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Decimos adiós a Gene Wilder con sus 10 personajes más icónicos del cine

Jerome Silberman, más conocido como Gene Wilder (era su nombre artístico), falleció este lunes a los 83 años por complicaciones derivadas del alzhéimer que padecía, según explicó su sobrino a Variety. Es verdad que nunca ganó un Oscar (fue nominado en dos ocasiones), ni tampoco un Globo de Oro (también se quedó dos veces a las puertas de conseguirlo), pero Wilder siempre será recordado por ser uno de los cómicos más representativos de los 70. Te invitamos a repasar con nosotros sus personajes más legendarios. ¿Cuál es tu favorito?

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Si hay un papel que ha marcado la carrera de Gene Wilder (11 de junio de 1933, Milwaukee, Estados Unidos), ése es el de Willy Wonka, que interpretó en ‘Un mundo de fantasía’ ('Willy Wonka and the Chocolate Factory’, 1971). (Foto: Paramount Pictures).

Sin embargo, tampoco podemos olvidar su primer papel en el cine, el de Eugene Grizzard que dio vida en la mítica 'Bonnie & Clyde’ (1967). Aunque era un rol secundario, su interpretación dejó claro que Wilder había llegado a Hollywood para quedarse. (Foto: Warner Bros).

Ese mismo año el director Mel Brooks le ofreció ser una de las estrellas de 'Los productores’ ('The Producers’, 1967), interpretando a Leo Bloom. Este trabajo no solo le abrió las puertas de Hollywood, sino que también le brindó su primera nominación al Oscar. (Foto: MGM).

No podemos hablar de Gene Wilder sin mencionar al Dr. Frankenstein de 'El jovencito Frankenstein’ ('Young Frankenstein’, 1974). El guion de esta película lo escribió Wilder junto a Mel Brooks, un tándem que recibió una nominación al Oscar. (Foto: 20th Century Fox).

Teddy Pierce, el personaje que dio vida en 'La mujer de rojo’ ('The Woman in Red’, 1984), fue su último gran papel en Hollywood. No obstante, se despidió de la gran pantalla con 'No me mientas… que te creo’ ('Another You’, 1991). (Foto: MGM).

'No me mientas… que te creo’ ('Another You’, 1991) fue la última película que rodó con su mejor compañero, Richard Pryor, pero la primera fue 'El expreso de Chicago’ ('Silver Streak’, 1976). Aquí le vemos interpretando a George. (Foto: 20th Century Fox).

Juntos formaron una de las parejas cómicas más famosas de la historia del cine. Skip Donahue fue el personaje que interpretó en 'Locos de remate’ ('Stir Crazy’, 1980). Nueve años más tarde volverían a coincidir por penúltima vez en 'No me chilles que no te veo’ ('See No Evil, Hear No Evil’, 1989). (Foto: Columbia Pictures).

A las órdenes de Mel Brooks también rodó la famosa 'Sillas de montar calientes’ ('Blazing Saddles’, 1974), una parodia de los westerns clásicos. En esta imagen vemos a Wilder en la piel de Jim. (Foto: Warner Bros).

Sigerson Holmes fue otro de sus personajes más sonados. Lo pudiste ver en 'El hermano más listo de Sherlock Holmes’ ('The Adventure of Sherlock Holmes’ Smarter Brother’, 1975). (Foto: 20th Century Fox).

A Gene Wilder también le dio tiempo de trabajar con Woody Allen en ‘Todo lo que usted siempre quiso saber sobre el sexo, pero nunca se atrevió a preguntar’ (’Everything You Always Wanted to Know About Sex, But You Were Afraid to Ask’, 1972). ¿Ya no te acordabas del Dr. Ross, el médico que se enamoró de una oveja? LOL! (Foto: United Artists).

perrahipocrita  asked:

Por que los Escorpio son tan complicados? Soy virgo y me hablo con un escorpiano q por ahi demuestra mucho interes y por ahi no. POR QUÉ TAN CONFUSOS? Yo solo quiero q me diga 'si, quiero algo con vos' o 'no, no quiero nda con vos' es mucho pedir?

ES MUCHO PEDIR

Decimos las cosas cuando estamos muy seguros, o incluso cuando estamos muy seguros, nos es dificil decir cosas asi… por precaucion, cuando sabemos que si lo decimos puede no ser dañino para nosotros, recien lo decimos, puede que nosotros estemos muy seguros, pero no sabemos si ustedes lo estan… asi que… te queda esperar o decirlo tu

