el moreno

Li uma vez que Deus não tira nada que não possamos suportar viver sem, confesso que de primeira achei um absurdo, afinal, quando você foi embora eu achei que não conseguiria suportar a sua falta, mas com o passar do tempo, e com a ajuda de alguns amigos, eu comecei a ver que a vida não ficou menos bonita com a sua ausência. A gente se acostuma com a ausência do que não é essencial. Eu me acostumei com a sua. Agora eu sei, é verdade, Deus só tira aquilo que não é preciso e, que muitas vezes, atrasa a nossa caminhada. Você atrasava a minha. Hoje agradeço sua partida, é aquela coisa, oro todo dia “livrai-me de tudo o que faz mal”, dessa vez você só adiantou o trabalho dEle.
—  Gabriela Freitas
Luca y media!!!

El sábado me fui tarde pal centro, eran pasado las 3am. pero la micro pasa igual, la cosa es que me senté al medio mirando hacia la parte de atrás. subía y bajaba gente,  pasado Vespucio subió un grupo de flaites, buzo, chaquetas de mezclillas y esa moda típica, entre ellos iba uno moreno, con un buzo de la U y una chaqueta gruesa negra, iba de pie y los demás sentados, para mi deleite marcando paquete y grosero, la tenía pal lado izquierdo, lo miraba de reojo haciéndome el wn pa que no cacharan, ellos en su volá flaite iban conversando y este loco de vez en cuando se acomodaba la pichula con la mano metida en su bolsillo. Al llegar a Ñuble se bajaron 2, y el moreno se sentó (ahora eran 3) cagué pensé, no le podía seguir mirando el paquete, igual los miraba, porque el moreno era más grueso de cuerpo y más alto, con una cara de delincuente que me tenía dilatado. Llegamos a Plaza Italia y los otros dos se bajaron, el se cambió de asiento y quedo en esos más altos, subió las piernas al siento de adelante y quedo todo su paquete a mi vista, la mayoría de la gente se bajo, quedábamos pocos, yo no aguante y le miraba fijo el paquete, total a esa hora si caía sería bkn.

