esoterismo

“Cuánto antes emprendas tu programa espiritual, más feliz seras. Cuánto más esperes, más vulnerable a la mediocridad serás y te sentirás lleno de vergüenza y arrepentimiento, porque sabes que eres capaz de más.
A partir de ahora, promete que dejarás de defraudarte a ti mismo. Sepárate de la multitud. Decide ser extraordinario y haz lo que tengas que hacer. Ahora.”

Epiceto

Habla simplemente cuando sea necesario.
Piensa lo que vas a decir antes de abrir la boca.
Sé breve y preciso ya que cada vez que dejas salir las palabras por la boca dejas salir al mismo tiempo parte de tu vitalidad.

Desarrolla el arte de hablar sin perder la energía.
Nunca hagas promesas que no puedas cumplir.

No te quejes y no utilices en tu vocabulario palabras que proyecten imágenes negativas porque esto producirá alrededor de ti todo lo que has fabricado con tus palabras cargadas de intención.

Si no tienes nada verdadero, nuevo y útil que decir es mejor quedarse callado y no decir nada.

Aprende a ser como un espejo, escucha y refleja la energía. El Universo mismo es el mejor ejemplo de espejo que la naturaleza nos ha transmitido porque el Universo acepta sin condiciones nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestras palabras, nuestras acciones y nos envía el reflejo de nuestra propia energía bajo las formas de las diferentes circunstancias que se presentan en nuestra vida.

Toma un momento de silencio interno para considerar todo lo que se presenta y toma tus decisiones después, así desarrollarás la confianza en ti mismo y en la sabiduría.

Evita el hecho de juzgar y de criticar a la gente. El Tao es imparcial y sin juicios, no critica, tiene una compasión infinita y no conoce la dualidad. Cada vez que juzgas a alguien lo único que haces es separarte, expresar tu opinión personal. Es una pérdida de energía, puro ruido.

Deja que cada cual resuelva sus propios problemas y concentra tu energía en tu propia vida. Ocúpate de ti mismo. No te defiendas. Cuando tratas de defenderte estas dando demasiada importancia a las palabras de los otros y das más fuerza a sus opiniones. Si aceptas el no defenderte estás mostrando que las opiniones de los demás no te afectan, que “escuchas”. Que son simplemente opiniones y que no tienes que convencer a los otros para ser feliz.

Tu silencio interno te vuelve sereno. Haz regularmente un ayuno de la palabra para volver a educar al ego. Practica el arte de no hablar.

Progresivamente desarrollarás el arte de hablar sin hablar y tu verdadera naturaleza interna reemplazará tu personalidad artificial dejando brotar la luz de tu corazón y el poder de la sabiduría el “noble silencio”. Gracias a esta fuerza atraerás hacia ti todo lo que necesitas para realizarte y liberarte. Así pues, quédate en silencio.

Cultiva tu propio poder interno.

Respeta la vida de los demás y de todo lo que existe en el mundo. No trates de forzar, manipular y controlar a los otros. Conviértete en tu propio maestro y deja a los demás ser lo que son o lo que tienen capacidad de ser.

Instálate en el silencio y la armonía de todo el universo.

THICH  NHAT  HAN
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“En el momento en que tienes fe, allí esta la experiencia . 
En el momento en que tienes confianza, allí esta la realización, hay iluminación.
Entonces este mundo ya no existe como el mundo.
El mundo existe como el Ser.
Existe como Dios.
Y luego , con nuestros ojos físicos,
podemos ver la luz de Dios en todas partes y en todo.” -Gurumayi Chidvilasananda

“Imita a tus antepasados, por que el verdadero trabajo interno se lleva a cabo a través del conocimiento y contemplación de nosotros mismos, mira sus palabras que perduran en el tiempo, como las pirámides en el desierto.

No te ufanes de tus conocimientos, ni presumas demasiado de tu condición de hombre instruido, se humilde de corazón, o tu ego te hará descender a las más sombrías cavernas de tus mas oscuros instintos, toma consejo tanto como del humilde como del iniciado, se sencillo y humilde, y tu alma prevalecerá por siempre en el alma de aquellos con os que rosaste en tu camino.

El hombre que pronuncia palabras aviesas, no puede esperar de los demás actos de bondad.

El hombre que se expresa con el alma siempre ocupará un lugar en el corazón de los demás, como las pirámides ocupan un lugar en el cosmos”

Hermes Trismegisto

Trucos para liberarte de  la mente

1) Si nos observamos pensar veremos que la mente es como un remolino donde giran sin cesar las mismas cosas, angustias, esperanzas, miedos.

2) Para detener estos círculos incesantes, canta las 5 vocales asì: A, E, I, U, O. cada una durante un minuto (o más, si así lo necesitas).


3) Mientras la cantas, con profundas respiraciones, imagina que resuena en todo tu cuerpo, tu país, el planeta, la galaxia, el universo.

