en la sala

CARTA A MI FUTURA HIJA:

Ojala pudiera preguntarte qué nombre quieres usar el resto de tu vida. Si te gusta ponerte medias en las noches. Cuál palabra prefieres aprender primero.

Cuando ya puedas decirme todo eso, te voy a enseñar a que no construyas una casa grande para sentirte más pequeña. Que no seas una refugiada de guerra dentro de ti misma, con un miedo constante por no saber cuánto tamaño mereces ocupar.

A que no pidas una taza de sopa fría, cuando tu novio se devora el lugar entero, incluyéndote a ti.

A que nuestros cuerpos no son frutas, “figura manzana”, “figura pera”, “media naranja”. Eres entera, completa, intacta, ininterrumpida, de carne y huesos que sobresalen o se esconden como el sol que no tiene que decidir en qué lugar del cielo quedarse.

A que no resientas que tus fronteras no son suaves como chicle de fresa, como las niñas de las películas de amor. Son pedazos de caramelos rotos, que rompen dientes al masticar y cuestan más deshacer.

A que no tienes que ser chupón rosado, lazo rosado, Barbie rosada, cuaderno rosado, vestido rosado, Power Ranger rosado, aparatos rosados, cabello rosado, chequera rosada, tacones rosados, muebles rosados, ataúd rosado.  Pero que si lo eres, yo misma te teñiré el pelo.

Quiero que sepas que cuando un niño llamado Carlitos te empuje en tu salón de preescolar no quiere decir que le gustas.

Que cuando Juan te diga nombres en clases de literatura no quiere decir que trata de esconder  su atracción por ti.

Que cuando tu primer novio Gabriel te grite en frente de tus amigos no quiere decir que es apasionado y se preocupa por ti.

Que cuando Andrés te presione tan fuerte contra el volante del carro, que puedes sentir tus costillas saliendo de tu pecho, no quiere decir que te quiere.

Que cuando un adulto llamado Tomás te empuje en la sala de tu casa, no quiere decir que te ama.

Cuando tu corazón sea lo más pesado que llevas encima, no lo dejes convertirse en piedras dentro de tus bolsillos mientras caminas al agua. Cuando comparen tus ojos con el cielo, recuerda que eres una tormenta. Cuando traten de llenar tus vacíos con una boca de ron y promesas, asegúrale que no necesitas las promesas. Cuando te hagan un cumplido, no lo dudes, no te pongas roja.  Cuando te encierren en el cuarto, rompe la ventana. Cuando te toquen y no sientas nada, bésate las palmas y afirma que no eres tú el fantasma. Cuando el profesor se equivoque, corrígelo. Cuando te llamen en la calle, no sonrías, por nadie. Cuando te enamores de un artista, no lo dejes convertirte en su musa: tus pecas no son un cuadro de Jackson Pollock. Cuando tus amigas te digan “los hombres son así”,  tranca la puerta.

Y cuando estés sola en tu cama pensando en la curvatura de la espalda de aquel que pudo haber contado los lunares entre tus piernas pero no lo hizo, llora. Pero no por él. Llora por todas las veces que oíste “No llores, eso es de niñas” a tus hermanos, primos, vecinos, amigos. Llora por todo lo que ellos no lloraron. Llora hasta que inundes tus sabanas. Haz un océano. Ahógalos.

A pesar de todo, quiero que sepas que siempre vale la pena pasar noches despierta pensando en la memoria de un rostro hasta desgastarla. Que las semanas que pasaste con el olor de su piel como vestido no fueron un desperdicio. Que no te arrepientas de crear un idioma secreto con sus besos o de leer braille en su piel.  Que dejar en órbita algunas lunas  nombradas con partes de su cuerpo no es grave.  Que no importa cuánto tiempo pasaste tratando de limpiar los espejos de tus adentros, empañados por su respiración; esconde el vodka, cierra las ventanas, porque te voy a enseñar que el romance más importante es el de tu sangre como ríos, constantemente buscando salidas en tu cuerpo, para tejer nueva piel sobre tus heridas y poder mantenerte toda, completa, adentro.

Me encantas
no sé si mucho o poco
tal vez ambas, me encantas en la mañana cuando despierto y pienso en ti como un acontecimiento interestelar

Me encantas cuando escribes y te muestras al mundo en tu forma más noble, en tu estado más simple, eres lo más puro que le sucede a los ojos de un hombre que en silencio sonríe de euforia por tu bendita existencia

Me encantas y puedo decírtelo sin titubeos ni dudas, como si hubieras hecho un viaje largo y yo te esperara en la sala de siempre

Me encantas porque nunca eres vanidosa, porque tampoco sabes ser falsa, porque cada que me hablas me elevas, me sitúas surfeando entre mareas, por ti Dios a veces baja en forma de pajarillo para contemplarte más de cerca

Eres tan necesaria para prolongar la eternidad que entre labios y dedos muerdo y por eso me encantas

—  Ahora que no está Sofía, Quetzal Noah

Yo, fiel perito a las grandes escapadas, diplomada en huir y profesora de abandonos, llevé un curso intensivo con unos ojos ámbar y piel brillantina sobre “el amor y quedarse”.

Revolucionaria a mis adeptos y fiel creyente de mis raíces, lo intente abandonar, pero su piel, ruta de galaxias, labios de pertenencia y aroma a hogar, me retuvieron.

“Planeación” fue otro curso, vaya sorpresa la mia pues no fue sobre huidas sino sobre vida, sobre edificaciones, sobre futuros.

Ya aterrorizada y un poco confundida, me llego la invitación a un curso electivo sobre “Destinos” atribuyente yo al echo de que eran fugaces, ilusa claro, lo tomé.

Ojos ámbar, parada en la puerta, piel brillantina con labios carmesí sabor a pertenencia me esperaban con aroma a hogar y mirada de oportunidad, rochoza al roce de su mano con mi mejilla y piel de gallina con su sexo, no fue más que “destino” un curso, sino un atrevimiento.

Perdida en mapas, caminos y firmas concretaron un nuevo curso, lo deleitaron de “enamoramiento” con cita en cursiva de restricción a personas con problemas cardiovasculares, y yo que tengo taquicardia aun así lo tome.

Invadida ya, por tremendo saqueo a fiel estudio y análisis de huidas, me sentía asfixiada, su manera de hiper-ventilar era con besos saber vainilla y abrazos de sabultamol, y sentía brincos espásmicos de insectos en mi interior.

Convencida de tremenda enfermedad captura en las instalaciones de ojos ámbar, tome la decisión de irme, tomar mi diploma de huida, maestría en abandono y continuar, pero no pude.

Esa enfermedad se llevaba tan bien con mi taquicardia y conjugaba con mis sueño de ser astronauta; hasta que un día dejaron de lloverme los cursos, de enviarme folletos para inscribirme y me llamaron para dar el nuevo diploma.

El día de mi graduación, vi a ojos ámbar al llegar y me sentía extasiada, subí al gran podio para ser una vez mas condecorada, pero me hicieron una pregunta:

-¿ Estas dispuesta a dejar tus diplomas de huida, maestra de abandono y perfil de quién escapa para ser parte del club “el amor”?

¿Qué clase de tetra era esa? No comprendí porque debía dejar mi experiencia de años, por algo que recién conocía y terca a mis principios dude, vi a ojos ámbar tristes al ver mi demora pero no podía…

- “No” - respondí, Y se sintió el silencio más hondo y largo en la sala…
- “Lo siento, no lleve el curso de confianza” - Y me fui.

