dormirt

Primero, quiero pedirle disculpas a todos los que están leyendo esto. De verdad lo lamento. Estoy viniendo a ustedes en un momento de necesidad. Lo único que pido de ustedes es que lean la historia completa, eso es lo único que necesito. Mi nombre es Andrea, soy una madre soltera. No les digo esto con el propósito de recibir una medalla o de que me feliciten como muchas otras del círculo social al que pertenezco. Ellas sólo quieren palmaditas en la espalda y que les den reconocimiento; sólo quiero algo de tu tiempo. Veo a la maternidad como un fastidio. Es algo necesario, sí, pero es algo fastidioso también. Mi hijo se llama Jesse. Tiene once años. Jesse comenzó el quinto grado como cualquier otro niño. Él era un chico muy alegre, lleno de vida y con mucha energía. Todo eso cambió cuando conoció a Stan este martes. Stan era un estudiante que había acabado de ingresar al colegio. Se sentaba al lado de Jesse. Cuando fui a recoger a Jesse de la escuela él no paraba de decirme que Stan era su nuevo mejor amigo. No parecía actuar como él mismo. Estaba muy pálido y sudoroso. Le tomé la temperatura, pero no tenía fiebre. Le pregunté cómo le había ido en el colegio, pero lo único que decía era que Stan era su mejor amigo. “Stan es mi nuevo mejor amigo” Decía Jesse. “Lo sé, quisiera conocerlo alguna vez” Le respondía yo. “Mamá, Stan es genial. Debería presentártelo alguna vez. Es mi mejor amigo. El mejor amigo de todo el mundo entero.” Tuvimos esa misma conversación unas cien veces ese mismo día. Cuando acosté a Jesse en su cama, él me miro con lágrimas en los ojos. Puso su mano enfrente de su cara y me señaló con el dedo para que me acercara un poco. Volteé mi cabeza y él me dijo algo en la oreja que me dio un pequeño escalofrío. En ese momento no sabía porque me dio un escalofrío, pero lo hizo. “Tú me crees. ¿Verdad?” Me susurró. Me levanté de la cama para poder verlo de frente. “¿Qué si te creo qué, cariño?” “Stan,” Respondió. “Stan es mi mejor amigo.” Asentí con la cabeza y le volví a tomar la temperatura. No parecía tener fiebre, de nuevo. Me fui a mi cama, pero en realidad no pude dormir bien esa noche. El miércoles, cuando iba en camino de llevar a Jesse al colegio, se le veía muy extraño, me dijo que no quería ir a la escuela hoy. “¿Te sientes mal?” Le pregunté. “No” me contestó. Se estaba mordiendo el labio inferior de manera muy extraña. Nunca lo había visto tan nervioso. “No. Tengo que ir a clases.” Abrió la puerta del auto y se fue directo a la entrada de la escuela. Sin decirme te quiero. Ni siquiera un adiós. Nada. Caminó hacia la entrada del colegio con la cabeza baja. Presioné los frenos y di media vuelta para dirigirme al trabajo. Un niño estaba parado enfrente de mi carro. Dos segundos más y lo hubiera arrollado. El chico era pálido, con un cabello de color amarillo casi blanco y ojos de azul claro. Dio unos golpes en la parte delantera del auto como si fuera una puerta dos veces, me saludó, y subió las escaleras camino a la escuela. Cuando recogí a Jesse de la escuela ese día, se le veía más animado. Estaba solamente un poco más pálido de lo normal, pero de resto se le veía alegre. Me dijo todo lo que había hecho en la escuela. Me habló sobre dinosaurios, música, matemáticas, y luego me dijo sobre lo que hizo en el receso. “Y después de matemáticas tuvimos receso. Mamá, no creerás lo que hice hoy en el receso” “Dime” Le dije, sonriéndome a mí misma mientras conducía. Estaba pensando en las cosas que jugaba yo con mis compañeros cuando tenía su edad. Algo clásico, algo normal. “Me uní a una iglesia” Estaba un poco confundida. “¿Te uniste a una iglesia?... ¿En el receso?” Jesse asintió. “La iglesia de Stan.” Creí que era alguna cosa que se habían inventado los chicos para entretenerse. “¿Qué es la iglesia de Stan?” Le pregunté. “Es la iglesia de Stan, Mamá.” Jesse se rio como si hubiera hecho una pregunta obvia. “¿Y qué es lo que hacen ahí? Ya sabes, como miembros de esa iglesia” Le