esos pantalones

anonymous asked:

No trato de desmeritar tu opinión acerca de que no crees que sólo hay hombres y mujeres sino simplemente humanos, pero me parece que en general estás restándole importancia a los géneros, TODOS SOMOS HUMANOS, en cuestión de respeto y relevancia merecemos lo mismo, en esa cuestión todos somos iguales, pero también hay que tener en cuenta que hombre y mujer son distintos, no piensan igual, no actuamos igual (en general) que merecemos lo mismo sí, pero no podemos confundirnos.

Yo también respeto tu punto de vista, y no vamos a pelear o a matarnos por eso.  Pero yo expresaré lo que pienso.

¿Somos diferentes? Sí, sólo hay que abrir los ojos para darse cuenta que somos diferentes, y no solo diferentes hombres a mujeres, sino también hay hombres que son diferentes de otros hombres, y mujeres diferentes a otras mujeres.  También hay diferentes en las razas, en las nacionalidades, en las creencias, en las orientaciones y bla bla bla. 

Cuando digo que no creo en géneros, es que nos obligan a que los hombres de azul y las mujeres de rosa, los hombres de pantalón y las mujeres de falda, el hombre zapatos y la mujer de tacones, el hombre trabajando y la mujer en la casa, hombre gasta y la mujer dispone, el hombre es el fuerte y la mujer es la devil.  Y NO. Yo no creo en eso, yo creo en mujeres fuertes, en hombres con tacones, en mujeres que gastan, en hombres con faldas, en mujeres azules y hombres rosas porque todo eso no son más que construcciones sociales que nos limitan como seres humanos.  Y lo que dices del respeto y relevancia, ni se diga, eso es totalmente innegociable.

Sí, físicamente tenemos diferencias, unos penes y otros vaginas, es cierto, pero eso no determina que alguien sea más o menos, un color es un color y punto, una prenda de vestir es eso y nada más.  Y como dice mi feminista favorita:  Las personas deberían poder ser lo que quieren ser, no lo que el “género” les dictamina.   Perfectamente pueden existir mujeres ejecutivas, presidentas, hombres en la casa, peluqueros, o lo que sea.   En ese sentido es que no estoy de acuerdo con el género.

Y por eso cada que me preguntan si soy hombre o mujer, evito totalmente la pregunta, y cuando respondo simplemente digo que soy un travestie.  Justo por eso, porque no creo en el género.  Sí, tengo una verga en medio de los pantalones, pero eso no dice absolutamente nada de quien soy, cómo pienso o qué puedo ser capaz de llegar a hacer, qué puedo ser o qué no. 

Cuando hablo del género, hablo de los privilegios o desventajas que se les da a unos u otros por simplemente tener un pene o no tenerlo, lo cual no comparto y nunca compartiré.

things-of-the-zodiac  asked:

Buenas noches 🌜, dime, ¿Quiénes dedicarían la canción "Sweater weather" de The neighbourhood, y qué signos la recibirían? 🌚😍🙊🙌💅💜👑💎

Y todo lo que soy es un hombre, quiero el mundo en mis manos, odio la playa, pero me quedo en California con los dedos de pies en la arena, uso las mangas de mi jersey (me arremango, me las bajo?) vamos a tener una aventura, la cabeza en las nubes,  pero mi (centro de) gravedad, centrado. Acaricias mi cuello y yo acariciaré el tuyo, tú vestida con esos pequeños pantalones cortos de cintura alta. Oh, ella sabe lo que estoy pensando, y lo que estoy pensando: Un amor, dos bocas, un amor, una casa, sin camisa, sin blusa, solo nosotros, tú te das cuenta, no hay nada que realmente quiera decirte, porque hace demasiado frío aquí para ti, y ahora, así, déjame sujetar tus dos manos, en los agujeros de mi jersey (para que no tengas frío) Antes de que pueda dejarte sin aliento, no me importa, porque ahora quizás tenga que decir, (que) algunas veces el silencio guía tu mente, así que muévete a un lugar tan lejano, los escalofríos empiezan a correr (goosebump), en el momento en el que mi mano izquierda  se encuentra con tu cintura, y entonces veo tu rostro, pongo mi dedo sobre tu lengua porque te encanta saborearlo, este corazón es una puerta, preparada para ser tocada por el (corazón) de otro. Aquí dentro se está caliente, fuera, empieza a llover con fuerza. Descendiendo, un amor, dos bocas, un amor, una casa, sin camisa, sin blusa, solo nosotros, tú te das cuenta, no hay nada que realmente quiera decirte, porque hace demasiado frío aquí para ti, y ahora, así, déjame sujetar tus dos manos, en los agujeros de mi jersey. Porque hace demasiado frío aquí para ti, y ahora, así, déjame sujetar tus dos manos, en los agujeros de mi jersey. Porque hace demasiado frío aquí para ti, y ahora, así, déjame sujetar tus dos manos, en los agujeros de mi jersey. Porque hace demasiado frío aquí para ti, y ahora, así, déjame sujetar tus dos manos, en los agujeros de mi jersey. Porque hace demasiado frío, hace demasiado frío. Los agujeros de mi jersey. The Neighbourhood - Sweater weather - Tiempo de jersey

Dafadfa adoro está canción 💜

De: Escorpio, Libra , Géminis, Sagi, Aries, Leo y Acuario. Para: Cancer, Capri , Piscis, Virgo y Tauro. Según yo :v Lina ♊
Su novio les dice“No llenas ese escote.”

-Tu no llenas esos pantalones y no te digo nada: Aries, Géminis, Sagitario, Acuario.

-Gracias por decirme que estoy más delgada: Libra, Cáncer, Tauro, Virgo.

-No, pero puedo llenarte la cara de golpes: Escorpio, Capricornio, Leo, Piscis

Mereces un amor…

​“Mereces un amor que cuando te vea por la calle despeinada con esos pantalones desgastados que te niegas botar y la blusa que te gusta usar los domingos, crea que eres la más bonita.
Mereces un amor que no se canse de conquistarte día a día y que no quiera perderte así sin más. Un amor que te demuestre que eres su mundo con cada pequeño detalle, la única chica con quien desea estar.
Mereces un amor que se esmere en prepararte el desayuno, que te apapache cuando estés enferma y que sepa entender tu humor cambiante durante esos días difíciles.
Mereces un amor que te presuma con sus amigos y que se sienta orgulloso/a de ti, un amor que te lleve a recorrer el mundo de la mano, que te brinde protección y cuidado, con el que te sientas plenamente segura mientras te rodea con sus brazos.
Mereces un amor que nunca quiera cambiarte, que sepa valorar tus emociones: que rías a carcajadas, que cantes y bailes, que a veces derrames lágrimas, que tengas tus momentos de enojo y aún así sepa apreciarte.
Mereces un amor que entienda tu mismo lenguaje, que te sea leal, transparente y sincero,que no te hiera ni te haga sentir mal.
Mereces un amor que quiera recorrer la vida a tu lado, que te incluya en sus planes a futuro y que se esfuerce para que así sea.
Mereces un amor que tenga detalles como abrirte la puerta del coche, que te plante un beso en la mano cuando menos lo esperes, que mire a los ojos y te diga las verdades de su corazón.
Mereces un amor que te inspire, que reconozca tus logros (los grandes y los pequeños), que te empuje y te brinde su apoyo cuando algo te salga mal.
Mereces un amor que haya superado su pasado, que sólo se enfoque en su presente y que en él te encuentres tú.
Mereces un amor que extienda tus alas y que haga realidad todo eso que pensabas imposible, con el único deseo de que siempre quieras regresar a su lado cuando acabes de volar.”

