el rostro de la muerte

Pero tú, tú trabajaste sin descanso, ¿y qué conseguiste?
Te agotaste con un esfuerzo incesante,
llenaste tus nervios de pesar,
adelantando el fin de tus días.
El hombre es tronchado como una caña en un cañaveral.
El hermoso joven, la muchacha bonita,
[muy pronto] en la [flor de la vida] son arrebatados por la Muerte.
Nadie ve a la Muerte,
nadie ve el rostro [de la Muerte,]
nadie [oye] la voz de la Muerte,
Muerte tan despiadada, que siega a los hombres.
Siempre construimos nuestras casas,
siempre hacemos nuestros nidos,
siempre los hermanos reparten su herencia,
siempre las querellas surgen en la tierra.
Siempre el río se ha desbordado y nos ha traído la inundación,
la efímera flotando en el agua.
Y entonces de pronto no hay nada.
—  Epopeya de Gilgamesh. Tablilla X (297-315) de la versión de Andrew George (Trad. Fabián Chueca Crespo) 

MUERTE

Acostúmbrate a contemplar la Luz sin el cristal,

para que cuando el cristal se haga añicos

no se produzca la ceguera.

La muerte de cada persona es

de la misma calidad que esa persona, hijo mío:

para el enemigo de Dios, un enemigo;

para el amigo de Dios, un amigo…

Tu temor a la muerte cuando huyes de ella

es en realidad tu temor a tí mismo.

¡Ten cuidado, oh alma!

Es tu feo rostro, no el de la Muerte;

tu espíritu es como el árbol,

y la muerte como la hoja.

Ha crecido de tí, tanto si es buena como si es mala:

todo pensamiento oculto tuyo, abyecto o hermoso,

nace de tí.

Si te hiere una espina, tú mismo la has sembrado;

y si vas vestido de satén y seda, tú mismo lo has hilado.


RUMI

"Qué hubiera pasado si yo . . . " Es una pregunta que también suelen hacerse algunos secuestrados que miran su vida en retrospectiva y tienen la posibilidad de analizar ciertos instantes, ciertos detalles. Pero ya es tarde, la muerte está dibujada en el rostro.

La locura de nuestro tiempo.  Mario Mendoza.