epilogos

EPILOGO: NO LOS ESCUCHES POR FAVOR…

Hola ¿quieres leer el final de No los escuches por favor? Aquí —-> http://gabriellavalero.tumblr.com/post/96035931357/fanfic-wigetta-final-no-los-escuches-por-favor 

AND IF WE ONLY DIE ONCE, I WANNA DIE WITH YOU

Narra Willy

Desperté acostado en el suelo, me levante suavemente con el dolor de cabeza matándome, me dolía todo en realidad, mi cuerpo, la cabeza, todo, no recordaba nada, que había pasado, donde estaba, porque estaba, frote mis ojos para poder observar mejor, temerosamente retire mis manos de mi rostro, ¿Dónde estaba?, todo era verde a mi alrededor, pastizales  por doquier y un gigante árbol sobre mí, lentamente me levante anonadado, estaba en una colina, ¿Qué hacía aquí?, me retire del árbol poniéndome en borde de la colina donde estaba, todo era hermoso, una cascada que conectaba con un lago frente a mi colinita, temeroso comencé a caminar hacia atrás, la pregunta de ¿Dónde estaba? Volvió a resonar en mi cabeza, tropecé con una piedra cayendo de espaldas y golpeando mi espalda y mi cabeza, cerré los ojos para razonar mejor donde estaba, es que no recordaba nada.

Imágenes comenzaron a pasar por mi cabeza, Vegetta, la minecon, el bar, el auto, la luz, la sangre, los gritos, la sirena de la ambulancia, abrí los ojos de golpe… ¿había tenido un accidente?, lleve mi mano hacia mi cabeza, dolía pero no había daños, mire mi cuerpo, la ropa no estaba manchada ¿Dónde estaba? me volví a preguntar y ¿Por qué estaba?, ¿yo había muerto?, Vegetta, la minecon, el bar, mi borrachera, el auto, la luz, el accidente, la sangre, los gritos, la sirena de la ambulancia, el purgatorio…

Muchos serán purificados, emblanquecidos y refinados; los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos comprenderá, pero los entendidos comprenderán

Me levante lentamente percatándome de que el cielo era color morado y rosa, note un tenue arcoíris sobre mí ¿Qué era este lugar?, el purgatorio, era acaso que yo había muerto y no había cometido los suficientes pecado como para ir al infierno ni tampoco había sido tan santo como para ganarme la gloria, y es que mi único pecado había sido Vegetta, un pecado del que nunca me arrepentiría, ¿acaso esto era el purgatorio?

…ecno eid ylno ew fi dna

*****

El tiempo pasaba, yo continuaba caminando por todo el lugar, no sufría hambre o ganas de ir al baño, no tenía sueño, no anochecía ¿dónde estaba? Era mi mayor pregunta, subí una colina, llegue después de alrededor 2 minutos, ¿minutos?, mi reloj, revise mi muñeca izquierda mi reloj estaba detenido en la hora de 2:34, dos de la mañana con treintaicuatro minutos, la hora del choque.

Llegue a la punta de la colina ahí estaba de nuevo el árbol que estaba la primera vez que llegue a esta lugar, fui hacía él y recargue mi frente en su tronco, es que no entendía nada, ¿Dónde estaba? Mis dudas no se resolvían, pasaba el tiempo y esto era un paraíso pero el no saber porque estaba aquí era el infierno, sentí un frio y aun con los ojos cerrados y contra el tronco del árbol note como la luz se iba, sentí como alguien tocaba mi hombro ¿no estaba solo?, me gire lentamente y anonadado, ahí estaba él, tan majestuoso como siempre, mi Vegetta.