Fue Un Verano (Capitulo 1)
  • (NARRADO POR ABBEY);
  • No sentía mis piernas y la cabeza me reventaba, un tanto adolorida logre ponerme de pie, observe el salón estaba vació igual que hace 42 minutos antes de lo sucedido, me acomode el uniforme y busque mis gafas por medio de mi tacto, se encontraban debajo del escritorio junto a mis bragas, me las coloque y me puse mis bragas un tanto temblorosa.
  • Me sentía asquerosa, la peor basura del mundo, como si de una cualquiera se tratara.
  • El reloj marcaba las 14: 25, habíamos salido hace 2 horas un poco antes debido a que era el ultimo día de clases y la bienvenida del verano, pero yo a diferencia de mis amigos no me había ido a casa no porque yo quisiese quedarme horas extras el primer día de verano en esta enorme prisión, si no porque “Él” no me dejo irme y por “ÉL” me refiero a Dylan Baltazano, No se confundan no es mi novio, yo no tengo , pero si algo peor, un chico al que amo con todas mis fuerzas , un manipulador, celoso y agresivo chico .
  • Pero el jamás dejara de verme como a una amiga mas o un deposito de semen andante.,Salí de la escuela en dirección a mi casa, las calles de la ciudad estaban vacías, si no me equivoco todos estarían en el estadio de la ciudad viendo el primer partido de fútbol del verano, donde obviamente Dylan jugaría…
  • Oh Dylan, estupido Dylan¡!!, no importa a donde vaya, su sombra me perseguirá de por vida, el causante de mis pecados y dueño de mi inocencia.
  • Pasada casi una hora llegue al estadio después de pasar a casa a cambiarme y vomitar un poco.
  • El olor a comida frita de estadio golpeo mi olfato y despertó a mi estomago, a mi lado gritaban frenéticos Josh & Michi sujetando luces de colores y agitando listones rojos en el aire a compás de gritos y brincos.
  • -¡¡¡VAMOS LEONES!!!!-
  • Coreaban todos en el estadio, yo solo observaba a Dylan quien por supuesto tenia una sonrisa de oreja a oreja después de haber llegado a un agitado orgasmo antes del partido mas importante del verano.
  • Abbey: ¿Donde se supone que están los demás?
  • Mi hermanastra rodó los ojos ante mi pregunta.
  • Michi: Están preparando la fiesta para después del partido, Frank nos prestara la terraza y tendremos vista ala playa toda la noche
  • Respondió entusiasmada ,le sonreí y observe a Josh quien estaba gritando con euforia y brincando como un conejo en primavera.
  • Abbey: ¿Porque dices que no te permitirán jugar toda la temporada?
  • pregunte burlona, ante esto el frunció el ceño y dejo de brincar sin ni siquiera verme.
  • Josh: ¿Porque?, Pues por culpa del idiota de tu novio *hizo una mueca*Perdón tu “NO” novio es el responsable de que yo no tenga permitido jugar todo el verano
  • -Michi alargo una carcajada y lo rodeo con su pequeño y flácido brazo.-
  • Michi; Le soltaste una patada en los bajos¡ y en pleno partido, solo porque no dejaba de observar a Abbey.
  • No pudo ni defenderse y dimos por muerto el tema cuando el equipo de Dylan anoto gol y todos en el estadio empezaron a gritar y a cantar como locos.
  • Durante todo el partido no pude evitar observarlo aunque sentía la pesadas miradas de Michi y Josh, y claro!!! por supuesto! las miradas de su novia Estelle Darien, Esa niña odiosa de ojos pardos!!!
  • Josh: Novia Loca a la vista¡
  • Abbey: Verla me mata de culpa
  • Josh: *Mirada matadora* Mierda Abbelle¡ *Susurrando* ¿acaso follaron de nuevo?
  • Abbey: *Apenada* Me siento asquerosa
  • Michi: Abbey¡ por dios¡
  • Josh: Si tienes ganas follame pero...
  • Abbey: Josh¡¡
  • Josh: Era broma¡ *Riendo* Alguien tenia que decir algo estupido
  • Michi: *Alzando las cejas* Claro broma
  • Abbey: No estoy para bromas¡
  • Josh: Eso sonó muy canción de niños mutantes!
  • Michi: ¿Las noches de Inmsonio?
  • Josh: Las tardes de astillo
  • Abbey: Tienen que tomarlo a juego?
  • Michi: Bueno, tienes que terminar con todo esto es por tu bien
  • *Gol*
  • Josh: *Quitándose la camisa* Eso es todo gilipollas!!! Goooool!!! Zorra¡ Gooooooooool!!!
  • Michi: *Bofetada* Josh¡ tranquilo
  • Josh: *Gritando* Dylaaaan¡ Hijo de puta corre!! Corre!! No te quedes en la esquina chaval¡ corre¡
  • Michi: *Gritando* Dylan que pareces puta en la esquina joder!
  • Negro en el estadio: Chupame la polla putaaa!!!
  • Abbey: Joder Michi, Josh?
  • Josh: Joder¡ si no corre les anotaran gol
  • Abbey: Tio¡ que ya esta corriendo
  • Michi: Pero debe de correr a la izquierda!!
  • Negro en el estadio: Ostia que eres gilipollas? Porque corres a tu derecha?
  • Abbey: ¿Porque no se la arman de huevos a Tommy igual?
  • Josh: Porque Tommy es rápido y sabe jugar!
  • -El futbol y yo no nos entendemos, pero para mi hermanastra y mi mejor amigo es como una religion, se lo toman muy a pecho y es la excusa perfecta para sus apuestas mortales-
  • Justo cuando el partido finalizo con un 03-01, abordamos el auto del padre de Josh camino ala fiesta de victoria, todo perfecto a excepción de que Teníamos que llevar a Estelle a su casa.
  • Dylan bajo a dejarla hasta la puerta de y yo los observe desde la ventanilla con un poco de rabia.
  • Josh: ¿Cuanto tiempo seguirás así?
  • Me pregunto encendiendo un cigarrillo
  • Abbey: No lo se *Baje la mirada* Solo míralos, *Levante mi mirada hacia la ventanilla* Se ven perfectos
  • Michi alargo una carcajada y me tomo del hombro.
  • Michi: Abbelle!, claramente se ve que no se aman, dudo que se quieran! No son compatibles según tumblr¡ el es Escorpio y ella es Libra¡
  • Josh le dio la razón, justo iba a añadir algo cuando vimos que Dylan se acercaba al auto.
  • Josh: Solo calma los celos
  • Me susurro al oído.
  • Dylan: Ya puedes arrancar
  • Dijo abordando el auto y cerrando la puerta.
  • Abbey: Porque no vendrá a la fiesta?
  • Pregunte fingiendo interés y tristeza
  • Dylan: Su padre no le dio permiso
  • Respondió observándose en el espejo retrovisor
  • Josh: Niña buena
  • Comento de manera sarcástica mientras echaba a andar el auto.
  • Todo el camino ala casa de Frank lo sentí eterno y no dejaba de pensar en lo que Dylan y yo Habíamos hecho esta tarde en el salón de psicología del colegio, lo recordaba a la perfección, lo odiaba el podía estar tranquilo y yo echa nervios cargando con la culpa.
  • *Horas Antes*
  • Mis libros doblaban mi peso apenas y pude meterlos en el armario de la biblioteca que tenia mi nombre grabado camine al salón por mi mochila soltando unos cuantos brincos, mis amigos recién acababan de salir disparados a sus casas disfrutando de la llegada del verano.
  • Cuando llegue al salón efectivamente estaba vació, pero no duro mucho, segundos después tenia la presencia de Dylan a mi espalda…
  • Dylan: Estoy listo para verte todo el verano en traje de baño
  • Me susurro al oído mientras sus manos se posaban en mi trasero apretando mis glúteos.
  • Abbey: Eres un idiota Baltazano
  • Tome mi mochila y me dispuse a salir pero por desgracia el me jalo del brazo y me detuvo.
  • Dylan: No te libraras de mi tan fácilmente*empezó a besar mi cuello y poco a poco me deje llevar* Hoy tengo partido y necesito inspiración
  • Cuando me di cuenta ya lo tenia encima mio en el escritorio del profesor, sentía su duro miembro queriendo salir de esos ajustados pantalones escolares y sus manos acariciando mis senos.
  • Obviamente yo ya no soy virgen, lo he hecho por lo menos 15 veces en los últimos 2 meses desde que perdí la virginidad aquella noche de primavera en el sótano de la casa de Roca.
  • Mis bragas salieron de mi cuerpo y sentí su miembro chocar con mi feminidad, cerré los ojos y entro de manera brusca sacándome un grito de dolor y causando presión.
  • Abbey: Tienes que ser tan brusco?
  • Pregunte algo agitada.,
  • Dylan: Y tu tan estecha?
  • Acelero las embestidas aumentando el dolor, pero por las expresión de placer en su rostro note que el lo estaba disfrutando…
  • Segundos mas tarde sentí un liquido caliente correr por mis piernas, me empujo haciéndome caer al suelo, me dedico una sonrisa, se acomodo el uniforme y salio satisfecho del salón dejándome con miles de preguntas en la boca.
  • Abbey: Eres un imbecil
  • Susurre con los ojos llenos de lagrimas.
  • *Tiempo Actual*
  • Las luces de colores y el humo le daban sabor al ambiente y combinaban con el rock psicodelico que sonaba desde la consola del DJ, The Brandy Hips sonaba a todo volumen
  • Abbey: Les quedo excelente
  • Felicite a Roca & Vally., El ambiente invitaba a divertirse y festejar.
  • Dylan: Podemos hablar?
  • Sentí una voz a mi espalda me gire y estaba Dylan detrás de mi un tanto sonrojado y cabizbajo…
  • CONTINUARA….
#NiUnaMenos, el lado B: ¿por qué el rechazo a la marcha?

