final de novela

Al otro lado hay un poeta. Ella se mira al espejo, se da los últimos toques, se ajusta el vestido; revisa bien los pendientes. Sonríe como estrella de revista. Se ve preciosa, claro; incluso dentro del orgullo más profundo es imposible no admitir que es hermosa. Tan o más hermosa que las huellas que deja, que el futuro que tiene por delante. La habitación no es tan grande ni tan pequeña; modesta, como el palco de un magnate. Decorada de recuerdos y sombras, a juego con las luces de sus ojos y de esa sonrisa que hace de cualquier cubículo indecente, la mejor suite digna de un hotel de lujo. A ciencia cierta, la habitación es hermosa por ella. Y ella es hermosa por mérito propio.

Al otro lado hay un poeta. Su madre no puede estar más orgullosa. La abraza como despidiéndose de ella, mientras ella lucha por no llorar, a riesgo de arruinarse el maquillaje. En su diario había señalado este como el mejor día de su vida. Despertó con el corazón a punto de salirle del pecho y revisó su reloj. Siempre es demasiado tarde para comenzar el mejor día de tu vida. Al otro lado, una ciudad se derrumba. Los escombros no hacen ruido, sino que susurran su derrota y la aceptan cabizbajos. Un poema vuela, un verso sangra sus palabras; se derraman las letras como suicidas que se tiran desde un acantilado. Nadie le dijo a ella que había una sombra creciendo a sus espaldas. Pero no tiene por qué saberlo. Quizá sea mejor así.

Al otro lado hay un poeta que la observa. Ella llega en un carro flamante, adornado con rosas blancas, justo a la hora indicada, para marcar la vida de dos hombres al mismo tiempo: a uno para hacerlo el más feliz del mundo; a otro, para terminarle de hundir la estaca hasta el fondo de su alma. Todos aplauden y el interior del templo la recibe con aquella canción de matrimonio. El poeta, desde lejos, jura que aquel beso le dolió tanto como el «sí, acepto» de ella. Se miró las manos, sin duda más vacías que nunca. Y para cuando quiso odiarla, le faltaron fuerzas.

Él regresó a casa para escribir esto, mientras que ella se fue a estrenar una de esas vidas que sólo se cuentan al final de las novelas. A sus espaldas, el pasado y una noche cerrada caía. Él siempre supo que aquel día llegaría tarde o temprano. Que ella sería feliz, que alguien llegaría a amarla bien, a dar la talla mientras que al otro lado —pero esto es algo que ella nunca supo— siempre habría un poeta.
—  Dashten Geriott
El volumen final de la serie de novelas de Saenai Kanojo no Sodatekata llegará en octubre

Una segunda temporada de Anime para TV adaptación de las novelas se estrenó el pasado mes de abril

Ha sido anunciado el viernes que el volumen 13 y final de la serie de novelas ligeras de Saenai Kanojo no Sodatekata por Fumiaki Maruto, será lanzado en octubre del 2017 en Japón.

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Piscis: Cassie Loca, adorable y perdidamente enamorada, casi siempre parece estar perdida en sus sentimientos y siente que nadie la quiere o se preocupa por ella pero llega Sid, entonces todo eso cambia pero ellos tienen una muy toxica relación, devido a lo poco cariñoso que es Sid. Al final de la novela cuando Chris muere y ella se va dejando todo atras, Sid va a buscarla y a darle todo el amor que ella hubiera necesitado para quedarse.

 ¿Sabes qué es lo peor de tener el corazón roto? no recordar como era antes de tenerlo así y comienzas a olvidarte del significado de vivir – Cassie

“¿Por qué no tenemos filtro en FB? ¿Y el hashtag Pray for México? ¿Donde estan los medios atacando esta nota?
No… no hay, ni habrá… ya no es noticia, no es novedad… es otro dia en mi pais… solo un dia más en México dondé el gobierno ataca a sus propios residentes, dondé la información es controlada para hacer creer que esto es falso.
Porque en mi pais es más el dolor nacional por un 7-0 en football.
Porque en mi pais una nota importante es que dijo ahora Facundo.
Porque en mi pais se nos olvidarón, no los 43 de Ayotzinapa, si no los otros miles de desaparecidos del resto de mi pais.
Pero no fuera el final de temporada de la novela porque hay hasta reunión en el Angél de Independencia.
Pero tenemos a un Presidente guapo y a una actriz con a penas la secundaria como Primera Dama.
Nuestro vocero oficial al parecer es Laura Bosso.
Las personas que intentan hacer algo bien son eliminadas.
Hay narcobloqueos en Tamaulipas y no hay ni policia actuando… cómo los habria si los tenemos ocupados matando a los maestros en Oaxaca.
En el noticiero MEXICANO de hoy, en nuestro querido Televisa, dijeron que no ha habido bajas y que los unicos 50 heridos fuerón por accidente. ¡HAN MUERTO CERCA DE 200! Pero bueno, aqui en mi pais la especialidad es desaparecer cuerpos.
El gobierno Mexicano ha olvidado para quien se supone que trabaja, ellos nos representan a nosotros, no nostros a ellos.
Se supone que nosotros le pagamos a ellos, pero en realidad ellos nos dan oportunidad de tener un poco de dinero.
Nos sentimos inseguros y con miedo al ver a una patrulla, cuando se supone deben lograr lo contrario.
El gobierno no quiere ni siquiera que sepamos que esta pasando.
ME DUELES MÉXICO.
Amo a mi país, tenemos muchisimo más que esto para ofrecerle al mundo. Pero no así. Nunca así. Pero bueno, veamos mejor quien será el siguiente director tecnico de la selección?
Veamos mejor que reportaje especial hace mañana Facundo o cuál es la nueva novia del Chicharito o que vestido se puso Ninel Conde. Por lo menos Julion Alvarez y JBalvin son los coaches de la voz México, asi que todo bien. Eso es lo importante aqui. Una mujer Tarahumara corrio un maratón en su falda tradicional y huaraches, hiso uno de los mejores tiempos de la competencia, pero eso que importa, orgullo nacional es Cuahtemoc Blanco.
En las proximas elecciones votemos por el más guapo y vendamonos por una torta.
Espero algún dia podamos mejorar, cambiar al pais.”