Dejando un océano en ojos ámbar y un sabor amargo en mis pasos.
Y jamás volví y ella tampoco se quedo ahí…

Y es que aveces la vida es así de rebelde, de fiel creyente en agnosticidades patéticas y excelente en perder oportunidades, filosófica escéptica, castrense como monasterio incluso cobarde.
Y la perdí.

—  Brenda Ramírez.

Me llamo Violeta, tengo 27 años.

El lunes 5 de junio acudí por primera vez a una cita con el Dr. Edilberto García Méndez en Tijuana, Baja California. Fui a hacerme un papanicolaou y pedir una segunda opinión médica, adicional a la de mi ginecóloga de confianza.

Al llegar al lugar de la cita, todo comenzó mientras el doctor se encontraba atendiendo a otra paciente con la puerta de su consultorio abierta, ella le preguntó algo, a lo que él gritó “¡Estás Pendeja!”. Me asuste pero aún así entré a la consulta porque me dijeron que era el mejor.

Se prosiguió con la cita y ya en su consultorio me hizo preguntas básicas para mi expediente médico, entre ellas quién era mi médico habitual, le dije que era atendida por la Dra. Coinda Arias, a lo que me contestó “A Coinda le tengo que hacer un ultrasonido para ver si tiene ovarios o huevos”.

Cuando hablamos de mi diagnóstico y quise despejar mis dudas sobre el mismo, respondió “Cállate, estás muy confundida”. Lo hice. Prosiguió a explicarme, pero me atreví a asentir con la cabeza y hacer un sonido de “mmmhmmm”, que es mi costumbre, a lo que él reaccionó violentamente gritando enojado “¡Cállate! No me interrumpas, ¿crees que sabes todo? ¿Vienes bien chingona a callarme? ¡Cállate! ¿Qué? ¿Traes un escuadrón de veinte batos siguiéndote afuera o qué?”.

Me quedé paralizada y asustada, traté de decirle al doctor que no había hablado, a lo que contestó gritando “¿Ya, puedo seguir?”. Continuó hablando e inconscientemente seguí asintiendo e hice ruido, como comenté anteriormente es mi costumbre, y me volvió a gritar más fuerte una tercera vez “¡Cállate! ¿Qué no entiendes? ¿Cuál es tu problema? Cállate y relájate, ¿por qué no te abres y te relajas”.

Después de ese trato me sentí paralizada. Durante la consulta, el doctor acercó a sus manos a las mías, frotando su dedo índice contra el mío diciendo “Si tú y yo tuviéramos relaciones sexuales sin condón….”. Sentí asco y escalofríos, quite mis manos de su alcance.

En la consulta también realizó comentarios impropios de colegas, hablando de “una patóloga increíble, chaparrita, muy guapa, de la cual no recuerdo el nombre”. Procedió a gritarle a su asistente para que le recordara el nombre; “Raquel Ibarra, sí, Raquel guapísima”.

Para pasar de su oficina al cuarto de auscultación, el doctor me tomó de la mano entrelazando sus dedos con los míos, lo cual me pareció invasivo e innecesario en una consulta médica. Me asusté y me sentí incómoda, otra vez quite la mano instintivamente y el doctor me forzó a volver a tomarle de la mano y entrelazarla con sus dedos, sujetando de mi mano innecesariamente fuerte. Al caminar me preguntó a qué me dedico, le dije que era arquitecta, a lo que contestó “Las arquitectas creen que tienen muchos huevos”.

Ya en la sala de ultrasonido, cuando vio mi ropa interior, grande y cómoda de esa que te pones para ir a ver al doctor (“a la Bridget Jones”) comentó “¿Usas calzonsotes para que vean los albañiles que sí traes?”. Me quede callada y pude sentir cómo me iba alejando de la situación, como viéndola detrás de un vidrio, como una película, abstraída. Para ese momento de la consulta estaba como ida y sin poder reaccionar a sus agresiones.

Me regaño por no haber tomado mucha agua antes del ultrasonido pélvico, pero lo realizó de todas maneras. Entre al baño a orinar y al salir me seguía esperando para otra vez conducirme a otra sala, tomando otra vez mi mano con dedos entrelazados a pesar de mi obvia incomodidad. Me llevó a un tercer cuarto donde me dio indicaciones de dónde estaba la bata y me dijo “Quítate toda la ropa, menos los aretes”. Me puse la bata y me tendí en la mesa.

Empezó a realizar el papanicolaou sin avisarme que me iba a tocar. Me asusto y brinqué. Mientras le comentaba los procedimientos que me había hecho mi ginecóloga anteriormente, él se dedicó a criticarla y referirse a ella y a su labor de manera despectiva, esto mientras estaba tendida en la mesa de exploración, con los pies en los estribos y un “patito” en la vagina, en una situación incómoda y de mucha indefensión física y emocionalmente.

Después realizó una exploración mamaria, que para mi experiencia con otras ginecólogas, fue larga e invasiva. Terminando todo me quede sola y me vestí.

Volví a su oficina y le pedí una tarjeta con su información para obtener su correo electrónico y saber los resultados de mi estudio cuando estén listos. Me dijo que no tenía y le pedí entonces una de sus recetas que contiene todos sus datos; tomó su pluma y volteandome a ver garabateó algo en la receta: la palabra “FEA”.

Para ese momento yo lo único que quería era irme de ahí. Pague rápido y salí del consultorio.

Pasé las siguientes doce horas sin entender nada, culpándome por no reaccionar y no defenderme. Había llegado hasta él para ser atendida por primera vez con un ginecólogo varón, asustada por un diagnóstico y nerviosa como nos ponemos muchas mujeres al ir a una cita ginecológica.

Luego de una noche sin dormir fui engarzando todas las variedades de maltrato y violencia que viví en la interacción con ese doctor: desde gritarle a su asistente, a la paciente previa a mi cita, callarme, gritarme, tomar mi mano de manera lasciva, obligarme a tomar su mano cuando la había retirado, conducirme de una sala a otra con la mano agarrada, infantilizándome.

El hablar con términos despectivos, ofensivos y sexuales de sus colegas mujeres, el hablar de una posible relación sexual conmigo sin condón y su comentario sobre mi ropa interior, son comentarios inadecuados en cualquier interacción profesional, pero son más graves cuando se dan entre médico y paciente.

Él estaba en una situación de poder, como médico, varón, mucho mayor que yo, atendiendome en su consultorio y fue desde ahí donde me violentó como paciente. Leyendo el código de ética del Colegio de Ginecólogos de México, con su conducta violó al menos quince cláusulas de este código bajo el que supone debería de regir su práctica.

En cuanto me espabilé y deje de culparme por no defenderme, acudí al Ministerio Público y a Derechos Humanos, cuyo personal hizo llegar mi denuncia a la Comisión de Arbitraje Médico de Baja California. En las tres instancias y en mi consulta privada con abogados, todos me dijeron que es poco probable que mi denuncia prospere o resulte en una sanción para el médico.

A pesar de que todos coinciden en que hubo una serie de conductas inadecuadas que caen en los parámetros de hostigamiento, ésto no es considerado un delito. Saber que lo que viví no es suficientemente grave para ameritar una sanción es muy duro y me llena de coraje.

Por eso decidí hacer pública mi experiencia con el Dr. García Méndez y al menos evitar que más mujeres pasen por esa situación al ir a buscar cuidados para su salud. Por favor, comparte mi testimonio y si has sido violentada por un profesional de salud, comparte tu experiencia para al menos visibilizar estas maneras de violencia y acoso que siguen prevaleciendo en la práctica médica hasta el día de hoy.

