fachadas

Te enamoras de un cuerpo porque es la fachada, es inevitable. Pero a mí me encanta la inteligencia, me seducen las palabras bien elegidas, las sonrisas cuando comprenden de lo que hablas. Me encanta escuchar a la gente que habla sobre temas que ni siquiera conozco, que no se hacen los listos sino que saben lo que dicen. Me enamora la ortografía, la redacción, la expresión oral. 

Cuando alguien te mira de arriba abajo te sientes bien, para qué negar lo obvio. Pero cuando alguien te mira el alma y sabes que lo que ve le ha encantado, eso es la mejor droga que existe.

Lo que hay dentro de cada uno es enorme y mucho más estimulante que cualquier par de piernas largas y estilizadas. A veces.

¿Cómo se declara cada signo?

Aries: ME GUSTAS MARIKO *Lo besa apasionadamente*

Tauro: Oye…Hay algo que me gustaría decirte…Desde hace mucho…*Es acallado con el beso de la otra persona*

Géminis: ¡Hey! ¡Este…tu! ¡Bueno si! Veras! ¡JAJA! Eres una persona realmente hermosa, divertida *Bomba de halagos* también muy inteligente y amable *Explosión de halagos* Y bueno sí, solo quería decirte que me gustas /~\ *La otra persona o se durmió o se derritió de amor y lo beso al final*

Cáncer: Disculpa *Lo dice suavemente y toca el hombro de la persona para llamar su atención* Me atraes desde hace bastante y me gustaría que pudiéramos llegar a ser algo lindo, bello, próspero y…*Se le quiebra la voz* Duradero QwQ

Leo: Hola nena, este es tu día de suerte porque he decidido fijarme en ti, si lo se, es maravilloso, espero mi espejo no se ponga muy celoso por ello😎*Luego muere su fachada egocéntrica y termina siendo muy sentimental y conmovedor* 

Virgo: ‘Disculpe honorable dama solo quería compartir con usted mis sentimientos latentes… *Muestra grandes habilidades con las palabras y halagas de manera elegante* 

*Para luego al final ser bastante emocional e intenta acercarse a la otra persona*

Libra: Oye, disculpa molestarte pero, *Dice lo mas épico en discursos y confesiones amorosas* *Es instantáneamente correspondido por la otra persona*

Escorpio: Si le gustas, nunca lo sabrás por su boca, son sus actos los que hablaran por si mismos😏😏

Sagitario: ¡Hey! ¡Hola nena! ¿Adivina a quien le gustas? ¡¡¡Siii!!! ¡A mi! >v< ¿Somos algo? ( ͡° ͜ʖ ͡°) (No es broma, así se me confesó un sagi bien extrovertido una vez y yo quedé como: ¿¡DE FFUUKK!? xD) 

Capricornio: Disculpe, usted, me gusta, ¿Habría oportunidad de ser algo? *Luego es bastante comunicativo con las palabras y la otra persona se derrite*

Acuario: Al igual que con escorpio, pos su boca nunca lo sabrás, acuario no conoce las confesiones, para él no existe ese paso, o es más, si sabe que le gusta también a la otra persona, y lo encuentra conveniente, salta a la acción, “Si me gusta, lo beso” (Imitación del pensamiento acuariano by me xd)

Piscis: Ehhmm E-eto, heelluuhh…Ehhmm esteee *Titubea y carraspea mucho antes de detonar la bomba* ¡Me gustas! *Dice totalmente sonrojada en un chillido nervioso* *La otra persona se derrite de ternura*
-Hannah :3♒✌ 

