etnohistoria

ICP Anuncia Convocatoria para Beca de Arqueología Dr. Ricardo E. Alegría Gallardo

@ICPPR Anuncia Convocatoria para #Beca de #Arqueología Dr. Ricardo E. Alegría Gallardo - via @TVOrriola

San Juan, Puerto Rico — Como parte de la conmemoración de su 60 aniversario, el Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP) invita a estudiantes de estudios postgraduados a someter solicitudes para la Beca de Arqueología, Dr. Ricardo E. Alegría Gallardo, establecida bajo la Ley Núm. 75 de 3 de marzo de 2004.

Esta beca será por la cantidad de tres mil (3,000) dólares anuales y se concederá por un…

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RESUMEN. A través del análisis del significado de la guerra en los Andes, de la tecnología con que las armas de metal fueron fabricadas, así como de la evolución de las mismas a través de los diferentes fiorizontes culturales, hemos tratado de recuperar todos aquellos ejemplos de objetos de metal, hayan cumplido una función utilitaria…

Armas de metal en el Perú prehispánico was originally published on Arqueología del Perú

María Rostworowski (1915-), Perú

María Rostworowski Tovar de Diez Canseco
Nacida en Barranco, Lima, Perú, 8 de agosto de 1915

  • La mujer en la época prehispánica
  • La mujer en el Perú prehispánico
  • Etnia y sociedad: costa peruana prehispánica
  • Historia del Tahuantinsuyo
  • Pachacutec inca Yupanqui
  • Curacas y sucesiones: costa norte
  • Pachacamac y el Señor de los Milagros: una trayectoria milenaria
  • Los ascendientes de Pumacahua
  • Señoríos indígenas de Lima y Canta
  • Recursos naturales renovables y pesca: siglos XVI y XVII
  • Estructuras andinas del poder: ideología religiosa y política
  • Entre el mito y la historia: psicoanálisis y pasado andino
  • Doña Francisca Pizarro: una ilustre mestiza
  • Las visitas a Cajamarca. 1571-72/1578. Documentos
  • Ensayos de historia andina
  • El señorío de Pachacamac

Antropología de la A a la Z.

ETNOHISTORIA

El río Amazonas fue conocido por los Europeos desde las primeras expediciones realizadas por los españoles en el siglo XVI. Sin embargo, el hecho de tener que navegar con la corriente a su favor, en vez de presentar beneficios, les obligaba a enfrentarse a grandes caídas de agua que imposibilitaron la inmersión en la selva. Por otro lado, después de un siglo, en 1639 los Portugueses, por medio de la expedición de Pedro Teixeira, toman en sus dominios la selva amazónica. Aunque la corriente del río estaba en su contra, lograron entrar y hacer asentamientos en diferentes partes, principalmente, en las tierras baja. Para los portugueses fue una prioridad adentrarse lo más posible en la selva, con el fin de realizar la explotación de productos tales como la canela, el cacao, la vainilla, la grasa de tortuga, entre otros, que representaron gran valor en la economía colonial.

Comenzó entonces, una expansión territorial en busca de la explotación de diferentes recursos y el control de la mano de obra nativa. Los indígenas de la zonas bajas o ribereños, fueron víctimas de las prácticas coloniales que cobijaron gran parte de Sur América. Sufrieron un sistema esclavista, justificado por las llamadas “guerras justas”, fueron reclutados en pueblos indígenas donde eran evangelizados y castellanizados. Los ritos indígenas fueron tildados de satánicos, por lo cual era castigada su práctica. Comunidades completas fueron desplazadas de su territorio y llevadas a las cercanías de los poblados, con promesas de mejor vida. Este fue el panorama general en el Amazonas durante el tiempo colonial.

Makuna, fue el nombre que dieron los portugueses a la “gente del agua” cuando llegaron a su territorio. Era un lugar de difícil acceso, sin embargo la catástrofe demográfica y la explotación de los recursos alcanzó a permear la espesura de la selva que los mantuvo cobijados. La conciencia de los nativos alrededor del tiempo de violencia se convierte en el el mito de Barea gawa. Este narra acerca de unos extranjeros, con diferente filiación lingüística, que tenían colas con las que se colgaban de los árbole, además de armas de fuego y embarcaciones. Llegaban a los bajos del Apaporis para raptar a los indígenas, engordarlos y después comerlos (cayón, 2014).

Para el caso de Colombia, después de pasar la colonia y comenzar el tiempo de la República, los indígenas no contaron con mejor suerte. Los territorios de la selva y los pocos nativos que lograron sobrevivir, fueron víctimas de una “re-colonización interna”, enmarcada por la economía extractivista, que se vio representada en la explotación del caucho en la zonas donde habitan los Makuna y en general en toda la amazonía.