Hace 20 días, frente a un nuevo caso de violencia de género y el que rebalsó el vaso, se inició via redes sociales una marcha feminista en contra de la violencia de género. La propuesta se viralizó y hoy 3 de Junio se realizará la marcha en diferentes puntos del país (Argentina), así como también en Chile, Uruguay y Brasil. Si bien la iniciativa tuvo una gran respuesta positiva por parte de muchos, también están aquellos que se manifiestan en contra de la misma con hashtags como #NiUnHuevoMenos, iniciada principalmente por chicos adolescentes quienes se sienten ofendidos frente a la situación de que las chicas pagan menos o entran gratis a los boliches. Otro hashtag que se está inciando es #NiUnaPersonaMenos, que se completa con la frase “la violencia no distingue género”. 

#NiUnaMenos tiene fundamentos más serios y más concretos que los que se manifiestan en esos hashtags tanto via Twitter como via Facebook. Mucha gente no tiene conocimiento de las razones por las cuales nos estamos manifestando, hay gran nivel de ignorancia en relación a las propuestas feministas. Se entiende por #NiUnaMenos como una marcha “sexista” que solo piensa en los objetivos femininos y quita del contexto a los hombres. Otro tanto de personas equivale los femicidios a los casos de inseguridad, lo cual es erróneo. 

Los casos de INSEGURIDAD provienen de problemas locales de Estado. El Estado le da la espalda a los más necesitados y, el caso de Argentina, fomenta la pobreza y la celebra como “una cultura popular” e incrementa la desigualdad “regalando” a los más necesitados en vez de incluirlos en ámbitos laborales y posibilidades de crecimiento económico independiente. La desigual posibilidad de acceso a una economía mejor, la falta de contención y de iniciativa por parte del Estado, genera guerras entre ricos y pobres, donde los más vulnerables se sienten deshumanizados y recurren al delito, que es una enfermedad de una política deficiente. A diferencia de los femicidios, los casos de inseguridad son diferentes en todo el mundo. La contención e iniciativa del Estado es diferente en todos los países, y por ello los niveles de desigualdad son menores o mayores, por ello distinguimos Primer Mundo del Tercer Mundo.

Los casos de FEMICIDIO se dan de igual manera en el primer mundo o el tercer mundo. El femicidio está avalado por una cultura machista, patriarcal y biologicista que está enraizada en el inconsciente colectivo de todos nosotros. Hace miles de años, las relaciones y puestos sociales se explicaban con teorías biologicistas; el más fuerte debe cuidar a los más débiles: el hombre al ser el más fuerte era quien debía cuidar a las mujeres y a los niños. Así nace el patriarcado, que glorifica al hombre por estas características biológicas y minimiza a la mujer por ser la más débil. Estas teorías le dieron espacio a la asignación de tareas en la sociedad: los más débiles eran esclavizados y los más fuertes tenían cargos importantes. Las mujeres se dedicaban a las tareas hogareñas y a ser “cosas” que generan bebes. Pero hoy sabemos que no hay diferencia en el tamaño y la capacidad del cerebro de la mujer y del hombre y que ambos pueden desarrollarse tanto como quieran (así como también se desmintió la irracional teoría de que los negros tienen un cerebro más pequeño que los blancos). Sin embargo, aún arrastramos estás tradiciones antiguas en sociedades donde lo único que pareciera avanzar es la tecnología. Es así como seguimos educando a nuestras hijas como “princesas indefensas” y a nuestros hijos como “guerreros y defensores”, y los asignamos inconscientemente en esferas sociales específicas. Digo inconscientemente porque esto está naturalizado en nosotros, el machismo/patriarcado/biologicismo está naturalizado, es parte de nosotros. 

El femicidio es el hijo de estas ideologías antiguas, el minimizar y deshumanizar a la mujer. A la mujer se la entiende como un objeto que solo está allí para el placer y uso masculino, y que ese objeto “por naturaleza” le pertenece y tiene derecho sobre él. La naturalización de esta ideología hace creer a las propias mujeres que son putas, que no valen y que si no están con un hombre son unas fracasadas (por ejemplo, cuando se le dice a la mujer que si no se casó, no cumplió con su “objetivo de vida”). Esta naturalización tiene el aval de los medios masivos de comunicación, de campañas de moda sexistas como las de Calvin Klein y C. Louboutin entre tantas otras marcas reconocidas que recurren al sexismo para generar ventas. Las niñas nacen en una sociedad sexualizada, ellas se ven de esa manera y lo naturalizan… ¿pero la culpa es nuestra? 

También hay muchos problemas con la palabra MUJER y con todo lo que sea FEMENINO. Si pusiéramos #NiUnoMenos quizás nadie se opondría porque el género masculino del lenguaje es el más utilizado y el más naturalizado. Inclusive si éste distingue un solo género, se entiende que no es así. Sin embargo, el femenino #NiUnaMenos tiene muchas criticas por “distinguir un género” y no ser objetivo. 

Es increíble como en los detalles de la vida se ve la glorificación del hombre, la naturalización del machismo. La idea del feminismo, la cual también es confundida erróneamente con hembrismo, es llegar a la igualdad de género. Para eso hay que destacar los errores, que a muchos parece molestar y quieren ocultar. Esta glorificación innecesaria de los hombres es mucho peso para los mismos: “tenes que ser HOMBRE, tenes que actuar como HOMBRE. No podes llorar, no podes ser débil”. Así también como a la mujer se le enseña que debe ser la esclava del hombre, y solo vivir para su macho. Es por eso que hay mirarnos y generar una paternidad responsable, criar hijos más libres y no encerrarlos en esferas sociales específicas. De esta manera se llegara a la tan deseada igualdad.

LA VIOLENCIA SI DISTINGUE DE GÉNERO.

Hace unos días leí a una chica que compartió una reflexión que creo que es clave para entender que la violencia de género. Compartió en su cuenta de Facebook que una noche esperando su micro en Retiro (Terminal de Ómnibus de la Ciudad de Buenos Aires, Argentina), vió a un chico que usaba “esos pantalones que se caen y dejan ver la ropa interior masculina”, que a su vez estaba drogado y borracho. Finalmente escribió: “pasó mucha gente a su lado, pero nadie lo violó”. ¿Por qué será que un hombre a quien se le ve el boxer no es un objetivo de acoso y abuso sexual pero una mujer que sale en short y musculosa en verano es el target perfecto? Quizás sea porque al arrastrar y naturalizar el machismo la violencia realmente sí tenga preferencias de género.

