demasiado fea

Pedazo de puerca ya para de comer, que no ves que a todos les das asco? Estas redonda, tu cuerpo es pura grasa y tu peso esta incorrecto. A todo el mundo le causas rechazo, GORDA. Atte: Tu mente.

Ella sabe que él no la quiere y que muy probablemente nunca lo vaya a hacer, pero aún sabiéndolo ella se emociona al verlo, busca sus ojos, busca encontrarlo, quiere tenerlo cerca. Le encanta su sonrisa, su aroma y su voz.

Le gusta imaginarse cómo sería estar a su lado, cómo sería vivir con él y compartir todo juntos. Le gusta imaginarse que la quiere, le gusta vivir fuera de su terrible realidad.

Él jamás se fijaría en alguien como ella, demasiado fea para él, demasiado gorda para él, demasiado alta para él. No tiene el tipo de cabello que él busca ni tampoco unos lindos ojos verdes. No le gusta la música que él escucha, no le gusta ir a conciertos como a él. No sabe nada sobre su deporte favorito ni tampoco es de las que siempre luce bien.

Lo que él no sabe es que ella daría lo que fuera por ser de su agrado; aprendería lo que fuera, sacrificaría lo que fuera. Todo valdría la pena con tal de estar entre sus brazos, dormir en su pecho, probar sus labios, hacerlo sonreir, escucharlo hablar de qué tal estuvo su día. Todo valdría la pena por estar con él.

Pero más ya no puede hacer ella. Sólo le queda esperar un milagro, esperar lo inesperado, lo que cada vez considera más imposible.

Mientras tanto ella cada día suspira más, sueña más, imagina más, espera más, anhela más; se enamora más. Amor completamente puro, desinteresado y sincero, de ese que ama sin esperar nada a cambio, de ese que quiere sin medida, de ese que quiere sin condición, de ese que quiere sin explicaciones, de ese amor que de verdad es amor.

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