el-solista

La capacidad de estar solo es la capacidad de amar. Puede que te parezca paradójico, pero no lo es. Es una verdad existencial; sólo aquellas personas que son capaces de estar solas son capaces de amar, de compartir, de llegar a lo más profundo de la otra persona; sin poseer a la otra persona, sin depender de ella, sin reducirla a una cosa, y sin volverse adictos a ella. Permiten que la otra persona tenga total libertad porque saben que si se marcha, ellos seguirán siendo tan felices como son ahora. La otra persona no puede arrebatarles su felicidad, porque no es quien se la dio.

Entonces, ¿Por qué quieren estar juntos?

Ya no se trata de una necesidad; se trata de un lujo. Intenta comprenderlo. Las personas autenticas se aman porque es un lujo, no una necesidad. Disfrutan compartiendo; tienen mucha alegría, les gustaría derramarla en alguien más. Y saben cómo interpretar su vida como solistas.

El solista de flauta sabe cómo disfrutar a solas de su flauta. Y si por casualidad se encuentra con un guitarrista, un solista de cuerdas, disfrutarán tocando juntos y creando una armonía entre flauta y cuerda. Ambos disfrutarán: ambos derramarán su riqueza en la otra persona

—  Osho.

Nouns

la orquesta – orchestra
el instrumento – instrument
las cuerdas – strings
la madera – woodwind
el metal – brass
la percusión – percussion
el violín – violin
la viola – viola
el chelo – cello
el bajo – bass
la flauta – flute
el clarinete – clarinet
el oboe – oboe
el fagot – bassoon
la trompeta – trumpet
el trombón – trombone
el corno (inglés) – horn
la trompa/el corno francés – french horn
la tuba – tuba
el timbal/el tímpano – timpani
el piano – piano
el teclado – keyboard
el arpa – harp
el/la cantante – singer
el/la solista – soloist
el/la compositor/a – composer
el/la director/a – conductor

la música – music
el/la músico* – musician
el concierto – concert, concerto
el sonido – sound
la armonía – harmony
la melodía – melody
la crave de sol – treble clef
la clave de fa – bass clef
el compás – measure, bar
la nota – note
el silencio – rest
el repertorio – repertoire
el dueto – duet
el escenario – stage
la obra/la pieza – work/piece
la sinfonía – symphony
la balada – ballad
la canción – song
la composición – composition

Verbs

tocar – play
sonar – sound
cantar – sing
componer – compose
conducir – conduct
grabar – record
interpretar – interpret
inclinarse – bow (for the audience)
ensayar – rehearse
ligar – tie

Adjectives

rítmico/a – rythmic
mayor/menor – major/minor
alto/a – high
bajo/a – low
fuerte – loud
suave – soft
rápido/a – fast
despacio/a, lento/a – slow
ligado/a – legato
talentoso/a – talented
apasionado/a – passionate
creativo/a – creative

*technically “la música” (as a term for female musician) would be correct but no one really uses it that way

CUESTIONARIO 2: Música.

O1. ¿Desde qué edad empezó a elegir su propio genero/estilo musical?

02. ¿Aun recuerda que Banda/Solista fue el primerx que empezó a escuchar?. ¿Por qué fue que llamo su atención?

O3. Al escucha Fake Plastic Trees-Radiohead. ¿Qué opina acerca de lo que dice esta canción?

O4. ¿Qué canción es la que mas escucha últimamente? ¿Qué significado tiene esta para usted?

O5.¿Qué canción tiene un vídeo que le guste mucho?

O6. Si creara un álbum de canciones escritas por usted mismo ¿Qué logo tendría? ¿Por qué?

O7. ¿Por qué cree que lo/s genero/s que escucha son buenos/mejores y no otros?

O8. ¿Hubo o hay algún/a solista/banda que al principio le gusto, pero después ya no? ¿Por qué?

O9. Canción que le guste y lleve piano:

1O. ¿Qué significado tiene la música para usted?

11. ¿En algún momento llego a conocer Una banda/solista/canción que le gusto mucho por el Soundtrack de alguna película? ¿Cuál?

12. Canción del día:

Being A Fanboy

Capítulo 1:

Jeon Jungkook recordaba su debut perfectamente, su respiración rápida, el sudor producido a pesar de no haber hecho actividad alguna, los estremecimientos, los nervios a flor de piel y el temor de cometer una equivocación.

Justo cuando pensó que caería en un abismo en ese momento, a su lado paso Park Jimin.

Mirada penetrante, presencia cautivadora y alguien con talento de sobra. Jungkook nunca había visto algo más deslumbrante que esa persona.

Desde que era trainee había puesto sus ojos en el solista, después de haber quedado maravillado con su debut, que había sido un año y tres meses antes que ellos. No, Jungkook no se había aprendido la fecha de memoria, bueno, tal vez si y también la había marcado en su calendario de Big Bang, nada fuera de lo normal.

La voz del cantante lo dejo embelesado y el solo pudo contener la respiración durante toda su presentación la cual vio en televisión, cuando sus hyungs discutían por la comida.

En ese momento Jungkook clasificó a Park Jimin como alguien equivalente a G-Dragon para él.

Por eso, a pesar de encontrarse actualmente en un comeback, tres años después aún se encontraba nervioso, con las manos sudadas y los acelerados latidos de su corazón. Park Jimin también regresaba, en la misma fecha que ellos, el solo pensar en compartir el mismo escenario lo ponía aún más nervioso.

Razón por la cual ignoraba la conversación de sus demás compañeros de grupo.

Rap Monster se quitó sus audífonos, señalando al pobre maknae que apretaba sus rodillas mirando al suelo. —¿Qué tiene Jungkook?

—Ah, está nervioso. — Respondió V, siendo regañado por su maquillista al haberse movido de más.

—¿Y eso? —Jin estaba extrañado, el más joven siempre controlaba sus nervios y no los hacía tan notorios como ahora.

—Es Jimin sunbaenim, hoy también sale al escenario. —Explicó Taehyung, exasperando a la pobre maquillista.

Jungkook reaccionó al escuchar el nombre de uno de sus más grandes ídolos, frunciendo las cejas y luciendo más molesto que de costumbre. —¡No estoy nervioso por el!

Sin quererlo su voz sonó chillona, quitándole toda validez a su defensa.

Mierda, nunca pensó estar tan nervioso por solo compartir el mismo escenario con Park Jimin.

Es más, ni siquiera estaba seguro si el término correcto era “compartir” después de todo BTS iría primero y luego pasaría el solista por su cuenta, solo pisarían el mismo escenario y ya.

Entonces, ¿porque mierda estaba tan jodidamente nervioso?

—Jungkook-ah, estás tocando tu cabello.

