoción. No quiero parecer que estoy enojado, coño.
       —————————————————————————————–
-Jodéh Rubiuh, no puéoh creéh que tengah tanta mierda acumuláh- Soy un desastre ordenando y esas cosas. De seguro hay uno que otro murciélago escondido en las gavetas de mis estantes.
-Joder Mangel, piensa que es un año acumulando cosas- Se formó en mi rostro una pequeña sonrisa, recordando un año en este lugar, para  luego cambiar mi mueca a una de ¿dolor? ¿Por qué tiene que ser todo tan doloroso?
-Si, bueno…podemoh botáh algunah cosah- Escuchar la voz de Mangel tranquilizó un poco el ambiente.
-Creo que será necesario- Dije entre dientes, sin dirigirle la mirada. No quiero; no puedo.          

        Estuvimos bastante tiempo recogiendo basura y cosas sin sentido de las gavetas y del suelo, en general.
-Rubiuh, ¿Vah a botáh ehto?- Me di la vuelta para mirar lo que levantaba en su mano. ¡El marco! 
    Me quede totalmente paralizado, recordando la cantidad de acontecimientos que habían ocurrido ese día que acompañé a Jen al Ikea. Comprar el marco; el gato de la suerte; llegar a casa; encontrarme a Mangel liándola en el sofá con ese hijoeputa que no quiero recordar; los gritos…las lágrimas.
-No gilipollas, ni se te ocurra- Mierda, soné un poco desesperado
-Vale, no tieneh poh qué alterarte- Me miró y entendí su cara. Actuar de la manera que lo hice no tenía explicación.
    Suspiré tremendamente frustrado.
-Joder Mangel…- Me acerqué a Mangel quitándole el marco, quedándome embobado mirándolo.      
      Tantas cosas que se volverán simples recuerdos…Jamás pensé que sería tan difícil.
-Rubiuh, ¿Pasa algo?- Escuché la voz de Mangel por detrás de mis pensamientos. Mierda Rubén, compórtate como un tío normal.
-Mangel…- Dije esto casi en un susurro, sintiendo como millones de pensamientos se venían a mi mente.
-Quiero una foto contigo- Tengo que hacerlo. Luego iré a la tienda y pediré que hagan física la foto.
-¿Eh?- Puso una cara de gilipollas que ni él se creía.
-Que quiero una foto- Le dirigí una fuerte mirada. Necesito hacer esto.
       Lo miré un poco confuso, para luego verlo preocupado. Joder, que mujercita se está comportando.
-Vale macho, ¿Dónde lah quiereh? ¿Aquí en la habitación?- Sentí una leve punzada en el pecho. Después de todo, aceptó caminar conmigo por la noche como si no hubiera un mañana.
-Si, así está bien- Quiero hacer esto rápido. Tomé mi móvil poniéndolo en modo “cámara” para luego sentarme en la cama.
   Le iba a pedir que me siguiera, pero al parecer no fue necesario. Se sentó al lado mío sin explicación alguna.
-Tu si que captas la señales, Mangel- Le sonreí de manera bastante sincera, cruzando mi brazo por su cuello, ubicando el móvil al frente de nosotros con la visión de la cámara al frente también. Al menos podíamos vernos y saber como coño saldríamos en la foto.
-Pon cara de modelo francesa- Le dije recordando el día en que le dije esa estúpida broma.
        Vi en el móvil como el rostro de Mangel se transformaba en una sencilla sonrisa, aprovechando de sacar la foto.
-Ust- Moví los dedos índices en plan coña, viendo como Mangel se descojonaba. Siempre le ha dado risa Ust. De hecho, siempre le da risa lo que yo hago.
-Hombre, que ya te ehtrañaba- Hice una media sonrisa, para luego quedarme pensando en toda la mierda que estábamos pasando.
-Mmm, si- Reí de manera retard, dejando todo en un silencio lúgubre. Me cago en todo.
     Tragué saliva, pensando en todo lo que le había pedido a Mangel la noche anterior. Soy un jodido nazi.