#noesnormal

Que un médico te grite

Que te calle

Que no conteste tus preguntas

Que haga bromas sexuales con pacientes

Que comente sobre tu apariencia

Que critique tu ropa

Que juzgue tu vida sexual

Que te diga FEA

Que minimice tu dolor

Que insulte a sus colegas

Que no se castigue el hostigamiento

Que una denuncia no valga

Que te digan exagerada porque no reaccionaste

Que otras mujeres te juzguen de exagerada

Que te pregunten ¿Por qué no te fuiste?

English Idiomatic Expressions (en español)

to act high and mighty

Decir “to act high and mighty” es algo como hacerse el santo o ser santurrón. Se dice cuando alguien es muy arrogante y cabezota.

Literalmente es “hacerse el alto y poderoso”

to be full of oneself

Esta frase quiere decir que alguien es muy engreído o vanidoso, muy pagado a sí mismo.

Literalmente es “estar lleno de sí mismo”

to be full of it / full of hot air / full of shit

Eso se usa cuando alguien está diciendo algo y quieres decir que está mintiendo. Es algo como acusar a alguien de ser fanfarrón o de inventar cosas.

Depende del contexto, se puede usar cualquier de las tres opciones aquí. Creo que “to be full of it” es más normal, “full of hot air” un poco anticuado, y “full of shit” es más vulgar pero común.

En la vida actual se dice “you’re so full of it!” o “you’re full of shit” con amigos.

Literalmente, “full of it” es “estar lleno de (ello)”

“full of hot air” es “estar lleno de aire caliente” y a veces hay bromas con la imagen de “hot air”

“full of shit” es “estar lleno de mierda” y, como he dicho antes, es vulgar.

water under the bridge

Eso quiere decir que algo ya no importa. 

La traducción más común que conozco es agua pasada no mueve molino o lo hecho está hecho o lo que fue ya fue

A veces se dice “let bygones be bygones” también. La palabra “bygone” quiere decir que algo ha “gone by” o, pasado. Es como dejar el pasado en el pasado.

Literalmente, “water under the bridge” es “agua bajo el puente” / “agua debajo del puente”

straight A’s / 4.0 GPA

Se usa muchísimo en las escuelas y universidades estadounidenses. Sacar una “A” es sacar la mejor nota posible, y “4.0″ es el promedio más alto en la secundaria y en la uni. GPA quiere decir “grade point average”, que es el promedio escolar.

“to get straight A’s” es decir que la persona es muy lista y ha sacado las mejores notas posibles en todas sus clases. Y en las escuelas estadounidenses, nuestra A es algo como 90-100 puntos. Más de 95 se suele llamarlo A+ [A plus], y algo como 90-93 se le llama A- [A minus]

to pull yourself together

Esta expresión depende del contexto, pero normalmente se usa para decir que alguien quiere recobrar su compostura.

A veces, se usa más generalmente como arreglar los asuntos personales o algo así. Como en la expresión “get your shit together” que es vulgar, y algo como arréglate … más literalmente “arréglate la mierda”, que es más como desenmierdarse 

Es más como ponerse las pilas que nada, pero a veces en inglés se usa cuando alguien se pone histérico, y se dice “pull yourself together!” como ¡ánimo! o algo así. No es una traducción perfecta.

catch some Zs / hit the hay / hit the sack

Varias expresiones que se dice cuando alguien se va a dormir.

“to catch some Zs” es literalmente atrapar unas Zs, que zzz es una forma muy común para decir que alguien está durmiendo o que tiene sueño (creo que eso es muy común en los países latinoamericanos y en España también, o por lo menos es muy común en los cartoons estadounidenses)

“hit the hay” es literalmente dar con el heno o pegar el heno

y “hit the sack” es dar con el sacopegar el saco

Obvio que tiene que ver con arrojarse en la cama

hit the road

Una forma muy común para decir nos vamos o vámonos

Literalmente “pegar el camino / pegar la calle”

hit the streets

Una expresión más común en los contextos de dramas sobre criminales, pero quiere decir investigar y hablar con muchas personas.

Se usa también cuando algo estrena, o sea ya es público. Se puede traducir este matiz como correr la voz o hacer público

Literalmente “pegar las calles”

to pull someone’s leg / to yank someone’s chain

La traducción más común es “tomar el pelo a alguien”

Literalmente es como “tirar la pierna”, y “to yank someone’s chain” es “tirar/arrancar la cadena de alguien”

“to make matters worse”

Esta expresión es muy común… y… es como el opuesto total de menos mal en español. 

Si pudiera llamarlo más mal, lo haría.

Es decir aún peor / peor aún

Literalmente es, “para empeorear las cosas”

so far so good

En inglés se usa para decir algo como hasta ahora todo bien o hasta el momento todo bien

Literalmente es algo como “tan lejos tan bueno”

ASAP - A.S.A.P.

Es el acrónimo de “as soon as possible”

O sea, cuanto antes o lo más pronto posible

En inglés hay dos formas de pronunciarlo “ASAP”. Hay… “A-S-A-P” [se pronuncia como eh-es-eh-pi] o “A-SAP” [eh-sap]

“you can say that again” 

Una afirmación muy común que es algo como estoy de acuerdo o yo concuerdo

Normalmente diría eso digo yo o ¡muy cierto!

Literalmente quiere decir “puedes decirlo otra vez”… y en situaciones de comedia, la persona que dijo la frase la repite.

Un ejemplo:

“We did good!” = ¡Hicimos bien!
“You can say that again.”
“Okay. We did good!” = Okay. ¡Hicimos bien!
“I didn’t mean literally.” = No quise decir literalmente.

the straw that broke the camel’s back / the last straw

La traducción en español es la gota colma/derrama el vaso

La forma más breve es “the last straw”, que a veces en inglés se oye “this is the last straw”, algo como ya basta o no puedo soportarlo más

En inglés es decir “la paja que se le rompió la espalda del camello”, y “the last straw” es “la última paja”

your guess is as good as mine

Se usa mucho para decir algo como no lo sé tampoco o ¿Cómo puedo saberlo yo?

Literalmente, “tu adivinación/apuesta es igual a la mía” o algo así

by heart

Es decir al dedillo

Literalmente sería como “a corazón” o “por corazón”

a match made in heaven

Depende del contexto, pero normalmente es decir es la pareja perfecta. Se usa mucho cuando dos personas se caen bien y pueden trabajar juntos y colaborar bien juntos.

En contextos no románticos sería como son tal para cual

A veces se puede traducir esta frase como almas gemelas o medias naranjas

Literalmente es… una pareja/unión hecha en el cielo

piece of cake

Algo muy fácil. 

Es decir pan comido, coser y cantar, etc.

Se dice “piece of cake” solo, o a veces se dice “it’s a piece of cake”, “it’ll be a piece of cake”… 

Literalmente, “trozo de pastel/tarta” 

apples to oranges

No es una frase SUPER común, pero se usa para decir que algo no tiene nada que ver con otra cosa.

Básicamente es decir no se deben comparar y a veces se oye “you can’t compare apples to oranges” que es “no se puede comparar manzanas a naranjas”

Literalmente es “manzanas a naranjas”

the cold shoulder

“to give someone the could shoulder” es ningunear a alguien, o ignorar a alguien a propósito y normalmente de forma muy obvia.

Literalmente es “el hombro frío”

a blessing in disguise

Se dice cuando algo sale mal pero algo buena pasa como resultado. 