No sabía que era más fastidioso, que Hoseok le mirara con esa sonrisita astuta o descubrir su mano haciendo justamente lo que siempre hacía cuando ya no podía con los nervios, acariciar su cabello.

Ah sí, tal vez Park Jimin era demasiado para él.

—Yo…—No supo porque pero la urgencia de huir a tomar aire y recomponerse fue algo que no pudo ignorar. —Debo ir al baño.

Y, a pesar de que sus hyungs reían a sus espaldas Jungkook no se detuvo a reclamarles.

Aún estaba en su propio mundo.

Bien, el baño había sido una buena idea, generalmente nadie lo ocupaba a pesar de tener la capacidad de cinco personas en su interior, pero bueno, no podía culpar a nadie por no querer usar un baño algo público.

Cuando entró, afortunadamente ningún mal olor lo incómodo, olía a desinfectante y sospechaba que lo habían limpiado a tiempo para satisfacer las quejas de los artistas.

Se quedó allí, parado, viéndose al espejo con duda.

Tenía que hacerlo bien, no era la primera vez que subía a un escenario y no podía dejar que su estúpido complejo de fanboy le arruinara uno de los mejores comeback que tendría en su vida.

No por nada Blood Sweat and Tears le había fascinado.

Aunque a veces pensaba que le hacía falta algo.

Algo como un tono más fino de voz, algo bajo y melodioso, como…como la voz que venía de uno de los cubículos.

Jungkook abrió los ojos, no supo cuando los cerró, pero eso no era lo importante, alguien hablaba en voz baja y parecía charlar con otra persona, ¿qué demonios hacían dos personas encerradas con un retrete?

¿Han escuchado la frase de: “La curiosidad mató al gato"?

Porque justamente eso era lo que iba a pasar.

Jeon Jungkook se detuvo frente a la puerta, inseguro y sorprendentemente se dio cuenta que estaba abierta, la empujo un poco y bien, satisfago su curiosidad.

Si al maknae de BTS le hubieran preguntado cuál sería el lugar donde menos esperaría encontrarse a su más grande ídolo su respuesta sería obvia.

En el cubículo de un baño, besándose con otro hombre.

Jungkook hubiera sonreído en la entrevista para luego decir que era una broma de mal gusto que se le ocurrió en el momento.

Pero, esto no era una entrevista, porque Park Jimin estaba allí, frente a él, comiéndose la boca de otro tipo con la propia.

Ok…

¿Qué significaba eso?

La situación era tan fuera de lo normal que no se dio cuenta de cuando abrió la puerta completamente y dejó salir un suspiro ahogado.

Park Jimin dejó lo que hacía y fijó su vista en Jungkook, viéndose confundido al principio para después abrir los ojos más de lo normal, sorprendido.

El desconocido que Jungkook aún no lograba ubicar rió al ver como el pobre maknae de oro se atragantaba con su saliva, abriendo los labios sin poder decir nada realmente.

—Jeon Jungkook, ¿cierto?

¿Eh? Park Jimin sabía su nombre.

Asintió, aún sin poder moverse o hablar.

Jimin se movió, alejándose del hombre sin rostro para acercarse a Jungkook con una sonrisa cálida en su rostro. ¿Cálida? No, se veía…traviesa.

Oh, tragó saliva, duro, haciendo un ruido algo notable.

Park Jimin amplio su sonrisa.

Una mano pálida con dedos algo pequeños se apoyó en su hombro derecho, deslizándose por su pecho y abdomen, hasta llegar a la hebilla de su cinturón.

—Dime, ¿podrías guardar el secreto? —Preguntó Jimin en un tono bajo de voz, elevándose un poco para hablar justamente en el rostro de Jungkook.

¿Park Jimin era tan pequeño?

—Yo…eh…bueno…

Ay carajo, ¿era tan difícil decir que sí y ya?

Quizás la mano en su entrepierna tenía algo que ver con sus balbuceos.

¿Cuándo bajó esa mano allí?

—Por favor—Pidió Jimin, murmurando en su oído con delicadeza, como si calculara todo movimiento, sabiendo que puntos eran los indicados para explotar.

Asintió de nuevo, sin poder decir más.

Gentilmente y con una mano en su espalda Jimin lo guio a la salida del baño.

—Gracias. —Dijo, antes de cerrar la puerta detrás de Jungkook.

El solo pudo despertar cuando escucho el sonido del seguro siendo puesto.

Ok, definitivamente no sabía que era lo que había pasado y estaba seguro que no tendría suficiente tiempo para asimilarlo.

.

.

.

Apenas encontró el camerino se dejó caer sobre la puerta, apoyando su frente contra ella, la gente que pasaba solo lo miraban un par de segundos antes de seguir su camino, porque todos entendían lo estresante que era ser un artista.

Pero ese no era su problema en esos momentos.

Pensar en Park Jimin besando a otro hombre, en sus palabras, la manera en que dijo cada una de ellas, su sonrisa amplia y angelical, contrastando con sus obvias intenciones.

Y sus ojos, esos ojos cubiertos con lentillas de contacto que no hacían nada para disminuir su intensidad.

Había dos cosas que le preocupaban en ese momento y no estaba seguro de cuál era más importante. ¿Qué su ídolo fuera gay? O que simplemente no supiera lidiar con Park Jimin.

Él era Jeon Jungkook, el maknae de oro, no un adolescente siendo torpe por su complejo de fanboy.

Estaba hundido.

Por poco y cae de cara al suelo, de no ser por la mano en su hombro, la puerta del camerino había sido abierta y su manager salió de allí, en cuanto notó a Jungkook sus labios se torcieron, al parecer estaba molesto.

—¿Dónde estabas? —Asimilando que mi modelo a seguir es jodidamente homosexual, pensó, riéndose de su chiste interno.—No importa, faltan cinco minutos, vamos, deben estarte esperando.

Los siguientes segundos de su vida fueron totalmente incómodos, su manager estaba enojado, pero no sabía cómo tranquilizarlo, además, aún estaba procesando todo el suceso de “en el baño se descubre todo”, nombrado por el mismo.

Bien, a Taehyung se le hubiera ocurrido un nombre mejor.

Todos los miembros se veían impacientes desde la lejanía, apenas su manager anunció su llegada todas las miradas se posaron en él. Namjoon solo lo miro un breve momento antes de empezar a revisar su micrófono. Jin le dio una palmada en el hombro, sonriendo de esa forma nerviosa en que siempre lo hacía antes de salir al escenario. J-Hope sonrió de esa manera brillante que todo lo iluminaba, viéndose algo ansioso. Suga mascullaba la parte que le tocaba, chasqueando la lengua cuando se trababa. Taehyung en cambio se paró frente a Jungkook, frunciendo los labios.

