ex enamorado

Me gusta lo que tenemos. las miradas, las sonrisas, los momentos, los abrazos, las conversaciones, las madrugadas, los recuerdos y todo lo que tu y yo estamos construyendo
—  Ismael R. 
Pase todo esté tiempo culpandote a ti por abandonarlo todo, por qué habías decidido ponerle punto final en nuestra historia. No te lo niego me rompió en pedazos qué pensarás qué no era la mujer para ti, qué creyeras qué no era la indicada qué no era suficiente, cuando me habías dicho antes qué era todo lo qué tú habías soñado en una mujer, qué era el amor de tu vida, qué querías pasar el resto de tú vida conmigo, qué querías qué solo fuera tuya para siempre. Me dolió no te imaginas cuánto, porqué más qué yo luchaste mil veces por nosotros, contra todo problema, contra todos los qué no querían que fuéramos felices y estuviéramos juntos, incluso tú familia pero nuestro amor era indistructible, todo conmocionaba cuando estábamos juntos a centímetros del otro no existía nadie más, eramos solo tú y yo. Estába locamente enamorada jamás lo creí, porqué al principio no creí enamorarme así de ti, porqué te veía tan loco por mi, tan enamorado qué a veces me hacía la difícil pero cuando menos me lo imagine me solté, me deje ir y me entregue completamente a ti. Sé que cometí errores amor, te falle tanto, hay cosas qué tú nunca supiste y probablemente nunca las sabrás, sé qué no lo leerás qué nunca podré decírtelo pero espero que me perdones, aguantaste tanto por mi amor, hiciste demásiadas cosas por mi qué se qué nadie más haría, estába en una situación muy difícil de mi vida, no entendía demásiadas cosas, era algo caprichosa, difícil, complicada pero me amabas cómo era y aúnque no te encantará tratabas de ayudarme, se qué te cansaste de tantas discusiones, tantas peleas, de qué hiciera todo más difícil. Lo lamento tanto, estába tan segura de ti jamás pensé qué algúna vez decidieras alejarte. Tantas veces fui yo la qué me aleje pero jamás dejaste qué lo hiciera, Dios mio, ¿cómo pude? ¿Cómo pude pensar qué jamás te cansarias, qué me amabas tanto qué soportarias cualquier cosa? Mi peor error fue pensar qué te tenía seguro, no valore tantas cosas amor, solo pude vislumbrar cuánto te amaba la madrugada qué me dejaste, cuando me sentí tan rota, cuando mis lágrimas no paraban, cuando me ahogaba en dolor y sentía mi corazón romperse en mil pedazos, tenía la necesidad de que se detuviera mi mundo para entenderlo, creí qué solo era un sueño, qué volveríamos a estár juntos de nuevo, qué te darías cuenta de tú error y correrías a recuperar lo nuestro, pero no, desde ese día nada ha sido igual.
—  Cartas de olvido para él.
Él era un perro que estaba listo para una relación seria. Ella siempre había tenido relaciones serias y estaba lista para ser una perra.
—  Confesiones de un corazón de reloj

Lo entendí desde el primer día en el que no recibí ese mensaje que me enviabas todas las mañanas. Para mí era imposible creer lo que por mi mente en realidad estaba pasando, porque no quería aceptar la posibilidad de que te estabas alejando. No dejaba de pensar en la idea de que no me amabas tanto como yo a ti. Me ilusione, no sé con qué, pero lo hice. A los días siguientes, que seguían pasando como si nada para ti, yo me iba dando cuenta de lo engañado que estaba al pensar que lo nuestro era algo importante para ti. Es más, llegué a la conclusión que para ti soy solo una opción. Cuando, para mí, eres mi prioridad. Y por más que intenté negar esa idea en mi cabeza, con el paso de los días se hacía más evidente. Estaba enamorado de ti y de eso no había duda pero no sabía muy bien el porqué, quizás lograste despertar cosas en mí que yo pensaba que ya no existían. Me devolviste las ganas de volver a querer”. Aunque solo fuimos una ilusión, porque lamentablemente el amor no viene con instrucciones y mucho menos con advertencias. Existe una infinidad de fracasos, como también la verdadera posibilidad de ser feliz, de estar pensando todo el día en ti con una sonrisa en el rostro, y eso es lo que a mi me sucedía y creo que por eso me afectó tanto.
No te miento, me dolió mucho, pero ¿Cómo te decía que quería ser tu prioridad? Era como obligarte a te interesaras más en mí, o que me dedicaras más tiempo, o que me quisieras como yo a ti. La verdad, no quería mendigar tu amor, ya que tu sabía lo que yo sentía por ti y aun así no lo supiste valorar. Realmente pensé en la idea de un futuro juntos. Pero no. Mejor ya no. Porque me valoro y ya dejé de ser tu opción, porque sé que tarde o temprano llegará el día en que yo sea la prioridad de alguien más.