Íbamos llegando a los Héroes y el loco se para en la puerta y yo también (ya me había pasado de mi casa) y me dice “hermanito como llego a Parque O'Higgins?” y le dije te bajas acá y vas a tener que caminar caleta o sino tomar una micro al frente, “vale hermanito” me dice, nos bajamos de la micro y le digo cruzando la calle puedes tomar una micro y me dice “la pulenta, y cuánto saldrá un taxi?” y  le digo puta como 2 lucas. no creo que más. Cruzamos la calle, yo con él obvio y me dice “ta terrible helao la cagó” tengo las patas terrible hela” si la cagó, respondí, llegamos a la esquina y le digo ahí tomas la micro o espera el taxi acá, “bkn hermanito se pasó”, y antes de cruzar le volví a mirar el paquete, crucé dándolo por perdido y haciéndome el ánimo de caminar, y escucho un “oooooeeee hermanito” giro y corriendo cruzo la calle, qué? le respondo (pensé esté wn me asalta) y me dice “oiga tení papelillo pa hacerme un cañito?, no le dije, pero si quieres te paso un cigarro y lo haces ahí, “la pulenta puta que es paletiao”. Saque un cigarro y se lo pasé, ya cuídate le dije y seguí caminado hacia Tarapacá que hay una plaza, y vuelve a decir “ ooooe hermanito” fumemos po, quiere?” yapo le dije, pero vamos a esa plaza que es más piola, llegamos nos sentamos y prendió el pito, le pegó dos fumas largas y me lo pasó, “permiso” se paró y se sacó la callampa y se puso a mear, una tula gruesa, morena, con los cocos peluditos y meaba y meaba y yo miraba y miraba, terminó, la apretó, la sacudió y se la guardo, me miró y me dijo “ le gusta?” si está rica! y me dice “ la cosecho yopo natural” y empecé a toser y el se rio, “o le gusto está otra?” agarrándose el paquete, me reí y le dije también po rico pico tení, “yapo uste sae”, dicho eso me acerque, le agarré el paquete y  por fin se lo agarré, igual esa plaza es piola, es oscura y tiene harto matorrales, me traíai loco con tu paquete le dije “si caché po hermano” corramos pallá “yapo uste sae”, nos pusimos cerca un árbol, le agarré el paquete que aún no estaba dura, le metí la mano y se la saque, gruesa, morena, cocos peluos, me arrodille y le lamí los cocos, subí con la lengua por el borde hasta la cabeza y le bordié con la lengua, el seguía fumando pito, me la metí a la boca y se la empecé a chupar, el gemía despacito sin decir nada, se empezó a poner dura y le creció bastante, ahí se la chupe como loco, cocos, cabeza, tronco, de todo y el decía “uuuu que rico” cómasela toa” y yo seguía y seguía, su pico sabia a pichi, y esa guea me calienta, hacia mucho frío, pero con ese pico en la boca estaba caliente, el loco tiró el pito al suelo y me agarro la cabeza con las dos manos y comenzó a llevar el ritmo “puta que rico culiao” así me gusta que la chupen” y seguí jugando con sus manos y moviéndose como culiando, le bajé el buzo hasta la rodilla y mientras la mamaba tocaba sus piernas y su culo, el me sacaba las manos del culo y decía “no pasa ná uste chupela no má” me agarre de sus piernas y le di con todo, el loco gemía tan rico, y decía “eso culiao cómasela  toa” tráguemela” con sus manos me apartó de su pico y me dice “abra la boquita” y me tira un pollo, wuuuua que rica esa guea y con una mano se la agarró y me la metía y sacaba de la boca, “ me voy a ir cortao culiao” dale le dije, tírame el moco “naaaa preste el chico pa preñarlo mejor” me paré me agarró me dio vuelta contra un árbol y se escupió la mano y me la pasó por el culo, se escupió el pico y me agarró el culo y la puso justo ahí… con la otra mano me tomó de la cintura y con la otra lo acomodó, despacito le dije porfa “na despacito si le gusta el pico aguanta maricón” y de una la metió, puta que me dolió, cuando estaba toda adentro me tapó la boca con una mano y con la otra me tocaba el pecho, y la metía y sacaba “puta la guea rica culiao” te gusta el pico, te gusta?” te voy a romper el culo maricón” y seguía dándole, puso una mano en mi nuca y con la otra me abría el culo, sacaba el pico y lo metía despacito y luego fuerte “ conchetumare que rico culiao te voy a preñarte maricón” te voy a dejar el culo lleno e moco” y siguió dándole hasta que me agarró con sus brazos de los hombros y le dio rápido hasta que sentí su gemido final “oooooooh conchetumare oooooh culiao oooooooh me voy maricón aguantala” y suelta todo su moco que sentí calentito en el culo, la sacó y la volvió a meter y me dice “muévete mariconcito saca toa la leche”, con mis manos me agarre de sus caderas y me moví para que me diera toda su leche, “ooooh culiao te gusta el pico maricón” eso saca toa la leche oooooooh culiao cochino te gusta poco” me tomó de la cintura y la saco lentamente “mira como sale, me la dejaste seca culiao”. Me giré y me agache me la metí a la boca y me pajié, acabé tan rico con ese pico en mi boca y aún le salían gotitas de semen, se rio y me dijo “chucha el culiao caliente hermano que wuea” me paré me subí los pantalones, el se la sacudió y se la metió adentro del buzo. Puta que culiai rico wn, “sipo hermano” me gusta caleta ponerla” prendí un cigarro, el también y me dice “oiga hermanito” me presta dos lukitas pal taxi? que tengo que llegar a la casa de mi polola ya es terrible tarde” sipo, abrí mi billetera y le dije tengo luka y media te sirve? se rio y dijo “shaaaa tan poco por una cachita?” puta si no tengo más, “ya calmao si igual la hago”. Le pasé la plata y dijo “oiga hermanito pasó por aquí siempre, sino anote mi wasá” lo anoté y dice, llame cuando quiera total siempre ando con la pishula pará” ya cuidese pallá” cruzó la calle y ahí me quede, reteniendo el moco que me dejó en el culo.

vimeo

The film is the result of impressions which I captured with my camera on a 3,5 week journey through Chile to Argentinia. The trip started in the Atacama Desert up to the stunning mountains of Patagonia.
The following places which we have visited:
Santiago, Pichilemu, Calamar, El Chalten, El Calafate, Perito Moreno, San Pedro de Atacama, Punta Arenas

George Harrison, 1987, photographed by María Moreno for El País.