—Hey, ¿todo bien? —No, en definitiva, no, nada estaba bien, necesitaba más tiempo para recuperarse, pero no podía, tenía que estar bien para el grupo. Solo que era algo imposible para el en esa clase de situación.—¿Sucedió algo en el baño?

Inconscientemente se sobresaltó un poco.

¿Qué si había sucedido algo?

Si, Park Jimin, comiéndose con su boca a un tipo que no reconoció.

Ok, no.

—¿Cómo qué? —A veces se preguntaba qué tan tonto podía ser, ese era uno de esos momentos. Sonó tan a la defensiva que V se cruzó de brazos, dándose cuenta de la diferencia.

—No sé, ¿salió todo bien?

¿Qué? Oh bueno, era Kim Taehyung, era comprensible que saliera con algo como eso.

—¿Qué quieres decir?

—Ya sabes, ¿salió todo de tu sistema?, ¿liberaste a Willy?

Suspiro, si, solo era V siendo V.

—Si hyung, todo salió bien.

Eso no tranquilizó a Tae pero Jungkook no agregó más, temiendo que soltara todo.

Porque era un secreto, Park Jimin le había pedido que guardara el secreto.

Así que lo haría, se lo llevaría a su maldito ataúd si era necesario.

Así de idiota lo tenía el solista.

—¿Por qué llegas tan tarde?, te he estado buscando por todas partes, ¿por qué me haces gastar tanto tiempo?, ya sabías que pronto te tocaría salir al escenario y aun así te tomas todo el jodido tiempo que se te pega la gana.

Jungkook, bueno, no sólo el, también varios de sus hyungs y otras personas voltearon a ver la fuente de ese regaño algo sobresaliente entre tanta gente. Era una mujer, joven, al parecer en sus treintas, hablando tan alto que casi parecía gritar, a lado de él un hombre aún más joven, luciendo irritado por llamar la atención, Park Jimin hacia lo mejor para no contestarle a quien parecía ser su manager.

—Tu, ven aquí y arregla su maquillaje. —Una de las chicas que eran maquillistas asintió, la pobre no se atrevió a alzar la mirada para ver a quién la llamaba de esa manera. Jungkook sintió algo de pena por ella.

—Oye, no hay necesidad de desquitarse con la chica. —Se quejó Jimin, con un ligero puchero en sus labios, Jungkook se confundió ante el repentino cambio de personalidad.—Lo siento, es mi culpa que te hable así.

La disculpa solo causó que la maquillista se sonrojará y bajará un poco más su mirada.

La sonrisa de Jimin era deslumbrante, sobre todo cuando se cubría de amabilidad.

Jungkook no apartó la mirada de la escena ni siquiera cuando uno de los estilistas se acercó para acomodar ligeramente su cabello, dándole una pequeña frase para desearle suerte.

Park Jimin pareció notar una mirada fija en el porque apartó su vista de la chica que lo arreglaba para buscar el rostro de alguien más. Cuando encontró a Jungkook sonrió otra vez, pero esta vez fue la misma sonrisa que dedicó al joven en el baño, ese tinte travieso en sus facciones de nuevo.

Y luego le guiñó el ojo.

Le guiño el maldito ojo.

Mierda, mierda y la jodida mierda.

Apenas sintió como Hoseok lo guiaba por las escaleras, oyendo el eco lejano de voces llamándolo. Finalmente apartó la vista de Jimin, mirando el suelo.

—¿Estás bien?

Ay, J-Hope se veía genuinamente preocupado.

—Hyung, yo siempre estoy listo.

El rapero sonrió, confiando en el más joven.

Jungkook movió su cabeza de un lado al otro, flexionando los músculos de su espalda antes de palmear sus manos contra sus mejillas.

Tenía que concentrarse, era hora de hacer lo que mejor sabía hacer.

Bailar y cantar.

Para eso vivía, para coleccionar los corazones de las fans.

Y su propósito era coleccionar más y más, para ser un artista que subiera hasta la cima de la forma más limpia posible.

Park Jimin tendría que ser olvidado por ahora.

.

.

.

Bajo las escaleras, dejando a las Armys y al escenario detrás, sabiendo que había dado lo mejor de sí en la presentación.

Las muchas horas de práctica, tanto de voz como de cuerpo habían rendido fruto. Jungkook era muy exigente consigo mismo, por lo que él mismo se había propuesto hacer de este comeback el mejor.

¿El resultado?

Muchas más horas de práctica.

¿Se agotó hasta el cansancio? Por supuesto, pero él sabía que un sueño como ser el mejor grupo de ídolos existente era difícil de cumplir y por ello debía esforzarse y trabajar duro.

A pesar de ser tan joven le gustaba pensar que era un poco más maduro que sus demás hyungs.

Estaba satisfecho con la presentación y cada escalón que bajaba ampliaba su sonrisa. Los miembros tal vez se preocuparon al verlo así, pero no era sorpresivo si alguno de ellos perdía la cabeza después de una presentación.

A la mitad de su camino, se detuvo.

Un aura fuerte y estremecedora detuvo sus pasos. A su lado, esperando su turno para pasar al escenario estaba Park Jimin, se veía serio, concentrado, como todo un profesional.

Jungkook no pudo respirar.

Era fascinante la forma en que Jimin parecía intimidar a cualquier otro artista, incluyéndose el mismo a la lista. ¿El esfuerzo? ¿El trabajo duro? Quizás esas cosas tenían que ver en como marcaba su presencia, pero el talento innato del solista estaba allí, latente y palpable para cualquier otro ídolo en la industria.

Ver a Park Jimin en ese momento era como ver a un tigre siberiano a la espera de tener a su presa entre sus garras.

El solo pensar eso le hizo tragar saliva y continuar con su camino, temiendo ser devorado.

No cabía duda, Park Jimin era único.

[Info] 170614 #Taemin fue visto en la universidad rindiendo un examen.

Traducciones de personas que lo vieron en la Universidad:
▶"Taemin de SHINee rindió un examen en la Universidad Myongji hace un rato. Su rostro es completamente pequeño y es delgado.“
Cr.: @llove1467
▶ Taemin asistió a mi clase. Él incluso realizó un examen también. Su voz fue suave y amable.
Cr.: SHINEE_lee11632

Trad. al inglés: yitemin

N/T: Taemin regresó a Corea desde Japón, donde se encuentra preparando su primer concierto como solista, rindió el examen y volvió a viajar a Japón. Taemin se encuentra estudiando en la carrera de grado ‘Cinematografía y Musical’

Subido, redactado y traducido por SHINee Argentina #tw

-Celes-

Tiempo | Oneshot Camren

Hace mucho tiempo el manejar había dejado de ser su actividad favorita, hace mucho tiempo ya no tenía la misma compañía, ya no habían las mismas risas o las mismas canciones en común, o inclusive aquellas que tenía que soportar pero que en secreto gustaba de ellas, solo para que la persona que iba a su lado pudiera cantarlas feliz a todo pulmón mientras el viento entraba por las ventanas bajas y agitaba el cabello de ambas. Hace tiempo no sonreía de esa manera a la hora de manejar.