Literalmente, “una bendición disfrazada”

to storm off

Se usa muchísimo para decir que alguien se marcha muy enojado.

En inglés “storm” es la tormenta así que es algo como “salir/irse como una tormenta”

easy does it

Eso se dice cuando alguien quiere que otra persona tenga cuidado o que se mueva despacito.

Aunque “easy” es fácil, se puede traducirlo como con cuidado o despacito en ciertas circunstancias. Que “to ease off” es algo como retroceder o no ser tan duro 

Por ejemplo “go easy on it” puede ser moderarse, y “take it easy” puede ser no te esfuerces o se puede usarlo para decir cálmate

Como despedida, “take it easy” es algo como cuídate

face the music / bite the bullet

Es decir hacerse cargo o tomar responsabilidad

Se usan las dos frases, aunque “bite the bullet” proviene de batallas y amputaciones cuando había cirugía sin anestéticos, así que soldados heridos tuvieron que morder una bala o algo de cuero para no gritar para contenerse el dolor.

Literalmente “face the music” es “afrontar/hacer frente a la música”

Y “to bite the bullet” es “morder la bala”

keep your eyes peeled

En inglés se usa mucho para decir ponerse vivo/a o mantener los ojos abiertos / mantenerse alerto/a

Literalmente es “mantener los ojos pelados”, que probablemente tiene que ver con los párpados

break a leg

Cuando no quiere decir que alguien ha roto la pierna literalmente, se usa en el teatro antes de una función.

Es mucha mierda en este caso.

En algunos lugares dicen suerte o éxitos, incluso se dice rómpete la pierna en algunos países, así que no sé la mejor traducción, pues regionalismos

to sugarcoat something

Quiere decir que alguien quiere esconder la cosa mala con algo bueno, o disimular por decir cosas buenas o notar lo bueno.

En español se dice dorar la píldora

Literalmente es algo como “azucarar”, o “cubrir en azúcar”

knight in shining armor

Es el príncipe azul

Literalmente, “el caballero en armadura brillante”

the elephant in the room

Esta frase se refiere a algo muy incómodo o embarazoso que nadie quiere mencionar.

Literalmente “el elefante en el cuarto/la sala”… la imagen seguro tiene que ver con algo muy grande y evidente, pero todo el mundo quiere ignorarlo.

to snowball

En la mayoría de contextos, “to snowball” quiere decir que algo simple o molesto pero no serio empieza a hacerse más grande, más peligroso, más y más complicado

Es algo como empeorear pero quiere decir que algo se ha vuelto caótico y complicadísimo.

La imagen aquí es “una bola de nieve” que está rodando cuesta abajo, como por una montaña cubierta de nieve, y sigue haciéndose más grande

fishing for compliments

Cuando alguien está “fishing for compliments” quiere decir que alguien quiere cumplidos o la aprobación de alguien y se le nota.

Literalmente “fishing” es pescar, pero en inglés se usa “fishing” en ciertos contextos para decir “buscando”

En contextos legales y en la corte una “fishing expedition” es una búsqueda de algo que se puede utilizar como munición, normalmente sin sentido ni causa

wouldn’t be caught dead

Probablemente la mejor traducción sería ni muerto/a

En inglés es algo como “jamás lo pillaría (haciendo algo) ni muerto”

Se usa mucho con la ropa como… jamás llevaría/usaría esta camisa, ni muerto/a “I wouldn’t be caught dead wearing that shirt”

speak of the devil (and he shall appear)

La traducción es hablando del rey de Roma (y por la puerta se asoma)

En inglés es “el diablo” y no “el rey de Roma”… “hablando del diablo y aparecerá” más o menos

to burn bridges

Eso quiere decir destruir alianzas posibles.

Creo que se dice quemar naves en algunos países

En inglés es “quemar puentes”

“you’re it!” / “not it!”

En inglés “tag” (que se llama “pilla-pilla”, o “roña” o “mancha” etc en otros países) tiene la frase “you’re it” que quiere decir que alguien tiene que perseugir a los otros.

Como traducción se usa como te toca a ti o es tu turno

A veces se usa “not it!” en inglés para decir que no es su turno, o que otra persona tiene que hacer algo, aunque es muy infantil. Por ejemplo, un grupo de niños necesita hacer algo, y uno tras otro dice “not it!” hasta que uno queda que ya tiene que hacerlo. O sea, no me toca a mí, te toca a ti. Es muy infantil, pero común con amigos y/o adolescentes

to get wind of something

Es algo como “descubrir algo”, normalmente es un secreto o algo que alguien hizo a espaldas de otra persona.

Literalmente es algo como “pillar/sentir el viento” 

to see eye to eye

Normalmente quiere decir que dos personas están de acuerdo con algo.

A veces se usa para decir que dos personas no se llevan bien juntos porque tienen puntos de vista muy distintos y no pueden concordar.

En ciertos contextos puede signifcar que dos personas no son amigos, o que son enemigos o rivales.

Literalmente es “ver ojo a ojo”

at the drop of a hat

Es decir “muy pronto” o “de inmediato” o “súbitamente”

Literalmente “cuando caiga el sombrero” o “al caer el sombrero”

add insult to injury

Yo diría poner sal en la herida

Aunque “to rub salt in the wound” es una expresión que sí existe en inglés.

Literalmente es “añadir insultos además de heridas”

for all intents and purposes

Una expresión casi sin sentido propio, pero se usa como a todos los efectos, a los efectos, en todos los sentidos etc

Literalmente “para todos los intentos y motivos”

to cost an arm and a leg

En español, costar/valer un ojo de la cara [“to cost an eye from the face”]

En inglés literalmente es “costar/valer un brazo y una pierna”

cold feet

Se usa mucho en los contextos de las bodas, pero es acobodarse

No existe una traducción perfecta y definitiva en español pero es sentirse asustado o intimidado a causa de algo importante, normalmente tomar una decisión muy importante.

Y como he dicho antes, eso se suele usar con el novio o la novia antes de la boda. Y se puede decir son nervios pero en inglés la imagen es más notable.

Literalmente, “to have cold feet” es “tener pies fríos/helados”

flesh and blood

En español se dice carne y hueso [“flesh and bone”]

En inglés se dice “flesh and blood” que es “carne y sangre”

También existe la frase “in the flesh” que es algo como “con/en carne” que significa que alguien está ahí de verdad. Es una frase de afirmación cuando alguien viene y los demás están sorprendidos, o está en algún lugar inesperado… Algo así. 

Por ejemplo:

“You’re here!” = ¡Estás aquí (tú)!
“In the flesh.” = Así es. / Aquí estoy.

(to hit) rock bottom

La forma de decirlo en español es tocar fondo [“to touch bottom”]

En inglés se dice “rock bottom” que es “el fondo de piedra/roca”, y “to hit rock bottom” es como “tocar fondo (de roca)” aunque “to hit” es más violento o inesperado, es algo como “caer hasta” o “chocar”.

En algunos contextos existe la frase “to hit rock bottom and then start digging” que es “tocar fondo y empezar a cavar”, que es… la cosa iba muy mal, y ya sigue haciéndose peor aún.

a rock and a hard place

En español, entre la espada y la pared  [“between the sword and the wall”]

En inglés “entre una roca y un lugar duro”

a Hail Mary

Cuando no se trata literalmente de rezar, se usa más en los contextos del fútbol americano, pero un “Hail Mary” o “Hail Mary shot/pass” es… pura suerte.

Es como… a la buena de Dios y dejar que fortuna decida.