*****

(((Tenía que poner esta canción otra vez *-* http://www.youtube.com/watch?v=0tKtLzLppvQ )))

…uoy htiw ied annaw i

Era él, mi Vegetta, estaba parado frente a mí con su resplandor al máximo, había cambiado, se veía diferente, traía puesta su camisa blanca y unos jeans de mezclilla, se veía vivo, feliz, había renacido desde la última vez que lo vi en la minecon, no resistí mis ganas de abrazarlo y de besarlo, sin pensarlo dos veces me tire hacía él rodeándolo en un abrazo, yo lo tome fuerte de su cuello él se aferro a mi cintura, no lo dejaría irse de nuevo, era mi Vegetta, mi vida, mi amor, no dejaría que esto volviera a pasar, y es que no sé ni cómo deje irlo la ultima vez, me separe lentamente de él mirándolo a los ojos, esos ojos llenos de brillo y de amor por mí, ahí estaba su sonrisa tímida, esa sonrisa que me llenaba de amor por él, y que estaba llena de amor por mí, lentamente me tomo de mis mejillas y se puso de puntillas para darme un suave beso en mi frente, una lagrima cayó por mi mejilla, el me miro a los ojos, me tomo del cuello y suavemente me acerco a él dejando que su boca estuviera a tan solo unos centímetros de mi oído.

— Te tardaste — me susurro para seguido bajar a mi cuello y comenzar a besarlo, había olvidado lo satisfactorio que eran sus besos

— ¿Qué es este lugar? — le pregunté dejando escapar después un suspiro

— No lo sé, y no quiero averiguarlo, tú estás conmigo y yo estoy contigo

— ¿Qué es lo último que recuerdas? — el paso al otro lado de mi cuello

— Tú, la minecon, el hotel, el anillo de bodas, las pastillas, la navaja y la luz — me separe de él lentamente con los ojos abiertos como platos.

— Yo lo último que recuerdo es a ti, la minecon, el bar, el auto, la sangre, los gritos, la sirena de la ambulancia y la luz, ¿a qué hora se detuvo tu reloj? — le pregunte, el sonriente lo reviso

— 10:49 — él se volvió acercar a mí con su sonrisa seductora, continuo besando mi cuello, yo lo tome de su cabello y me deje llevar. — Entonces estamos muertos, juntos, en un lugar donde solo conocemos tú y yo —

— ¿Cómo lo dices tan tranquilo? — le pregunte con los ojos cerrado

Él se acercó a mi oído y susurro — Porque si solo morimos una vez me encanta que fuera contigo — yo sonreí y me deje llevar, el lentamente me tumbo en el pasto justo debajo de la sobre que daba en árbol, es que nuestro destino era estar juntos, juntos pero no en la vida mortal, estábamos en el purgatorio, con un unido pecado, amarnos como dos locos, desearnos como dos pervertidos sexuales y aferrarnos el uno al otro como lo hace un hijo a la madre, ambos estaríamos aquí una eternidad, no sabíamos cuanto, no sabíamos muy bien porque pero lo que si sabíamos es que ambos fallecimos con la persona indicada, porque si solo vivimos una vez yo quería vivir con él y si solo moríamos una vez… quería morir con él.

And if we only die once, i wanna die with you…

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Y así termina No los escuches por favor… el epílogo ya estaba destinado no crean que lo hice porque todas me comenzaron a odiar xd, ya estaba destinado así, así lo quiso dios, así lo quise yo, muchas gracias por todo, que tenga un buen fin de semana y quería dedicar este final a los mimos nenes del capítulo anterior, a Paula y a Josman, amigos de un grupo de Whats App y en especial a stefany-doblas a ce2388​ a pinkygirly98 y a yaoikawaii-arg que estuvieron conmigo desde el inicio.

Muchas gracias por todo que pasen una buena mañana, tarde, noche o madrugada según la hora en que lean esto.

Fue un placer, espero y No los escuches por favor fuera de su agrado.

Me despido, fue un honor.

— Simplemente una escritora más.

Epílogo

Lá estávamos nós. Nós que eu digo era eu e a Rafaela, afinal, já havia um tempinho que eu havia notado que não existia mais eu, e sim nós. Só nós. Como ia dizendo, lá estávamos nós e a nossa família.