“[W]e are all growing old together. Ringo [Starr] and Eric Clapton are growing old with me and that makes it easier. I have always considered them friends, but after the craziness of our youth you rediscover them and they become your best friends. Another thing that compels me to mature is my son, Dhani. I try to devote time to him and be a good father.” - George Harrison, El País, 29 December 1987 [x]

En alta mar-Historia Wigetta-Parte 4

Guillermo estaba sonrojado hasta las orejas y se quedo aún más mudo de lo normal. Frank se arreglaba la ropa, mientras el chico a su lado lo hacía también.

-Yo voy  a ver la sopa- dijo rápidamente mientras cerraba la alacena.

Así que él no eran tan extraño después de todo. Su padre siempre le dijo que quien hacía esas cosas era un enfermo y debía ser quemado o ahorcado, que no era normal.
Pero al parecer si lo era.
Y por primera vez desde que llegó al barco, Guillermo soltó una pequeña sonrisa.

Minutos después cuando la sopa estaba lista, Frank salió de la alacena rojo hasta las orejas, el chico salió también pero un poco más sereno.

-Mi nombre es Alex, príncipe Guillermo- dijo mientras estiraba una mano, Guillermo la acepto con cuidado. Alex le sonrió amable, le guiño un ojo a Frank y se fue de la cocina cerrando la puerta con suavidad.

-Puedo explicarlo-dijo el moreno.

-Explícate entonces- le contesto Guillermo mientras se giraba a verlo

-¿Que te paso en la cara?- pregunto- ¡Eso se te va a infectar!

Mientras Frank corría de un lado para otro para buscar algo con que limpiarle la herida en su mejilla (que ya la había olvidado) Guillermo pensaba como preguntar sin sonar muy inocente.

-¿Como es que ustedes..?¿Cómo hacen para…?- no pudo terminar ninguna de sus preguntar porque el sonrojo en su cara le gano.

Frank se acerco, se agacho a su altura y le comenzó a limpiar la herida.

-No es tan difícil como parece Guillermo- dijo- Cuando dos chicos que se quieren, están juntos, así de sencillo-

-¡Pero no es normal!- alzo la voz, Frank detuvo sus movimientos y lo vio con tristeza.

-No, no lo es- contesto- Pero es lo que hay y si no te gusta puedes decirle al capitán que no vas a seguir trabajando conmigo- Frank se levantó totalmente herido por el comentario y comenzó a buscar algo con la mirada.

-No me refiero a eso- dijo el príncipe, su cabeza entre sus manos.- Mi padre me dijo que eso no era normal, que mis pensamientos no eran normales y que la gente que pensaba así estaba enferma-

-¿Tus pensamientos?- pregunto Frank, Guillermo no contestó- Mira, no no es normal y no es bien visto, pero realmente y siendo honesto contigo me vale una mierda lo que me puedan decir, soy parte de una de las más temidas tripulaciones que hay en el océano y mi pareja es capaz de luchar contra cinco tipos el doble de grandes y acabar con ellos. Me hace feliz y yo le hago feliz y por más cursi y ridículo que pueda sonar esto, realmente no me importa.-

-Es que no estoy entendiendo- dijo Guillermo.- Toda mi vida, me han enseñado lo que “esta bien” y lo que “esta mal”, y ahora estando aquí todo es tan diferente, el mundo, la gente y eso que no he visto más que esta cocina y donde dormí-

-Es una de las ventajas de estar en medio océano, no hay reglas, no hay reinos, ni reyes a cuales servir, le sirves al mar y es tan imprevisto y sorprende tan gratamente que es inigualable.-Frank sonrió- Si, servimos a un capitán y a lo que el diga, pero al final del día, en medio del mar no hay nadie que pueda juzgarte, nadie a quien obedecer-

Frank se arrodilló y le coloco una mano en la rodilla.

