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Nuevo Certificado Digital de Ingresos Laborales

El Administrador Federal de Ingresos Públicos, Ricardo Echegaray, anunció la creación del Certificado Digital de Ingresos Laborales (CDIL) con el fin de posibilitar a los trabajadores que estén en situación de dependencia contar con un documento oficial validado por la AFIP para facilitarles el acceso a la información declarada por su empleador y así puedan constatar su situación laboral y denunciar cualquier irregularidad.

“Es una herramienta fundamental para sumar soluciones a la vida cotidiana de las personas”, afirmó el titular de la AFIP. Este puede ser obtenido por los trabajadores a través del sitio web del organismo con su clave fiscal o a través del home banking con el que operen de forma habitual.

“El Certificado Digital de Ingresos Laborales es una herramienta complementaria al Plan ‘Ahora 12’ anunciado por la Presidenta la semana pasada ya que este comprobante le permite al trabajador acceder a préstamos bancarios, tarjetas de créditos, compra en comercios y el alquiler o compra de inmuebles, actuando de esta manera como un sólido elemento de inclusión social”, finalizó Echegaray.

Más información en: 

https://storify.com/InfoTributaria/ https://www.scribd.com/eltributario http://fiscalizados.soup.io/
Generación crisis

No sé cómo empezar a exponer mi idea sobre este tema, la verdad. Porque creo que no solo afecta a mi generación, pero entiendo que al resto de generaciones afectadas por la crisis, este tipo de comportamiento le viene dado por cargas familiares, o hipotecarias, que obviamente tienen más peso a la hora de buscar trabajo, que el mero hecho de no tenerlo, y desearlo.

Veréis, en el mucho, mucho tiempo que llevo buscando trabajo, a mí la verdad es que no me ha salido casi nada, y de lo poco que me ha salido, no me ha durado por motivos ajenos a mi persona, os pongo unos ejemplos, daba clases como tutora a una niña, trabajo que me duró 2 meses porque esta se mudó a USA, di clases de conversación en inglés a una chica, con la cual solo tuve dos clases porque por su trabajo no pudimos quedar más veces… y todo así. Todo eso, junto con mi trauma de no solo no ser contratada en el McDonalds, sino que además estos me dieron consejos sobre cómo mejorar mi currículum, hacen que yo sea una persona bastante aprehensiva a la hora de buscar trabajo y me espere siempre lo peor.

Ya os había contado que antes de venir a Cracovia me había salido un trabajo a tiempo parcial como dependienta en una pastelería en mi ciudad (esta es otra, ando siempre montando tantos planes al mismo tiempo por si no me sale trabajo, que cuando me sale suelo tener ya mi plan B rodando) que al final como podréis suponer, rechacé para venirme a hacer el curso de profesora de ELE.

Lo que me llamó la atención, fue que en ese momento de estrés e incertidumbre, donde yo no sabía qué hacer, o qué sería mejor. Mis amigos todos, me animaron a coger el trabajo. A pesar que no era un trabajo de mi campo de estudios, de que siquiera estaba bien remunerado, o tenía buen horario. Tan solo uno de ellos me animó a explorar otras opciones, y fue mi madre quien al final me terminó convenciendo de no aceptarlo. 

Y no quiero decir con esto que no fuera un trabajo digno, o que no me hubiera venido genial el dinero, porque dios sabe que eso es mentira. Simplemente que hemos llegado a un punto, mi generación sobre todo, ese montoncito de gente joven que acaba de terminar la carrera, o que la está terminando, o que está buscando sin más su primer empleo, que se lanzan a las manos de cualquier trabajo, cualquiera que sean las condiciones, porque “¿Qué otra cosa vas a hacer? La cosa está fatal como para ir rechazando trabajos”

Yo misma tengo la misma actitud, os lo puede decir mi prima, quien aquí se sorprende cada vez que me ve entrar en pánico y correr como pollo sin cabeza cuando veo ofertas de trabajo, o me escriben de algún posible trabajo, o tengo que escribir yo. Sobre todo cuando me pregunta “¿pero qué condiciones te ofrecen?”, mi respuesta es siempre la misma: “Ni idea, pero no puede ser peor que estar en casa”. Que es una respuesta pésima, cuando pienso en ello fríamente. Porque al fin y al cabo esa respuesta lo que hace es devaluar mi tiempo, y mi propio trabajo. Pero da igual, tengo este miedo a ser parada de por vida aún sin haber probado lo que es ser trabajadora.

