edificio

Soy la chica del departamento 308, vivo sola y soy muy antisocial, hay un chico en el departamento del frente, en el 305, sale a trotar por las mañanas y cuando nos encontramos en el ascensor o saliendo de nuestros departamentos, nunca me saluda, me mira de abajo hacia arriba, inclina la cabeza y se va, es guapo, me gusta la cicatriz de su cuello que siempre trata de ocultar, pero él nunca se fijaría en mi, no soy bonita, soy un poco gorda, no soy muy alta, mis ojos son oscuros igual que mi pelo, y mi cara pálida hace que me vea deprimida. Se viene navidad, llamé a mis padres para saber si podrían venir, pero estaban ocupados, llamé a mi hermana y dijo que ese día tenía mucho trabajo, que nos vieramos en año nuevo. Una navidad sola... Otra vez. El día de navidad yo tenía mi árbol listo, pero no habían regalos, ni cena, ni mucho menos gente. Cuando ya estaba más que deprimida el timbre sonó, fuí a ver y no había nadie, cuando miré el suelo había una carta: "Para la chica del 308" Abrí la carta y decía: "Hola, ninguno de los dos conocemos nuestros nombres, pero te veo la mayoría de los días, hoy es navidad y me di cuenta que nadie toco tu puerta ni reciviste a nadie, igual que yo. Nunca tengo el valor de hablarte, pero pienso que eres muy bonita, me gustan tus curvas, también la forma en que te sonrojas cuando me ves, tu piel me recuerda a las nubes, es muy linda, tu pelo negro combina con tus ojos, y eso me encanta, me doy cuenta que siempre tratas de ver la cicatriz de mi cuello, me da vergüenza por eso siempre trato de esconderla de ti, pienso que te desagrada o lo consideras raro. Me gustaría conocerte más, si es que quieres, visítame, también estoy solo. Atentamente: El chico del 305" No podía creer lo que había leído, no espere más, tome un pan de pasas y fui a tocar el timbre del 305, me abrió el chico lindo, se tapo la cicatriz con la mano y miro al suelo, tome su mano y la alejé de su cicatriz, le sonreí y me di cuenta que si estaba solo: "¿me acompañas a un pan de pasas?" No sabía que otra cosa decir, tomó el pan, lo dejó en el suelo y me besó, no esperaba eso, pero cuando se separo me dijo: "Me alegra que hayas venido, bonita. Feliz navidad."
En la cima de ese edificio, donde los problemas parecen tan pequeños, donde tu depresión y tu pueden desaparecer con un simple salto, ahí, donde enciendes tu cigarro y te maldices a ti mismo en voz alta porque sabes que nadie te estará escuchando. Y, cuando tiras tu cigarro al suelo, lo pisas y piensas que eres como ese cigarro, que rápido te consumió la vida y te ha tirado y pisoteado y ya no hay nada que hagan por ti, nada.
—  Poetaenreconstruccion
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Mantener las condiciones de una disposición clásica de edificios separados por áreas verdes en un campus universitario puede ser difícil si las condiciones urbanas indican que es un edificio lo que se puede hacer ahí. De todas maneras, un ejercicio de llevar esta distribución a la vertical es valorable, generando un edificio con vacíos interiores, espacios de encuentro y equipamiento para los estudiantes, en un esquema que valora la permeabilidad de vistas, ventilación y baja densidad aparente en la altura.

Maintaining the conditions of a classic layout of buildings separated by green areas on a university campus can be difficult if urban conditions indicate that it is a building what can be done there. However, an exercise in bringing this distribution to the vertical is valuable, generating a building with interior gaps, meeting spaces and equipment for students, in a scheme that values the permeability of views, ventilation and low apparent density in height .

open architecture - tsinghua ocean center, shenzhen, china