//// http://www.youtube.com/watch?v=Ju8Hr50Ckwk JO-DER////

- Mangel- Ya no sé cuantas veces he nombrado a Mangel de una manera acojonante
-Dime Rubiuh- Escuché su voz, pero no vi su rostro. Tanto él como yo estábamos en una situación sin vuelta atrás.
-Disculpa si he sido injusto con todo esto- Le dije sin mas. En tan solo tres días le he hecho mas daño a Mangel que en todo el año.
-Y bueno…creo que lo que dije anoche fue injusto- Traté de ser mas específico.
-N-no entiendo a que te refiereh Rubiuh- ¿Está nervioso?
-Te dije que olvidaras lo que sentías, pero no soy nadie para pedirte algo así- Tengo que ser justo. Después de todo soy su amigo, tengo que apoyarlo.
-Yo simplemente te lo pido para que no sufras…sabes que esto no llegará a más ¿verdad?- Sentí su mirada pegada a mi rostro, pero mantuve mi mirada firme al frente.
-Lo sé- Mierda, estoy siendo demasiado duro. Mangel, disculpa, no sé como decirte que lamento esta situación.
-Gracias por entender- Me levanté de la cama, sin mirarlo, sin dejar que mis emociones actuaran antes que mi cerebro, yendo al escritorio a revolver cosas como excusa para no mirarlo
-¿Rubiuh?- Preguntó con una voz que me destruyó. Eres mi amigo…no sabes cuanto odio verte así.
-Mangel, ¿podrías dejarme terminar solo?- ¿Por qué no puedo ser cariñoso? Es que…tengo miedo, miedo de que él interprete mis actitudes como algo más.
-Vale- Fue lo último que escuché de su voz, para luego escuchar pasos por alrededor de la habitación, y el golpe de la puerta cerrándose.
-¿Que es lo correcto?- Dejé lo que se suponía que estaba haciendo, para volver a sentarme en la cama, recordando cuando Mangel me dijo por primera vez que le gustaba “un tío”

“-¿te gusta un tío?
-Lamentablemente si…y eh de un gilipollah
-Mangel, ¿no estás de coña, cierto?
-No, me guhtaría ehtarlo”

-Me gustaría estarlo…- Me revolví el pelo bastante tenso. ¿Qué habría respondido si él me hubiera dicho en ese momento que era yo? ¿Por qué dijo que le hubiera gustado estar bromeando?

“Estuvimos a un centímetro de besarnos, gilipollas
-Jodeh que te he dicho que el hamón he un guarro y me ha llamáoh con su aroma-

-Mierda- Pensar que desde ese tiempo ya sentía cosas por mi. Lo que dijo del jamón fue una simple excusa, lo tenía claro. Quería tenerlo claro. Pero jamás pensé que era una excusa para esconder sus verdaderas intenciones.
-Me quería besar…- Iba en serio con eso. No me lo creo.
    De un momento a otro se me vino a la mente otra situación.