-No tengas miedo, no todos somos tan malos, inclusive el capitán tiene un corazón aunque no lo creas-

Guillermo suspiro mientras Frank removía la sopa con entusiasmo.

Estaba tan confundido

………………………..

-¡Puerto a la vista Capitán!- el grito de Alex resonó por todo el barco, la tripulación suspiro aliviada, una noche en el puerto “Le chat” era justo lo que muchos necesitaban, mujeres hermosas, alcohol, comida grasosa y fiestas por todos lados, todo eso antes de adentrarse en el océano quien sabe hacia donde, el capitán nunca les decía nada, pero la recompensa era buena entonces ellos obedecían.

Samuel sonrió mirándolo a la distancia, ya era tarde y pronto anochecería , justo para irse de fiesta y conseguir buen oro, nunca era suficiente.

-¡Vengan aquí!- la tripulación se acercó y lo observaron atentos- Nos vamos al amanecer, me importa una mierda lo que hagan o lo que roben, pero si cuando el sol sale no están aquí yo mismo me encargaré de cortarles la cabeza. ¿¡Entendido!?-

-¡Si capitán!-

Volvieron a sus puestos y Samuel siguió observando el puerto.Si ese lugar hablara…

-¿Todo bien cap’?- pregunto Rubén a su lado.

-Todo en orden, quiero reunirme con Ivan por si tiene algo que me interese, cuando lleguemos búscalo-

-Entendido- Rubén se quedo en silencio unos minutos- ¿Que hacemos con el príncipe Guillermo?

Mierda. El estúpido príncipe

-Que acompañe a Frank a comprar lo que hace falta y en la noche que lo lleve al bar con nosotros, quiero que vea lo que puede pasarle si intenta pasarse de listo, probablemente alguien va a iniciar alguna estúpida pelea y morirá, eso le quedara de lección a él-

-Igual no creo que intente escapar Samuel- Rubén se rasco la pobre barba que tenía- Creo que incluso esta más seguro aquí que en cualquier otro lado.-

-¡No me importa una mierda Rubén, lo llevas y punto!- Hablo molesto- Ha intentado pasarse de listo y eso es algo que no voy a permitir, ¿Entiendes?-

-Si- contesto- Solo digo, dudo que intente siquiera escapar de aquí, hay algo que esta ocultando, cualquier otro ya hubiera intentado desafiarte en armas o algo.-

-¿Y no has pensado que seguramente nunca ha tomado una espada?, cualquiera lo dejaría hecho pedazos, no solo yo.-

-Si pero no es normal, algo pasa con ese chico lo presiento-

-Pues lleva tus presentimientos a otro lado- Miró hacia adelante y vio que se acercaban cada vez más- Ve y diles lo que tienen que hacer y si el no esta en el barco cuando vayamos a partir, Frank va a estar en problemas. ¡Que no le quite los ojos de encima!-

-Si capitán-

Rubén comenzó a bajar las gradas mientras pensaba, él realmente sentía que el príncipe estaba actuando extraño.

No era la primera vez que secuestraban a alguien eso era obvio, muchos el primer día luchaban o intentaban desafiar a cualquiera para poder huir, siempre terminaban con alguna extremidad menos gracias a él o a Samuel, pero el príncipe Guillermo no había hecho ni el intento de desafiarlos, había obedecido cada cosa que le habían dicho sin rechistar.

¡Ni si quiera había actuado arrogante simplemente por su título real!

Era algo extraño y Rubén tenía muchas ganas de averiguar la razón de esto.

Al llegar a la cocina no se sorprendió de escuchar a Frank reír, el podía asegurar que ese hombre era el más feliz del mundo, pero si se sorprendió cuando al entrar el príncipe estaba con una sonrisa también.

-¿Qué pasa aquí?- pregunto, el príncipe borro su sonrisa en ese momento y volvió a mirar el piso como siempre, mientras le quitaba la cascará a unas papas con un cuchillo.

-Nada teniente, simplemente un chiste que a mi solo me da risa- comento mientras seguía riendo, Rubén rodó los ojos.