Hace tiempo, había sido hace mucho tiempo ya y las cosas habían cambiado.

-Lauren, ¿Me estas prestando atención? –aquella voz familiar desde hace casi seis meses se hizo presente, otra vez había estado divagando.

-Sí, lo siento, me perdí pensando –hablo la chica más joven mientras desviaba un momento su vista de la carretera para mirar a su novia.

-Pues tal parece que eso está pasando constantemente –estaba molesta.

-Lo siento Liz, tengo varias cosas en mente –esta vez su vista se mantuvo fija en el camino.

-Está bien –no dijo más.

Aquella noche habían quedado para ir a un restaurant a las afueras de la ciudad para poder cenar tranquilas, sin fotógrafos que estuvieran detrás de ellas. Hace casi cinco meses habían comenzado su relación y no dejaban de estar en boca de todos.

Lauren Jauregui y Liz Gillies son novias.” Había sido el encabezado de más de la mitad de las notas en las que habían aparecido, ni siquiera el disco solista de Lauren o la nueva película de Liz. No, todo se enfocaba en su relación.

Fifth Harmony se había desintegrado hace cinco años, cuando proyectos por separado llegaron para las cinco chicas. Todas lo dudaron en su momento, pero después de haber recorrido un gran camino juntas, supieron que era lo mejor. Aunque les dolía, no podían estar juntas para siempre.

Películas, series de televisión, discos solistas, academias de danza, y más fue lo pudieron hacer cada una por su lado. Se extrañaban, y entre ellas mantenían el contacto, todas excepto Lauren y Camila.

En cuando la banda se disolvió, cada una tomo su propio camino, no hubieron más encuentros, no hubieron más interacciones en twitter, no selfies, ni siquiera un <<Feliz cumpleaños boo>> cada 03 de Marzo o 27 de Junio. Era como si nunca se hubieran conocido.

Lauren no sabía de Camila más de lo que podía leer en internet, periódicos, revistas o lo que veía en las entrevistas por la TV cuando podía. Dinah, Ally y Normani habían hecho un pacto para no decirle nada, así lo habían pedido inconscientemente las dos, pero nunca lo supieron.

La llegada al restaurant no había sido como había sido planeado, afuera esperaban demasiados fotógrafos.

-Fabuloso –murmuro Lauren mientras se colocaba sus lentes oscuros y salía del auto.

-Si sabes que es de noche, ¿Cierto? –Liz hablo sin dejar de sonreír a las cámaras.

-Sabes que detesto a los paparazzis –intento dibujar una sonrisa en su rostro.

-Igual yo, pero el que se enoja pierde –se detuvo un momento, haciendo que Lauren igual se detuviera y así poder posar juntas.

Un par de minutos después lograron atravesar a todo ese mar de fotógrafos hambrientos por capturar la primer fotografía de la noche. <<Que tengan buen provecho>> Se escuchó de entre el mar de gente, la chica de ojos verdes apretó la quijada molesta. Amaba cantar, amaba a sus fans, amaba hacer show, simplemente amaba el ambiente artístico, pero odiaba que se metieran con su vida personal.

En pocas palabras Lauren Jauregui odiaba a los paparazzis.

Después de cruzar la entrada del lugar y confirmar la reservación que Liz había hecho, un mesero las guio hasta su mesa al fondo del restaurant. Mientras serpenteaban las demás para llegar a su destino, una roja cabellera choco con la chica mayor, haciendo que la noche apenas comenzara.

-¡Pero qué demonios! –grito molesta Liz al no ver con quien había chocado.

-Lo siento no te… ¿Liz? –esa voz le era sumamente familiar.

-¿Ariana? –Soltó la mano de su novia para poder abrazar a su amiga -¡Dios mío! ¡Tanto tiempo sin vernos! –hablo emocionada.

-¡Que pequeño es el mundo! –grito efusivamente mientras observaba a la chica que estaba detrás de ella –Lauren, Lauren, Lauren –Y sin más la abrazo.

Correspondió el abrazo por simple educación pues su novia era amiga de la chica, más la relación entre ambas nunca fue del todo buena. Desde que estaba en Fifth Harmony existía esa pequeña rivalidad por Camariana vs Camren, y aunque el tiempo había pasado ella seguía sintiendo como su corazón latía rápido al recordar la infinidad de veces que Camren gano en las encuestas contra Camariana.

-¿Están llegando a penas? –pregunto con esa voz que molestaba a la menor de las chicas.

-Si, venimos entrando, los paparazzis nos entretuvieron –su novia se portaba totalmente diferente.

-Pues no se diga más, se vienen a sentar con nosotras –aplaudió emocionada. 27 años y seguía comportándose como una niña.

-No hace falta Ari, reservamos –la sonrisa en el rostro de Lauren era falsa.

-Nada de eso, ustedes vienen a cenar con nosotras y no acepto un no por respuesta –tomo la mano de su novia y comenzó a andar –Además, creo que te emocionaras de ver a alguien que está conmigo –le guiño el ojo por sobre el hombro mientras seguía su camino.

<<No lo creo>> susurro para sí misma. Suspiro pesadamente y comenzó a seguirlas. El restaurant contaba con áreas VIP para todos aquellos artistas que quisieran tener más privacidad. Aunque conociendo a Ariana, eso es lo que menos le interesaba.

-Mi amor, mira a quien me encontré –su voz chillona atravesaba a Lauren provocándole dolor de cabeza.

-¿A quién? –esa voz.

Se detuvo como si alguna pared estuviera frente a ella, su respiración se cortó, su corazón dejo de latir, su garganta trago seco, y sus manos comenzaron a temblar al igual que sus rodillas. Temía que en cualquier momento fuera a caer por la impresión de después de siete años tenerla frente a ella de nuevo.

Sus miradas se encontraron después de un largo tiempo, esas miradas que estaban destinadas a corresponderse volvieron a encontrarse, a sentirse las mismas. Pero nada era lo mismo, ese mar chocolate era más duro, de la suavidad paso al dolor, abriendo camino para el enojo.

-¿No piensas darle un abrazo a tu amiga? –pregunto Liz observando la escena de ambas chicas junto a su amiga.

Camila dejo la servilleta sobre la mesa, se puso de pie y camino hasta llegar frente a Lauren, sus miradas seguían conectadas. Sus respiraciones se volvieron entrecortadas, los ojos de ambas comenzaron a arder indicando que las lágrimas estaban más cerca de lo que les gustaría.

