el-volar

Yo sé que eres una chica que está loca
loca por amar
por un amor que no se acobarde a tu locura
que te desborde
que te haga un mar de destellos entre las piernas
que te ponga contra la pared y te muerda
yo sé que eres una chica que está loca
ardiendo de deseo
por sentir un recorrido en la piel
hecho con un tren de poemas
por alguien que te persiga por toda la casa
mientras andas en ropa interior
yo sé que eres una chica que está loca
con el pecho pidiendo a gritos
caricias y un eco que resuene
por todo el horizonte de las orejas
una chica que quiere sentirse
la más bonita para sí misma
y entregarte sin renunciarte
yo sé que eres una chica que está loca
quieres coger de una forma perversa
y a la vez romántica
mueres por ser la musa
o volverte por completo el arte
quieres volar, reír, gritar, gozar, conocer
yo sé que eres una chica que está loca
y yo un tipo al que le vuelve loco todo eso
—  Para que te sientas bonita, Quetzal Noah

Una vez quise ser hombre

para casarme con mi hermana

que ya lleva tres divorcios.

Para amar a mis amigas

que en cada relación mueren un poco.

Quise ser hombre

para fecundar sus vientres,

no de hijos, sino de poesía,

vino tinto, relojes parados,

unicornios azules.

Para decirle a Josefina

cuánto admiro su forma de entregarse.

Para escribirle a Rosi

esas cartas que no llegan nunca.

Llamar por teléfono a Pilar

que espera tantas tardes.

Llenar de caricias prolongadas

el espacio de Beatriz,

que vive sola

y le tiene miedo a los temblores.

Quise ser hombre,

para amarlas a todas y no sentir más

el frío de sus lágrimas en mi playera,

ni mirarlas apagarse,

ni presenciar sus funerales

en sus ataúdes de treinta años.

Quise ser hombre

para invitarlas a volar el periférico,

a bailar descalzas porque el América le ganó al Guadalajara,

para llevarlas del brazo hasta una cama

donde no tengan que fingir orgasmos.

Pero soy mujer y, aunque puedo

compartir con ellas la poesía,

escribirles cartas,

llamarlas por teléfono,

llenarlas de caricias prolongadas,

volar el periférico,

bailar descalzas,

secar su llanto,

tocar su alma…

No es suficiente.

No les alcanza.

Porque, desde niñas, aprendieron

que los hombres son un premio al que hay que amar,

sin importar si ellos las aman.

Rosa María Roffiel

Cuando un día estuviste aquí,
te miré directo a los ojos,
lucías tan especial,
lucías tan subliminal,
como aquella herida que te deja
escribiendo toda una vida
y tienes que andar pretendiendo que no te duele
cuando las madrugadas confiesan lo contrario.

Eres demasiado rara,
por eso amé hasta tu alma profunda y bohemia
que me decía a veces que la vida es mejor dejarla marchitar,
porque lo marchito es arte.
Y tú querías hacer de tu vida una eterna batalla de colores grises.

Aquel día, deseé incluso con las fuerzas inexistentes,
que aquel abrazo durara eso: un efímero instante.
Antes quería dormir para siempre en tus brazos,
pero en cierta ocasión las cosas se revocan
y uno ya no quiere lo mismo.
Y uno ya no es el mismo, también.

Quería que terminara,
que los lazos se desamarraran,
que los hilos se rompieran,
que los vasos que quebraran
y que las lunas de Júpiter lloraran.
Porque el adiós no nos lo habíamos dicho,
el adiós ya nos lo habíamos besado.

Neptune,
tan brillante,
tan oscura,
tan solitaria,
tan rota.
Pero es ella:
Sencillamente ella.
Rara,
loca,
despeinada,
catastrófica,
brillante,
malhablada a veces,
revolucionaria,
independiente.

Neptune,
yo, en cierta vez, quise ser ese cielo
con el cual soñabas con volar algún día.

