echo a mano

I’m well aware the topic is a pretty thorny one, so I had a look around the Internet (and in my old textbook) and tried to come up with an easy guide to guess the gender of Italian nouns. Very quick and basic, but I hope it’ll help somebody!

In Italian, all nouns are either masculine or feminine. You can usually deduce the gender of a noun from its ending.
If we’re talking people or animals, it’s pretty simple: to a male being will correspond a masculine noun, and to a female a feminine one.
Things start to get messy when inanimate objects are involved; here are a couple of tips to correctly guess their gender.

Focusing on the ending:

MAINLY MASCULINE

  • nouns ending in -o: il cielo (sky), il miracolo (miracle)…

Exceptions: very few, such as l'eco (=la eco, echo) or la mano, or shortened forms like la foto (=la fotografia, photo) and l'auto (=la auto =la automobile, car)

  • nouns ending in a consonant, often of foreign origin: lo sport, il bar, il test…

Exceptions: many. La band, la leadership, la gang…

MAINLY FEMININE

  • nouns ending in -a: la barca (boat), la camicia (shirt)…

Exceptions: various nouns coming from Greek and ending in -ma are actually masculine. Il dramma (drama), il problema (problem), il diploma

Also, there are nouns that apply to both genders: il/la chitarrista (guitar player), lo/la artista (artist)…

  • nouns ending in -i, usually of Greek origin: la crisi (crisis), l'analisi (analysis), la sintesi (synthesis)…

Exceptions: il brindisi (toast), il safari...

  • nouns ending in -tà or -tù: la pietà (mercy), la virtù (virtue)…

Exceptions: words not coming from Latin can be masculine: il tutù (tutu).

BOTH MASCULINE AND FEMININE

  • nouns ending in -e: il dente (tooth), il sapone (soap), BUT la prigione (prison), la canzone (song)

Watch out! If the -e is part of certain classes of suffixes (such as -ite or -zione for feminine, or -tore for masculine) it’s easier to determine the gender of the noun!


Focusing on the meaning

MAINLY MASCULINE

  • trees: il melo (apple tree), il pero (pear tree), il pioppo (poplar)…

Exceptions: La palma (palm tree), la vite (grapevine)…

  • metals, elements, chemical compounds: l(o)‘ossigeno (oxygen), il ferro (iron)…

Exceptions: l(a)'anidride (anhydride)…

  • months, cardinal points and days of the week (except for Sunday=la domenica): il lunedì (Monday), il Nord, l'Ovest (West)…
  • mountains, seas, rivers, lakes: l(o)'Everest, il Monte Bianco, il Tevere (Tiber), il Po

Exceptions: le Dolomiti (Dolomites), la Senna (Seine), la Loira (Loire)…

MAINLY FEMININE

  • fruit: mela (apple), arancia (orange), pesca (peach)…

Exceptions: il mandarino (tangerine), il kiwi, l'avocado…

  • cities, islands, regions, countries, continents: l(a)'Italia, la Spagna (Spain), la Norvegia (Norway)…

Exceptions: maaaany. L(=lo)'Egitto (Egypt), il Messico (Mexico), gli Stati Uniti (USA)…

  • sciences, branches of knowledge, abstract notions: la chimica (chemistry), la giustizia (justice)…

Exceptions: l(o)'amore (love)…

As you might have noticed, the morphological criterion (=ending) seems to win over the one concerning the meaning.
Thus, for example, Messico is a country, but it ends in -o so it’ll be masculine instead of feminine.

