Que te quiera con luz y a oscuras,
cuando seas invierno y en verano,
cuando la luna se vaya y sólo queden estrellas.

Que te quiera cuando estés caída
y cuando seas Imperio,
por encima de cualquier sonrisa descompuesta,
que te quiera sin cerrar los ojos
y que quiera seguir viéndote en sus sueños.
Y en sus pesadillas, sobre todo.

Que te quiera con los vasos rotos,
con las miradas perdidas que jamás volvieron,
con los besos que, al terminar, te hicieron una herida
y tuviste que seguir bailando, incluso cuando el telón ardía.

Que te quiera, ¡joder!, que te quiera
descalza,
desnuda,
vulnerable,
rota
y dañina.
Que te quiera, aún sabiendo
que le terminarás rompiendo el corazón,
los días,
la vida.

Que te quiera cuando los pájaros pronostiquen la lluvia
y entre la nostalgia y la melancolía por la puerta,
recordándote que lo eterno puede terminar en una sonrisa,
en una lágrima, en un suspirar.
Que estás rota.

Que te quiera por encima del cielo
y por debajo del mar.
Que te quiera, cielo,
por encima de sus tormentas,
de sus tornados
y torbellinos.

Que se acerque más que nunca
cuando quieres que ni tu sombra te siga,
tus pasos serán direcciones a las cual ir
siempre que haga frío.

Que te quiera, ¡así!
Tal como eres:
Un dulce veneno
y un letal antídoto.

Que te quiera, loca,
que te quiera, rota,
que te quiera y haga de ti un mejor lugar,
un lugar en el cual germinar
y hacer primavera eternamente.
—  “Amor es aceptación, no adaptación”, Benjamín Griss (SEGUNDA PARTE)
Say no to bad dates, bad friends, and bad ideas. Stop going out when you’d rather stay in. Don’t do things that make you unhappy. But don’t be afraid to say yes to spontaneous nights out, new adventures, and facing your fears. Because it’s true what they say, life is short, and it’s passing you by right now while you read this. So if there’s anything you want to change in your life don’t wait. This is your moment.
—  If you’re waiting for a sign this is it.