entrando

anonymous asked:

Non ricordo quando ho capito d'amarlo, cometa. Mi accorgo di farlo ogni giorno, ad ogni sciocchezza. Quando mi apre lo sportello della macchina, quando mi tiene la porta entrando in casa, quando mi porta da mangiare, quando mi toglie i capelli dal viso, quando ricorda com'ero vestita sei anni fa quando ci siamo conosciuti, quando mi lascia parlare, quando gioca con me. Quando mi ringrazia e mi chiede di perdonarlo per gli errori fatti, quando crede che io non l'abbia già fatto.

Amalo.

Mesmo apagando suas fotos, apagando nossas musicas, nossas conversas, tudo fica na memória. As vezes eu lembro de cada conversa, das musicas que diziam tudo que você nunca conseguiu me dizer, das fotos que queríamos tirar. Eu vi em você tudo que eu queria, vi em você o que nunca havia visto em mais ninguém. O teu olhar me encantou, a tua voz me acalmou, o teu sorriso torto me pegou de jeito, e pra você entreguei o melhor de mim. So você me teve por completo, me entreguei totalmente a você. Nunca me dei esperando nada em troca, afinal, eu sabia onde eu estava entrando, sabia que você nunca foi de ninguém. Porque seria minha? Não fui capaz de te manter perto, não consegui te fazer feliz, fui mais uma idiota que te perdeu por motivos bobos.
—  Nossa confusão é parecida.
Feliz Cumpleaños. {Drabble Wigetta}

- ¡Feliz cumpleaños, Samu!.- Grite efusivo entrando de golpe en su habitación con un pastel entre mis manos, para mi mala suerte Samuel al parecer recién salía de ducharse y estaba a medio vestir, inevitablemente me sonroje apartando la mirada mientras este terminaba de colocar su camisa con un gesto perverso en su rostro.

- Hombre Willy!.- Saludo divertido entre risas tomando asiento sobre su cama haciendo gestos con sus manos para que me acercara.
 A paso lento mirando un punto fijo en el suelo me senté a su lado colocando el pastel sobre sus piernas apartando rápidamente mis manos de esa zona, a él parecía estarle entreteniendo mi forma de comportarme, podía sentir su mirada sobre mi constantemente, no sabía como actuar realmente su presencia me ponía nervioso de sobremanera. 

- ¿Estas bien? te ves un poco asustado.- Musito dejando el pastel sobre su mesa de luz. 

- ¿Eh? n-no, estoy bien. ¡Feliz cumpleaños!.- Dije retomando compostura y volteando a verle, sus ojos inmediatamente se conectaron con los míos como imanes al metal. Por inercia sonreí y me acerque a darle un abrazo, este al instante me correspondió abrazando me por la cintura.- Ya estas viejo he.- susurre sobre su hombro, su rico perfume invadía mis fosas nasales impidiendome soltarle; era una sensación hermosa, cálida como el abrazo de una madre pero con un cariño y seguridad diferente, sin duda alguna podría estar así todo el día si me lo permitiera. 

 Intente apartarme pero este no me lo permitió, al contrario se aferró más fuerte a mi atrayendome hacía él por la cintura, termine por sentarme sobre sus piernas, claramente no iba a apartarlo si estaba deseando que no fuese así. 

- ¿Esta todo bien?.- Pregunté a su oído al escucharle suspirar. 
- Se siente muy bien abrazarte ¿sabes?.. pero estoy triste.- Suspiro nuevamente, si la situación ya era extraña su forma de comportarse ahora comenzaba a preocuparme más. 

- ¿Triste?.- Pregunte apartandome un poco para verle a los ojos. 

- Triste porque es mi cumpleaños y vivimos juntos, ¿entiendes?.- Explico agobiado, no comprendía que intentaba decirme. 

- No entiendo.- Dije esperando una explicación más clara. ¿a caso no se sentía feliz viviendo conmigo?

- Willy, ¿hasta cuando pensamos seguir negando lo evidente? los años pasan y estamos evitando algo que realmente nos haría feliz a ambos. ¿Hasta cuando vamos a tener que seguir alejandonos para evitar contacto físico? tan solo miranos ahora, no podemos ni darnos un abrazo “entre amigos” sin que estas cosas extrañas pasen; estas sentado sobre mis piernas. La anterior noche no sabemos ni como pero dormimos juntos, y la anterior a esa noche volvimos del cine tomados de la mano, llámame loco pero eso no hacen los amigos.- Replico con toda la sinceridad que pudo, me había dejado en blanco completamente, no esperaba que fuera tan directo pero todo lo que decía era cierto y vaya que si era cierto.

 - ¿Y por qué no mejor te callas y me besas?.- Dije divertido cortandole el rollo, realmente no veía porque seguir dandole vueltas al asunto.
 Tan pronto lo dije el tomo de mis mejillas acariciandolas con ternura, lentamente comenzó a cortar el espacio que nos separaba y nos fundimos en un dulce beso que incrementaba a momentos. Era como estar tocando el cielo con las manos, sentía que el corazón se me salía del pecho, habíamos esperado tanto por este momento.- Nuestro aniversario va a ser justo en tu cumpleaños, que curioso ¿no?.- Dije entre besos.

- Tendré doble regalo.- Dijo apartandose y haciendo un gesto perverso.
- Que tonto el pobre.- Musite para seguido de ello volver a unir nuestros labios.