Sí, lo confieso. Te echo de menos. Echo de menos saber que estás ahí, que me estás aguantando después de tanto tiempo.
Echo de menos nuestros enfados por celos sin ser nada, y el poder picarte diciéndote que ya no te quiero. Echo de menos tus contraataques diciéndome que cuando nos veamos me abrazarás hasta que admita que miento. Echo de menos que me digas que soy única tal y cómo soy, que me merezco al mejor chico que exista, y que me intentes convencer de que ese chico no eres tú…
Echo de menos jugar como niños en mitad de la calle, con decenas de ojos puestos en nosotros. Echo de menos que me des dos besos y me muerdas la mejilla. Echo tanto de menos que me lleves a caballito y eches a correr conmigo encima. Echo de menos tu sonrisa provocada por mí, ya que pocas veces te logré ver sonreír. Echo de menos que me eches el humo en la cara, que escondas el cigarrillo mientras te ríes porque sabes que lo odio. Echo de menos que me llames a gritos y me pidas que me quede un rato más. Echo de menos que bajes la mirada cuando me ves y que cuando estamos a centímetros nuestros ojos se encuentren. Echo de menos que me vengas a saludar en el pasillo y empecemos a pelearnos, haciendo que los profesores se piensen que me estás molestando. Echo de menos que entres a clase y me digas algo en mitad de la explicación de la profesora y que yo me lleve una reprimenda. Echo de menos abrazarte y decirte que te quiero mientras tú me dices que ya lo sabías y que tú a mí también. Echo de menos tu perfume, el sonido de tu risa y tus ojos verdes. Echo de menos que aparezcas de la nada y me hagas llegar tarde a mi siguiente clase. Echo de menos tener a un mejor amigo como tú, echo de menos la relación que tenía contigo. Echo de menos nuestras conversaciones que más de una vez se nos fueron de las manos. Echo de menos tus “buenas noches, te amo muchísimo, y no me digas que tú más porque sabes que no” y que me quede media hora de más por discutírtelo hasta quedarme dormida con el móvil en la mano. Echo de menos despertar y ver que me has envidado mil mensajes diciéndome “te echo de menos, despierta, quiero seguir hablando contigo”. Echo de menos tus “para siempre, ¿sabes? Te quiero y no te cambiaría por nada”.
Echo de menos tus mentiras que como una tonta me llegué a creer, pero que en su tiempo me hicieron tan feliz. Echo de menos sentir que tengo un hombro en el que apoyarme. Aunque, como ya sé, eres efímero. Tanto que aún siento que esto no se ha terminado, que aún te tengo a mi lado. Pero no.
Estoy triste amor
¿Donde estas?
Dijiste que siempre ibas estar ahi
Pero te fuiste
Con tus promesas en el bolsillo
Y mi corazon echo pedazos en tus manos.
—  –Maldito, me jodiste un poco el corazón

06:15 a.m.

Extraño todo. Y siento distante todo. Echo de menos tu sonrisa cuando te llenaba de besos la cara. Echo de menos como me mirabas, como si fuera alguien que tuvieras miedo de perder. Echo de menos como tus manos nerviosas siempre estuvieron ahí para atraparme. Echo de menos estar en tus brazos y dormirme pegadita a tu pecho. Echo de menos tu aroma, tus chistes malos y todas tus manías.

Creo que te extraño demasiado, creo que estoy irremediablemente enamorada de ti.

—  Cartas a R, Una Escritora Amateur
ok chicos, hora de una historia

>tenia cmo 15
>un beta loser total
>habia probado weed un par de veces, nada mal
>decici probar acido, conocia a un tipo, q >conocia a un tipo
>hacemos la movida y me voy pa la casa
>me encierro en la pieza y cierro las cortinas
>es hora de vacilar!
>estoy echado en mi cama esperando q >lleguen los efectos
>oh ctm ahi esta!
>nada se ve cmo corresponde
>decido jugar pleyteichon pa cachar cmo se ve
>zelda kliao es bacan
>despues de 10 minutos me da hambre
>intento salir de la pieza, pero la puerta no abre
>encuentro una llave y abro la puerta, >necesito mucha fuerza, tuvo q haber estado apretada
>voy pal living veo a mis viejos en el sillon
>intento pasar piola
>“cmo esta el clima”
>se van despues de un rato, exito!
>me hago una tostada con nutella
>tiene sabor a mierda
>tengo una necesidad urgente de evacuar mis entrañas
>apenas llego al baño antes de empezar a cagar
>se siente bieeeeeeen
>decido dormir, agarro una frazada y quedo nocaut
>me despierto gritando
>demasiado cansado para comprender
>vuelvo a dormir
>me despierto en un hospital…