pregunté. “Muchas cosas. Hoy solamente hicimos la iniciación y escuchamos a Stan. Estaba hablando en palabras raras y divertidas, luego todos nos sentíamos cansados y nos acostamos un rato.” Estacioné el auto junto a la casa. “¿Eso fue todo?” Le pregunté. Eso sonaba raro, pero los chicos no parecían estar haciendo nada malo. “Stan nos dio volantes también” Jesse sacó un pedazo de papel arrugado de su bolsillo. Tenía tres palabras escritas en marcador negro. Iglesia de Stan. Al día siguiente, cuando fui a recoger a Jesse de la escuela, estaba convencida de que algo de verdad malo le estaba pasando a mi hijo. Estaba muy asustado y nervioso. “¿Qué te ocurre, cariño?” Pregunté, tocando su frente para sentir su temperatura. No tenía fiebre. “Jugamos al juego de las almas hoy” Dijo. Su cabeza estaba de lado. No se quedaba quieto en su asiento. Miraba a todos lados en el camino a casa. “¿El juego de las almas?” Le pregunté. Él sólo asintió con la cabeza, mirando a todos lados como si buscara algo. Una enorme cantidad de sudor corría por su cara. “¿Qué es el juego de las almas?” Pregunté. “Le dije que no quería hacerlo, pero él me dijo que dejaría de ser mi amigo si no jugaba con él.” “¿Cuándo fue eso? ¿Dónde estaban los profesores?” “Todo ocurrió en la iglesia,” contestó. Luego dijo casi susurrando, “Los adultos no pueden entrar a la iglesia.” “¿La iglesia de Stan?” Jesse asintió, con una lágrima deslizándose por su mejilla. “¿Qué es el juego de las almas, Jesse? Soy tu madre. Si tienes algún problema sólo dímelo.” “No puedo decirte, mamá. No puedo. Las reglas son malas. Son muy malas” “¿Y si le pregunto a Stan?” Pregunté “¿Él me dirá las reglas?” “¡NO!” Gritó Jesse, dándome un verdadero susto. “NO LE PREGUNTES A STAN LAS REGLAS. POR FAVOR, NO LO HAGAS, MAMÁ. POR FAVOR.” Estacioné el auto, asustada y confundida. “Promételo, mamá promételopromételopromételopromételopromételopromételoporfavor.” Jesse estaba balbuceando, estaba muy asustado. Lo agarré y comencé a sacudirlo, tratando de calmarlo. Se quedó dormido en mis brazos, así que lo llevé a su cama y lo acosté para dormirlo. Sólo necesita dormir. Me decía a mí misma. Lo único que necesita es dormir. Lo dejé en su cama y cené sola. Fui a verlo a su cuarto alrededor de las nueve antes de acostarme. Parecía estar profundamente dormido. Me desperté inmediatamente al oírlo gritando 18 minutos pasadas las 12 de la noche. Corrí hacia su cuarto, pero no estaba en su cama. Encendí la luz y Jesse salió del closet en el que se escondía, corriendo, como si algo lo persiguiera. Se abrazó a mi pierna, seguía llorando. Traté de calmarlo e intenté preguntarle qué pasaba. Nada de esto tenía sentido. Seguía gritando sobre el juego de las almas. Intenté volverlo a acostar pero no hacía caso. Finalmente, decidí llevarlo a la cama conmigo. Jesse se durmió inmediatamente. Yo me quedé acostada en mi lado de la cama mirándolo, acariciando su cabello, cuando de repente sus ojos se abrieron y me miró fijamente. “Le contaré las reglas del juego mañana después de clases, señora.” Me dijo. Luego volvió a cerrar los ojos. ¿Qué le estaba pasando a mi hijo? En la oscuridad, no podía hacer nada más que mirar el techo, moverme de lado a lado y mirar el baño. No pude dormir esa noche. ¿Sabes cuando estás apunto de dormirte pero a veces algo te despierta? A veces imaginas que te tropiezas y caes, y te obliga a despertarte. Eso me pasó por toda la noche, sólo que lo que me despertaba era una silueta que aparecía en la puerta del baño cada vez que se me cerraban los ojos. Pero cada vez que miraba atentamente no lograba ver nada. Cada vez que cerraba los ojos, la figura aparecía de nuevo, obligándome a despertar, sólo que cada vez aparecía más cerca de mí. Esto siguió pasando toda la noche, hasta que se hizo la hora de llevar a Jesse al colegio. Esta mañana Jesse se veía muy distante, como adormecido. Yo estaba igual, pero más exhausta. Pensé en preguntarle a Jesse sobre lo que ocurrió