disco rayado

Despertarte y darte que cuenta que
estas igual de solo…
Igual de triste, Igual de perdido
intentando encontrar tú camino
en una historia que se repite una
y otra vez en tú mente como
un disco rayado… Pero el mundo esta
tan rayado como tú…
Tan dañado como tú,tan triste como tú
porqué hay más de tres mil personas
que están sintiendo lo mismo que tú
en este momento y tú te sigues sintiendo igual de incomprendido.

anonymous asked:

una reaccion por favor de Blackpink cuando sin querer te pisan un pie

Ojala te guste, ¡gracias por pedir! ❤❤❤


JISOO

Jisoo se taparía la boca con una mano y daría un paso atrás no sabiendo si mirar tu pie o tu cara mientras pedía disculpas como un disco rayado, terminando por acercarse de vuelta para preguntarte si estabas bien con algo de culpa.

“¡Lo siento!, ¡lo siento!, ¿estas bien?”


JENNIE

Ella frunciría el ceño mirando hacia abajo como si se preguntara por un segundo que era lo que había pasado, pero rápidamente te pediría perdón mirándote a los ojos y dando una breve inclinación, terminando con otra pequeña disculpa con una leve sonrisa apenada.


ROSÉ

Inmediatamente sonreiría con una risa nerviosa viéndote a la cara en busca de algún rastro de dolor o molestia amagando a tapar su boca con el dorso de su mano, terminando por en realidad rozar uno de tus brazos aún con la sonrisa en su rostro, preocupada por haberte lastimado y preguntado si lo hizo.

“¡Lo lamento! ¿Te hice daño?, ¿te duele?”


LISA

Lisa soltaría una exclamación parecida a un pequeño grito abriendo los ojos en grande manteniendo sus labios separados y mirando su pie arriba del tuyo, sacándolo lo antes posible con una enorme sonrisa de nervios y un leve sonrojo soltando un alto “¡Perdooon!” mientras juntaba sus manos en disculpa.

No, no lo entenderías. Pero vos sabes que no tengo remedio, que no tengo cura, que estoy enfermo y muero de ti. Que la soledad no es nada al infierno de no estar contigo. Que no verte es la más grande aburrición. ¡Y tu voz! que no me quiten tu voz, porque me quita el sueño, me desvelo, me tengo miedo. Empiezo a decir incoherencias, muchas, excepto tu nombre que repito como un disco rayado. He despertado a los vecinos. Ellos no saben mi pena, no les importa mi dolor, ellos ya tienen los suyos. Entonces camino por la casa dando vueltas, salgo a la calle y silbo, como si buscara algo y sabiendo no encontrare nada. Y si se atravesara la muerte no temería, le estrecharía la mano y le diría que ya no hay nada que pueda dañarme, que ya sin ti, es una herida más fuerte. De repente todos los días son lunes y sin fines de semana, me harto de mí y entonces lloro, me vuelvo una cascada y los que se me acercan se entristecen sin razón. Entonces me pierdo en habitaciones vacías, escribo notas suicidas, 1 + 1 es igual a 0, soy como el gato que se acuesta en las vías del tren, las siete veces y a ojos cerrados, me hago diminuto y me escondo en un cajón, a veces, en una carta tuya. Y los libros, no me preguntes qué hago con ellos, es un acto terrible, cuando me faltas tanto. ¡Ay, pobrecitos! ellos no tienen la culpa…
—  El Diario De Issac, Joseph Kapone (Novela, 2015)

Fragmento del Delirio.
“Promesa a un Ángel” -WIGETTA DRABBLE-

*ANTISIPADAMENTE ME DISCULPO CON LA GENTE SENSIBLE, ES PROBABLE QUE SIENTAN ALGO*

Gracias a ti, que estás leyendo esto por tomarte la molestia de hacerlo…

¿Y por qué agradezco?

Porque este drabble incluye algo muy personal que quise compartirlo con ustedes. Algunas cosas pasaron y otras no, a ver si descubren cuales fueron :P

¿El motivo?

Ninguno en especial, comencé a escribirlo y al terminarlo decidí mostrarlo por el simple hecho de querer hacerlo.

Y no, no lo hago por presumir que tan “bien” sé escribir, ni por fama, seguidores o votos.

Solo por regalarles un momento en el que olviden todo y sean este personaje…

Y ¿Por qué no? Hacerlos llorar un rato ;)

Además que leer nunca está de más :v

Cualquier comentario, critica es bien aceptada :D

De nuevo gracias y adiós c:

Att: Yeli.

