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SUCIO 2: MACHOS ALFA

CAPÍTULO FINAL (PRIMERA PARTE)

Guillermo estaba seguro que no se había precipitado al marcharse de la cafetería. Había ignorado los llamados de Santiago y es que no creía que le hubiese sido posible seguir escuchando las palabras de esa mujer sin olvidarse de que él jamás dañaría a una, sin importar que tan cabrona fuera, y esta vaya que lo era.

No quería decir que se sentía decepcionado al darse cuenta que Samuel no había sido capaz de pronunciar una sola palabra en su defensa, después de todo ni siquiera había sido capaz de defenderse a si mismo, además ¿No se quejaba siempre cuando lo defendía? Podía entender el mal momento que había pasado y sobre todo la vergüenza que probablemente aun sentiría después de haber sido expuesto de esa manera y es que eso es lo que mas le preocupaba a Guillermo, Samuel no había dejado de sentir vergüenza por lo que había entre ellos dos, lo había visto claramente en su mirada cuando los ojos de Samuel se pasearon temerosos por las afortunadamente pocas personas que estaban en la cafetería. De no haber sido imposible obviamente, hubiese jurado que había escuchado su corazón nervioso golpeando en su pecho. Aquello no lo enojaba, por un lado sabía que era normal, que lamentablemente los asquerosos prejuicios de la sociedad prácticamente los orillaban a avergonzarse por amar ¿No era aquello algo malditamente absurdo? ¡Claro que lo era! Para Guillermo aquello hace mucho que había dejado de ser un problema… para Samuel, claramente no era un asunto superado.

Apenas Guillermo había desaparecido de su vista, Samuel sintió pánico, esa sensación agobiante presionándole el pecho y dificultándole el respirar. Creía saber que no había hecho nada malo, pero aun así sentía la necesidad de hablar con Guillermo, de mirarlo a los ojos y darse cuenta de que todo estaba bien. Había llegado a un punto tal en el que el sentimiento era tanto que todo lo atemorizaba y odiaba como a nada a su estúpida cobardía.

Samuel dejó a Anna prácticamente hablando sola y se encaminó hacia los dormitorios sin prestar atención a los chillidos furiosos de su amiga. Prácticamente había corrido y no le habían importado las miradas que unos cuantos había posado sobre él. Llegó a la habitación sin siquiera llamar antes y entró empujando la puerta con mas fuerza de la que en realidad hubiese querido emplear. Terminó por prácticamente estamparla en la pared opuesta. Guillermo dio un brinco en su lugar.

–¡Mierda! – la mano de Guillermo permanecía en su pecho como tratando de reponerse del sobresalto – ¿Por qué entras de esa manera? ¿Quieres matarme de un susto?

Samuel ni siquiera respondió a sus palabras, se abalanzó a él rodeándolo con los brazos prácticamente dejando al otro chico sin aliento. Se separó unos momentos después tomándolo del rostro con ambas manos

¿Han tenido alguna vez uno de esos presentimientos extraños? ¿Esos que llegan de la nada pero que inevitablemente te hacen sentir como si algo malo fuese a pasar? Samuel se sentía exactamente así, y la sensación no le gustaba. A pesar de que no había molestia en la expresión de Guillermo, había silencio, un silencio sepulcral y eso era mucho peor.

–¿No vas a decir nada? – Samuel seguía sosteniendo el rostro de Guillermo, sentía su respiración pesada a centímetros de él. Deseaba besarlo, pero sentía que ese no era el momento, que tenían que hablar de lo que había sucedido antes. Guillermo se alejó de pronto soltándose de su agarre y Samuel se sintió completamente vacío.

–¿Qué es lo que esperas que diga? ¿Qué tu amiga es una hija de puta? Pues lo es, es una hija de puta, si es lo que necesitas saber… y creo que es lo único que tengo para decir – Guillermo se giró continuando con lo que hacía antes de que Samuel llegara, probablemente nada importante, de hecho claramente solo estaba tratando de matar el tiempo, pues pasaba cosas de un lado a otro sin sentido alguno, acomodando aquí y allá claramente sin ninguna necesidad. Estaba nervioso.

