encuentro de almas

Quiero desnudarte
Comenzar a buscar el Paraíso en tu espalda
Con suspiro y un poco de aire, robarle aromas a tu piel
Quiero que te erices cuando falten besos y sobren mordidas
Insertar nuevas dudas en tu rostros
Clavarte las uñas y fundirme en tus brazos
No importa si es en una cama o en un sofá
Quiero hacerte todo lo que no contamos a medio día
Pero sí lo gritamos en la madrugada en tus oídos, para nunca acabar
Para que el amanecer nos coja amarrados a las sábanas y no a la soledad.
—  Encuentros de Piel y Alma, Daniela Arboleda.
“Tristán and the Moon “

                                ___________________________________

              Hace meses me voy tirando por el camino de mi destino…

Máscaras rotas,
                 voces idiotas,
                              de todo idioma y de toda piel…


Pues detrás del cuerpo,
                Solitaria habita una mirada,
Una caricia,
                Una sonrisa que te invita.

                                          

                       Lunas girando dando sentido al vacío del anochecer.

                                                                           Y entre miradas desconcertadas,
                                                        Dos se encontraron,
               Como la playa encuentra el cielo al atardecer…


Así encontrándose reconocieron en su pupila, tiempos de antaño, cuentos pasados, historias viejas que se contaron hasta el amanecer…


” Una Princesa besaba al lobo,
Un lobo hambriento aullaba solo “
            

                                                        … …. …. 

                                                                 En esta fábula de agosto
              Los dos amantes ya se han vuelto a ver…  



Canción sugerida. https://youtu.be/wNetL4qCKT0

Y… ¿Qué es hacer el amor?

Si le preguntas a una pareja de ninfómanas te responderán que no existe, que solo se coge para sentir placer. Una pareja de enamorados se sonrojará al recordar los días bonitos y dirá que es un encuentro de dos almas que desnudan sus dudas y se entregan a la pasión. Algún niño pensará que es lo que hacen papá y mamá en las noches, lo cual el no puede ver hasta que sea grande. Tus padres te llenarán la cabeza diciendo que solo se vive con el primer amor, que debe ser mágico, en un cuarto con velas y rosas. Una monja se echará la bendición 3 veces y rezará por la conversión de tu alma. Otros dicen que es un acto donde un miembro viril se pone erecto mediante estímulos para luego hacer una penetración en la vagina y ambos llegar a un clímax.
¿Y si hacer el amor también es mirarse en medio de la calle y reconocer la existencia de otra alma? ¿También puede ser una lágrima que brota de los ojos cuando extrañas a un viejo amigo? ¿O simplemente tener la valentía de dejar ir lo que amas porque ya no te ama? No lo sé, a veces las caricias te enseñan, los besos hacen que te vuelvas adicto a una piel. Pero cuando el amor se siente con solo pronunciar su nombre, también es hacer el amor; y no precisamente a un cuerpo. Se hace el amor a la memoria, a los días de sol y lluvia donde un momento queda grabado. Se hace el amor cuando se extraña, cuando se implora una llamada suya o un recuerdo que acaricie las lágrimas.
Dirán que estoy loca, sí es verdad. Pero hace mucho tiempo entendí que los placeres carnales te llenan, te hacen desear su cuerpo para perderse en las constelaciones de su espalda, acariciar su cabello y besar su boca hasta quebrarla, morir en un orgasmo y quebrarse en un coito. Sin embargo, el amor también necesita que los acaricie un te quiero y un texto a media noche diciendo que estás bien, una copa de vino para celebrar los éxitos de cada uno, un carnaval de emociones cuando llegan nuevas cosas.
Hacer el amor también es besar su frente y desearle un buen día.

Le atraes a todos mis sentidos,
A mis labios secos y mi cuerpo maltratado.

Me gustas para una tarde en tu pecho,
Un recorrido suave por tu espalda,
Una cara llena de placer,
Miles de sensaciones en tu cuerpo.

Me gusta la humedad de tu cuerpo,
Pasar mis manos frías por tus puntos más calientes,
Comer fresas en tu boca, 
En tu pecho, 
En cualquier lugar que falte por descubrir.