    Meus pais, meus irmãos, nossos amigos, meu tio, os pais dela, a Paloma e a Gabriella. No fundo eu tinha pena dela por não ter uma família, agora, ali sentada na cadeira de plástico vendo meus amigos brincarem de cavalo de guerra dentro da piscina, eu sabia como era bom ter uma família.

   A Gabriella não se juntou a eles, claro, ela se sentou ao lado da mãe, que até onde eu sei era a mãe adotiva e lá ficou, em silencio. Sentia constantemente seu olhar em mim e era incrível isso não me incomodar.

   Pelo canto do olho vi quando a Rafa pegou uma cadeira e se sentou ao meu lado, se posicionando para tomar sol.

   - Será que eu devo chegar na Gabriella e dizer pra ela que você já tem dona? – Ela falou baixinho pra que só eu possa ouvir.

  Ri baixinho do seu jeito espontâneo, parecia uma brincadeira, mas pelo seu tom de voz ela se sentia mesmo incomodada.

  - Não, melhor não. Ela vai notar você. – Pisquei pra ela debochada.

  Seu sorriso me mostrou que apesar de eu ter dito pra deixar para lá, não era isso que ela queria.

    - Tira um foto comigo? – Ela pediu baixinho.

   Precisei olha-la para ter a certeza de que estava falando sério.

  - Eu? – Perguntei surpresa.

   Ela sorriu divertida pela minha expressão e balançou a cabeça.

  - Não deveria ser ao contrario? – Voltei a observar a guerra dentro d’água do pessoal – Você é a estrela aqui.

  - Fala sério – Ela bufou de propósito – Eu iludo aquelas pessoas. Você me conhece sabe que eu não sou tudo que ela acham que sou.

  - Rafaela, se as pessoas vissem tudo que eu vejo, elas não iriam querer tirar um foto com você… Elas iriam querer tirar a roupa com você.

   Ouvi sua risada ultrapassar o da bagunça na água. Seus lábios tocaram meu rosto e antes que eu percebesse ela tinha levado o celular a nossa frente, sem escapatórias eu sorri.

   Ela não me deixou ver, simplesmente ficou alguns segundos observando a foto e depois guardou o celular.

  - O fim de semana mais feliz da minha vida. – Disse olhando nos meus olhos.

  - Não o meu. – Disse voltando meu rosto para frente escondendo minha expressão de deboche.

  - Qual é o seu então? – Ela perguntou curiosa.

 Comecei a sorrir ainda sem olhar pra ela, afinal, realmente era verdade, aquele não era o fim de semana mais feliz da minha vida.

  - Foi o primeiro fim de semana que eu conheci você. – Falei voltando a olha-la – Foi quando eu senti uma imensidão de coisas que eu carreguei durante toda minha vida saindo de cima dos meus ombros.

  Ela não respondeu, seu olhar me indicava que ela havia voltado aquele dia e se perdido nas lembranças que ele trazia. Sua mão chegou ao meu rosto acariciando-me. Finalmente seu olhar entrou em foco me encarando.

  Fiquei presa naquele olhar, como varias vezes acontecia, sempre me perdia das coisas ao meu redor, quando na verdade eu estava me perdendo naqueles olhos cor de mel.

  Senti quando uma jorrada de água caiu nos nossos pés chamando-nos a atenção. Olhei em direção a piscina e o Renan estava debruçado no parapeito sorrindo.

  - Qual é meninas, vem pra cá. – Ele pediu.

 - Daqui a pouco eu vou – Gritei de volta.

  Seu olhar saiu de mim e pairou sobre a Rafa. Ele não precisava dizer nada, ela já estava se rendendo, nunca na minha vida eu me lembro dela ter resistido a água.

 - Preciso de alguém pra entrar no time – Ele explicou.

  Ela me olhou de um jeito como quem se desculpa.

- Tudo bem se eu for? – Pediu.

- Claro, vai lá e ganha deles – Brinquei.