ayer. Pero temía que volviera a pasar lo mismo de ayer. Lo lleve de camino a la escuela. Él no decía nada, parecía un robot; sin vida ni emociones. Tiempo después de haberlo dejado en la escuela recibí una llamada, para que regresara a recogerlo. Había vomitado en clase. Cuando fui a recogerlo. Se le veía igual. Le pregunté varias cosas, pero sólo me rugía como respuesta. Iba a llevarlo al doctor después de que se cambiara de ropa. No dijo nada hasta que llegamos al estacionamiento. “¿Puede Stan venir hoy a casa?” me preguntó. “No te sientes bien, cariño. ¿De verdad quieres que venga hoy?” Le pregunté. Ya quería conocer a este chico, pero no parecía que Jesse quisiera tenerlo en casa. “Sí” Me respondió. “Okay, ¿Tienes el número de sus padres?” “Él ya le preguntó a sus padres, ellos dijeron que podía venir.” “Pues todavía tenemos que esperar a que salga de clases. Y aún así quiero hablar con sus padres.” “Okay.” Jesse bajó del auto y caminamos a la entrada de la casa. “¿Tienes su número?” Le pregunté, cerrando la puerta. “No” Me contestó. Le preguntaba cómo se suponía que hablaría con sus padres si no tengo su número y si no sé donde viven, pero alguien tocó la puerta. Yo estaba parada justo al lado de ella. Abrí la puerta, y parado en frente de ella estaba el chico pálido de ojos azules que casi atropello el otro día. Una chica muy parecida a él estaba a su lado. “¿Sí?” Les pregunté. “Hola Driz, ¿Está Jesse en casa?” Dijo el chico. No sé como sabía ese apodo. No me llamaban así desde la universidad, cuando mis amigas me lo habían puesto en una noche de ebriedad, era corto para Drizzy. “No” Le respondí. “Está bien” Dijo la niña que lo acompañaba. “Mi nombre es Devin, y creo que ya conoces a mi hermano Stan.” Stan sonrió y comenzó a hablar. “Las reglas del juego son muy simples. Regla uno: No pasar frente a espejos por la noche. Regla dos: No dejar ninguna puerta abierta cuando te vayas a acostar esta noche. Pregúntale a Jesse sobre la regla tres, y recuerda esto, un rechinido significa que estás haciendo algo mal, un crujido significa que estás a punto de perder. Cuando las luces se apaguen de repente, con suerte no verás la silueta oscura observándote en una esquina de la habitación. Con suerte no sentirás su respiración en tu cuello mientras caes al suelo. Y si escuchas un golpeteo. Bueno, con suerte nunca escucharás un golpeteo.” Stan se dio media vuelta y se fue con su hermana. Me les quedé viendo mientras se iban y agité mi cabeza. No iba a ser parte de su estúpido juego. Caminé a la cocina y me encontré con Jesse sentado en una silla a un lado de la mesa, llorando. “¿Qué ocurre, cariño?” Le pregunté. “Escuché un golpeteo” Me dijo entre sollozos. Mi boca estaba seca. “¿Cuándo termina el juego?” Le pregunté. “Nunca,” Me susurró. “El juego nunca termina” Mi corazón estaba latiendo muy rápidamente. “Cuál es la regla número tres, Jesse?” Su cara perdió toda expresión y trató de reunir aliento para decirme la última regla “Regla tres. Una vez que sepas todas las reglas, ya eres un jugador.” Mi corazón se detenía. “¿Qué ocurre cuando pierdes?” “Cuando sea de noche, los oirás llegar. Les gusta hacerte saber que están cerca.” “¿Quiénes?” “Stan y Devin” Dijo Jesse. “Vendrán de cualquier espejo o puerta abierta y te arrastrarán con ellos.” “¿Cómo ganas?” “Ganas si le cuentas a más personas las reglas del juego que la persona que te las contó a ti.” Como dije al principio, lo lamento. Pero gracias por ayudarme. Lo digo sinceramente. Ahora puedo disfrutar mi libertad de nuevo. Espero que disfruten su noche. Y saluden a Stan y Devin de mi parte.
Esperamos y esperamos. Todos. ¿No sabría el psiquiatra que esperar es una de las cosas que vuelve loca a la gente? La gente espera toda su vida. Esperan vivir, esperan morir. Esperan en la cola para comprar papel higiénico. Esperan en la cola para recibir dinero. Y si no tienes dinero, esperas en colas más largas. Esperas para dormirte y esperas para despertarte. Esperas para casarte y esperas para divorciarte. Esperas que llueva, esperas que deje de llover. Esperas para comer y esperas para volver a comer. Esperas en la consulta del loquero con un montón de anormales y te preguntas si serás uno de ellos.