*******

Estaba sumergido en mis pensamientos, imaginando un sin fin de cosas en mi cabeza, organizando mis ideas.

Sentado en el borde de la acera, mirando todo y a la vez nada; así me encontraba yo, presente e inexistente.

Unas pisadas se escucharon detrás de mí, para después tener frente a mí a mi pequeña hermana agachada a mi altura, aunque ya era muy pequeña no era necesario que se agachase.

Me escrutó con sus brillantes ojos marrones, intentando Descifrarme.

Ella no sabía que yo era un enigma. Ambos lo éramos.

Mantuvimos la mirada el uno al otro, hasta que ella sonrió y miro al cielo.

-Extraño a Samu…- musitó viendo al azul techo con nostalgia.

Mi corazón se encogió, se encogió tanto que pensé que desaparecería; la observe bien, no se veía triste ni alegre, sólo veía al cielo de una manera indescriptible.

-¿Lo extrañas?- dije con un nudo en la garganta, con mi voz a punto de quebrarse.

-Si…-alzo un poco más su voz y ensancho su sonrisa.- lo extraño mucho…

No sentí dolor, solo tristeza y nostalgia, cosas muy distintas; yo también le extrañaba inmensamente, prácticamente él era parte de mi y cuando se fue me dejo incompleto; viviendo en una constante tristeza, donde los recuerdos se repiten una y otra vez, como un disco rayado; viviendo mi incesante agonía.

Pero había días donde olvidaba eso, donde me desconectaba por completo y mi mente viajaba a un más lejos a lo desconocido. En esos días olvidaba que él ya no estaba tan lejos y pensaba que sólo llevaba un tiempo sin verle porque no le había visitado.

Pero en otros días… no paraba de llorarle a su ausencia.

-Él esta haya arriba- hablo con su tono de voz agudo y tranquilizante, señalo al cielo- en esa nube de haya…-indicó con su pequeño dedo la nube más cercana.- está ahí, viéndonos, con sus grandes alas porque ahora él es un Ángel…

Sus palabras estaban llenas de ilusión, teniendo ella asegurado que así era. Su inocencia me sorprendía provocando el que sonriese.

Ella tenía razón, sin embargo él ahora no era un ángel, siempre lo había sido. Todos haya, donde sea que estuviese, han de envidiarle; porque más que un Ángel, Samuel parecía un Dios.

Era tan bello y puro, era tan hermoso por dentro que como por fuera; y poseía una de las sonrisas más hermosas que haya tenido el honor de poder contemplar.

Pero su belleza termino, como cuando una estrella se apaga, como cuando una flor se marchita o el fuego se extingue. Como todo lo que muere.

Pero Samuel vivía en ella, en Carol… Con la misma mirada anhelante y brillante, con los mismos sueños y sonrisa. Con el mismo espacio en mi alma.

-Lo es. - afirme mientras le sonreía, intentando no llorar.

-Quisiera ir a visitarle, ¿Puedo subir al cielo? - me cuestiono inocentemente, atenta a mi respuesta.

¿Qué responder a esa pregunta?

No, yo no quería que ella también se fuera, no quería quedarme soló. Ya no quiero sentir más dolor.

-No puedes…-respondí con un dolor en el pecho, su mirada de decepción apareció pero rápidamente fue sustituida por una risita.

-Cierto- dijo de pronto ella como si lo que dijera fuera una insensatez, como si de algo se acordase.- Él dijo que te cuidara.

Ahí fue cuando me desborone, cuando la realidad me dio una bofetada y después me llenaba de sentimientos de los cuales tristeza era el único que distinguía. Y las lágrimas salieron de mis ojos…

-Está muy alto.-dijo volviendo a mirar al cielo y estiro su brazo, como si así tocase las nubes- no alcanzo…-hizo un puchero de decepción para posteriormente mirarme con asombro. -Guille ¿por qué lloras?…- se acercó a mí, dispuesta a abrazarme.

-Porque lo extraño mucho, pequeña.- dije a solo una lagrima de colapsarme.

La acerque a mí y la abrace con toda la poca fuerza que tenía, con el corazón hecho añicos.

-Te quiero mucho, Carol. No te vayas tú también…-la apreté un poquito más.

-Está bien Guille, no me iré. De igual manera tengo que cuidarte…-recargue mi rostro en su hombro, escondiéndome de su mirada; ella comenzó a acariciar mi cabeza mientras yo abrazaba su pequeño cuerpo.