4) Cuando llegues a la O, termina agregándole una M. Te dará OM, la sílaba sagrada hindú que dicen es el origen del universo.

5) El sonido A, actúa sobre lo alto de la garganta, de los pulmones y todo tu cráneo.

6) El sonido E, tonifica tus glándulas tiroides.

7) El sonido I te desamarra del ego, y te da alegría si lo emites con una sonrisa en los labios. 
 
8) El sonido U penetra profundamente en el tórax y el vientre, y proporciona fuerza vital.
 
9) El sonido O va hasta el fondo del abdomen, y te abre a la creatividad.

10) Al terminar la serie, contempla tus pensamientos como si fueran hojas que flotan en la corriente de un río, o nubes que cruzan el cielo.

ALEJANDRO JODOROWKY
 
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¿Qué es la alquimia?

Alquimia -La operación del Sol- para el hermetismo, la alquimia no es simplemente el cambio del plomo físico en oro físico. Los iniciados en el hermetismo se burlaron de esos “alquimistas”  que trataban de fabricar oro como meros "sopladores”, incapaces de comprender las alegorías sutiles de los textos alquímicos Herméticos. Detrás de las etapas alegóricas de destilación y fermentación química, con el fin de acelerar los procesos de la naturaleza y para traerle la perfección a un cuerpo natural, se encuentra el Arte Alquímico de la Transmutación (Ars Transmutoria). En esta “Gran Obra” (Magnum Opus) de la alquimia hermética, la primera materia (Materia Prima), que es el cuerpo físico (simbolizado por el plomo, esto es Saturno, Cronos, gobernado por el tiempo) se transmuta en cada vez más altas formas de energía enrarecida, creando un “cuerpo de luz” (simbolizado por el oro, o sea el Sol, un cuerpo solar), con el objetivo final de lograr la inmortalidad consciente (la Conciencia Divina) en una sola encarnación.

Esto se logra por medio de un poderoso elixir de vida llamado La Piedra Filosofal, que, cuando se ingiere, transmuta el cuerpo físico y purifica su vibración. La composición de la piedra filosofal sigue siendo uno de los secretos más celosamente guardados de la tradición Hermética. Sin embargo, los textos Alquímicos claramente indican que la Piedra Filosofal se crea mediante la purificación del Mercurio en Mercurio Filosofal. Este Mercurio, cuya verdadera naturaleza permanece oculta a los no iniciados por medio de alegorías, es transmutado y purificado “cocinándolo” con los fuegos sutiles del cuerpo físico, incluyendo el amor y la sexualidad.

Las técnicas verdaderas del Arte Real (Ars Real) de la Alquimia, siguen siendo la parte más poderosa y secreta de la Tradición Hermética y son cuidadosamente custodiadas en los más altos grados de la Orden Hermética de la Aurora Dorada. La Alquimia es vista como la “clave” para la Teúrgia, cuyo objetivo final es alcanzar la unión con las altas contrapartes, lo que lleva a la Conciencia Divina.

Il Dio che non esiste

Quando si ascoltano o si leggono certi aforismi su Dio, la mente si apre al divino sollecitando tutta la nostra emotività misticismo.
Questo è molto bello, ma quasi sempre i concetti contengono aspetti di una cultura religiosa ed esoterica che non rende merito alla vera assolutezza di Dio e neanche alla rappresentazione dell'uomo nei suoi confronti.
Tutti rinnovano questa idea della divinità che, in qualche modo, limita sia Dio che l'uomo; cioè raffigura entrambi separati e bisognosi, anche se affermano il contrario.
Infatti da una parte si dice che Dio non è separato dall'uomo, dall'altra che è così distante da essere incommensurabile.
Nella descrizione esoterica si parla di una perfezione che esiste, ma sembra tale solo per la divinità, e lo diventa, per l'uomo, solo quando lui si avvicina a questa.
In poche parole, in questi scritti si ravvisa sempre una dualità che appartiene al mondo della percezione e che non rende merito a quelle spiegazioni che la trascendono, prima nel piano “dell'essere”, poi in quella dimensione spirituale che si identifica con l'Assoluto.
Ho imparato che non esiste nessuno stato d'essere che non sia perfetto in sé. Per questo la perfezione del divino è sempre nell'uomo, in qualunque uomo e in qualunque espressione di vita.
In questo senso non esiste nessun Dio, se viene limitato dal pensiero dell'uomo o dai suoi sentimenti. Esistono dei, idoli, archetipi paterni o materni, figure di riferimento, Maestri, Avatar, ma non Dio come Uno-Tutto-Assoluto.
Così l'uomo restringe l'Assoluto nella sua possibilità di comprensione, lo rende arrivabile dal pensiero e dai sentimenti, lo pone nel suo cuore e fuori di sè, e Dio diventa… religione.
Questo non è sbagliato, ma è un limite che va superato.