Could Be Kissing my Fruit Punch Lips; OS

Esto eso solo una traduccion con la autorizacion de su autora, pueden leer el original aqui x

Sumario: Harry pasa por un sitio porno que se especializa en los videos en vivo y en cierto modo se enamora del chico guapo que sólo se hace conocer como “Kitty”.

Y luego tiene la sorpresa de su vida cuando se entera que “Kitty” asiste su universidad

Advertencias: Smut….?

Nota: Desde hace tiempo queria leer algo de esto, asi que gracias por la sugerencia, tambien hay algunas palabras que preferi dejarlas en ingles como“Camboy” “Kitty” “Deep Throat”, porque se escuchan mejor asi :)

Me encataria que dejen likes, reblogs o lo compartan :)

Creo que la inspiracion para este fic, salio de estos gifs xD

                                                  

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Noche de juegos- Rubirex Lemmon

 Habían pasado una semana desde que mi amigo volvió a Madrid. Quizá solo había pasado cosa de un mes desde la última vez que nos vimos, pero ya le echaba de menos. Quería abrazarlo para no soltarlo, porque con lo impredecible que es, nunca sabía cuando lo volvería a ver. Tendemos a aislarnos el uno del otro sin motivo alguno. Así es siempre con mi querido Willy, pero al ser sus tiempos diferentes a los míos no siento que deba de quejarme.

  La verdad es que no me esperaba que después de tantos días pidiendo verle acceder al fin, reunirse con él es peor que pedir invitación con el mismo rey, pero no se podía negar por mucho, me debía este encuentro. Después de todo, sabiendo que a pesar de que este en España, se mudaría lejos dentro de unas semanas y el vernos seguiría siendo complicado. Se que prácticamente lo había obligado a venir, por alguna razón él me estaba esquivando más de lo normal pero eso ya ni me importaba, aunque muchos puedan ver como algo forzada nuestra amistad la realidad es que Guillermo, mi Willy, era más importante para mi de lo que muchos creen.

 Y aquí me tienes, esperando a que llegues

  Tocaron a la puerta. Dejo el mando de la consola a un lado, con toda la pereza encima logré reunir las fuerzas para levantarme y abrirle la puerta al dichoso hombre. ¡Qué sorpresa! Ahí estaba, con su gran sonrisa de siempre.

  —Willy, tío. Se te extrañaba.. — Lo abrace fuertemente, no vaya a ser que el desgraciado se escape.

  —Pero que exagerado eres Rubius. Nos vimos hace apenas un mes, ni que nos dejamos de hablar.— Suelto un poco el agarre del abrazo, él me mira risueño haciendo que sus ojos desaparezcan entre sus mofletes, no puedo evitar tomarlo de sus mejillas para pellizcarlas, como jugando con estas.

  —Pero si es que son tan apretares.— Me echa una mirada seria, fingiendo estar enfadado, con las mejillas sonrojadas, pero sin ni siquiera poder retener su risa, aquella tan contagiosa que hacía que me ría al unisono.

  Puse música que acompañe nuestra platica mientras esperábamos las pizzas que pedimos, cuando esta llego solo nos pusimos a comer entre alguna que otra cerveza, por lo general él no es de tomar alcohol, pero en ocasiones como aquella no mostraba resistencia. Así pasamos el rato sentados en mi sillón entre risas, charla, comida y bebidas.

  —¡Chaval! Estaba buena la pizza.— Dijo mientras se estiraba en su lugar. A pesar que me había contado sobre su ardua semana no se le veía muy cansado, aunque con sus pequeños ojos era difícil diferenciar si lo estaba o no. No pude evitar soltar una risa ante mi pensamiento.. —¿De qué te ríes?

  —De nada.— Trate de decir mientras retenía la risa, terminando de comer el bocado de pizza que tenía en mi boca.— Si, ese lugar las hace muy buenas. Tendríamos haber pedido otra, todavía no estoy lleno y no tengo nada más en casa..—

  —¿Y qué pretendes comer entonces?— Dice con su voz gruesa mientras arqueaba sus cejas con una sonrisa de lado haciendo que me sobresalte por su sorpresiva actitud.

  —Lo que sea que haya.— Dije tratando de no mal pensar su frase mientras reía de forma exagerada. — Quizá te como los mofletes si no hay otra cosa.—

  —Quizá me puedes comer otra cosa…— Siento como me estremezco con esas palabras y el calor subiendo a mi rostro. Trate de disimular mi reacción riéndome a lo que él me acompaña. Willy bromea bien cuando quiere, me autoconvencí en ese momento.— Tranquilo, yo tampoco estoy lleno.

  —Bueno, Bueno. Mira Willy que todavía me acuerdo que me debes unas partidas del Mario Kart 8 desde hace más de un año y al menos que quieras apostar quien se devora a quien, será mejor que cuides tus palabras.

  —Y que tal si lo hacemos, apostado justo eso.— Me propuso mientras me miraba fijamente con un brillos en sus ojos. Estas palabras hicieron que una fuerte corriente de calor llegue a ciertas partes de mi cuerpo, tal vez era el alcohol que habíamos tomado pero sentía que la temperatura había aumentado en el ambiente. Puede notar que lo decía en serio, sabía a que se refiere y cual es la intención de su propuesta, algo en esas palabras tan descaradas me atraparon, provocando que quiera arriesgarme a jugar bajo su apuesta, no sin antes proponer unas reglas.

  —Acepto, solo si lo hacemos tal cual como lo dije aquella vez en twitter… Sin camiseta.— No entendía que era lo que me estaba pasando, mucho menos entendía la lógica de mi propuesta. Él solo me siguió mirando con la respiración un poco agitada mientras asentía con la cabeza, esto se había puesto un tanto intenso.

Tu mirada me deja indefenso, sintiéndome desnudo frente a ti.

  Decido empezar. Primero me saque la chaqueta que llevaba puesta para luego quitarme la camiseta de forma tranquila y sin prisa, todo frente a su mirada curiosa. Se que mi cuerpo es delgado y no tiene mucha musculatura, pero no esta para nada mal, hasta diría que me gusta tal que así. El me veía atentamente mientras resoplaba ligeramente, pude notar su mirada curiosa sobre mi cuerpo y por alguna razón no me incomodó, sino que me motivo a seguir con todo esto, ya no importaba el pensar si esto era una locura.

  Era su turno, yo no quería perderme ningún movimiento que hiciese. Me dedico una sonrisa antes de comenzar quitándose su suéter dejando ver una de sus clásicas camisetas lisas que le quedaban algo ajustadas al cuerpo, sin dar demasiada vuelta se quita esta prenda enseñando un leve torso marcado, a diferencia del mio se veía con más musculatura, estaba algo trabajado y se podía apreciar como la suave piel se tensaba en sus brazos y abdomen. Sentí como el calor ya presente en aquella habitación aumento más de la cuenta dejándome agitado frente a su presencia. Por como lo veía a él, pude notar su elevada temperatura corporal, estábamos en iguales condiciones. A simple vista podría decirse que todo era cuestión del clima del lugar que nos afectaba a ambos, obviamente esto ultimo se hace  absurdo con solo observar la escena detenidamente, se podía presentir la tensión que había entre nosotros.

  Sin que se diga más nos pusimos a jugar al dichoso juego, al cual se me hizo difícil de concentrar ante aquella circunstancia. La primera partida me costo mucho, se me hizo muy difícil centrarme, no podía dejar de verlo entre jugadas queriendo analizarlo de a poco, esto era imposible dado que unas cuantas veces nuestras miradas se encontraban dejándonos alterados. La partida iba muy mal, mi mayor consuelo era ver que no era el único afectado ante la situación. Así es como terminamos tercero y cuarto, perdiendo frente a unos bots del juego. Willy logro vencerme por muy poco, cosa que hizo que sonriera victoriosamente. Podría jurar que nunca antes una sonrisa logro estremecerme de esa forma, aquel sencillo gesto estaba cargado de emociones.