   Seus lábios encostaram-se à minha bochecha e ela caiu na piscina. Foi brincar com eles. O jogo consistia em um subir no pescoço do outro e tentar derruba-lo, ganha lógico quem fosse o ultimo a cair.

   Cansei de ficar sentada ali ouvindo aquele papo de adultos e fui me jogar na água.

   Nadei até o parapeito da piscina e submergi. Apoiei meus braços cruzando-os na beira da piscina e sustentei meu corpo. Senti uma leve tontura e continuei de olhos fechados tentando me controlar.

   Eu ouvi alguém chamar meu nome, mas ainda não me sentia pronta para responder.

  Senti a água ao meu lado se mexer e segundo depois alguém apoiar no meu ombro.

  - O que houve? – A Rafa perguntou baixinho ao meu lado.

  Abri os olhos usando tudo que tinha para parecer bem.

  - Acho que entrei rápido demais – Respondi sorrindo.

  Ela revirou os olhos e me beijou o rosto.

  - Mas não aprende nunca. – Resmungou.

  Apoiei-me na beirada da piscina e dei impulso para cima, me sentando com os pés ainda dentro da água.

  - Hanna – O Renan veio andando pela lateral da piscina todo molhado – Escolhemos os nomes.

    Os outros se aproximaram de nós animados para escutar.

 - Se for menino vai chamar Victor Sasuke – Ele disse todo orgulhoso.

 - Claro que não. Renan – A Mari havia se sentado na beirada ao meu lado – Eu já te disse que não pode querer colocar o nome dos personagens de naturo na criança.

  As pessoas começaram a rir e parte de mim também achou graça ao notar que ele estava mesmo pensando que pudesse ser uma boa ideia.

 A Rafa afundou e voltou com o cabelo todo para trás. Ela cruzou os braços em cima da minha perna e apoiou a cabeça.

 - E se for menina? – Ela perguntou a eles.

- Vai chamar Bruna – O Renan respondeu mais sério e mais pensativo dessa vez. – O nome da minha mãe.

Ninguém respondeu nada, ou porque se sentiam sem graça ou porque estavam emocionados a ponto de não conseguir dizer uma palavra.

Eu estava olhando no fundo dos olhos do Renan e só percebi isso porque ele arqueou as sobrancelhas chamando minha atenção.

- Isso, parece incrível. – Respondi sem palavras.

 Ele balançou a cabeça concordando comigo e sorriu, ligeiramente emocionado. Nós aviamos ficando em silencio e isso começou a ficar estranho.

 - Vamos voltar a duelar. – Ele mergulhou na piscina – Vem amor, vamos ganhar deles.

 A Mariana logo escorregou para dentro d’água levando todos juntos com ela.

 A Rafa estava olhando pra cima, pra mim com um sorriso pequeno de canto.

 Eu a amava. Eu amava aquela garota. Amava seus olhos cor de mel, seu cheiro de cereja e o modo suave e calmo que sua voz saia ao se dirigir às pessoas. Eu era apaixonada pelo sorriso, pelo jeito como sabia sempre só de me olhar o que eu sentia. Eu amava o modo como ela me fazia se sentir bem, ou o fato de eu me sentir bem só por ela se sentir bem. Eu sentia tanto e esse tanto era amor.

    - O que foi? – Ela me questionou baixinho.

   Balancei a cabeça de um lado para o outro dizendo que não era nada. Ela se apoiou na beirada da piscina e deu impulso para se sentar ao meu lado.

    A gente ficou um bom tempo sem dizer nada. Estava um ventinho gelado, ela segurou a minha mão de modo carinhoso enquanto observávamos a briga dos nossos amigos.

 - A Mari deve amar muito o Renan mesmo, por que… É sério como aguenta alguém que faz graça 24 horas por dia assim?

 - Acho que você na verdade só esta de implicância com ele. – Brinquei.

    Ela me olhou fingindo estar ofendida.