-Jen, vámonos-

   Recuerdo mi actitud de hijoeputa cuando fuimos al pub y vi a Mangel bailar con Antonio…
-Todavía no logro sacar conclusiones de eso- Apreté los dientes, teniendo claro que mi actitud fue causada por un arranque de celos, que no quería admitir.
-¿Estoy cayendo ante su actitud?- Me acojoné al pensar eso. No me vengas con mierdas ahora, fue el shock de verlo con otro tío besándose como si no hubiera nadie más en el resto del universo.
    Saqué de mi cabeza todos esos jodidos pensamientos que me follaban el cerebro,  levantándome de la cama para prender el pc y buscar entre todas las carpetas ese video que me había costado un millón de horas editar. Ese Meet the Rubius.
-No puedo verlo- Sentí levemente mi corazón ir mas deprisa, mientras un escalofrío recorría toda mi espalda.
     En contra de todo pronóstico, abrí el video para ver como andaba, quedándome congelado frente a la pantalla, hasta que llegó ese jodido momento que me destrozaba el alma.
-Rubiuh- Escucharlo, mirarlo, sentir que ese “Rubiuh” era tan real, me hizo pedazos, mas sabiendo que lo grabamos cuando todavía no tenía idea lo que Mangel sentía.
-P-perdón- Puse pausa al video sin poder seguir mirándolo, sintiendo como mis ojos se llenaban de lágrimas culpables.
-¿Cómo te pude hacer pasar por esto?- Golpée el escritorio con el puño, sin poder controlar la cantidad de emociones que tenía encima. Te odio por hacerme sentir mal, pero te quiero porque eres tú, eres Mangel, mi amigo.
-No me lo creo- Sentía como las lágrimas no paraban. Tapé mi rostro con las palmas de mis manos, ahogando la desesperación que sentía por no poder hacer nada. El móvil comenzó a sonar.
-No Jen, ahora no puedo- Le hablé al móvil, dejando que sonara hasta que simplemente paró.
 -Te quiero, de eso estoy seguro- Admití un poco avergonzado. No entendía por qué era vergonzoso admitir que quieres a tu mejor amigo.
-¿Tu lo sabrás?- Me comencé a hacer esta pregunta que en mi vida hubiera imaginado que saldría de mi cabeza.
-Entonces, haré que te enteres- Dije Levantándome y secándome las lágrimas, para tomar mi abrigo y el marco de fotos.
-Dejaré esto cargando- Volví al pc para dejar subiendo el video a Youtube. Había tratado de disfrazar lo que mas podía el video con gilipolleces. A la gente no le gustaría para nada la noticia
-Si no te hago este marco lo antes posible, no lograré entregártelo mañana- Salí de mi habitación sin avisarle a Mangel. Tú has hecho mucho por mí. Tengo que hacer esto por ti.
     No sé que me está impulsando en este momento; el miedo, la angustia, el cariño, pero estoy muy ansioso. Mi sangre hierve y mi desesperación va en aumento.
———————————————————————————————-
-Aquí tiene su foto señor- La mujer del nostrador me entregó la foto con el marco ya puesto.
-Muchas gracias- Se lo recibí, pagando y retirándome del lugar, notando como ya se había oscurecido.
-Mañana…- Tragué saliva, mientras apretaba el marco contra mi pecho de manera involuntaria.

       Caminar por las calles de Madrid de noche me hacía muy bien. Pude pensar en bastantes cosas y en lo que se me venía ahora.
-Me faltan algunas cosas por empacar- Recordé, apurando el paso, cuidando de que el marco se mantuviera intacto.
—————————————————————
-Joder, por qué hay tanta luz- Restregué mis ojos, notando que ya era de día.
-Mierda, me dormí- Me revolví el pelo, levantándome del piso y  mirando a mi alrededor.
-Joder, no reconozco mi habitación- La miraba de extremo a extremo, viendo como se había vuelto totalmente desconocida a mi vista.
-Al menos ya terminé de empacar todo- Suspiré recordando el marco, angustiándome a mas no poder.
-¡¿Donde coño lo dejé!?- Moví mi cabeza rápidamente, viéndolo encima de la mesita de noche al lado de mi cama. Seré gilipollas.
-Buenoh díah- Escuché esa voz. Mierda, Mangel.
-Buenos días, ¿cómo amaneciste?- Le pregunté como solía hacerlo la mayor parte de las veces.
-Bien…he dormíoh como mil horah macho- Comenzó a bostezar, a lo que lo imité de manera involuntaria.
-Mierda…que vacío ehtá tóh ehto- Vi su cara de asombro contemplar toda la habitación. De seguro está recordando más de alguna cosa.
-Si- ¿Por qué siento que me faltan palabras cuando estoy con Mangel?
-Bueno…creo que será mejóh comenzáh a sacar lah cajah y esah cosah- Lo escuché decir sin mirarme a la cara, notando su incomodidad. Mo móvil sonó y sabía quién era.
-Hola cariño- Jen sonaba muy entusiasmada. Joder.
-Hola amor- Miré de reojo a Mangel, sintiéndome un poco incómodo, saliendo de la habitación para decirle “amor” sin sentirme culpable.
-El camión de mudanzas pasará a eso de las diez. Yo ya voy en camino para allá- Estoy casi seguro que está sonriendo como si no hubiera un mañana. ¿Viene para acá?
-Te estaré esperando- Dije sin mucho ánimo, tratando de cortar rápido la llamada.
-Te amo
“-¡QUE TE AMO, JODÉH!-“
    
Mi mente me comenzó a jugar una mala pasada.
-Yo también, amor- Respondí mordiéndome el labio inferior, con cierto estrés encima. Acabo de escuchar el “te amo” de Jen, seguido del recuerdo del “Te amo” de Mangel. No puede ser que me pase esto a mí.