—  Charles Bukowski
Gracias por todo.
Por las sonrisas, por los besos, por los abrazos, por tus cartas
Gracias por el sexo, por el amor, por el descontrol, por el alcohol
Gracias por la pasión, la ira y el dolor
Por saber manejar mi mal humor y por abrazar a mis malas mañas
Por besar mis ojeras y por tratar de ayudarme a dormir
Gracias por ser tú, por entenderme, por protegerme
Gracias por repararme, destruirme y por repararme otra vez
Por los buenos, malos y peores momentos
Gracias por las risas, por el tequila, gracias por alegrarme más de un día
Por el café y por el cigarrillo
Gracias por morir y vivir conmigo
Gracias por todos los amaneceres a tu lado, por dormirte en mi pecho y dejarme abrazarte
Gracias por dejarme amarte y por tratar de que te aceptaras como eres
Gracias por sufrir por mi y conmigo
Por esas tardes viendo películas y por cada una de las chucherías que yo pagaba
Por sonreír y por hacerme sonreír
Por besar mi cicatrices y sanarlas
Te agradezco por engañarme, manipularme y menospreciarme
Gracias por serme fiel y también por serme infiel
Gracias por correr conmigo y tras de mi
Por dejarme explorar tu cuerpo y dejarme hacerlo mío
Gracias por ti, por mi y por nosotros
Gracias por ese final que ya estaba anunciado desde el comienzo.
—  Te lo agradezco con todas y cada una de las piezas de mi corazón roto.
Olvídate. De los viejos amores. De esa sonrisa que se partió en medio de la tormenta. De esa grieta que llevas como si nada hubiese dolido. De las veces que corriste a esconderte en el armario cuando huías de los monstruos. De ese laberinto en el que te encuentras y no encuentras la salida por más que busques. De los falsos amigos. De si mañana vas a estar o no. De si todos los caminos te llevan a la misma Roma en ruinas. De los malos días. De aquella vez que le hiciste caso a la razón cuando el corazón siempre tuvo la jodida cordura. De las noches que lloraste hasta dormirte. De las veces que pusiste una canción para apagar lo que por dentro no se movía. De las tierras movedizas por las que la vida te pone a veces a caminar. Del océano que rebalsa por los ojos cuando ya no hay más cosas que caben dentro. De las tonterías que hiciste por alguien que no merecía ni un fracción de tu tiempo ni un gramo de tu amor. De las puestas en escena que tuviste que actuar para que nadie te preguntara el porqué de esos ojitos tristes. De los mañanas inciertos. De los ayeres sin presente. De cuando te has levando con el pie izquierdo, aunque eso ya se haya convertido en un bucle. De los demonios. Del infierno que arde en algún rincón del alma. De cuando soltaste la mano por última vez. De las noches de hospitales en las que te derrumbaste ante un resultado. De cuando en pleno día se puso la oscuridad. De las metidas de pata. De las últimas veces. De las personas que se han ido. De quien no volteó a ver atrás. De quien siguió su camino y dejó el tuyo viendo en una sola dirección: anhelando que volviera y te abrazara fuerte. Del desierto de cuando no sientes nada. De la desolación cuando, rodeado de un millón de personas, te sientes más solo que nunca. De los aeropuertos. De los trenes de ida. De la soledad. De la tristeza. De los atardeceres. De los consejos. De los villanos de la historia. De las páginas de tu vida que se escribieron mientras te carbonizabas. De cuando apostaste todo y no funcionó. De cuando apuntaste a ser feliz y la bala se dirigió al que querías ser. De los poetas. De los poemas. De las canciones. De la poesía. De la amargura. De los cementerios. De la nostalgia de sentir que nada volverá a ser como lo era antes. De la melancolía con la que ves pasar a dos que se aferran a una única vida. Olvídate. Acuérdate de ti. Sé feliz, joder.