Me ha pasado lo mismo ayer. Ayer. Domingo, y mucha gente me dirá: ¿qué más da que sea domingo? Para mí tiene importancia, el domingo, sobre todo en países de cultura católica, como es España, y como es Polonia, es un día festivo, es el día oficial de descanso. Y os puedo asegurar que estuve por la mañana comprobando mi correo y trabajando en cosillas, y perdiendo el tiempo en internet como para no haberlo visto. El email que me llegó a las 20.00, de un domingo, diciéndome que podríamos hacer una entrevista para un lunes a las 12.00, a la cual tendría que llevar una clase de español preparada de 15 minutos. Yo nunca he dado clases de español, jamás, menos aún las he preparado, menos aún con tan pocos detalles, no me importa preparar una clase y llevarla, pero me tienes que dar tiempo para hacerlo (teniendo en cuenta además que yo el email lo leí bien pasadas las 22.00) y sobre todo datos para prepararla bien, o no me pidas que te lo haga. Una clase de 15 minutos, es ya un tiempo bastante largo, más aún, si no me especificas edad aproximada de los alumnos, ni su número y sobre todo su nivel. 

Ahí estaba yo, con mi lista de pros y contras, y mi estado de pánico, corriendo por casa como pollo sin cabeza, sin saber qué hacer. Porque podría hacerlo, presentarme ahí y ver qué pasaba. Pero probablemente fuera un fracaso, mi primera clase, de prueba e hiperobservada y analizada, y para más inri sin tiempo de preparármela bien. Y mientras yo entraba en crisis existencial, y no sabía qué hacer, porque claro, si yo no respondo seguro le dan el trabajo a otro, y de verdad yo necesito trabajo como para ir perdiendo oportunidades, veía a mi prima cabreada e indignada. Indignada con el modo de hacer las cosas de esa academia, que siquiera sabía las condiciones de trabajo y ya empezaban a exigirme ese tipo de cosas un domingo (para ella también fue un punto importante) en el cual además faltaban mil datos mínimos de trabajo. 

Ahí fue cuando ya le dije, yo soy generación crisis. Para mí el trabajo viene asociado ya con palabras como pánico, pérdida, y bastante ligado al esclavismo. Las horas que sean, el sueldo que sea, necesito trabajar. Ella no lo ve así, y me parece en realidad y objetivamente un punto de vista más válido. Obvio necesitas trabajar, pero no por lo que sea y como sea, es tu trabajo, es parte importante de tu vida, y por ello es necesario que no se convierta en fuente de estrés, y mucho menos que te exploten aprovechándose de la situación porque al fin y al cabo, si yo bajo las condiciones de trabajo porque puedo permitírmelo por ser joven y no tener cargas, a largo plazo, ¿a quién beneficio? Más allá del empresario, obviamente.

No sé. Al final me he hecho la loca, he respondido hoy, he dicho que quiero trabajar sin duda, y que no me importa preparar esa clase que quieren, pero que me tienen que dar los datos que me hacen falta para prepararla. No me han respondido aún. Temo no me den el trabajo al final, cogerán a otro que no haya sido tan idiota como para hacer lo mismo que yo.

No me arrepiento. Creo que he hecho lo que debía, aunque me quede la pena de una vez más seguir en el paro, aunque me hubiera venido genial no solo el trabajo, sino el dinero.

Ya sé lo que muchos de vosotros estáis pensando ahora, “no te hacía tanta falta si no perdiste el culo para cogerlo”, “mucho te quejas pero es que no hiciste nada”. No os voy a culpar. Yo pensaría lo mismo de ser vosotros, sinceramente.

Pero me da pena que nuestro pensamiento común sea ese, la verdad.