LO Q REALMENTE PASO SEGUN MI FAMILIA:


>me levanto de la cama y tiro el juego de zelda a la muralla
>me pongo a saltar frente a mi tele una moviendo una cuchara cmo si fuera un control de pley
>despues de unas horas de esto le meto el control del pley a la cerradura y me lanzo contra la puerta hasta q la puerta y mi hombro se rompen
>voy pal living
>hago una variedad de expresiones faciales a mis viejos diciendo “clima” una y otra vez hasta q se van aterrados
>voy a la cocina y me echo nutella en la mano y le doy una mordida
>hay un caminito de sangre hasta la pieza de mi hermana, en donde me sente en su cama y me puse a echar la cagá
>me kede dormido envuelto en la alfombra de su pieza, donde ella me encontro 10 minutos despues…


MIS VIEJOS NO ME MIRARON X UN MES Y MI HERMANA AUN NO ME HABLA…
CUAL HA SIDO SU PEOR EXPERIENCIA TRIPIANDO?

El precio de tu piel (Shot - Wigetta) *Parte 2* [Lemon]

Hola aqui les dejo la segunda parte del shot, gracias por todo el apollo del shot <3, mañana estara la tercera y ultima parte. que lo disfutern
PD: disfruten tambien el lemon ¬u¬

-Ative-

Advertencia: este shot es de caracter yaoi, si no te gustan este tipo de cosas no lo leas :33

