escuela de moda

EL ORIGEN DE LA IMPERTINENCIA: PARTE I

¿Entonces mi carrera en el modelaje inició por una apuesta?

Todos tenemos un oscuro pasado… y por supuesto que yo no soy la excepción. Así que el día de hoy les contaré cómo fue que llegue aquí.

Yo era ese tipo de persona que no sabía absolutamente nada sobre marcas de ropa (y pa’ qué nos hacemos, si actualmente sigo sin saber mucho) toda mi vestimenta provenía de tres lugares:

1.    Hot Topic

2.    Abbey Dawn (Sí, me creía Avril Lavigne)

3.    Fundadores (Monterrey entenderá)

No era muy femenina, más bien no era nada femenina (y pa’ qué nos hacemos, si actualmente tampoco lo soy) a pesar de que ni siquiera me salía el ollie, me creía skate, en resumen era una morrilla bastante inventada…

Un día una amiga me comentó que había visto por Facebook un casting para hacer una pasarela en una escuela de diseño de modas, así que me pidió que la acompañara. Llegamos al lugar y lo único que me llamó la atención fue el suculento e insolente Carl’s Jr que se encontraba enfrente.

Ya casi era el turno de mi amiga… en aquel momento estábamos un poco traumadas con joyas del internet como “¡Mira de quién te burlaste Barney!” “Me llamo Jesús Alejandro”, “Mamá soy copa a”; frases de estos bellos materiales audiovisuales, llegaron a formar parte de nuestro léxico cotidiano, así que a través de este dialecto, comenzamos a bromear sobre muchas cosas…

Evidentemente, el ambiente era bastante impertinente, una cosa lleva a la otra… de repente esta mujer me dijo: “Te apuesto lo que quieras a que tú no entras, es más te apuesto una hamburguesa de Carl’s Jr a que no te atreves a pasar…”

Decirme “A QUE NO TE ATREVES”, para un ser humano tan ridículo como yo, era la mejor invitación… Así qué ¿qué se imaginan que pasó?

ENTRÉ.

(Como diría nuestro queridísimo Lord Peña: “Yo les pregunto, ¿ustedes qué hubieran hecho?”)

Para ser sincera, no recuerdo mucho qué me preguntaron en el casting, porque estaba bastante concentrada meditando si iba a querer papas crisscut o papas a la francesa. 

Todo fue muy rápido, simplemente me tomaron unas 5 fotos, me midieron y por último, me pidieron mi correo electrónico (por respeto a mi persona no daré el dato de cual era mi usuario, loO deeJOo a tuU iimagiinacioOn).

Salimos de ahí y tranquilamente fui por mi hamburguesa, sin pensar en lo que pasaría la próxima semana, sin pensar que gracias a ese “a que no te atreves” mi vida comenzaría a cambiar…

CONTINUARÁ.