Olvídame, California.
—  “Sé feliz, lo mereces”, Benjamín Griss
vimeo

Afternoon Class: El corto.

Eso que todos hemos sentido alguna vez en la clase, cuando luchas por no dormirte. El surcoreano Seoro Oh ha calcado esa situación a la perfección en un vídeo.

anonymous asked:

Hola, queria saber si hay alguien que haya estado internadx en una clinica psiquiatrica me podria decir como es y si eso le ayudó de algo...

La pregunta es abierta así que si algún seguidor quiere comentarle algo a esta persona, que cuente.

Sin embargo, yo te daré mi percepción personal acerca de tu pregunta.  Nunca he estado en una clínica psiquiatrica ni conozco a alguien que lo haya estado. Por ende no se si funcione o no, sin embargo, considero desde mi ignorancia que nada de eso te va a servir, y si te sirve no son más que soluciones superficiales que te dejan igual de jodido por dentro.  No se exactamente qué métodos utilicen allá, pero podría decir que no va más allá de represiones, pastas y medicamentos.  Y esas pastas lo único que te van a hacer es dormirte, alterarte, calmarte y demás, pero sabes qué eso no es ayudar, porque por dentro sigues vuelto mierda, y cuando se te acaben las pastas, tu vida será de nuevo un asco, y las cosas no deberían funcionar así. 

Todos tenemos traumas, todos hemos vivido situaciones de dolor, de miedo, de decepción, soledad, tristezas, rabias y demás.  Y yo creo que la vida actual es lo que nos ha llevado cada vez más a vivir estar experiencias dolorosas que terminan en suicidios, en asesinatos, en locura y mil cosas mas.  En este sentido tengo un amplio repertorio de argumentos que justifican por qué estamos como estamos, pero en resumen se trata básicamente a somos humanos, somos animales, y como tal pertenecemos a la naturaleza, y nos hemos alejado tanto de ella, que hemos llegado a esta muerte entre todos.

Es por eso que más que un hospital psiquiátrico, más que unas pastas, más que un amigo, yo te recomiendo que te pierdas en un bosque, ve a la naturaleza, ve a un río, a un nevado, a una cueva, a un volcán a donde sea, y conéctate con esa energía, con ese mundo, escucha el agua, los pájaros, el viento, siente el pasto, y cariño, la tranquilidad llegará a ti en ese instante, y cuando estás tranquilo, te das cuenta que esos problemas que abruman tu vida, o bien no son tan grandes, o si fueron grandes simplemente ya pasaron, y lo único que tienes es el ahora, ese momento de disfrute y conexión con el universo. 

Hazlo.  Y me cuentas.

Sólo tenemos que conectarnos con lo que somos.  Es el estrés de la vida diaria que nosotros como humanos hemos creado, y es ese estrés, el que nos llevo a estos límites.   No necesitas pastas.  Necesitas respirar profundo.

Historias de terror de dos frases

1. Estaba llevando a mi hermana pequeña a dormir cuando me dijo “Tata, hay un monstruo en el armario.” Pensando que era una tontería, abrí el armario para ver a otra niña igual que ella, temblando y susurrando “Tata, hay alguien en mi cama.”

2. Los doctores le dijeron que al amputársela podría sentir un miembro fantasma. Nadie le preparó para sentir unos dedos tan fríos recorrer lo que era la palma de su mano.