Dormiamos en la misma cama y no podemos sostener una conversación.
Nos sentamos, nos miramos, y no decimos nada. Mientras tanto, dentro de mi, pienso; que loco el desamor, como uno puede amar tanto a una persona, y en algun momento, un click y nada, no pasó nada, y ya no importa, desapareció. Da lo mismo que este, o no este…
Lo peor de no salir más con una persona es que esa persona sigue su vida sin vos. Se pone de novia con otras personas, se acuesta con ellas, las ama, se ríe, llora, viaja, piensa (quizás) un poco en vos, pero no lo suficiente como para escribirte, para decirte:
“Hey, vos y yo nos amábamos. O nos queríamos, o lo que sea, podríamos haber sido mucho más que esto, un recuerdo. ¿Sos feliz? ¿Tenés lunares nuevos? ¿Te lastimó alguien más? ¿Tenés vicios que no conozco? ¿Podríamos mirarnos y entendernos o lo perdimos cuando nos perdimos?”. Lo peor de no salir más con una persona es que esa persona no se muere. Pero lo que tenías con esa persona sí.
Compartían todo. Hasta lo más ridículo. Y después… nada.Tal vez más adelante en un encuentro incómodo para tener sexo, o quizás en un colectivo de camino a algún lugar. “Hola”. “Hola”. (Estás diferente). “¿Qué hacés?”. “Todo bien”. “¿Tus cosas?”. “Ahí”. (Dormíamos en la misma cama, y no podemos sostener una conversación). “¿La familia bien?”. (Odiabas a mi familia).”Sí, normal”. “¿Vos, bien?”. (¿Estás con alguien?). “Sí, tranqui, qué sé yo”. (Siempre me pareció horrible el sweater que tenés puesto). “Bueno. Sí, sí… Nos vemos. Loco cruzarte”. (No te reconozco)…
Y uno vuelve hacia atrás, justo ahí, después de ese encuentro, y piensa que cosas no le gustaban de la relación, y que si termino, el destino, Dios, el mundo, los planetas, y un millón de estrellas quisieron que fuera así, intentas convencerte de que no era para vos, y que de ninguna manera podia ser, lo que por decreto, y por concreto, no fue.
Pero bueno, uno extraña hasta lo que no le gusta.
Se terminó, volves a ese día. “No encajamos”, como si fueramos piesas de rompecabezas, fichitas de dominó, cartas, un mueble en un living, no entiendo, no quiero entender, y vos no me explicas nada.
“Espero que sigas bien, sos uno de los lugares más lindos que conocí” Ahora ni siquiera soy una persona, soy un lugar al que te gustaba ir ? No entiendo, otra vez, no entiendo.
No importa cómo haya sido la relación, las separaciones son una mierda. Duelen, sigas enamorada o no. Las drogas y el alcohol te contienen, pero no te pierdas ahí. Te vas a dormir muchas noches sintiendo que tenés el corazón partido. Como si realmente estuviera vivo, latiendo, diciéndote: ¿Qué me hiciste? Vas a tener citas, las primeras probablemente sean un fiasco. Vas a hablar de tu ex. Te vas a dar cuenta que todavía la tristeza no pasó. Tal vez tengas sexo pronto. Tal vez no. Te vas a sentir extraña tocando otro cuerpo. Te vas a acordar de muchas cosas de la relación, y con los días te las vas a ir olvidando. Te vas a dar cuenta de lo que andaba mal entre ustedes. Vas a notar que ya lo habías visto, y también de que no te había importado. Vas a querer llamar. Vas a borrar su número. Vas a odiar, vas a angustiarte, el mundo te va a parecer estúpido. Tus amigos te van a decir cosas tontas, como que para el arcoiris hace falta el sol, pero también la lluvia. Te vas a preguntar qué carajo tiene que ver la formación de un arcoiris con el terremoto emocional que te atraviesa. Pero les vas a decir: “Gracias por estar”. Vas a escuchar canciones deplorables. Tal vez hasta te sientas identificada con la letra de un reggaeton. Ahí vas a asumir: Toqué fondo. Y entonces, vas a mirar para abajo, y te vas a dar cuenta de que no. De que hay otros fondos. De que hay más.
Te vas a poner muy linda, o te vas a poner muy fea. Pero vas a cambiar. Creeme. Tal vez hagas locuras, como comprarte ropa en cantidades que no podés pagar, que no querés usar. Vas a salir mucho. Vas a negarte a salir, mucho también. Vas a decir que el amor es una estafa. Que vos no vas a querer a nadie nunca más. O peor: Que vas a empezar a ponerte de novia con gente que no quieras tanto. Porque no querés sufrir. Vas a saber que te estás mintiendo. Porque te estás curando. Vas a comer compulsivamente chocolate. Vas a pasar noches sin cenar. Vas a llorar. Cuando te des una ducha. Cuando te levantes. En el colectivo. En el baño del trabajo. Antes de dormir. Durmiendo. Vas a descubrir que perdonar es la única manera de soltar. Y una mañana, de verdad, una mañana vas a abrir los ojos y te vas a sentir rara. Te vas a tocar el pecho. Tu corazón va a estar latiendo, tranquilo. Quedate escuchándolo. Está diciendo: Gracias. Ya pasó. Estoy listo, cuando quieras, para que quieras otra vez.

CON MÁS GANAS DE CREER QUE DE PENSAR…

Nuestra sociedad piensa que los chicos y las chicas viven su sexualidad como en cualquier otra sociedad, pero no es así, porque nuestra sociedad está llena de tabúes. Sobre todo porque el Islam prohíbe las relaciones prematrimoniales. 

Nosotros en lugar de ser pragmáticos con la realidad y buscar soluciones a nuestros jóvenes, decimos que es pecado, impuro, haram. El sentimiento de culpa hace que muchas mujeres sufran una crisis de identidad.

En nuestra sociedad, por desgracia la mayoría de hombres considera que la mujer solo sirve para satisfacer sus deseos y para la reproducción, para ser madre.

Madres invisibles / Lorenzo Benítez