enseñanza

LA MENTE:

La mejor amiga y la peor  enemiga.

No somos solamente cuerpos, no somos sólo seres que respiramos; también somos seres que pensamos.

El proceso del pensamiento es más complejo que el mecanismo del cuerpo y el funcionamiento de los medios conductores del prana (aire inspirado).

En calidad, el pensamiento es más fuerte que la fuerza física y que el prana.

La fuerza de la conciencia es mayor que la fuerza de los pensamientos y de los pranas.

Existen muchas modificaciones de la mente que se ocupan de diferentes necesidades tanto de la vida interior como de la vida exterior.

La mente funciona tanto en el mundo interior como en el mundo exterior.

Todo depende de la manera en que la mente se entrena y qué parte de la vida recibe más atención.

Cada persona piensa de manera diferente, y parece que el ego individual gobierna la vida.

Si alguien nos dice: “Esto es cierto ¿por qué no lo aceptas?” el ego no quiere aceptarlo, aunque sepamos que es la verdad.

Hay muy poca gente en el mundo que está preparada para escuchar la verdad, aunque muchos sostienen que dicen la verdad.

El licor de los sentidos es muy intoxicante, y la gente siempre bebe los encantos y las tentaciones del mundo, que no nos dejan ver.

La gente nunca piensa que puede estar equivocada.

Inclusive si se los castiga, no están listos para aceptar la idea de que están equivocados.

El discernimiento es una cualidad muy importante de la mente, siempre que se le permita desarrollarse de manera apropiada.

La mente es nuestra mejor amiga y quiere ayudarnos.

No quiere crearnos problemas, pero tiene la costumbre de funcionar de la  manera en que la entrenamos.

Si queremos robar algo, la mente dice: “No importa, nadie mira. No está mal”

La mente nos dice esto porque es una gran colaboradora.

Este es el trabajo de la mente, ayudarnos cuando queremos y de la forma en que queremos.

* * *

Soy el típico chico al que le gustan las chicas de grandes pechos y lindo cuerpos. Me fijo en lo físico. Un día un compañero de clase me dijo “oye un amiga mía te encuentra lindo” me lo dijo por Facebook, me dió el de ella. La agregué. Para mi sorpresa era una chica de mi escuela que siempre me la encontraba. Siempre pensé “esta loca”. No era de mi gusto para nada, era gordita y no era muy atractiva. Bueno si lo era pero no era de mí gusto. Comenzamos a hablar, era divertida, y graciosa. Hablábamos más por chat… Un día me la topé de frente y solo nos saludamos. A la semana me atreví a preguntarle si yo le gustaba. Ella me respondió que si… no me interesaba y le mentí “te daré una oportunidad” lo hablarémos. Ese mismo día una chica hermosa, delgada muy linda… me dijo que le gustaba, estuvimos juntos. Al poco tiempo comenzámos a salir. Mientras que a la chica de mi escuela aún le mantenía la ilusión. Un día ella me vió con “mi novia” (la chica hermosa) yo le dije, que de verdad no la quería lastimar, pero que ya estaba saliendo con otra persona. Ella entristeció. Y se marchó… no hablamos por semanas. Un día viernes, encontré a mi novia con otro chico. Fue extraño, entonces volví a casa… ví a la chica de mi escuela conectada, le hablé… con 0 esperanzas de que me respondiera… pero para mi sorpresa… respondió “hola niño, cómo estas?” Con la misma alegría de siempre. Los días pasaban y no había día en que no le hablara. Aunque solo fueran por estupideces… ella respondía paciente y tierna. Pasaron varias semanas y un día, le pregunté “aún me quieres” ella respondió “de qué forma?” “aún te gusto?” pregunté insistiendo. Ella se demoró en responder. En su muro había publicaciones seguidas de un chico. Hasta que ella me lo confirmó, “estoy saliendo con alguien” sentí un vacío muy grande… no entendía mucho por qué… pero dolía… “ah… ” Respondí… No pude escribir nada más. Esto habrá sentido ella cuando yo la rechacé? Solo nos saludábamos nunca hablámos, en persona. Hasta un día en que me atreví a acercarme a ella, estuvimos conversando largo rato. Cuando nos íbamos a casa iba ella, un amigo mio y yo, tomé su mano… El roce de su mano con la mía… Me causó una extraña sensación. Sentí ganas de no volver a soltarla nunca más. Ella llevaba 5 meses de relación. Se veía feliz… mientras yo solo quería abrazarla… lo hice. Mis deseos incontrolables… de no querer soltarla, se denotaban en mis manos temblorosas. Quedamos de acuerdo de salir otro día… y asi fue, tome su mano de nuevo… Había más cercanía. Ella sonreía y bajaba la vista… entonces entendí. Me enamoré de ella… No me importa su físico, solo no quería separarme de ella nunca más… Ella ahora lleva 9 meses de relación, yo he estado con muchas chicas… pero sigo enamorado de ella. De vez en cuando, solo cuando ella me lo permite. La visito. Ella no sabe lo que siento. Jamás lo sabrá… se casará dentro de poco. Pero no puedo evitar eso, quiero su felicidad… aunque sea lejos de mí. Esta enamorada de otro… pero no de mí. Perdió la posibilidad de que ese amor sea mío. He besado muchos labios, imaginando como sería rozar los de ella, he dormido con muchas mujeres, imaginando su cálido cuerpo al lado mío… Pero ya no será. Nunca. Ella no me pertenece, ella no me quiere a mí…. Si leíste hasta el final no pierdas a la persona que está a tu lado, menos por su físico. Amale por lo que es, su astucia, su ternura, su valentía…. Sus defectos y virtudes. Amale todos los días, y si se acaba demuéstrale que luchaste hasta el final por ella/el. Yo perdí a esa mujer… yo perdí a mi primer amor… no le pierdas tú.