También tiene un sentido más como… hacer algo, aunque las posibilidades de tener éxito son casi cero.

Literalmente es una avemaría que es algo com rezar que salga bien.

the ball’s in your court

Es decir “debes tomar la decisión tú” o “es tu decisión” o “tú decides”, algo así. Se puede usar con otros pronombres como “the ball’s in his/her/our/my court”

Literalmente, “la pelota está en tu corte”

(to be) worth a shot

En español es valer la pena intentarlo

En inglés se dicen cosas como “it was worth a shot” [valía la pena intentarlo] o simplemente se usa sin el verbo, “worth a shot”.

Como alternativa, se puede decir “it was worth a try”, que “try” es intento

Literalmente “worth a shot” es “valer el disparo”

raining cats and dogs

En español, llover a cántaros

En inglés se dice “llover gatos y perros”

to take something with a grain of salt

Una frase muy común en inglés “to take something with a grain of salt” es una expresión de duda, sospecha, o el esceptisimo por parte de la persona que está contando algo.

Es una manera de decir “te lo digo algo pero no estoy seguro/a que sea la verdad”, “es la verdad que yo sepa”, o “todavía no sé la verdad completa, pero esto es lo que he oído”

En español se usa tomar con pinzas o tomar con reservas 

Literalmente en inglés “to take with a grain of salt” es “tomar (algo) con un grano de sal”

Carta al hombre que amé.

Bien dicen los psicólogos que escribas esa carta que nunca mandarás para liberarte, y he aquí la mía… Jamás leerás esto, sólo tú, en su momento, habrás de darte cuenta del daño que me hizo tu partida.

Si bien nuestra relación no fue perfecta, yo siempre tuve fe en que algún día lo entenderíamos, conforme maduráramos la relación en pareja, con tiempo y paciencia, confiando, hablando. Tal vez, he ahí el problema que empezó pequeño y terminó siendo tan grande como una tormenta de arena, que no se detiene, te lastima y te ciega por completo, te asfixia…

Hasta el último momento no me cansé de luchar, incluso en los lapsos de tiempo en que no me pertenecía tu cariño, ni te pertenecía el mío (no hay que hacerse uno solo pendejo, sabemos que cuando se ama, no se hace por tiempos, se hace de manera corrida, pero bueno, es una forma coloquial de decir “cuando no estábamos juntos”), luché por no lastimarte y te lastimé, juré ser sincera y te hicieron daño las verdades que jamás pronuncie y que terminaron reveladas en la sala pequeña de tu casa donde solíamos reír y hablar, y Dios sabe qué otras cosas más, traté con todas mis fuerzas de ser la mujer, no que merecías, sino la que necesitabas, y terminé siendo a tus ojos una celosa-posesiva, a quién enfermaste de inseguridad porque nunca tuviste los pantalones bien puestos para mirar únicamente a quien tenías enfrente. Me hiciste pequeña, una bolita de mujer que no se sentía especial, ni se sentía digna de merecer tu amor completo; cambiaste a la mujer que sobresalía de las demás (simplemente porque soy diferente a ellas), más madura, más inteligente, más REAL; a la mujer que te amó con todas su fuerzas, con toda su alma, con cada centímetro de piel, de músculos y huesos; me cambiaste, amor, porque te pedí seguridad y no supiste dármela… ¡Me cambiaste por tu libertad de hacer lo que se te viniera en gana!

He aprendido en estos días, que un “tú y yo” no es igual a un “nosotros”, el “nosotros” une, el “tú y yo” obliga, impone, manda; creo que el error fue que pensaste que a mí lado perdías tu libertad, cuando yo te conocí libre, y te lo dije muchas veces, “yo que me enamoré de tus alas, jamás te las voy a querer cortar”. Quería que entendieras que no ibas a perderte, sino que más bien te ibas a encontrar de otra manera, como parte de un todo, como una pieza que encaja, como taza y té, como beso a boca, como risa y garganta; quise enseñarte a estar conmigo, con respeto y amor, y terminaste pensado que quería hacerte a mí manera, cuando en realidad siempre estuviste moldeado para mí, aunque tú siempre necesitaste más.

Tengo miedo, siento rabia; de que pocas veces se escuchan historias que narran haber encontrado a su alma gemela, al amor de su vida; yo sí te sentí así de real, me aterra esta idea de no tenerte, me da rabia que amarte no fuera suficiente (a final de cuentas, el amor no lo es todo). Me decepciona que tus demonios, esos que yo amaba y acariciaba, terminaran haciéndome retroceder.

Te agradezco no todo lo lindo, sino lo que me hizo abrir lo ojos a la realidad; estaba cegada por un sentimiento que al final se confundió con amor, en realidad era otra cosa, y yo te agradezco haber liberado tus demonios, porque con ellos conocí lo que no quería tener a mí lado.

… yo sí creo que fui lo mejor que te pudo pasar, si la vida quiere y te da una segunda oportunidad, de encontrar alguien mejor, ¡aprovéchala!; nadie obtiene dos veces, por casualidad, un golpe de suerte así de grande. Yo me encontré a mí misma, y vienen tiempos mejores.

CRD - http://design-and-soliloquies.tumblr.com

¿Saben cómo pueden darse cuenta que ese hombre está enamorado de verdad? Es sencillo; cuando los hombres nos enamoramos aprendemos algunos chistes tontos, tratamos de hablar de algún tema nuevo, nos ponemos hacer detalles como mensajes por las mañanas, poemas, dulces, alguna flor. Sólo para que se den cuenta que nos importan, de hecho nos sobra el ingenio para hacer cosas absurdas. Y es que cuando un hombre está enamorado no le da miedo hacer el ridículo, no le da miedo llegar y decirte que eres hermosa frente a todas tus amigas, no te anda preguntando a dónde quieres salir, a él se le ocurre invitarte un helado, un café, una hamburguesa, un paseo por la feria, una tarde en el museo, una cerveza en un bar, un concierto, un vino tinto con música suave en la sala o la azotea. Hay tantas cosas que hacer. El hombre fascinando por tu presencia quiere pasar contigo más tiempo. No importa si trae la cartera llena, algo bueno se le ocurre para vivir una nueva experiencia. A final de cuentas él quiere inventar más y más momentos. Pero sobre todas las cosas: cuando un hombre está enamorado de ti no sabe tratarte mal.
—  Pensar para quererse, Quetzal Noah

Puse música de Twenty One Pilots a todo volumen (no hay nadie en mi casa, sino, ni de coña me dejan hacerlo xd) me tiré en el piso de la sala y me prendí un cigarro, en este momento me siento demasiado en paz, no sé, como si todo estuviera en su lugar.

Spoiler: La van a poner a lavar los sillones porque dejará todo el puto olor del cigarro impregnado, mientras dejemosla ser feliz.