Un labio fue mordido mientras la mirada se endurecía y cerraba los ojos, una palma cayó sobre una mejilla dejando una marca no solo en esta, sino que también en un corazón que creía haber dejado de latir.

Dos pares de ojos impactados por haber visto esa reacción, un abrazo que llego por parte de la chica menor. Tantas acciones, tantas emociones, tantas cosas de las cuales debían hablar y no había manera.

Lauren después de haber salido del shock a causa de la cachetada que Camila le había dado, logro regresar el abrazo que la joven más chica le daba, un par de lágrimas salían de ambas. Un abrazo que logro marcar la misma sincronía en sus corazones.

-Vaya, que encuentro tan… dramático –la voz gruesa de Liz sonó.

-Lo siento –susurro Camila sobre el oído de Lauren mientras se separaba.

-Creo… creo que me lo merecía –apenas pudo hablar la chica de ojos verdes.

-No –su voz volvió a ser dulce, pero su mirada seguía dura –Realmente te lo mereces –sonrió.

Camila había cambiado por completo, seguía con su estilo un tanto infantil, pero su cuerpo ya era el de toda una mujer. Su voz era más madura, sus ojos más duros, sus rasgos más finos, más marcados. Pero podía sentir que algo en ellas seguía igual, aunque no lograba descifrar que era.

-Ahora, sentémonos que muero de hambre –Otra vez la voz chillona de Ariana entro por los oídos de Lauren, provocando un escalofrió de irritación por todo su cuerpo.

Lauren frente a Camila, Ariana frente a Liz. La tensión era palpable en al aire, haciendo incomoda la cena, al menos para las dos chicas más jóvenes.

-Si me disculpa, necesito ir al tocador –Ariana se levantó de su silla, seguida de la chica mayor de ojos claros.

-Te acompaño –su rostro mostraba una sonrisa, descolocando un poco a Lauren.

El silencio se adueñó de ellas, evitando que sus miradas se encontraran. Muchas cosas que decir, y no saber por dónde empezar, tantas cosas que aclarar, pero no tener idea de cuál era la más importante.

-Así que… Tú y Ariana, ¿ah? –comento Lauren mientras se recargaba sobre sus codos en la mesa y tomaba un sorbo de su copa de vino.

-Y a ti ya no te importa el que dirán si sales con la asombrosa Liz Gillies, ¿No? –levanto una ceja provocando que la respiración de la chica ojiverde se cortara.

-Sabes que las cosas eran distintas –su voz se apagó.

-No digas nada –interrumpió la chica de ojos marrones –No tiene caso revolver el pasado.

-Quiero que tengamos la oportunidad de poder aclarar todo lo que paso –intento acerarse a ella.

-No, tuviste suficiente tiempo para hacerlo –su voz se quebró -¿Por qué ahora? ¿Por qué cuando estoy con Ariana? ¿Por qué Lauren? –levanto su vista al techo para intentar ahogar las lágrimas que comenzaban a formarse en sus ojos.

-Sabes por qué –ambas voces temblaron.

-No, no lo sé y si me disculpas, iré por mi novia que ya tardo mucho.

Sin más se levantó de la mesa para caminar hacia el baño, dejando a Lauren con mil pensamientos amontonados en su mente y demasiadas palabras queriendo salir de su boca. Suspiro pesadamente y se dejó caer en la silla intentando pensar que iba a hacer ahora.

Tenía claro que necesitaba hablar con Camila, tenían que limar las asperezas que dejaron en el pasado, atar esos cabos sueltos que quedaron, pero no tenía idea de cómo hacerlo. Paso ambas manos por el rostro intentando aclarar su mente.

-¡Te dije que no! –escucho la voz de Camila gritar desde atrás.

-¡Pero amor! –seguida de Ariana.

-¿Qué pasa? –Lauren se puso de pie sin saber que pasaba en realidad.

-¿¡Por qué no le preguntas a tu novia!? –grito furiosa la joven más chica.

-¿Qué? –no entendía nada.

-No hagas caso Lauren, vámonos –Liz hablo viniendo por el mismo camino, arreglándose el cabello.

La mirada de Lauren viajo desde Camila, pasando hasta Ariana y finalizando en su novia. Las últimas dos chicas venían sin labial, con la ropa arrugada y el cabello desordenado. Lauren no tardo en sumar uno más uno.

-¿En serio Elizabeth? –grito furiosa Lauren, arrojando la silla hacia atrás sin importarle que todo el mundo las viera -¿Con Ariana? ¿¡Me estas jodiendo!? –tomo su chaqueta del suelo, sujeto la mano de Camila y partió hacia la salida.

Escucho los gritos de Ariana y Liz detrás de ellas pidiendo que se detuvieran, pidiendo una oportunidad para poder explicarles que había pasado, pero ninguna hizo caso. No querían estar allí, necesitaban salir y aclarar sus mentes.

Al llegar a la entrada del restaurant se dieron cuenta que afuera seguía el mar de fotógrafos, provocando que el estado de Lauren empeorara. Camila noto como tenso más la quijada, como sus ojos se entrecerraban, supo leer su rostro, sabiendo que dentro de esa mente Lauren intentaba crear un plan para no tener que pasar por todo eso. Camila tomo la mano de Lauren, atravesando el restaurant hasta llegar a la parte trasera.

-Disculpe, necesitamos salir por la parte trasera hacia el estacionamiento –El mesero asintió guiándolas por un pasillo. Lauren le entrego el boleto del parking para que pudieran darle las llaves de su auto.

-Puede salir por atrás, ya di la orden –hablo el chico que las guio hasta el estacionamiento.

-Gracias –sonrió Camila mientras sacaba un billete y se lo daba al chico.

Caminaron en silencio hasta el auto de la chica de ojos verdes y de la misma forma subieron. Lauren arranco el auto, y manejo sin rumbo fijo. Cada chica iba metida en sus propios pensamientos, intentando desenredar un poco todo ese nudo del que ninguna había sido consiente.

-¿Te importaría hacer una parada? –pregunto Lauren, haciendo que Camila saltara un poco a causa de la sorpresa.

-No –simplemente contesto.

Un par de minutos más la chica de ojos verdes estaciono cerca de una tienda 24/7. Su organismo le pedía un poco de alcohol, realmente lo necesitaba. Miro a la chica que estaba junto a ella quien simplemente agacho la mirada.

-Simplemente tráeme comida chatarra, no pienso bajar –Ella asintió, entendiendo que tal vez necesitaba un par de minutos a solas.