O que você vê no espelho, na fachada de um prédio, no elevador, não é beleza. É reflexo. A beleza de verdade, está no seu olhar. No olhar do outro. No olhar apaixonado. E é ela a beleza que desperta segurança, alegria e otimismo. Porque a beleza não é só o que você vê, é o que você sente.
—  Reflexo.
Eu quero alguém que esteja comigo em todos os momentos do meu dia. Quero alguém que saiba o momento certo em que eu preciso de ajuda e que faça o possível só pra arrancar um sorriso meu. Quero alguém que me traga confiança, que não goste de se gabar por coisas fúteis e que não ache que um relacionamento se baseia apenas em palavras. Eu preciso de alguém que se arrisque, assim como eu me arrisquei e me arriscaria de novo só pra poder vê-la feliz. Eu preciso de alguém que me acolha, que demonstre que precisa de mim na sua vida. Quero uma pessoa que seja transparente, que jogue limpo e que não ache que confiança se dá somente através de palavras e blá, blá, blás, porque palavras por palavras, até papagaio fala. Sabe, eu quero um alguém que vá cuidar de mim, que saiba dos meus gostos, que preserve o amor que eu sentir. Eu não preciso de gente apenas pra manter perante os outros​ um relacionamento fachada. Eu preciso é de alguém que coloque a cara pra fora, que bata a mão no peito e que sinta borboletas dentro do estômago. Eu quero alguém que entenda que um relacionamento é feito a dois, e que segredos e joguinhos não são características de um relacionamento saudável. Eu não preciso de um alguém que faz tudo ao contrário do que diz detestar. Eu procuro um alguém de verdades. Eu quero um alguém transparente e sem joguinhos, sem esconderijos. Eu quero um alguém inteiro, que seja de dentro pra fora, que me faça sentir orgulho de tê-la escolhido. Eu quero um alguém em que eu possa chegar nos outros e dizer: “esta é a minha companheira, a minha pessoa para todas as horas, o meu grande amor.”
—  Isabela Queiroz.
Somos la generación que no quiere relaciones

