fin verano

Cuidado con mayo y junio. Son meses de renuncias, no tanto políticas, sino más bien personales. Mayo y junio son los meses del ultimátum íntimo, inconfesado. A principio de año empezaste clases de actuación o te anotaste en sociología, en percusión, en el gimnasio, en pileta, pensando que este año finalmente ibas a lograrlo, este año iba a ser distinto, todo vos ibas a ser un súper vos, más alto, parado más derecho, más flaco, comiendo menos y mejor, te ibas a poner las pilas, este año ibas a terminar la tesis, o el quincho de atrás, este año ibas a cuidar bien el jardín, a pintar, a pasarte en limpio, a sacar la bici, a encarar el trabajo con más ganas, más organizado, más eficiente. Y el comienzo de año ayudó: los meses nuevos, la compu nueva, las caras renovadas en la clase de yoga, el buen clima del fin del verano… Pero algo se cansó, quizá no vos sino las semanas mismas se cansaron, faltó la chica linda que iba a yoga, faltaron otros, una mañana quedaste sólo vos con la profe resfriada, en el trabajo no te aumentaron y te dio bronca ser más organizado y se acumularon los informes sin hacer, llovió mucho en abril y no pudiste pintar ni sacar la bici que ahora está pinchada, te ganó el yuyal, el quincho quedó en planes porque resultó muy caro, la tesis mejor terminarla en verano cuando puedas leer más, el papel de la dieta quedó crucificado con dos imanes en la heladera porque leíste que el yogur diet es cancerígeno, faltaste a pileta por el frío, el profe de percusión era medio mala onda, la sociología no es lo tuyo, en teatro francamente no te ves. Qué lindo renunciar, coronarse con el aura del derrotado, desertar, no ir más, saber que igual la vida empieza a cada rato.
—   Meses difíciles, Pedro Mairal
Pedazos de allá y de aquí

“…y continúa girando la rueda
y voraz sigue siendo el tiempo
y seguimos nosotros a tientas
imaginando
                                                     
                                          lo que no estamos siendo.”

Pedazos de allá y de aquí.

“Qué si no somos más
que la tumba que vamos cavando,
pues continuamos asiendo en nuestro cuerpo las penas
mientras la soledad nos envuelve con su manto.

Qué si no somos más
que la alegría que se va quebrando:
respirando desnudos,
dilucidando a oscuras,
yace la incógnita de nuestro mundo
por la bóveda sepulcral de nuestro cuarto.”

¡Hola! Armando por aquí. Al fin son vacaciones de verano y tendré tiempo para poder crear algunas tramas en mi blog que como había avisado, quedaría abandonado por un tiempo. Ya saben que no tengo Muses específicos, pues los creo de acorde al plot y al FC que sea requerido, por lo que solo basta un mensaje para planear algo. Estoy abierto a tramas M/F y M/M por si a alguien le interesa crear algo.

Prólogo - Fotografías

–¡Tíos! ¡Frank se esta liando a golpes afuera! ¡Corran!– entró bastante alarmado un joven de estatura media baja llamado Alejandro o Alex para sus amigos y cualquiera que le conociera de la universidad. Corrió gritándole a un grupo de jóvenes que estaban en un sillón conversando y bebiendo en una zona más íntima de lo que parecía aquella gran casa, era el tipo de fiesta conmemorativa para todos los presentes, representaba su final de año por lo que la mayoría disfrutaba en grande, además de que servía para que algunos se olvidaran de sus problemas

–¡¿Pero que dices?!– se levantó uno de los chicos más altos que estaba apoyándose en otro chico que reía sobre algo con los demás, quien decidió levantarse primero era Samuel, un chico por demás guapo y atractivo con un porte muy galante, que para la suerte de todos era abiertamente bisexual, además de inteligente y bastante respetado por todos

–¡Quiero ver eso!– gritó un chico de lentes al que sus amigos llamaban Mangel en la mezcla de sus dos nombres, Miguel Ángel. Salieron corriendo detrás de Samuel junto a los otros invitados, nadie se perdería una pelea, además de que quien se estaba peleando era un amigo cercano de aquel grupo. Al salir se encontraron con un par de chicos que estaban gritándose maldiciones, en medio de un jardín grande, donde ya se concentraba la mayoría de las personas, como siempre las peleas en una fiesta llamaban toda la atención

–¡Frank! ¡Frank! ¡¿Que haces tío?!– le gritaba Samuel mientras lo alejaba del otro que continuaba incitándolo a los golpes