Lo que me duele es ver lo rápido que me has olvidado. ¿Realmente me querías? ¿Tus juramentos de amor eran falsos? ¿O acaso yo idealice mas de lo que era? ¿Tú eres de las personas que olvidan demasiado pronto? ¿O acaso la del problema soy yo? Que nunca he aprendido a olvidar realmente. Quizás sea un poco de todo. Quizás sea que además de cargar con lo que no olvido, me queda el dolor de ver como existen personas que de un momento a otro les deja de importar todo aquello que en cierto tiempo fue lo más importante. Pasar de que el ser todo, ahora sea nada. No se, es dificil y lo hacen ver tan fácil. Tantas cosas que llegue a aprender de ti, y esa fue la única que no me enseñaste.
Un chico y una chica de un pueblo apartado eran felices juntos, pero a falta de dinero, un día el chico decidió irse lejos a trabajar unos cuantos años, para poder hacer feliz a su esposa. Así que cuando partió, la única condición que le puso a ella fue que, mientras él no estuviera presente, no le fuera infiel. Y así, el chico se alejó y consiguió un trabajo con un buen jefe y una buena paga. Pidió que todo el dinero que él fuera obteniendo a lo largo de los años, se fuera acumulando, y cuando él decidiera volver con su mujer le diera la paga correspondiente. Fueron unos largos 24 años, trabajando duro sin paga más que para comer diariamente. Entonces, el, ahora señor, decidió que era momento de volver con su amada, y justo después de decirle al jefe sus planes, éste le dio dos opciones: "puedo darte todo tu dinero sin más o puedo darte solo un cuarto de todo lo ganado y tres consejos". Tenía esa noche para pensarlo, pues al día siguiente por la mañana partiría en dirección a su hogar. Fue por la mañana y tomó una decisión que comunicó sin dudas a su jefe: Tomaría solo una parte del dinero y los tres consejos. Y así, el jefe le dijo: "Uno: Nunca tomes atajos en tu vida. Dos: No te dejes llevar por la curiosidad. Y tres: no tomes desiciones cuando estés enfadado". El señor partió a pie, con esos tres consejos y solo una parte de su paga. Al cabo de un rato, se encontró con un joven al que le pidió indicaciones para llegar hasta su pueblo. Éste le respondió: "Mira, puedes ir por el camino corto o por el largo." Y le dio instrucciones de cómo ir a través de los dos. El señor fue siguiendo rumbo al camino corto, pero se detuvo justo antes de entrar por la calle y recordó el primer consejo: "nunca tomes atajos en tu vida", así que se fue por el camino largo. Tiempo después, se enteró que el camino por el que no fue, era en realidad una trampa e iba a ir directo a asaltantes y asesinos. Después de una larga caminata de todo un día, decidió tomar asilo en un hotel que quedaba en la solitaria y larga carretera. Pagó el alquiler de una noche y entró a la que era su habitación. Durmió un par de horas y despertó exaltado gracias a unos gritos desquiciados que venían desde afuera desde su habitación. Estuvo a punto de salir para ver qué era lo que pasaba, pero entonces recordó el segundo consejo: "No te dejes llevar por la curiosidad", así que, haciendo caso omiso a los incesantes gritos, volvió a dormir. A la mañana siguiente, cuando salió de su habitación, el dueño del hotel le preguntó que si había escuchado los gritos, y él contestó que sí. A esto, el encargado le estrechó la mano y le dijo: "Es usted la primer persona que sale viva de este hotel, pues mi hijo tiene ataques de esquizofrenia de vez en vez y hace daño a las personas que lo ven"... El señor siguió su camino y llegó hasta su hogar, deseoso de ver a su preciosa esposa de nuevo. Antes de entrar, decidió dar un rodeo a la casa por pura nostalgia, y descubrió, en la parte trasera, a su esposa abrazando a otro hombre. La rabia hirvió dentro del señor: "Lo único que le he pedido, que no me sea infiel, vengo y me encuentro con esto. Ahora mismo entro y los mato a los dos." Y entonces, recordó el tercer consejo: "no tomes decisiones cuando estés enfadado", así que decidió quedarse dormido afuera de la casa, y mañana por la mañana, hablaría con su mujer para dejarla. Fue a la mañana siguiente cuando se despertó y su esposa se abalanzó a sus brazos, pero él, indiferente y frío, no hizo nada. Ella lo notó y le preguntó qué era lo que sucedía, a lo que él le echó en cara que ayer mismo le había visto con otro hombre. Su esposa, con la cabeza en alto, le respondió: "Ese hombre es tu hijo, pues yo no sabía que estaba embarazada hace veinticuatro años cuando te fuiste".