de que color es el viento

Mi sueño es viajar por el mundo.
Sentir la libertad del viento sobre mi cabeza.
Poder sentir con mis pies la tierra que me rodea.
No depender de horarios,
De personas que me digan qué hacer,
Cuándo
Dónde
Y cómo.
Quiero poder fumarme un porro en la punta de una sierra sin que nadie me juzgue o me mire como una “drogadicta”.
Sentir la naturaleza que nos rodea, los colores y aromas que la componen.
Quiero poder viajar,
Y conocer gente nueva
Que sienta lo mismo que yo.
Que ame, luche y resista su libertad.

Sabes que me gustas, me encantas. Y no lo digo en broma…

Me gusta cuando me miras con esos tus ojos oscuros que en la penumbra de la noche emiten esa chispa que necesito en mi vida.

Me gusta cuando me sonries con esos dientes perfectos del mismo color de la luna llena.

Me gusta cuando me besas con esos labios tibios en el verano y fríos en el invierno, uhm! tan bipolares como tú.

Me gusta cuando te encuentro entre la multitud de la gente, y sabes, te encuentro porque tu rostro es único.

Me gusta porque eres más alto que yo, porque cuando me abrazas choco con tu pecho y así puedo escuchar los latidos que emite tu corazón.

Me gusta cuando tu cabello brilla en la noche, y claro, me fascina cuando el viento toca tus finos y oscuros cabellos dando la forma que me gusta.

Me gusta cuando tocas la guitarra y la acompañas con tu voz emitiendo al unísono esas melodías que mí cuerpo ya reconoce, esas melodías que llegan al fondo de mi alma alterando mis más profundos sentimientos.

Me gusta cuando nos echamos en la cama y nos quedamos dormidos después de intercambiar nuestras fantasías.

Me gusta cuando te veo dormir porque así puedo escuchar tu melodiosa respiración.

Y sobre todo me gusta porque eres tú. Por eso me gustas, me encantas…

—  Sofía Perez
Hasta el viento notará el desinterés y las promesas que quedaron inconclusas.
El viento notará el cansancio, el desamor y la falta de compañía. Tú lo quisiste así, no valoraste el tiempo, las ganas y todos los momentos que por razones inexplicable el destino nos condujo a pasar juntos. Ahora, ya que es tarde, me doy cuenta de que siempre fui yo quien se jugó la vida por verte sonreír aún y cuando olvidé como hacerlo. Desde el primer momento que te ví, supe que mi vida cambiaría, fue como esa voz interior que me afirmó que le darías color a la escala de grises que pintaba mi vida. Puedo asegurar que disfrute cada instante que pasé a tu lado y si tú no lo hiciste diría que sabes fingir muy bien. Tu sonrisa irradiaba de tal manera que me era imposible no enamorarme cada vez más.
Hasta el viento notará el desinterés cuando ya deje de quererte.
—  Neshtan Biersack

Saturno es el segundo planeta más grande del Sistema Solar y el único con anillos visibles desde la Tierra. Se ve claramente achatado por los polos a causa de la rápida rotación. La atmósfera es de hidrógeno, con un poco de helio y metano. Es el único planeta que tiene una densidad menor que el agua. Si encontrásemos un océano suficientemente grande, Saturno flotaría. El color amarillento de las nubes tiene bandas de otros colores, como Júpiter, pero no tan marcadas. Cerca del ecuador de Saturno el viento sopla a 500 Km/h. Cada anillo principal está formado por muchos anillos estrechos. Su composición es dudosa, pero sabemos que contienen agua. Podrían ser icebergs o bolas de nieve, mezcladas con polvo, de acuerdo a mis conocimientos, son pequeñas lunas. El origen de los anillos de Saturno no se conoce con exactitud. Podrían haberse formado a partir de satélites que sufrieron impactos de cometas y meteoroides. Cuatrocientos años después de su descubrimiento, los impresionantes anillos de Saturno siguen siendo un misterio. Las partículas que forman los anillos de Saturno tienen tamaños que van desde la medida microscópica hasta trozos como una casa. Con el tiempo, van recogiendo restos de cometas y asteroides. Si fuesen muy viejos, estarían oscuros por la acumulación de polvo. El hecho que sean brillantes indica que son jóvenes.