Querida Paulina:
Han pasado nueve meses. Otros tantos días con calles sin asfalto, jardines sin flores y un altar roto justo al lado de tu retrato. Nueve meses sin verte, nueve oportunidades perdidas, nueve que definen el número de escalones hacia la imposibilidad de olvidarte. En dónde has estado todo este tiempo, no he dejado de preguntarme. La tristeza para mí es directamente proporcional a la distancia que hay entre nosotros; así, sin saber dónde te encuentras, sé que estás muy lejos y que poco a poco te conviertes en inalcanzable. Qué puedo decirte. Intentar escribirte, justo desde este lugar donde las rimas no caben, es otra manera de ganarme el desprecio de mi rostro mirando el paisaje que dejaste tras la ventana, desprovisto de formas, abarrotado de inquietudes; esperando como si alguna vez fueras a volver.
Te recuerdo feliz, sublime. Te recuerdo hecha deseo, y más justo a tu lado de la cama, donde dormían las sábanas acariciando tus caderas y el porvenir lejano de mis sueños. Despertaba y estabas ahí, ingrávida, hecha a la medida de la libertad en un día donde no hace falta madrugar. No debe gustarte este sitio, entonces. Yo me he mudado a una ciudad sin más compañía que los recuerdos y sin más equipaje que mis heridas. No voy a negarte que lo he intentado, Paulina. Te lo juro. Pero te he memorizado tan bien, que cuando voy por la calle todavía tengo la sensación de estar dirigiéndome a tu encuentro. Fueron cuatro mujeres. Una tenía tus ojos, otra me llamaba como tú y las dos restantes no sabían traer tu calor de vuelta. Nueve meses no son suficientes para olvidarte; tres mujeres menos, dos habitaciones tampoco y una nostalgia que te llama siempre lo hace imposible. Por las noches miro aquel barranco, y allá, donde el sol se pone a lo lejos, imagino que nos espera otra vida, de esas que nunca tuvimos más que en libros.
Hay incógnitas, pero suelo olvidarlas todas. Ojalá tuviera tan mala memoria para ti como la tengo para el resto. También tuve alas y las he perdido. Antes de que te fueras estuve condenado a dos opciones: perderte ganando alas o ganarte perdiendo el cielo. Y aunque nunca fui capaz de decidirme, te adelantaste escribiendo un desenlace para esta historia que apenas estaba comenzando a cobrar forma. Querida Paulina, te recuerdo incluso antes de dormir, cuando me surge el deseo de que arrincones tu orgullo lejos de la daga que amenaza mi cuello, que tu silencio no sea tan pesado y que al menos contestaras las cartas que te envío. La señora Lucía me dice que te las ha entregado todas, así que no te molestes en poner pretextos. Tampoco ha querido decirme dónde estás, así que si algún día llego a descubrirlo, que sepas que el mérito será todo mío. Allá donde te encuentres no espero que seas feliz, pero sí que me recuerdes y que también me eches de menos. Que no hayas aprendido a reemplazar mis manos por otras caricias, mis palabras por otra voz y mis ojos por otra mirada. Que el vacío que nos separa te queme. Que no sepas domar los recuerdos. Que te atraviesen los relámpagos el pecho, pero que nunca encuentres el camino a la salida. Te quise y te quiero, no voy a negarlo. Pero mi olvido tiene un precio. Y ese precio es el remordimiento.
Yo sigo escribiéndote, por si acaso. Redactar mis penas con el sabor de un café caliente se ha tornado una rutina en mi vida. El doctor me dice que el exceso siempre hace daño, y esa es una evidencia de que no le he hablado de ti. Te guardo como si lo merecieras, como si el valor de tu cuerpo tuviera un secreto reservado a nosotros. No te equivoques. Mis amigos tampoco te olvidan, ni la almohada, ni las flores en sus macetas, ni la sala de estar, donde hacíamos fiesta cada vez que la soledad perdía y le sumábamos puntos al amor, asesinando los desperfectos. Ahora las fotos me miran desde lejos, como si no nos lo perdonaran. Las canciones hablan de ti, o seré yo, que todo lo relaciono contigo. Me queda un álbum lleno y tres intentos fallidos. No me gusta, pero tampoco esperaba otra cosa si se trataba de tu ausencia.
Querida, han sido nueve meses en los que he intentado dibujarme otra cima y redireccionar mi camino hacia un norte distinto. Pero ahí adonde voy te encuentras tú, aunque no te llame y aunque no llegues. No creo en el destino, pero —y esto es peor— sí en que el destino ya no cree en nosotros. Nueve meses y hemos dado a luz a un futuro que se quedó huérfano. Hoy me quedan libretas llenas de tachones, páginas arrancadas de golpe y marcas en las paredes que dejo cuando mi puño se estrella contra mi conciencia. He guardado silencio de lo que hemos vivido; sin embargo, cuando tenga que hablarle a alguien de ti, jamás podré decir que no lo he intentado. Que te quise y te quiero. Y que eres inolvidable.


Querido Heber:
Han pasado nueve meses, ¿los has sentido? Supongo que lo has hecho, que la despedida que tuvo lugar en nuestros corazones también hizo un poco de mella en tus manos, que a veces volteas a verlas y visualizas las mías enlazadas con tus dedos, guardando el secreto entre ellas, ese que no supimos guardar y que ahora nos traiciona por la espalda con recuerdos que insisten en quedarse como gotas de lluvia, caen poco a poco como lo hacen en la época de primavera, pero eso no quiere decir que ya se fueron, sino que esperan que la tormenta tome su fuerza para arrasar con todo.
Te recuerdo conmigo, pleno. Te recuerdo hecho un lío cuando estabas a punto de dormir y no dejabas de decir que no dormirías hasta que yo lo hiciera, menuda mentira, siempre eras el primero en hacerlo, pero cuando te observaba, pedía a las estrellas que me dejaran vivir en tus pestañas, remover las mariposas que entre nosotros existían y poder recitarte todos los poemas que entre voces nos dedicábamos. Me he ido con mi abuela, sabes el cariño que le tengo y lo feliz que me la paso a su lado, lo único que me llevé fue la pulsera que me regalaste y un par de mensajes sin envío, ni remitente, aquí los tengo por si un día vienes a por ellos. Un hombre, solo uno en estos nueve meses y aún no logra que saque de las uñas todos los reencuentros que prometimos realizar por si un día nos desviábamos del camino, ahora me pregunto: ¿Qué camino?
Hay preguntas, pero no suelo encontrarle respuesta a todas. Tus amigos me han dicho que me has olvidado, que fueron cuatro mujeres; una de ellas tenía mis ojos, la otra mi risa, y dos de ellas no sabían lo que querían en la vida, supongo que ellas también se perdieron en el misterio que escondes cuando lloras, cuando te rompes y destruyes todo a tu paso. Mi hermana ha salido con una historia bizarra que consiste en un simple: “Buena suerte, mala suerte, ¿Quién sabe?” y me ha callado con un “Cuando suceda, lo entenderás” Quiero creer que lo entiendo, que a veces el destino nos tenía preparados un futuro precioso, pero la vida nos demuestra con un puñetazo en el estómago que somos unos malditos imbéciles y que nunca seremos felices si antes no sufrimos en el proceso. Querido Heber, la zozobra me está matando, no entiendo el porqué de tu partida, el porqué de dejarlo todo a medias sin una solución, sin una salida de emergencia por la cual acceder cuando todo se prendía en llamas, como ahora lo haces tú en un lugar donde ya no te alcanzo.
La señora Lucía ha dicho que no te has parado ni una vez por mi casa, le dije que me avisara en cuanto supiera de ti, eso es lo mucho que llegué a importarte: poco más que nada. Es por eso que me guardo en la garganta todas las cartas que me gustarían mandarte y decirte que parece que las lágrimas no tienen fecha de caducidad cuando de desamor se trata, y que sé que no me extrañas y cómo quisiera que lo hicieras, aunque sea un poco. Allá donde te encuentres espero que seas feliz, que no me recuerdes por lo ocupado que te encuentras con tus nuevos amores. Que has aprendido a reemplazar mis manos con otras caricias, mi boca por otra lengua y mi canción por otra melodía. Que exista tempestad en toda tu calma. Que no halles la chica indicada porque la has perdido. Que te arda la garganta cuando quieras pronunciar mi nombre. Que me recuerdes sin querer hacerlo. Te amé y te amo, pero nunca entendiste la diferencia entre el querer y el amar. Intenté explicártelo y ahora sufro con ello.
Siempre quise me escribieras algo, aunque fuera un pequeño verso porque sabía que la poesía corría en tus venas, que borboteaba a chorros cuando me mirabas y decías que si fueras poeta, tu musa del martirio sería yo, te respondía que yo no necesitaba ninguna musa, que conmigo misma me bastaba. Nueve, el nueve siempre había sido mi número favorito hasta ahora, hasta que hoy el silencio me ha dicho que se queda para ver cómo nos destrozamos a la distancia, que sé que has probado más camas y que te aseguro que ni mi rostro lo recuerdas, que el retrato que tenías de mi sombra lo has tirado como lo hiciste con toda la tristeza que te grite que sentirías cuando vieras mi espalda en otra calle, en otra casa, en otra vida. Ahora lo único que hago para calmar los besos que llaman en mis libros de poesía es mirar a la ventana, como si fueras a volver un día de estos para poder dejar de maldecirte.
Cariño, si me lo permites, quiero intentar olvidarte, que me has demostrado lo mucho que echas de menos lo nuestro sin una carta, sin un mensaje, sin una señal de humo, sin algo que lanzarme. Así que por favor, por mi bien, dame la autorización de hacerlo, has cambiado de libro más de una vez, solo deja que yo cambie de página, déjame saltar al vacío para ver si alguien me atrapa antes de la muerte, quiero ser valiente antes de que llegues con una señal de que todo lo hiciste demasiado tarde. Mi cielo, sabes que a nuestro inesperado encuentro siempre lo llamé casualidad, que quisimos ser dos almas que no deseaban gritar que tenían amor para dar por si algún envidioso rayaba en las paredes que el cariño se acaba demasiado rápido y se queda demasiado poco. Sabes dónde estoy y si no has querido venir a buscarme es porque no se te ha pegado la gana, así que déjate de reproches y de tontas excusas. Heber, aún me duele escribir tu nombre, lo taché más de mil veces antes de ponerlo por aquí, y que si alguien te menciona, no puedo ocultar una gran sonrisa y una lágrima en el corazón. Que te quise y te quiero. Que te amé y te amo. Y que espero que algún día alguien pueda enseñarte la diferencia.