Parte anterior: Parte 1

Parte siguiente: Parte 3

Otros shots y especiales


Narra Willy

A la mañana siguiente desperté abrazando algo con fuerza fueentonces cuando lo note, era Samuel y seguía dormido, o por lo menos eso penséya que al intentar levantarme fui atrapado por sus brazos y obligándome aseguir acostado
-buenos días- dijo feliz
-bu-buenos días- dije nervioso
-no me culpes solo quiero disfrutarte, después de todo es el ultimo día-dijo Samuel abrazándome y atrayéndome contra su pecho, fue entonces cuando distinguí que su olor, era el mismo que estaba impregnado en la cama
-y ¿que quieres hacer hoy?- dije resignado, dejando que me abrazara cual oso de felpa ya que su aroma me había embriagado totalmente
-lo que siempre quise hacer con alguien- dijo entusiasmado. Yo enseguida pensé de la peor manera posible
-¿que seria eso?- digo dudoso
-ver películas y comer porquería como si se fuera a acabar el mundo- dijo soltándome y levantándose –esperame aquí, iré a comprar la comida chatarra- dijo con una sonrisa radiante
-esta bien-dije aceptando el trato y derretirme un poco mas en esa cómoda cama –pero antes de que te vayas, tengo una pregunta ¿Cómo es que terminamos durmiendo juntos- pregunte curioso
-a fue por que me vine a poner el pijama pero al verte tan relajado que me dieron ganas de acostarme a tu lado y me dije que podía quedarme un rato contigo y el rato se transformó en toda la noche en el momento en que me dormí- se explico mientras sacaba prendas del armario
-lo dices como si fuera lo mas común- dije acomodándome en la cama para mirarlo
-contigo aquí era inevitable- dijo mirándome con una sonrisa para luego seguir rebuscando en su armario. Saco ropa para el y luego tiro algunas prendas sobre la cama –ponte eso, pero si quieres bañarte tendrás que esperar- dijo Samuel entrando en el cuarto de baño con ropa que saco del armario. Me quede en la cama y cerré los ojos, el olor que estaba impregnado en ella realmente me emboba y relajaba, era como si me envolverá abrazándome impidiendo moverme. No se en que momento me quede dormido, pero desperté al sentir la puerta del cuarto de baño abrirse y pude ver a Samuel con el pelo empapado ya vestido con una camisa blanca y unos jeans obscuros, algunas gotas caían a la camisa mojándola y transparentando esas zonas. Sentí mis mejillas arder y oculte mi cabeza entre las sabanas. Mi corazón latia fuerte y supe, gracias a los pasos que escuche, que Samuel se estaba acercando
-aun tienes sueño- dijo mientras sentía que se sentaba en la cama, no quería verlo, me sentía demasiado avergonzado, me di cuenta de la extraña situación y no creía ser capas de verle a la cara. Coló una de sus manos por debajo de las mantas hasta encontrar la mía y la entrelazo apretando con suavidad
-lamento hacerte pasar por esta situación- comenzó a decir con un tono quedo y tranquilo –pero me gustas desde hace mas de lo que puedas imaginar- termino de decir mientras destapaba mi rostro y acariciaba mi mejilla con delicadeza. No sabia que decir, ni como reaccionar, sentía que mi corazón se me saldría por la garganta, mis ojos estaba fijos en los de el y se resistían a apartarse de aquella mirada llena de cariño
-iré a comprar, si quieres te cambias, o te quedas con pijama, me gustas de las dos formas- dijo hacendó un ademan por levantarse, pero no se lo permití. Al sentí que su mano soltaría la mi la apreté impidiendo que se moviera. Samuel me miro sorprendido y yo arrepentido de haber echo tal estupidez solté su mano y volví a esconderme en las sabanas. Escuche como caminaba asta la puerta y como abría la misma para luego sentir como la cerraba. Al saber que estaba solo me destape la cabeza y me senté en la cama. Vi a los pies de la cama la ropa que me había dejado y luego vi el pijama que llevaba puesto, sus palabras volvieron a mi mente retumbando “me gustas de las dos formas”. Al recordarlas me estremecí, ¿Qué era lo que estaba haciendo?, me estaba involucrando demasiado, se supone que esto era solo por el dinero, pero no quiero que este fin de semana acabe, pero a la vez quisiera que todo esto jamás hubiera ocurrido Fui a darme una ducha y luego me vestí con la ropa que él me había dejado. En el trascurso de esas cosas decidí que lo mejor seria largarme, no podía seguir aquí si lo hacia, sentía que perdería control alguno de la situación, si es que no lo había perdido ya. Decidido a salir de allí para volver a mi departamento, que pronto no tendría. Me encamine hasta la puerta del ascensor, pero en el momento en que se abrió la puerta Samuel estaba allí, con un innumerable número de bolsas y una caja de cartón