    - Por que implicância? Ele não me causa medo, não tenho porque tentar fazer a caveira dele.

    Eu comecei a rir.

    - Desculpa ai mulher maravilha.

    - Eu confio no seu amor, só isso. – Ela descansou a cabeça no meu ombro.

    Coloquei meu braço ao redor da sua cintura, deixando-a ali, bem pertinho de mim. Meus pensamentos por um momento.

    Só voltei a mim quando ela começou a rir sem graça.

     - Eu vou ser uma pessoa bem sucedida na vida, uma boa filha, boa para a humanidade, só que apaixonada por uma garota. – Comentei em voz alta.

    Senti seus braços me empurrando um pouquinho para o lado.

    - Ah é, que ruim isso – Ela forçou um deboche sem me olhar nos olhos – Pior vai ser pra mim, que alem de apaixonada por uma garota vou ser apaixonada por você. Francamente quem se apaixona por alguém estranha que nem você.

      Apesar do tom de brincadeira eu percebi que talvez tivesse falado demais. Ela parou de me olhar e começou a observar o mar.

    - Desculpa se eu te ofendi. É que, as pessoas sempre vão nos julgar por amar, eu nunca vou me conformar com isso.

    - Nem todas. Não sei por que é tão difícil pra você entender que não importa, por que você sabe que comigo você vai ser feliz de um jeito que jamais seria se tivesse que viver no padrão deles. – Ela suspirou chateada – eu sei que a gente vai ser feliz, queria que você tivesse essa certeza também.

     - Eu tenho. – Respondi rápido – Eu já sou.

    Ela voltou a me olhar.

    - Qual é o problema então?

    Eu suspirei cansada. Tinha tantos problemas que rondavam meu coração, e eu queria ter a liberdade de falar todos eles com ela sem que ela se ofendesse, mas isso parecia impossível agora.

    Cansada de esperar por uma resposta ela voltou a olhar ao redor.

     - Você acha que vai durar Rafa? – Ela voltou a me olhar – Quer dizer, você sabe… Seja qual for o amor, ele acontece, queima, incendeia, depois apaga. Tenho medo de ter que viver algum período desta minha vida sem você.

      - Não confia em mim? – Ela perguntou baixinho.

      Suspirei, não olhava para ela, estava perdida em meus próprios pensamentos olhando para a nossas mãos entrelaçadas.

     - Não é isso, é que você sabe como são os relacionamentos, eu to com medo de perder você por antecipação. Seja lá para o que for, pra dança, para o preconceito, perder você para os meus próprios erros.

       Ela continuou me olhando como se eu estivesse falando um monte de coisas sem sentidos. Eu comecei a sorrir sem graça.

     - É que sabe, eu estou tão feliz, tão feliz… Não é possível que as pessoas consigam viver assim pra sempre.

      Ela começou a sorrir também e se aproximou mais de mim, encostando nossas testas. Ela fechou os olhos.

       - Mal posso esperar pra começar a brigar com você pelos assuntos banais do dia a dia.

      Senti a respiração quente dela no meu rosto, fechei os olhos sorrindo.

      - Eu amo você Rafaela.

      Ela sorriu, e quando começou a falar sua voz não passava de um sussurro.

      - Eu amo você, por toda minha vida sua maluca.

      Mais uma vez um golpe de água nos acertou, e dessa vez não era de propósito, era porque o Pablo havia pulado perto de nós, espalhando água por todos lados.

      - Eu a Paloma tivemos uma ideia – Ele falou quase gritando para todo mundo ouvir – Vamos brincar disso, porém, é só casal com casal.

      Os pais da Rafa também pularam na água, se preparando para a guerra. Senti ela me cutucando com o cotovelo e me lançando um olhar pidão. Escorreguei para dentro d’água e fiz sinal com a cabeça para que ela me acompanhasse.

      Ali era o começo, o começo de uma vida toda.

