el mejor beso

Un adjetivo para el beso de cada signo

Es difícil definir un beso con una sola palabra, pero vamos a tratar de elegir la que más destaque para cada uno de los signos del zodiaco.

Si no tienes nada mejor que hacer, déjate besar.

Aries: El beso enérgico. Cuando besa, besa de verdad, aun cuando no le des permiso. Arrebatado, lanzado, entregado… Su energía te reanimará rápidamente.

Tauro: El beso profundo. Te tomará como a un buen vino o como a su postre favorito.

Géminis: El beso versátil. Cada día un nuevo estilo. Sus besos siempre te sorprenderán.

Cáncer: El beso necesitado. Entre susurros y palabras de amor, cáncer va ganando en intensidad.

Leo: El beso creativo. Digno de ser recogido con una vídeocámara: inusual y siempre pasional.

Virgo: El beso progresivo. Comienza a besar sin fiarse, pero cuando agarra confianza, sus besos son de los mejores.

Libra: El beso esperado. Sabe perfectamente cómo te gusta y cómo lo quieres. Te hará claudicar en segundos.

Escorpio: El beso intenso. Sólo con el roce de sus labios hará que sientas vértigo. Imagínate si se emplea a fondo…

Sagitario: El beso gourmet. Primero te probará como a alguna de sus aventuras. Incítale a quedarse con ganas de más.

Capricornio: El beso inteligente. No es ni brillante, ni exigente en este terreno, pero sí muy inteligente como para saber qué es lo que esperas de él.

Acuario: El beso variado. En un mismo beso tendrás de todo, desde calidez a pasión, y también utilizará sus manos para darle alegría al resto de tu cuerpo.

Piscis: El beso sensible. La ternura y la sensibilidad son sus armas principales, aunque tendrás que persuadirlo para que las muestre.

Originally posted by gugogif

Pablo.-

Unos besos, de esos apasionados, con mordidas, de esos que parece que secuestran el alma, y te mantienen pegada, de esos que están sujetos a una cintura, a la cadera, y al cuello, unos besos así, nunca, lee bien, nunca me han hecho sentir algo cercano a tus besos lentos, a tus besos de sonrisa, de alma, a esos besos largos y ni siquiera insinuantes, esos besos de abrazo corto y memoria permanente, porque es así, tus besos quedaron grabados para siempre, nunca el “Mejor beso” que mis labios han recibido ha cambiado de nombre y hombre, nunca… tú sabes porque.
—  Kriptonita
El Poder de un Beso

Va por la carretera la caravana de fornidos y bigotudos motociclistas en sus poderosas, enormes y negras Harley-Davidson cuando de pronto ven a una chica a punto de saltar de un puente al río.

Se detienen y el líder, particularmente corpulento y de aspecto rudo, desmonta, se dirige a ella y le pregunta:

-¿Qué diablos se supone que estás haciendo?

-Voy a suicidarme, 

responde suavemente la delicada muchacha con voz cadenciosa y gesto fatal.

El motociclista piensa unos segundos y finalmente le dice:

-Bueno, antes de saltar, ¿por qué no me das un beso?

Ella asiente, se hace a un lado su larga y rizada cabellera y le da un largo, apasionado y sabroso beso en la boca.

Después de esa intensa experiencia, la tribu de motociclistas aplaude, el líder tiene que recuperar el resuello, se alisa la barba y al cabo admite:

-Ése fue el mejor beso que me han dado en mi vida. Es un verdadero talento el que se perderá si te suicidas. ¿Por qué quieres matarte?

-Porque… A mi papá no le gusta que me vista de mujer.


Elogio al infierno de una dama

Algunos perros que duermen a la noche
deben soñar con huesos
y yo recuerdo tus huesos
en la carne
o mejor
en ese vestido verde oscuro
y esos zapatos de taco alto
negros y brillantes,
siempre puteabas cuando
estabas borracha,
tu pelo se resbalaba de tu oreja
querías explotar
de lo que te atrapaba:
recuerdos podridos de un
pasado
podrido, y
al final
escapaste
muriendo,
dejándome con el
presente
podrido.
Hace 28 años
que estás muerta
y sin embargo te recuerdo
mejor que a cualquiera
de las otras
fuiste la única
que comprendió
la futilidad del
arreglo con la vida.
las demás sólo estaban
incómodas con
segmentos triviales,
criticaban
absurdamente
lo pequeñito:
Jane, te
asesinaron por saber
demasiado.
vaya un trago
por tus huesos
con los que
este viejo perro
sueña
todavía.-Charles Bukowski