–¿Estás molesto conmigo? – la voz de Samuel salía temblorosa y es que lo conocía, algo no estaba nada bien. Guille soltó los libros que sostenía en las manos y los dejó caer en la cama.

–¿Tu sigues avergonzándote de esto… no es así? – hizo un movimiento torpe con las manos señalándolos a ambos, claramente se refería a la relación que ambos tenían, pero ni siquiera se sentía con el valor de mencionarlo – tu… me has repetido tantas veces que no quieres que me arrepienta y por alguna razón siento que el primero en arrepentirse serás tu – las manos de Samuel se cerraron en puños

–Ha pasado un mes Guillermo ¡Un maldito mes! Un mes juntos solamente, un mes como novios, uno de los mejores meses de mi vida ¿Por qué es que estamos teniendo una discusión como esta? – ¿Por qué se estaba alterando? ¿Por qué ambos se estaban alterando? ¿Por qué las cosas estaban tan bien y en un segundo parecía que todo se caía lentamente pedazo a pedazo?

–¿Por qué? ¡Porque no fuiste capaz de hablar allá afuera! ¡Porque no fuiste capaz de decirle a esa… mujer que estábamos juntos! ¡Porque dejaste que me insultara, porque dejaste que te insultara a ti! Porque vi la vergüenza en tus ojos, y no era vergüenza por lo que ella estaba diciendo, era vergüenza de que las demás personas se enteraran de que ahora estas saliendo con un hombre. ¡Y porque claramente yo no soy una persona que se esconde!
Samuel estaba sorprendido, enojado, dolido ¿Por qué Guillermo creía saber lo que el sentía, lo que él pensaba, lo que él haría? No iba a ser algo fácil y eso le quedaba muy claro, pero Samuel tampoco era ningún cobarde. Él tampoco se escondía

–En ningún momento he dicho que quiero esconder lo que tenemos. Creo que estas siendo demasiado injusto – Guillermo parecía ni siquiera estar escuchando.

–No quiero hablar de esto… no quiero hablar ahora

–Pero yo…

–Por favor

Samuel decidió que era mejor marcharse y dejar que Guillermo se calmara. No tenia ningún caso insistir, probablemente lo único que lograría sería enfadarlo mas  y tampoco él se sentía con muchos ánimos para hacer aquel problema aun mas grande. Aun así no podía irse como si nada. Se acercó a su novio y sin siquiera esperar que le correspondiera, unió sus labios en un beso rápido, prácticamente había sido solo un roce, pero que le había regresado al menos una milésima parte de su calma.

…………………………..

Se había dejado caer en la cama intentando serenarse, pero como si de un chiste se tratase, todo lo ocurrido se repetía como una película en su cabeza, Anna gritándole en medio de la cafetería, todas esas personas mirándolos y lo peor de todo, Guillermo dudando de él.

La puerta empezó a sonar con golpes pausados haciendo a Samuel levantarse de la cama de un salto. Claramente no se trataba de Santiago, pues el acababa de salir con Lino, además de que el tenía llave para entrar, así que seguramente era Guillermo y de verdad deseaba poder hablar con él de forma tranquila esta vez.

Abrió la puerta encontrándose con una muy desagradable sorpresa, y no estaba intentando ser un cabrón esta vez, pero de verdad ella era la última persona con la que quería hablar en ese momento.

–Si vienen a gritarme una vez mas lo maricón que soy, puedes irte largando justo por donde has llegado – una mueca en el rostro de Anna se hizo evidente, clavo sus propias uñas en las palmas de sus manos con evidente ansiedad.

–Yo no he venido a eso – hizo una pausa acercándose mas a Samuel, lo que instintivamente lo hizo dar un par de pasos atrás – he venido de hecho a pedirte una disculpa – Samuel frunció el ceño con confusión y sorpresa, pero inmediatamente su rostro cambio, no podía olvidar que hasta hace unas horas  ella había sido su mejor amiga y que la conocía perfectamente bien, ya no sabía si podía confiar en ella y de hecho le resultaba bastante falsa su supuesta disculpa.