My middle school classmate, Luca Tramontini 

Me: There has been 200 hundred dead people in Taumalipas, the narcos are blocking the paths. But the police instead of attacking them are attacking the teachers and classmates in Oaxaca just for protesting in peace. 

Fault of the government for not taking action but also FAULT of the people, the ones who put the mediocre president we have, the ones who didnt even vote, the ones who dont teach their children what is good and what is wrong, the ones who has little concern about what happens in the country in general because “It isnt happening to them” 

This problem is of all of us. Where’s the solidarity?

Dont even try to run out of your country, you will take this problem to everyone else. 


#PrayforOaxaca
#DespiertaMexico
#Fueralamalinche

Motivos para continuar vivendo? Cinema. Finalzinho de tarde. Unha da sorte. Cabelo colorido. Farinha de trigo caindo em sua pele. Dias frios. Cobertores quentes. Dias quentes. Piscinas geladas. Jornal com notícia boa. Comecinho de paixão. Pão doce com leite. Seriados. Meu Brasil brasileiro. Cafuné. Apelidos. Textos terminados. Fotos antigas. Roupas que sirvam. Palavras. Vento. Amora. O céu. Livros dramáticos. Sapatos com solas gastas. Gente inteligente. Filosofia. Salada de batata da Mãe. Barulho do teclado. Conexão mental. Café. Ficção científica. Inglaterra. Óculos escuros. Sorrisos. Final de novela. Descobertas. Aulas de história. Lugares. Paisagens. Momentos. Oração. Estantes lotadas. Corações transbordando. Natal. Civilidade. Personagens amigos. Batata frita grande. Brincos grandes. Delineados perfeitos. Amores completos. Cachorros. Gatos. Animais. Coisa de Vó. Coisa de Vô. Canecas. Leite ninho. Revista Recreio. Cabelos presos. Cabelos soltos. Abraço de irmão. Páscoa. Amizades. Amor eterno. Los Hermanos. Igreja. Instrumentos. Ana Larousse. Família. Doação. Ano novo. Recomeços. Série Felicity. Despedidas curtas. Chegadas longas. Viagens. França. Bolacha Negresco. Perder peso e sentir leve. Deus. Amigos que nos fazem passar micos. Ganhar peso e se sentir bem. Fotografia. Cachecol. Conseguir terminar uma lista de motivos para continuar vivendo.
—  Dona Anastácia. 
Para iniciarse en la novela negra

Uno de los maestros del género noir se encuentra en Argentina para participar del BAN!, el festival dedicado a la novela negra que se celebra en la ciudad de Buenos Aires. 

En La Nación, John Connolly nos recomienda diez libros para aquellos lectores que quieren iniciarse en el género. Lista muy confiable, dicho sea de paso:

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Las mejores frases del libro “Bajo la misma estrella” de John Green (las que mas me gustaron). 

–Algunas veces lees un libro, sientes un extraño afán evangelizador y estás convencido de que este desastrado mundo no se recuperará hasta que todos los seres humanos lo lean. 

–Shakespeare se equivocó tanto como cuando hizo decir a Casio: «La culpa, querido Bruto, no la tienen nuestras estrellas / sino nosotros».

—Con estos columpios tus hijos aprenderán a familiarizarse con las subidas y bajadas de la vida humana poco a poco y sin peligro, y aprenderán también la lección más importante de todas: por mucho impulso que te des, por muy alto que llegues, no puedes dar una vuelta entera. 

Mientras leía, sentí que me enamoraba de él como cuando sientes que estás quedándote dormida: primero lentamente, y de repente de golpe.

—Sigue luchando su batalla, levantándose cada mañana para ir a la guerra sin lamentarse. 

—Su primera razón para vivir y mi primera razón para vivir estaban íntimamente unidas. 

—«El amanecer brilla en sus ojos, que se pierden» 

–«Venid corriendo. Estoy degustando las estrellas»

Son almas bondadosas y generosas que nos sirven de inspiración cada vez que respiran. 