A diario intento mantener los pies firmes sobre la tierra; pero resulta que mi realidad está en el viento que posee mi alma, en el ritmo de mis pensamientos, en los colores con los que veo al mundo. A diario estoy intentando ser normal, pero mi amor, mi esperanza, mis sueños y mis rutinas, no me dejan. Todas ellas me sonríen, toman mis manos y me elevan mientras me dicen “por hoy es suficiente, ya vamos” Y yo, yo me dejo ir.
—  :)

Yo soy un ramo de rosas. Pero no es ese tipo de rosas hermosas y rojas que todos adoran. Soy un ramo de rosas secas. Mis colores se han apagado. Mis pétalos se han deteriorado. Mis tallos han muerto casi, y todo por culpa del viento solano. La lluvia no basta para devolverme todo lo que he perdido. Apenas soy un ramo de rosas secas y ni siquiera bien envuelto o decorado. Estoy aquí tirado en el suelo esperando a que alguien me note y me levante.

Y aunque no lo creas, desde aquí abajo se ve bastante. Se ven las rosas hidratadas y nuevas, rojas y algunas blancas, siendo olidas y apreciadas por la gente. Algunas sólo caen luego que les arrancan sus pétalos. Algunas, son sembradas de nuevo con hermosas y fuertes raíces. Algunas tienen bellos moños adornando sus tallos. Otras incluso han perdido sus espinas siempre dando su belleza. Otras no han hecho lo mismo y han derramado pequeñas gotas de sangre en la calle. Yo… Bueno, sólo estoy aquí tirado.

Y sé que esta historia no es muy conmovedora, pero no todos saben que es ver que otros ramos de rosas bellas y de fragancias inexplicablemente deliciosas sean levantadas del suelo con todo su esplendor listo para dar lo mejor de sí mismas, mientras que yo… Sólo tengo un color rojo podrido de entre los tonos más oscuros. Un tallo que se ennegrece a cada rato. Espinas tan débiles que pronto hacen dar lástima. Maleza envolviendo mi ser. Hojas cortadas y reformadas por el tiempo sin piedad… Y un aroma que nadie es capaz de percibir, pues lo oculto en mi dolor. No todos saben qué significa estar tan seco y peor aún… Saber que nadie está dispuesto a levantarte de ese lugar.

Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.
Cap. 2016 pág. 201 de 366

La vida es un suspiro,
o un viento,
o una quietud
o una tormenta.
Tiene el color que elijas,
y el sentido que le des.
Tiene los protagonistas que desees
y los sueños con los que quieras adornarla.
Es esa interminable lección, esa búsqueda contínua,
ese caminar incesante.
Cuando la muerte pasa sigilosa por donde estamos,
la vida nos sacude y ordena las prioridades
y nos acerca a lo importante.
Lo intangible, lo eterno.
Nos impulsa
a la urgencia del te quiero,
del beso, de la cercanía.
Para que otros sepan y tengan en su memoria un poco de nosotros,
para recordarle que son regalo, que viven en nuestros adentros.
La vida es una poesía,
una gran puerta,
un océano.
No espera, no se detiene por nadie.
Sólo sucede con la intensidad que quieras,
con la felicidad que busques,
con las lecciones que aprendiste.
Tiene lo que hayas dado,
lo que sembraste, bueno o malo.
Tiene las consecuencias de tus decisiones
y la libertad de tus perdones.
Por eso, no te tardes en vivir,
que la vida es lo que elijas,
lo que des,
hoy, ahora…
este momento.

____
M. Sierra Villanueva


En homenaje a una querida mujer que ayer falleció y tuve el placer de conocer.  Ella de 30 años de edad luchaba por un trasplante de hígado y cuando lo obtuvo  su cuerpo lo rechazó. Nunca la vi quejarse, siempre la noté optimista.  Luz Nereida, su nombre lo dice todo. Era luz, era sonrisa, era de esas personas que te da alegría conocer. Siempre la recordaré como esa persona que dio simpatía, amabilidad y sonrisa. Hoy físicamente no está, para mí vivirá siempre en cada sonrisa que me regaló y el entusiasmo con el que se aferraba a la vida, pese a todo.  Descansa en paz. :(

Ella es una chica multicolores, una chica única en un mundo de similitudes, lleno de complejos, de marcas, de etiquetas, de prejuicios y señalamientos. No le teme a nada, ella danza a la par del viento, no necesita pista alguna pues su pista es el Universo. Tiene fallas y defectos pero más virtudes que estos; ella tiene los ojos más bonitos del cielo, su piel es infinita y es de colores, cambia de animo como un camaleón, y si todo esto fuera poco: Ella es de las pocas que aún quieren con el corazón.