     Então é assim a vida? Como eu já li uma vez, felicidade é só subir no pódio, permanecer em primeiro lugar nem sempre tem tanta graça, acho que é por isso que a vida é assim, tão difícil e imprevisível.

   Então é assim a vida… Um dia você tem um plano, e no outro já não tem mais. Você vai dormir com um futuro lindo e brilhante em mente e quando acorda um bilhete mal escrito já muda toda sua vida. Ou uma viagem, ou um sentimento. Ou um abandono, ou um achado, talvez uma cicatriz e um abraço, ou um trabalho de escola.

  Minha maior duvida sempre foi distinguir o que gira o mundo… Se é o amor, ou o dinheiro. Ainda não descobri… Mas vi que o que muda a minha vida é o amor, e todas as fases que há nele.

   Então é assim que acaba uma etapa? Com churrasco? Ou com amor? Com toda certeza é com uma explosão de amor. Eu não posso dizer que a vida vai ser fácil, ou que essa estabilidade vai durar para sempre, na verdade, eu teria medo se ela não mudasse.

   Então é assim… A vida. As pessoas te pedem para amar sempre, em primeiro lugar, mas nem sempre aceitam suas escolhas ou suas definições sobre ele.

  Quem pode julgar? Quem pode julgar uma atitude, ou um abraço, quem pode dizer que é por interesse ou por vergonha, ninguém sabe o que se passa com ninguém.

  Então é assim sim, a minha vida. Sem roteiro e sem certeza de que vai ser essa felicidade instável para sempre. Eu sei que ela vai mudar, e tenho certeza de que vão haver muitos problemas… Tenho tanta certeza disso tanto quanto eu tenho sobre os sentimentos sobre a garota que mudou minha vida. Então é assim que vai ser, amar para viver e viver para amar. Amar a Rafaela. Amar a família. Amar a liberdade. Amar o amor e todas as suas variações.

A Prueba

Epílogo

POV LAUREN

“… hace 1 año yo nunca creí que estaría aquí, ahora, sentada en mi viejo escritorio escribiendo la última página de mi historia. La que mas ha marcado mi vida. Pero algo como esto nos demuestra que simplemente, todo puede pasar. Ha sido tiempo ya desde todo esto, que pude volver a la vida con la que crecí. He tenido la dicha de apreciar mil veces mas todo lo que tengo ahora y de recuperar el tiempo perdido con todos los que amo, los que sufrieron mi ausencia. Pero sobre todo… con ella.

La vida de verdad que no es un cuento de hadas… pero eso no quiere decir que no pueda tener un final feliz. Nadie nos entrega un manual para vivir cuando nacemos, nadie tiene un libro en el que este escrita la historia de su vida y pueda saber lo que pasara. Hoy tu tienes este libro en tus manos con una historia de lo mas difícil y aterradora para mi. Y es que nadie tiene la felicidad eterna garantizada, precisamente por eso te pido, querido lector, que disfrutes cada día como si fuera el último. Nunca podremos saber que va a pasar el día de mañana. Mañana tu podrías verte en una terrible situación. Y ya sea por un mal momento sentimental, económico, amoroso. Ya sean tan solo un par de valiosos minutos en los que te demoraste en salir de un edificio, puede ser lo que sea… y tu vida, tu valor y el amor serán puestos a prueba.

—Listo. —Punto final. Forme una amplia sonrisa en mi rostro mientras dirigí la mirada a la parte superior de la hoja —“A Prueba” por Lauren M. Jauregui —Por fin, había terminado. Meses de estrés, de pasar miles de horas en vela tratando de encontrar una manera para no llorar de contar mi historia. Obviamente en ello no había tenido mucho éxito. Pero finalmente lo logre. Mire rápidamente el reloj, pasaban de las 3 de la mañana.