—  Paulina Mora, colaboración con Heber Snc Nur, “El precio del remordimiento”.
Quiero tomarte de la mano y jugarte bromas mientras vamos por la calle. Quiero abrazarte por la espalda mientras tomas mis manos para hacerlas tuyas.
Quiero cacharte mirándome mientras hago cosas estúpidas o simplemente cuando soy completamente yo.
Quiero mirarte cuando haces cosas y piensas que nadie te está observando.
Quiero quedarme contigo una mañana de domingo tirados en la cama mientras el sol se asoma por la ventana.
Quiero una noche nublada llena de comida chatarra y malas películas para que terminemos besándonos del aburrimiento.
Quiero tus manos sobre mi cintura mientras esperamos la parada del bus en la avenida.
Quiero que me abraces mientras me cuentas historias de tu vida en el parque o en la sala de tu casa.
Quiero que te quedes en mi vida, no para hacerte parte de ella sino para compartirla contigo.

Caminando por la 29 esquina con el parque,
te vi en los brazos de otro.
Solo hemos estado separados un mes,
pareces más feliz.

Los vi entrar en un bar,
él dijo algo para hacerte reír.
Vi que las sonrisas de ambos dos
eran el doble de grandes que las nuestras.
Sí, pareces más feliz, de verdad.

Nadie te hace daño como lo hice yo,
pero nadie te quiere como lo hago yo.
Prometo que no me lo tomaré como algo personal,
si pasas página con alguien nuevo.

Porque, cariño, pareces más feliz, sí.
Mis amigos me han dicho
que un día yo también lo sentiré.
Y hasta entonces sonreiré para ocultar la verdad,
pero sé que era más feliz contigo.

Me senté en un rincón de la sala,
todo me está recordando a ti.
Acunando una botella vacía,
diciéndome a mí mismo que eres más feliz,
¿no lo eres?

Nadie te hace daño como lo hice yo,
pero nadie te necesita como yo.
Sé que hay otros que te merecen,
pero querida mía, todavía estoy enamorado de ti.

Porque, cariño, pareces más feliz, sí.
Mis amigos me han dicho
que un día yo también lo sentiré.
Podría intentar sonreír para ocultar la verdad,
pero sé que era más feliz contigo.

Porque, cariño, pareces más feliz, sí.
Sabía que un día te enamorarías de alguien nuevo.
Pero si él rompe tu corazón como hacen los amantes,
solo quiero que sepas que estaré esperándote aquí.

—  Happier - Ed Sheeran
Ya lo acordamos  
podrá falta el dinero,
quizás se acumulen los recibos
del agua o la luz,
podrá quedarse el coche
sin gasolina,
pero no nos faltará
una taza de café,
un helado en el parque,
una película en la sala,
ni repetir versos
con caricias sobre la verdad
que alberga a nuestros rostros.
Tú y yo que somos
amantes de las sorpresas tranquilas
sabemos lo que es improvisar.
Yo no sé tú
tengo ganas
de que quieras
ser tan libre como has sido
hasta ahora
pero a mi lado.
Si hay amor ninguna preocupación
puede resultar en atadura,
si hay amor probaremos
las habitaciones de muchas ciudades.
Descansan mis latidos
en la vereda de tu espalda
y me alimentas
de un sueño delicioso
no ha existido ninguna duda
desde que tomaste mi mano
y le diste más impulso a mi vuelo
—  9 días en Tijuana, Quetzal Noah
Ya no era él el cobarde.
Ahora el espejo se escondía sin quebrarse.
Había aprendido a esquivar la luz, las sombras,
y apenas escuchaba sus pasos
abandonaba su lugar y se escondía.

Él se preguntaba adónde se iban todos.
Por qué la casa estaba tan vacía
y a quién se le olvidó limpiar
los rastros de arena en mitad de la sala.
Un televisor sin señal
encendía de destellos las paredes
de una habitación oscura
mientras un gato gordo dormía
sobre un sillón empolvado.

Al otro lado de las ventanas siempre era de noche.
A veces alguien se detenía y se quedaba mirando
varias horas hasta confundirse con el paisaje.
Él sabía que era gente conocida.
Había visto a esas personas
en algún momento de su vida.
Todos tenían la misma cara
y se iban a la misma hora
con el deseo de poder quedarse.

El gato maullaba cada vez que podía
y dejaba rastros por el pasillo;
eran huellas que iban
a todas partes y a ninguna.

Por las mañanas el sol no salía,
pero él esperaba siempre al borde del alféizar
con una taza de sueños en la mano
tan caliente
que le dejaba cicatrices en el alma.

«No ha llovido anoche.
Son lágrimas
las que empañan las ventanas.»

Y dibujaba en el vaho
unas nubes y un sol.

Nunca podía ver su reflejo
y sus manos no podían describir su rostro.

Su mejor pasatiempo era esperar
y pasar horas y horas y horas
buscando aquel maldito espejo
para que le devolviera la mirada.
Pero nunca lo encontraba
y la gente venía
y él recordaba
y el gato maullaba
y la gente se iba
y los rastros se alejaban.