-¿ibas a alguna parte?- pregunto algo triste
-a yo…te estaba esperando- mentí, lo se, pero no pude decirle que me iría, se veía realmente emocionado de hacer esto
-que tierno eres- dijo Samuel sonriendo nuevamente –¿me ayudas con esto?- dijo mostrándome las bosas llenas de comida chatarra
-claro-conteste tomando las bolsas llevalas a la cocina- dijo Samuel mientras tomaba la él caja
-¿Qué hay en la caja?- pregunte curioso tratando de husmear
-nada, ya lo veras- dijo adelantándose a mi. Camine hasta la cocina y el fue a la habitación a dejar la caja. La verdad es que me intrigaba un poco, pero decidí no darle mas vueltas al asunto.
Me puse a curiosear en las bolsas y no encontré nada fuera de lo común, papas fritas, gaseosa, palomitas al microondas y cosas por el estilo. Sentí como Samuel me abrazaba por la cintura y apoyaba su cabeza en mi hombro, me estremecí al sentirlo
-algo interesante- dijo mirando como revolvía entre la bolsas, pero su voz salió tan sumamente cerca que mi cuerpo oscilo un momento
-n-no- tartamudeé alejándome a la sala donde supuse que era donde veríamos las películas y no me equivocaba pues el me siguió con una de las bolsas y un cuenco.
-que te apetece comer, ¿algo dulce?- dije sacando las palomitas –¿algo salado?- dijo levantado las papas fritas. Reí ante su accionar y solo me levante de hombros dándole a entender que me daba igual
-¿Qué veremos?- dije mirando la televisión y como con el control Samuel ponía la opción de películas
-primero veremos “black swan ” , luego “the entity” y para quitarnos el terror de esa veremos “500 days of Summer”. ¿Que te parece?- dijo Samuel feliz
-no he visto ninguna, asique por mi esta bien- conteste sonriéndole.
La tarde se paso rápido, la primera película me dejo una sensación de angustia y sentí que eran injustos con la chica. A la segunda que era de terror, hubieron partes en que me asustaba y por inercia me aferraba a Samuel por lo que terminamos viéndola abrazados. No es que Samuel no se asustara, de echo pego algunos gritos de niña que me quitaban el miedo y me hacían reír, pero yo no me quedaba atrás. Al final terminamos la tarde viendo “500 days of summer” era divertida y tenia razón al decir que nos quitaría el miedo.
-te gusto el día de películas y comida basura- dijo Samuel emocionado
-si, pero ya es hora de que me valla, mañana hay trabajo- dije dedicándole una sonrisa rápida. Samuel hizo una mueca de disgusto
-pero quedate a comer helado, luego de eso el trato estará terminado- dijo Samuel sin mucha expresión
-esta bien- dije aceptando la oferta
-esperame aquí, volveré con ellos- dijo para levantarse y salir de la sala hacia la cocina. Lo espere pacientemente. Ahora se terminaba el contrato y volvería a ser lo de antes, él el jefe y yo un simple empleado mas, por alguna razón que aun desconocía, no quería que fuera así. Sentí algo frio en mi mejilla y note que era una copa de helado que sostenía Samuel
-no pienses tanto- dijo Samuel sentándose a mi lado con una copa para el
-comamos- dije desviando el tema y comenzando a comer el helado. Ya estaba por terminar de comer el helado cuando sentí que todo me daba vueltas y un gran calor invadía mi cuerpo, me recosté en el sillón bajo la atenta mirada de Samuel. Abrí la boca para decir algo, pero el sonido no salió. Vi como en el rostro de Samuel se dibujaba una sonrisa que no había visto antes y entonces todo se volvió oscuro.