Mire la pantalla de mi computador y recorrí muchas de las páginas escritas, realmente orgullosa de mi trabajo. Recordando las millones de cosas que pasaron entre las paginas. El miedo que sentí y la alegría que conseguí. La recuerdo a ella, incrédula hasta los huesos el día que regrese a casa. Me recuerdo a mi, el día en que ingrese a mi antigua cuenta y me encontré con todo esa monton de viejos mensajes. Esa noche no logre dormir absolutamente nada. Estuve todas las horas, leyendo uno tras otro los mensajes que ella había dejado. Sin necesidad de hablar me entere de todo lo que había vivido, la pena que había pasado. Supe que srufrio, supe que se enamoro, supe que de verdad hubo un tiempo en el que ella podría decirse que estuvo bien, que se había decidido a continuar sin mi. Pero a pesar de ello… nunca me olvido. Es difícil imaginar y ahora creer que hubo un tiempo en el que yo no la reconoci. ¿Cómo se podría olvidar a alguien tan maravillosa? Pero claro, a veces el corazón le gana a la mente. Y de la mente salen cosas que del corazón nunca serán capaces de salir. Mi memoria la bloqueo, mas mi corazón nunca la olvido. Tenía un par de lágrimas queriendo salir de mis ojos. Pude haberlas contenido, se que pude hacerlo, pero de la nada sentí un par de brazos rodear mi cuello por detrás y unos labios dejando un cálido beso en mi sien.

—¿Sabes que hora es Jauregui? —Dijo Camz dejando un beso mas.

—¿Tarde? —Una risa nerviosa se escapó se sus labios.

—Muy tarde amor —Ella sonrió y llevo sus labios al encuentro de los míos. —Ven a la cama, mañana puedes seguir ¿esta bien?

—No es necesario —Lleve el archivo hasta el final. —Termine. —Ella puso ojos de asombro y volvió a abrazarme ahora aun mas fuerte que antes.

—¿Cuándo podre leerlo?

—En cuanto salga… la primera copia será para ti amor… incluso hare que la autora lo firme —Me dio un pequeño golpe en el brazo.

—Esta vez no tardare 3 años para hacerlo… ¿cierto? —Intente sonreír… pero esa pregunta me provoco escalofríos. De tan solo imaginarme lo que eso significo para Camila yo… yo volvía a sentirme vulnerable. Me levante de la silla y rodee sus caderas con mis brazos, dejando nuestros cuerpos cerca. A la distancia perfecta para un beso.

—Esta vez no iré a ninguna parte —Tardo unos segundos pero su sonrisa, esa sonrisa capaz de devolverme el alma al cuerpo regreso.

—¿Me lo prometes?

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POV CAMILA

El segundo libro de Lauren había sido publicado y un completo éxito. Había organizado una pequeña fiesta entre amigos, para celebrar a la nueva escritora. Todos estaban aquí, como en los viejos tiempos. Incluso Drew y Sandra que, después de mucho intentarlo lograron aclarar todo ese embrollo y le dieron una segunda oportunidad a lo que sentían. Lauren se había decidido. Ser periodista le encantaba pero escribir sobre sus ideas, su vida, sus experiencias, eso era para lo que ella había nacido. Ahora además de eso, se dedicaba a dar un par de conferencias, en empresas, en escuelas. Ella era una de los muy pocos sobrevivientes de aquel 11 de septiembre y todos querían conocer su historia por mas pequeña e insignificante que fuera. Pero claro, al conocerla si enteraban que esta mujer, la que hoy la vida me regreso, tiene una gran historia que contar.

Bebimos, reímos, hicimos lo que quisimos hasta que vi que entre estos invitados hacía falta alguien. Mi mirada recorrió el living hasta que se detuvo en una de las mesas del jardín. Ahí estaba. Tome una cerveza de la hielera y Salí a sentarme con ella.

—¿Qué hace tan sola aquí señorita Iglesias? —Vero elevo la mirada y me sonrió. —¿Estas bien?

—Claro —Le ofrecí la cerveza y ella la acepto —Solo que… demasiada gente allá dentro. —Atraje una de las otras sillas a nosotras y me senté junto a ella.