¿Por qué tuvo que irse? ¿Por qué me dejo tan vacío?

Ahora no sé cómo continuar, como caminar sin caerme, como dormir sin tener pesadillas, como reír sin llorar. Como vivir sin tener en mi mente el día de su partida.

Desear verle, aunque sea solo por un segundo de nuevo su sonrisa, sus ojos…

Sentir de nuevo sus labios.

Era inigualable ¿qué haré con todo esto que dijo en mí y con lo que se ha llevado?

Cada segundo que pasa me dedicó a recordar todos aquellos momentos que pase a su lado y a pesar de que ambos éramos un secreto, en donde durante el día éramos amigos y cuando reinaba la noche éramos amantes; junto a él nada nunca me faltaba, cuando amor necesitaba amor me daba, cuando lloraba él me sonreía y todo lo olvidaba.

Él era mi hombre y mi hombro donde apoyarme.

Y más tarde que nunca, me di cuenta que yo nunca lo consolé…

Y no sabía si era porque él no lo necesitaba o simplemente se quedaba callado. Pero era una gran persona que siempre estaba ahí.

Tal vez por eso el mundo me lo quito, porque no lo merecía.

Cuantas veces se lo dije…pero siempre se quedaba a mi lado, callándome a besos y diciendo que no debía infravalorarme como para pensar que yo no era digno de nadie… Porque según él: yo lo era todo.

Pero ahora solo soy un nada, un triste y roto nada que vaga por la vida sólo.

Solo por ella sigo aquí…

Y por mi promesa.

***

-Guille, prométeme que si un algún día muero, tú seguirás bien. Que cuidarás de Carol y serás feliz.- dijo mirándome a los ojos.

-¿Qué cosas dices?- ¿acaso creía que era dependiente de él?- eso no pasara, Samuel- le Sonreí, intentando auto convencerme.

-Cualquier cosa puede pasar…-me sonrió igualmente de un modo indescifrable, a veces sus ojos eran tan misteriosos como lo bella que solía ser su sonrisa.

- entonces; en caso de que eso pasase, te lo prometo. Pero tienes que prometerme algo tú a mi.- le sonreí tiernamente.

-Lo que sea. – me miro atento, esperando que hablase.

- Te casarás conmigo.- solté de repente. El me miro atónito pero después sonrió, mostrándome así mi mayor debilidad.

- no hace falta que te lo prometa, lo iba a hacer de igual manera.- dijo cariñosamente.

- entonces toma- le extendí mi brazo- te quería dar esto.- abrí mi mano mostrando el objeto

-¿un anillo de bodas, Willy?- fingió desconcierto.

- Si, eso creó.- fingí desinterés.

-¿así pides tú matrimonio?- me miro cuestionante y burlón- aprende como se hace…- se paró del césped en el que estábamos acostados y me extendió la mano para que me pare igual que él.

-Willy… – dijo ya una vez de pie, mientras se arrodillaba como era típico hacer. Continúo viéndome con una sonrisa cómplice en sus labios.

-¿qué? - Sonreí.

-¿Quieres casarte conmigo?- pregunto, seguro de mi respuesta.

Me agache para quedar a su altura, pareció sorprenderlo tal acto pero quedo pendiente de mis actos. Lo bese fugazmente en los labios con todo el amor que podía demostrar en un solo beso, y aun así faltaba mucho que demostrar; lo mire directamente a los ojos.

-¿tú que crees? , Tontorrón.- ambos sonreímos y nos besamos, como solo nosotros sabíamos hacer.

****

Aun así, no hubo tiempo para cumplir todo.

Pero aun sin felicidad y sin él; aunque ya no me quede nada, y solo haga mi promesa a medias.

Viviría.

No hay momento en el que no lo extrañe, en que no recuerde su risa o sonrisa; sus malos chistes o sus insaciables labios, aun me duele no haberme despedido, no haberle recordado por millonésima vez cuanto lo amaba.

Quizá el tiempo no se puede regresar, quizá lo que se pierde jamás regresa y las mejores personas siempre se van.

Tal vez todo es efímero en esta vida.

Pero lo que yo siento por él; ese amor empedernido.

Puede que sea la excepción a todas las leyes de la vida.

-Guille, Te amo.

-¿Qué dijiste?- por alguna razón, esas palabras parecían no ser dichas por ella. Ella solo sonrió. – Yo te amo aún más…-respondí.