–Vale, estás disculpada – dijo con un ligero tono de molestia – si eso es todo lo que venias a decirme puedes retirarte de una vez – Samuel tomó a Anna del brazo no demasiado fuerte, pues tampoco era una opción lastimarla, la llevó poco menos que a empujones hasta la puerta, antes de que ella lograra soltarse del agarre de un jalón

–No quiero que las cosas entre nosotros acaben así – exclamó en un exagerado tono lastimoso y suplicante – tú eres mi mejor amigo Samuel, lo has sido desde hace muchísimo tiempo, no podemos dejar que algo como esto arruine nuestra amistad – Samuel casi se echa a reír al escucharla.

–Creo que hubieses pensado en eso antes de gritarme de la manera en la que lo hiciste, antes de ser tan hiriente – Samuel intentó tomarla nuevamente del brazo, pero Anna lo esquivó rápidamente – ¿Si te queda claro que hacer lo que tu hiciste no lo hace una verdadera amiga?

–¡Tu tienes que entender! Ese tío fue el estúpido que me rechazó, fue quien me humilló, fue por quien lloré durante semanas ¿Qué se supone que debía sentir al encontrar a mi mejor amigo a punto de besarlo? ¡Se suponía que tú lo odiabas tanto o más que yo! ¿Qué es lo que pasa entre ustedes dos? – el tono molesto en la voz de Anna se dejaba escuchar una vez mas, Samuel podía darse cuenta que evidentemente lo que ella quería no era disculparse, quería explicaciones y él no tenia porque dárselas.

–¿No se supone que has venido aquí a disculparte? ¿Por qué es que tengo que decirte lo que hago con mi vida? Iba a hacerlo ¿sabes? Iba a explicarte lo que pasaba, pero ya ni siquiera creo que merezcas una explicación – Anna no sabía que decir, se había quedado sin armas para defenderse. Sabía que se había portado mal, sabía que había sido muy grosera, pero no lograba asimilar lo que sucedía.

–He dicho que lo siento – lloriqueó, y esta vez estaba siendo sincera – De verdad lo siento, todo lo que dije, se que me comporté como una verdadera hija de puta, es solo que… ¡Por Dios! Es que ni siquiera puedo creer lo que esta pasando… yo nunca imaginé que tu… ¿Por qué Samuel?

–¿Por qué? Porque uno a veces no elige a quien debe querer – Anna cubrió su boca casi reprimiendo un grito ¿tan serio era? ¿No se trataba entonces de una simple calentura?  ¿De la curiosidad de un hetero con ganas de experimentar? ¿Samuel verdaderamente sentía algo?

–¿Querer? – Samuel se limitó a asentir. El rostro de Anna se transformó en una mueca casi horrorizada – ¿me estas tratando de decir que entre ustedes hay algo? ¿Algo serio? Pero… es que tu ¿desde cuando se supone que eres gay? – Samuel frunció el ceño con molestia al escucharla

–No trates de hacerme sentir que estoy haciendo algo malo, porque no existe nada malo en lo que siento y tampoco existe una etiqueta para definirlo, yo simplemente… – le costaba decirlo, le costaba y muchísimo, y no porque no lo sintiera, sino porque, era simplemente algo a lo que aun debía acostumbrarse, decirlo en voz alta sin sentir que iban a juzgarlo – yo solo me enamoré – sintió que le ardía la cara al decirlo, pero al mismo tiempo se llenó por completo de alivio. Anna se dejó caer de golpe en la cama, prácticamente se había quedado sin aire.

–No te imaginas lo que estás haciendo Samuel – las palabras de Anna salían prácticamente como una advertencia – no te imaginas como esto puede llegar a joder tu vida…

………………………..