-Vamos a llegar al puerto en una hora si todo sale bien, te daré oro para que compres y repongas lo que se ha gastado estos días, necesito esa alacena llena , quiero frutas y algún pastel de frutos rojos para el capitán, sabes donde comprar todo eso, ¿verdad?- Frank asintió- Luego tú y Guillermo irán al bar de Ivan cuando terminen.

-¿Yo?- pregunto Guillermo confundido.

-Si, el capitán quiere que vayas,solo haz caso y estarás bien-

Rubén dejo una bolsa con monedas de oro en la mesa mientras se marchaba a revisar que todo quedara bien.

Esperaba que fuera una noche tranquila.

Pudo observar como cada vez se acercaban más al puerto, él no pensaba ir a ningún bar o a emborracharse. Cuando terminará de hablar con Ivan y tuviera unos minutos iría a visitar un lugar muy especial. Un lugar que extrañaba todos los días.

………………………………..

Guillermo estaba hecho un manojo de nervios.

Iba a bajar del barco. Iba a bajar del barco a un puerto pirata específicamente.

Y no tenía la mínima idea de como actuar. Iba a hacer el ridículo y lo iban a matar, eso era seguro.

-¡Ya, hombre, relájate!- le grito Frank- No te va a pasar nada mientras estés conmigo y con Alex, deja de moverte así que me estas estresando. ¡Guillermo para ya!-

Lo tomo de los hombros y lo obligo a sentarse. Lo miro fijamente a los ojos y…le pego una cachetada en la cara.

-¿Y eso porque fue?- pregunto mientras se acariciaba la mejilla.

-Para que te calmes, ya me tienes nervioso a mi y yo he estado aquí cientos de veces, solo no digas nada-

-¿Crees realmente que voy a pasar desapercibido? ¡Mírame!, en este barco parecen que todos quieren tirarse encima de mi-

-Tienes razón- Frank se rasco la barba- Te voy a prestar algo de ropa, con eso que traes te van a confundir con un hombre de compañía- Se acerco a un cajón que había en la parte de atrás de la cocina y comenzó a sacar un montón de camisas y pantalones.

-¿Qué es una hombre de compañía?

-Un trabajador del sexo- Guillermo se sonrojo segundos antes de que le cayera una camisa en la cara -Y no creo que sea buena idea decirte Guillermo, pueden andar buscándote.-

-¿Como me vas a llamar?- pregunto mientras se comenzaba a cambiar.

-Willy- contesto sonriendo- Llevo desde que llegaste pensando en llamarte así, creo que te queda.-

Guillermo, comenzó a cambiarse, se coloco una camisa roja que le quedaba abierta en el pecho, unos pantalones cafés, sus inseparables botas y una chaqueta por encima, Frank le tiro un cinturón café y una pistola.

-No esta cargada- le dijo- Pero si alguien te ve sin armas sería extraño. Listo, vamos-

Guillermo tomó una profunda respiración y se preparo para salir. Agradeció a los dioses que ya estuvieran en el puerto y la tripulación fuera del barco porque no quería lidiar con ellos en este momento.

Cuando bajo y comenzó a caminar junto a Alex y Frank, se sorprendió de lo bonito que lucia ese lugar, comenzaron a adentrarse cada vez más y comenzó a prestar atención a todo.

Había mucha gente borracha tirada por las calles, muchas mujeres con enormes vestidos que probablemente en algún momento fueron hermosos pero ahora estaban rotos y con tierra, gente vendiendo todo tipo de cosas, desde joyas hasta pescado. Habían personas peleando fuera de los locales y mujeres intentado separarles, música por todos lados, las casas y los locales estaban en sus ultimas horas, parecía que en cualquier momento podrían caer solo con mirarles pero a pesar del desastre las personas se veían genuinamente felices.

Pudo ver a varios niños corriendo de un lado a otro peleando con espadas de madera, también vio algunas niñas pero ya iban muy rápido como para detenerse a observarlas con atención.

-Willy- lo llamo Frank- Es por aquí, ven.-

Se adentraron en un callejón e inconscientemente se acerco un poco más a Alex, este le sonrió amable.

-Relájate- le dijo- Nadie te va a hacer nada mientras estés con nosotros-

Eso era lo que lo preocupaba, ellos conocían las calles, ¿Qué pasaría si se perdía? Frank estaría en serio problemas y él más muerto que muerto.