Las siete claves de la Ley sobre gratificaciones sin descuento y CTS

Las siete claves de la Ley sobre gratificaciones sin descuento y CTS

Luego de una discrepancia entre el Congreso de la República y el Poder Ejecutivo, el Parlamento ha insistido en la promulgación de la ley que elimina de manera permanente los descuentos a las gratificaciones de Fiestas Patrias y Navidad, y permite retirar los fondos de la compensación por tiempo de servicios que excedan las cuatro remuneraciones. Por eso a continuación te explicamos las…

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El Papa de los gays

Todo está servido para que el Papa Francisco acepte el matrimonio homosexual.

*Publicado en El Tiempo, el lunes 29 de junio de 2015

Soy hincha del Papa Francisco. Lo soy desde el primer día que asumió las riendas de la Iglesia. Me gusta el desparpajo con el que anda. Me encanta la espontaneidad con la que conversa con la prensa. Y me gusta cuando se sale del libreto, como lo hizo hace dos semanas con “Laudado Sí”, su primera encíclica papal sobre el calentamiento global. Dicen que es lo más revolucionario que ha escrito la iglesia católica desde que Leon XIII habló del derecho de los trabajadores a agruparse en sindicatos. Hoy, 124 años después, los industriales del mundo están nuevamente furiosos con la Santa Sede por meterse en temas que no son de su incumbencia.

Personalmente, me fascina lo que hizo el Papa Francisco: alertar sobre el peligro de la destrucción de los ecosistemas y su efecto sobre las personas más pobres del planeta. Desafortunadamente, su encíclica no va a influenciar las políticas económicas y enegéticas venideras. Ninguna corporación va a dejar de contaminar los ríos y lagos por lo que dice el Vaticano. La miopía del dinero no los deja ver cuánto se les está yendo la mano.

Si de veras el Papa Francisco quiere transformar el futuro de la humanidad y lograr un golpe de opinión global, tendrá que meterse con otro tema verdaderamente controversial: el matrimonio homosexual. Un asunto vital para no seguir perdiendo adeptos frente a otras iglesias como la Presbiteriana, que ya lo aceptan sin ninguna tara. Eso lo sabe bien el Papa y por eso ha venido dando algunas puntadas. En una entrevista publicada en septiembre de 2013, dijo que la iglesia católica debería mostrarse más comprensiva con la homosexualidad o, de lo contrario, “se arriesgaba al colapso de toda su estructura de moralidad como una torre de naipes”.

Para evitar que eso suceda, el Papa Francisco tiene que meterse a fondo con el tema. Lo que acaba de pasar en Estados Unidos es histórico. El viernes pasado la Corte Suprema declaró legal el matrimonio homosexual en todo el país. Un hito sólo comparable con la conquista del voto negro y el voto femenino. Ya verán como la campaña presidencial se va a mover en torno a ese punto   (que Hillary Clinton deberá capitalizar).

Lo que pasó en Irlanda es otra prueba del giro mundial en esta materia. Irlanda, un país ultra-católico, acogió por voto popular el matrimonio homosexual. Eso y la aceptación de las uniones del mismo sexo en la otrora España visigoda han sido los más duros golpes recientes contra la doctrina de la iglesia católica. Casi 20 países en el mundo permiten hoy el matrimonio homosexual.

El Papa Francisco tiene la oportunidad de detener la persecución histórica de la iglesia contra los homosexuales y los actos de sodomía. Desde la condena en la hoguera dentro de la persecución de herejías en el año 390, hasta la castración del pene en el siglo séptimo, pasando por la homofobia de Tomas de Aquino y Agustín en el Siglo 13 y las decapitaciones con guillotina por más de cuatro siglos.

Aún existen en el mundo más de 70 países donde ser homosexual es considerado un crimen que se castiga con pena de muerte o cárcel. ¿No es hora de detener ya todo ese mar de sangre? ¿De dejar de sembrar tanto odio y resentimiento? ¿De no seguir educando a nuestros hijos con el cuentico de que ser homosexual es un pecado que está mal?

Lo digo por experiencia propia. Nací en Medellín en una familia católica y machista. Crecí oyendo hablar pestes de los homosexuales. Ser marica era pecado. Que un hijo naciera homosexual era un castigo divino que tenía que ocultarse.

Mi perspectiva del mundo cambió cuando conocí en la universidad unos amigos homosexuales. Años más tarde, conocí un grupo de gays dentro mi familia política. Es increíble lo mucho que han tenido que sufrir a lo largo de sus vidas. Personas maravillosas, personas humanas, personas cuyas uniones están fundamentadas en el amor y en el respeto y no en las apariencias de los dogmas.

