el califa

Podría decir que me gustaba la manera extraña de tu caminar, el como tus pies coordinaban con los míos, tu manera en la me que mirabas los labios y el sentirte a mi lado, el sentirme alguna vez en mi vida protegida.
Tus ojos eran café, como los de todos. Pero había algo que no lo hacían comunes, era que eran tuyos y la forma en que me mirabas, tan nanai y hasta califa. Adoraba el como pensabas, tan poco superficial y tan dejado a la vida, tu manera de reír, tu forma en que me contabas que te tomaste mal la micro y te tuviste que ir caminando a nuestros lugar de encuentro, tus pestañas largas, tus abrazos interminables en donde tus latidos iban a la par con los míos, tus ojitos de pastero que combinaban con mi cara, cuando pensaba que era muy pendeja para ti y tú negabas todo, el sonido de nuestros labios y el como tus manos encajaban con las mías.
A veces hablo de ti, a veces pienso en ti pero no como antes, si no que en algo lejano, que terminó mal, que no se pudo arreglar, que simplemente de un día para otro te aburriste de mi, de mi forma tan sacowea de ser, de mi malgenio, de mis mañas, de todo.
La otra vez estaba sentada mirando la vida pasar y me acordé de ti. Recordé todos esos recuerdos que alguna vez fueron interminables y adorables, como también cortos y fríos. Entre mis pensamientos deshilache los más importantes, como el que lograste romper esa capa de hielo de mi piel para volverla calor, luego fuego y ahora, cenizas. También que te di unos de mis dibujos con casi la mayor importancia ya que somos tú y yo cuando creíamos en la pequeña distancia de 1 hora y media, cuando hablábamos de pasar todo el invierno y si es posible la vida juntos, cuando todo lo que se hacía era por una pantalla y todo lo que se pensaba era un sentimiento mutuo. Quizá lo más probable es que ya no sigan en tu pared junto a los otros que te di y tranqui, tu polera esta bien, la tengo guardada en el último cajón de mi cómoda, abajo de toda la ropa.

31-05-15
Sí, a veces subiré cosas así:(.
Buenas nochess