Luego de unos cinco minutos caminando llegaron a otra parte, esto parecía un poco más un pueblo, habían muchos puestos y gente vendiendo aunque fuera casi de noche.

-Esto se le llama una feria- le comentó Frank- Duran casi todo el día y la gente vende cosas muy buenas-

Comenzaron a caminar y Guillermo observaba la cantidad de comida que había de manera incrédula.

Frank estaba decidido al parecer porque hizo caso omiso a todos los puestos y se dirigió a uno en especifico.

-¡Frank!- una chica Rubia rodeo el puesto donde estaba vendiendo y se le colgó de los hombros en un abrazo- ¡Hombre tenía meses de no verte!

-¿Como estás Claudia?- pregunto besandole la mejilla.

-Viva- comentó riendo- Alex- le sonrió y este la observo serio mientras bufaba. Ella rodó los ojos y lo ignoró- ¿Que necesitas?

Frank comenzó a observar todo y a decidir que necesitaba, la chica lo metía en cajas de manera rápida junto con una señora que no tenía dientes y provoco que Guillermo tuviera asco, pero a la vez estaba maravillado, él no sabía que existían tantas verduras asquerosas, tantos tipos de lechugas y tantos granos era como un mundo nuevo. Luego de que la chica Claudia terminara de meter todo el cajas, Frank le dio el oro y la encargo de llevar las cosas al puerto donde estaba el barco, ellos se encargarían desde allí, ella asintió, se despidió con un beso en la mejilla y comenzó a atender más gente.

-Quita esa cara Alex que te estoy viendo- dijo mientras caminaban aún más para adentro de esa “feria”

-No voy a entender nunca porque cuando hay tantos puestos tienes que comprar precisamente donde ella- bufo molesto.

-¿Quién es ella?- pregunto Guillermo curioso.

-Mi ex prometida- dijo Frank- Nuestro “matrimonio” era arreglado, estábamos comprometidos desde hace años pero entregue mi vida al “King’s Crown” entonces nuestro compromiso se rompió, empece a enamorarme de este idiota y aquí estoy. Nosotros seguimos siendo amigos, por eso le compro a ella, su familia necesita el oro- Alex bufó- Alex la odia- dijo riendo, le paso un brazo por los hombros- Como si yo lo fuera a cambiarlo a él, ¿Haz visto lo adorable que es?.-

-Como sigas Francisco te voy a destrozar la cara-lo amenazó. Guillermo rió. Los envidiaba en cierta forma si era honesto consigo mismo.

A los siguientes puestos que fueron compraron la carne y las frutas. A Guillermo le brillaban los ojos al ver la infinidad de frutas que habían y Frank al percatarse de ello agrego unas cuantas manzanas de más. Nadie entraba a su alacena de todas formas.

Pasaron las horas y Frank no se detenía de comprar comida, su excusa era que no sabía cuando sería la próxima vez que tocarían puerto pero esa pura mierda, le gustaba cocinar bien y si tenía la oportunidad de comprar productos buenos lo hacía. Alex se mantenía en silencio pero siempre pendiente por si alguien se acercaba mucho a ellos.

Una campana comenzó a sonar mientras Frank pagaba por unas especias, pudo observar a la distancia una clase de iglesia en ruinas, de ahí provenía el ruido.

-Es tarde- comentó Alex- Debemos volver, tienes que estar en el bar de Ivan o estaremos en problemas los tres-

Frank hizo una clase de berrinche pero asintió resignado.

-Vamos Willy- le dijo- No queremos morir hoy, ¿verdad?-

………………………

Samuel había ido al bar de Ivan desde que tenía memoria, su padre siempre decía que ahí encontrabas a los mejores ladrones y a los mejores hombres también. No se había equivocado, la mayoría de su tripulación la había conocido en ese lugar y no se arrepentía.

Cuando había entrado la música se detuvo y todos los ojos se posaron sobre él. Muchos hombres lo veían con odio y algunas mujeres con deseo, pero el realmente no estaba ahí por ninguno.

-¡Que siga la fiesta!- grito, la música volvió en el segundo que hablo y las personas dejaron de mirarlo, el capitán había hablado y al igual que todos, obedecieron.

