elvira*

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If you thought Sentinel Blackwell is a bad person, try to deal with Inquisitor Slayer.

Elvira is a brainwashed Brotherhood Inquisitor sent from the High Elders to keep an eye on what happens inside the faction.

She knows every single rule of the Brotherhood, and if you do something against them, she’ll know.

Slayer is famous for being literally heartless and for torturing and executing soldiers whose reputation was ‘bad’ within the ranks.

shtauffenberg  asked:

Vladimir:04. What are their favorite traits about their lover? (one psychological and one physical)08. What is, perhaps, their biggest flaw? Are they aware of this or oblivious to it?

04. What are their favorite traits about their lover? (one psychological and one physical)

Vladimir’s favorite trait about Elvira’s appearance are her face features, especially nose and mouth. He likes sculpturesque faces but finds them unnatural. There should be minor ‘flaw’ in woman’s face to arouse his interest. So Elvira’s imperfect mouth is the thing which makes Vladimir admire her.

And psychological trait is her overemotionality. While Vladimir tries to control himself Elvira never minds such things. She always speaks from her heart and he appreciate her sincerity very much.

08. What is, perhaps, their biggest flaw? Are they aware of this or oblivious to it?

Vladimir’s biggest flaw is his unconditional trust to friends and loved ones who eventually hurt him. In past he was betrayed by his first wife and this accident prevented him from having close relationships for very long time. Things were changed only when Vladimir met Elvira. Past experience wasn’t of any use for him though and Vladimir still keeps on trusting his significant ones.

anonymous asked:

I can't believe the media isn't covering Elvira's pregnancy like, OCSAR FJUCKING ISAAC IS ABOUT TO BE A FJUCKING DAD LIKE CELIBRATE BÎTCHES

RIGHT?! THIS PRECIOUS HUMAN GOING TO BE A FATHER OF A SMALLER PRECIOUS HUMAN BEING! THIS NEEDS TO BE COVERED!

Estaba loca:
su tristeza no era de este mundo,
a veces estallaba a reír cuando me lloraba sus penas
y solía enredarse el pelo cuando le iba bien.
 
Se pintaba los labios antes de dormir:
‘quiero estar guapa para mis sueños’, me decía.
Luego se levantaba con el rímel corriéndose en sus ojeras,
como en mis mejores fantasías,
y me preguntaba la diferencia entre una nube y una ola.
 
Yo la observaba en silencio
-un silencio consciente,
pues ella era una de esas mujeres
que te hacen saberte derrotado antes de intentarlo-,
como si tratara de vencerla sin palabras,
como si esa fuera la única forma.
Ilusa.
 
En ocasiones
todo lo que hay más allá de alguien es superfluo
y todo lo que hay dentro de uno es redundante.
No lo sé,
le hubiera repetido un millón de veces por segundo
que era más guapa que un pájaro sobrevolando el mar
y que sabía más dulce que la caricia de un padre,
pero ella estaba loca,
loca como un silencio en medio de una escala,
y solo me besaba cuando me callaba.
Maldita zorra.
 
Solía decir que los peces eran gaviotas sin alas
y era imposible tocarla sin que gritara.
Yo lo disfrutaba: era un instrumento delicioso.
 
Cuando le decía que amaba su libertad
se desnudaba y subía las escaleras del portal sin ropa
mientras me decía que echaba de menos a su madre.
 
Cuando tenía miedo
se ponía el abrigo y se miraba al espejo,
entonces se reía de mí y se le pasaba.
 
Cuando tenía hambre
me acariciaba el pelo y me leía un libro
hasta que me quedaba dormida.
No sé qué hacía ella después,
pero cuando me levantaba ella seguía ahí
y mi pelo estaba lleno de flores.
 
Un día se fue diciendo algo que no entendí,
supongo que por eso empecé a escribir.
Me dijo:
no me estoy yendo,
solo soy un fantasma de todo lo que nunca tendrás.
Maldita zorra.
Maldita zorra loca.

Estaba loca,
joder,
estaba loca.
 
Tenía en su cabeza una locura preciosa.
 
¿Cómo no iba a perder la puta razón por ella?

—  Elvira Sastre