Yo y mi estúpido romanticismo :v

Cap. 2016 pág. 219 de 366

Puedo hablar de lo bonito que ha sido
encontrar gente extraordinaria por ahí.
Siempre están con los brazos abiertos
y las puedes reconocer a cientos de kilómetros
por los colores, por el olor a esperanza.
Son esos que coincides y la magia es inevitable,
que se te meten por en medio del corazón,
te recorren en las venas
y te amarran a su alma sin mucha cortesía.
Y te habitan, te desmenuzan los miedos
y todo lo convierten en nuevo.
Las calles, las canciones, los suspiros.
Están ahí guardando silencio,
viviendo sin hacer mucho ruido,
pero los notas, los conoces
y no puede dejar de oír sus canciones,
de pensarlos altos,
de querer cruzar mares por abrazarlos,
de acercarlos siempre con letras, o entre sueños.
Se va, regresan. Son viento y mar a la vez.
Te prestan sus mundos, te regalan sus poesías
y si te hace falta se vuelven abismos por si quieres caer.
Puedo hablar de lo hermoso que es
mirarse las manos y notar como en ellas siguen estando
cerrar los ojos y sentir como te hacen cosquillas.
Esa gente extraordinaria que creen en el amor más allá de las fronteras,
en el perdón que libera, en el cielo que nace en los pies
en los colores en los abrazos… y también creen en ti.
Esa gente.

___

M. Sierra Villanueva

Canción para mi muerte

El sol que asoma por la ventana hoy tiene otro color, se fue oscureciendo y es un naranja intenso como las que fui exprimiendo para merendar. Algo empezaba a caer, mi cuerpo ya no es igual y mi alma que nunca fue de acá se fue despidiendo en cada pasión, cada sentir por más que duela… lo que amas siempre deja cicatriz pero nunca un vacío, toda flor tiene su raíz. 

Viví el amor desde el gris al rojo furioso, al rosa contagioso y el negro dolor. Más de una vez me desteñí en lágrimas pero siempre recuperé mi color, ese que a veces es azul y otras verde pero nunca se opaca con el tiempo ni el adiós. No me guarde ningún sueño ni tampoco el temor, no me regaló nada nadie, todo lo fui mereciendo aunque tarde en llegar y aunque nunca lo supe siempre hubo algo que encontrar. El dolor podrá vencerme pero nunca borrarme de acá, mi sombra irá desapareciendo se la tragará el ocaso, mi voz se perderá en el viento y para entonces espero de verdad haber vivido intenso lo que mi corazón alguna vez marco acelerado, lo que mis manos construyeron y mi sonrisa firmó, aquello que compartí y que las únicas fotos quedarán en mis ojos.


Franco.

En mi reino de fantasía

En mi reino de fantasía,
de las altares erigidos en tu nombre
cae la tinta muerta.
Son los versos que siempre te ofrezco en sacrificio.

En mi reino de fantasía,
las hadas se han ahorcado;
ya no querían vivir más.

En mi reino de fantasía,
los fantasmas no son libres;
sufren y gimen al oler el azul de tus ojos
paseando a lo lejos,
en el mundo real.

En mi reino de fantasía,
los insectos se ríen y burlan,
haciendo un sonido parecido
a las campanas de boda.

Zumbando vienen a comerse
todos los “te quiero”
que planté en tu piel estéril,
pues los frutos que de allí surgieron
no podían tardar en corromperse,
heridos por tu voz diciendo “adiós”.

En mi reino de fantasía,
mis recuerdos vienen a libar
en tu vagina muerta.

En mi reino de fantasía,
el cielo a veces toma el color de la ira;
otras veces, el de la vergüenza…

En mi reino de fantasía,
el viento navega siempre
cabizbajo y humillado,
con la derrota en las mandíbulas.

En mi reino de fantasía,
ya no hay lugar para los cuentos;
en mi reino de fantasía
todo es real.

Eros Ignem

Escuchemos la lluvia caer, los sonidos que hace el viento, observemos el color de la luna y como las estrellas se ocultan detrás de las nubes, el sol que brilla con calidez, y escuchemos el canto de las aves, es algo hermoso si prestamos atención.
—  Aporte de alexamdra-15omg-universe
Imaginarte