Se abrió paso entre las personas que habían en ese lugar, ignoro las típicas peleas de borrachos y camino hasta la mesa del fondo, los tipos que estaban sentados se retiraron sin decir nada.

Se sentó cómodamente, dos de sus hombres más fieles siempre a su lado.

-¡Hombre Samuel!- gritó Ivan mientras se acercaba.

Ivan era un idiota, un inútil y un ladrón, pero era uno de los hombres que más conocimiento tenía, más contactos y más visión para muchas cosas, siempre era bueno hablar con él, tenía tantas estupideces interesantes que decir que nunca estaba de más conversar con él.

-Ivan- asintió con la cabeza invitándole a sentarse, este lo hizo y lo observo, sus ojos cafés ya cansados con la edad y las canas blancas comenzando a adornar su cabello- ¿Que tienes para mi?

Iván hablo quizá unas dos horas sobre chismes, robos y cosas poco interesantes, le menciono los reyes que estarían de viaje esos meses y también los piratas que querían enfrentarle. Nada nuevo, nada importante. Durante la conversación varias personas se acercaron, muchas borrachas intentando ganar un espacio en el “King’s Crown”,otras intentando algún polvo y otras simplemente para insultarlo entre balbuceos. Perdida de tiempo.

Cuando la campana sonó, se dio cuenta que ya era tarde y Guillermo aún no llegaba,comenzó a molestarse, lo iba a matar.

Veinte minutos después de la campanada Frank apareció.Finalmente.

-Ya compre todo capitán- le anunció.-Willy y Alex me ayudaran a cargarlo ahora más tarde, las cajas esperan afuera del barco-

-¿Quién?- pregunto con el ceño fruncido.¿Quien carajos era Willy? ¿Donde estaba Guillermo?

-Yo capitán- una voz gruesa sonó detrás de Frank y pudo ver que ese tal “Willy” era en realidad Guillermo.

Se veía totalmente diferente.

La camisa roja abierta en el pecho dejaba ver un abdomen trabajado e inclusive la herida que el mismo había provocado le daba un toque rudo.

Hasta parecía que pertenecía a ellos.

Samuel asintió, lo recorrió una vez más con la mirada y les indico que esperaran en las sillas de atrás. Los tres obedecieron sin decir nada más.

Una hora más, Ivan seguía hablando mierda y él ya comenzaba a sentirse cansado.

-¿Tienes realmente algo que me importe, Ivan?- preguntó- Me estas haciendo perder tiempo que sabes muy bien que es valioso para mi-

-Estaba guardando esto para otras personas, pero se que eres el indicado Samuel-

Ivan saco un papel enrollado , estaba arrugado y machado con tierra. Levantó una ceja.

-Hace unos días le robe esto a un rey- comentó orgulloso- Es un mapa para ir a la isla del tesoro perdido, ya sabes esa estúpida leyenda del Rey Fernando Díaz…-

Guillermo levantó la cabeza. Ese era su abuelo.

Samuel se percato de esto, detuvo a Ivan con la mano.

-Frank, lleva a Willy al barco ahora-

-Si capitán-

Guillermo comenzó a caminar y aún a la distancia Samuel pudo observar como intentaba con todas sus fuerzas no darse la vuelta y seguir escuchando.

-Sigue hablando Ivan, me interesa…-

-Cuenta una leyenda que hace unos años el Rey Fernando Díaz oculto todo su dinero en una isla, en una cueva específicamente, todo el dinero que podríamos soñar entre todos los piratas y aún así no llegaríamos ni a la mitad. Creo un mapa y se lo dio a sus hijos, estos lo pelearon en la muerte de su padre pero ninguno ha sabido llegar.-

-¿Porque? ¿No se supone que los reyes saben de navegar e interpretar mapas?- preguntó.

-El mapa es complicado a la vista, se pueden girar las partes y hacerlas encajar en algunos lados pero en otras se distorsionan las indicaciones, las personas se pierden intentando llegar y vuelven sin dinero, con hambre y decepcionados.-

-Lo quiero-

Ivan sonrió

-Sabía muy bien que nunca rechazarías un desafío, mi amigo-

……………………….