Guillermo estaba dando vueltas por su habitación como león enjaulado, no sabía que hacer, se sentía desesperado, pero sobre todo se sentía malditamente estúpido ¿Por qué se había comportado de esa manera con Samuel? ¿Por qué a veces se volvía tan odiosamente terco y caprichoso? Claramente su actuar no había formado parte de ningún capricho, pero tampoco había sido muy maduro de su parte prácticamente echar a Samuel de su habitación sin permitirle a él… a ambos, decir todo lo que debían decir.

Ahora se encontraba entre lo que era correcto y su maldito orgullo. Finalmente no le fue tan difícil decidir pues Samuel se había convertido desde hace tiempo en lo más importante para él. Tenían que hablar y arreglar las cosas. Tenia que dejar de dudar, tenía que confiar en su novio. Salió de su habitación decidido, iba a hablar con él y arreglar lo que sea que estuviese mínimamente mal y las cosas iban a continuar tan bien como siempre, como estaban justo el día anterior. Nada mas salir, lo primero que se encontró fue con Santiago y Lino abrazados cariñosamente e ignorando por completo al mundo. Ahora que se daba cuenta ¿Qué tan concentrado se había encontrado con Samuel los últimos día, semanas, meses, que no había sido capaz de darse cuenta de que algo sucedía entre sus dos mejores amigos, aquellos que llevaba conociendo de toda la vida, aquellos con los que prácticamente había crecido. Incluso aquello que quizá no venia al caso en ese momento, pero que era algo realmente importante, quería cambiarlo. De ahora en adelante prestaría mas atención a sus amigos, de no hacerlo, la próxima vez que los mirara probablemente Santiago cargaría algún niño diciéndole papá. La sola imagen lo hizo sonreír tontamente.

Ambos chicos se sobresaltaron al sentirlo tan amenazadoramente cerca, los abrazó a ambos por el cuello de forma sorpresiva y algo brusca. Era obvio que Guillermo sabía desde hace tiempo lo que pasaba entre ellos, pero nunca lo habían dicho de forma directa, probablemente tampoco los había visto nunca a punto de besarse como estaban en ese preciso momento. La blancura en la piel de Lino se perdió y sus mejillas terminaron de un color rojo encendido. Guillermo no pudo evitar una sonora carcajada.

–Ustedes dos tienen mucho que decirme – Guille hablo despacio como en fingido secreto y sin soltarlos de aquel fraternal abrazo, aunque mas bien parecía que colgaba de sus cuellos – Santiago estaba a punto de decir algo cuando fue interrumpido por la voz de su amigo – pero calma Santi, no tienen nada que decirme en este momento, ahora tengo algo muy importante que hacer. Guillermo se soltó del agarre por fin y ni siquiera dejó que ninguno de sus dos amigos dijera nada. Ellos solo se quedaron mirando la repentina alegría en el rostro de aquel chaval que ya se había perdido en la vuelta del pasillo.

Guillermo estaba deseando poder ver a Samuel, estaba deseando arreglar las cosas porque después de todo aquel día cumplían un mes de estar juntos y aunque era poco tiempo ¡Joder, era un mes! Quizá si que era una buena idea salir al menos a cenar a cualquier lugar, aunque fuera algún lugar no elegante de comida poco saludable. Ya se habían matado a diario por los exámenes que estaban a la vuelta de la esquina, así que un día que se tomaran de descanso tampoco iba a hacer mucho la diferencia.

Cuando llegó a la habitación que Samuel compartía con Santiago, se dio cuenta que la puerta estaba entre abierta. Guillermo pensó entrar gritando para asustar a Samuel, sabía que se enojaría, pero después lo besaría tantas veces que ese enojo desaparecería por completo, estaba seguro. Estaba a punto de aventar esa puerta probablemente de un empujón o de una patada, solamente para hacer el tonto, cuando la voz algo sobresaltada de esa chica lo hizo detenerse junto a centímetros de la entrada.

Guillermo estuvo a nada de irrumpir en aquella habitación y decirle que se largara ¿no le había sido suficiente todo lo que había dicho apenas unas horas antes? Pero definitivamente la curiosidad pudo más y cuando escuchó su nombre en medio de aquella conversación, sus pies se plantaron justo afuera de la puerta. Sabía que cotillear no era de gente educada, pero ¡A la mierda la educación! ¿Qué tenia que estar diciendo aquella tía de él?