  En seguida comenzamos la otra partida. Nuestra ansiedad era más que evidente, era obvio lo que ambos pretendíamos con esto, pero aun así decidimos seguir con el juego. Aparentemente en esta partido logramos ponernos más serios, me posicioné el primer puesto mientras que él en el segundo. Por el momento la clasificación nos ponía con iguales puntos faltando una partida para ver el resultado final.

Seguro de que querer ganar, ansioso por reclamarte como mi premio.

   Estábamos por comenzar la ultima partida. A pesar de estar sin camisetas, a pocas semanas del invierno, el ambiente estaba muy denso y caluroso para nosotros. Lo observaba fijamente mientras que él no tardo en conectar su mirada con la mía, nos quedamos paralizados sin hacer nada más que vernos fijamente. Debo admitir que siempre me habían fascinado esos pequeños ojos rasgados que tiene, pero nunca me di el permiso de observarlos tan descaradamente como lo estaba haciendo en ese momento.

 Por unos segundos nuestro acercamiento era despacio, sin apuros, sin prisa. Hasta llegamos al punto en que ese lento acercamiento se hizo insoportable para ambos. Toda la tensión que teníamos acumulada se fue en el instante que nos besamos, de manera brusca y desesperada, sin siquiera pensar en ser delicados, devorándonos el uno al otro. Yo sujetado de sus hombros y él me sosteniéndome de la cintura. Poco a poco iba cayendo de espalda contra el apoya-brazo del sofá, poniéndome indefenso bajo su cuerpo. Por un instante dejamos de besarnos para mirarnos. Pude apreciar como el tierno chico al que yo adoraba se había tornado en alguien seductor. Estaba ansioso, ya ni me importaba ganar el estúpido juego, perfectamente podríamos devorarnos el uno al otro.

  No pasamos mucho más sin besarnos bruscamente, ambos necesitando del contacto del otro. Recorría su torso con mis manos, acariciándolo, mientras él descendía hasta mi cuello para besarlo, morderlo y dejar su marca allí. El calor era delirante, la ropa nos molestaba. Descaradamente, mis caricias bajaron hasta la cremallera de su pantalón,  sentí como su miembro ya bastante erecto, empalmaba más ante los roces de mis manos. Nunca antes me había excitado por un hombre, jamás el cuerpo de uno se me hizo tan atractivo como el de una mujer, pero en ese momento no me puse a plantear aquello. Solo veía su cuerpo frente a mí. Su torso, su pecho, sus brazos y su miembro oculto en esos molestos pantalones. Sin darle mucha vuelta nos desnudamos a la vez, sin sacarnos las vistas de encima, sin perdernos detalles de los movimientos del otro. En un momento ya no había ropa que molestara, hasta esa escasa tela que cubría nuestras partes, desaparecieron en solo un instante.

Quiero sentirte, quiero tocarte.

 Mis ansias no podrían ser más en ese momento, ya no importaba como fuese, quería tenerlo. Él encima mío, yo debajo suyo. Besos y caricias, todo siendo perfecto.

 Eso era desesperante, él entre mis piernas, nuestros miembros rozándose, todo era demasiado excitante. No aguanté mucho más, hice lo que jamás pensé que haría. Tomé su pene para posicionarlo en mi entrada, jugando con esta y acariciando su falo, queriendo tentarlo, ver como los ojos de mi querido amigo se llenaban de lujuria. Y fui tan acertado con mi cometido que un instante metió su falo dentro de mí, a lo que no pude evitar gritar fuertemente de dolor. Si hubiese sabido que iba a ser tan doloroso no hubiese precipitado tanto, la desesperación  hizo que no pensara hacer una dilatación previa. Ya no había vuelta atrás, pero agradecía que ese bello chico tuviese tanta paciencia en ese instante, que retuviese todo instinto de embestirme y solo se dedicara a besar cada parte de mi cuello. También agradecí que ese dolor cesara tanto que fuera remplazado esa extraña sensación que se me hacía tan exquisita. Lentamente empecé a moverme, dándole a entender que necesitaba que ese miembro llegue hasta lo más profundo de mí.

  Guillermo, Guille.. Willy. Dije con la necesidad de aferrarme a algún nombre, sintiendo que me desmayaría en cualquier momento. Era tan el estado de embriaguez en que me dejaba que se me torno difícil el solo tratar de incorporarme para besar ese hermoso cuello, que pertenecía a aquél chico extasiado, penetrándome constantemente, con esos labios entre abiertos que no me tarde en devorar. No podía estar más en la gloria, cada estocada que hacía me dejaban en éxtasis total, nunca creí que sería tan placentero, definitivamente era una sensación perfecta. Sentía como estaba a punto de llegar al clímax, me dejé llevar, podía morir en ese instante, pero hubiese sido la muerte más deliciosa. Él se dejo llevar también, acabando en un ronco gemido, totalmente rendido, dejándose caer sobre mi.

……….

  Todo el momento era idóneo, si tuviese una cámara cerca de seguro sacaría una foto de esta estampa. Nuestras respiraciones agitadas tratando de tranquilizarse, él recostado sobre mi, con sus cabellos despeinados, sus rostros sonrojado junto a sus labios hinchados hacían que todo se viera perfecto.

  Pero había algo que impedía sentirme aliviado con todo esto.

 —Te iras después de todo esto.— simplemente me quedo mirando un punto fijo en el techo, reteniendo mis ganas de mirarlo a los ojos, besarle, abrazarlo y no soltarlo jamás.

  —Sabes que es lo que tengo que hacer.— Dice sin más, recostado en mi pecho, acurrucado como un niño a punto de dormir. Y lo sé bien, se ira en unos días, Willy ya tiene planeado todo un año y yo no era participe de aquello.

De alguna forma nos correspondemos sin miedo, sin angustias, sin penas.

Quizá en algún momento mi compañero de juegos me incluya en sus planes, quizá ya lo hizo y solo tengo que esperar. Todo era más complicado de lo que parece, pero por ahora solo quiero disfrutar del momento. Quiero guardan esta situación en mi mente, soñar con tenerlo así por siempre, deseando que esto no sea solo un sueño. 


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¡Espero que les haya gustado! Esta historia la llevo queriendo escribir hace mucho meses, desde que escribí lo primero sobre este hermoso shipp y le prometí a la señora  @culpable003 que haría un Lemmon Rubirex. Tss! De nada 7u7

Bueno, con este escrito despido el año. Estoy escribiendo algo más, pero eso se publicara el próximo año junto a varias historias que tengo pensadas e.e

Besitos y felices fiestas!! n.n

Recuerden.. RUBIREX IS LOVE, RUBIREX IS LIFE  💚💛

Red Pants  {Drabble} Wigetta

[Narra Samuel]

Me sentía tan ajeno a lo que estaba viviendo en estos momentos, era cierto que recibía mucho apoyo en mis vídeos, que mucha gente me seguía día con día, era cierto también que tenia mas de diez millones de suscriptores, pero verlo físicamente plasmado en personas, y considerar que esto solo era una pequeña parte era algo increíble e inexplicable, el cansancio y el estrés de los días pasados valía totalmente la pena, después de tan asombrosa bienvenida nos dirigíamos al hotel y no había nada que deseara mas en estos momentos y no solo por el hecho que estaba cansadisimo, no, moría de ganas de verlo, abrazarlo y echaba de menos su aroma, mi corazón latía rápidamente por el conjunto de emociones. 

