Recordar

Recordar, del latín re-cordis, volver a pasar por el corazón.

Recordar es un arma de doble filo, por muy feliz que sea un recuerdo es capaz de provocarte mucho dolor, como recordar a una persona que ya no está o que simplemente, ya no es.

Un día cualquiera, en cualquier lugar, ves, escuchas o dices algo que te recuerda a una persona, entonces como una estrella fugaz que brilla un efímero instante para después quedarse sin luz, así te sientes, una sensación de felicidad placentera se apodera de ti y tan pronto como finaliza, la oscuridad de la nostalgia y la tristeza te la arrebatan y, por lo general, solemos quedar destrozados. Algunos recuerdos son heridas que, aunque nos sea inevitable reabrirlas, al final dejan cicatriz.

Qué sería de nosotros si no fuera por estos vestigios a los que vehemente nos aferramos, al fin y al cabo será que compensa ese ápice de felicidad con su consiguiente tristeza, si no lo crees, es mejor tener esos recuerdos a que nunca hubieran sucedido.

En resumen, vive, sé feliz todo lo que puedas, haz siempre lo que te guste para que en un futuro queden unos preciosos recuerdos que ojalá sean felices y tengas siempre con quien compartirlos.

Jordi ✨ (Susu)