–Estas equivocándote Samuel y estas equivocándote de la peor manera – la chica hablaba tan enérgicamente, que Guillermo ni siquiera se vio en la necesidad de acercarse más a la puerta. No alcanzaba a ver a ninguno de los dos por la abertura de la puerta y tampoco es que estuviese considerando el asomarse, además lo único que necesitaba era escuchar ¿no? La chica continuó hablando – en este momento puedes pensar que todo está completamente bien, que eres feliz ¿pero a que costo? – el tono en la voz de aquella chica empezaba a inquietar a Guillermo y el silencio de Samuel lo inquietaba aun mas – tu vida era muy diferente antes de esto y créeme cuando te digo que no estoy juzgándote, pero aunque probablemente tu ya no quieras o no puedas confiar en mi, te estoy diciendo todo esto porque te quiero.
Samuel continuaba sin hablar y Guillermo no podía imaginarse el rostro que debía tener al estar escuchando las palabras de esa tía que claramente no tenía buenas intenciones, de eso estaba completamente seguro. La escuchó hablar de nuevo.

–No tienes idea de todo lo que se te viene encima con esto ¿sabes la cantidad de burlas que vas a recibir? ¿Sabes la cantidad de rechazo? ¿Estas dispuesto a vivir todo eso solo por él? – a Guillermo le empezó a golpear fuertemente el pecho al escuchar esa ultima pregunta. Sintió que el aire regresaba a sus pulmones cuando escuchó a su novio respondes.

–¡Por supuesto que soportaría lo que sea por él! – Guillermo sintió que se le doblaban las piernas. La voz de Samuel se escuchaba segura, no había ni una pizca de duda o titubeo, al menos eso es lo que él podía distinguir al escucharla detrás de esa puerta.

–Eso dices ahora, eso dices ahora que no te has enfrentado a la realidad. El pueblucho al que te fuiste a vacacionar no será nada comparado con esto – al chico que escuchaba afuera de la habitación, se le encogió el estomago y apretó los puños con fuerza al escuchar la forma despectiva en la que mencionaba el viaje al pueblo de sus abuelos ¿se lo había contado? ¿A pesar de todo seguía considerándola su amiga como para contarle algo tan personal? ¿Algo que solo debería ser de ellos?

–Nada va a ser diferente aquí Anna, a mi no me avergüenza estar con él, ni aquí ni en ninguna parte – Guillermo dejó que sus labios se curvaran en una sonrisa al escuchar aquello.

–¿Sabes que es lo peor? Que yo te estoy diciendo todo esto para ayudarte, porque eres mi amigo y a pesar de todo esto tú sigues considerándome tu amiga ¡Y estás mandando a la mierda lo que te digo! ¿Crees que pienso que van a molestarte por ser gay? ¿Cuántos malditos maricas piensas que hay en esta universidad? ¡Montones! Y eso a los demás les importa una mierda.
Aquello ya era el colmo, la tía decía que era su amiga, que lo único que quería era ayudarlo ¿y seguía insultando de esa asquerosa manera?

–No van a joderte por ser un homosexual si eso es lo que eres ahora – Anna probablemente no podía evitar un toque de desprecio en sus palabras –  Van a joderte porque terminaste siendo igual que aquellos a los que siempre repudiaste – Guillermo continuaba escuchando desde afuera y no pudo evitar que un nudo se formara en su garganta. – a pesar de que siempre decías que cada quien podía hacer con su vida lo que le diera la gana ¿recuerdas de cuantos pobres chicos te burlaste? ¿Recuerdas a cuantos humillaste? ¿A cuantos hiciste sentir tan poca cosa con tus alardes de macho, con tus palabras groseras? – Guillermo no podía verlo, pero la expresión de Samuel se iba desencajando con cada palabra que Anna pronunciaba, ¿que si recordaba todo aquello? Por supuesto que lo recordaba, él mismo no se permitiría olvidarlo, para recordar siempre lo hijo de puta que había sido en ese tiempo y como eso había quedado en el pasado. La vida daba demasiadas vueltas – ¿Recuerdas a Daniel?