A veces, tenemos ángeles aun lado nuestro y solo en el instante en el que ellos se van, es suficiente para desgarrar más allá del alma; pero supongo, que ellos tienen que volver de donde vinieron.

Hay que valorar a las personas; cuando nos despidamos, hay que despedirnos como si ya no existiera alguna otra vez en la que nos volvamos a ver; en un instante todo desaparece y quienes se van se llevan todo consigo. Solo nos dejan un recuerdo, un miserable recuerdo que solo es el resto de lo que se llevaron. Hay que disfrutar cada momento junto a nuestros seres amados.

Pero no me arrepiento, aunque los recuerdos sean lo poco que tenga, los atesoro como lo ame a él.

Como lo amo a él.

Cuidaría de Carol, y seguiría con vida, intentando, esperando ser feliz algún día.

Recordando cada instante de mi vida ese romance tan hermosamente imposible.

Por el simple hecho de cumplir mi promesa y volver a estar con él.

Por esa promesa que le hice a un ángel…

GRACIAS POR LEER :)

Otro día en el que se había quedado dormido, otro día que su profesora no le permitía entrar a la lección por llegar tarde. Alexis, en su resignación, abandonó en el edificio y se echó a las afueras con un par de gafas de sol, y usó su mochila como almohada para echarse una siesta—o al menos dormitar un poco. Y cada que sentía a alguien pasar cerca, repetía como disco rayado: “Aquí no hay nada que ver, siga su camino.

¿Por qué Willy odia a Vegetta? #9
  • Willy: Vegettita~
  • Vegetta: Dime.
  • Willy: ... ¿Por qué ese tono tan borde, chaval?
  • Vegetta: Tú sabrás.
  • Willy: ¿Yo sabré?
  • Vegetta: Tú sabrás.
  • Willy: ¿Cómo que yo sabré?
  • Vegetta: Tú sabrás.
  • Willy: ¡Vegetta, para ya!
  • Vegetta: ...
  • Willy: ¿Me vas a decir qué te pasa?
  • Vegetta: ¿Con quién te vas de viaje? He leído que te ibas con una tía y...
  • Willy: ¿En Tumblr?
  • Vegetta: No... quizá... sí.
  • Willy: No me voy con ninguna mujer, Vegettita. Te lo prometo.
  • Vegetta: Menos mal, no sé, por un momento me he puesto celoso porque me habías dicho que necesitaba estar unos días solo para disfrutar de L.A y...
  • Willy: Me voy con Carlos.
  • Vegetta: ...
  • Willy: ... :D
  • Vegetta: ¿Con quién?
  • Willy: Carlos.
  • Vegetta: ¿Con quién?
  • Willy: ¿Eres un disco rayado, o qué, pringao'?
  • Vegetta: ¿Con quién?
  • Willy: ¡Vegetta, con Carlos, macho! Carlos, el de...
  • Vegetta: Adiós.
  • Willy: ¿Cómo que adiós? ¿Qué?
  • Vegetta: Ahora sé porque el Fandom estaba así. Adiós. Me voy. El fandom me quiere más que tú. Adiós. Adiós.
  • Willy: ¿Te vas?
  • Vegetta: Adiós.
  • Willy: ... :(
  • Vegetta: *Se escucha desde lejos* Adiós. Adiós. Adiós.
  • Willy: Me cago en todo... como odio a Vegetta y su manera de hacerme sentir culpable. (?)
  • -----------------------------
  • Duh~ El regreso de Carlos T_T (¿Ese hombre no se puede ir a la Luna o algo? xD
Me duelen las manos de tanto no tocarte
me arden los labios de tanto no nombrarte
me duele la cabeza de tanto dibujarte
verte corriendo en mis pensamientos
y salir por mis ojos como una lágrima
que baja como un grito a mi pecho
para meterse en mis entrañas y verle
andar por mi sangre como ola de mar
para verte navegar mis locuras
como un barquito que se filtra
en la cueva de mis sentires
para descubrir que eres eso
un lugarcito escondido
en lo hondo de mi ser.
El amor es algo
que no duerme,
que no descansa,
que no cansa,
que no se rinde,
vive en desvelo.
Abro la boca y
es como un grifo
que no para jamás
de decir una verdad
como un disco rayado
que a ti te gusta escuchar
aunque diga lo mismo
siempre lo sientes diferente:
Te quiero.
—  Me duele de tanto pensarte, Joseph Kapone