–¡El gilipollas este otra vez!– gritó mirando a su contrincante, un tipo de su misma altura pero más musculoso, era el popular de aquél grupo tan grande de personas

–Cálmate, te hemos dicho que le ignores de una buena vez– le dijo en un susurro para tratar de tranquilizarlo, no era la primera vez que esto pasaba y por lo visto no seria la última

–¡Ya besense y váyanse a follar! ¡Maricas!– les gritó a ambos el otro tipo que junto al montón de sus amigos reían burlándose, Samuel no soporto más y se giro rápidamente jalando de la camiseta a quien les grito, estaba a poco de levantarlo del piso por la fuerza con la que lo tomo –vuelve a llamarnos así y veremos quien es el marica– dijo acercando su rostro al suyo solo para ponerlo nervioso, sabia muy bien que funcionaba, porque el tío era homofóbico. Lo soltó de un empujón al suelo, las personas se dispersaron al ver que no contesto y solo se fue con los demás, sabían a quien respetaban más, y quien fue derrotado no era más que Samuel

–¡Suficiente! Vamonos ya– dijo Ruben el chico alto que de inmediato tomo de los hombros a Samuel separandolo y caminaron hacia fuera de la casa para ir hasta donde habían aparcado, los demás les seguían con las cabezas bajas, el animo decayó, como con cada vez que les llamaban así en público.

Al llegar a la camioneta se acomodaron y dejaron a Samuel conducir ya que era el único que no bebió nada en toda la noche, como siempre. La mayoría estaban un poco pasados de cervezas aunque con el reciente evento a todos les bajo la borrachera, no solían pelear así o llamar la atención de todos por lo que esta vez fue algo que sin duda daría de que hablar luego de vacaciones.

–Se ha acabado chicos, al fin verano– comentó Mangel rompiendo la tensión mientras iban recuperándose. Todos asistían a la misma universidad sólo que en diferentes años y carreras, de allí su gran amistad

–¿Todos saldrán?– preguntó Alex, refiriéndose a las vacaciones que les esperaban

–No, yo me quedo– respondió Samuel bastante serio mirando hacia el camino

–Yo me voy al pueblo de Mangel– dijo Ruben mirando de reojo al conductor, su voz sonó en el mismo tono que Samuel, a lo que Mangel solo asintió

–Yo iré a ver a Claudia– esta vez era Frank quien habló, su novia era la única que vivía fuera de Madrid por lo que su relación a pesar de ser duradera a veces se veía debilitada por esos problemas, siempre estaban peleando o decidiendo si terminar o no, pero jamás pasaba nada

–Y yo iré con Eva y su familia– Alex también tenía una relación seria, ya de más de un año con una chica de otra universidad, ellos se veían mucho más seguido y además los chicos se llevaban muy bien con ella

–Y Luzu se fue con Lana esta noche– la otra pareja del grupo, Luzu era quien debió haber terminado ya la carrera pero no logró acreditar un par de materias y repetiría el ultimo año, mientras Lana estaba en su segundo año junto a Alex y Frank.

–No nos despedimos de ellos– menciono Frank y es que justo después de ver las notas de su semestre en el listado todos salieron a casa a arreglarse para la fiesta por lo que no pudieron verlos irse. Como era costumbre irían a Los Ángeles a visitar a los padres de Lana, ya que ella no era de España, solo se encontraba terminando sus estudios antes de establecerse

–Serán unas vacaciones largas…– para Samuel las cosas no eran tan sencillas como para los demás, él mantenía una relación con Ruben quien se iría con su mejor amigo a su pueblo, dejándolo solo. El hecho de que les llamaran maricas nació desde el punto en que este par decidió besarse enfrente de todos en una fiesta, ese día inolvidable, que marco algo en ellos dos y en todo su grupo.

Y ahora solo les quedaba esperar para ver lo que pasaría al regresar a clases una vez más.

Starter for melodiousmulletnumbernine

Catwe didn’t believe it when everyone waved their goodbye at her. After dealing with several months packed with insane amounts of boring tasks and annoying students, she stood still on the pavement, unable to process the fact she was free now.

“¡Al fin llegó el verano, chaval! ¡No pienso levantarme de la cama ni para comer!” Catwe spent her first minutes of summer thinking how much she was going to sleep, so she didn’t pay attention to anything until she collided with someone.

“Ouch… Anda, hola Demyx.” She greeted him with a nervous chuckle.