—De todas formas, no creo que deberías estar aquí sola.

—Me gusta estar sola. Sobre todo ahora… mira el cielo —Lo hice —Las estrellas brillan como nunca. —Sonreí.

—Si, eso es cierto —Note la pesada respiración de Vero y hubo un largo silencio hasta que ella decidió hablar.

—Algunas de esas estrellas ya están apagadas ¿sabes?

—¿Qué dices?

—Eso. Puedes que incluso se hayan apagado hace años. Pero… alguna vez brillaron tan fuerte que su luz aun llega hasta nuestro cielo.

—¿Y como sabes cuales ya están apagadas?

—No hay forma de saberlo. Imposible. Pero… es un bello misterio ¿no lo crees?

—Vaya que lo es —Respondí dándole la mas convincente sonrisa que pude.

—Cece es mi estrella ¿sabes? —La mire. Tenía lagrimas corriendo por sus mejillas —Ojalá, de verdad deseo que le haya ocurrió lo que a Lauren. Ojala este por ahí, sin recordar nada de ella, de su vida pasada, de mi. Ojala se haya olvidado de mi pero este viva… y este bien. —No pude mas con ello. Me levante y la abrace, sin siquiera una idea de que decir.

—Ella esta bien. Sea donde sea que este, esta bien Vero. —Se quedo aferrada en mi pecho durante un rato hasta que Lauren salió.

—Lo siento, no sabia que estaba ocupadas. Camz, todos se fueron, ire a esperarte arriba.

—No es necesario —Dijo Vero sentándose nuevamente y limpiando sus ojos —Ya me voy.

—¿Estas segura? —Pregunte

—Claro que si… estoy bien. Solo necesitaba a alguien que me escuchara y esa eres tu. —Volví a abrazarla hasta que ella se salió de mis brazos, se despidió de Lauren y se fue hasta la salida.

—¿Paso algo Camz?

—Nada. Es solo que, aun carga con la pena. Eso es todo.

—Y te la contagio a ti ¿no es cierto?

—No puedo evitarlo Laur. Entiendo como se siente, lo viví durante años.

—Lo se —Ella tomos mis manos y entrelazo sus dedos con los míos

—Pero por alguna razón aquí estoy. Aquí estamos tu y yo.

—Eso es algo que nunca dejo de agradecer —Le sonreí.

—Pero sabes… a fin de cuentas algo bueno tuvo que salir de esto.

—¿Qué dices? No hay gran cosa buena. Solo un libro. Un gran libro escrito por una gran mujer.

—¿Ah si? —Asentí con la cabeza —Pues… yo tengo otra —Dijo abrazándome y dejando un beso en mi hombro.

—¿Otra cosa buena que salió de esto? Lo dudo… —Ella sonrió y tomo mi rostro entre sus manos haciéndome mirarla a los ojos.

—Lo mejor de todo esto, Camila Cabello, es que pude volver a enamorarme de ti. Pude volver a sentir esa sensación en el estómago al mirar a alguien. Pude volver a sentir lo que sentí el día en que te conocí. Cuando chocamos por esas escaleras, cuando te bese por primera vez. Todo… y todo por ti. —Me lance sobre su cuerpo y la bese, de tal manera como si esta fuera la ultima noche que pasaría con ella. Sentía como todo mi cuerpo explotaba a las reacciones que me provocaba. Y así fue hasta que el aire se hizo necesario.

—No me respondiste la otra noche.

—¿No lo hice? —Pregunto dejando un beso en mi nariz.

—No… te dije que me prometieras que jamás te irías de nuevo.

—Ya recuerdo —Sonrió.

—¿Y bien? —Pregunte mirando sus ojos.

—Te lo dije antes… te lo digo ahora… y te lo diré siempre, una y otra vez hasta que te canses de escucharme. Jamas.

El fin… dirían los cuantos de hadas. Gracias por seguir la historia a todos y cada uno de ustedes <3 ASK