           Jen llegó a la media hora después de que hablamos, y me ayudó a sacar todas las cajas hasta el portal. Mangel también estuvo ayudando, pero me hubiera gustado que no lo hiciera. Sabía que lo hacía por cumplir simplemente.
-Ahí viene el camión, amor- Me tomó de la mano, apuntando hacia el final de la calle.
      por algún motivo me sentí incómodo. De hecho sé cual es el motivo, y es que Mangel nos está observando, en silencio. Lo hace por respeto, está claro.
-Jen, ¿Podrías quedarte aquí un momento mientras subo por otras cosas?- Me acerqué a su oreja para susurrar.
-Así aprovecho de hablar con Mangel- Era una buena excusa para tener esa conversación que sabiámos que llegaría en algún momento, sin que estuviera Jen
-Anda tranquilo, yo me quedo vigilando- Me dedicó una media sonrisa, dándome un leve beso. Mangel no mires, te lo pido.

//// http://www.youtube.com/watch?v=lbSOLBMUvIE Home…////

    Le hice un gesto a Mangel para que me siguiera y subiera conmigo hasta el departamento.
-¿Estás bien?- Le pregunté caminando un poco mas adelante que él. Mi corazón va a mil.
-Ehtoy…tranquilo- Admitió sincero, al menos así sonaba.
    Estuvimos unos segundos en silencio, hasta que llegamos a la puerta, la que abrí con una desesperada rapidez, dejándonos solos a mi y a Mangel dentro de ese departamento que nos había acogido a nosotros y a nuestras gilipolleces.
-Nunca pensé que llegaría este momento- Entré a la sala de estar, tocando lo poco y nada que quedaba de muebles. Después de todo Mangel ya estaba preparándose para empacar e irse a vivir con Cheeto. Agradecía mucho que vivieran juntos, al menos Mangel estaría en manos confiables. Joder, que no es un chaval.
-La verdáh eh que ehtoy flipándolo. Ehto se acabó, Rubiuh- Sentí finalmente su voz angustiada. Sabía que se estaba conteniendo.
-Claro que no se acabó, seguiremos siendo amigos gilipollas- Seguí caminando por las habitaciones, observando todo y guardándolo en mi mente.
-Si, seguiremoh siendo amigoh- Dijo cortante, y entendí su indirecta al pie de la letra.
-Mangel…-Me hizo callar.
-No digah náh. No arruinemoh lo poco que noh queda juntoh- Vi su rostro de dolor, pero hice caso. No me pondría a discutir por eso, otra vez.
    Volví hasta la sala de estar, acercándome a Mangel, notando como este desviaba constantemente su mirada a mi habitación, hasta que clavo sus ojos en los míos.
-¿Te puéoh decíh argo?- Me puso completamente tenso.
-Dime- Mantuve la calma lo mejor que pude.
-Me encantan tuh ojoh- ¿Qué me estás contando? Pero que gay ha sonado eso. Mangel se está sincerando, mierda, que hago.
-Ehhh- miré a todas direcciones tratando de pasar el bochorno que eso me había provocado.
-Elloh fueron loh detonanteh de que me enamorara de ti- Me cago en la puta. Es que, la vergüenza que siento sobrepasa todo lo que puedo explicar.
-Mangel, basta- Susurré demasiado incómodo. No estoy preparado para saber tus razones, déjame tragar el hecho de que te gusto, vamos con calma, por favor.
     Desvió su mirada de la mía, entendiendo mi incomodidad, dejando de lado ese tipo de comentarios.
-Tengo algo que se te olvidó empacáh, y como tenía miedo de que se te quedara, lo guardé en mi habitación- Vi como Mangel se alejaba y entraba a su habitación, para luego salir con una bolsa en la mano.
-Ten- La tomé, mirando adentro.
-¡El cojín!- Me sorprendió haberlo olvidado, pero quizá me lo quitó adrede para luego entregármelo.
-Eh que pese a tóh lo que ha pasáoh, no lo puedeh dejáh aquí. Eh tuyo- Me dedicó una sonrisa que me derrumbó.
    Saqué el cojín de la bolsa, mirándolo detenidamente

“Siempre tuyo”