Camila observo como Lauren bajaba del auto y se dirigía con decisión hacia la tienda. Ahogo un grito en su garganta mientras apretaba los puños sobre sus piernas, Ariana había vuelto a hacerlo. Pero esta vez no iba a perdonarle. Estaba harta de tener que soportar sus disculpas cada que la descubría coqueteando con la primer persona que se le para enfrente.

<<Ya no>> se dijo a si misma mientras apretaba los ojos fuertemente para respirar profundo y dejar escapar todo el aire en busca de un poco de tranquilidad.

El silencio en el que se había visto envuelta se interrumpió cuando Lauren abrió la puerta para entrar de nuevo en el asiento del conductor, entregándole una bolsa con varias cosas dentro a la chica de ojos cafés. Ninguna dijo nada cuando el auto regreso a andar por la carretera sin rumbo fijo.

Una hora después la chica más grande estacionaba el auto cerca de una playa privada. Su lugar favorito de Los Ángeles. Cada que necesitaba un respiro de la ciudad, cada que necesitaba pensar con tranquilidad o simplemente cuando se le apetecía acordarse de sus años con las chicas, en especial con Camila manejaba hasta este lugar, para sentarse en la arena y observar como las olas del mar rompían contra la playa.

No dijeron nada, pero ambas sabían que era lo que tenían que hacer. Lauren saco de la parte trasera una frazada que siempre traía para cuando quería ir allí. Tomo la bolsa que le había entregado a Camila y nuevamente en silencio caminaron hacia la orilla.

Un par de minutos después se encontraban sentadas con la bolsa entre ellas, Camila no había visto en su interior, y Lauren no había comentado nada. Buscaban paz pero tanto silencio les comenzaba a abrumar.

-Quería comprar alcohol, mi cuerpo me lo pedía –la voz de Lauren salió quedo –pero no pude comprarlo, no contigo viniendo conmigo –no despejo su vista del mar.

-¿Por qué? –no entendía a la chica de ojos verdes.

-Porque necesitamos hablar, y con alcohol en nuestro sistema no iba a ser bueno –volteo su rostro hacia Camila, perdiéndose en ese mirar café.

-Ya no soy una niña que con un par de tragos de vodka pierde la razón –levanto una ceja desafiante –además el alcohol pudo ayudarnos a ser más sinceras –se cruzó de brazos, retándola un poco.

-No necesito de eso para ser sincera contigo –regreso su mirada hacia el mar –ya no –suspiro.

-Igual sigo creyendo que ya no hay nada que aclarar –Camila susurro haciendo que el corazón de Lauren se detuviera.

-No importa, de todos modos escucharas lo que tengo que decir –se encogió de hombros.

-¿Por qué ahora? –volvió a hacer la misma pregunta del restaurant.

-No lo sé –Lauren suspiro –tal vez porque siento que es la única oportunidad que tengo de decirte todo lo que siento, todo lo que sentí, tal vez porque mañana cuando me despierte vuelva a ser un cero a la izquierda en tu vida. Tal vez porque es hora de que mi último secreto salga –su voz se ahogó.

-¿Qué? –no supo que más decir.

-Cuando te vi por primera vez en el boot camp hace casi diez años, supe que ibas a cambiar mi vida. Conforme pasaba el tiempo, conforme íbamos adquiriendo fama mientras cumplíamos nuestro sueño, me di cuenta que lo que sentía por ti no era una simple amistad, pero tenía miedo. Demasiado miedo –sus ojos verdes se perdieron en la oscuridad de la noche, mientras soltaba un suspiro –La gente comenzaba a darse cuenta de mis sentimientos hacia ti, de cómo te miraba y suspiraba, o como no podía apartar la vista de tus labios cuando hablabas –sonrió mientras negaba con la cabeza –y me aterre. Me aterre porque toda mi vida fui una cobarde en cosas del amor. Porque tuve miedo de entregar mi corazón, miedo a no ser suficientemente buena para ti. Miedo a cometer errores que pudieran lastimarte, por eso comencé a salir con cada idiota que se me cruzaba enfrente, por eso me alejaba a ti, pero al mismo tiempo regresaba intentando ser aunque fuera amigas, pero no podía –suspiro mientras dejaba que sus sentimientos por fin salieran –Entonces llego ese maldito día en el que te hiciste novia de Austin –negó con la cabeza –y al poco tiempo después llegaron las ofertas para cada una. No soportaba verte con él, no soportaba ver las imágenes que subías a twitter donde se besaban o cuando salían o ese tipo de cosas. Así que decidí aceptar y salirme del grupo.

Conforme Lauren hablaba, Camila sentía que el aire le faltaba. ¿Qué era todo eso? ¿Por qué precisamente ahora viene a decir la verdad? ¿Por qué no pudo hacerlo antes? Ella no podía aceptar creer todo tan simplemente, necesitaba más explicaciones, necesitaba que Lauren terminara de hablar, pero verla así, tan decidida, tan… abierta a sus sentimientos, le hacía querer abrazarlas como cuando Camren existía. <<Maldita contrariedad>> se dijo a si misma mientras escucha  a Lauren continuar.

-El ultimo día que nos vimos estaba decidida a luchar por ti, por eso te bese, por eso deje que mis sentimientos tomaran control de mí, por eso mientras mis labios saboreaban los tuyos pidiendo algo más susurraba silenciosos ‘te amo’ esperando que pudieras creerme, pero cuando me alejaste de ti con fuerza y observe tu mirada, supe que había perdido la oportunidad –sonrió tristemente –y al día siguiente no me despedí de nadie. No soportaría verte y sentir tu mirada de decepción otra vez. Le pedí a las chicas que no me dijeran nada de ti, que no quería saber nada y así lo hicieron. Lo poco que pude saber fue lo que leía en internet o revistas o veía en la TV. Hasta que sin más, deje de buscar tu nombre en google, deje de buscar tu twitter y me enfoque en mi carrera…

-Y saliste del armario –susurro la chica de ojos cafés.

-No realmente, ni siquiera estaba planeado salir del closet –se rio al recordar ese día –tome de más y sin querer bese a una chica en una fiesta. Miles de imágenes salieron y en lugar de salir a negarlas o decir que el alcohol había sido el culpable, salí con ella un par de veces.

-Diana –susurro quedo, sorprendiendo a la mayor.

-Creo que tú también sabias de mi –rio un poco esperanzada.