3. No temas a los monstruos, sólo míralos. Mira a la derecha, a la izquierda, debajo de la cama, detrás del armario, pero nunca mires arriba; ella odia ser vista.

4. Me desperté escuchando golpes en el cristal. Primero pensé que era la ventana, hasta que me di cuenta de que venía del espejo.

5. Me pregunto por qué tengo dos sombras cuando sólo hay una bombilla en toda la habitación.

6. Me senté en mi estantería, con los ojos cristalinos y el vestido más bonito de muñeca que pude encontrar. ¿Por qué permito que siga viva, con lo fácil que sería matarla?

7. Al mirar por la ventana vi una cara sonriente mirándome. Vivo en la planta 14.

8. Hay una foto en mi móvil donde salgo durmiendo. Vivo solo.

9. Mi reflejo acaba de parpadear.

10. Trabajo como vigilante por las noches, y siempre veo a la misma hora a la misma persona en el rellano observando la cámara de seguridad. Lo peor es que cuando va a aparecer por otra cámara, no aparece.

11. Me enviaron hace unos días unos maniquíes envueltos en papel de burbuja, para que no se rompieran. Llevo dos horas escuchando como explotan las burbujas.

12. Llegas a casa, cansado después de un día de trabajo, preparado para una noche relajante. Cuando estás en la cama alcanzas en interruptor con los dedos, pero ya hay otra mano allí.

13. Mi hija no para de gritar y llorar por las noches. He visitado su tumba, pidiéndole que pare, pero no es efectivo.

14. Estás apunto de dormirte, cómodamente, en tu cama, solo; cuando escuchas como alguien susurra tu nombre.

15. Estás tumbado en la cama, con tus pies colgando, cuando de repente sientes como algo agarra uno de ellos.


16. Mi marido me despertó la otra noche para decirme que había un intruso en casa. Fue asesinado por un ladrón en un intento de protegerme hace dos años.

17. El último hombre sobre la faz de la tierra se sentó sólo en una habitación. Alguien llamó a la puerta.

18. Al volver a casa vi a mi novia acunando a nuestro bebé. Lo que no sé es qué fue más perturbador, ver su cadáver sosteniendo a nuestro hijo, o pensar que alguien la había puesto allí.

19. Escuché a mi madre gritar desde la cocina en mitad de la noche. Salí corriendo al pasillo para ver que pasaba, cuando alguien me tiró de la manga; era ella llevándome a su cuarto y diciendo “Yo también he escuchado eso.”

20. Nota de la enfermera: 4kg 300g, 50 centímetros de largo, 32 dientes perfectamente formados. Permanece en silencio, tan siquiera llora, pero siempre está sonriendo.

21. Cuanto más lo llevaba, mejor me quedaba. Ella tenía una piel hermosa.

22. “No puedo dormir.” Susurró metiéndose a la cama conmigo. Me desperté fría, abrazando al traje con el que fue enterrado.

23. Ser el primero en responder a un accidente de coche es siempre lo más traumático que ves siendo agente de policía. Pero hoy, cuando el cuerpo sin vida de un niño pequeño, todavía atado a su sillita, ha abierto los ojos y me ha sonreído mientras intentaba sacarlo del coche, he sabido que hoy sería mi último día de trabajo.

24. Siempre había pensado que mi gato me observaba, puesto que siempre parecía mirarme la cara. Hasta que hoy me he dado cuenta de que mira detrás de mi.

¿Acostumbras despertar entre las 3 y las 5 de la madrugada? Un poder superior quiere decirte algo…

