descontento social

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Una rebelión civil, representa un malestar de las masas. El mensaje es alto y claro. No se necesita decir mucho ante la evidencia obvia. Venezuela está frente a una de las aristocracias más cruentas. La subversión de un pueblo, el descontento, la infelicidad social, no es el resultado de la unidad entre clases (Rico/pobre), es más que eso, es una sociedad unificada que busca el bien común: Libertad.

V de Vendetta, el nuevo símbolo del descontento social

El personaje principal de la novela gráfica de Alan Moore se ha convertido en fuente de inspiración para manifestantes de todo el mundo.

Primero fueron los árabes quienes se levantaron contra los regímenes autoritarios que los gobernaban desde hace décadas. Posteriormente fueron los europeos, como los griegos y los españoles, quienes quisieron expresar su rechazo contra los sistemas políticos y económicos de sus países y ahora son los chilenos quienes se han hecho parte de ese descontento, movilizándose contra el actual sistema educacional e HidroAysén.

Con distintos motivos, en lo que va del año se han registrado muchas protestas en varias partes del orbe y una de las imágenes que más se repite en esas manifestaciones, sobre todo en las del mundo occidental, es la de jóvenes con su rostro cubierto por la máscara del personaje principal de la novela gráfica y posterior película V de Vendetta.

CONTRA EL AUTORITARISMO

Escrita por Alan Moore en los ochenta la novela retrata una Inglaterra sumida en una distopía totalitaria, muy similar a los regímenes autoritarios que George Orwell, Aldous Huxley y Ray Bradbury describieron en sus libros 1984, Un Mundo Feliz y Farenheit 451, respectivamente.

Luego de una guerra nuclear que acabó con gran parte del mundo, Inglaterra pasó a ser controlada por un partido de ultraderecha llamado Norsefire, el cual instaló un estado totalitario.

Tras varios años sumidos bajo ese régimen, los ciudadanos ingleses perdieron toda capacidad de cuestionamiento y empezaron aceptar la realidad tal como la concibe el gobierno liderado por el canciller Adam Sutler, quien tenía un control total de los medios de comunicación y sabía prácticamente todo lo que sucedía en su país.

Hasta que en 1997 apareció un misterioso hombre, disfrazado con una máscara de Guy Fawkes (ver recuadro) y autodenominado “V,” que comenzó a luchar contra ese régimen y a despertar en la gente común un espíritu de rebelión, haciendo surgir en ellos los anhelos de un cambio estructural, el que se lograría el 5 de noviembre del 1998 , fecha en la que prometió destruir el Parlamento británico.

Tras un relativo éxito, las publicaciones del cómic llegaron a su fin en 1988. Pero dieciocho años después la historia de “V” sería llevada a la pantalla gigante por el director James McTeigue en un film que pese a no ser recibido de buena manera por la crítica, se transformó en una película de culto para miles de jóvenes que se sintieron identificados con “V”.

Los primeros en utilizar la imagen del ficticio personaje fueron los integrantes de Anonymous, agrupación activista que organiza una serie de acciones de protesta, principalmente a través de Internet hackeando distintos sitios webs de entidades que coartan la libertad de expresión. De hecho, hace algunos días amenazaron con ataques cibernéticos al Gobierno chileno en repudio a su plan de monitoreo de redes sociales.

Pero la máscara de “V” ya trascendió a esta agrupación y actualmente son muchos los jóvenes de distintos países que inspirados en el personaje la portan en las distintas manifestaciones que se han realizado con el objetivo, según dicen, de mostrarle al mundo que tal como decía “V”, “la audacia, la justicia y la libertad son más que simples palabras. Son perspectivas”.