-Es difícil no saber de ti, si pasaste de ser la chica soltera eternamente a ser la chica rompecorazones de chicas –se mordió el labio -¿Sabes que es curioso? Yo también les pedí a las chicas que no me hablaran de ti. Fuiste mi crush durante todo el tiempo que estuvimos en grupo, por más que dijera Ryan Gosling o cualquier otro, tú siempre fuiste la única –Lauren suspiro, ella lo sabía, pero tenía miedo –Cuando todo el mundo se enteró de que en realidad salías con chicas, mi twitter se llenó de notificaciones por semanas, usuarios que tenían años sin entrar o aquellos que habían cerrado sus cuentas, volvieron a abrir nuevas solo para preguntarme si Camren había sido real, nunca conteste ninguno tweet de ese sentido –se mordió el labio antes de continuar –Dolió saber por otro lado que la chica que era mi mejor amiga le gustaban las chicas, dolió saber que la oportunidad que pudimos haber tenido no fue porque tuvo miedo, dolió saber que lo nuestro jamás pudo ser –su voz se apagó.

Ninguna hablo durante varios minutos, ambas pensando las palabras que la otra había dicho, analizando hasta la más mínima parte mientras que el cielo las acompañaba junto a la armonía que las olas les regalaban al chocar contra el rompeolas.

-Yo te amé –Camila ahogo.

-Y yo te sigo amando –soltó Lauren volteando a verla –pero comprendo que no puedo tenerte –sonrió tristemente.

No hablaron más. Había muchas cosas más por decir, pero no era el momento. Demasiada información ya habían liberado.

Lauren saco las frituras que había dentro de la bolsa y el par de sodas entregándole una a su compañera. Comieron en silencio, disfrutando solamente de los sonidos naturales que les rodeaban. Dos horas más tarde ya estaban de camino al departamento de Camila.

Veinte minutos volvían a separarlas.

Los días comenzaron a pasar, y ellas volvieron al contacto casual. Un mensaje por día, un tweet a la semana, una comida o cena cada dos o tres días, noches viendo películas, fotografías que preferían guardar para ellas mismas. Volvían a ser las amigas que fueron en su momento, pero algo había cambiado. O tal vez, algo simplemente había vuelto a despertar.

Viernes por la noche y Lauren tenía una cita con una modelo francesa que había conocido un par de días atrás en uno de los eventos a los que había acudido. Camila y ella no pudieron salir a cenar por ese compromiso, provocando que ciertos celos nacieran en la chica más joven.

La puerta del departamento de Lauren sonó provocando un susto en ella, pues no esperaba a nadie. Terminando de colocar su camisa camino hasta esta para abrigarla y encontrarse con un par de ojos cafés.

-¿Ocurre algo? –pregunto preocupada Lauren.

-Si –simplemente contesto la chica más joven.

Cerró la puerta detrás de ella y comenzó a caminar hasta pararse frente  la chica más alta, perdiéndose en sus ojos verdes. Dejando atrás todas las dudas que aún la asechaban. No podía seguir callándolo, no podía seguir negándolo.

Camila Cabello amaba a Lauren Jauregui.

Sujeto su rostro con ambas manos y junto sus labios con ese beso que tanto habían ansiado, moviéndose en perfecta sincronía como aquella primera vez, pero ahora ya no había miedos, simplemente habían ganas, había ese amor que despertó aquel día que se encontraron de nuevo en el restaurant. Tal vez había sido algo bueno que Ariana y Liz tuvieran ese pequeño revolcón en el baño para que ahora ellas dos pudieran estar juntas.

Manos traviesas abriendo camino entre las ropas, rozando piel logrando erizarla, arañando provocando gemidos que eran ahogados por besos que poco a poco se volvían más y más hambrientos.

Entre tropiezos lograron llegar hasta la habitación, donde una simple mirada dio luz verde para saciar el hambre que tenían la una de la otra.

La ropa rápidamente desapareció, dejando expuestos sus cuerpos. Miradas sinceras, con complicidad viajaban detallando el cuerpo de la otra, memorizando cada centímetro de piel, grabándolo en la memoria como el tesoro más preciado.

Besos húmedos, caricias tímidas en un principio que se convirtieron en rasguños mientras buscaban algo de donde sostenerse. Una mano viajando hacia el sur, encontrando su lugar en la humedad que tanto la exclamaba, un par de dedos entrando haciendo que el cuerpo de debajo de ella se doblara de placer.

Movimientos lentos que poco a poco encontraban su ritmo pidiendo más y más, sincronía perfecta que las llevo a un placer jamás imaginado mientras de sus labios salían sus nombres a modo de gemidos.

Cuerpos sudados, exhaustos,  acostada una junto a la otra. Haciéndose cariños preguntándose si de verdad había pasado o todo era parte de un sueño perfecto.

-Estas aquí, ¿Verdad? –susurro Lauren, con voz ronca.

-Aquí estoy –Camila la observo.

-Y eres mía, ¿Cierto? –pero esta vez no contesto.

Con su mano dibujo figuras sobre el pecho de la joven de ojos verdes, provocando un nerviosismo en ella a falta de respuesta. Lentamente subió su mano hasta la barbilla de Lauren para sujetarla y hacer que sus ojos se encontraran, regalándole una sincera sonrisa.

-Siempre he sido tuya –la beso levemente –Y ahora no podrás salir con nadie más, solo conmigo –sonrió con diversión.

-Eso es lo único que quiero –contesto la chica de ojos verdes.

Lauren termino durmiéndose diez minutos después, y el cansancio comenzaba a adueñarse del cuerpo de Camila, pero necesitaba hacer algo antes de caer en los brazos de Morfeo junto a su chica, sonrió al darse cuenta que ahora era su chica.

Con sumo cuidado bajo de la cama para no despertar a Lauren, se colocó la camisa que le quito cuando llego a su casa, camino hasta la sala donde había aventado su bolsa si mal no había recordado y saco su teléfono, para regresar con él en sus manos hacia la habitación.

Observo a Lauren desde el pie de la cama y pudo notar lo tranquila que se veía durmiendo, la sonrisa discreta que tenía en su rostro era una obra de arte. Suspiro, ahora ella era de Lauren y Lauren era de ella, nada podía cambiar eso. Habían estado destinadas a estar juntas desde siempre, era momento de disfrutarlo.

Observo su teléfono para luego entrar a su siempre fiel twitter, y escribió un tweet que llevaba esperando ser publicado desde hace muchos años, cuando lo hizo apago su teléfono pues sabía que las notificaciones no tardarían en llegar y ella solo quería dormir junto a su chica. Sonrió ante lo que había hecho.

Y es que por fin había podido twittear que “Camren es real”. 

Gabriela Maruri

Twitter: @Dorkiable

Cualquier duda, comentario o critica, dejen un lindo y sensual ask♥

Al ser testigo del coraje del Sr. Ayers, de su humildad, de su fe en el poder de su arte, aprendí la dignidad de ser leal a algo en lo que crees, de aferrarse a eso sobre todo lo demás, de creer, sin dudar, que te guiará al hogar.
—  Steve Lopez (Robert Downey Jr.) en “El Solista”

The soloist / El solista

Genero

Drama | Musical

Sinopsis

El film narra la historia verídica de Nathaniel Ayers (Jamie Foxx), un prodigioso violinista que en su segundo año de conservatorio desarrolló esquizofrenia y acabó viviendo en la calle, en donde fue descubierto por el periodista de Los Angeles Times Steve Lopez (Robert Downey Jr.) en el año 2005. Impresionado por su talento, López, que también pasaba una mala época en su vida, escribió una serie de artículos sobre Nathaniel que lo sacó del anonimato, acercándolo a su sueño de tocar en el Disney Concert Hall.