Según la medicina tradicional china, nuestro ciclo de sueño puede revelar muchas cosas sobre nuestro estado físico y emocional, e incluso, puede conectarnos con los mensajes de un poder superior. La hora en la que te duermes o a la que te despiertas puede estar dándote mensajes de alerta que no debes ignorar, y aquí te mostraremos lo que cada uno significa.
Si tienes dificultad para dormir de 9:00 a 11:00 de la noche puede ser un signo de estrés. Es recomendable que practiques meditación para que puedas relajarte y así conciliar el sueño.
Despertarte de 11:00 pm. a 1:00 am. puede significar decepción emocional. Según la medicina tradicional china, esta es la hora en que la vesícula se encuentra activa , así que practica mantras y trata de perdonarte y aceptarte a ti mismo.
Si te despiertas de 1:00 a 3:00 de la madrugada es porque tienes ira acumulada. Este meridiano de energía está conectado al hígado y asociado con la ira y un exceso de energía yang. Trata de beber un vaso de agua fría y meditar.
Despertar de 3:00 a 5:00 de la mañana puede significar que un poder superior se está comunicando contigo. Esta hora de la madrugada está relacionada con los pulmones y la tristeza. Si te despiertas a esta hora es porque una presencia superior quiere guiarte hacia un propósito más grande. Puedes orar y hacer ejercicios de respiración para poder volver a dormirte.
Si te despiertas de 5:00 a 7:00 de la mañana es porque tienes bloqueos emocionales. A esta hora la energía del intestino se encuentra activa y significa que tienes muchas emociones bloqueadas. Trata de estirar tus músculos o ir al baño.
Es fascinante como el cuerpo es capaz de enviarnos diferentes señales sobre nuestro estado físico, emocional y espiritual y es importante que cada uno de nosotros aprenda a escuchar y entender estas señales para mejorar nuestras vidas.

obsesión por saber que canciones escuchas cuando estas solo
obsesión por saber que palabras usaste por ultima vez antes de dormirte
obsesión por saber quien te besa y quien te abriga los sábados a la madrugada
obsesión o amor
nunca supe la diferencia

Dating Kim Taehyung Would Include / Salir con Kim Taehyung sería:

Originally posted by agustddarling


English:

  • Him waking up before you because he doesn’t like to stay too late in bed much longer.
  • Try to wake up calling you
  • You wake up when you hear him sing from the shower.
  • When he get out of the shower sit next to you and start playing with your hair.
  • When you enter in the kitchen, you will see only whit shorts preparing the breakfast for the both of you.
    -Good morning jagi.
    -I hate you.
    -I love you too.
  • He takes advantages that your shirt of your pyjama is of straps to kiss your neck and shoulders.
  • He scold you when you don´t put sun protector. He insist on smiling as a small child and when he finished you get a kiss.
  • He raises you in his shoulder to throw you into the pool & joins after to kiss you underwater.
  • Watching together the sunset.
  • Nonsense conversations at night.
  • You fall sleep in his chest and he leaves kisses on your head.
  • He takes pictures every moment, even if you ask him to stop.
  • He pointing to you to come dance with him after practice.

Gif are not mine / Request open

 I hope you like it and keep asking for more  request.                                                                                                 

Español:

  • Se despierta más pronto que tu, porque no le gusta quedarse mucho tiempo en la cama.
  • Intenta despertarte llamándote cariosamente.
  • Te despiertas cuando le escuchas cantar desde la ducha.
  • Cuando sale de la ducha se sienta a tu lado y empieza a jugar con tu pelo.
  • Al entrar a la cocina le ves solo con unos pantalones cortos preparando el desayuno
    -Buenos días jagi.
    -Te odio.
    -Yo también te amo.
  • Toma ventajas de que tu camiseta es de tirantes para besar tu cuello y hombros.
  • Te riñe cuando no te pones crema solar. El insiste en ponértelo el sonriendo como un niño pequeño y cuando acaba te da un beso.
  • Te sube su hombro para tirarte al agua, se une después para darte besos bajo el agua.
  • Mirar juntos el atardecer.
  • Conversaciones sin sentido durante la noche
  • Dormirte sobre su pecho y el dejando besos en tu cabeza.
  • Te toma fotos cada momento, incluso si le pides que pare.
  • Señalándote para que te unas a bailar con él después del ensayo.
Esperamos y esperamos. Todos. No sabría el psiquiatra que esperar es una de las cosas que vuelve loca a la gente? La gente espera toda su vida. Esperan vivir, esperan morir. Esperan en la cola para comprar papel higiénico. Esperan en la cola para recibir dinero. Y si no tienes dinero, esperas en colas más largas. Esperas para dormirte y esperas para despertarte. Esperas para casarte y esperas para divorciarte. Esperas que llueva, esperas que deje de
llover. Esperas para comer y esperas para volver a comer. Esperas en la consulta del loquero con un montón de anormales y te preguntas si serás uno de ellos.
—  Charles Bukowski - Pulp