El hotel era agradable aun con toda esa gente afuera gritando nuestros nombres, no me gustaba para nada todo este rollo de la fama pero no podía negar que esto se sentía fantástico. Al entrar al hotel nos entregaron nuestras respectivas habitaciones y nos dirigimos con los demás para poder comer algo, mi cuerpo lo buscaba en automático y es como si tuviera un radar dentro de mi, por que una vez que pise aquella sala mis ojos lo encontraron inmediatamente y sentí como mi corazón daba un respingo… Madre mía…

Escuche muchos “Hombre ya era hora” “Hasta que llegan” “Vegettita” y muchos mas saludos y comentarios que en realidad pasaba de ellos, ahora mismo sentía como todo se detenía, aunque ya era una sensación familiar, al estar tanto tiempo si verlo, “Cuando unos ojos color chocolate se topaban con unos ojos rasgados, el mundo solía detenerse por unos segundos” Me dirigí a paso lento hacia el escaneando con mis ojos cada centímetro de su cuerpo, me detuve por unos segundos en aquellos pantalones rojos - Hola - Susurro el menor con aquella sonrisa que tanto adoraba - Lindos - Susurre levantando una ceja y sonriendo de forma picara señalando su parte posterior, pude notar como se sonrojaba y negaba con la cabeza, una pequeña sonrisa de lado le pinto los labios - Tonto …

{…}

Risas y tonterías, eso inundaba aquella sala en aquel hotel, no la estábamos pasando genial, el cansancio se había esfumado y no podía estar mas feliz, había pasado todo el día con mis amigos y había conocido a otros youtubers que eran muy majos, ya era algo tarde y notaba los bostezo de Willy,  así que sabia que tarde o temprano se… - Bueno yo me voy a dormir chicos - Se levanto Willy del sillón después de decir aquello, comentarios como “Descansa” “Hasta mañana”  y un “Goodbye willy” de Lanita se escucharon, Willy me sonrió para después dirigirse al ascensor. 

-Hey tu - Llame a Luzu con la mano haciendo la señal que le quería contar un secreto - Ya sabes que hacer - susurre cerca de su oído a lo que Luzu soltó una risa - Shhhhh - Lo reprendí, no era plan de que todos se dieran cuenta.

- Tercero, 377 - Susurro este para luego mirarme - Casualidad? - Solté una carcajada intentando no se tan escandaloso.- Lo dudo - Conteste con una sonrisa. 

Me levante de mi lugar excusándome de que iría a por algo a mi habitación, aunque no creo que nadie note mi ausencia, estaban todos muy entrados en sus conversaciones….

{…}

Si existía una persona lenta y despistada ese era Willy, de seguro se había confundido de piso o no encontraba su habitación, El había subido primero y aun no llegaba, pasaron unos segundos cuando escuche a alguien caminar por el pasillo, la habitación de Willy daba en una esquina por lo me escondí en el pequeño espacio para que no me viera, escuche como aquellos pasos que ya conocía tanto, se detenían a unos pasos de mi en dirección a la puerta y ahí fue cuando decidí “Atacar” 

Con pasos sigilosos me acerque a su cuerpo y antes de que pudiera abrir la puerta pase mis brazos por su cintura atrayendolo a mi cuerpo para que su espalda chocara contra mi pecho, el menor se sobresalto y sentí como su cuerpo se ponía rígido aunque no pasaron mas de dos segundos cuando comenzó a relajarse, bese suavemente su nuca, su aroma era mi éxtasis, - Sabes que tan jodidamente bien se te ven esos pantalones rojos - susurre contra su oído, mordiéndolo suavemente, Willy soltó un quejido, con una de mis manos tome la perilla de la puerta abriéndola para entrar a su habitación pero sin separarnos ni un centímetro - Va ser una lastima cuando te los quite - Willy se estremeció contra mi cuerpo, me empujo hacia atrás liberándose de mi agarre, dio media vuelta y pude notar aquel rostro que conocía tan bien y que jamas me cansaría de ver, ese rostro en el que yo era el único privilegiado de ver, era su rostro de excitación...

- Sabes… - Susurro entrecortadamente caminando hacia mi, paso sus brazos por mi cuello llevando sus manos a mi pelo, acerco sus labios a los míos, pero sin besarlos, solo se rosaban, lo mire a los ojos y pude notar que sus ojos estaban mas oscurecidos de lo normal, lo que susurraría a continuación seria el detonante de mi control, solo esperaba que nadie nos escuchara, por que sin duda haríamos mucho ruido…  - También me compre unos morados…

¡MIERDA!, 


Yo debería de estar trabajando en estos momentos y no estar escribir esto O.o !!

Mi nuevo vecino | Wigetta

PARTE 1 

-¡Guille! – La madre del aludido gritaba desde el piso inferior a su asocial hijo que estaba encerrado, como todos los días, en su habitación “Haciendo cosas en la web” como lo llamaba ella- ¡Ven! ¡Mira! ¡Hay nuevos vecinos!

Guillermo rodó los ojos y suspiró pesado. Estaba harto que su madre lo obligara a socializar con cada nuevo vecino que llegara ¡Que tenía 20 años! Él podía hacerlo solo, pero no quería, ese era el problema… La gente, las conversaciones cara a cara, desde hace un tiempo, que no eran lo suyo.

-¡Tienen un hijo, Guille! – Reprimió un bufido y se mantuvo viendo video en internet - ¡Que guapo es! ¡Como a ti te gustan!

Sus sentidos se activaron y su curiosidad pudo con él, aunque seguramente era una de sus artimañas para que acudiera a ella. Se asomó a la ventana temeroso y con mucho sigilo comenzó a recorrer cada rincón de la calle buscando al supuesto muchacho. Botó el aire de sus pulmones cuando no encontró lo que buscaba. Frunció el ceño decidido volver a su entretenida labor de ver a su youtuber favorito, pero entonces lo vio. Era castaño, musculoso, con una sonrisa de lo más hermosa, sus piernas largas, de buen porte y efectivamente, su madre tenía razón, era de todo su gusto. Sacudió su cabeza alejando sus pensamientos e intento sumergirse de nuevo en el mundo virtual pero no pudo contra su voluntad de mirar a aquel chico y se quedó en la ventana hasta que terminaron de entrar cada una de las cosas que habían en ese camión.

-¿Me acompañas a saludar? – Dijo su madre observándolo desde el marco de la puerta. Pegó un brinco porque no la había escuchado entrar y no sabía desde hace cuánto lo observaba con esa pícara sonrisa en sus labios. Su corazón comenzó a latir más rápido que de costumbre y la posibilidad de hablar con él, lo tentaban de sobremanera a acceder a la petición de su madre.

-Yo… - Lo pensó un segundo. Quizá si iba y lo conocía, podrían ser amigos… En el peor de los casos sería un arrogante que lo asqueara en el primer minuto. No perdía nada con arriesgarse ¿No?- Está bien, voy.

-Arréglate un poco, y me avisas cuando estés listo – Sonrió nuevamente. Se fue dando saltitos y cerrando la puerta detrás de ella. Sin duda su madre no parecía tal.

Corrió de un lado a otro. La ropa volaba por todos lados y ya se comenzaba a impacientar por no encontrar nada de su gusto, ya que, por más que fuera con la intensión de ser su amigo, si podía lograr algo más no se iba a negar. Cuando estuvo a punto de rendirse vio esos pantalones negros apretados que tanto le gustaban y tan bien le sentaban. Tomó una camiseta azul que se veía perfectamente bien en conjunto y sonrió victorioso. Fue al baño a arreglar su pelo y mirarse por última vez al espejo encontrándose con una grata imagen ante él.

Bajó las escaleras para toparse con los ojos orgullosos de su madre.

-Que hijo más guapo tengo- Dijo una vez estuvo a su lado.

-Por favor, no trates de hacerme ligar con el vecino…- Su madre frunció el ceño en señal de desaprobación –Si quiero algo con él, ya lo intentaré yo – Aplaudió satisfecha y se dirigieron a la casa del frente.

Cruzaron la calle y en seguida ya estaban en la puerta de sus nuevos vecinos. Guillermo trataba de esconder su nerviosismo pero solo lograba que su madre se burlara de él haciendo diversos comentarios con respecto al sexy vecino. Por fin, después de divertirse un rato con las reacciones de su hijo, la mujer, tocó el timbre.

La puerta de abrió luego de unos segundos, mostrando a un apuesto joven con una sonrisa en su rostro. Guillermo comenzó a subir su mirada lentamente recorriendo cada parte del cuerpo ajeno para finalmente encontrarse con los ojos del chico castaño. Una corriente eléctrica recorrió su cuerpo cuando finamente le dedico una sonrisa solo para él. El pelinegro mordió su labio inferior mientras que esbozaba una tímida sonrisa bajo la atenta mirada del contrario. Se quedaron unos cuantos minutos solo observándose hasta la madre del castaño apareció por detrás preguntando quien era.