Un dúo de solos

Una conmovedora historia de amistad, superación y talento, es la que elegimos para transitar en lo profundo de este lunes. En una sociedad en constante movimiento, un hombre decide frenar y prestar atención a un hombre de la calle, un verdadero “solista” enfermo y pobre, y entablar una verdadera amistad que les cambiará la vida.

Es la historia de Steve Lopez (Robert Downey Jr.) un periodista del L. A. Times, quien se divorcia pero continúa viendo todos los días a su ex mujer, ya que es la editora del diario y, por ende, su jefa.  Steve se encuentra transitando una crisis, no logra inspirarse, ni encontrar un tema para desarrollar en su columna. Casualmente, cuando ya la desesperación se apoderaba de su fe en la creatividad, Steve se topa con un hombre extraordinario: Nathaniel Ayers (Jamie Foxx). Nathaniel sufre de esquizofrenia y vive en la calle, pero además posee un talento brillante para la música. Poco a poco, el personaje que deslumbrará al periodista, se acercará cada vez más a su vida personal y formarán una maravillosa amistad.

Dirigida por Joe Wright , un director de una sensibilidad extrema, representada de manera brillante en dos títulos que ya presentamos: “Orgullo y prejuicio” y “Atonement”.  El guión lo escribió Susannah Grant basado en la historia real que cuenta el libro homónimo escrito por el periodista Steve Lopez.  No podemos dejar de mencionar las excepcionales actuaciones de los protagonistas, quienes nos hacen vibrar, conmover y admirar con una relación difícil, pero profunda.

Los invitamos a sumergirse en la melodía que nos propone “el solista” y a descubrir una historia verídica que emociona. La pueden ver en este lunes feriado puente en Argentina a las 17 hs sintonizando Universal Channel.  

Recapitulemos un poco

Esta pregunta me dejó pensando luego de responderla. Y es que es todo muy raro, ¿no? Las cosas se están desarrollando de manera extraña. Mañana sería el último día, la fecha límite para el regreso o el final de la etapa de RBB&SBB. 

Recapitulemos un poco:

-Selfies de Louis que nos advertían cosas malas

-De alguna manera, anons sospechosos les enviaban a grandes blogs larries gringos sobre que miremos con más detalle algunas de las cosas de las fotos del RBB. Es casi como si alguien quisiera que retrocedamos y descubramos cosas que siempre estuvieron y nunca las vimos bien. 

-TMZ anuncia que Louis y Briana se enfrentan a una batalla legal por la custodia de Freddie, con muchos problemas de por medio.

-Zayn saca canciones.

-El resto de los chicos se ven comprometidos con romances que podrían o no ser reales, lo que sí es seguro es que son para atraer la atención.

-A Simon le preguntan sobre 1D y él habla en pasado, como si ellos ya no fuesen sus clientes, a pesar de que públicamente el único fuera de Modest es Harry. Se lo ve descontento. 

-Una guerra entre ambos Teams, sumado a Jeff dejando CAA y artículos diciendo que Harry va a ser solista siendo el primer cliente de Jeff. 

-Miles de rumores. 

-Mañana sería el último día en que los osos puedan o no volver, ¿qué tiene de importante? Que siguiendo el patrón, Louis es visto luego de estar MIA por DÍAS, luego de que la casa que haya rentado para ver a Freddie en LA vuelva a estar en alquiler como si él ya no tuviese motivo para seguir en ese lugar, y Louis vuelve a subir una selfie de la que nosotras “sabemos” significa una “advertencia”.

Me parece muy raro lo que está pasando. Mañana es sábado. Recuerden que las mejores historias son lanzadas en fines de semana o días feriados para que tenga mayor impacto ya que la gente, la mayoría, estará descansando en sus casas. 

No estoy diciendo que mañana van a lanzar una bomba, ¿pero quién sabe? Hay que mantener no uno sino los dos ojos bien abiertos ante las posibilidades y las variantes. 

Ayu, x

Entrevista a Imagine Dragons - Interview with imagine Dragons (by ID Argentina!)

Con motivo de nuestro 2do aniversario, el staff se puso en contacto con Mac Reynolds, representante de Imagine Dragons, al cual se le enviaron las siguientes preguntas:

[Español]

1) ¿Cómo se sienten cuando recuerdan que la era Night Visions ha terminado oficialmente?
Night Visions siempre será especial para nosotros. Sólo tienes un primer álbum. Al mismo tiempo, no hay nada más emocionante que compartir nueva música, así que estamos muy concentrados en lo que viene.

2) ¿Cuál es la primera canción que escribieron como banda? ¿Alguna vez la tocaron en vivo?
Esa es una pregunta difícil de contestar. Probablemente, la primera canción que completamos fue “Cover Up”, la cual hemos interpretado en vivo varias veces.

3) ¿Harían una colaboración con otra banda o solista en el futuro?
Siempre estamos abiertos a las colaboraciones. Crear música es un constante proceso de aprendizaje, y escribir y actuar con otros músicos es una de las mejores formas de crecer. Sin embargo, no hay planes de trabajar con alguien en el futuro.

4) ¿Cómo fue la experiencia de estar en Sudamérica? ¿Están ansiosos por volver?
Fue increíble. La gente fue muy cálida y hospitalaria. Estamos realmente abrumados por el apoyo.

5) ¿Qué significa la “Z” en “Daniel Z. Platzman”?
Es un Zecreto.

[English]

1) How do you feel when you remember the fact that Night Visions era is officially over?
Night Visions will always be special to us. You only get one first album. At the same time, there is nothing more exciting than sharing new music, so we are all very focused on what’s next.


2) What was the first song you wrote for the band? Have you ever played it live?
That’s a hard question to answer. Probably the first “official” finished Imagine Dragons song was Cover Up, which we’ve played live plenty of times.

3) Would you make a collaboration with another band or solo artist in the future?
We are always open to collaborations. Creating music is a constant learning process, and there are few better ways to grow than writing and performing with other artists. But there are no current plans to work with someone.

4) How was it the experience of being in South America? Are you excited to come back?
It was amazing. The people were so warm and welcoming - we were really blown away by the support.

5) What does the Z mean in “Daniel Z. Platzman”?
It’s a Zeacret.