epitetos

Carta a Sergio Sarmiento

Sobre éste artículo

Excepto que no señor Sarmiento. Entre sus falsas equivalencias y total ignorancia sobre como funcionan los epítetos (slurs) olvida que el hecho de que la homofobia se encuentre totalmente internalizada, institucionalizada y normalizada no significa que esté bien usar la palabra p**o aunque sea de manera “catártica e inofensiva” como ústed opina.

Porque las cosas no son así. P**o sigue siendo una ofensa homofóbica porque su origen es homofóbico. El uso de la palabra como ofensa sólo sirve para reforzar la ideología de que la peor ofensa que se le puede dar a otra persona es insinuar que es homosexual; que ser homosexual es malo, negativo e indeseable. Las palabras tienen significado, historia y contexto incluso cuando deseemos ingnorarlo.

Así que no. Penalizar a un país por el uso de epítetos homofóbicos no es intolerancia.

Finalmente habla mucho sobre su propia homofobia cuando se encuentra más preocupado de la censura de un epíteto homofóbico que problemas de homofobia real en un país donde se aprovechó el inicio del mundial para formar un comité homofóbico en el senado (http://www.sinembargo.mx/17-06-2014/1028965), un país donde se cierran bares gay para “dignificar” un zona (http://www.animalpolitico.com/2014/05/municipio-de-leon-cierra-bar-gay-para-dignificar-la-zona/#axzz35ItaIqCG) y un país donde un hombre puede mandar a violar a otro hombre con un tubo por ser homosexual y en vez de mandarlo a prisión lo hacemos presidente (http://www.jornada.unam.mx/2009/06/12/estados/035n1est).