Ya no era él el cobarde,
pero tampoco podía encontrarse
en aquel laberinto decrépito
del silencio ahogado en el llanto.
Nunca se había sentido tan solo.
Tan terriblemente solo…
—  Heber Snc Nur
Carta consejera

Mamá solía enojarse conmigo porque decía que había heredado el carácter del abuelo.
Nunca había tenido una verdadera conversación con el abuelo.
Solo notaba que en ocasiones parecía mi espejo.
Igual de terco, igual de duro, igual de sarcástico, igual de difícil. 

La vez que se enfermó, mamá me dijo que fuera a cuidarlo a la casa. 
No iba muy entusiasmada, pero estaba enfermo. Tenīa que cuidar de él.

Cuando entre a la casa, el abuelo estaba en la sala con la televisión prendida pero con una mirada perdida.
“Qué programas tan más vacíos e irrelevantes, no? Ese ejercito de títeres que están preparados para entretener la vida miserable de personas sin juicio propio controlados por la mera mercadotecnia..” dijo el viejo durante se paraba de su silla. 
“Capitalismo, abuelo” exprese mientras lo tomaba del brazo.

“Siempre fuiste más inteligente que tus primos, supongo si es cierto lo que dice tu madre…si te pareces a mi” mencionó el abuelo junto con una carcajada. “¿Me podrías pasar ese libro café? quiero que lo leas mientras me quedo dormido…es como mi cuento siempre que quiero echar una siesta”

Era su libro de consejos. Siempre tenía un consejo para cada ocasión y todos escritos por él.
A mi hermano le escribió uno cuando su esposa lo dejo en el altar.
A mi prima le leyó uno cuando murió su prometido.
A mamá le dedicó uno cuando supo que papá la engañaba. 

“Comienza en la página 26 y no te detengas″exclamó el abuelo mientras se acomodaba en su cama. 

“Solo o acompañado. Tu alma debe ser libre siempre. No ataduras. No candados.”
“No existen las personas detallistas. Existen las personas con culpas que quieren disfrazarlas con rosas y sonrisas. No confies”
“No prestes atención en las palabras y mejor analiza las acciones. Bien te pueden decir que eres la luz de sus ojos mientras solo miran el sol”
“La mejor decisión nunca es la que te da satisfacción al instante” 
“Si después de tener sexo, no se miran a los ojos ni se ríen..lamento decirte que estas con la persona equivocada”
“Si una persona te dice que eres su otra mitad, aléjate. Tu no eres una mitad, eres un entero. Tu no dependes de nadie que no sea de ti mismo”
“Los libros siempre serán un escape sin cuota de la realidad”   
“Los mejores momentos de la vida involucran solo poco dinero. Dinero igual a lujos, y los lujos no son felicidad”
“Una persona que ama, no lastima hasta los huesos. Una persona que ama, por más que le des armas, no te destruye”


Fueron los últimos consejos que leí mientras note que la mano de abuelo se tornaba fría y sus latidos se habían desvanecido por completo. 

A veces quiero...

A veces quiero que sepas
que mi tesoro es tu risa, 
que tu silencio en mi cama
es mi mejor compañía.

A veces quiero sentarme
y mirarte en la sala,
cantando y haciendo magia
mientras tu risa me contagias.

A veces quiero cantarte
toda la noche a escondidas
y hacer que el cuarto se ilumine con tu sonrisa.

A veces quiero contarte
que todas mis pesadillas
se fueron cuando llegaste, 
y que de tu vida jamás anhelo alejarme.


-Im-caren1

Creo que tú eres la segunda mejor cosa que me ha pasado
desde que nací después de la poesía,
quizás sea un poco egoísta porque no estoy mencionando
a mi bonita familia (creo que ellos entran en otra categoría)
y como te vengo diciendo
“gracias” desde que el silencio nos conoce
no debe quedar en mis labios
ningún hielo afilado o alguna inyección de plomo
y gracias por todos esos besos que me diste
cuando las cervezas bloquearon mis neuronas
gracias por ese baile que hacíamos
durante la noche en la calle
cuando poníamos la radio
gracias porque como destino
al menos pude enderezar mis pasos
gracias porque la manera en que amas
es la perfecta viga
para el rascacielos de mi alegría
creo que tú eres la segunda mejor cosa que me ha pasado
desde que nací después del pastel de chocolate con galleta,
hay días en los que me desarmo
porque mis brazos apenas y pueden
sostener un libro, y entonces, me des-construyo,
me desconfiguro, me dejo desmoronarme
y gracias por tu inmensa tranquilidad
por tu inmutable voluntad
gracias por el vino en la sala
gracias por las historias en la carretera
gracias por los buenos días
y las noches desveladas
tantas dimensiones y probables planetas
para coincidir en este lugar
lleno de una generación
de gente que tiene temor a lo perdurable
y gracias
por el iceberg derretido
y la lengua sabor a victoria
gracias por los squirts y la espalda sudada
y gracias por alzar
mi vista con la tuya
aunque ya no estemos mirando
en la misma dirección
—  La alegría es un roadtrip, Quetzal Noah
Siento que todos han escuchado, o leído, en algún momento, una frase en inglés que dice que el hogar es en donde se encuentra el Wifi. Es una frase graciosa que, en mi caso, resultaba un poco cierta, sólo un poco, Hasta que Deggendorf lo convirtió en uno de los pilares de mi idea de hogar.
Hoy mi hogar es en donde está mi internet, en donde están mis cosas (todo lo que cupo en dos maletas y no se pasó del límite de peso permitido por la aerolínea), el lugar al que llego a descansar hasta que entro y me doy cuenta de que tengo que limpiar, lavar, cocinar y más.
La semana pasada tuve una conversación, sobre la palabra hogar, con una amiga que lleva un año viviendo y trabajando en Alemania. Me dijo que ella sigue refiriéndose a México como su hogar. Estábamos sentados en la sala de su departamento y le pregunté que si México era su hogar/casa ese lugar qué era para ella, ¿su cama? ¿Su hotel? Su departamento es su casa pero su hogar sigue siendo México porque no se siente cómoda en Alemania.
El hogar es una idea, una sensación que está llena de sentimientos, recuerdos, olores y sensaciones. Podemos tener más de un hogar y seguro tendremos varios hogares a lo largo de nuestras vidas. Pero a veces tenemos un único hogar y no habitamos en él. 
Hoy mi casa es el lugar en el que está mi ropa, los objetos que traje de México y lo que he comprado desde que llegué. Pero aún no es mi hogar.
Ayer me quedé afuera del lugar en el que vivo. Salí sin agarrar la llave y no me di cuenta. Afortunadamente me salvaron un par de jordanos que conocí el fin de semana. Abrieron mi puerta con una credencial y no tuve que dormir en el piso de alguien más. Frente a la puerta cerrada con la imagen clara en mi mente de la llave sobre el escritorio comprendí que Deggendorf no es mi hogar. No tenía idea de qué hacer, no sabía a quién acudir, no conocía los números, no contaba con teléfono, estaba en pijama y pantuflas en el pasillo de un edificio que casi no conozco, en un país que apenas estoy descubriendo y en una ciudad que me es ajena. Me sentí como un naufrago flotando a la mitad de la nada sin saber cuál es el norte, ni a qué distancia se encuentra la costa más cercana.
Hogar es el lugar en el que te sientes a salvo de todo. Apenas tengo dos semanas en Alemania y cinco días en Deggendorf. Necesito hacer de Deggendorf mi hogar.
—  Diario de Bavaria, Ave Literaria.