Samuel sintió un golpe imaginario justo en el estomago, fuerte y con una contundencia desgarradora. Sintió arcadas de solo recordar ese nombre, de solo recordar esos ojos y esa cara inocente, ilusionada… Y no, no es que el chico le diese asco, sentía asco de si mismo.

Algunos años antes

Varios chiquillos corrían por los pasillos de aquel instituto, era el inicio de las clases y había un montón de alumnos nuevos que aun batallaban para dejar atrás sus rostros infantiles. Daniel estaba entusiasmado como nadie por aquel nuevo curso. Había terminado la secundaria por fin y con tan solo 13 años ya se encontraba en primer año de instituto. Aquellas eran las ventajas de ser un niño inteligente, cosa que a él no le avergonzaba para nada, se sentía realmente orgulloso. Lo inteligente por supuesto no quitaba lo distraído y por eso en aquel preciso momento se encontraba tirado en el piso, con todos sus materiales nuevos regados por todo el lugar y la mirada furiosa de un chico de aproximadamente 17 años puesta sobre él.

–¿Qué mierda te pasa a ti por la cabeza? ¿Eres ciego acaso? – Samuel se sacudía con molestia la camisa de su uniforme, como si el simple hecho de haber chocado con aquel chiquillo lo hubiese ensuciado. Se alejó de aquel lugar sin siquiera voltear nuevamente atrás, sin ayudarlo a levantar sus cosas del suelo, sin preguntarle si se encontraba bien. A Daniel aquello no le importó.

El amor a primera vista puede llegar a ser intenso, obviamente repentino; si a eso se le agrega que Daniel jamás había sentido ese tipo de cariño por alguien mas, las cosas se complicaban. El pobre muchacho iba a arrepentirse mucho de haber fijado sus ojos precisamente en Samuel, un chico arrogante y estúpidamente machista.

En ese momento el joven Samuel de 17 años no imaginaba como la vida iba a devolverle unos años después el daño hecho a Daniel a base de muchas lágrimas.

—————————————————

Esta es la primera parte del Capítulo final de esta historia. Espero que les guste mucho. Antes de que termine la semana voy a tener lista la segunda parte. Muchísimas gracias por todo el apoyo que me han brindado a lo largo de todo este tiempo.

¿Sabéis qué?

Una parte muy fuerte de mí no quiere ver nunca la esperada “Boda Wigetta”

Prefiero seguir viendo ese “Continuará…”, esa palabra que hace saber que ellos siguen adelante, juntos, de la manera que sea, y que Wigetta, en el estado más puro de lo que significa, sigue siendo real sin estereotipos y sin tener que demostrar nada a nadie. 

Son perfectos tal y cómo son y tal y como lo que sean el uno para el otro. Para mi corazón wigettil ese “Continuará…” siempre valdrá más que cualquier otra cosa.

z4.♥

10 cosas sobre Piscis.

1- Imaginativo.
2- Sensible.
3-Tiene mucha compasión. 
4- Muy intuitivo.
5- Empático. 
6- Les preocupan más los otros que ellos mismos. 
7- Dan más de lo que reciben. 
8- Desconfiados.
9- Piensan de forma emocional que racional.
10- Es el signo más empático del zodiaco. 

LO VOLVIERON A HACER
— 

Si es que lo sabia :’)
Reí, llore…
No pudo ser mejor…

Pero como dicen por ahi…

“Esto es solo el fin del comienzo”

Estoy orgullosa de ellos, sin duda son las mejores personas…

Y fue mejor que no se casaran por fan service y pues nada, a esperar una nueva temporada!