Desperté algo aturdido y sintiendo como un peculiar calor recorría mi cuerpo, intente mover mis brazos pero no pude, abrí mis ojos desesperado. Vi que mis manos estaban atadas a la cama en la que me encontraba desnudo por completo y mis piernas estaban atadas a si mismas haciendo que me abriera de piernas. Me removí intentando soltarme pero era imposible estaba atrapado,
-mi Guillermo ya despertaste- dijo Samuel acercándose a mi
-suéltame- exigí enseguida
-lo siento, es parte del el trato- dijo acercándose a mí y pasando su mano suave mente por mi torso, me estremecí de solo sentir el contactó de su mano contra mi piel, ¿desde cuando era tan sensible?. Ese curioso calor volvió a mi cuerpo cuando sentí los labios de Samuel besar mi abdomen. Estaba atrapado como insecto en la red de una araña, pero por una razón muy lejana la caricias comenzaban a gustarme cada vez más, ¡NO!, ¿que estas pensando Guillermo?, esto está mal, están a punto de violarte joder. Intentaba resistirme a mis instintos más bajos removiéndome de vez en cuando y tirando de aquellas cuerdas que aprisionaban mis brazos, pero era bastante cansador. Sentí como su mano bajaba hasta mi miembro mientras me daba besos en el cuello que hacían que mi piel se erizara y que entre cortados suspiros se me escaparán
-veo que la droga hace efecto- dijo para luego tomar mi miembro, y comenzar a masturbarme. Me sentía extremadamente extasiado y excitado, no podía evitar que roncos gemidos salieran de mi boca mientras sentía como Samuel se apoderaba de cada parte de mi cuerpo, dejando marcas seguramente por la intensidad con la que me besaba el cuerpo, desde mi abdomen a mis brazos, mi cuello, todo. Tiraba de las cuerdas inútilmente, hasta el punto en que mis muñecas comenzaron a doler. Samuel subió con besos desde mi abdomen hasta mi boca sin dejar de masturbarme. En ese momento ya casi no tenia uso de razón. El tacto de sus labios contra mi piel y sus manos explorándome sin escrúpulo alguno, disfrutando de mis estremecimientos, jadeos y gemidos reprimidos, todo aquello me hacia perder la cordura, dejándome en un estado de libido que solo me pedía sentirlo y ver hasta donde llegaría todo esto. Comenzó a besar salvaje y posesivamente mi boca mientras yo solo seguía su ritmo, rendido ante la situación. Sentí como con sus dedos hacían círculos alrededor de mí entrada, lo cual debo decirlo, me provocaba. Sentí el orgasmo cerca debido a que aun me masturbaba, intente decirle de alguna forma, pero todo fue demasiado rápido, termine en su mano. Samuel se separo de mí y lamio su mano, yo mordí mi labio al ver esa acción. Se levanto y se quito toda la ropa dejándome ver su bien formado cuerpo, mis mejillas estaban rojas y el noto que quede sorprendido ante su escultural cuerpo
-te gusta- dijo con una voz seductora –podría ser tuyo todo el tiempo-dijo acercándose y posándose sobre mí, -es hora de hacer el jugo algo más rudo- susurro a mi oído para luego morderlo suavemente logrando que un suave gemido saliera de mis labios, pero ¿a qué se refería con hacerlo más rudo?. Se levantó y volvió con un par de cosas en sus manos que no logre distinguir, tomo mis piernas y las levanto un poco, cogió una de las cosas que había traído
-¿Qué es eso?- pregunte removiéndome y tirando de las cuerdas que apresaban mis brazos, el miedo había vuelto a mi
-esto es un “Bullet anal”, o por lo menos eso fue lo que me dijo el de la sexshop-dijo Samuel restándole importancia a lo que era o no era. Lo vi tomar un frasco y vertió un poco de líquido en sus dedos índice y demedio –tu solo disfruta- dijo para luego relamerse los labios. Sentí sus dedos mojar mi entrada con aquel liquido. Me contraje, estaba frio, me removí una vez mas intentando detener su accionar. Samuel lleno aquel juguete sexual con aquel liquido espeso. Lo acercó a mi entrada y comenzó a introducirlo lentamente en, solté un gruñido de incomodidad al sentirlo, me dolía, me incomodaba, se sentía realmente extraño
-es incomodo y duele- me queje recibiendo un “sshhhh” como respuesta, sentí que el aparato recubierto en ese liquido espeso comenzó a vibrar y un gemido se me escapo de los labios, se sentía extrañamente bien, pero a la vez dolia