Pero primero debo ser mi prioridad.

—  Ismael R. 
He decidido tomarmelo con calma,
No te llamaré, ni me mentiré diciendome que ya eres pasado, porque aunque quería que fueras futuro solo eres un presente que sabe como no estar. No divagaré en ideas semejantes a escenas de cine para poder reconquistarte, y no, no usurparé el insomnio de otras camas para olvidarte. Esta vez he decidido tomarmelo con calma, tomar tu partida lentamente, beberla de dos tragos y poner el vaso boca abajo cuando la ultima sílaba de tu nombre termine de pasar por mi garganta, escribirte cuatrocientos poemas de ser necesario, vendar y cuidar la herida que dejaste hasta que sane, y por ultimo archivar las fotos hasta que pueda verlas de nuevo y entonces si, poder deshacerme de ellas sin pensar que a los diez minutos volvere como desquiciado a sacarlas de la basura. Decidí tomarmelo con calma, dejarte ir de mi como quien paga un empeño, de poco en poco hasta ver de vuelta mi corazón.
—  Tito Anaya (via-El diástole)
Una de las cosas que más odio y temo es el olvido.
Me da temor el hecho de saber que una persona siendo parte importante de ti, tenga que ser un simple recuerdo.
Poner todo de tu parte para dejar de querer, o más bien dejar de pensar en todo lo ocurrido y hacer como si esa persona nunca hubiese sido nada en tu vida.
¿Cómo puedes dejar de lado a una persona?
¿Qué somos nosotros para convertirnos seres tan insignificantes que deciden dejarnos atrás y fingir que nada ha ocurrido?
Tan absurdo y doloroso es.
—  Yo.
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Que te ofrezcan amistad después de terminar una relación no siempre significa madurez. En su mayoría quien lo ofrece es quien menos siente, porque no entiende lo doloroso que es llamar “amigo/a” a quien amas.
No estaba muy seguro, porque antes de que llegaras a mi vida ya me habían roto el corazón, pero decidí confiar una vez más y te entregué por completo mi corazón, pensando que no te irías, ya que estaba casi seguro que tu serias la persona que me ayudarías a reparar el daño que alguna vez me habían causado, pero no fue así, es más, solo fuiste otra lección de vida, de esas pocas que ocurren sólo una vez y que vienen solo para enseñar algo. Pero fue ahí que comprendí que yo si te amé de verdad, porque realmente puse toda mi confianza en que esto podía funcionar, por eso es que te convertiste en mi peor lección. Y te juro que después de ti, jamás he vuelto a ser igual.
—  Ismael R. 
Ayer no te pude sacar de mi mente, eran un sin fin de recuerdos que invadían mi cabeza. Entre todos esos estaba tu hermosa risa, también estaba tu mirada, que por cierto me volvía loco. Recordé también tu forma da caminar y la manera tan tuya de pronunciar mi nombre, aunque lo que más recode fue tu hermoso rostro, en pocas palabras tú siendo tan hermosa. Sinceramente ayer no te pude sacar de mi mente, hoy tampoco y de seguro mañana será lo mismo.
—  ismael R.