Carta al amor de mi vida

No se si me stalkeeas para ver esto , y si no, bueno igual, son cosas que no me animo a decirte de frente.*

Cuando te fuiste me terminaste de romper el corazón, pero de algún modo te agradezco por que me sirvió para darme cuenta de muchas cosas, una de ellas es quererme mas a mi y a valorarme por que al fin y al cabo si  no lo hago yo, ¿quien más?. También aprendí a valorar un poco mas los momentos con las personas que me rodean, a no ser tan tonta con algunas cosas, por que algún día se irán, todos se van, siempre. Aprendí de los errores que cometí estando contigo, esos celos enfermos, esa inseguridad constante que tenia de tu amor hacia a mi, de esa depresión inmunda que hasta hoy en día me sigue molestando pero la controlo y estoy controlando mis impulsos más(ya sabes a lo que me refiero). La verdad no quería perderte a pesar de todo, y pensaba que actuando como actuaba estaba “bien” aunque también sabia que estaba muy mal, todo eso nos llevó a esto.. a estar separados pudiendo estar juntos ahora. No me estoy echando toda la culpa a mi , por que siempre en las relaciones los quilombos son un 50-50 pero se qué, en gran parte fue mi culpa que todo eso influyó en nosotros.

 Hasta que no te pasan las cosas, no aprendes, por mas que te digan y te repitan.. y así fue… 

Por otra parte, te extraño demasiado sabes? Todo lo que solíamos ser, esas sensaciones, esos momentos tan únicos de nosotros, extraño como nos complementábamos, como me hacías reír con tus boludeces, extraño lo que sentía cuando te besaba y cuando te abrazaba cuando tenia miedo.. como es la palabra?.. “segura”? si, así…segura.. como si fueras un tipo de héroe que me iba a proteger de todo lo malo del mundo, extraño verme reflejada en tus ojos, extraño hacer cucharita con vos y cuando te esperaba para ver los vídeos que no vimos de algunos YouTubers. Todas esas son cosas que sé que aunque pasen 40 años van a estar ahí, los recuerdos y lo que siento al recordarte firmemente esa sensación de amargura pero alegría a la vez. 

Me duele bastante tener que seguir mi camino sin vos, saber que en mis próximos cumpleaños no vas a estar ahí, cuando me reciba de lo que quiero estudiar no vas a estar ahí para felicitarme, que no vas a verme crecer como persona y no me vas a acompañar en mis momentos mas felices de la vida ni en los mas feos. Me duele el saber que no vamos a estar juntos de nuevo haciéndonos reír y amándonos, pero entiendo que cuando una relación se rompe, por mas que juntes los pedacitos y la vuelvas a armar, esta rota. 

Estoy muy lejos de superarte, estoy lejos de un día poder mirarte y que no me pase nada, si todavía no te puedo ni mirar cuando estas cerca prefiero evitar la mirada por que me derrumbo por dentro, imagínate. Pero por otro lado, te quiero mirar, te quiero mirar mucho, porque cuando termine este año quizá no te vea mas y eso me da miedo, vamos a seguir caminos distintos muy lejos el uno del otro y te voy a estar extrañando toda la vida.Ya no se que hacer con todo lo que me pasa con vos, y no hay persona en el mundo que me guste tanto como me gustas vos.. Mas allá de tu aspecto físico, tenes una mente de la puta madre, aunque no concuerde con vos en muchas cosas respeto como pensas y me agrada, no sos maduro (aunque te creas así) te faltan cosas por vivir y aprender para serlo, pero tenes una cercanía a eso y te amo tanto por esas razones, a veces abrís la boca para decir boludeces, pero otras para decir verdades y me hacías volar en el aire, tus palabras, mas el movimiento de tu boca al hablar y tu tono de voz…  ay.

Y si hablamos de cuando hacíamos el amor… bueno, esta de mas decirte que me transportabas a otro planeta, me encantaba como me tocabas y como me besabas, todo eso era mágico para mí y  como no serlo si has sido mi primer amor.

Solo me queda desearte pura suerte en tu vida, y muchas cositas buenas, y que sepas que quiero verte feliz, pero no de la manera falsa, la manera sincera y verte con esa sonrisa hermosa que tenes dándole para adelante siempre sin bajar los brazos y pensando positivamente, y si quizá un dia te sientas muy mal y necesites de alguien, ya sea para despejarte o para desahogarte y largarlo todo y sientas que no haya nadie que le interese, bueno… ya sabes como llegar a mi casa, a mi si me interesa tu bienestar.

Te amo, siempre va a ser así aunque estemos con otras personas. Que seas muy feliz, mi amor.

Los signos y sus propios mundos.

Aries: su mundo es fascinante, está lleno de pensamientos poderosos e invenciones increíbles, allí pueden vivir como quieran, en el centro de atención de sus historias favoritas.

Tauro: su mundo está lleno de amor y amabilidad, allí pueden vivir al lado de sus seres queridos y pueden tener una vida feliz donde pueden expresarse sin temor.