“Queremos una segunda taza de café para las fotos que subimos a Instagram los domingos por la mañana, otro par de zapatos en nuestras fotos artísticas de pies. Queremos poner en Facebook que tenemos una relación para que todo el mundo pueda darle a “me gusta” y poner un comentario, queremos una publicación digna del hashtag #parejaperfecta. Queremos tener a alguien con quien ir de brunch los domingos, con quien quejarnos los lunes, con quien comer pizza los martes y que nos desee buenos días los miércoles. Queremos llevar acompañante a las bodas a las que nos inviten (¿Cómo lo habrán hecho? ¿Cómo habrán conseguido un felices para siempre?). Pero somos de la generación que no quiere relaciones.Buceamos por Tinder en un intento de encontrar a la persona adecuada. Como si tratáramos de hacer un pedido a domicilio de nuestra alma gemela. Leemos artículos como Cinco maneras de saber que le gustas o Siete formas de gustarle, con la esperanza de ser capaces de moldear a una persona para tener una relación con ella, como si de un proyecto de artesanía que hemos visto en Pinterest se tratase. Invertimos más tiempo en nuestros perfiles de Tinder que en nuestra personalidad. Y aun así no queremos tener una relación.Hablamos y escribimos mensajes de texto, mandamos fotos o vídeos por Snapchat y tenemos conversaciones subidas de tono. Salimos y aprovechamos la happy hour, vamos a tomar un café o a beber cerveza; cualquier cosa con tal de evitar tener una cita de verdad. Nos mandamos mensajes para quedar y mantener una charla insustancial de una hora solo para volver a casa y seguir manteniendo una charla insustancial mediante mensajes de texto. Al jugar mutuamente a juegos en los que nadie es el ganador, renunciamos a cualquier oportunidad de lograr una conexión real. Competimos por ser el más indiferente, el de la actitud más apática y el menos disponible emocionalmente. Y acabamos ganando en la categoría el que acabará solo.Queremos la fachada de una relación, pero no queremos el esfuerzo que implica tenerla. Queremos cogernos de las manos, pero no mantener contacto visual; queremos coquetear, pero no tener conversaciones serias; queremos promesas, pero no compromiso real; queremos celebrar aniversarios, pero sin los 365 días de esfuerzo que implican. Queremos un felices para siempre, pero no queremos esforzarnos aquí y ahora. Queremos tener relaciones profundas, pero sin ir muy en serio. Queremos un amor de campeonato, pero no estamos dispuestos a entrenar.Queremos alguien que nos dé la mano, pero no queremos darle a alguien el poder para hacernos daño. Queremos oír frases cutres de ligoteo, pero no queremos que nos conquisten… porque eso implica que nos pueden dejar. Queremos que nos barran los pies, pero, al mismo tiempo, seguir siendo independientes y vivir con seguridad y a nuestro aire. Queremos seguir persiguiendo a la idea del amor, pero no queremos caer en ella.No queremos relaciones: queremos amigos con derecho a roce, “mantita y peli” y fotos sin ropa por Snapchat. Queremos todo aquello que nos haga vivir la ilusión de que tenemos una relación, pero sin tener una relación de verdad. Queremos todas las recompensas sin asumir ningún riesgo, queremos todos los beneficios sin ningún coste. Queremos sentir que conectamos con alguien lo suficiente, pero no demasiado. Queremos comprometernos un poco, pero no al cien por cien. Nos lo tomamos con calma: vamos viendo a dónde van las cosas, no nos gusta poner etiquetas, simplemente salimos con alguien.Cuando parece que la cosa empieza a ir en serio, huimos. Nos escondemos. Nos vamos. Hay muchos peces en el mar. Siempre hay más oportunidades de encontrar el amor. Pero hay muy pocas de mantenerlo hoy en día…Esperamos encontrar la felicidad. Queremos descargarnos a la persona perfecta para nosotros como si fuera una aplicación nueva; que puede actualizarse cada vez que hay un fallo, guardarse fácilmente en una carpeta y borrarse cuando ya no se utiliza. No queremos abrirnos; o, lo que es peor, no queremos ayudar a nadie a abrirse. Queremos mantener lo feo tras una portada, esconder las imperfecciones bajo filtros de Instagram, ver otro episodio de una serie en vez de tener una conversación real. Nos gusta la idea de querer a alguien a pesar de sus defectos, pero seguimos sin dejarle ver la luz del día a nuestro auténtico yo.Sentimos que tenemos derecho al amor, igual que nos sentimos con derecho a un trabajo a jornada completa al salir de la universidad. Nuestra juventud repleta de trofeos nos ha enseñado que si queremos algo, merecemos tenerlo. Nuestra infancia rebosante de películas Disney nos ha enseñado que las almas gemelas, el amor verdadero y el felices para siempre existen para todos. Y por eso no nos esforzamos ni nos preguntamos por qué no ha aparecido el príncipe o la princesa azul. Nos cruzamos de brazos, enfadados porque no encontramos a nuestra media naranja. ¿Dónde está nuestro premio de consolación? Hemos participado, estamos aquí. ¿Dónde está la relación que merecemos? ¿Dónde está el amor verdadero que nos han prometido?Queremos a un suplente, no a una persona. Queremos un cuerpo, no una pareja. Queremos a alguien que se siente a nuestro lado en el sofá mientras navegamos sin rumbo fijo por las redes sociales y abrimos otra aplicación para distraernos de nuestras vidas. Queremos mantener el equilibrio: fingir que no tenemos sentimientos aunque seamos un libro abierto; queremos que nos necesiten, pero no queremos necesitar a nadie. Nos cruzamos de brazos y discutimos las reglas con nuestros amigos, pero ninguno conoce el juego al que estamos intentando jugar. Porque el problema de que nuestra generación no quiera relaciones es que, al final del día, sí que las queremos.”

cara a cara tu não consegue manter a fachada,
teus olhos não suportam essa guerra.

(um pedacinho teu sempre te entrega, meu bem)

tua pele continua querendo o meu toque
e o céu da tua boca ainda lembra
o que a minha língua sabe fazer.

Isso me parece tão idiota. Manter a fachada, fingir que não se importa. A quem você quer enganar? Você se importa, você sente saudade, você sofre, mas mantem o orgulho. Ele não vai te abraçar, não vai te aquecer, nem vai te fazer dar o melhor sorriso, aquele vindo da alma.  Um pedido de desculpas ou um sinto a sua falta, quem sabe um “eu te amo” poria fim a guerra e teria um desfecho muito mais bonito, não acha?
—  Nanda Marques.