-Disculpe, vivimos al frente– dijo la madre de Guillermo apuntando en dirección a su hogar –Quisimos venir a saludar a los nuevos vecinos.

-Oh, sí, claro, mi nombre es Clara, y este muchacho es mi hijo, Samuel – El aludido por fin prestó atención a la compañía de aquel joven tan hermoso a sus ojos.

-Hola – Le dedico una sonrisa pero sus ojos volvieron a enfocarse en el pelinegro en cuanto la respuesta fue recibida.

-¡Hola! Bueno, yo soy maría y este es mi hijo…

-Guillermo, mucho gusto – Dijo estirando su mano, lo que sorprendió absolutamente a la mujer que fue interrumpida “¿Guillermo siendo sociable? Parece que si le gustó este muchacho” pensó.

El musculoso recibió gustoso el gesto y apretó con fuerza la mano contraria, sonriendo. La verdad no sabía que pasaba o que tenía aquel hombre, pero por primera vez sus ojos se fijaban así en alguien.

Clara los hizo pasar para que conocieran a su esposo y hacer las presentaciones necesarias. Guillermo escuchaba atento como su madre le decía como era el barrio, y unas cuantas curiosidades de la zona, pero no perdía oportunidad para dedicar una sonrisa traviesa a aquel joven. Samuel por su parte desviaba la mirada del pelinegro solo cuando este le correspondía haciendo que su lado tímido, que ni él sabía que tenía, saliera a flote. Sin darse cuenta, ambos estaban siendo observados por una tercera persona que veía con cierta incredulidad la imagen que se le estaba presentando ante sus ojos… ¿Será verdad lo que estaba pasando por su cabeza?

Las presentaciones acabaron, y como es de costumbre, se dijeron que podían visitarse cuando quisieran y que cualquier cosa que necesitasen ya sabían dónde vivían. Sin duda había sido un comienzo especial para los dos ya que Guillermo fue, extrañamente, adorable, como no lo era desde hace mucho tiempo y Samuel, fue extrañamente tímido, algo muy impropio de su personalidad.

                                              ——***——

Era domingo, un día sumamente aburrido par Guillermo. Se levantó de su cama, dispuesto a abrir las cortinas para que la luz entrara y que los rayos de sol dieran en su rostro, era lo que más le gustaba de las mañanas. Estiró sus extremidades y luego de abrir, quedó totalmente congelado ante las hermosas vistas que tenía el día de hoy. Al otro lado de la calle, un fornido y semi-desnudo cuerpo se dejaba ver caminando de un lado a otro moviendo algunas cosas en su habitación. El pelinegro recorrió con sus ojos lo más que pudo, deleitándose con el castaño y lo guapo que era. Apoyó sus manos en el marco de la ventana mirando descaradamente sin importarle ser descubierto ¿Por qué no había rastro del Guillermo callado y que odia el mundo cuando veía a aquel muchacho? No tenía idea, pero algo tenía que lo hacía querer conocerlo más. Estuvo alrededor de 15 minutos observándolo, lo que le bastó para darse cuenta de lo detallista y perfeccionista que era Samuel. Rió cuando vio que pasó a llevar un objeto moviéndolo ligeramente de su lugar y que se tomó más de un minuto arreglando para que volviera a la posición exacta de antes.

En la otra casa, Samuel, sentía que alguien lo miraba pero no quería darse vuelta y encontrarse con él, sabía que era él. Cuando terminó de ordenar, decidió girarse con cierto “temor” y efectivamente lo vio. Sus mejillas se calentaron cuando notó que el contrario solo llevaba unos pantalones de dormir y que su torso estaba totalmente descubierto, era realmente hermoso. Sus cabellos estaban totalmente desordenados y su sonrisa seguía ahí, tentándolo. Guillermo, su vecino, levantó una mano saludándolo y tímidamente correspondió el gesto. El pelinegro se dio media vuelta dejando ver su espalda bien formada, y sí, estaban a unos cuantos metros de distancia pero no los suficientes como para que no pudiera notar lo bien que le sentaban esos pantalones. Se quitó esos pensamientos de la cabeza cuando se vio a sí mismo solo en ropa interior, sus mejillas se sonrojaron de sobre manera… ¡El vecino lo había visto caminando de un lado a otro y solo en ropa interior!

El día estaba siendo aburrido, había ido a correr y al gimnasio pero ya estaba de vuelta en la casa sin nada que hacer. Decidió dar una vuelta por el barrio para conocerlo mejor.

Las calles eran tranquilas y había pequeños arbolitos adornando los costados de las mismas. En realidad habían elegido un buen lugar para vivir, estaba feliz de haber cambiado de ambiente. Seguía caminando sin prestar mayor atención a la gente hasta que cierto pelinegro apareció del otro lado de la acera. Su corazón comenzó a palpitar más de lo que debería, y sus manos comenzaron a sudar… ¿Tanto le afectaba solo verlo? ¡Claro! La razón; lo había estado mirando mientras solo llevaba ropa interior ¿Qué se supone que tiene que hacer? ¿Preguntar si le quedaba bien? Naturalmente hubiera hecho eso, pero como se trataba de aquel hermoso muchacho, no hizo más que salir corriendo cuando Guillermo comenzó a caminar hacia él.

Y así estuvo toda la semana siguiente, escapando del menor, quien solo quería hablar con su sexy vecino nuevo.

                                              ——***——

Hace más de una semana que no volvía a escuchar la voz de aquel hombre de bellos ojos achinados, que, cabe decir, no salía de su cabeza. Observaba por su ventana su figura que se movía de un lado a otro al ritmo, supuso, de una canción. Se imaginaba como sería ser su amigo pero toda la timidez que no tenía con otra gente se acumulaba para salir justo cuando pensaba en hablarle.

Su móvil lo sacó de sus pensamientos y un mensaje lo hizo volver a la realidad, muy a su pesar.

Resopló. La verdad es que con su vecino rondando en su cabeza había olvidado completamente que tenía una novia con la que hablar. Su nombre era Camila, su pareja hace ya 3 años y medio. Una adorable morena de ojos verdes y piel de porcelana. Bellísima, como nunca antes había visto antes, claro, hasta cambiarse de casa y conocer a su lindo vecino. Ella era alta, esbelta y una sonrisa que tenía embobado a la mayoría de sus antiguos compañeros de facultad. Siempre había sido cariñosa rozando lo empalagoso. Todo entre ellos estaba estupendo hasta que sus celos comenzaron a hacerse excesivos hasta el punto de no dejarlo ir ni a una fiesta, alegando que era demasiado guapo para andar con sus amigos por ahí. Y claro que él le decía que no tenía esas facultades sobre él pero sus problemas al corazón eran una excusa de lo más efectiva alegando que no podía angustiarse o podría colapsar. La quería, mucho, pero la verdad es que la única razón por la que no terminaba con ella era por sus problemas de salud, eso ya no era amor, esa más bien una rutina de la que quería escapar. Se hizo los ánimos para responder el mensaje sin que notase lo ausente que estaba en realidad.

Lanzó su móvil en su cama sin esperar respuesta y cerró sus ojos. Estaba rendido, no quería seguir con esa farsa pero… ¿Había algo que pudiera hacer? No se arriesgaría a que algo le pasara a Camila, después de todo la consideraba una gran amiga y compañera. Fue hasta su ventana y la abrió para tomar un poco de aire llevándose una hermosa sorpresa… Guillermo estaba sentado en el marco de su ventana mirando las estrellas con unos cascos puestos y por como movía los labios, estaba cantando. Samuel sonrió ante la hermosa imagen que veían sus ojos, parecía uno de esos galanes de película de los que todos se enamoraban y tan inalcanzable como las estrellas que observaba. No lo dejaba de mirar y es que no entendía como una persona podía ser tan encantadora ¿Era incluso legal? Le parecía perfecto y casi podía asegurar que se había enamorado de él solo con verlo ¿Amor a primera vista? Quizá sí o quizá no, pero tenía la necesidad de saber más de él, de conocerlo y saber que pasaba por su mente, a veces tenía ganas de achuchar sus mejillas y besarlas.