Géminis: Su mundo puede hacerlos viajar en el tiempo, su universo no está definido, pero allí pueden vivir con personas que ya no están o volar sobre edificios con alas de ángel.

Cáncer: su mundo es poderoso y lleno de pensamientos comprensivos, allí pueden luchar y pueden ser fuertes para sus seres queridos, su mundo es el de un súper-héroe.

Leo: Su mundo está pintado de oro y es tan hermoso que nadie puede imaginarlo. Viven allí para aprender más sobre sí mismos, quieren ser uno con su corazón.

Virgo: su mundo es como el café: te trae energía, tiene sabor, es caliente, pero al mismo tiempo lleno de misterios y oscuridad, allí pueden ser detectives y pueden encontrar la verdad detrás de otros.

Libra: su mundo es una obra de arte, llena de paz y cosas increíbles, allí pueden salvar a todos y pueden ser tan brillantes como quieran, tan hermosas como puedan y pueden volar tan alto como quieran.

Escorpio: su mundo está lleno de amor y deseos infantiles, allí pueden correr tan rápido como quieran y pueden entender las profundidades de sus corazones, viven allí por la noche y sueñan con ese mundo de día.

Sagitario: su mundo está lleno de hermosos lugares donde sueñan estar y llenos de amigos que quieren tener, su mundo es como una fiesta al aire libre ~ lleno de gente y aventuras ~.

Capricornio: Su mundo es un sueño sobre el amor, allí pueden vivir sin preocupaciones con sus seres queridos, su mundo es tan exótico y especial que nadie sabe sobre su lado pacífico

Acuario: Su mundo es el futuro, allí pueden volar sobre todo y pueden comunicarse mentalmente y pueden decir a todo el mundo la “verdad”, allí se pueden encontrar y pueden entender lo que ocurre.

Piscis: Su mundo parece a una fotografía, hermosa pero demasiado lejana de modo que un humano pueda alcanzar la, su soñado mundo es tan misterioso y tan extraño que nadie puede entender lo.

Un poema de Rosa María Roffiel a propósito del día de la mujer, tan valiosa, tan hermosa:

“Una vez quise ser hombre
para casarme con mi hermana
que ya lleva tres divorcios.
Para amar a mis amigas
que en cada relación mueren un poco.

Quise ser hombre
para fecundar sus vientres,
no de hijos, sino de poesía,
vino tinto, relojes parados,
unicornios azules.

Para decirle a Josefina
cuanto admiro su forma de entregarse.
Para escribirle a Rosi
esas cartas que no llegan nunca.
Llamar por teléfono a Pilar
que espera tantas tardes.

Llenar de caricias prolongadas
el espacio de Beatriz,
que vive sola
y le tiene miedo a los temblores.

Quise ser hombre,
para amarlas a todas y no sentir más
el frío de sus lágrimas en mi playera,
ni mirarlas apagarse,
ni presenciar sus funerales
en sus ataúdes de treinta años.

Quise ser hombre
para invitarlas a volar el periférico,
a bailar descalzas porque el América
le ganó al Guadalajara,
para llevarlas del brazo hasta una cama
donde no tengan que fingir orgasmos.

Pero soy mujer y, aunque puedo
compartir con ellas la poesía,
escribirles cartas,
llamarlas por teléfono,
llenarlas de caricias prolongadas,
volar el periférico,
bailar descalzas,
secar su llanto,
tocar su alma…

No es suficiente.
No les alcanza.

Porque, desde niñas, aprendieron
que los hombres son un premio al que hay que amar,
sin importar si ellos las aman.”

—   Rosa María Roffiel (México, 1945)

una vez quise ser hombre
para casarme con mi hermana
que ya lleva tres divorcios.
para amar a mis amigas
que en cada relación mueren un poco.
quise ser hombre
para fecundar sus vientres,
no de hijos, sino de poesía,
vino tinto, relojes parados,
unicornios azules.

para decirle a josefina
cuanto admiro su forma de entregarse.
para escribirle a rosi
esas cartas que no llegan nunca.
llamar por teléfono a pilar
que espera tantas tardes.
llenar de caricias prolongadas
el espacio de beatriz,
que vive sola
y le tiene miedo a los temblores.

quise ser hombre,
para amarlas a todas y no sentir más
el frío de sus lágrimas en mi playera,
ni mirarlas apagarse,
ni presenciar sus funerales
en sus ataúdes de treinta años.

quise ser hombre
para invitarlas a volar el periférico,
a bailar descalzas porque el américa
le ganó al guadalajara,
para llevarlas del brazo hasta una cama
donde no tengan que fingir orgasmos.

pero soy mujer y, aunque puedo
compartir con ellas la poesía,
escribirles cartas,
llamarlas por teléfono,
llenarlas de caricias prolongadas,
volar el periférico,
bailar descalzas,
secar su llanto,
tocar su alma…
no es suficiente.
no les alcanza.

porque, desde niñas, aprendieron
que los hombres son un premio al que hay que amar,
sin importar si ellos las aman.