— La niña que cree que hay vida después del final de una novela. 

—Hay infinitos más grandes que otros infinitos 

—«A veces parece que el universo quiere que lo observen». 

—Pero tengo que decir algo: cuando los científicos del futuro se presenten en mi casa con ojos robot y me pidan que los pruebe, les contestaré que se vayan a tomar por culo, porque no quiero ver un mundo sin él. 

Mis pensamientos son estrellas con las que no puedo formar constelaciones.

—El mundo no es una fábrica de conceder deseos

—Estoy en una montaña rusa que no hace más que subir, 

—Se contaron peleas, batallas ganadas en guerras que sin duda se perderían. Se aferraban a la esperanza. 

Le temo como el ciego al que le da miedo la oscuridad. 

—«El amor verdadero nace de los tiempos difíciles»

Mais uma de amor pra quem não ama

Está acabando a história, mas ainda dá tempo de não amar mais um pouquinho. Mando uma mensagem para ele, que a essa altura dorme abraçado a uma menina que já encheu o saco, achando que encontrou a mulher da vida. Mando uma mensagem para ele, que a essa altura dorme demais como sempre e já deve ter me esquecido, mesmo lembrando de mim em todos os intervalos de coisa melhor pra pensar. Mando uma mensagem para ele, ainda que ele já tenha desistido do amor e prefira o cheiro de chiclete com chulé da nuca da sua filha.

Durmo com mais de trinta homens, e mais uma vez sozinha. Mas esse texto, juro, é uma comemoração a isso. No fundo, no fundo, eu gosto. Ainda que eu me sacaneie com pureza e me pergunte baixinho: tá doendo?

Nós vamos mais uma vez nos olhar querendo transar até amanhã, mas vamos apenas assistir à novela e tentar adivinhar as falas. Nós vamos mais uma vez querer atravessar as ruas de mãos dadas, mas vamos brincar de dar ombradas um no outro. Eu prefiro morrer sua amiga do que quebrar algum elo misterioso e te perder para sempre. Te perder como sempre.

Ele escuta uma dessas músicas da modinha ao estilo Madeleine Peyroux antes de dormir e tenta entender qual é o meu problema. Será que eu não fui porque ainda sofro por aquele amor mal resolvido? Será que eu não fui porque tenho medo do amor? Será que eu não fui porque tenho medo de sofrer? Ahhh, os homens apaixonados. Ainda mais burros que as mulheres que acreditam na dor irônica. Eu não fui apenas por uma razão: eu não gosto de quem eu não amo e fim de papo.

Tiro o carro da garagem dele e corro para encontrar o outro e seus amigos deliciosos. Ele tem braço de estivador e tem um buraco entre o começo da perna e o fim do tronco. Coisa de homem sarado. Só não digo que ele parece o Bob da Barbie porque esse era eunuco e vivia rindo. Se bem que ele vive rindo e ri tanto que não parece ter centro. Parece eunuco.

Adoro sua virilha, sou obcecada por ela. Adoro seus amigos fortes. Adoro tudo o que dói nele, como diria aquela fala do filme “Closer” que eu adoro. Adoro que posso encontrá-lo sempre depois das três da manhã, sempre depois dos jantares que eu não vou e das transas que eu não faço. Adoro que posso morrer por ele ou nem lembrar que ele existe. Amor de pica é assim mesmo: o maior e o mais leviano de todos.

Ele acabou de me descobrir pela Internet e dorme tentando me encontrar, tentando me encaixar. Sente uma pontada no peito e uma pontada lá embaixo. Deve ser engraçado ser homem e amar assim de maneiras tão opostas e complementares. Ele não sabe que tudo o que eu mais quero é casar e ser mãe de um casalzinho que dança pelado antes do banho. Mas esse meu querer está esquecido em algum canto de mim, está esquecido depois de tanto eu querer isso e a vida me dizer que eu ainda não podia.

Ganhei a porra da dor irônica. Ainda que seja estupidez acreditar nela. Agora o que eu quero é saber que o outro se esfrega no banho, que o outro se fode no restaurante, que o outro me espera sempre depois das três e tem amigos deliciosos. Que o outro é especial demais, mas talvez ainda não seja o personagem principal daquela festa de final de novela, com todos os personagens de bem.

Está acabando a história, mas ainda dá tempo de não amar mais um pouquinho. Mando uma mensagem para ele, que a essa altura dorme abraçado a uma menina que já encheu o saco, achando que encontrou a mulher da vida. Mando uma mensagem para ele, que a essa altura dorme demais como sempre e já deve ter me esquecido, mesmo lembrando de mim em todos os intervalos de coisa melhor pra pensar. Mando uma mensagem para ele, ainda que ele já tenha desistido do amor e prefira o cheiro de chiclete com chulé da nuca da sua filha.

Durmo com mais de trinta homens, e mais uma vez sozinha. Mas esse texto, juro, é uma comemoração a isso. No fundo, no fundo, eu gosto. Ainda que eu me sacaneie com pureza e me pergunte baixinho: tá doendo?

- Tati Bernardi