Hacerte sentir,
Con palabras,
hechos desinteresados,
Gemidos
Y un poquito de piel a contraluz.

—  Encuentros de Piel y Alma, Daniela Arboleda.

Capítulo 2015
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Y… ¿Qué es hacer el amor?

Si le preguntas a una pareja de ninfómanos te responderán que no existe, que solo se coje para sentir placer. Una pareja de enamorados se sonrojará al recordar los días bonitos y dirá que es un encuentro de dos almas que desnudan sus dudas y se entregan a la pasión. Algún niño pensará que es lo que hacen papá y mamá en las noches, lo cual el no puede ver hasta que sea grande. Tus padres  te llenarán la cabeza diciendo que solo se vive con el primer amor, que debe ser mágico, en un cuarto con velas y rosas. Una monja se echará la bendición 3 veces y rezará por la conversión de tu alma. Otros dicen que es un acto donde un miembro viril se pone erecto mediante estímulos para luego hacer una penetración en la vagina y ambos llegar a un clímax.

¿Y si hacer el amor también es mirarse en medio de la calle y reconocer la existencia de otra alma? ¿También puede ser una lágrima que brota de los ojos cuando extrañas a un viejo amigo? ¿O simplemente tener la valentía de dejar ir lo que amas porque ya no te ama? No lo sé, a veces las caricias te enseñan, los besos hacen que te vuelvas adicto a una piel. Pero cuando el amor se siente con solo pronunciar su nombre, también es hacer el amor; y no precisamente a un cuerpo. Se hace el amor a la memoria, a los días de sol y lluvia donde un momento queda grabado. Se hace el amor cuando se extraña, cuando se implora una llamada suya o un recuerdo que acaricie las lágrimas. 

Dirán que estoy loca,sí es verdad. Pero hace mucho tiempo entendí que los placeres carnales te llenan, te hacen desear su cuerpo para perderse en las constelaciones de su espalda, acariciar su cabello y besar su boca hasta quebrarla, morir en un orgasmo y quebrarse en un coito. Sin embargo, el amor también necesita que los acaricie un te quiero y un texto a media noche diciendo que estás bien, una copa de vino para celebrar los éxitos de cada uno, un carnaval de emociones cuando llegan nuevas cosas.

Hacer el amor también es besar su frente y desearle un buen día.

—  Daniela Arboleda.
Te mentiría si te digo que he olvidado el mapa de tu cuerpo,porque aún mis dedos sienten cada punto de ti. Tus delgadas costillas que se rebelaban ante mis largas caricias, los juegos que inventaba para descubrir tus puntos débiles con un simple beso y un poco de hielo.Tener un poco de imaginación basta para creer que las sábanas todavía te sienten y enmarcan tu figura en mi cama,pero el tiempo pasa y todo comienza a irse.
Tal vez de ti me quede tu tacto suave en mis recuerdos, en ese pequeño lapso donde la cama era nuestra aliada y nos hacía creer que estábamos en otro mundo cuando aún seguíamos en el mismo lugar,o que tal vez seguiremos en el mismo lugar; así sea en nuestros recuerdos.
—  Encuentros de Piel y Alma, Daniela Arboleda
Las palabras se asfixian con el sabor de tus labios
Mueren en cada beso apasionado
Se convierten en pequeños jadeos a largo plazo
Huyen de tu tacto cuando no pueden más
Se convierten en gritos y pequeñas mordeduras en tu cuerpo
Salen como locas cuando tocas una parte sensible
Bailan al ritmo de tu movimiento
Y al final… Llegan en forma de orgasmos.
—  Encuentros de Piel y Alma, Daniela Arboleda
Éramos constantes, más que nada sobre ese andar hacia el infinito; soñábamos con vivir en él a cada encuentro de nuestras almas. Porque nuestras manos eran coincidentes hasta un punto en que no había retorno, ya no eran tuyas, tampoco mías, todo era un nosotros.
Constantes en todo, sin dudarlo. Pero que inocentes, de tanto delirio nunca tuvimos en cuenta que existían las derivadas.
—  Emily Jazz