Puedo imaginarte
  como fruto del árbol —cayendo
  rodando cerro abajo
abriéndote a la mañana
a los cálidos brazos del sol
                               mordiendo la espiga
oliendo el aire nuevo
     conversando con las hojas verdes
             —que a su vez conversan con el día
    rebosantes de frescura
    renaciendo a la gama infinita de colores
                      —subiendo de un sólo suspiro hasta las nubes
esparciéndote en el viento fresco
saltando en los ojos de los pájaros
revoloteando libre como mariposa
enredándote en la lengua del bosque
fluyendo como el río
   rauda en su corriente
transformándote en océano
    siendo la ola que extiende sus cabellos de espuma
    hecha de arena blanca y roca salada
    húmeda como tus pechos de mar
ardiente como las llamas que queman la tarde
                                                       frágil como un espejo de agua
                                         amplia como los lagos
                            silenciosa como la noche
              vigilante como el alba
   que saluda
tímidamente a las flores que adornan
cada centímetro de tu cuerpo
de tu piel desnuda
—como ese pasto que crece
y brillante acaricia tus montañas
—subiendo hasta tu boca—  de nieve derretida
paseándose ante mis ojos
tallándome en la retina esta primavera
que se ha posado sobre mis manos
absorbiéndose en mis arrugas
en el vestigio de tantos inviernos
uniéndose al torrente que oxigena de nuevo
     —mis células cansadas
las mismas que ayer morían
    y que hoy te traen a este imaginario frondoso
a esta verborrea interminable
a este pálpito descontrolado, que siento
        ¡como si el corazón me explotara en la garganta!
a este júbilo disparatado
  que nunca he sabido darle nombre
     —porque no tienes nombre
      o porque quizás la imaginación
no me da para tanto.


Republicado (Original. 2013)

La vida es un suspiro,
o un viento,
o una quietud
o una tormenta.
Tiene el color que elijas,
y el sentido que le des.
Tiene los protagonistas que desees
y los sueños con los que quieras adornarla.
Es esa interminable lección, esa búsqueda contínua,
ese caminar incesante.
Cuando la muerte pasa sigilosa por donde estamos,
la vida nos sacude y ordena las prioridades
y nos acerca a lo importante.
Lo intangible, lo eterno.
Nos impulsa
a la urgencia del te quiero,
del beso, de la cercanía.
Para que otros sepan y tengan en su memoria un poco de nosotros,
para recordarle que son regalo, que viven en nuestros adentros.
La vida es una poesía,
una gran puerta,
un océano.
No espera, no se detiene por nadie.
Sólo sucede con la intensidad que quieras,
con la felicidad que busques,
con las lecciones que aprendiste.
Tiene lo que hayas dado,
lo que sembraste, bueno o malo.
Tiene las consecuencias de tus decisiones
y la libertad de tus perdones.
Por eso, no te tardes en vivir,
que la vida es lo que elijas,
lo que des,
hoy, ahora…
este momento.
—  M. Sierra Villanueva
La intrigaba ese hombre, a quien le parecía importante la diferencia entre un pastizal y una pradera, que se entusiasmaba con el color del cielo, que escribía un poco de poesía pero no mucha ficción. Que tocaba la guitarra. Que se parecía al viento. Y como él se movía. Que venía del viento quizá.
—  Los puentes de Madison

Los ausentes soplan grismente y la noche es densa. La noche tiene el color de los párpados del muerto.
Huyo toda la noche, encauzo la persecución y la fuga, canto un canto para mis males, pájaros negros sobre mortajas negras.
Grito mentalmente, el viento demente me desmiente, me confino, me alejo de la mano crispada, no quiero saber otra cosa que este clamor, este resolar en la noche, esta errancia, este no hallarse.

Toda la noche hago la noche.
Toda la noche me abandonas lentamente como el agua cae lentamente. Toda la noche escribo para buscar a quien me busca.

Palabra por palabra escribo la noche.

—  de Cuadernos Hispanoamericanos, Alejandra Pizarnik
6

Esta vez nos dirigimos al Parque Nacional Conguillío, sabíamos que en otoño el clima podría no ser el mejor, pero era la oportunidad de ver el cambio en los colores del bosque. Al llegar nos encontramos con dos parejas de franceses y una chilena, con quienes formamos un grupo de caminantes que la lluvia, el viento y la nieve no podrían detener, compartimos largos días de caminata a través de paisajes sobrecogedores, es el espíritu de la montaña, la amistad que surge de las cosas simples, es algo que no deja de sorprenderme, tal vez por eso siempre vuelvo a los senderos.

This time we headed to the Conguillio National Park, we knew that in autumn the weather could be tricky, but it was the opportunity to see the change in the forest colors. Upon arrival we met two French couples and a Chilean woman, with whom we form a walking group that rain, wind and snow couldn´t stop, we shared long days of hiking through breathtaking landscapes, is the spirit of the mountain, the friendship that arises from the simple things, is something that can´t stop surprising me, maybe that’s why I always come back to the trails.