Los quiero demasiado y a ustedes
(Se siente como si se acabara, pero no es así :)

Estoy muy feliz por como quedó, dejen de lado el wigetta
No necesitamos una boda en un videojuego

¿por qué no una real? ;)

Pd: no aleguen en sus cuentas :v no los molesten xD que no va haber ni boda, ni naha:v

Hay una palabra coreana que mi abuela me enseño: Jung. Es una conexión entre dos personas que no puede ser cortada, aun cuando el amor se convierte en odio. Uno todavía tiene esos viejos sentimientos por ellos; jamás puedes completamente quitarlos de ti, siempre tendrás una simpatía en tu corazón por ellos. Creo que esto debe ser una parte de lo que siento por ti. Es por el jung que no puedo odiarte. Estamos atados.
—  Lara Jean

anonymous asked:

Es normal que un acuario en algunos días son muy sensibles o sienten que todo esta mal para ellos y otros días son alegres y rien por todo

PLSSSSSSSSSSS. Los Acuarios son así, pobres, nadie los entiende. 

m-x.com.mx
El PRD abandona San Lázaro por las “mentiras” del PRI; no irá al Tercer Informe de Gobierno
México, DF, 1 de septiembre.- Diputados del PRD abandonaron el Salón de Plenos por considerar que los “logros” que presume el PRI son una “terrible” falta de respeto hacia las personas que viven en la pobreza y ven la corrupción de la administración pública federal.

En posicionamiento político consensuado entre la bancada, decidieron levantarse de su curul como una forma de protestar frente “a la serie de mentiras e impertinencias” que la priista Yulma Rocha Aguilar expresaba en la Sesión de Congreso General.

“¿Cómo hablan de honestidad después de la Casa Blanca, del acto de impunidad que acaban de hacer ellos mismos, protegiéndose, no tienen vergüenza, es una actitud cínica; nosotros no estamos dispuestos a escuchar”, reprendió el vicecoordinador del PRD, Guadalupe Acosta Naranjo.

En entrevista a su salida del Pleno, el diputado del PRD dijo que es una salida sólo por este día pero regresarán a sus trabajos legislativos: “no nos retiramos del Congreso, es una manifestación de rechazo decente a las indecencias que ellos están diciendo en la tribuna”, criticó.

“Es una serie de mentiras, aseguran que están bajando los precios de la gasolina, luz, teléfono. Yo creo que han de ser en su casa”, rebatió Acosta Naranjo.

El líder parlamentario Francisco Martínez Neri declaró que fue un acuerdo entre los perredistas en el momento que el PRI llegó al extremo a decir una sarta de mentiras.

“Consulté con mis compañeros y estuvieron de acuerdo en abandonar el salón. No podemos escuchar mentiras de este tamaño, ya bastante hemos escuchado del PRI, creo que es la manera más decente de responder”, indicó el ex rector de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca.

Mientras sea ese tono, anticipó que esa será su respuesta, por lo que anticipó que la representación del PRD no acudirá este miércoles al Tercer Informe de Gobierno que dará el presidente Enrique Peña Nieto en Palacio Nacional.

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anonymous asked:

Porque hay personas que se niegan a la felicidad, me explico o sea le escriben para saber de ellos y ellos responde en mala forma o cosas así , no los entiendo y luego dicen que nadie los quiere y bla bla bla

No es que se ‘nieguen a la felicidad’, quizás no le interesas como amigo, me ha pasado.

anonymous asked:

Me ayudas. hace unos meses atrás estaba bastante subida de peso y todos se alejaron varios chicos que me parecían lindos les daba asco y ni me miraban. así que por mi salud decidí bajar de peso ya he bajado casi 10 kilos y mi autoestima esta mejor y mi salud. pero ahora todos los que se burlaron, no me hablan, ahora si les parezco interesante. de verdad me da una ira. nunca se tomaron el tiempo de conocerme antes. no se que hacer. por favor dame un consejo. P.D: me gusta tu blog

Hay una frase por aqui que dice algo como, si no estuvieron en tus peores momentos, no le regales los mejores! Es sencillo, antes no te aceptaban porque no eras “normal” para ellos, y ahora que eres diferente vienen como si nada hubiera pasado, pues son unos hipócritas, estan contigo por un interes! Personas asi no deben de estar cerca de uno! Pero bueno es tu decision! (: 

Originally posted by maria-stephany