Yo no quiero ese sufrimiento para mis hijos. No quiero que aprendan que lo importante en la vida es la orientación sexual y no la decencia y la humanidad. Por eso no me casé por la iglesia católica. Por eso tampoco he querido bautizar a ninguno de mis tres hijos. Por eso no voy a misa desde que tenía 20 años. Por eso y por tres cucarachas más que nos metieron en la cabeza: que el sexo prematrimonial era pecado, que masturbarse era pecado y que las mujeres –desde Eva– éramos la fuente de todos esos pecados. Tremenda cruz la que nos ha tocado cargar a homosexuales y mujeres durante todos estos años. Volveré a la iglesia católica cuando cambie su diatriba homofóbica y misógena.

Si Platón, Aristóteles, Ciserón, Aquino y Agustin sembraron las bases de tanto odio por generaciones, nosotros como jóvenes podemos sembrar las bases del nuevo amor. En las redes sociales se iniciaron los movimientos que llevaron al triunfo del matrimonio homosexual en Estados Unidos, Irlanda y en los casi veinte países donde ya es legal. Nosotros también podemos hacer lo mismo. Quien quita que en la Santa Sede se escuchen nuestras súplicas y el Papa Francisco nos haga el milagrito.

Paola Ochoa
En Twitter @PaolaOchoaAmaya

La Enee suspende a más de 1,000 empleados

Tegucigalpa, Honduras.

“Hoy se ha consumado la segunda masacre laboral de suspender compañeros que sí laboran”, reaccionó Miguel Aguilar, presidente del sindicato de la Enee tras la suspensión de más de mil empleados a nivel nacional.

Las instalaciones en algunas ciudades permanecen militarizadas.

El dirigente consideró que la suspensión es “arbitraria” ya que no se realizó una “auditoría de campo ni administratriva”, sino que primaron criterios individuales y hasta políticos.

En Choluteca han sido suspendidos 14 empleados permanentes y en su lugar contrataron a personas por contrato.

Según trascendido, son más de 1,100 empleados permanentes y por contrato los que este viernes serán suspendidos hasta por cuatro meses.

“Estamos afrontando de nuevo una embestida más contra los derechos del trabajador, una violación a las leyes del trabajador”, comentó Ángela Reyes, presidenta de la seccional No.

1 del sindicato de la Enee.

Una de las medidas que las autoridades de la Enee están haciendo es supervisar que empleados marcan tarjeta y quienes no para identificar a los “paracaidistas”.



La Enee suspende a más de 1,000 empleados

Más de 30 becarios regularizados y varias empresas sancionadas gracias a la campaña de la Oficina Precaria.

Más de 30 becarios han conseguido que se les reconozca su situación laboral y han sido contratados por las empresas en las que, hasta ahora, realizaban prácticas como becarios. Gracias a la campaña llevada a cabo por la Oficina Precaria, bajo el título No más becas por trabajo, estos jóvenes cobrarán un sueldo acorde con la jornada laboral que estaban desempeñando, acumulando la diferencia económica de la compensación que han percibido hasta ahora con la que deberían haber obtenido desde el inicio de su actividad…

tercerainformacion.es
Comunicado ante la muerte de un trabajador en el Astillero Armón

Otro compañero ha perdido la vida en su puesto de trabajo en el astillero Armón. Otro trabajador muerto por querer ganarse el sustento. Hay quien diría que asesinado. Y ya van tres en menos de un año en esta empresa. Nuestras más sentidas condolencias a la familia y seres queridos del compañero fallecido, nuestra solidaridad y apoyo a los trabajadores de la empresa, que ya han visto pasar ante sus ojos esta tragedia demasiadas veces.
En un ambiente laboral de precariedad, subcontratación, bajos salarios y represión desde la empresa, de cualquier protesta y reivindicación, de miedo, se vuelve a producir un accidente laboral de fatales consecuencias. La historia del Astillero Armón no es un excepción, como algunos quieren hacernos creer, sino un caso extremo de lo que estamos viviendo millones de mujeres y hombres de clase trabajadora en este país…