“¿Pensará en mí como yo pienso en él? ¿Por qué me causa tantas sensaciones?” Otra vez sus pensamientos fueron interrumpidos pero esta vez de una manera sumamente agradable. Guillermo lo miraba con su cabeza ligeramente inclinada y sonriéndole. Su corazón comenzó a latir sin control cuando vio que con mucha agilidad bajaba por el tejado de su casa y caminaba hasta un árbol para luego llegar al suelo sin mucho esfuerzo. Siguió sus pasos hasta que lo tuvo a metros mirándolo desde abajo pidiendo permiso para subir.

-Hola – Dijo el castaño bajando al tejado tal como había hecho su vecino. Guillermo tomó eso como luz verde para escalar el árbol y llegar a donde estaba el sexy castaño.

-Hola, Samuel – Sonrió mirándolo. Ambos se sentaron sobre el tejado en completo silencio Se estaban mirando hasta que el pelinegro desvió sus ojos hasta el cielo

-¿Estabas viendo las estrellas? –Preguntó Samuel tratando de controlar sus nervios.

Sí, me encanta mirarlas ¿Sabes? Siempre me he preguntado si algún día podré ver una de cerca…

Samuel estaba fascinado con su voz, sus gestos, sus ojos, su nariz y sus labios, su todo. No dejaba de verlo prestando mínima atención a lo que decía. Sabía que tenía que dejar de mirar su boca pero le era imposible. Mordió su mejilla interna y se sintió avergonzado cuando fue descubierto.

-Hey, ¿Escuchaste algo de lo que dije? – Interrogó sonriente mientras que agitaba su mano delante de él haciendo que el mayor perdiera su capacidad de pensar racionalmente de a poco.

-¿Eh? Sí, las estrellas son bonitas… - Rascó su nuca quitando por fin sus ojos de esa tentación y sintiéndose estúpido por decir aquellas palabras.

-Vaya, que empane chaval… Vamos, entonces si no quieres hablar de las estrellas háblame de ti… ¿Samuel, Verdad? Ese día apenas conocí tu nombre y desde entonces no hemos hablado, además siento que me has estado evitando ¿Por qué?

-Yo… Yo, no lo sé – Suspiró y se dio por vencido. Por fin lo tenía al frente debía dejar de ser así. Se pasaba días pensando en conocerlo y mejor no desaprovecharía esta oportunidad– Simplemente hay algo en ti que me hace ser así, ser tímido, no sé… -El castaño se volvió loco cuando las mejillas del contrario se tiñeron de rojo y trató de esconder su sonrisa mirando el suelo. No se explicaba que se sintiera así de embobado por él sin conocerlo siquiera. -Y tienes razón no conozco nada de ti, ¿Qué te parece hacer una presentación rápida cada uno y después preguntar las dudas que tengamos del otro? – Lo miró sonriendo mientas que el pelinegro asentía. – Tú empiezas.

-Vale… - Respiró hondo y comenzó a hablar – Me llamo Guillermo Díaz, pero mis amigos me dicen Willy. Tengo 20 años, estoy estudiando para ser diseñador de videojuegos, vivo solo con mi madre porque mis padres se separaron cuando tenía 5 años. No me gusta la gente, la verdad no suelo hablar con casi nadie excepto con mis amigos de la Universidad, pero mayormente me la paso en internet… Me gusta mirar las estrellas, mucho. No sé qué más contarte la verdad… No soy una persona muy interesante. Ahora te toca…

-Bueno, yo soy Samuel, Samuel de Luque, 23 años, y aun no sé qué haré con mi carrera porque estaba estudiando allá donde vivíamos, pero pedí un traslado. Es medicina, pero no lo sé, ya no me emociona tanto como antes. Eh, ya conociste a mis padres… Suelo ser muy social, pero no confío mucho en la gente a decir verdad. Voy al gimnasio todos los días y los que no, salgo a correr, o a veces, cuando estoy muy estresado hago las dos cosas. Me gusta mirar por mi ventana – Miró de reojo a Guillermo quien seguía sonrojado. – Tenía muchos “amigos” allá, pero la verdad es que no extrañaré a ninguno.

-Vaya… ¿Cómo es eso de tu carrera? – Preguntó curioso. Era al primero con quien iba a hablar de eso.

- Es que desde siempre me dije a mi mismo que debía estudiar algo para ayudar y medicina me gustaba, mucho, pero últimamente solo quiero salir de ese ambiente, no me llena, no me siento feliz… Y no quiero decirles a mis padres, es algo confuso. – Rascó su nuca e hizo una mueca. Guillermo se quedó pensando unos segundos y luego habló.

-Creo que debes dejarlo – Dijo seguro.

-¿Qué dices? –

-Tu carrera… Si no te llena, si ya no te hace feliz, deberías dejarlo. Se supone que harás eso por el resto de tu vida, y si no te hace sentir completo no tiene sentido que sigas con ello… - Lo miró despreocupado inclinándose ligeramente hacia atrás, apoyándose en sus manos.

-No es tan fácil, ¿Sabes? A veces tenemos que dejar nuestra felicidad de lado por el bien de los que quieres…- Instantáneamente por su cabeza rondó su relación con Camila… ¿Y si le preguntaba qué opinaba?

-No creo que eso esté bien… ¿Por qué alguien más tendría que ser feliz a costa de que yo sea miserable? Además, si realmente ese alguien me quisiera ¿Sería feliz al saber que yo estoy mal?- Sus palabras de repente le sonaron coherentes – La gente tiene un mal concepto de querer…

-¿Para ti que es querer? – Sonrió como si estuviera esperando para responder esa pregunta.

-¿Se puede definir siquiera? Es muchas cosas; Felicidad, emoción, tristeza, esperanza, confusión… pero creo firmemente que si dos personas se quieren ninguno debería sacrificar su felicidad por el otro porque si, ejemplo, yo me entero que a costa de mi felicidad esa persona que quiero está siendo desdichado, me sentiré peor, porque por mi culpa una persona que aprecio está mal, triste o lo que sea… Creo que sería mejor buscar la felicidad juntos y que ambos sacrifiquemos cosas… ¿Qué crees tú?

-Bueno, viéndolo así tienes razón… - Dijo agachando la cabeza. No sabía qué hacer con su vida amorosa, y las palabras del menor lo confundían más.

Siguieron hablando por horas hasta que la madre de Guillermo apareció por la ventana viendo a su hijo del otro lado de la calle. El menor sonrió avergonzado y se despidió de Samuel bajando por el árbol tal y como había subido. El castaño se levantó y lo siguió porque quería saber su número de móvil. Una vez abajo un avergonzado Guillermo le entregó su móvil para que registrara su número telefónico, ya que Samuel había olvidado que el suyo descansaba en su cama.

-Me envías un mensaje para poder guardar tu número ¿Vale? – Guille asintió caminando en dirección a su casa. Su pulso estaba acelerado y por un impulso se detuvo en medió de la calle y volvió a donde estaba parado el castaño. Le plantó un suave beso en la mejilla y arrancó del lugar a toda leche mientras que Samuel quedaba totalmente embobado por la infantil acción del menor. Definitivamente no era normal lo que le pasaba con él.

Y esa noche, sería una de las tantas que pasarían juntos.

*-*-*-*-*-*

Three shot (? La verdad no sé que es xD pero espero que les guste ^^

Un besito grande, mañana la segunda parte :)

los quiero mucho <3    

 Wattpad: HanJi_In  

¡Cuidado!

—Ay, joder, cómo se le ocurre llevar esos pantalones, si parece eso el Everest… —comenta siguiendo con la mirada a un chico que pasó a su lado. Cuando vuelve la vista al frente, suelta un grito y aprieta repetidas veces el timbre de la bicicleta —¡Aparta, aparta!