 Estoy casi seguro que en esos momentos Mangel no sentía nada por mi, pero ahora parece como si el cojín fuera una triste lectura de nuestro futuro.
-Siempre tuyo…- Pensé detenidamente. ¿Mangel será…siempre mío?
-Gracias por guardarlo- Le dije sintiendo un poco de ardor en mis mejillas. Pensar en que “alguien” era mío, me aterraba. Eso es tener mucha responsabilidad.
    Volvió ese silencio que tratábamos de ocultar por todos los medios, hasta que lo disipé
-También te tengo un regalo- Recordé el marco con la foto, y me dirigí a mi habitación para luego pensar detalladamente en lo que haría.
-No se la entregaré ahora…no es buen momento- Dije esto, tomando el marco y dirigiéndome a la habitación de Mangel.
-Espero que te guste- Susurré mientras sacaba del paquete el marco con la foto, y lo ponía en la pequeña mesita al lado de la cama de Mangel, levantada por unas pequeñas patitas que traía el marco.
-Esto es por todo- Me alejé para ir de nuevo donde Mangel, sin antes mirar una última vez todo el sitio.
-Prométeme que no irás a tu habitación hasta que me vaya- Ahogué un pequeño síntoma de llanto, mirando fijamente a mi hamijo.
-Lo prometo- Levantó la mano haciendo una señal un poco extraña, pero entendí que quería dar a entender. La bocina del camión nos sacó de nuestra burbuja.
-Bueno…llegó la hora- Dije sintiendo como un balde de agua se rebalsaba en mis ojos. No quiero llorar, no voy a llorar.
-Supongo que no podemoh darle mah vueltah- Me miró serio, viendo en su mirada una ansiedad bastante intensa.
-Mangel- Me acerqué un poco mas a él, sintiendo como el tiempo se detenía por unos segundos.
-Te quiero- Dijo robándome las palabras, para hacer el intento de besarme. No señor, no vayas tan rápido.
-Yo…no puedo- Me alejé rápidamente, viendo su rostro palidecer y volver a la normalidad en cosa de minutos.
-Dihculpa…eh solo que ehto eh jodíamente ehtraño- Admitió revolviéndose el pelo frustrado.
-Tío tranquilo…yo también te quiero- Lo dije, se lo dije. Pese al momento que estábamos viviendo, logré decirle eso tan simple.
-Graciah- Rehpondió abrazándome con mucha fuerza. Eso al menos podía aguantarlo.

       Bajamos hasta el portal, viendo como ya no quedaba nada en el suelo. Joder, dejé a Jen haciendo todo, ahora me siento un poco hijoeputa.
-Bueno, cuando lleguen me llamah, ¿entendido?- hizo el intento de sonrisa, la que no le salió para nada natural. Él estaba aguantándose tanto como yo.
-Si, tranquilo. Recuerda no entrar a tu habitación todavía- Le señalé con el índice en plan “Yo soy mayor y haces lo que te digo”.
-Vale- Dijo sin mas, dejando el espacio en silencio, para que pudiera subirme al taxi en el que Jen ya esperaba paciente.
-Mangel…no olvides que te quiero- Madre mía, ya se lo he dicho dos veces. Mi actitud es muy infantil.
-No lo olvido macho- Levantó la mano, agitándola a modo de despedida, mientras me sentaba al lado de Jen y lo miraba, imitándolo.
-No olvides el gato de la suerte- Le grité desde la ventana, notando como el taxi comenzaba su ruta.
-Que no lo olvido, jodéh- Gritó de la misma manera, desapareciendo poco a poco de mi vista, hasta que simplemente no lo pude ver mas.
-No puedo creer que ya estemos camino a nuestro hogar- Decía Jen muy animada, pero en un tono cauto, mientras yo asentía con la cabeza mirando por la ventana, apoyado en mi mano. No podía mirarla, ahora no.
-Rubén, ¿Estás bien? Mírame- Escuché su tono preocupado, pero no hice caso. Solo sentí su mano tomar la mía, mientras mis lágrimas corrían sin control por mis mejillas.
————————————————-
HE AQUÍ EL CAPÍTULO DEL SALSEOOOOO!!!!!! XD…es que, madre mía SUFRÍ!!!!…mis tendones se cortarán se los juro xD.
   Que taaaaaaal??!!!!!!!!! les traigo esta linda madrugada el capítulo 32 de “Luchemos por esto” *Música ultra mega épica*…
  Y es que me dio mas de un dolor de cabeza, especialmente por la expectativa que tienen!!!! MADRE MÍA ES QUE SI NO LAS CUMPLO me voy a la hoguera D:!!!!!!…este capítulo definirá mi futuro aquí en Tumblr xD D:
     No sé que decirles…solo léanlo…hoy no habrá comentario, quiero saber los suyos. Pero escuchen la música!!!!
   Home, de Michael Bublé, habla de eso, así que si se buscan la letrita en spanish…les recomiendo que la lean :’D.
    ¿Rubius admitirá algún sentimiento? ¿Mangel luchará por esto? ¿Tendrá apoyo de Cheeto o Antonio? ¿Habrá alguien que robe el corazón de Mangel? SALSEOOOOOOO y mucho mas, en los capítulos que vienen!!!!!
    Yo…joder, me asusta la intensidad de sus comentarios xDDD…es que, realmente les interesa y me da miedo D:! osea, es bueno, pero…a veces tengo miedo de no cumplir sus expectativas…Realmente son personas maravillosas!!!!…han hecho crecer este relato a un nivel sorprendente, y es por eso que cuando me dan las gracias, yo no puedo evitar devolvérselas!…ustedes son los que crearon esto y lo mantienen vivo, muchas gracias!
   Si le sgustó este “pequeño” capítulo xD denle corazoncito!!!!…y si quieren que mas y mas se contagien con el virus de “Luchemos por esto” Un reblogggg!!!!
  Ahora tenemos cuenta de Twittah!!! @RL_foh_evah !
         así que si quieren se pasean por ahí y pregunta lo que quieran, colaboran etc!…cumpliremos la meta de poner como hashtag #RubiusYMangelSeAman xDDDD o algo así!
    Un beso gigante, y gracias por esperar!!!! <3