La Marioneta

“Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso pero, en definitiva pensaría todo lo que digo.”

“Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan.”

“Dormiría poco y soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz.”

“Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen, escucharía mientras los demás hablan, y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate…”

“Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando al descubierto no solamente mi cuerpo sino mi alma.”

“Dios mío, si yo tuviera un corazón…

Escribiría mi odio sobre el hielo, y esperaría a que saliera el sol. Pintaría con un sueño de Van Gogh sobre las estrellas un poema de Benedetti, y una canción de Serrat sería la serenata que ofrecería a la luna.”

“Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas, y el encarnado beso de sus pétalos…”

“Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida…

No dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente que quiero, que la quiero. Convencería a cada mujer de que ella es mi favorita y viviría enamorado del amor.”

“A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.”

“A un niño le daría alas, pero dejaría que el solo aprendiese a volar. A los viejos, a mis viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez sino con el olvido.”

“Tantas cosas les he aprendido a ustedes los hombres…

He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada.”

“He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su puño por vez primera el dedo de su padre, lo tiene atrapado para siempre.”

“He aprendido que un hombre únicamente tiene derecho de mirar a otro hombre hacia abajo, cuando ha de ayudarlo a levantarse.”

“Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero finalmente de mucho no habrán de servir porque cuando me guarden dentro de esta maleta, infelizmente me estaré muriendo…”

Autor: Johnny Welch

Una vez quise ser hombre
para casarme con mi hermana
que ya lleva tres divorcios.
Para amar a mis amigas
que en cada relación mueren un poco.
Quise ser hombre
para fecundar sus vientres,
no de hijos, sino de poesía,
vino tinto, relojes parados,
unicornios azules.
Para decirle a Josefina
cuánto admiro su forma de entregarse.
Para escribirle a Rosi
esas cartas que no llegan nunca.
Llamar por teléfono a Pilar
que espera tantas tardes.
Llenar de caricias prolongadas
el espacio de Beatriz,
que vive sola
y le tiene miedo a los temblores.
Quise ser hombre,
para amarlas a todas y no sentir más
el frío de sus lágrimas en mi playera,
ni mirarlas apagarse,
ni presenciar sus funerales
en sus ataúdes de treinta años.
Quise ser hombre
para invitarlas a volar el periférico,
a bailar descalzas porque el América
le ganó al Guadalajara,
para llevarlas del brazo hasta una cama
donde no tengan que fingir orgasmos.
Pero soy mujer y, aunque puedo
compartir con ellas la poesía,
escribirles cartas,
llamarlas por teléfono,
llenarlas de caricias prolongadas,
volar el periférico,
bailar descalzas,
secar su llanto,
tocar su alma…
No es suficiente.
No les alcanza.
Porque, desde niñas, aprendieron
que los hombres son un premio al que hay que amar,
sin importar si ellos las aman.
—  Rosa María Roffiel
(México, 1945)

Yo sé que eres una chica que está loca
loca por amar 
por un amor que no se acobarde a tu locura
que te desborde
que te haga un mar de destellos entre las piernas
que te ponga contra la pared y te muerda
yo sé que eres una chica que está loca
ardiendo de deseo 
por sentir un recorrido en la piel
hecho con un tren de poemas 
por alguien que te persiga por toda la casa
mientras andas en ropa interior
yo sé que eres una chica que está loca
con el pecho pidiendo a gritos
caricias y un eco que resuene
por todo el horizonte de las orejas
una chica que quiere sentirse 
la más bonita para sí misma
y entregarte sin renunciarte
yo sé que eres una chica que está loca
quieres coger de una forma perversa
y a la vez romántica 
mueres por ser la musa 
o volverte por completo el arte
quieres volar, reír, gritar, gozar, conocer
yo sé que eres una chica que está loca
y yo un tipo al que le vuelve loco todo eso.


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