domart

No te conozco, sé tan poco de ti, eres esa casa con las ventanas cerradas y eres ese farol apagado en la lejanía. No te conozco, mujer, porque siempre eres tan rebelde y fugitiva. Cuando alguien intenta domarte desapareces o te evaporas de la nada. Nombrarte no sirve para encender la noche ni para hacerte volver a mi. No te conozco, sé tan sólo tu paso, eres un hondo abismo en el que muchos han de caer y eres también ese volcán apagado que un día puede colapsar. ¿Para qué pretender saber lo que callas y lo que tu mirada oculta? si eres un puerto sin barcos y una prisión sin presos ni culpables. Eres ese patio trasero al que nadie puede acceder y eres ese juguete escondido en un cajón en secreto. No te conozco, mujer, no pretendo saberlo…
—  No te conozco, Joseph Kapone (Fragmento)