Top 5!!

E depois de 5 meses o top 5 voltou *u*, irei explicar. o top 5 é um sorteio que eu e a ally tivemos a ideia no começo do DR e eu resolvi fazer ele aqui no MT dessa vez ♥ como funciona? é simples.

você tem que reblogar o post

Mandar na ask “Eu quero ser o Top do mundo-tambler

e esteja seguindo o mundo-tambler {iremos seguir de volta e é obrigatório}

e só. Já estarão participando =D as asks serão respondidas no dia da escolha!

Prêmios e como funcionara a escolha dos ganhadores:

A escolha dos ganhadores funcionara da seguinte forma serão escolhidos 5 tumblrs e esses serão premiados iremos escolher os 10 melhores e dentre esses 10 haverá um sorteio e escolheremos 5 no qual ganharão os prêmios.

Prêmios:

  • Para o TOP.
  1. Um theme EXCLUSIVO! feito da forma e jeito que o top escolher/quiser.
  2. 30 reblogs de autorias aqui no MT 20 no DR e 10 no meu tumblr pessoal {DP} dando um total de 60 reblogs
  3. Um pack entre 40 e 70 fotos das mais variadas {casais, desconhecidas, modelos, garotos…}
  4. Uma listinha de livros ÓTIMOS e uma sinopse de cada um {sera o nome do livro a sinopse o site para baixar e um site para comprar} 
  5. 3 BGS EXCLUSIVOS!
  6. 2 skins EXCLUSIVAS!
  7. e o link do tumblr do ganhador no meu tumblr pessoal por 2 semanas.
  • Para os outros 4:
  1. 15 autorias reblogadas aqui no MT 10 no DR e 5 no meu tumblr pessoal {DP
  2. um pack com 20 fotos de casais 15 de modelos e 10 de garotos dando um total de 45 fotos ♥
  3. uma listinha com as 8 series de tv mais vistas 8 filmes e 8 livros especiais.
  4. 1 BG EXCLUSIVO
  5. 1 SKIN EXCLUSIVA
  6. +ff no meu tumblr pessoal 
  • Para os tumblrs que se inscreverem e não ganharem:
  1.  Reblogue de 3 autorias no MT e 4 no meu tumblr pessoal.{DP}

Bom é isso amores espero que participem pq é muito bom ajudar vocês e poder premia-los é melhor ainda.

boa sorte a todos. Com amor, Mila♥