-veo que te gusta- dijo Samuel comenzando a sacar y meter el aparato en mí. Mi espalda se arqueo al momento en que sentí como una ola de placer recorría todo mi cuerpo. Como era que aquello que dolía y incomodaba ahora me estaba haciendo gemir. Me estremecía y mi “amigo” volvió a despertar
-ahh Samuel, mas- dije casi inconsciente, pero necesitaba más de esa extraña, nueva y excitante sensación
-como pidas- comenzó a mover mas rápido y a meterla un poco mas adentro, aquel juguete toco algo en mi que hizo que arquera la espalda y tirara un poco las cuerdas que sostenían mis brazos atados a la cama
-veo que ya toque el punto- dijo Samuel mirándome con una lujuria inexplicable, sentí que comenzó a rotar eso dentro de mi rozando cada vez mas ese punto en mí que me hacía perder la razón totalmente
-ya no lo soporto mas, ahora serás mío- dijo Samuel retirando aquel consolador y apagándolo, para luego posicionándose para entrar en mi
-espera- susurre, pero él no espero. Sentí como entraba en mí, dolía. Solté un grito de dolor –por favor espera- dije desesperado por el inmenso dolor que sentía, intentaba apartarlo de todas la maneras posibles pero era inútil, después de todo estaba atado
-relájate o te dolerá mas- dijo Samuel prácticamente como una orden, yo calle, sentí como él se había detenido, acerco sus labios a los míos –solo relájate - dijo en un susurro limpiando con una mano las pequeñas lagrimas que se me escaparon, para luego besarme como antes, sentí que mientras me besaba comenzaba a entrar otra vez, esta vez algo más despacio y por completo, comenzó a dar suaves estocadas que llegaban a tocar un punto sensible en mi provocando que me estremeciera y el dolor desapareciera, comencé a gemir otra vez, esta vez mas fuerte, el ritmo aumentaba considerablemente, me sentía en el cielo
-ahh! Samuel, mas rápido aahhh- gemí recibiendo una fuerte estocada que me hizo gritar de placer
-grita que eres mío- exigió Samuel mientras seguía con ese frenético ritmo
-soy ahh, soy tuyo Samuel soy tuyo ah-gemí con un tono bastante elevado
-mas fuerte- exigió dándome una nalgada
-AHH SAMUEL SOY TUYO-grite como pude sintiendo como él me daba una estocada certera tocando un lugar en mi que produjo que mi cuerpo se contrajera y terminara en el más satisfactorio orgasmo, y antes de terminar de tenerlo sentí como algo cálido invadía mi cuerpo mientras Samuel solto un ronco gemido, eso me dio a entender que había terminado dentro de mí, ambos jadeábamos intentando recuperar el aliento, Samuel salió de mí y me desato y me abrazo con fuerza antes de que pudiera hacer cualquier cosa. Sentía su corazón latir desesperado. Me abrazaba fuertemente, casi creí que no quería que me fuera
-lo siento- dijo lo cual me sorprendió bastante
-¿lo sientes?-pregunte en un hilo de voz, me estaba dando cuenta de la situación, la razón había vuelto a mi cuerpo y con ella, la información de que acababa de hacerlo con un hombre prácticamente a la fuerza
-si, lo siento, yo, es que, después de esto- dijo el sin saber exactamente que decir
-suéltame, por favor- dije al darme cuenta de que todo esto estaba mal, el me obedeció y se levantó
-bañate ates de irte- dijo dirigiéndose a la puerta, aun desnudo, dejándome solo en la habitación. me levanté con bastante esfuerzo me sentía exhausto. Camine al cuarto de baño y al entrar pude apreciar mi cuerpo desnudo delante de aquel gran espejo y como pequeñas marcas de besos marcaban mi cuerpo. Retire mi mirada del espejo y me di una ducha rápida. Para cuando volví a la habitación, vi ropa sobre la cama, el traje con el que había venido la primera “cita” y una nota

“Gracias por cumplir con creses el trato, aquí esta el cheque, lamento que sea nuestro ultimo encuentro y que terminara de esa forma, pero te pido que me entiendas

Samuel ”

Doble la nota y al terminar de vestirme la guarde en el bolsillo. Tome el traje y salí de a habitación encontrándome el lugar completamente vacío

-solo me queda volver- susurro para tomar el ascensor y largarme como lo debí hacer esta mañana.

Extraño todo de ti; tu sonrisa, tus ojos, tus labios, tu voz y la forma en la que tomabas mi mano. Pero creo que así está mejor, simplemente extrañarte.
—  ecbs