Guillermo terminó de subir la ultima caja al barco mientras miraba hacia el bar que estaba en la distancia.

Fernando Díaz era su abuelo. Ese era su mapa. Si el encontraba el tesoro tal vez su padre lo querría de vuelta y solo tal vez le quitarían la condena.

Se sentó en el borde del barco con las piernas colgándole mientras el agua chocaba contra la madera, simplemente pensando.

-Hola Guillermo- un cuerpo choco contra el suyo, asustándole.

-Hola Gregory- contesto- ¿No saliste de fiesta?

-No es realmente lo mió la verdad- comento riendo- Aparte que estaba haciendo guardia-señalo con su dedo el barco.- ¿Puedo hacerte una pregunta?-

-Acabas de hacerla- dijo rodando los ojos-Si.

-¿Porque no has intentado huir?

-¿Vale realmente la pena?- pregunto de vuelta-Estoy rodeado de piratas y de agua, no tendría a donde ir.-

-Sabes algo- comentó Gregory- El capitán Samuel esta sobre valorado, no lo considero tan macho como para ser capitán de un barco y una tripulación tan prestigiosa como esta-

Guillermo lo miró curioso.

-¿Y tu si?-

-¡Hombre, pues claro que si!- contesto con arrogancia- Llevo ya varios meses aquí, años quizá, no tengo noción del tiempo y he estudiado al capitán y a cada uno de los de la tripulación. Podría dirigir este barco con los ojos cerrados..-

-Eres bastante confiado, ¿no?-

-Tal vez- comentó feliz- Pero, cuando menos te lo esperes este barco será mió y tú serás libre.-

-¿Porque tanto interés en verme fuera de este barco Gregory?- lo miro por primera vez a los ojos, tenía unos bonitos ojos verdes, no les había puesto atención.

-Primero porque no perteneces aquí claramente, segundo porque eres una buena persona y tercero porque alguien tan bonito como tú no debería estar con gente tan fea como esta.-

Guillermo se sonrojó hasta las orejas pero sonrió suavemente. Tenía tanto tiempo de no escuchar un cumplido.

Sintió como la mano de Gregory se colocaba en su mejilla y lo obligaba a mirarlo.

-Usted es precioso Príncipe Guillermo- dijo sonriendo.

-¡GREGORY!- el momento “romantico” fue interrumpido por el grito del capitán, ambos se levantaron en cuestión de segundos-¿Esta es tu manera de hacer guardia?

-No capitán, solo me distraje.-

-Vete a trabajar, pedazo de inútil- Gregory desaparecio de su vista en cuestión de segundos, Samuel se volvió hacia Guillermo, sus ojos llenos de furia.

-¡Creí que había quedado claro que no quería que distrajeras a la tripulación Guillermo!-

-¡Yo no lo distraje!- se defendió- ¡Él llegó y comenzó a hablar conmigo!

Samuel lo tomo fuerte del brazo y lo guío hacia el camarote.

-Te lo advertí Guillermo, no trates de tomarme de estúpido-

-¡Sueltame, maldita sea!- grito Guillermo molesto mientras se soltaba del agarre de Samuel.

-Creo que tú no entiendes la razón por la que estas aquí- le dijo duramente- Contigo voy a obtener un beneficio, mucho oro, muchas joyas y algo más que necesito. Por eso sigues vivo niño, solo por eso si fuera por mi ya habría acabado contigo-

Guillermo negó con la cabeza, frustrado,mientras caminaba y se metía detrás de la cortina.

Había un detalle importante que el capitán aún no había entendido. No iba a obtener recompensa alguna con ese secuestro, cuando lo devolviera en unos meses se daría cuenta que fue una perdida de tiempo. Porque Guillermo, él ya estaba condenado a morir.

………………………………………

pam pam pam… :)

Gracias a cada una de esas personitas que me leen, lo agradezco muchisimo <3

Esta historia me esta encantando y aunque me leen poquitas personas no me importa porque se que esas poquitas lo disfrutan tanto como yo <3

GRACIAS DE CORAZÓN <3

youtube

Mamita quiero bailar - Fran Moreno.

El SIDOTE del verano.

Al sobre, enviado por Roger.