el tun tun

Autorretrato de una curita

I.
Poner la tira,
besar la herida,
esperar que no quede cicatriz.

II.
Pretender quitar el dolor
pero sólo lograr absorberlo.

III.
Encerrar la punzada
entre el piso de piel,
las paredes de adhesivo
y el techo de gasa.

Tun, tun, tun…
que se escape por los poros.

IV.
La lúcida conciencia
de no ser la solución:
cubrir el sufrimiento
y ver qué pasa.

V.
Querer curar personas rotas
con manos cortadas.

—  Denise Márquez